Durante las siguientes semanas Mikey y Lía se encontraron siempre a la misma ahora en su lugar secreto.
Luego de aquel incidente Mikey le aseguró a Lía que no tenía que explicarse si no quería o si no podía.
-No me has presionado en absoluto para hablar sobre lo que me molesta- había dicho-Siempre y cuando no te hiera claro.
Lía rio.
-Gracias Mikey- respondió ella y le dio un trozo de papel- Tengo varías cosas que podrían gustarte además de que si alguna vez necesitas verme.
Esa era la dirección de Lía. Una vez llegó a la guarida se memorizó y con ella se memorizo la letra de Lía.
Aunque las cosas no estaban nada bien con sus hermanos, una semana atrás había sido el día de la mutación. No había sido nada bueno.
Ahora siempre llevaba consigo la nota de Lía al igual que su teléfono.
Esa noche era importante, Splinter le había dicho que acompañara a sus hermanos en la patrulla, dando instrucciones de que si herían a Mikey o desobedecían a Leo habría graves consecuencias.
La noche estaba algo nublada pero la luna llena aún brillaba en el cielo.
-En verdad por qué Splinter nos obliga a esto- dijo Rafael- No quiero tener que estar con él.
-Raph para- le advirtió Leo
-Pienso lo mismo Leo- se unió Donnie- No es más que un traidor.
-Ya se los he dicho. Nunca dije nada- replico Mikey sintiéndose extrañamente mareado.
-¿Entonces cómo fue que nos encontraron?- inquirió Raph.
-No lo sé.
Donnie negó con la cabeza.
-Ojala no hubieras vuelto.
Eso era todo, aquellas palabras rompieron la línea. Fueron la gota que rebasó el vaso.
-Esto es todo. Hasta aquí- dijo-¿Qué carajo vas a saber Donatello? ¿Cuántas veces quieres que lo repita?
Sus tres hermanos lo miraron estupefactos.
-Pero no es como si pudiera cambiarlo, a pesar de que es lo que más deseo no puedo hacerlo- exclamó-¿QUÉ MIERDA VAN A ENTENDER? A ninguno de ustedes los torturaron, ninguno de ustedes puede entender lo que se siente.
-Mikey….
-Ya llegue a mi límite, créanme o no, hagan lo que se les dé la regalada gana ¡ME LARGO!- exclamó, se dio vuelta y no los miró. Se negó a llorar frente a ellos.
-Mikey espera….
-Hasta aquí llegue Leo- lo interrumpió- Ya no puedo. No lo entienden. Hasta nunca hermanos.
Corrió lejos.
No miró atrás.
Mikey corrió a lo que le dio el cuerpo, simplemente se alejó. Siempre hay un límite que no se debía cruzar.
Pero él había llegado al suyo, así como lo había hecho la noche en que conoció a Lía corrió. Corrió alejándose de todo.
Ni siquiera se había detenido al escuchar los desesperados gritos de Leo llamándolo, solo corrió y se alejó. Cuando por fin supo que estaba lejos de sus hermanos se detuvo a respirar. Se sentía igual que la noche que conoció a Lía, cansado, vacío y aturdido.
Se sentía mareado, el corazón le latía desbocado en el pecho, podía sentir sus latidos en sus oídos, como si estuviera en el agua.
Nunca vio el puño que le dio en la cara y lo arrojó al suelo de la azotea.
-Bueno nos vemos de nuevo tortuga….
Lía estaba haciendo su patrulla solitaria, era algo que siempre hacía, incluso en casa. Siempre era bueno si se encontraba con algún cachorro asustado.
Las azoteas de los edificios no le suponían un problema, ella se había criado en un lugar casi igual. Las alturas no eran un problema.
Fue entonces que sintió en el aire el olor del cambio de un iniciado pero también algo más, el olor de Mikey.
-¿Será posible?- se preguntó, mientras corría hacia el lugar. Fue entonces que lo vio.
Un ¿lobo humanoide? Este estaba frente a Mikey. Este estaba agazapado en el suelo, parecía exhausto, no miraba más que el suelo y parecía tener problemas para respirar.
-Mierda-pensó Lía, saltó hacia la azotea que estaba más baja que en la que estaba. Cayó entre Mikey y el mutante.
-¿Quién diablos eres?
-Soy alguien-fue la respuesta de Lía-Apártate y vete por las buenas.
El hombre rio.
-Lo lamento pero voy a llevármelo. No te metas en lo que no te incumbe niña.
-No lo permitiré- alzó un brazo para proteger a Mikey- Vete ahora o vas a pasarlo en verdad muy mal.
El hombre rio y trató de atacarla rápidamente para tomarla por sorpresa pero Lía era más ágil y rápida se movió más rápido que él.
Lo tomó del brazo y lo hizo dar una vuelta en el aire antes de caer con bastante fuerza. Lía se paró a su lado.
-Te daré una segunda oportunidad puesto que pareces no entender- se acercó un poco más a él, la mano del hombre estaba al lado de su pie- Largo.
Dio un fuerte pisotón en la mano del hombre quien aulló de dolor. Lía retrocedió poniéndose frente a Mikey para protegerlo de ser necesario, el hombre se levantó tembloroso, la miró y Lía dio un paso al frente pero al instante el hombre retrocedió y salió huyendo.
Lía se dio vuelta para ver a Mikey.
Mikey P.O.V
No sé qué estaba pasando, alguien me había golpeado pero ese golpe hizo que sintiera como si mi cuerpo se fuese a partir en dos.
Estaba temblando horriblemente, por un momento pensé que estaba convulsionando. Todo mi cuerpo dolía mucho, mucho más de lo que lo había hecho cuando Destructor me torturó. Cerré los ojos deseando que parara.
No era consciente de lo que sucedía a mi alrededor, solo sentía dolor hasta que poco a poco fue pasando.
Abrí los ojos, unos segundos luego de que todo fuese borroso vi todo con mayor claridad, todo era distinto. Más amplificado.
-¿Qué diablos…- pregunte, quise llevarme una mano a la cabeza pero fue que me di cuenta de que ya no tenía manos, tenía garras, patas y ¡¿PELAJE?! ¿Qué diablos estaba pasando?
Estaba asustado y comencé a temblar. De mi garganta salió un gruñido.
-Mikey- dijo una voz. Temblando y asustado alcé la vista. Vi a Lía, llevaba una cazadora de cuero, el cabello suelto y alzado por el viento y unas zapatillas.
Nunca me sentí tan aliviado de verla a ella.
-Mikey- repitió y se acercó despacio- Está bien Mikey
Retrocedí, no podía hablar, solo salían gruñidos. Las palabras se quedaban atoradas en mi mente.
-No te acerques Lía…No. Te haré daño.
-Está bien Mikey- repitió ella- No me lastimarás lo sé calma. Confío en ti.
-¿Puedes entenderme?-pensé.
-Si puedo entenderte- respondió y se arrodillo ante mí-Respira Mikey concéntrate en mí. Todo va bien.
Hice lo que me decía y aunque logró calmarme bastante, yo no podía parar de llorar. Lía acarició mi cabeza y ¿Orejas? Pero fue bastante calmante.
No supe cuánto había pasado pero descansé la cabeza en el regazo de Lía, que siguió acariciando mi cabeza y tarareaba. Sentí que poco volvía a la normalidad.
-¿Estas mejor Mikey?-susurró
-Si mucho.
Fin del P.O.V.
Mikey se levantó hasta quedar sentado, los ojos azul eléctrico de Lía estaban cargados de cariño y preocupación.
-Mikey siento decirte esto pero tienes que acompañarme.
-Li ¿Qué pasó?
-Te has transformado-respondió- Te lo explico luego no es seguro aquí.
Mikey asintió. Lía lo ayudó a levantarse, no parecía tener problemas para sostenerlo.
-¿Puedes conmigo?-preguntó mirando a Lía. Esta sonrió.
-Soy más fuerte de lo que aparento Mikey.
Con Lía sosteniéndolo Mikey y ella fueron hasta un restaurante chino llamado Moon Loups.
Durante todo el trayecto Mikey se sintió extrañamente mareado, Lía era lo único que lo mantenía de pie. Sentía las piernas como gelatina
-¿Li que hacemos aquí?- susurró mientras entraban. Lía lo dejó un segundo y cerró la puerta tras ellos con llave. Una vez que cerró la puerta Mikey se sintió mejor.
Mucho mejor.
Fue capaz de mantenerse en pie y todo dejó de darle vueltas. Miró a Lía mientras serpenteaba por las mesas hasta él.
-¿Mejor?-preguntó sonriendo.
-Si bastante.
-Ven te sentirás mejor cuando entremos.
La siguió hasta la parte trasera hasta que abrió una puerta oculta. El lugar cambiaba a una vieja estación de policía, ni bien la puerta se cerró, todo cambio.
Mikey sintió como si todos sus males se hubiesen desvanecido. Lo único que quedaba era el cansancio.
-Bueno aquí se puede hablar mucho mejor- comentó mientras se separaba de Lía.
-Por aquí Mikey, te llevaré con la persona que te pondrá en situación.
Buenas….Si sé qué hace mucho no subo capitulo alguno pero estoy teniendo varios problemas…como sea espero subir otros capítulos de las series en las cuales estoy atrasada…. Por favor ténganme paciencia.
Espero hayan disfrutado cuídense y Bsos.
