En el clan había distintas tareas, designadas a tres cuestiones.

Territorio, Comida y Entrenamiento.

Mikey había aprendido sobre purezas por Lía, la tarde del día siguiente a su encuentro bajo el árbol.

Él la admiraba, como amiga y como guerrera Lobuna que era, ella parecía fuerte, capaz de aplastar a quien tuviera delante. Por lo que no le sorprendió que le pidiera que la acompañara en una caminata por el bosque.

-Mañana vendrán los representantes de las manadas del sur- le estaba diciendo Lía mientras caminaban por el bosque- Los del sur le dan demasiada importancia a la pureza por lo que si molestan con algo la abuela les pateará el culo.

-¿Cómo con Wock?- inquirió con burla.

Lía sonrió.

-Peor- replicó- Entre líderes de clanes se debe de tener mano firme. Los hijos bastardos o los impuros no son muy bien recibidos en otros clanes pero somos más poderosos que la media de otros clanes así que les conviene tratar bien con nosotros.

-¿Hijos bastardos?- inquirió curioso, más por el orgullo del tono de Lía al decirlo que por la palabra en sí.

-Son los hijos de humanos que nacen con las líneas de sangre lobuna o hijos de lobos que nacen con poderes raros- explicó- Como yo.

-¿Y yo sería un impuro?- inquirió con una sonrisa fría.

-Podría decirse- dijo Lía y saltó una gran raíz- algunos consideran que ser convocado es un privilegio otros una deshonra. Pero te diré un consejo; Eso es una estupidez insípida que se crearon los puros. Demasiado ego si me lo preguntas.

Mikey la observó, era una guerrera, el brillo en sus ojos eléctricos como el rayo brillaban con ferocidad.

-¿Por qué presiento que esto va ir más profundo?

-Porque lo va a hacer- dijo Lía- eso era para prepararte para mañana pero también para darte mi respiro y también una bomba de noticia ¿Cuál prefieres primero?

-El respiro.

Lía sonrió. Pero esa sonrisa no le llegó a los ojos.

-Bien aquí va.

Hubo una vez una pareja de lobos que pertenecían a diferentes líneas de sangre, se casaron y se amaron y tuvieron cuatro hijos. Todos eran felices.

Mikey sabía que estaba por ponerse mal.

Pero cuando nació la tercer hija notaron que ella poseía algo diferente, un poder raro y la llevaron con el líder de su clan para que él decidiera que hacer con ella. A la niña la encerraron y trataron como un monstruo, porque ese tipo de cosas amenazaban las tradiciones de ese Clan.

Lía se calló, se miró las manos por un instante y luego siguió.

-Cuando esa niña cumplió seis años conoció a al hijo de una de las familias del Clan, en principio creyó que podía confiar en él, que ese niño la comprendía pero se equivocó.

La familia de la niña mantenía la verdad oculta de su abuelo materno, porque él la quería igual que a sus otros nietos y su familia desconfiara de que él siguiera el ideal del líder así que lo mantuvieron alejado.

Mikey observó a su amiga, se estaba agarrando el brazo izquierdo.

-Yo tenía siete años- continuó diciendo- ellos me mantenían encerrada y una noche los guardias habían salido a beber y estaba sola. Hasta que llegó Ryan.

Silencio, Mikey podía sentir como Lía batallaba por controlarse. Tyler le había dicho una vez que, de todo el clan, Lía era quien más autocontrol de su poder tenía, debido a sus poderes.

-Estaba borracho, los licores lobunos son muy fuertes pero podemos soportar grandes cantidades de alcohol antes de embriagarnos pero él….él muy hijo de perra había tomado tambien Artium, es una droga natural que sirve para la excitación. Llegó con alguno de sus amigos y entraron en la celda. Todos drogados y borrachos…

Empezaron a tocarme y cuando Ryan puso la mano donde no debía me descontrolé. Ni siquiera las guardas pudieron contener la explosión de mi poder, los envié a todos lejos de mí y destruí la mitad del asqueroso lugar donde me encerraban.

Mikey se quedó sin palabras. El tono de Lía era neutro pero Mikey sintió la furía y el odio que se ocultaban tras ese tono.

-El Clan estaba lejos, en un festejo de la luna y el único adulto que estaba allí era mi abuelo, evitó que matara a Ryan y esos chicos. De no haber sido por él, Ryan estaría muerto.

Mi abuelo había estado sospechando desde hacía tiempo y con eso no hubo duda alguna, me trajo al Clan y cortó relaciones con su familia. La abuela y el….eran compañeros, entre lobos la manada es importante pero los compañeros….Son una pareja ya sea hombre con hombre o mujer con mujer o mujer y hombre que son como…Complementarios, hermanos bajo los ojos de la luna.

La abuela me aceptó aquí, crecí y me eduqué en este Clan, ya no tengo relación alguna con mis familiares pero no me molesta. Mi abuelo se fue hace un mes, está en Europa vuelve en unos días. Pero...en los primeros años intentaron matarme, la abuela impidio que ellos se acercaran a mi pero tambien yo a ellos. Podría haberlos matado.

Se detuvo. Habían llegado a un pequeño rio, Mikey sentía que a Lía le costaba hablar, articular más palabras. Quizás esa fuese toda la historia, quizás no.

Se acercó a ella y se sentó. Luego de un rato Lía lo igualó y luego dijo:

-Ahora entiendo por qué casi lo matas cuando lo viste- dijo y Lía lo miró- Cuando Destructor me torturó, me aferré a cualquier esperanza por inútil que resultó luego…Se lo que se siente y…Eres mucho más fuerte de lo que me imaginaba.


Lía respiró, como si estuviera saliendo del agua, respiró hondo y sintió que una pequeña parte de ella sanaba, una pequeña parte de su roto ser se sentía…mejor no arreglada pero mejor.

Mikey le sonrió y ella le devolvió la sonrisa.

-¿Te sientes como para que te cuente esa noticia bomba?-preguntó.

-Adelante.

-Desde hace dos años la abuela me nombró como emisaria entre las conexiones del Clan, soy lo suficientemente fuerte y encantadoramente aterradora de fantasía que por lo general viajo bastante a donde se necesite más reforzamiento, este año….se suponía que iría a Los Ángeles pero…hubo un enfrentamiento hace unos meses con una manada en Nueva York y tuve que ir para calmar el ambiente.

Una noche salí, no sabía el por qué, solo quería salir. Así que lo hice. Como loba tengo derecho a salir durante la luna llena, aunque el que sea salvaje pone a algunos nerviosos e intentaba no hacerlo. Estoy segura de poder aguantar varias lunas sin salir pero…Esa noche no me importó. Salí y dejé que mis instintos me guiaran a la razón por la cual quería salir aquella noche. Quería ver qué era lo que me hacía ir hacia la noche, a algún lugar que no sabía cuál sería pero no me importó.

Mikey sintió nerviosismo.

-Entonces… llegué a Central Park, al lugar al que mi instinto más profundo me había llevado. Y estabas tú.

En un principio creía que era solo la luna y la laguna lo que me habían llevado allí, como Elementis suele pasar que me sienta atraída por algún lugar por el simple hecho de poder, suelo controlarlo, suelo tener control sobre eso pero…con ya tres noches de luna que me salteaba y aquella luna llena, no quería arriesgarme- lo miró- Y antes de que me preguntes, solo Sera me ha visto fuera de control por ello, no es agradable, pero Sera sabe cómo controlarme si sucede.

Te conocí y sentí como si estuviera hablando con un amigo de toda la vida, creí que era porque de todos en Nueva York no mirabas mi poder sino a Lía, solo yo.

Luego salí a controlar a los convocados cuando el aroma de cierto chico mutante captó mi atención, te vi frente a ese perro y actué por puro instinto.

Y supe en ese momento que eras mi compañero.