A ver...Estoy con el kokoro hecho trizas y a la vez revosante de felicidad. Como algunos sabran la serie del 2012 llegó a su fin y me he hecho llorar como una maldita. PERO...según tengo entendido tendremos más de los hermanos Hamatos a finales de 2018 con una nueva serie así que estoy impaciente =). Espero disfruten el cap y lamento la intro pero tenía que desahogarme.
-¿Quiénes son Mikey?- preguntó Nicole.
Mikey miró a su líder, la preocupación era palpable pero también un cariño hacia él. Inspirando hondo y apretando la mano de Lía respondió.
-Ellos…son sirvientes de Destructor, ellos me capturaron y torturaron durante días- respondió tratando de evitar mirarlos.
Nicole asintió y luego miró a Lía quien le sostuvo la mirada, como si afirmara una pregunta.
-Es igual a cuando el primer asesino de la manada de la que vengo llegó- le dijo en su mente- Solo que yo si perdí el control.
-¿Lo conocías?
-Era uno de los que vigilaban mi celda en aquel momento- Lía apretó su mano- Nunca podría olvidar ese rostro. Nunca podré.
Nicole examinaba al trio.
-Gracias por detenerme- dijo
-Somos compañeros, lo que sientes lo siento yo- respondió Lía con algo de humor- aunque no quita que quiero usarlos como muñecos de práctica.
Sonriendo Mikey respondió.
-Igual yo.
Mikey soltó el aire que no estaba consciente de haber estado conteniendo cuando Nicole y los demás se llevaban al trio.
La mano de Lía seguía en la de él, Mikey sentía que era lo que evitaba que se hundiera, le agradaba era como si siempre hubiese sido así. Sus ojos eléctricos brillaban bajo el sol como zafiros.
-Ven vamos a dar una vuelta para que te calmes- anunció mientras lo arrastraba hacia los establos.
Aquel día el árbol pareció darles la bienvenida cuando llegaron, el olor a hierba relajó sus músculos y el sentarse bajo el árbol, sentir el calor del sol en su rostro calmó su mente.
No dijeron nada, Lía no había pronunciado ni una palabra desde que se habían ido, solo había mantenido cierta distancia para él, le daba su espacio.
-¿Viniste aquí cuando ocurrió el primer ataque?- le preguntó después de un rato.
-Si- el viento le agitó el cabello rojo- Cuando pudieron pararme vine corriendo hasta aquí.
-¿Fue…tan paralizante?
-Sí y no- sonrió con pesar- fue…doloroso. Cuando me di cuenta quien era me encontré en esa sucia celda de nuevo- se cruzó de brazos y los restregó como si estuviera tratando de quitarse el frio, negó con la cabeza- No hay mucho en esta vida que me descoloque tanto como eso. Ni siquiera sabía cómo reaccionar cuando Ryan vino, mierda, ni siquiera sé cómo reaccionar con Salia. Créeme Mike, se lo que se siente.
-¿Crees que…pueda alguna vez olvidarlo? ¿Qué desaparezca…esa furia?
Lía lo miró para luego alzar la mirada al cielo, parecía joven, de 16 años. Su expresión dolida ante los recuerdos, la calma bajo aquel árbol.
-Te daré la respuesta cuando la tenga.
En la noche Lía convocó a sus amigos de infancia, su familia, a una reunión en la habitación de Lucia, era la más grande y con más privacidad de toda la casa.
Las paredes estaban pintadas de un color crema, a diferencia de Lía que tenía en las paredes retratos, cuadros y fotos decorando una pared blanca y otra con un mural de maravilla, el de Lucia transmitía más privacidad y los miembros de la casa siempre se reunían allí.
-Bien Lía ¿Por qué nos reunimos?- preguntó Logan sentado desde el suelo, sonreía de manera burlona.
-Mikey es mi compañero- anunció- Y estoy hecha un completo desastre.
La sonrisa burlona de Logan se desvaneció, Lía no podía recordar cuantas veces esa sonrisa burlona se había desvanecido en aquella habitación.
-Lía… ¿Qué es lo que te preocupa?- inquirió Tyler- No creo que sea eso.
Lía se llevó las piernas al pecho, Lucia estaba a su espalda. Como siempre desde que eran niñas, Lía estaba recostada sobre ella y sentía su respiración en la espalda.
-El pasado de Mikey lo está alcanzando- respondió- el trio que llevaron a las catacumbas son…quienes lo torturaron. No lo tengo todo muy claro pero casi pierde el control.
-Pues solo debes estar para él- respondió Mark.
-Mi abuelo vuelve mañana- replicó Lía- ¿Cómo se supone que debo estar? Mi compañero está sufriendo.
-Tú también lo haces- replicó Sera- No lo niegues.
-No lo niego Sera- dijo Lía- pero él también lo hace, quisiera hacer algo más.
-Ahora sabes cómo nos sentimos con respecto a ti- anunció Lucia- Pero hay cosas que no puedes hacer, no eres Dios Lía.
Exasperada Lía suspiró.
-Lo sé- murmuró.
-¿Quieres hablar de Salia?- preguntó Tyler.
-No hay nada que hablar- respondió Lía- Aunque desearía que no estuviera aquí. No podemos echarla.
Sera y Mark hicieron una mueca, sabía que sus amigos no estaban de acuerdo con la idea de que Salia se quedara en el Clan. Sabía que trataban de evitar que se encontraran.
-La abuela podría enviarla a otra parte…
-No- Lo interrumpió Lía- Saben que sería un riesgo, mejor aquí, donde la abuela es más temible que el mismo diablo- observó a sus amigos- No quiero ser como ellos chicos, y eso significa ayudar a esa niña.
Lucia le alborotó el cabello y gruñó.
-Demasiada nobleza.
Aiden observó a Mikey mientras este dibujaba.
Su amigo estaba en su cama dibujando, sus ojos celestes como el cielo parecían preocupados.
-¿Dónde demonios están esos dos?- preguntó en voz alta alejándose de la computadora.
Esa era una de las muy pocas cosas que se había llevado de la casa, Mark había hecho que no fuera rastreable, Mark era el único que parecía interesado como él en la tecnología.
-Es como un inventor en la manada- había bromeado Lía una vez- Sin él no podríamos tener todo lo que tiene el sótano.
Lía….ella era la chica más extraña que había conocido. Ella rebosaba de vida, era sarcástica, divertida pero también poseía una confianza de acero. Ella parecía una cosa y luego parecía la otra. Aiden estaba más confundido que cuando hablaba con Mark. Lía era una chica fuerte y bella.
En resumen una rompecorazones.
-Deben de haberse quedado dando vueltas en el rio- respondió Mikey.
Aiden lo miró, quizás podía preguntarle a Mikey algún consejo, se veía que Lía y él eran buenos amigos.
Mikey nunca se había sentido tan acompañado.
Habló con sus amigos sobre lo sucedido, pasaron la tarde juntos, luchando, bromeando y paseando por los bosques.
Cuando la noche cayó, los cuatro fueron a las aguas termales. Mikey observó que sus cuerpos estaban más formados, incluso él. Las cicatrices pequeñas surcaban el cuerpo de los cuatro chicos, el brillo que poseían los demás lobos se veía en los suyos propios.
El calor calmó sus músculos tensos, todavía sentía los nervios un poco alterados.
-Mikey ¿Estás bien?-inquirió Tom- Has estado callado.
-Lo siento…es solo….
Les explicó la situación a los chicos mientras salían de las aguas termales, Henry maldijo por lo alto. Su voz, como la de los demás (Inclusive Mikey) se había fortalecido y no la controlaba muy bien.
-Eso si es jodido- dijo mientras tomaba su ropa.
-Y que lo digas- se unió Mikey tomando su camiseta negra- ahora no tengo ni la menor idea de que hacer.
-¿Qué tienes en mente?-preguntó Aiden-¿Has hablado con Lía? Después de todo es tu compañera.
-He hablado con ella para calmarme pero no he hablado con ella sobre qué hacer- suspiró- Siendo sincero no quiero pensar en nada ahora.
