Mikey P.O.V
-Todos escuchen- dijo Mark alzando la voz- Nos están siguiendo necesitamos que estén calmados aun no nos alcanzan.
La tensión no tardó en darse a conocer, Alice se acercó a mi asustada. Sin pensármelo dos veces tomé su mano para calmarla.
Las demás se tomaron de la mano de la persona que tenían al lado, miré por el lugar y vi a Tom y Elisa, ella parecía normal pero pude distinguir el miedo en su mirada, Aiden y yo nos miramos y supe que él estaba listo para pelear si fuese necesario.
Mark habló sobre él peligro mencionando lo que podría pasar sin ningún cuidado, Alice apretó mi mano y traté de calmarla. Quise golpear a Mark por ser tan descuidado, había dicho que debíamos mantenernos calmados pero con todo lo que decía. ¿Cómo diablos esperaba que alguien estuviera tranquilo?
Quise golpearlo, en cierta forma me recordaba a Donnie, dando siempre información de más, sabía no tenían mala intención pero odiaba que no se diera cuenta que solo lo empeoraba.
Antes de que pudiese decir algo Lía volvió a entrar a la pequeña sala en la que estábamos pero Mark no pareció importante y siguió hablando sobre horribles historias sobre lo que podría pasarnos. Lía fue hacía él y lo golpeo en la nuca.
-Nunca aprenderás ¿Verdad Cabeza de aire?-inquirió fastidiada.
-¿Por qué fue eso Lía?
-No lo sé porque no le preguntas a los iniciados sobre lo que piensan- replicó Lía haciendo énfasis en iniciados.
Mark nos miró y yo lo miré molesto. Alice estaba abrazada contra mí y yo la abrazaba tratando de calmarla. Los demás estaban de igual de molestos.
-En verdad Mark. ¿No pudiste tener un poco de tacto amigo?-pregunté enfadado.
Mark se llevó una mano y se sobó donde Lía lo había golpeado.
-No le hagan caso, si los que nos persiguen se acercan demasiado Mark y yo nos encargaremos. No se preocupen, no dejaremos que nada les pase- dijo Lía tomando el control.
Debo decir que eso me calmó bastante las palabras de Lía, el efecto se extendió sobre todos, Alice se separó de mí. Parecía mucho más tranquila.
-Pero ¿Qué es lo que nos sigue?-preguntó Aiden. Lía suspiró y se sentó. Mark la igualó.
-Creemos que es algún renegado o algún lobo pero es algo extraño, este camino es neutro entre los clanes-explico Lía.
-Entonces ¿Cómo sabemos que nos siguen si no siquiera están cerca y no saben quién es?-inquirió Elisa irritado.
Las palabras de Lía resonaron en mi mente y un recuerdo también.
-Lo sintieron- dije y todos me miraron- Cuando nos detuvimos, no estaban cerca como para verlos pero si sentirlos.
-Ahora que lo dices tienes razón- se unió Alice- cuando nos detuvimos yo también lo sentí.
-Así es Lía y los demás lo sintieron- respondió Mark-Si se sienten raros véanse los brazos. No se preocupen lo que encontraran no es malo.
Vi como todos lo hacían. Todos lo hicieron, todos tenían las venas en la piel, miraron a Lía sin entender.
-Eso es normal, nuestra sangre es única pero todos compartimos el sentimiento de los lobos en ella, podemos sentir a otros lobos, sea de donde vengan podrán sentirlos como lo hicieron Mikey y Alice-explicó Lía.
-Piensen como si pudiésemos sentir el peligro, lo llevamos en la sangre, es así como sabemos que nos siguen- completó Mark
-¿A cuánto estamos de nuestro destino?-pregunté
-Una hora a la velocidad que vamos- respondió Lía- pero medía hora hasta que lleguemos hasta nuestro territorio y luego otra media hora en el camión.
Asentí, quería hablar más sobre mis inquietudes con Lía pero me resistí. Podría poner a los demás tensos con mis preocupaciones, Alice ya parecía bastante tensa.
Fin del P.O.V
Raph no podía volver a dormir luego de esa pesadilla.
Ni siquiera se le pasaba por la cabeza el volver a la cama, cerró los ojos intentando calmarse pero solo podía ver el rostro de Mikey, sufriendo. Recuerdos de cuando lo rescataron fluían libres por su mente haciendo que se sintiera peor de lo que ya se sentía.
-¿Raph?
Raph se volvió al oír su nombre, Leo estaba en la puerta. Parecía preocupado.
-¿Qué quieres Leo?-preguntó enojado, era más fácil si hacía eso.
-Raph te oí gritar ¿Todo bien?
Él no respondió, no podía. Las palabras se detenían en su garganta y formaban un doloroso nudo.
-Ven aquí.
Leo lo abrazó. Esa fue la gota que derramó el vaso, Raph se aferró a él, como un salvavidas y lloró. Dejó escapar la culpa que tenía dentro.
-F…Fue mi…mi culpa…si…si yo- sollozó entre las lágrimas.
-SHHH está bien Raph-murmuró Leo acariciando su caparazón- Fue culpa de todos, fue mi culpa el creerle a Karai.
Raph continuó llorando, recordó a Mikey, soportando todo lo que le habían hecho.
¿Cómo pudo?
Solo ¿cómo?
-Aquí tienes Mike- dijo Aiden.
Mikey tomó la botella que su amigo le daba.
-Gracias Aidie.
-No me digas así- refunfuño su amigo mientras se sentaba a su lado.
-O vamos Aiden soy del tipo que siempre pone apodos, ¡Es como pedirme que no respire!
Aiden rio ante la broma y Mikey sonrió victorioso antes de llevar la botella a sus labios. Le alegraba poder bromear con alguien libremente otra vez.
Miró el lugar y buscó a Lía con la mirada. No estaba, debía estar del otro lado del camión. Todos parecían hablar para distraerse.
-Entonces ¿Qué apodo le pondrías a Henry?
-Hen ¿Estás bien? Pareces algo perdido-preguntó mirando a Henry a su lado.
-¿EH? A si lo siento solo…pensaba en mi familia…No es nada.
-Oye tranquilo, eso nos pasa a todos-replicó Mikey golpeando su hombro suavemente- ¿No les parece que este jugo es delicioso?
Eso cambio el ánimo de Henry, comenzaron a hablar sobre comida y luego todos se unieron a la conversación. Mikey sonrío y se levantó.
-¿A dónde vas Mikey?-preguntó Alice.
-Voy a que me de él aire, vuelvo en un momento- respondió sonriendo.
Mikey abrió la puerta y la cerró detrás de ella.
-Mark…-Lía se interrumpió cuando Mikey- Mikey ¿Todo está bien?
-Oh lo siento chicos quería un poco de aire…Si necesitan estar solos.
-No está bien- replico Mark.
Mark estaba sentado debajo de una de las ventanas. Lía estaba sentada frente a él.
-¿Estás bien Mark?-preguntó mientras se apoyaba en la pared cerca de ellos.
-¡No puedo creer que haya metido tanto la pata!- exclamó- Debería…
-Oye tranquilo todos cometemos errores- dijo Lía- No lo hacías con mala intención.
-Si cualquier otro hubiese estado ya me habrían tirado del camión- murmuró.
-Mark no te diste cuenta, tranquilo. Sabes que sueles tender a hablar más de la cuenta.
-Oye Mark Lía tiene razón, sabemos que no lo hiciste a propósito- se unió Mikey.
-Gracias por tratar de ayudar Mikey es solo… ustedes apenas están empezando con todo esto…No ayudé en absoluto.
-Eh Mark, está bien. No puedes cambiar actitudes de toda una vida en minutos- replicó Lía.
-Pero…
-Lía tiene razón Mark, déjame decirte algo. Yo tengo un hermano que es muy inteligente, en verdad, pero hay momentos en los que habla sobre cosas que no ayudan en absoluto. Por ejemplo una vez uno de nuestros hermanos estaba enfermo y habló sobre todo lo que un simple germen puede hacer- Mikey rio ante el recuerdo- Mis hermanos y yo tuvimos miedo de siquiera cortarnos con papel por una semana.
Ambos rieron ante lo último.
-Ves Mark todos cometemos errores. No te preocupes más ¿Si?- Lía le alborotó el cabello-¿Podrías ir allí para mantener el orden?
Mark rio y asintió. Lía lo ayudó a levantarse y les guiño el ojo antes de irse.
-Gracias por ayudarlo- dijo Lía de repente. Mikey la miro, llevaba ropa de campo, jeans, una musculosa negra y botas- Es un poco parlanchín pero es bueno.
-Je como dije. Me recuerda a mi hermano.
-¿Cuál de todos?-inquirió Lía. Mikey notó la diversión en su tono y no pudo evitar sonreír.
-Touche. Somos cuatro en total. Mark me recuerda a mi hermano Donatello.
-Donatello…Miguel Ángel. ¿Soy yo o a tu padre le gustaban los nombres largos?
Mikey se partió de la risa. Lía se unió a él.
-No…he he…sabes cuánto te estoy amando en este momento.
-Oh gracias siempre me has gustado- bromeo Lía y volvió a reir-Bueno llegamos en cinco minutos Mikey, ¿Nervioso?
-La verdad solo un poco. Mas ansiedad que otra cosa- Mikey se miró las manos-Siento la sangre hervirme. Como si algo clamara por liberarse.
-No te preocupes es tu lado de lobo, tendrás algo para descargarte en un rato.
Mikey miró por la ventana. El lugar le era conocido.
Era el mismo bosque que había a los alrededores de la casa de Abril.
-Quizás eso es lo que necesito-replicó cerrando los ojos
