─ Ya voy en camino ─ Suspiro al momento en el que contesto la llamada de la cuatro ojos que tenía como amiga, jamás entendería por que seguía en contacto con ella desde la secundaria, siempre fueron polos demasiado opuestos, ella tan energética, loca como siempre y el siempre serio y tranquilo; aun que si lo agarraban enojado, adiós tranquilidad, los mandaba directo al hospital quien fuera.

─ ¡PERFECTO! Oye enanin~ ─Dijo cantarina mente la voz de hanji al otro lado de la línea, el tono de voz que más le molestaba al azabache ─ ¿Me traerías algo de comer? ─

Suspiro pesado el menor de estatura a pesar de su edad y estacionando el carro por culpa de un semáforo le contesto agotado ─ ¿Tienes mínimo el nombre de la mocosa? ─

─ ¿Aun pensando en ella? ─ Pregunto sorprendida, pues en todos los años que conocía a levi jamás lo había visto así, menos tras una mujer, siempre era algún producto de limpieza o algo parecido, pero jamás por una persona; soltó un silbido y dijo con una sonrisa en sus cara, tan perfectamente dibujada que el azabache hasta la podía imaginar a través de la llamada ─ Si que te has enam…─

─ Tsk…Solo cállate, mierda

─ Es que levi, jamás te había visto así, es la primera mujer que te pone así, ¡y no te atrevas a negarlo enano!...Enserio que hago un esfuerzo muy grande por recordar, pero te juro que entre tantas personas y estar al pendiente que todos fueran bien servidos por los meseros no puedo recordar nada sobre el balcón…solo recuerdo un hermoso vestido verde…pero solo la espalda de la chica llega a mi mente, nada mas…

─ Ahh… Tranquila, solo intenta encontrarla, busca entre la lista de invitados su nombre…empieza con E… es lo único que se…

─ ¡SIP! No te preocupes que buscare como sea posible a tu cenicienta

Antes de que la castaña pudiera seguir diciendo tonterías, varias cosas innecesarias solo para molestarlo; corto la llamada y prosiguió a seguir manejando camino al hospital. Realmente estaba cansado mentalmente, pues había tenido que viajar en avión por 10 horas 56 minutos y eso porque había estado un buen clima si no hubiera sido más tiempo de viaje y después tuvo que manejar del aeropuerto Berlín-Tegel a centro y justo tenía que estar a 9Km del centro de la ciudad; tuvo que hacer todo ese viaje debido a que en una de sus sucursales que tenía en Alemania-Berlín no lograban cerrar un contrato y necesitaban que el presidente de la empresa madre fuera para cerrar todos los contratos y aclarar unos problemas que tenían. Se había pasado ahí un mes hospedado en un hotel, lo cual le incomodaba un poco pues no podía lavar el su ropa, si no las sirvientas y le incomodaba por la razón de que no sabía, ni estaba seguro de que ellas limpiaran bien las sabanas como a él le gustaba, pero tuvo que aguantar esto por un mes solo por que el personal con el que trabajo era demasiado lento para su gusto, además de que se tardaban años leyendo los documentos que él en medio día se los leía rápido pero aprovecho el tiempo que paso ahí para despejarse un poco, aun que no fue el suficiente porque siempre acababa pensando en ella.

En todos esos días que estuvo en ese lugar, en esos días en que no tenía nada que hacer pues había terminado todo rápido y pasaba un cómodo tiempo solo en el balcón de la suite que pidió del hotel, disfrutando de la vista con un cigarro en su mano, pero sin haberlo metido a sus labios, solo quería sentir la sensación de este entre sus dedos, darle pequeños golpes para desprender las cenizas esa castaña lo cambio fácilmente, no podía dejar de pensar en esa chica, como era que una mocosa le había robado tan fácilmente el corazón en solo una noche, con una simple mirada, con solo haber estado tan cerca, haber disfrutado de la vista, el observar esos preciosos ojos…esos ojos…hasta estúpidamente escribió un poema pensando en esos ojos, vergonzosamente aun recordaba lo que había escrito…

Tus ojos son la patria del relámpago y de la lágrima,
silencio que habla,
tempestades sin viento, mar sin olas,
pájaros presos, doradas fieras adormecidas,
topacios impíos como la verdad,
otoño en un claro del bosque en donde la luz canta en el hombro de un árbol y son pájaros todas las hojas,
playa que la mañana encuentra constelada de ojos,
cesta de frutos de fuego,
mentira que alimenta,
espejos de este mundo, puertas del más allá,
pulsación tranquila del mar a mediodía,
absoluto que parpadea,
páramo.

Suspiro pesado mientras se estacionaba por un restaurante de comida rápida para llevarle a Hanji, salió de su Lexu LF FC y se quito los lentes negros que traía puesto; se acomodo la camisa de rayas blancas color azul marino con manga tres cuartos asía abajo, pues no le gustaba tener las camisas adentro del pantalón cuando no estaba en horas de trabajo, entro al local llamado "Subway" y rápidamente le atendieron, pidió el favorito de carne, con extra de carne y queso manchego, al ya tener el baguette de 30 cm para la contraria, pidió una lata de pepsi para esta y salió del local, subió al carro y siguió manejando, olfateando como el interior de su caro se llenaba del olor del sándwich de la cuatro ojos, él prefería comer algo hecho en casa que de restaurantes de comida rápida, pero no negaba que en su tiempo de estudiante sobrevivió a la universidad gracias a esta comida.

Al llegar al hospital, estaciono su carro lo más cerca posible pero sin estorbar a nadie y entro tranquilamente a este mientras buscaba con la vista a la cuatro ojos, pero cuando planeaba sacar su celular y llamar a esta, alguien choco con él, claro que nadie de los dos se cayó, pero si detuvieron su caminar, pues la persona con la que había chocado, mejor dicho la persona que le había chocado estuvo a punto de caerse, pero el sujeto su muñeca inconscientemente para que no cayera.

─ Ten más cuidado moco…

─ ¡Disculpe señor!

Cuando aquella persona volteo a verle ambos se quedaron callados, ninguno soltó palabra alguna pues sus ojos hablaban por ellos mismos, un par de ojos grises con leves toques azules chocaron con otro par de ojos verde esmeralda pero podía sentir el leve brillo dorado como la miel resplandecer en estos; se quedaron así por un tiempo el cual ellos sintieron satisfactorio, uno disfrutando de la vista de una morena ligeramente sonrojada, con los labios color coral suave mente abiertos y el otro sintiéndose completamente descubierto ante esos ojos, nuevamente volvía a sentirse pequeño al estar reflejado en esos ojos; ambos estaban completamente hipnotizados, sin nada que decir; podrían haber estado así por horas, pues el mayor de edad no se sentía para nada cansado el sujetar a la chica, y ni la pensaba soltar pues no podía dejarla ir, había pasado así una semana, pensando en cómo estaría, cuando la volvería a ver, y ahora se la topaba así de una manera tan espontanea.

─ Oye…

─ ¿me podrías soltar, levi? ─susurro el castaño interrumpiendo al contrario, estaba nervioso de que el mayor haya notado su género, esperaba no pues justo esa mañana la había tenido movida y algo perfecta para la ocasión…


Se había despertado de un extraño sueño, pues en este había estado junto con aquel hombre que conoció en la fiesta de disfraces para la srt. Hanji, el estaba simplemente parado, observando como el azabache tocaba una hermosa pieza de piano, no sabía el nombre de esta, pero era simplemente una melodía preciosa y recuerda perfectamente como levi, mientras tocaba la pieza susurro "Es solo para ti…", pero después de haber dicho aquello, no se escucho mas la letra de la canción, sino el ruido molesto del tono de su celular cuando recibía una llamada; despertándose de aquel extraño pero cómodo sueño, sujeto su celular y sin ver el nombre en la pantalla contesto.

─ ¿Qué ocurre?... si…bien, bien no te preocupes yo te llevo la comida, si, si… tranquilo… adiós

Colgó esa rápida llamada y decidió levantarse de su cama, estirándose mientras con pisadas algo torpes se dirigía al baño para hacer sus necesidades. Ya estaba acostumbrado a esas llamadas de su mejor amigo y compañero de apartamento, siempre era lo mismo con él, cuando se trataba de proyectos, tareas o exámenes siempre era el mejor, pero cuando era sobre cuidarse a sí mismo y su salud, era demasiado pésimo.

Al salir del baño se puso unos simple vaqueros negros ajustados a sus piernas, sus botas café oscuro y busco entre sus ropas encontrando una camisa blanca de media manga, pero no se sentía completamente a gusto, por ello siguió buscando y encontró aquella sudadera que había tomado prestada y jamás devuelto a levi, se sonrojo un poco recordando su sueño, recordando la melodía que le había dedicado levi en su sueño "¿sabrá tocar el piano o algún otro instrumento?" se pregunto mental mente mientras dejaba aquella sudadera en su lugar y mejor jalaba una de panda que el tenia, al colocársela se sintió mucho más cómodo a pesar de que esta le quedaba grande, lo suficiente para no pegársele al cuerpo.

Ya estando listo y sin arreglarse sus cabellos rebeldes, salió de la habitación y se dirigió a su pequeña cocina que solo estaba separada del comedor y la sala por una pared, pero aun así esta tenía una abertura, como una ventana que dejaba ver desde la cocina lo que ocurría en la sala y comedor. Abrió las puertas del refrigerador y saco el almuerzo de su amigo, decidió calentarle algunas cosas para que no estuvieran tan frías y al acabar lo guardo en una bolsa y salió del departamento, yendo tranquilamente al ascensor pues ya había visto la hora y aun faltaba mucho para que fuera la hora de comer para su amigo.

Al subir al ascensor recibió otra llamada, pero esta vez sí vio el número; era de su amiga Historia, una chica pequeña de estatura, fácil 1.45 cm; de hermosos cabellos rubios como del color de los girasoles y tan lacios que jamás se los había visto enredados, poseía unos preciosos ojos grandes tan puros e inocentes de color azul cielo; ella está actualmente estudiando maquillaje pues quería arreglar a modelos, actores, entre otras cosas.

─ ¡EREN AYUDAME, PORFAVOR!

Al escucharla tan alterada se preocupo por ella ─ ¿Qué ocurre historia? ─ contesto mientras esperaba que el ascensor bajara de una buena vez al último piso.

─ Mi modelo… a última hora me cancelo y hoy es mi evaluación de este sub modulo, necesito a una persona para arreglarla, por favor eren sé que no es una apuesta ni nada, pero te agradecería infinitamente que me dejaras maquillarte nuevamente; por favor, por favor, por favor…

─ Está bien…tranquila voy en camino….

Después de que la pequeña rubia le digiera cuanto lo amaba por hacerle ese pequeño favor colgó la llamada y camino ahora a un paso rápido hacia la parada del autobús, cuando llego a este todo fue algo rápido para él, pero como jamás se fijo en el tiempo, las horas corrían rápido; pues había logrado llegar a tiempo con Historia, y ella había realizado su evaluación a la perfección como era de esperarse de la menor, le había arreglado tan bien, colores suavemente naturales, era un maquillaje ligero, natural pero que le hacía ver con toques suavemente femeninos, como la vez en que el junto con su estúpido amigo Jean le pidieron a ella que le arreglara para la fiesta ya hace un mes. Antes de que la menor pudiera despintarle, se fijo en la hora, notando que faltaba muy poco para que empezara el almuerzo de su amigo y si no llegaba a tiempo para este, no comería, lo conocía demasiado bien, este siempre seguía tontamente las reglas.

Salió corriendo del lugar sin preocuparse en cómo estaba arreglado, tuvo que contenerse las ganas de pedir un taxi pues había olvidado su billetera en el departamento y solo traía lo necesario para el autobús de regreso, además que este tardaría más tiempo en llevarle al hospital que él en llegar corriendo, así que opto por apretar el paso corriendo lo más rápido que sus pies le dejaban, cuando estuvo en la entrada no se preocupo por ver por dónde iba cuando volteo su mirada para ver el reloj que estaba en la pared del lugar, y fue ahí cuando choco con alguien, mejor dicho con levi…


El azabache soltó con cuidado su agarre para no lastimar al menor, mientras este simplemente recobraba su equilibrio y se ponía de pie frente a este, hizo una sutil reverencia en forma de agradecimiento, pues tenía esa costumbre desde pequeño y se dio la vuelta para buscar a su amigo y entregarle su comida, pero la voz gruesa y potente sin tener que haber alzado el tono de voz le detuvo en su acción.

─ Así que te vas… sin siquiera decirme algo… ¿solo eso?

─ ¿Qué quieres que te diga? ─ Susurro el castaño nervioso, volteándose para encarar al mayor, pero el simple contacto visual con él le ponía los pelos de punta y le hacía recordar todo lo ocurrido esa noche, todo sus pensamientos tontos durante todo un mes y esos sueños donde estaba a su lado, pero recordaba mas frescamente el de esa mañana.

─ ¿Qué haces aquí? ─ fue lo único que pudo decir el azabache, mientras se fascinaba por ver las reacciones de la morena, porque ante sus ojos de enamorado, simplemente era hermosa, a pesar de que se vestía no tan femenina para su gusto.

─ Vine a dejarle el almuerzo a alguien…

─ ¿esta casada?

─ ¿disculpa? ─ Contesto asombrado el otro y por fin volvió a poner los pies en la tierra, alzando la vista y viendo al mayor directo a los ojos, sin sentirse nervioso esta vez, pues no entendía por qué usaba el prefijo para "ella", acaso…¡EL MAQUILLAJE!, no podía creer que Historia fuera tan buena para que aquel hombre no se diera cuenta, pero, ¿y sus ropas?; cierto que estaba usando vaqueros ajustados y una sudadera grande, además aquella noche no había tenido tanto relleno como para que ahorita hubiera una diferencia.

─ ¿no esta casada? ¿Acaso es una pareja, tienes novio?

Se sonrojo tenue mente por las preguntas del mayor y negó con un suave movimiento de cabeza, y noto como una fugaz sonrisa se posaba en la cara del mayor, había sido una muy pequeña, apenas de un costado, pero había logrado captarla y se dispuso a aclararle las dudas al mayor antes de que siguiera preguntando ─ Es para un amigo…─

─Ya veo…

─ Entonces… me retiro, está a punto de acabarse la hora para almorzar, y si no come ahora, no comerá hasta llegar a casa, el sigue mucho las reglas y… con permiso ─ hizo una leve reverencia y se dio nuevamente la vuelta para irse, pero el mayor si que era persistente, pues sujeto su mano, un tacto suave que le provoco a todo su cuerpo estremecerse y a su corazón latir sin una razón lógica para él.

─ ¿me darías tu número?

"¿¡Acaso es un acosador!?… pero, me gustaría estar hablando con el… aun que fuera solo por mensaje" asintió suavemente y el mayor rápidamente saco su celular Samsung Galaxy s6 edge con una tapa color plateado muy brillante, sujeto el celular entre sus manos y le dio su número, pero antes de escribir su nombre su celular sonó, le devolvió el celular a su respectivo dueño y viendo en su Moto g2, de funda blanca decoradas con un diseño de alas, el nombre de su amigo solo vio a levi y dijo rápido ─ ¡me retiro; ya me está llamando, hasta luego! ─ Y salió corriendo sin esperar una respuesta devuelta, la llamada había sido su salvación; corrió lo mas que pudo en dirección al área asignada de su amigo, por suerte conocía de memoria el hospital.


─ Mi amor, ¿aun no sabes quién es la chica que tanto busca levi?

─ Aun no…─ Contesto con un gran puchero en su boca una castaña de anteojos mientras se dejaba caer para atrás en su silla, por suerte en esta se podía inclinar lo mas que quisiera pues tenía un perfecto equilibrio. Abrió los ojos viendo a su esposo y este le sonrió dulcemente mientras tomaba asiento frente al escritorio de esta.

─ Bueno… y qué hay de tu amado pupilo favorito, Armin; ¿el no llevo a una hermosa acompañante o algo parecido?

─ ¡CIERTO ARMIN! A de tener la misma edad esa chica… le llamare…

Antes de que la rubia buscara entre sus contactos el numero del chico, este entro a la oficina de esta cargando consigo unos papeles y portado su bata tan pulcra mente limpia como era de esperarse de este, sonrió alegre al verlo y este simplemente se quedo nervioso en la puerta viendo a la mayor la cual se mostraba muy entusiasmada.

─ Armin, ¿de casualidad llevaste a alguien a mi cumpleaños?

El pequeño de cabellos rubios como los pétalos de un girasol negó levemente y respondió a la pregunta de su asesora ─ no pude ir a su fiesta debido a que me enferme de una fuerte gripe, lo lamento, me contaron que estuvo muy divertida además de hermosa ─ sonrió suavemente.

─ Entonces… ¿Cómo llego tu regalo para mí y quien te dijo como estuvo la fiesta?

Al ser interrogado de esa manera se puso un poco nervioso, pues no sabía si decirle la verdad o mentirle; el sabia a detalle lo que le había ocurrido a su amigo en esa fiesta, también como había ido vestido, solo porque Jean aposto con él una gran cantidad de cupones para comida en la cafetería del hospital, además de dinero que eren necesitaba en ese momento; eren fue ala fiesta vestido de chica, usando un hermoso vestido verde y maquillado por Historia; sabia también que se había topado con un hombre, trago saliva y respondió a la mayor ─Fue…una amiga ─

─ ¿Si?, ¿Cómo se llama?

─Se llama….─ Tardo en responder, vio a su alrededor y respondió rápido ─ se llama Erena ─


Y hasta aquí el capitulo de esta semana, la semana pasada no subí ningún capitulo debido a que publique un one shot mikayuu y solo me dedique a el en toda la semana, perdonen la demora y espero les haya gustado; gracias por los comentarios, favoritos y seguidores, espero disfruten de esta historia tanto como yo lo hago.

No olviden dejar su comentario, quiero saber como les va pareciendo la historia y sus teorías ;)
Hasta luego

Los(as) amo