Bendición del sello
Capítulo 14: Un día, un mes
Tomando en cuenta que habían salido muy heridos de sus combates, el primer día del mes para entrenar se fue entre pláticas y risas, aunque había algo que atormentaba la mente de una ojiperla. Hinata tenía uno que otro pensamiento encontrado. No negaba que, le disgustaba la manera en que Anko fue con su antiguo mentor, pero debía de darle crédito en una cosa... los celos...
El tiempo con Naruto la había hecho entender varias cosas. Puede que apenas fuera una pequeña Genin en desarrollo, pero, físicamente, barría el piso con varias Kunoichi de su generación, incluso Ino, considerada una de las bellezas jóvenes más atractivas, no se comparaba con la Hyūga. Cuerpo bien definido, curvas muy bien marcadas para su edad, y, sobre todo, lo exótico de su cabello, combinado con sus perlados ojos y su piel de blanca porcelana, la hacían parecer una diosa en tierra. Con eso en mente, su seguridad había crecido notoriamente. Pudo encarar a su equipo cuando le exigían que se rindiera ante Neji, muy a pesar de sus dudas los encaró, y eso era gracias a toda la influencia que su novio tenía en ella, pero, siempre hay un pero, y ese pero era lo que la hacía pensar... ¿Puede pasarle lo mismo que Anko?...
Ciertamente no se veía fundiéndose en los brazos de alguien más, pero, bajo los celos y el rencor todo eso era una vía, y ese era el punto. Naruto era realmente lo que soñó, alguien que la amara por lo que ella era. La única mujer que podía doblegar a su rubio amado era Hima. Naruto solo tenía ojos para Hyūga Hinata y Uzumaki-Hyūga Himawari, llegando a tal punto de incluso insultar y gritarle a su antiguo interés romántico. No obstante, seguía esa duda, y en base a lo que Anko le dijo se planteaba en la misma situación... ¿Cómo reaccionaría si llegara a ver a su novio besándose con alguien más?...
Era obvio que lo mataría si él la traicionaba, pero ¿Si no fuera así? Si una chica se atreviera a besar al Uzumaki, y ella solo ve eso sin percibir que su novio empujó a la chica inmediatamente sintió los labios de esa arrastrada, ¿Qué es lo que haría? Era lo que se preguntaba, ¿Haría lo mismo que Anko? ¿Escucharía a su amado? ¿O simplemente huiría con Hima en brazos? Había muchas posibilidades, y con ello quedaba también el otro lado... ¿Si era ella la que recibía el beso?...
Como Jinchūriki, Naruto era juzgado por los pecados de su Bijū. Tenía acceso a insanas cantidades de chakra, ataques destructivos y una masiva resistencia, sin embargo, el costo por todos esos beneficios era la intensidad de sus emociones y sentimientos, que, arraigado con el desprecio social, lo volvían alguien inestable en situaciones de mucha presión, y uno de esos posibles escenarios era eso... si él la encontraba besándose con alguien más...
Sería une verdadera idiotez dejar a su amor ideal por alguien más, pero ese era el caso. De antemano sabía que Kiba y Shino sentían algo por ella, y de enterarse de su situación solo provocaría una disputa y varios planes con el único objetivo de separarla del rubio, para que uno de los dos o los dos fueran su pareja. Tenía en mente que incluso llegarían a besarla a la fuerza si eso provocaba la ruptura en su relación, y eso era lo que temía, ¿Cómo reaccionaría Naruto en ese caso? Él consideraba como amigos a Shikamaru, Chōji, Shino e incluso el mismo Kiba, pero, una situación así no terminaría bien para ellos. Podría masacrar a quien se atrevió a besarla, reclamarle, gritarle, e incluso llevarse a Hima lejos. Ese miedo era lo que la hacía cuestionarse, la reacción de su novio en el hipotético caso de que ella fuera besada por alguien más... no quería imaginar los miles de escenarios posibles...
Estaba tan perdida en sus pensamientos, que no notó el momento en que acabaron de cenar, en que Anko se paró para subir a jugar con Himawari, junto con Konohamaru y Hanabi quienes tenían ya puesta un pijama para más comodidad. Y en especial... no pudo notar como su amado se acercó a ella por detrás... hasta que llegar a cierto lugar finalmente la hizo reaccionar...
Un gemido la hizo reaccionar, su novio le estaba dando un placentero masaje a sus pechos, mientras besaba con dulzura su cuello. No sabía el porqué, pero se sentía totalmente excitada, tanto por lo que le estaban haciendo como por la idea de ser descubiertos... a pesar de que la cocina estuviera algo oculta a simple vista, seguía siendo visible...
…
Na... na... mmmm... Naruto-kun -gimió discretamente la peliazul, retorciéndose por el placer-
Finalmente tengo tu atención Hina-chan -confesó el rubio, mientras bajaba sus manos para rodear su abdomen-
¿Qué? -cuestionó, un poco agradecida por no seguir perdida en el placer-
Te estaba hablando desde hace rato, pero parecías perdida en tus pensamientos, incluso Hanabi se preocupó antes de que fuera con Hima-chan -comentó, para la consternación de la ojiperla-
Lo siento... yo... -fue interrumpida por un suave beso en su mejilla-
Es sobre Anko, ¿No es así? -preguntó con intriga el rubio-
Su historia me cautivó, pero... lo que hizo en el momento en que Iruka-sensei besó a esa chica... -reveló, tartamudeando por los pensamientos acerca del tema y la inseguridad en revelarlos-
¿Qué pasaría si me encuentras en una situación similar? O ¿Cómo actuaría si te encontrara en una situación similar? Imagino que eso es en lo que pensabas... ¿No? -preguntó, adivinando los pensamientos de su amada ojiperla, quien tenía una cara de completo asombro-
…
No era para sorprenderse, aun así, la Hyūga seguía anonadada después de que su amado leyera sus pensamientos. Tenía miedo de preguntarle directamente, pero él había previsto eso, pues también llegó a preguntarse lo mismo.
…
Tengo miedo... no quiero que un malentendido arruine nuestra relación... -confesó Hinata, abrazando a su novio-
También tengo miedo... pero evito pensar en ello por el momento... -añadió Naruto, subiéndola a la mesa para sentarla-
¿Por qué? -pidió saber la ojiperla, intrigada por la respuesta dada-
Porque no quiero hacerme ideas... y que poco a poco esas ideas me consuman -respondió el ojiazul, enterrando su cara en el cuello de la Hyūga-
Pero... -fue interrumpida por el rubio-
Quiero vivir el presente, y que lo único en lo que tenga que pensar es en nuestro futuro. Tengo un futuro contigo... ni en sueños arruinaré todo lo que hemos construido por una simple aventura -sentenció, sonriéndole con calidez a la sonrojada Hyūga-
Naruto-kun... gracias... -agradeció, besándolo con notorio amor-
Y ahora... ¿En qué estábamos? -preguntó pícaramente el rubio, quitándole el short que tenía su amada junto al suyo-
Nos... nos pue... pueden descubrir... -tartamudeó Hinata con demasiada vergüenza, viendo como su amado empezaba a dedear su intimidad-
Lo sé... y es por eso que quiero hacértelo aquí... me encantas... todo de ti... me has vuelto adicto a tu cuerpo... -susurró a su amada, cargándola para empezar a besarle sus pechos con fervor-
Na... naru... ahhh... más... dame más... -rogó, empezando a menear sus caderas para un mayor placer-
¿Lista? -preguntó empezando a introducir su miembro en la intimidad de su amada-
Fóllame Naruto-kun... hazme el amor como solo tú sabes hacerlo... -pidió entre gemidos la ojiperla, dejándose llevar por el placer-
…
Acomodándose una vez más en la mesa, y sin temor a ser descubiertos, ambos Genin se entregaron a sus deseos, demostrándose con ese acto todo el amor que se tenían, porque esa era la forma en que ellos demostraban y reafirmaban la promesa de estar juntos... y a lo largo de ese mes para entrenar se demostraron tantas veces lo mucho que se amaban...
…
…
…
DÍA 2.
Un nuevo día empezaba, Konohamaru y Hanabi se habían ido en la madrugada para no provocar ninguna sospecha y así proteger a la pequeña girasol. Mientras tanto, un rubio y una peliazul traían puestos su ropa de entrenamiento, un simple kimono de batalla para poder moverse con total libertad. Frente a ellos estaba una pelimorada viéndolos fijamente, lista para empezar con un buen entrenamiento para redimirse, y, sobre todo, hacer crecer a ambos Genin para que protegiesen a la pequeña girasol... la persona más importante en ese cruel mundo...
…
Bien, hoy empezaremos con su tortura, un mes para que mejoren para la tercera prueba -comentó la Mitarashi, con una tenue sonrisa-
¿Qué es lo que haremos? -pidió saber la Hyūga, algo adormilada-
Primero, calentarán haciendo ejercicios básicos, ya saben, lagartijas, sentadillas y demás cosas. Una vez acaben el calentamiento, empezaremos con su rutina de entrenamiento. Tenemos casi 29 días para que puedan mejorar, el último se los dejaré para que descansen, un total de 31 días y ya llevamos uno menos, así que tendrán que dar todo de sí para mejorar -explicó a medias, resumiendo gran parte de lo que harían-
¿Qué es lo que haremos? -preguntó con intriga el Uzumaki-
Gracias a que me contaron lo que habían hecho aquí, junto a sus habilidades, puedo hacer una rutina de entrenamiento. Personalmente les enseñaré el uso de venenos para pelear. Antes de decirles lo que harán debo de darles una observación general de sus atributos en pelea -informó la pelimorada-
Vale -asintieron con algo de felicidad ambos Genin-
Hinata, tu Jūken es de un muy buen nivel para tu agilidad y flexibilidad, junto con los giros que diste para patear a Neji. Tu arsenal de Ninjutsu es muy limitado, pero tienes buenos ataques, Según lo que me dijiste, tienes solamente dos Genjutsus de rango D y uno de rango C, tu manejo de armas es muy bueno con tus dagas y tu arco, y tu nivel de Fūinjutsu es aceptable para alguien que acaba de empezar. Sin embargo, tienes algunos aspectos que pulir -detalló Anko, analizando cada punto a tratar-
¿Cómo cuáles Anko-sensei? -pidió saber con intriga Hinata-
Si bien eres muy habilidosa con el Jūken, tu rango de movimiento es muy limitado debido a que te quedas en un mismo lugar. Si bien es así como se maneja el Jūken, sería bueno que pudieses moverte mientras golpeas. A su vez, podrías apoyarte de unas armas para hacer tu Taijutsu algo de temer -explicó con rapidez la Mitarashi-
Pero ya tengo mis dagas. Además, el arma me limitaría debido a que la tendría que estar sosteniendo, inutilizando el Jūken -recordó con extrañeza-
No tanto. A lo que voy, Tu Jūken es bueno, pero podrías combinarlo con un arma como un par de kamas en caso de que falles el golpe. Te explicaré, si tu lanzas una palma al costado de tu enemigo, pero la evita a último momento, puedes usar una kama para herirlo en caso de que falles, como si fuera una cuchilla, y para que no estorbe con tu Taijutsu podrías colocarlas en tus muñecas con el apoyo de una muñequera -describió su idea Anko, para las dudas de Hinata-
¿No serían muy estorbosas? -cuestionó dudosa la ojiperla-
No si son kamas pequeñas, igual respeto tu razón. Dejando eso de lado, tu Ninjutsu es muy limitado, por lo que te enseñaré algunos ataques para aumentar tu arsenal de Ninjutsu y Genjutsu, tu manejo de armas es muy bueno, pero le hace falta un poco de potencia a los tiros que lanzas con tu arco. Pero tengo la solución -lanzándole un rollo de almacenamiento, al cual Hinata le aplicó chakra-
¿Qué es esto? -preguntó la Hyūga, al ver que del sello salía un rollo de información y un arma parecida a un arco con muchos mecanismos-
En ese rollo hay un prototipo de arma que obtuve en una misión, junto a su instructivo. Según el rollo de información lo que tienes en tus manos es un arma conocida como Ballesta. Difiere mucho del arco debido a que es mucho más pesado, su reparación y mantenimiento es más complejo, pasa menos desapercibido y, sobre todo, para usar chakra elemental requieres de imbuir más chakra en la ballesta. Sin embargo, es mucho más potente que el arco, puedes dejar un proyectil cargado listo para ser disparado, tiene más precisión gracias a la velocidad con la que sale, y tiene mayor comodidad al apuntar. Eso sí, como te dije, es muy complejo su mantenimiento y reparación, por ello te entregué el rollo con todo lo que debes de saber. Si lo deseas puedes usarlo -informó Anko, para el asombro de Hinata-
Gracias, esto me será de utilidad, pero ¿Existen otros modelos? -pidió saber, esperanzada a no lidiar con otro usuario de ballesta-
No, el que robé de la misión es el único que se hizo según quien me lo 'dio amablemente' -comentó riéndose- por lo que, si lo quieres ver así, es un arma única.
Genial -exclamó con felicidad la ojiperla-
Con él practicaremos tu puntería para que te adaptes. No sé mucho de Fūinjutsu, pero como tienes una biblioteca especializada en ello podrás aprender de ahí. Como mi añadidura personal, te enseñaré herbolaria. Ya sea para que tengas materiales para hacer venenos o medicinas naturales -explicó-
Sólo se hacer medicinas, no sé mucho de venenos -confesó algo apenada-
No te preocupes, te enseñaré todo lo que debes de saber. Destilamiento, proceso químico, antídotos a cada veneno, cultivo, cosecha de plantas. Tengo una gran habilidad con ello, lo único bueno que me dejó Orochimaru -informó regalándole una sádica sonrisa-
Entiendo Anko-sensei -respondió sonriendo de igual manera-
Bien, Naruto -dirigiéndose al rubio- tu Taijutsu es bastante fluido a la hora de girar, y gracias a tu resistencia puedes evitar el mareo. Golpeas con bastante fuerza y puedes aumentar la letalidad usando tus dagas, Tu Ninjutsu es más limitado que el de Hinata, pero gracias a tus reservas puedes realizar varios sin siquiera cansarte. Apestas en Genjutsu, por lo que nos centraremos en aumentar la rapidez con la que puedes salir de ellos. Teóricamente, por ser Jinchūriki deberías ser inmune a ellos, pero, puede ser porque no copera tu Bijū, por lo que nos enfocaremos en eso. Como Uzumaki, tu Kenjutsu y Fūinjutsu es muy bueno para el tiempo que lo llevas practicando, lo que sí, es que careces de un arma de medio alcance. Quieras o no Hinata maneja dos armas de corto y largo alcance. Lo que podríamos hacer es buscarte un arma de medio alcance, y que se adapte a tu estilo de pelea, para lograr un buen resultado -informó Anko, pensando en algunas armas-
No he pensado en usar algo así, quería ser práctico, por eso elegí las dagas en vez de una espada -confeso apenado el rubio-
Una Kusarigama, si bien es de larga distancia, no tiene un gran alcance por parte de la Kama. Podrías tratar con una guadaña -propuso-
No lo he intentado, y no vi ninguna por aquí -comentó, recordando ese detalle-
Esa podría conseguirla por ti -propuso Anko, recordando a un muy buen herrero-
Se lo agradecería, pero ¿Hay alguna manera de adaptarla como la Kusarigama? -pidió el Uzumaki-
No lo creo en el caso de la cadena para atacar, pero sí para que lances la guadaña y regrese a ti. Pediré esa modificación si te interesa, pero tardaría una semana en estar lista -informó-
No hay problema -respondió aliviado el rubio-
Perfecto, entonces sigamos. Al igual que Hinata, te dejaré estudiar el Fūinjutsu por cuenta propia. Personalmente, te enseñaré métodos de interrogación, tortura y psicología para que puedas aplicarlo en medio del combate. No sabes lo mucho que puedes ahorrarte si le causas traumas a tus enemigos -informó, visualizando al rubio siendo un completo sádico-
Entendido Anko-sensei -respondió el rubio sonriendo-
Ahora sí, su rutina de entrenamiento consistirá en el siguiente horario:
...
05:30 – 07:00 hrs: Empezarán con quince minutos de estiramiento para que no les dé ningún calambre. Una hora será para que hagan su calentamiento, constará de 200 lagartijas, 100 con ambas manos, 50 usando solo su brazo derecho y el resto con el brazo izquierdo. 100 sentadillas cargando con ustedes un tubo de metal con dos cubetas a cada lado, con tal de que ustedes les agreguen peso a las cubetas. 150 abdominales, la mitad en tierra y la otra mitad colgando de una barra, obviamente con peso extra. Después de eso harán unas 100 dominadas, o como me gusta decirle, barras. Para eso se agarrarán de la barra alta que tienen en el campo de tiro y subirán su cuerpo, como si este fuese una tabla. Lo entenderán en el proceso. Por último, correrán alrededor de los tres campos, dando un total de 40 vueltas. Harán todo eso unas tres veces, y en una hora. Lo que quede de tiempo lo enfocaremos en ejercicios de relajación para que su cuerpo esté listo para el día. Aumentaremos el número de veces que harán cada ejercicio, así como el peso, por lo que tendrán que estar preparados.
07:00 – 09:30 hrs: Practicaremos durante una hora varios ejercicios de chakra, y no serán solamente los de escalar un árbol o mantenerse en el agua. Si bien si haremos eso, le aumentaremos la intensidad con varios ejercicios -sacando unas pelotitas, varios sembons, unas cadenas y un tipo de muñeco pequeño- El primer ejercicio será adherir estas pelotitas a su cuerpo, usando únicamente su chakra, si agregan poco chakra se caerán, si agregan mucho soltarán una potente descarga eléctrica, cada pelotita varía en cuestión a la cantidad de chakra que usarán para que se queden pegadas, primero colocaremos solo pelotitas iguales, para acostumbrarlos, y después agregaremos variadas para que puedan controlar de mejor manera su chakra. El segundo ejercicio constará de usar su chakra para parar los sembons en sus dedos y manos, a modo de que no se caigan por más de dos minutos, para empezar. El tercer ejercicio consta de usar su chakra para que la cadena se adhiera, y a la vez hacerla ondear. El último consta de usar su chakra para parar al muñeco y hacer que se mueva, ya sea que camine, se siente o salte, como un titiritero. Empezaremos haciendo los ejercicios en tierra firme para que se acostumbren, luego los harán pegados a un árbol y después en el agua, así que preparen sus trajes de baño. El resto del tiempo lo usaremos para practicar Ninjutsu y Genjutsu, bajo mi supervisión claro está. Aparte, les enseñaré el Jutsu de Invocación, al menos el cómo se hace. Dependerá de ustedes qué contrato firmarán, o si lo usarán para invocar armas.
09:30 – 10:00 hrs: Desayuno. Desayunarán bastante para que aguanten todo el día, y con ello pasaré un tiempo de calidad con la consentida y bonita Himawari.
10:00 – 11:00 hrs: Nos encargaremos de practicar su manejo de armas, un poco de Kenjutsu, Bōjutsu para que después se concentren en usar solamente las armas que eligieron. Si bien puede que no usen katanas o Bo, siempre es bueno saber cómo emplearlas.
11:00 – 13:00 hrs: Nos enfocaremos en pulir su Taijutsu, les enseñaré algunos movimientos para agregarlos a sus katas, a la vez, mejoraremos su resistencia con combates contra mí, para que ganen un poco de experiencia y vayan viendo sus errores.
13:00 – 14:30 hrs: Entrenarán sus habilidades de rastreo y sigilo. No servirá para sus combates, pero quiero que empiecen a entrenar este punto para sus misiones a futuro, por lo que los estaré supervisando.
14:30 – 15:00 hrs: Comida. Algo delicioso para que la pequeña Himawari este bien, además, les servirá para recuperar energías y recibir nutrientes.
15:00 – 16:30 hrs: Les enseñaré lo que les prometí. Hinata, estudiarás conmigo herbolaria y el proceso para hacer venenos y antídotos. Si quieres en ese tiempo puedes aprender también a hacer medicinas naturales. Naruto, te enseñaré los principios de la psicología humana, así como métodos de tortura e interrogación, lo bueno es tener acceso a todo el conocimiento de Ibiki para enseñarte la parte psicológica, y tienes a una experta en tortura para que aprendas correctamente a interrogar y aplicar todo eso en un combate.
16:30 – 18:00 hrs: Estudiarán Fūinjutsu por su cuenta, ya en este punto yo me habré retirado, por lo que confío en que realmente lo hagan y no terminen follando en la biblioteca, le generaría muchos traumas a la pequeña Hima-chan -sonrojando totalmente a ambos Genin- Naruto, te serviría mucho descifrar el funcionamiento del Hiraishin para que puedas usarlo correctamente. Así que da todo de ti, igual tú Hinata.
18:00 –19:00 hrs: En este punto lo último que harán será meterse a la alberca a entrenar, ¿Cómo? Se atarán peso a sus tobillos para hundirse en un principio. Lanzarán golpes y patadas debajo del agua para aumentar su fuerza, resistencia y velocidad. Cuando sientan que finalmente pueden hundirse sin peso se quitarán las pesas. Una vez acaben podrán descansar, por lo que aprovechen ese tiempo.
…
Usarán en todo momento los sellos de gravedad que tienen en la biblioteca para tener peso extra. En caso de que salga a una misión les dejaré lo que deben aprender. Quiero que aumenten rápidamente para evitar que Orochimaru vuelva a hacer de las suyas. Cualquier Shinobi que se entere de Himawari solo traerá más problemas a la ecuación -comentó, algo preocupada por la situación de Hima-
Es una verdadera mierda -suspira- pero hay que proteger a nuestra hija -respondió la Hyūga, con evidente firmeza-
Lo sé Hinata, por ella hay que luchar -secundó el rubio, sonriéndole a su amada-
Esa es la actitud. Como ya es tarde desayunaremos primero y empezaremos con el manejo de armas -ordenó Anko, yendo a la cocina-
Vale Anko-sensei -respondieron ambos a coro-
…
…
…
DÍA 3.
Sentados en la biblioteca, mientras ambos estudiaban Fūinjutsu, ambos padres estaban agotados de todo el día. Era un verdadero infierno lo que Anko les dio como rutina de entrenamiento, y en sí ambos solo querían dormir ya, lo bueno de todo es que ya casi habían acabado, y en ningún momento Himawari se quedó solita. Esa era la mayor preocupación de ambos Genin... dejar sola a la pequeña girasol...
Anko, o como se había autodenominado, 'La sexy y favorita tía Anko' pasaba mucho tiempo con Himawari, quien le agradaba ser el centro de atención de todos, y eso se notaba en las risas que siempre soltaba. A lo largo del día Hanabi y Konohamaru habían llegado a la hora de la comida, esa media hora llena de risas y diversión siempre alegraba a la pequeña peliazul, quien alumbraba a todos con su simple carita llena de felicidad... algo que todos querían proteger...
Volviendo con ambos Genin, se encontraban estudiando todo lo que podían acerca de sellos. Hinata había hecho cinco Kage Bunshin para que la ayudaran, cuatro estudiarían con ella mientras que el clon restante cuidaba a Hima, por su parte, Naruto tenía a su disposición varias decenas de clones estudiando, la más peculiar eran los diez clones que estaban estudiando economía y administración, cosa que cautivaba a la Hyūga... quien no dudó en preguntar...
…
Naruto-kun.
¿Qué pasó? ¿Quieres que mande otro Kage Bunshin con Hima? -preguntó con preocupación el rubio original-
No es eso... me preguntaba... ¿Por qué estás estudiando economía? -pidió saber la ojiperla-
¿Recuerdas el libro que me dio Teuchi y Ayame? -comentó el Uzumaki-
¿El de apuestas? -cuestionó con dudas-
Sí, ese -afirmó-
¿Qué tiene que ver? -cuestionó Hinata con algunas dudas en mente-
Quiero empezar a apostar para tener el suficiente dinero para irnos de aquí -comentó, asombrando por completo a la Hyūga-
¿En serio? -cuestionó anonadada-
Sí, algo me dice que lo vamos a necesitar más adelante, en especial para instalarnos en una aldea menor o pequeño pueblo -respondió, pensando en las múltiples opciones-
Pero... ¿Por qué lo de economía? -cuestionó queriendo saber ese punto-
Planeo invertir en propiedades vacacionales y centros turísticos. Prácticamente quiero invertir en lugares donde pueda ganar un buen dinero -comentó el rubio, asombrando a la Hyūga-
¿Por qué tanto dinero? -preguntó Hinata con intriga-
Analizando lo que Kyūbi nos dijo, podríamos vender órganos en el mercado negro, pero no tengo idea de cómo hacer eso, y sinceramente no quiero meterme en ese rollo, por lo que optaré por conseguir dinero de una manera más legal si se le puede decir así -explicó con seriedad-
De ese modo nos ahorramos meternos en algo que no sepamos bien -añadió Hinata-
Así es, de todos modos, lo más seguro es que terminemos en el negocio del mercado negro. No por gusto, si no por necesidad -añadió el rubio, asombrando a su amada-
¿Qué es lo que piensas hacer? -pidió saber-
¿Qué más podemos hacer? Robar -comentó con obviedad-
¿No crees que estás siendo muy avaricioso? -regaño molesta la ojiperla-
Lo sé, lo sé... lo que quiero es prevenir muchas cosas. Tengo miedo por la amenaza de Orochimaru, y a eso hay que sumarle mi condición de Jinchūriki, mi descendencia y tu estado de heredera -explicó con pesar-
¿Por qué lo pones así? -cuestionó levemente insultada-
Kumo quiere que le des un nuevo clan Hyūga siendo una incubadora, Iwa quiere mi cabeza colgando en la puerta de su entrada. Por ser Jinchūriki muchos van a querer tenerme, ya sea para experimentos o para que les dé descendencia. A eso sumémosle la amenaza de Orochimaru por querer a Hima-chan para sus experimentos. Solo falta que haya una organización dispuesta a cazarme por mi Bijū -se quejó el rubio con notorio fastidio-
(en algún lugar de un país lleno de agua y lluvia, diez cabrones estornudaron)
Mierda, es cierto -maldijo Hinata, recordando ese punto-
Ambos tenemos enemigos fuera de Konoha, y quieras o no, tener a Himawari le hereda esos problemas también. Quiero estar al tanto de todo lo que pase fuera de Konoha, y tener una vasta red de conocimiento en el mercado negro nos ayudaría. Sé que suena muy peligroso, pero te lo dije. No me importa llenar mis manos de sangre y hacer tantos asesinatos si eso asegura que Hima-chan esté sana y salva -sentenció el rubio con firmeza, apretando sus manos con algo de miedo-
¿Quién diría que ella nos cambiaría por completo?... jeje, antes te diría que tu idea es algo muy malo, me asustaría por completo y te recriminaría... pero... tienes razón. Tener una gran influencia en el mercado negro nos permitiría tener una manera de proteger a nuestra hija. Ni siquiera me da miedo tener que asesinar a alguien, con tal de defender a nuestra hija -comentó, sonriendo con nostalgia-
Lo sé Hinata... nos llenaremos la mano de toda esa mierda, con tal de que no lo haga Himawari -añadió Naruto-
Lo sé... bueno, es hora de entrenar bajo el agua -respondió Hinata, empezando a salir de la biblioteca-
Después de eso... ¿Te gustaría hacer algunas cosas? -susurró el rubio en el oído de su amada-
Maldición Naruto... sabes que no puedo decirte que no -respondió la peliazul, manoseando a su novio-
Je... lo sé mi zorrita lujuriosa... -respondió, besando su cuello-
Vamos de una vez antes de que termine cediendo aquí -pidió Hinata, saliendo del lugar-
…
…
…
DÍA 4.
Por favor.
No.
Por favor.
No.
Por favorcito -pidió Hinata, mientras hacía pucheros-
No Hinata, no te dejaré experimentar tus venenos conmigo -respondió Naruto algo molesto-
…
Sí... Hinata no tenía ningún conejillo para experimentar. Ni estando drogada usaría a su hija como su juguete para experimentar, así que... ¿Por qué no experimentar con el Uzumaki? Quien no moriría por el veneno...
…
Por favor, eres el único con el que puedo experimentar -pidió una vez más-
No Hinata, no quiero volver a tener miles de venenos corriendo por mi cuerpo -respondió tajantemente-
Solo esta vez -pidió una vez más-
No por ser Jinchūriki seré tu conejillo de indias con los venenos -respondió algo molesto-
Por favor... haré lo que quieras, pero necesito que me dejes usarte para probar los venenos que haga -susurró con una voz lujuriosa-
¿Lo que quiera? -repitió el rubio, mirando fijamente a su pareja-
Sí cariño... lo que quieras... -respondió la peliazul, mirándolo con lujuria-
Jejeje... está bien mi amor, pero te cobraré ese favor después -propuso, asustando a la Hyūga-
Entonces... no... no... ¿No lo quieres hacer conmigo hoy? -preguntó con miedo y un poco de dolor-
Empiezo a creer que eres en realidad una pervertida ninfómana -comentó con una gota de sudor-
¿Yo? -preguntó sobreactuando-
¿Quién más? -respondió con sarcasmo-
Bueno... es que... me gusta... sentirte dentro de mí -comentó con mucha vergüenza-
Realmente cambiaste mucho Hinata -alagó el Uzumaki-
No... ¿No te gustó que cambiara? -preguntó la Hyūga creyendo que había hecho algo malo-
Nunca dije que no me gustara -respondió, sonriéndole con un poco de lujuria-
¿Lo dices en serio? -preguntó esperanzada-
¿Quieres que te lo enseñe de otra manera? -pidió saber, mientras sostenía sus caderas-
Por favor sí -susurró queriendo ser complacida-
Esta será una noche muy larga mi amor... -añadió el ojiazul, empezando a desvestir a su amada-
Tócame toda Naruto-kun... soy toda tuya... -respondió, empezando a besar a su amado para perderse una vez más en el placer-
…
…
…
DÍA 5.
Después de esa noche habían tenido visitas, en sí era Anko con Konohamaru y Hanabi, ambos pequeños tenían tiempo libre y querían entrenar con sus hermanos. En especial Hanabi, que quería jugar con Himawari. No habían dado ni siquiera las cinco de la mañana cuando ambos Genin tenían a dos castaños encima suyos. Konohamaru estaba golpeando el pecho del rubio para despertarlo, mientras que Hanabi le estaba picando los cachetes a su hermana mayor.
Habían tardado más de cinco minutos para despertar. Tanto Naruto como Hinata tenían en su mente los frescos recuerdos de su placentera sesión de amor, y recordaban que estaban ellos dos nada más, pues Hima no quería moverse de su cunita en la noche anterior. En ningún momento dos castaños habían aparecido, por lo que, al verlos, hicieron lo más sensato en el mundo.
"¡AAAAAAAHHHHHHHHHHHHH!"
Ese grito había llegado hasta la habitación de Himawari, quien despertó llorando por no ver con ella a sus padres. Estaba asustada, y solo quería sentir el cálido abrazo de su Tou-san y su Kaa-san, por lo que, respondiendo al llamado, Anko había entrado para cargarla y llevarla a cuarto de la pareja, quienes seguían asustados por la sorpresa. Sin embargo, ese susto pasó a segundo plano al escuchar los llantos de una pequeña peliazul. Casi al instante había dos Genin quienes consolaban a una pequeña bebé, quien, al sentir el cálido abrazo de dos personas especiales para ella, dejó de llorar y solo buscaba tener un espacio para reconfortarse... su carita denotaba que realmente quería esa calidez...
…
Tranquila pequeña. No queríamos dejarte sola, pero ya estabas muy dormidita -consoló el Uzumaki con notoria preocupación-
Hima chan, ya no llores... estaban tan dormidita que no queríamos despertarte... por favor ya no llores, no nos gusta verte así -pidió la Hyūga, tarareando una canción de cuna para tranquilizarla-
¿Gaaa? -preguntó la pequeña Hima, mientras soltaba unas lágrimas por el susto que había pasado-
Sí, no te dejaremos solita, mi pequeña girasol -prometió Hinata, besando la frente de su hija-
Seguimos aquí -se quejó la pequeña ojiperla, haciendo un puchero al ver que la ignoraban-
Lo siento Hanachibi -se disculpó el rubio-
Es muy malo Naruto-sensei -chilló Hanabi haciendo un puchero-
Jeje, en fin, ¿Qué hacen aquí? -pidió saber el rubio, viendo a ambos niños con una mirada de complicidad-
Venimos a entrenar con ustedes -anunciaron ambos, sonriendo por darles la noticia-
¿No tienes entrenamiento con Tou-san? -cuestionó Hinata con notoria sorpresa-
No, dijo que iba a salir durante una semana y me dejó ese tiempo libre, por lo que podré estar contigo mucho tiempo. Ya quiero que veas que he mejorado. Hasta trajimos nuestras mochilas para quedarnos aquí -comentó la pequeña castaña, señalando dos mochilas que estaban cerca de la puerta-
Eso me alegra imouto, pero toma en cuenta que también estaremos entrenando. Debemos de prepararnos para los exámenes Chūnin -recordó Hinata, no queriendo ilusionar a su hermana-
Es cierto. Oí que van a hacer apuestas -añadió, recordando lo que había escuchado-
Claro que se harán apuestas Hanabi, yo apostaré a favor de mis alumnos, solo de pensarlo me emociona. Ganaré una fortuna -exclamó Anko, visualizándose con mucho dinero-
¿Fortuna? -cuestionaron ambos niños-
Si ganas la apuesta ganas dinero, en pocas palabras -explicó rápidamente la Mitarashi-
Nee-san, yo también quiero apostar -exclamó la pequeña Hanabi, visualizándose con mucho dinero para comprar muchos rollos de canela-
Estás muy pequeña para hacer eso -regañó Hinata en su modo de hermana mayor-
No es cierto, ya leí los dos primeros libros que Tou-san me ordenó para saber jugar -respondió la castaña, inflando su pecho con orgullo-
¿Libros para saber jugar? -cuestionó Konohamaru intrigado-
En el clan Hyūga nos enseñan varias cosas, una de ellas es saber jugar una gran variedad de juegos para apostar. Ya saben, reglas del clan -respondió Hinata con leve fastidio-
Eso es increíble -exclamó emocionado el Sarutobi-
No tanto, pero así son las cosas -añadió la Hyūga peliazul-
Vamos Nee-san, verás que ganaré mucho dinero para comprar muchos rollos de canela -pidió permiso la pequeña ojiperla-
Hanabi -trató de razonar Hinata-
Por favor -volvió a pedir, poniendo ojitos de cachorro-
Vale, pero Anko-sensei te supervisará. Eres capaz de apostar todos tus ahorros -sentenció Hinata ya resignada-
Esta bien. Tienes que ganar para que compremos muchos rollos de canela -ordenó Hanabi, soñando en rollos de canela y un poco con Konohamaru-
Vale, hay que entrenar -ordenó la ojiperla mayor-
¡SÍ!
…
…
…
DÍA 6.
Mira Nee-san, traje los libros de juegos y apuestas del clan Hyūga, tengo que aprovechar que Tou-san no estará para que pueda estudiar bien lo que debo aprender -comentó Hanabi mientras tenía en sus manos varios libros acerca de apuestas-
¿Me los prestarías Hanachibi? -pidió el Uzumaki, sentado mientras estudiaba un poco de lo que Anko le dejó-
Sí Naruto-sensei -asintió, dándoselos-
Perfecto, también apostaré -sentenció el rubio, viendo que había mucho de donde aprender-
¿Y me comprará rollitos de canela? -preguntó esperanzada la Hyūga menor-
Como agradecimiento -respondió el Uzumaki-
SÍ, ¡TENDRÉ ROLLITOS! -exclamó Hanabi feliz-
Jefe, ya pude caminar en el árbol -comentó Konohamaru entrando a al biblioteca-
Que bien Konohamaru, vas aprendiendo rápido -elogió el rubio-
Soy genial jefe, ahora iré a mejorar mi puntería -sentenció, saliendo rápidamente-
Naruto-sensei... ¿Me puede enseñar el Jutsu que le enseño a Konohamaru? -pidió con inocencia Hanabi-
Este... bueno... yo... -tartamudeó, viendo como a Hinata lo rodeaba un aura de muerte-
¿Naruto-sensei? -preguntó intrigada-
En la cocina hay rollos de canela -comento lo primero que sabía alejaría a la ojiperla menor-
¡QUE BIEN, MUERO DE HAMBRE! -exclamó la castaña, corriendo a la cocina-
Naruto... ¿No estarás planeando enseñarle tu Jutsu sexy? -preguntó con inocencia Hinata, una inocencia fingida-
No, ¿Cómo crees? -mintió el Uzumaki, siendo que lo dicho era a leguas una mentira-
No me mientas amorcito -respondió Hinata, mientras le daba una tétrica sonrisa-
Kyūbi, ayúdame -pidió el rubio a su inquilino-
Jódete tú, eso te pasa por querer pervertir a su hermana -respondió tajantemente, anulando cualquier intento de enlace mental-
¡NARUTO! -gritó Hinata, con kunai en mano-
Hola dios, soy yo de nuevo... -rezó con un susurro el Uzumaki-
…
…
…
DÍA 7.
¿Cómo que no va a poder entrenarnos? -preguntaron a coro ambos Genin-
Sí, por desgracia han surgido varios problemas -respondió una pelimorada-
…
En sí había muchas misiones que se debían hacer para antes de la tercera ronda de los exámenes, para ello el Sandaime había llamado a cada Jōnin para estas misiones. Además, tenía que mantener la seguridad de la aldea. Uno de los Jōnin de Suna casi asesina a Hayate, de no ser por un equipo de AMBUS que regresaban de una misión. Al momento de ver como el Suna Jōnin iba a acabar con el Tokubetsu Jōnin de Konoha, el escuadrón freno con rapidez el ataque, inmovilizándolo por completo para llevarlo al departamento de I.T.
Debido a esto, el Hokage tuvo que meter una mayor seguridad para evitar cualquier tipo de ataque, presentía que tendría relación con la tercera ronda de los exámenes Chūnin, por lo que, pensando cada movimiento a detalle, empezó a planear un contraataque... debía de evitar cualquier intento de invasión..
…
Pero, ¿Cuánto tardará? -preguntó con muchas dudas Hinata-
Dos semanas, es mucho tiempo, pero es necesario, por eso me adelanté y traigo esto, es todo lo que les voy a dar como regalos en este mes -respondió Anko, mostrando un rollo de almacenamiento-
…
Imbuyendo chakra, dos objetos se hacían presentes, uno de ellos era una gran guadaña negra con mango rojo, con una larga y gruesa cadena, inscrito en la hoja se podía ver con claridad el logo del clan Uzumaki y el kanji para "Kitsune" remarcados ambos con un poco de plata para hacerse notar. El otro objeto consistía en una pequeña mochila con varios bolsos, frascos y compartimentos, junto a una pequeña sección donde había un cuaderno, tinta y pincel para escribir. Bordado en este se podía apreciar el logo del clan Hyūga, junto al kanji para "Usagi", bordado en gris para hacerlo resaltar.
…
¡GENIAL! -exclamaron ambos Genin, asombrados por lo que tenían frente a ellos-
Naruto, para ti es la guadaña que pediste, tuve que robarte un poco de dinero para conseguir lo mejor de lo mejor. La hoja está hecha de metal de chakra, recubierta por una fina cuchilla de diamante para un mejor corte. El mango es de una madera conocida como 'roble toro' o algo así. Resistente, y recubierta por piel para mejorar su agarre y su comodidad. La cadena es una aleación especial de metales, los cuales son resistentes al calor, no se oxidan, aguantan una gran presión y permiten una cómoda manipulación, por lo que no tendrás problemas al usarlo como látigo o como seguro para que tu guadaña regrese a ti -explicó Anko, blandiendo la guadaña para posteriormente entregársela al Uzumaki-
Increíble, tendré que practicar mucho -exclamó Naruto con notoria emoción-
Hinata, lo tuyo es una mochila para que puedas recolectar plantas. En sí cuentas con un gran apartado para lo que te estoy enseñando. La tela de la mochila es resistente a la humedad, a los cortes y al fuego directo, cuenta con una pequeña capa enfriadora para evitar que lo que recolectes termine calentándose. Cuenta con espacios para guardar una gran cantidad de plantas, frascos para venenos, materiales líquidos o plantas que segreguen alguna sustancia peligrosa. Tiene tres sellos donde hay almacenado un set completo para hacer venenos, otro para hacer medicina alternativa y el último es una pequeña biblioteca, en caso de que necesites consultar algo. El cuaderno que está afuera es para que hagas tus propias observaciones y fabriques tus propios venenos o antídotos. Úsalo con cautela -informó la pelimorada, entregándole la mochila a la Hyūga-
Gracias Anko-sensei, lo usaré con orgullo -respondió Hinata abrazando la mochila-
Lo sé, les deseo suerte, sé que la necesitarán -exclamó Anko, retirándose del lugar-
…
…
…
DÍA 8.
Empezando el entrenamiento con armas, Naruto estaba realmente emocionado por probar su nueva adquisición. La guadaña, a pesar de tener materiales pesados, era relativamente liviana, adecuada para usarla con eficiencia, y gracias a su estilo de Taijutsu, había planeado entrenar usando algunas katas... quería experimentar antes de ponerse serio...
Estudiando su arma, se había dado cuenta que podía usarla en los giros que daba, sin embargo, debía de ser cuidadoso, pues, cualquier error de cálculo y terminaría con una extremidad fuera de lugar. Y en sí podía atorarse con la cadena y terminar en desastre.
Tomándose las cosas con calma, Naruto empezó a blandir su arma, para saber qué tanta fuerza tenía que aplicar para lograr las katas de una manera correcta y no terminar con una extremidad menos... Hinata lo mataría si llegara a pasar eso...
…
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DÍA 9.
Hacer una que otra medicina había sido un pasatiempo que Hinata tenía, lo que más había hecho era una crema para aliviar el dolor y cerrar heridas pequeñas. Planeaba dársela a Naruto cuando la necesitara, pero, esa crema no iba a servir para sanar todo el daño que había sufrido su amado por culpa de Kiba... estúpido perro pulgoso...
Ahora, con su nuevo equipo, y un pequeño jardincito para empezar a plantar cosas, la Hyūga peliazul se había aventurado a recolectar plantas que le sirvieran. Y agradecía que había una gran variedad, a pesar de ser muy pocas eran las suficientes como para estudiarlas y empezar a realizar su trabajo.
En sí, había planeado usar la zona de en medio para hacer un huerto y cultivar ciertas plantas, sin embargo, tenía miedo de que Himawari fuera a comerse alguna de las plantas del lugar, y terminara intoxicándose. Y sinceramente no quería poner algún tipo de protección para evitar eso, por lo que, resignándose por el momento, decidió solamente ir estudiando las plantas que había en el lugar, mientras repasaba lo que le habían dado.
…
…
…
DÍA 10.
Konohamaru-kun, nos pueden ver -susurró una castaña ojiperla muy apenada-
Aquí solo es testigo Hima-chan, Hanabi-chan -respondió un castaño ojinegro, acercándose para besar a la ojiperla-
…
Haciendo nulo caso a las advertencias que ambos Genin les habían dado, Konohamaru y Hanabi estaban a escondidas, en una larga sesión donde demostraban lo mucho que se amaban a su manera. No se besaban ni manoseaban con la intensidad y la lujuria con la que los dos Genin lo hacían, pero sí había mucho amor inocente que se daban, en especial besos de piquito y apretones de manos, los cuales los hacía ponerse completamente rojos, debido a su inocencia... a pesar de todo seguían siendo pequeños niños...
…
Sabes a rollos de canela... me gusta... -comentó el castaño, saboreando aquel dulce sabor-
Konohamaru... no digas eso... -pidió completamente sonrojada la castaña-
Y te sonrojas mucho... eres muy tierna... -añadió con diversión Konohamaru-
Ba... baka... -respondió totalmente sonrojada Hanabi, tratando de parecer enojada-
Por cierto, ¿Cómo va tu entrenamiento? -pidió saber el castaño para aligerar el ambiente-
He avanzado bastante. El Jutsu sexy de Naruto-sensei es muy útil para burlar a los Chūnin que no me dejan entrar a comprar mis rollos de canela -confesó la ojiperla, con una sonrisa de victoria-
¿Cómo vas con la versión inversa? -preguntó-
Aún me cuesta trabajo, pero estamos avanzando, somos imparables -confesó con satisfacción-
Que bien Hanabi-chan... vas progresando muy bien -elogió, para el disfrute de la Hyūga-
Lo sé, soy genial -alardeó inflando su pecho-
Oye... ¿Un beso más antes de comer rollos de canela con un vaso de leche? -pidió Konohamaru avergonzado-
Mmmm... bueño -respondió Hanabi con un toque infantil, mientras se volvían a besar-
…
…
…
DÍA 11.
Una noche en especial, donde dos Genin, dos niños y una bebé peliazul compartían una misma cama, o en este caso un mismo espacio para dormir. En sí era el último día en que Konohamaru y Hanabi se quedaban a dormir en la residencia del Yondaime, por lo que, cumpliendo sus caprichos, ambos padres decidieron acampar afuera. Tanto por diversión como para enseñarles un poco acerca del mundo Shinobi. Aunque después de un par de lecciones y consejos terminaron por cenar un buen festín, para finalmente estar a la intemperie, mirando las estrellas que se alzan en el firmamento. Konohamaru y Hanabi llevaban puesta un pijama grueso junto a una cobija para soportar el frío. Naruto y Hinata podían aguantar tanto tiempo como pudiesen gracias a su entrenamiento, por lo que, si bien tenían puesta ropa normal, no necesitaban de más para estar bien. Por su parte, Hima estaba acostada en un moisés, el cual estaba hasta el tope de cobijitas calientitas para estar en la intemperie. Por si fuera poco, iba muy bien abrigadita, y tenía en su ropa sellos para conservar su calor sin que este mismo la terminara cociendo en un horno caliente... seguridad ante todo...
Cada uno reía y se divertía, pues no podrían convivir así por mucho tiempo, debido al entrenamiento de ambos Genin. Mientras Konohamaru y Hanabi bromeaban entre ellos, ambos padres miraban las estrellas pensando en su futuro. Ambos dejarían Konoha en el momento en que Hima cumpliese los cuatro años, había tiempo para pensarlo, pero debían de empezar a planificar sus movimientos a futuro, cada cosa debía de ser planeada con el objetivo de mantener a salvo a la pequeña ojiazul que estaba ya dormidita.
No querían llegar a ese punto, en sí a ambos les hubiera gustado otra vía. Acabar con Orochimaru y cualquier idiota que quisiese a Himawari, para así estar en Konoha. Ambos padres levantándose cada mañana, yendo a dejar a su hija a la escuela, mientras trabajaban a medio tiempo, ya fuera en el hospital o en el departamento de I.T. para después de la jornada recoger a la pequeña girasol, comer juntos, entrenar y convivir con los amigos que tenían, antes de que la hora de dormir llegase y acostaran a Hima para que descansara, e iniciar con todo un nuevo día.
A veces se imaginaban las reacciones que tendrían sus compañeros Genin si estos aceptaran su relación. Ino vestiría a Himawari de Girasol, Kiba dejaría que Akamaru jugara con ella, Shino jugaría con ella gracias a sus insectos, verían como Shikamaru se queda dormido con Hima en su pecho, Chōji le daría de comer una gran variedad de comida, Tenten le compraría armas de juguete para que practicara con seguridad, Neji le enseñaría el Jūken a su modo, la alejarían de Lee para que no la contagie con sus llamas de la juventud.
Incluso habían pensado en cómo sería la reacción de los mentores y del equipo siete. Sasuke trataría de inculcarla en las artes Uchiha, Sakura la peinaría para que impresione a todos, matarían a Kakashi cuando vieran que este la vistió con su máscara, un peinado que desafiara la gravedad y una versión para niños de su Icha Icha, Kurenai la vestiría con sus vendas que usa, y le enseñaría Genjutsu para que pueda superarla junto a su madre, Asuma no dudaría en darle cuchillas y cigarros para tener a una sobrina lo más parecida a él. Incluso Guy la vestiría con ese spandex verde, balbuceando acerca de las llamas de la juventud... por desgracia eso era solo un falso ideal...
Nadie aceptaría su relación debido a las diferencias que hay entre ellos, incluso si Naruto revelase su legado habría intereses de por medio, y con Hima encima todo empeoraría. Neji y el equipo ocho son los que más revuelo causarían, y la verdad, a pesar de que los odiara por subestimarla, había un pequeño rastro de piedad que hacía que Hinata no matara a ninguno de los cuatro... pero ellos no titubearían si tenían que matar a Himawari...
Dejando eso de lado, ambos padres solo suspiraron para meterse a su casa de acampar, metiendo en el proceso a un inconsciente Konohamaru y a una adormilada Hanabi en sus respectivas casitas de campaña. Y con Himawari en brazos, ambos padres solo se fueron a dormir, esperanzados a lograr sus objetivos para proteger a su pequeño retoño.
…
…
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DÍA 12.
Sin Konohamaru o Hanabi en la casa el ambiente era más apagado, debido a las risas que ambos niños aportaban, aunque no se quejaban, después de todo, habían tenido que aguantar esa semana sin poder hacerlo... ambos eran verdaderamente pervertidos...
Para su suerte, Anko les había regalado un último favor. Oculto en la mochila de Hinata, un par de calentadores para oídos con un sello anulador de sonido, perfecto para que la pequeña Himawari pudiese dormir sin tener que escuchar los gemidos de sus padres... y hablando de estos...
"¡JODER NARUTO, JÓDEME MÁS... FÓLLAME MÁS... DAME MÁS DURO CON TU DELICIOSA VERGA...!"
"¡HINATA... ESTÁS REALMENTE DELICIOSA... Y DEMASIADO APRETADA... JODER, ME ENCANTA...!"
Debido a la condición que Kyūbi les había puesto, este insertó un poco de su chakra en la Hyūga, y al ir con la lujuria desenfrenada del Uzumaki, había sacado a flote su lado pervertido, el cual había sido reprimido durante mucho tiempo. Los maltratos del clan Hyūga, junto al rechazo social y a su pesimismo habían hecho que Hinata reprimiera muchas de las emociones que tenía, y que a ello se le sumara las burlas de los demás solo habían hecho que la ojiperla fuese totalmente tímida y sumisa a cualquier cosa que le ordenaran.
Cuando Naruto llego a su vida, y se enamoró de él, ella inmediatamente empezó a fantasear con él. Citas, juegos y días de campo era poco de lo que soñaba vivir con su amado rubio, sin embargo, no podía debido a sus constantes miedos de ser rechazada, y debido a ello solo pudo verlo de lejos, mientras soñaba todo lo que quería hacer. A temprana edad se le enseñó acerca de educación sexual, debido a su estatus como heredera tenía que aprender eso, junto a otras cosas, y al momento en que ella cumplió los once años, fue cuando empezó a fantasear con su amado rubio en otras situaciones... más íntimas...
Debido a eso, en el momento en que ella vio como Naruto no quería forzarla a hacer algo que no le agradara, decidió dejarse llevar, probando la gloria de una placentera sesión de sexo desenfrenado, por lo que, sin pensarlo, ella decidió sacar a flote su lado pervertido una vez aceptó el trato con Kyūbi, no queriendo dejar pasar esa oportunidad de cumplir sus fantasías, y de paso darle tanto amor a su novio, quien anhelaba recibir eso... y poco a poco estaba cumpliendo ambas cosas...
Gimiendo, después de usar unos cuantos Kage Bunshin para satisfacer a la pervertida Hyūga, ambos Genin se habían desplomado en un cuarto más desordenado que nada. En esos momentos, después de que el éxtasis llegara a su máximo punto, ambos Genin solo hablaban... era su rutina...
…
Oye Naruto -habló Hinata agarrando la mano de su amado-
¿Sí? -preguntó con intriga-
¿Me amas? -pidió saber mirándolo a sus azulados ojos-
Lo hago -respondió con sinceridad-
Pero... ¿Me amas a mí misma...? ¿O amas mi cuerpo? -preguntó con algunas dudas-
Amo mucho tu cuerpo, créeme que es impresionante las curvas que tienes, tus perfectos pechos y tu hermoso trasero en forma de corazón. Además, siempre has apretado, sin importar cuantas veces lo hagamos sigues igual que nuestra primera vez -respondió con un toque de lujuria-
Ya veo -contestó, verdaderamente dolida por creer que solo era amada por su físico-
Pero... me encanta más la calidez con la que dices mi nombre en las mañanas, el honor de ver tu mirada llena de esperanza que alumbra mis días, el simple tacto de tus manos que acarician mis mejillas cada que buscas consolarme, y sobre todo, esos dulces labios que me han hecho feliz -confesó, acercándose al rostro de la ojiperla para besarla en su frente-
Naruto-kun... yo... -tartamudeó completamente sonrojada Hinata-
Tener sexo contigo ha sido realmente glorioso. Créeme que nunca había sentido un placer así... pero también amo despertar contigo cada día, entrenar, comer, ser una familia contigo -comentó el rubio, sentándose junto a su novia-
¿Lo dices en serio? -pidió saber esperanzada-
Sí... ¿Sabes algo? A veces pienso... ¿Qué hubiera sido si las cosas fueran diferentes? -se cuestionó divagando en su mente-
No lo sé, créeme que me arrepiento de no haber estado contigo -confesó, con una lágrima traicionera-
Pienso que fue bueno -confesó, sorprendiendo a la peliazul-
¿Por qué lo dices? -pidió saber totalmente intrigada-
Si hubiésemos estado juntos desde pequeños puede que te hubieran hecho algo por ser mi amiga. No quiero imaginar lo que te hubiera pasado, mucho menos pensar en que me odiaras por eso -respondió con un toque de miedo y tristeza-
Tal vez tengas razón... padre nunca hubiera aceptado nuestra amistad en primer lugar -añadió, imaginando la expresión de Hiashi-
Pero... ahora estamos juntos, y eso es lo que importa, ¿No? -preguntó con ánimos renovados-
Sí, te amo tanto, así como amo a Hima-chan -confesó la ojiperla
¿Crees que deberíamos de traerla? -preguntó el Uzumaki-
No, ella debe ya de estar profundamente dormida, e ir solo la molestaría. Es una niña muy consentida -respondió la Hyūga con una tenue risita-
Ella tendrá la infancia que nosotros no pudimos tener, eso te lo aseguro -prometió-
Lo sé, y siempre cumples tus promesas -añadió, abrazando a su amado-
Por cierto, hay que descansar ya, mañana tenemos entrenamiento -comentó parándose para acomodar la cama-
Oh vamos, ¿No te gustaría estar dentro de mí? -preguntó pícaramente, gateando provocativamente hacia el rubio-
Hinata... sabes que debemos descansar para tener energías y así continuar y... date la maldita vuelta... -ordenó, viendo como su novia dejaba su intimidad al aire-
¿Alguien está muy emociona...?... ¡KYYYYYYYYAAAAAAAA! -chilló al sentir el miembro de su amado, abriéndola por completo-
Que te quede esto muy claro... seré solamente tuyo... y serás solamente mía... -susurró a su oído, empezando a embestirla con fuerza-
Por siempre, Naruto-kun -pensó la ojiperla, mientras que por fuera solo gemía desenfrenadamente-
…
…
…
DÍA 13.
Mierda, no funciona -se quejaron dos Genin, mientras jadeaban en el suelo-
…
Ambos Genin estaban en el momento practicando su Taijutsu. Habían logrado mejorar uno que otro movimiento. Y actualmente estaban aprendiendo un nuevo movimiento para agregarlo a su estilo de pelea. Gracias a Hanabi que había traído unos pergaminos del Jūken, Hinata estaba tratando de aprender a usar el Kaiten, la defensa absoluta Hyūga, y realmente le serviría en los combates que llevaría a cabo. Por su parte, Naruto se encontraba aprendiendo una nueva kata.
El movimiento combinaba un agarre y un lanzamiento. Todo para terminar con un rodillazo certero. Lo primero que se buscaba era aferrarse a la cintura del enemigo, aprisionándolo con las piernas. Con ello se buscaría hacer un movimiento de giro rápido para desequilibrarlo y tenerlo a la merced, moviéndose para caer de espaldas con el enemigo completamente levantado, y usando una pierna o ambas, se lanzaría al aire. Con ello, al momento del descenso, habría el tiempo suficiente para incrustarle una certera patada en el pecho, aunque, si se tenía la agilidad, podía saltar para agarrar su cabeza e insertar un rodillazo. El movimiento era demasiado complejo no solo por la fuerza de lanzamiento o de agarre. Debía de hacerse con agilidad y con la fuerza necesaria... y primordialmente dependía de usar chakra para un impulso extra...
A ambos Genin le estaba constando un infernal trabajo realizar sus movimientos, por lo que tenían que analizar cada movimiento para perfeccionarlo. Puede que fuera muy apresurado, pero esos movimientos podrían cambiar el rumbo de la batalla, en especial para el Uzumaki, después de todo tenía que lidiar contra Jinchūrikis en sus batallas... Jinchūrikis ya experimentados...
…
…
…
DÍA 14.
Cuando había tiempo para hacerlo, tanto Naruto como Hinata se tomaban un tiempo para nadar en la piscina. Era realmente relajante, además de que era una manera de entrenamiento.
Ya iban a llegar a mediados del mes, y habían pasado muchas cosas en ese tiempo. La historia y propuesta de Anko, el trato con Kyūbi, la 'relación' de Konohamaru y Hanabi, las nuevas adquisiciones para su arsenal. Y faltaba medio mes que podría ponerse caótico... era en esos momentos donde pensaban con mayor claridad...
El agua en sí siempre los tranquilizaba, podían sentirse ligeros, sin ninguna preocupación que los abrumara. Y en sí ese tiempo lo usaban siempre para pensar en todo lo que tendrían que evitar. Orochimaru era una amenaza en potencia, junto a toda Konoha en sí. Razón por la cual la existencia de Himawari era limitada a gente de confianza y que pudiera mantener el secreto... no querían perderla...
Dejando de lado cualquier problema, ambos padres dejaron de nadar, y simplemente se acostaron para ver las estrellas. Era una sensación de paz y tranquilidad única, algo especial entre ellos, que solo ellos compartían... era su momento de relajación total...
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DÍA 15.
Lo admitía... haberle dicho a Naruto que haría lo que él quisiera había sido su peor error.
Había corrido por toda la casa, muebles tirados, objetos en el piso, una pequeña niña peliazul en su cunita dormitando, y varios clones rubios que perseguían a una ojiperla muy asustada. Lo que su amado le pidió nunca lo haría, y él estaba dispuesto a forzarla. Estaba asustada y sabía que quedaría traumada si Naruto lograba su objetivo... no sabía si solo lo hacía para molestarla o realmente la forzaría a hacer eso...
Después de subir y bajar, había terminado en el cuarto que compartían, ella en la cama, un clon de su amado encima suyo, otros tantos sosteniendo sus brazos y piernas, mientras que el original estaba muy pegado a su cara. Agradecía que el cuarto tenía siempre activo los sellos silenciadores, pues, de no haberlos tenido todo el Continente Elemental escucharía su grito de desesperación...
"Dinos Oni-chan... ¡DINOS ONI-CHAN!"
"¡SUÉLTENMEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!"
…
…
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DÍA 16.
Aprender a usar la ballesta era realmente genial, y si bien requería de más fuerza para agarrarla, tenía un retroceso al disparar si no se sabía agarrar, o se tenía que imbuir más chakra para que tuviese el mismo efecto que el arco, seguía siendo más potente que este último.
En ningún momento dejó de practicar con el arco, a final de cuentas siempre servía mantenerlo a la mano. No obstante, la ballesta requería más de su tiempo, por lo que se empeñó en mejorar sus habilidades con el arma, y si bien, prácticamente iba muy bien la teoría era lo que realmente fallaba... y lo que realmente era un problema...
Había muchos componentes que se debían tener para arreglar, darle mantenimiento y mejorar la ballesta. Los rollos que Anko le había dado tenían todo lo que se debía saber para no equivocarse en nada, pero era demasiado lo que debía aprender y ni siquiera con el uso de Kage Bunshin podría aprender todo.
Al ser un prototipo, no había nadie que supiera a ciencia cierta que se debía hacer para reparar las piezas rotas. Para su desgracia, eran demasiadas cosas las que se debía aprender si quería conservar el arma en buen estado. Aun así, no se desanimaba, tenía a la mano una biblioteca con una vasta cantidad de conocimientos... de una u otra manera lograría aprender todo eso...
…
…
…
DÍA 17.
Puede que haber asesinado a una serpiente de diez metros frente a Hinata no fuera la mejor de las ideas, pero prefería usar eso a usar un conejo o algún animalito que a la Hyūga le causara ternura. Debía de acostumbrarse a asesinar si quería mantenerse a flote con la condición de Kyūbi, pero no quería sentir la ira del Jūken en su cuerpo si mataba a un conejo, una ardilla o a un oso, irónicamente eso no lo salvó de ser golpeado, regañado y mandado al sofá a dormir.
En medio de la noche, Naruto se preguntaba si había sido buena idea lo que hizo. No sabía que hacer, en sí ya había estado acostumbrado a ver morir a alguien preciado para él. No lo admitiría frente a ellos, pero Zabuza y Haku fueron quienes le enseñaron su Nindo, su camino Shinobi, por ellos fue que había empezado a analizar su vida hasta el momento, y de no ser por el encuentro que tuvo con Hinata hubiese sido el mismo idiota de siempre... pero ahora era diferente...
No era el arma de nadie, tenía alguien a quien proteger y tenía una promesa que cumplir, esos dos le hicieron ver la realidad de su vida, y con los hechos actuales solo había reafirmado su punto. En medio de esa línea de pensamientos sintió como un pequeño bultito era colocado encima suyo, al ver bien que era, se percató que era una pequeña Himawari quien estaba abrazándolo con ternura, y a su lado estaba Hinata con una cara de serenidad, quien no dudó en acurrucarse al lado de su amado rubio, para dormir. El Uzumaki quería replicarle algo, sin embargo, solo escuchó un susurro proveniente de su amada.
"Por favor... solo no mates dentro de la casa... no quiero que Himawari llegue a mancharse de sangre o termine presenciando algo traumante para ella... por favor..."
"Lo siento... no volverá a pasar..."
"Igual lo siento... vamos a dormir a la habitación..."
Antes de que la ojiperla pudiese pararse, fue detenida por la pequeña manita de su hija, quien ya se había acomodado, solo se escuchaba su tranquila respiración, señal de que se había quedado dormida entre ambos padres. Sin poder pararse, ambos solo se resignaron para sonreírse mutuamente, abrazar a la pequeña niña, taparse y finalmente quedarse dormidos... juntos como familia...
…
…
…
DÍA 18.
El mundo Shinobi estaba lleno de atrocidades, y un Shinobi experimentado tenía que ser capaz de ver miles de actos inhumanos sin perturbarse. Cuerpos degollados, cadáveres disecados, muertes brutales, torturas, y demás cosas. La única reacción que podían permitirse eran leves muecas de disgusto y repulsión para quitarlas casi al instante y seguir con su misión.
Genin como Naruto y Hinata tenían eso en claro, y hacían todo lo posible para aplicarlo a su vida ninja, pero, todo esa represión emocional la habían mandado a la mierda cuando, en medio del entrenamiento habían escuchado un llanto... concretamente el llanto de su hija...
Himawari había perdido a su zorrito y conejito. No los tenía a la mano después de haberse despertado, y realmente estaba muy triste, pues eran su compañía cuando no estaban sus padres. Sin sus dos peluches ella se sentía solita. No tenía a nadie, y lo único que pudo hacer fue llorar. Esa acción bastó para llamar a dos padres que en un corto instante habían interrumpido su entrenamiento para ir a consolar a su niña.
En el momento en que Himawari sintió el abrazo de sus padres, había dejado su llanto incesante solo para tratar de buscar el consuelo que tanto necesitaba. Sus manitas apretaban con fuerza la ropa de sus padres, demostrando lo mucho que necesitaba estar con ellos... y lo mucho que quería ese consuelo...
…
Hima, ya, ya, estamos aquí -consoló Hinata arrullando a su hija-
Gaaa... -lloró la pequeña Hima a modo de respuesta-
¿Dónde está tu zorrito y tu conejito? -preguntó Naruto viendo que su pequeña no tenía a la mano sus peluches, los cuales solo soltaba para bañarse o para que le cambiaran el pañal-
Gaaa... gaaa... -sollozó, aferrándose más a sus padres, haciéndoles entender lo que pasaba-
Perdió ambos peluches -susurró Hinata en shock-
Hay que buscarlos -comentó haciendo una cruz con sus dedos- Kage Bunshin no Jutsu -saliendo varios clones del rubio-
Kage Bunshin no Jutsu -haciendo lo mismo que su amado, saliendo cinco clones de la peliazul-
Busquen los peluches de Hima-chan, no importa si el lugar termina hecho una mierda, esos peluches deben aparecer a como dé lugar -ordenó la Hyūga con notoria seriedad-
Vale -respondieron a coro los clones creados-
…
Inmediatamente, cada clon había empezado a buscar por todo el hogar al zorrito y conejito. Mientras que la pareja original estaba consolando a Himawari, quien solo lloraba con demasiada tristeza... durando así mucho tiempo...
…
…
…
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…
…
Habían buscado durante horas, la hora de la comida había pasado, y el hogar había quedado hecho un completo desastre. Muebles tirados, ropa regada, cuartos hechos un lastre. Pero lo habían conseguido. Himawari tenía a un zorrito y un conejito que abrazaba con mucha fuerza, mientras ambos padres, junto a los clones, empezaban a recoger todo el lugar... había valido la pena dejar el entrenamiento con tal de ver feliz a Himawari...
…
Maldición, ¿Cómo es que se metieron ambos peluches dentro del sofá? -se quejó el rubio con demasiado cansancio, dejándose caer-
¿Lo más seguro es que estuviera roto, y en la noche Hima los haya botado y nosotros los termináramos hundiendo -comentó entre jadeos, también agotada-
Puede ser. Pero, al menos ya están con Hima-chan -comentó, viendo como la pequeña Hima estaba en un moisés, jugando con su zorrito y conejito-
Tenemos que cambiar ese sofá -sentenció Hinata viendo el gran hoyo que tenía el mueble-
Terminando los exámenes veré un nuevo sofá que combine con el lugar -prometió, acostándose en el suelo por completo-
¿Quieres que te acompañe? -preguntó-
Si podemos ir juntos sí -respondió Naruto con una sonrisa-
Gaaaaa... -balbuceó la pequeña peliazul llamando la atención de ambos padres-
¿Qué pasa mi pequeña? -preguntaron a coro el dúo. Acercándose a su hija-
Gaaa... -respondió, extendiendo sus peluches para que jugaran con ella-
…
En los azulados ojos de la pequeña niña, se veía una completa y contagiosa felicidad, solo agitaba sus peluches a modo de juego. Esa era una clara invitación para ambos padres. Tenían que seguir entrenando, debían de entrenar, pero, por un día podían olvidarse de eso, después de todo, tendrían más días para hacerlo, pero momentos así, los tres juntos, como una familia... no siempre los tendrían...
Aceptando ambos peluches, y olvidándose de entrenar, un rubio y una peliazul empezaron a jugar con su pequeña hija, solo los tres, mientras el mundo seguía su curso. Solo querían estar con su preciada pequeña, quien se había vuelto lo más importante de su mundo... y lo más valioso de sus vidas...
…
…
…
DÍA 19.
Lo admitía.
El trato con Kyūbi había sudo algo muy beneficioso.
Desde el momento en que había aceptado el trato junto a su novia, había hecho que su control de chakra se fuera un poco a la mierda, obligándolo a volver a entrenar una y otra y otra vez, sin embargo, ese costo había traído una verdadera mejora...
Entendía con más claridad el Kenjutsu y Fūinjutsu.
Esas dos ramas Shinobi eran las más complicadas de aprender, incluso más allá del Ninjutsu médico. El Kenjutsu exigía una completa coordinación física y mental, junto a una concentración y un equilibrio entre fuerza, resistencia y velocidad. Un descuido y la vida del usuario terminaría con un certero y limpio corte. Esa era la razón por la cual los Samuráis eran temidos. Sin embargo, el Fūinjutsu era lo más exigente, debido a la basta cantidad de conocimientos que pedía. Perfecta caligrafía, buen manejo de chakra y una insana cantidad de conocimientos de matrices, sellos, tipos de sellados, tintas, pergaminos e incluso pinceles. Era demasiado exigente, pero bien dominado podía encargarse de cualquier cosa... los Jinchūrikis eran prueba de eso...
Naruto tenía varios Kage Bunshin estudiando Fūinjutsu, y le alegraba ver que, en poco tiempo, había avanzado en el Hiraishin a buen pasó, teniendo la mitad del sello descifrado. A la par, recreó varios sellos que había en la casa una vez los empezó a estudiar. El sello de falsa memoria que usó contra el Yamanaka una vez salieron de ahí, el sello anulador de sonido de los calentadores de Himawari, y varios más, aunque le causaba intriga saber el cómo lo logró, por lo que no dudó en entrar en su paisaje mental para tratar de resolver esas dudas...
…
¡KYUBI! -gritó el Uzumaki para despertar a su inquilino-
¿Qué quieres? -cuestionó con molestia el gran Bijū- viendo de reojo al rubio-
¿Cómo es que puedo entender mejor el Fūinjutsu y Kenjutsu? -preguntó queriendo saber ese punto-
¿Serás idiota? Te dije que te desbloquearía tu sangre Uzumaki cuando aceptaste el trato, animal -recriminó con notoria furia-
Pero... ¿Cómo funciona eso? -pidió saber, algo intimidado-
Tienes dos tipos de genes recorriendo tu cuerpo, una más predominante que la otra. Con mi influencia estoy haciendo que tus genes Uzumaki que residen en ti salga a flote, lo que hace que entiendas de mejor manera el Fūinjutsu y Kenjutsu y, que con el suficiente puntaje te permitirá acceder a otras habilidades Uzumaki -explicó con sencillez-
Aaaaaaahhhhhhh... no entiendo -confesó apenado el rubio-
La sangre Namikaze, la de tu padre, es la que predomina dentro de ti, por eso el gran parecido que tienes con él. Lo poco que tienes que demuestra tu sangre Uzumaki es tu afición al ramen y tus grandes reservas de chakra. Como estoy dentro de ti, estoy ayudando a que tu sangre Uzumaki salga a flote y las habilidades de tu clan salgan a relucir -volvió a explicar el gran zorro-
Aaaaaaahhhhhhh... -exclamó, para quedarse callado-
¿No entendiste? -cuestionó ya sabiendo la respuesta-
No jeje... ¿Me lo puedes volver a repetir? -pidió una vez más con absoluta vergüenza-
Kami mátame -suspira- Tu cuerpo es un plato de ramen, que tiene mucho caldo y poca pasta. El caldo es la sangre Namikaze y la pasta es la sangre Uzumaki. Yo te estoy ayudando a que tengas más sangre Uzumaki, colocando más pasta al plato de ramen -explicó, con verdadero enojo-
¡AAAAHHHH YA ENTENDÍ! -exclamó finalmente entendiendo-
Eres demasiado estúpido como la pelo de tomate que era tu madre -resopló con molestia para sí mismo-
Pero ¿No sufriría algún cambió físico? -preguntó intrigado-
Hasta que dices algo inteligente -suspiró aliviado, enojando al rubio- no hasta donde sé, en sí los genes de tu padre predominan en el aspecto físico mientras que los de tu madre se encargaron de tu sistema de chakra y eso. De todos modos, no debería de pasar nada a menos que los genes Uzumaki empiecen a predominar. En todo caso el primer cambio notorio podría ser tu cabello, que puede empezar a ganar un toque rojizo -informó analizando las posibilidades-
Vale vale... gracias -se despidió, desapareciendo de su paisaje mental-
A veces no sé si lo hace para joderme o es de verdad un estúpido -confesó para sí mismo, volviendo a dormir-
…
…
…
DÍA 20.
¿En serio lo crees? -cuestionó Hinata con un poco de incredulidad, mientras acurrucaba a su pequeña hija-
Sí, bueno, puede ser una posibilidad, después de todo, no esperas tener cinco Jinchūrikis en los exámenes -comentó el Uzumaki pensando las cosas que habían pasado-
Pero, en sí, ¿Qué es lo que te preocupa? -pidió saber la Hyūga-
Para un Jinchūriki es casi imposible entrenar con el poder del Bijū sin algún tipo de supervisión, según lo que hallé en la biblioteca Kumo tiene acceso a un sitio para entrenar su poder. Uno de los Jinchūrikis de Kiri entrenó al otro, e Iwa logró entrenar al Jinchūriki de Taki en un acuerdo entre ambas aldeas según los rumores. El Ichibi Jinchūriki es un asesino a sangre fría, y después de todo quedo yo -explicó Naruto dando a entender su punto-
¿Por qué lo dices así? -preguntó con duda-
Cada uno tiene una reputación, en base a lo que han visto. Como el Kyūbi Jinchūriki se espera que sea algo parecido a Gaara, un asesino a sangre fría, experto en Fūinjutsu y Kenjutsu por ser Uzumaki -respondió, intrigando a su compañera-
¿No se supone que nadie sabe de tu linaje? -cuestionó la Hyūga-
¿Viste las miradas discretas que me lanzaron los Genin de Iwa en las preliminares? -preguntó, recordando esas miradas de odio que solo él y otros pocos lograron ver-
Sí... oh mierda... -exclamó, entendiendo a qué quería llegar su novio-
Que Konoha sea tan estúpida para no notar el parecido con mi padre no quiere decir que las demás aldeas lo sean. En el momento que el Kage de Iwa me vea lo primero que intentará hacer es asesinarme por lo que hizo mi padre. Y, ahora bien, todo mundo sabe que el único interés amoroso que tuvo mi padre fue mi madre, quien fue a leguas una Uzumaki. Con esos dos puntos en juego es fácil unir los puntos para saber la verdad -respondió. A sabiendas que, si bien no todos sabían que Kushina estaba embarazada, si sabían que estaba en una relación con Minato-
Entonces corres peligro -afirmó con preocupación-
Sí, es por eso que te propuse hacer eso -comentó-
¿Estás seguro? -pidió una confirmación-
Sí, conozco varios posibles blancos en la zona roja -respondió-
Si tú lo dices. Te sigo -sentenció con seguridad, mientras tapaba a su hija-
Perfecto, partimos mañana -sentenció, preparando algunas armas para el día siguiente-
…
…
…
DÍA 21.
Kyūbi le había dado permiso de no pagar su cuota de diez corazones, pero, necesitaban un impulso extra para enfrentar lo que venía... y esa era la razón del momento actual...
Bajo un henge, y cuidando de no ser vistos por ningún Shinobi de Konoha, Naruto y Hinata se encontraban escabulléndose por toda la zona del barrio rojo. Lugar que el rubio conocía a la perfección, y como tal conocía cada persona del lugar.
Prostitutas, ladrones, estafadores, traficantes y uno que otro criminal de mayor peligro, el barrio rojo era hogar de todo aquel a quien se considerara un paria. Ironía que el Sandaime le diera un lugar ahí al Uzumaki, siendo hijo de un Hokage, aunque en ese aspecto lo agradecía. Era el único lugar donde no era tan juzgado por todos, hasta cierto punto, era incluso querido ahí. Muchos traficantes y estafadores quisieron enseñarle sus oficios. Los ladrones pasaban de vez en cuando a dejarle algo de comer en buen estado, incluso las prostitutas lo cuidaban y de no ser por su inocencia hubiera terminado perdiendo su virginidad con alguna de ellas... por alguna razón encajaba en el lugar...
Si bien seguía sintiéndose solo, esos pequeños detalles eran los que mantenían su lado humano, antaño lo que lo motivaba a ser Hokage, pero ahora que ya no quería serlo, podía ayudar a todos ellos de otra manera... eliminando a la verdadera escoria de ese lugar...
Alrededor de trece asesinatos por parte del rubio y siete por parte de la peliazul. Cada muerto era lo peor de lo peor, proxenetas, uno que otro violador y algunos asesinos. Naruto había querido librar a las mujeres que lo querían del yugo del hombre que las mantenía atadas. A su manera estaba ayudando, por lo que quería seguir así... incluso recibió un abrazo por parte de una, una vez deshizo su henge...
Hinata, por su parte, quedó sorprendida de las conexiones que tenía su amado. Nunca había entrado a esa zona debido a sus miedos. Ahora, que literalmente estaba dentro de un prostíbulo cerrado con varios ladrones, estafadores y prostitutas, debía admitir que era una sensación cálida. Todos se cuidaban sin importar el que, pues era el hogar en el que vivían y debían mantenerlo a flote... unidad...
La inclusión de la heredera Hyūga había sorprendido a cada uno de los que estaban ahí, pero, no le dieron tanta importancia al relacionarlo con la desaparición de dos meses que rondaba en boca de todos. Algo muy bonito por parte de la ojiperla era que cocinaba de maravilla. Después de haber asesinado a unos cuantos criminales habían parado a terminar su labor con un proxeneta corrupto que se aprovechaba de sus trabajadoras y las explotaba a más no poder. Lo encontraron golpeando a una de sus trabajadoras, junto a dos de sus guardaespaldas. Sin pensarlo, y temiendo que se propasara, ambos Genin habían llegado a asesinar tanto al hombre como a los guardaespaldas, ganándose la sorpresa y, para su fortuna, la admiración de cada uno de los presentes.
Con lo poco que había, Hinata había cocinado una muy buena cena, la cual fue disfrutada por todos. Era cierto que podían ser gente de la mala vida, pero eran más nobles que la gente con dinero y buena posición social. Por lo que no dudaron en revelar su relación. En sí las mujeres primero hicieron una mueca de disgusto, luego se enojaron y después se sonrojaron por lo bonita que se veía la pareja. Los demás solo felicitaban al Uzumaki por haber encontrado a su alguien especial... después de todo, se veía el amor en los dos Genin...
Pidiendo ayuda, ninguno de los presentes dudó en echarles una mano, y con mentiras habían traído a más criminales, algunos se sobrepasaron con las prostitutas, otros destruían los negocios de los vendedores que había en la zona, mientras que otros habían asesinado a familiares cercanos. Sin dudarlo, Naruto y Hinata habían asesinado a cada uno de los nuevos presentes, ganando así un total de 25 y 27 muertos respectivamente, además, tenían un gran apoyo por parte de la zona roja... quienes esa noche se habían divertido como nunca...
…
…
…
DÍA 22.
No eran médicos, por lo que realmente no entendían bien que era lo que debían hacer para retirar los órganos y huesos que habían recolectado, y en el proceso habían arruinado varios órganos. Aun así, habían logrado hacer algo, por lo que, satisfechos, vieron una lista donde podían canjear esos puntos que obtuvieron por conocimientos.
...
Naruto tenía en el momento:
25 muertos en total, de los cuales pudo obtener:
Corazones: 25
Pulmones: 4 pares en buen estado (1,000), 9 pares en condiciones deplorables (1,350) y solamente 2 solo en buen estado (190), dejando el resto deplorables (450), dando un total de 2,990 puntos.
Estómago: 20 sin ningún daño (1,400), cinco de ellos se habían destruido, junto con algún que otro Bazo, dejando un total de este último de 9 (270), dando un total de 1,670 puntos.
Riñones: los 25 pares de riñones estaban completos, dando un total de 3,750 puntos.
Costillas: Solamente un juego completo sin sufrir daños, dando un total de 300 puntos.
Intestino: 19 intestinos delgados, dando un total de 3,800 puntos.
Hígado: 13 en buen estado (1,820), mientras que había 8 en condiciones muy malas (480), dando un total de 2,300 puntos.
Cráneo completo: Irónicamente, Naruto pudo quitar con éxito varios cráneos sin romperlos, sacando 14 cráneos, dando un total de 4,200 puntos.
Cerebro: A diferencia de los cráneos, solo pudo conseguir 2, dando un total de 1,000 puntos.
Ojos: Se podía decir que eran lo más fácil de remover, por lo que, había conseguido un total de 50 ojos, dando un total de 5,000 puntos.
Columna vertebral: Por desgracia la columna que usó para el juego completo de costillas se rompió, quedándose sin puntuación.
Bonificación x 1.0
En total, y con lo acumulado anteriormente (que era un total de 0 puntos) Naruto tenía un total actual de 25,010 puntos.
...
Hinata tenía en el momento:
27 muertos en total, de los cuales pudo obtener:
Corazones: 27
Pulmones: 7 pares en buen estado (1,750), 2 pares en condiciones deplorables (300) y solamente 6 solo en buen estado (570), dejando el resto deplorables (540), dando un total de 3,160 puntos.
Estómago: 23 sin ningún daño (1,610), cuatro de ellos se habían destruido, junto con algún que otro Bazo, dejando un total de este último de 17 (510), dando un total de 2,120 puntos.
Riñones: 23 pares de riñones estaban completos y el resto se destruyeron en el proceso de extracción, dando un total de 3,450 puntos.
Costilla: 7 juego completo sin sufrir daños, dando un total de 2,100 puntos.
Intestino: 21 intestinos delgados, dando un total de 4,200 puntos.
Hígado: 9 en buen estado (1,260), mientras que había 13 en condiciones muy malas (780), dando un total de 2,040 puntos.
Cráneo completo: Por desgracia, Hinata había sido muy brusca al tratar de sacar el cerebro, por lo cual quedó con solo 2 cráneos, dando un total de 600 puntos
Cerebro: A diferencia de los cráneos, tuvo éxito en sacar cada cerebro en un buen estado, teniendo así un total de 13, dando un total de 6,500 puntos.
Ojos: Se podía decir que eran lo más fácil de remover, por lo que, había conseguido un total de 54 ojos, dando un total de 5,400 puntos.
Columna vertebral: Había logrado tener un total de 5, dando un total de 2,000 puntos.
Bonificación x 1.0
En total, y con lo acumulado anteriormente (que era un total de 0 puntos) Hinata tenía un total actual de 31,570 puntos.
…
Conformes por el resultado, y habiendo ofrecido los órganos al gran Bijū como parte del sacrificio que debían hacer, ambos Genin se acercaron a ver qué era lo que podían aprender. Notaban que cada uno tenía una lista, así como había una tercera para Jutsus de cooperación.
…
NARUTO.
Mejoras y desbloqueos:
-Desbloqueo de Doton- 1,500,000 puntos.
-Desbloqueo de Suiton- 1,500,000 puntos.
-Desbloqueo de Raiton- 1,500,000 puntos.
-Mejora con el Katon- 50,000 puntos.
-Mejora con el Fūton- 50,000 puntos.
-Kongō Fūsa (Cadenas de Sellado de Diamantina)- 2,000,000 puntos.
-Kagura Shingan (Ojo de la Mente de Kagura)- 1,000,000 puntos.
-Inteligencia 10- 50,000 puntos.
-Atributos físicos- 100,00 puntos.
-Fūinjutsu- 100,000 puntos.
-Kenjutsu- 100,00 puntos.
-Manejo de armas- 10,000 puntos.
-Chakra- NO MAMES NARUTO, DEBES DE ESTAR BIEN PENDEJO PARA PEDIR QUE AUMENTE TU CHAKRA... pero debo poner algo para que indique que ya no podrás más así que - puntos
Técnicas:
-Gogyō Fūin- 15,000 puntos.
-Katon: Mar llameante- 20,000 puntos
-Katon: Llamarada- 50,000 puntos.
-Katon: Cacería de zorros- 100,000 puntos.
-Katon: Gran aniquilación de fuego- 1,000,000 puntos _requiere de un manejo de Katon nivel Kage y haber aprendido con anterioridad Katon: Destrucción magnífica de fuego_
-Fūton: Esfera de vacío- 15,000 puntos.
-Fūton: Gran vendaval- 45,000 puntos.
-Fūton: Colmillo perforador de zorro- 110,000 puntos.
-Fūton: Doble vórtice genocida- 1,000,000 puntos _requiere de un manejo de Fūton nivel Kage y haber aprendido con anterioridad Fūton: Vórtice mortal_
-Fūton, Rasen Shuriken- 1,500,000 puntos _requiere de un manejo de Fūton nivel Kage, control de chakra nivel Kage, mediados para evitar daños y haber aprendido con anterioridad Fūton: Rasengan_
-Chakra Pulse- 500,000 puntos.
…
HINATA.
Mejoras y desbloqueos:
-Desbloqueo de Doton- 1,500,000 puntos.
-Desbloqueo de Suiton- 1,500,000 puntos.
-Desbloqueo de Fūton- 1,500,000 puntos.
-Mejora con el Katon- 50,000 puntos.
-Mejora con el Raiton- 50,000 puntos.
-Vista de 360 completa- 500,000 puntos.
-Jūho Sōshiken (Paso Suave Puños Gemelos de León)- 1,000,000 puntos.
-Inteligencia 10- 40,000 puntos.
-Atributos físicos- 100,00 puntos.
-Fūinjutsu- 120,000 puntos.
-Jūken- 75,000 puntos-
-Genjutsu- 65,000 puntos.
-Kenjutsu- 120,00 puntos.
-Manejo de armas- 5,000 puntos.
-Chakra- 10,000 puntos.
Técnicas:
-Gogyō Fūin- 15,000 puntos.
-Katon: Mar llameante- 20,000 puntos
-Katon: Fuego fatuo- 40,000 puntos.
-Katon: Sucesión de flechas ígneas- 85,000 puntos.
-Katon: Gran vórtice de la llama nueva del fénix- 950,000 puntos _requiere de un manejo de Katon nivel Kage, reservas de chakra nivel Kage y haber aprendido con anterioridad Katon: Vórtice infernal del fénix_
-Raiton: Electrobola- 15,000 puntos.
-Raiton: Asesino eléctrico- 45,000 puntos.
-Raiton: Colmillo de lobo eléctrico- 105,000 puntos.
-Raiton: Ira de los siete dioses de la fortuna- 1,090,000 puntos _requiere de un manejo de Raiton nivel Kage, reservas de chakra nivel Kage y haber aprendido con anterioridad Raiton: Siete dioses de la fortuna_
-Raiton: Kirin- 1,750,000 puntos _requiere de un manejo de Raiton y Katon nivel Kage, control de chakra nivel Kage, reservas de chakra nivel Kage y haber aprendido con anterioridad Raiton: Chidori y Katon: Gran dragón de fuego_
…
JUTSUS DE COOPERACIÓN.
Para aprenderlos, cada uno debe de dar la misma cantidad de puntos, así como tener los requisitos indicados.
-Shakuton: Asesinato extremadamente humeante- 65,000 puntos _requiere de reservas de chakra nivel Jōnin_
-Estilo Uzumaki-Hyūga: Explosión de plasma- 85,000 puntos _requiere de un manejo de Katon y Raiton nivel Jōnin-
-Estilo Uzumaki-Hyūga: Rasengan NaruHina- 100,000 puntos _requiere de un equilibrio de ambos chakras y reservas de chakra nivel Jōnin-
…
Algunos ataques les sorprendían, pero en sí habían optado por usar sus puntos en aprender primero lo que habían ya visto, por lo que Naruto decidió invertir sus puntos en aprender el Gogyō Fūin y mejorar su manejo en armas, mientras que Hinata decidió usar sus puntos en aumentar su chakra, mejorar su manejo de armas y aprender de igual manera lo mismo que su amado, a final de cuentas habían Jinchūrikis en los exámenes y debían de tener una manera de lidiar con ellos. Con ello fuera ambos salieron de ese paisaje mental.
…
…
…
DÍA 23.
La pregunta era una, y radicaba en una sola.
¿Qué chingados hace Anko aquí?
Ambos padres se habían levantado para ir a despertar a su querida girasol, quien estaba muy molesta debido a que no tenía llena su preciada mamila. Con ello en mente, ambos habían bajado a la cocina para preparar el desayuno de los tres, entre risas y risas habían preparado algo ligero, esta vez tenían un poco de hambre debido a sus actividades nocturnas y querían recuperar un poco de energía antes de desayunar bien. Una vez terminaron de preparar todo decidieron salir a comer... solo para ver un gran bulto dormido...
Cubierta con su gran gabardina, y usando como almohada su porta kunais, la pelimorada estaba dormida en el pasto, cerca del gran árbol donde a veces se quedaba a descansar mientras los entrenaba. No era extraño que estuviera aquí, después de todo le habían dado un sello para que pudiese pasar sin ningún problema y así llegara a entrenarlos. La verdadera pregunta era una... ¿Qué demonios hacía aquí?...
Sin saber que hacer, Naruto convocó a varios Kage Bunshin, los cuales cargaron a la Tokubetsu Jōnin, y sin una mejor idea, la aventó a la piscina para despertarla... ese grito despertó incluso a Himawari quien tenía sus calentadores puestos...
"¡AAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHH QUE PINCHE FRÍO HACE AQUÍ!"
La razón por la cual Anko no entrenó a ambos Genin con la ayuda de sus serpientes era debido a que no todas le hacían caso, y no quería que llegasen a morder a la pequeña Himawari, eso se vio cuando Naruto terminó con varias serpientes mordiendo sus brazos después de ser lanzadas desde las mangas de la pelimorada... sin ninguna que llegara a Hima...
…
¡NARUTO-KUN! -gritó Hinata con notoria preocupación-
Carajo... duele demasiado... ¿Cómo está ella? -preguntó con notorio dolor en sus brazos-
Está bien, solo se asustó -respondió, tranquilizando a la pequeña niña que estaba hecha bolita-
Pobrecita -murmuró el rubio, mirándola con preocupación-
Mierda Hima, lo siento -se disculpó Anko, secándose con ayuda de un Jutsu Katon-
¿Qué hace aquí? -pidió saber Hinata-
Hay problemas, de hecho, venía a informarles, pero fuimos emboscados en nuestra misión, hubo problemas para llegar y por el cansancio terminé aquí -explicó brevemente la Mitarashi-
¿Qué es lo que pasa? -pidieron saber ambos padres-
Orochimaru -sentenció con seriedad Anko-
…
La simple mención del Sennin había alertado de una manera aterradora a ambos padres, quienes mostraban una cara de absoluto terror. A duras penas habían sobrevivido contra el Sennin durante la segunda ronda en el Bosque de la Muerte. Si Anko tenía que informarles algo relacionado al azabache albino, solo significaban problemas, y debían de proceder con cautela, el más mínimo error sería fatal para ellos... y para su hija...
…
¿Qué está pasando? -pidió saber con notorio miedo el rubio-
Días atrás se retuvo a un Jōnin de Suna cuando trató de asesinar a uno de los nuestros. Después de hurgar en su mente hemos descubierto que Konoha está en riesgo de una posible invasión por parte de Sunagakure, Iwagakure, Kumogakure y la nueva aldea, Otogakure. Solo se sabe a ciencia cierta que el que está tratando de atacar la aldea es Otogakure, por parte de Orochimaru -explicó Anko, viendo la reacción de ambos-
Mierda. Él sabe de Hima-chan y no dudará en venir a por ella -comentó con miedo Naruto-
Hay que colocar múltiples sellos de barrera en la habitación de Himawari. Nadie entrará ni saldrá de ahí hasta que ese bastardo hijo de perra este lejos de aquí -ordenó Hinata temblando por la ira y el enojo-
Tranquilo chicos, por el momento se sabe que no hará nada, al menos en este tiempo -comentó la pelimorada, tranquilizando a los dos Genin-
¿Quién más sabe de esto? -preguntó ya más tranquilo Naruto-
El departamento de I.T; el Hokage y sus AMBUS. Ni siquiera se les ha dado esta información a los líderes de clanes. Lo más seguro es que sospeche que hay algún tipo de espía dentro del consejo -respondió la pelimorada con seriedad-
¿Cómo es que lo intuye? -cuestionó Hinata-
Hay varias cosas que hacen creer eso. Me enteré de la noticia gracias a una serpiente que se resbaló de mi gabardina -confesó apenada la Mitarashi-
¿Pasa? -preguntaron con incredulidad ambos padres-
Seguido. Volviendo al tema, el Consejo de Ancianos se fue a quejar con él Sandaime debido a la disminución de poder que han tenido. He de suponer que lleva un tiempo ya así -comentó la Jōnin pensativamente-
¿Por? -preguntaron a coro-
Verán, después de su desaparición, el Hokage se encerró en su oficina. Nadie tenía acceso a ella, ni siquiera sus AMBUS al mando. Algo en ese tiempo pasó. El hecho es que, después de que volvieron, empezó a hacer cambios drásticos. Le ha quitado gran parte del poder al Consejo Civil, al Consejo Shinobi y al Consejo de Ancianos. Ha mantenido a cada Shinobi activo este mes, mandó a ejecutar a todos los prisioneros de las cárceles con excepción del Jōnin de Suna, incluso ha mantenido a varios AMBUS tratando de encontrar su rastro. Si bien parecen ser buenos cambios, la manera de ser es la que preocupa, como si se estuviera preparado para un drástico cambio -explicó a detalle, para la consternación de ambos-
Puede que ya esté por retirarse, y quiera dejar al Consejo sin poder para evitar algún tipo de rebelión -propuso Hinata-
¿Por qué sería eso? -preguntó con intriga Naruto-
Puede que para protegerte. Si bien te dejó a la suerte, sabe que, quien sea el próximo Hokage no tendrá consideración contigo. Incluso si te llegase a odiar buscará cualquier método con tal de ejecutarte, exiliarte o encarcelarte de por vida -explicó, para el asombro de los dos presentes-
Es un buen punto Hina-chan -respondió el Uzumaki, aceptando el punto de su amada-
Por cierto, ¿Qué es lo que pasó con el Jōnin de Suna? -preguntó con curiosidad la Hyūga-
Inoichi se encargó de borrarle la memoria e implantarle recuerdos falsos. Hasta donde sabe, mató al Konoha Jōnin que lo espiaba. Es por eso que en las finales otro Shinobi las supervisará -informó-
¿Cómo es que usted sabe todo esto, pero los demás no? Dejando de lado lo de ser parte de I.T. -preguntó con intriga Naruto-
He estado al tanto de cada movimiento gracias a una serpiente bajo un henge. Les dije que les ayudaría a cuidar a Hima, y, sobre todo, me redimiría a mí misma por mis errores -respondió, con una cálida sonrisa-
Gracias -agradecieron con sinceridad-
En fin. Basta de pláticas, hay que entrenarlos más arduamente estos últimos días para que estén al cien -ordenó con felicidad-
Perfecto -respondieron con el mismo tono-
…
…
…
DÍA 24.
¿Qué es lo que haremos? -preguntaron a coro ambos Genin-
Este entrenamiento es más exhaustivo, pero les ayudará a mejorar su control en el chakra elemental. Naruto -habló Anko, sacando de un sello un instrumento musical con partituras-
¿Sí? -preguntó con intriga-
Lo primero que harás es tocar una pequeña melodía básica en este Koto especializado para usarse con chakra. Te dejé las partituras y la explicación para que no te mates descifrando las notas. Imbuirás tu chakra en las cuerdas, y con el Fūton deberás de hacerlas sonar para reproducir la melodía. Hay varias melodías que aumentan la dificultad. Lo que debes hacer es sonar el instrumento de tal manera que los tonos y el ritmo sean los correctos -explicó, ejemplificando con demasiado trabajo debido a que no era su elemento-
Entiendo -respondió, agarrando el Koto-
Hinata -habló, sacando de un rollo un gran círculo de metal con varias bombillas en ellas, junto a una caja de estas-
¿Qué pasó? -pidió saber la Hyūga-
Para ti, este es un sistema de bombillas conectado a varios tubos formando un circuito cerrado, lo que deberás hacer es imbuir tu chakra Raiton para prender cada una. El hecho es lo siguiente, no todas se encienden con el mismo nivel de voltaje, por lo que deberás de ir midiendo qué tanto voltaje requiere cada bombilla. Lograrás prender todas sin que ningún foco explote, pero toma en cuenta que, deberás de encenderlas en el menor tiempo posible, de lo contrario el metal irá aumentando la resistencia, por lo que te será más difícil prenderlas sin que revienten -explicó, esta vez sin ejemplificar debido a que no tenía ningún Jutsu Raiton en su arsenal-
Entiendo -respondió, aceptando ambas cosas-
Para el entrenamiento de Katon -sacando dos cuadernos de un sello para dárselos- ambos emplearán su chakra elemental para ir 'escribiendo' en los respectivos papeles, sin quemarlos por completo. Para ello tienen un patrón que seguir y varias hojas para repetir en caso de que fallen. Las hojas se queman por completo en un tanto de tiempo después una vez el chakra Katon está en ellos, por lo que deberán de hacerlo con precisión y rapidez, sin quemar las hojas. Con esto deberán tener el control de su chakra elemental al nivel de un Chūnin medio. Después les pondré otros ejercicios para que mejoren -prometió-
Vale -respondieron a coro, empezando a trabajar-
…
…
…
DÍA 25.
¿Entonces...? -preguntó Anko con esperanzas-
No, así no creo... -respondieron ambos padres, rechazando la propuesta-
…
Sí, ambos Genin estaban ayudando a la Jōnin a acercarse a su ex, para recuperar aquel amor que antaño tuvo y que por sus celos había perdido. La noche había caído, en medio de una ceremonia de té, Naruto y Hinata analizaban las opciones que tenía Anko, mientras que Himawari estaba también ahí, compartiendo una taza de té... o en este caso un biberón de leche...
…
Es algo complicado -respondió la Mitarashi levemente deprimida-
Lo será. Iruka-sensei está muy enojado, por lo que primero deberá de planear acercarse a él. No como amigos, si no como compañeros de Konoha -comentó la Hyūga, tomando un poco de su taza-
Es complicado si les soy sincero -confesó Anko cabizbaja-
¿Qué es lo que le gusta a Iruka-sensei? Para ir planeando poco a poco lo que puede hacer -pidió saber el rubio-
¡ES FÁCIL! IRUKA LE GUSTA EL RAMEN DE ICHIRAKU, LE ENCANTA IR A LAS AGUAS TERMALES, PLANEA SUS CLASES DESPUÉS DE BAÑARSE, QUE ES CUANDO LE DA MÁS CONFIANZA, Y DE HECHO ESA ES SU PALABRA FAVORITA. LE ENCANTA ORDENAR SUS COSAS EN BASE A LA ANTIGUEDAD. GUARDA LAS COSAS MÁS VALIOSAS DEBAJO DE SU CAMA EN UN PERGAMINO, CON UN SELLO DE ALMACENAMIENTO, TIENE UNA MEDIDA EXACTA DE 23.5 CM. CON UN GROSOR DE 6 CM. LE ENCANTA QUE LE HAGAN PAIZURI Y LE GUSTA DOMINAR. PUEDE DURAR MÁS DE CINCO HORAS SEGUIDAS Y CUMPLE AL CIEN CON CUALQUIER FANTASÍA QUE UNO LE PIDA, Y ES EXTREMADAMENTE BUENO CUANDO SE TRATA DE HACERME CORRER Y TRATARME COMO SU PERRA PERSONAL -explicó con euforia, felicidad, excitación, alegría y demás sentimientos, terminando por perderse en sus pensamientos-
¿Anko-sensei? -preguntaron ambos Genin, viendo a la pelimorada con la vista perdida-
Iruka, dame más duro... ahora dámelo todo por atrás... no seas amable, se agresivo... rómpeme... solo te sirvo a ti... -murmuró con baba cayendo de su boca-
La hemos perdido -susurró derrotado el ojiazul-
Con nosotros funciono, pero no creo que el sexo sea lo adecuado para acercar a Anko-sensei y a Iruka-sensei -comentó la ojiperla con resignación-
¿Ichiraku? -preguntó el rubio-
Será la mejor opción -respondió la peliazul, acabándose su té-
Gaaaa... -respondió Hima, acabándose su mamila para dormirse casi al instante-
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DÍA 26.
¡PAREN TODO, DÍA PARA IR CON EL DOCTOR!
Había un detalle que se les olvidó a Naruto y Hinata, ese era el hecho de llevar a Hima con un doctor para que la revisara, después de todo, debían asegurarse de que estuviera sana, aunque, había un verdadero problema... ¿Cómo carajos encontrarían a un doctor?...
No solo era ir al hospital de la aldea y ya, pues en el camino podían reconocer con facilidad al Jinchūriki, y debido a las marcas de zorrito en Himawari, junto al peculiar cabello de Hinata, rápidamente la gente sacaría conclusiones. Si toda Konoha se enteraba de la descendencia de ambos Genin habrían serios problemas, de los cuales no les aguardaría nada bueno... es aquí donde Anko aparece para salvar el día...
Convenciendo a Kurenai para meter en un Genjutsu a un pediatra, la pelimorada logró meter a Himawari en el hospital sin que nadie se diera cuenta, ambos padres estaban al pendiente de todo lo que le hacían a su pequeña. Vacunas, revisiones, estudios que se hacen con rapidez. Todo lo que debía de ser revisado para asegurar que Himawari estuviese sana. Varias horas habían pasado, pero debían de asegurarse de todo... absolutamente todo...
Para su asombro, Himawari estaba en un muy buen estado de salud, y, de hecho, tenía un gran futuro según sus estudios. Al parecer el sello había recogido lo mejor de los genes Hyūga y Uzumaki, dejando a la pequeña girasol con lo mejor de lo mejor, con el extra de que se desarrollaría más rápido que un bebé promedio. Tal vez no crecería más rápido físicamente, pero sus habilidades se desarrollarían con más rapidez. Es decir, si un bebé normal empieza a caminar bien a los quince meses de nacido, Hima podría hacerlo al año de nacida... ¿Era un tipo de prodigio?...
...
Sin nada que hacer, más que borrar los recuerdos del pediatra, y llevarse los registros para que nadie supiese de Himawari. Ambos padres habían salido del hospital mientras que Anko se encargaba de otras cosas, antes de ir a su refugio pasaron a recoger unos cuantos girasoles, para plantarlos en el jardín que tenían. La pequeña peliazul jugaba mucho con las peculiares plantas, le encantaban mucho... estaba fascinada con ellas...
Sin que ellos lo supieran, alguien más estaba viendo a la peculiar familia desde que entraron al hospital. Había quedado asombrado, y quiso ir a buscarlos, pero, al ver la completa preocupación, junto a la felicidad que irradiaban, lo dejo pasar, y solo con una leve sonrisa decidió dejar en paz a la familia. Aquella peliazul había sido la causa de su cambio, algo que benefició de gran manera a ambos Genin que solo sonreían ante la felicidad de la pequeña, y con una lágrima corriendo por sus ojos al recordar a alguien en especial, dejó de lado cualquier duda, mientras tomaba una decisión que beneficiaba a ambos padres.
"Espero que esto pueda ayudarte... y espero que vivas lo suficiente para ver a tu hija crecer..."
…
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DÍA 27.
La verdad era que, esa era la primera vez que se bañaban junto su hija. No porque no quisieran. En realidad, nunca se les había ocurrido, y hubiese seguido así si Hima no hubiera llorado al resentir la ausencia de sus padres... realmente le afectaría crecer de este modo...
Tanto a Naruto como a Hinata les dolía tener que ocultar a su hija. De ser por ellos les hubiera gustado gritarlo a los cuatro vientos.
¡A LA MIERDA LO QUE QUIERAN Y PIENSEN LOS DEMÁS!
Pero era por el bien de la pequeña. Nadie trataba al Kyūbi Jinchūriki, y por más que lo intentara nunca lo aceptarían, y con Himawari en el juego terminarían las cosas muy mal. Todos tratarían de lastimar a la pequeña girasol, y era lo que ambos querían evitar a toda costa. Esa era la verdadera razón por la cual Hima solo conocía la Mansión del Yondaime... no la arriesgarían a lo idiota...
Orochimaru ya se había enterado de la pequeña, y el riesgo de que las demás aldeas se enteraran por él era alto. Todos irían a por la pequeña debido al poderoso linaje de su sangre, sería hostigada y cazada como un animal. Algo que ninguno de los dos Genin quería.
Himawari resentía a veces esa ausencia, esa fue la razón por la cual ambos padres entraron a bañarse con ella en brazos. No tenían opción, y realmente no la tenían. Anko era parte importante de I.T. y Konohamaru junto a Hanabi apenas eran niños. Solo ellos dos estaban a tiempo completo para cuidar de la pequeña peliazul, y eso era un decir, pues tenían misiones que hacer. Después de los exámenes tendrían que organizar su tiempo para estar con ella el mayor tiempo posible. Mientras se bañaban, y limpiaban el pequeño cuerpecito de la pequeña girasol, ambos padres solo se veían fijamente a los ojos. A diferencia de las noches en que se vieron con lujuria y deseo esta vez se veían con mucho dolor. Lágrimas salían sin ningún reparo, pues, en las miradas había la misma preocupación, una que, por más que tratasen de darle respuesta no quedaban satisfechos...
¿Qué pasará con nuestra pequeña hija si nosotros morimos en una misión...?
…
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DÍA 28.
Entrenando, era lo único que habían hecho en todo el día, junto a unos Kage Bunshin que los acompañaban y un par extra que cuidaba a Himawari. Las dudas del día anterior seguían a flote, y por más que quisieran hablar las palabras no salían. La pregunta que sus miradas se lanzaron los afectó, ellos podrían luchar a como diera lugar, pero juntos. Si uno de los dos moría, o los dos, Hima quedaría totalmente desamparada... y no tardaría mucho en morir...
Había una única opción. De hecho, había dos, y el rubio las había analizado en el tiempo en que estuvo cenando con su amada. Podían usar un contrato de invocación, para asegurar a Himawari, y con ello, en caso de que ambos mueran, Hima tendría un lugar donde protegerse. La otra opción era más sencilla, pero más arriesgada... sellar en ella a Kyūbi...
Esa idea era una estupidez a primera instancia, pero era la más sensata. Por más que le doliera a Naruto debía admitir que era la que mejor la protegería a largo plazo. No sabía por qué su padre selló al Bijū en él, mucho menos si esperaba que él mismo se protegiera por su cuenta con ayuda del chakra del Kyūbi. Se suponía que los líderes de clanes harían eso, y ninguno hizo nada, Hiruzen solo le dio un departamento cutre con una mísera pensión. Los bandidos, estafadores y prostitutas del Barrio rojo habían hecho más por él de lo que nadie más había hecho... pero con Himawari no podía aplicar lo mismo...
Por más doloroso que fuera. Konohamaru, Hanabi y Anko no eran nada ante Konoha, a diferencia de los líderes de clanes que pudieron abogar por el rubio. Hima realmente estaba sola, abandonada, y lo único que podía hacer era tratar de sobrevivir de la misma manera en que Naruto lo hizo... una renegada social...
…
¿Naruto-kun? -preguntó Hinata, viendo a su amado con preocupación-
¿Qué pasa? -preguntó el rubio, saliendo de sus pensamientos-
Has estado muy distante, ¿Qué tienes? -pidió saber mientras se acercaba a él-
Pienso en lo que pasó ayer... en lo que pensamos ayer... -confesó, con la voz apagada-
Hima-chan -susurró, sabiendo lo que ambos habían pensado sin siquiera hablar-
¿Qué podría hacer ella sin nosotros? -preguntó con notorio dolor-
No quiero pensar en ello, no quiero imaginar lo doloroso que sería para nuestra hija tener que crecer sola y sin nadie que la cuide -confesó la peliazul, soltando unas cuantas lágrimas-
He estado pensando en alguna alternativa para que pueda cuidarse por cuenta propia -reveló, para el asombro de la ojiperla-
¿Alguna sugerencia? -pidió saber con notoria desesperación-
Puede firmar un contrato de invocación. En el momento en que nosotros terminemos muertos ella podría ir al lugar de donde provengan los animales de su contrato -explicó-
¿Qué contrato puede firmar ella? En especial, ¿Qué contrato de invocación no alertará a Konoha sobre nuestra pequeña niña? -cuestionó con muchas dudas pasando por su cabeza-
¿A qué te refieres? -cuestionó extrañado e intrigado-
Por lo que sabemos, las serpientes, los sapos y las babosas pertenecen a los Tres Legendarios Sennin de Konoha. Si Hima firma uno de esos tres contratos puede que los animales de invocación alerten a Konoha acerca de su paradero. En la peor instancia Orochimaru tendría a nuestra hija en sus manos -explicó, arruinando por completo el plan-
Es una completa mierda -confesó, notando que esa no sería una opción-
¿Hay otra vía? -preguntó-
Sí... pero... -tartamudeo al saber que era lo que propondría-
¿Pero? -cuestionó con incertidumbre-
Está la posibilidad... de que... se le selle... gran parte del chakra de Kyūbi en ella... o en último caso sellar a Kyūbi dentro de ella -susurró, alterando por completo a la ojiperla-
¡¿ESTÁS LOCO?! -recriminó con miedo, enojo y un leve toque de desesperación-
No. Pero es la última vía que veo posible -confesó con dolor-
¡¿ACASO QUIERES QUE LA TRATEN COMO TE TRATARON A TÍ?! ELLA NO LO SOPORTARÍA, NO ELLA -suplicó con notorias lágrimas-
No quiero hacerlo... y si fuera por mí esa idea ni siquiera la hubiese contemplado... -murmuró, frenándose de repente-
¿Hay un pero? -cuestionó ya más calmada, pero con las lágrimas todavía-
Quieras o no el chakra Bijū le brinda poder para sobrevivir fuera de Konoha -reveló, con algo de pesar-
Pero estamos hablando de nuestra hija -recordó con dolor-
Lo sé. Créeme que de verdad me dolería verme obligado a colocarle una gran carga a mi pequeña girasol. No entiendo el por qué mi padre selló a Kyūbi en mí, dejando de lado por ser el único Uzumaki. Pero ella no debería de sufrir -sentenció con la voz quebrada-
¿Y por qué lo contemplas? -pidió saber ya con las lágrimas saliendo libremente-
Porque una vez salgamos de Konoha dependeremos totalmente de nosotros mismos. Konohamaru y Hanabi podrían terminar juntos, tarde o temprano formarían una familia, y ellos deberán de proteger a sus hijos en caso de quedar juntos. Te duela admitirlo, e incluso me duele a mí hacerlo, pero meter a ambos en esto solo les traería problemas. Anko solo nos ayudaría a salir de aquí. Fuera de estos muros estaríamos desprotegidos, y quiero asegurarme de que mi hija siga viva y que no sufra nada... no quiero verla sufrir por no tener a alguien... -confesó, rompiendo en llanto-
Naruto-kun... -susurró la Hyūga, secándose las lágrimas para abrazar a su amado-
Ella debería de ser feliz... deberíamos de poder salir sin que nadie nos critique... sin que nadie quiera separarnos... sin que nadie quiera quitarnos a nuestra hija... ella es tan pequeña... tan inocente... y todos quieren hacerla sufrir... -tartamudeó, dolido por la vida que Hima tendría que soportar-
Tranquilo cariño... -consoló, viendo que Naruto estaba incluso más dolido que ella-
Lo siento... .no debí de proponer esa estupidez... soy un pésimo padre... -se recriminó a sí mismo, dejándose caer-
Hagamos algo... dejemos de pensar en eso y vamos a dormir... mañana que amanezca, nosotros dos olvidaremos este tema -pidió, mientras se arrodillaba para estar a la misma altura que su novio-
Pero... -fue interrumpido al sentir las manos de su amada reposando en sus mejillas-
Te prometo... que ambos seguiremos con vida para cuidar y velar por nuestra hija... -chocando su frente con la de su novio- juntos la veremos crecer, la veremos formarse como Kunoichi y como mujer... jamás retrocederé a mi palabra... porque ese...
Es mi camino ninja... -terminó la frase, con una completa mirada de asombro-
Siempre has dicho que Uzumaki Naruto nunca rompe sus promesas... bueno... ahora hemos prometido quedarnos al lado de Himawari... y nunca rompemos nuestras promesas... -sentenció, sonriéndole al rubio y secando las lágrimas que quedaban-
Nunca... -respondió, con una alegre sonrisa-
Vamos, hay que dormir, Hima-chan debe de estar desesperada por que le demos su tercer biberón -comentó mientras se paraba para ir a su habitación-
Me preguntó cuanto comerá cuando crezca. ¿Crees que pueda superar tu máximo de tazones de ramen? -preguntó Naruto, cambiando el tema de conversación para aligerar el ambiente-
Puede ser, lo que me sorprendería es que superara tu récord de comer rollos de canela. Es increíble que no te empalagara su sabor -confesó, sin creer todavía que el rubio pudiese comer 31 rollos de canela sin estar vomitando-
Después del cuarto te acostumbras -confesó, mientras se paraba para acompañar a su novia-
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DÍA 29.
Tener un pequeño tiempo de intimidad en la bañera había sido un inusual calentamiento, pero Anko lo había agradecido. Al parecer, el que ambos Genin llevaran una vida sexual activa los impulsaba de una u otra manera. No entendía bien como, pero parecían más motivados. Podían hacer los ejercicios con mayor fluidez, eficacia y en un menor tiempo... si el sexo fortalecía a un Shinobi esos dos estaba a nivel de un Kage...
Y de hecho, habían durado todo el día sin siquiera caer por el cansancio. Kage Bunshin, uso de chakra en grandes lapsos de tiempo. Filosas armas con las que luego se accidentaban. Habían aguantado todo, y tenían energía para más, y Anko sabía que esa energía la usarían en la cama. Estaba celosa, en realidad estaba muy celosa. Ella tuvo que esperar hasta sus 16 años para tener su primera vez, debido a que no sabía cómo decirle a Iruka que quería ser atada, amordazada, azotada, domada, brutalmente follada y una larga lista mental. Y ese par de calenturientos lo hacían a la menor provocación. Solo bastaba un meneo de caderas, unos cuantos toques y ambos estaban follando como conejos en celo.
"Malditos Gakis calenturientos"
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DÍA 30.
El entrenamiento había acabado, y no solo por el día. Finalmente habían acabado con el entrenamiento y realmente habían quedado exhaustos. Para su fortuna, un Kage Bunshin de ambos se había quedado cuidando a Himawari, quien ya estaba dormida en su cunita. No había ningún riesgo para ella y para su seguridad, por lo que podían quedarse tanto tiempo como quisieran ahí... un tiempo íntimo para ellos dos...
Si bien estaban cansados, habían decidido hacerlo, debido a que no sabían cuando tendrían un tiempo libre para hacerlo, y en sí no querían ser descubiertos. Muchas cosas se vendrían y tenían que estar preparados para combatir contra todo... y contra todos...
Gimiendo, el rubio embestía a su amada ojiperla en un desenfrenado ritmo. Nunca se habían planteado hacerlo dentro de la piscina, pero era una sensación única. Ambos estaban besándose y recorriendo el cuerpo del otro con sus manos, mientras se entregaban por completo y disfrutaban de las sensaciones... eran muy jóvenes y tenían toda una vida para explorar...
…
Esto... se siente muy bien... más... dame más... -pedía la ojiperla entre gemidos y suspiros-
Quién diría... que la niña tímida... sería una completa pervertida... -jadeó el rubio, amasando los pechos de su novia con suavidad-
¿Acaso... no te gusta? -preguntó, con un puchero que solamente la hacía lucir más sexy de lo que ya era-
Joder... me encanta... cómo gimes mi nombre... -respondió, besando el blanco cuello de su amada-
Solo tú... solo contigo... eres mío... y solo mío... -sentenció entre jadeos-
Repítelo -ordenó-
Solo mío... eres mío... solo tú me complementas... por favor... córrete dentro de mí... -pidió, meneando sus caderas con desesperación-
Nunca dejaré de amarte... eres la única con la que quiero estar... solo contigo... puedo ser realmente lo que quiero... -reveló, cargando a su novia para ir poco a poco saliendo del agua-
Entonces... demuéstramelo... y terminemos juntos una vez más... -pidió, a punto de llegar a su clímax-
Hi... hi... Hinata... -gimió, dejando caer a su amada en su virilidad-
¡KYAAAAAA! -chilló, llegando finalmente a su límite-
…
Ambos habían llegado a su éxtasis, liberando su orgasmo sin importar el que, y después de acabar, ambos solamente habían caído en el suelo, jadeando, sin importarles el frío. Solo estaban ellos dos, listos para dormir... o eso esperaba la ojiperla...
…
Naruto, hay que... ¡AAAHHHH! -chilló al sentir el miembro de su amado adentrarse en ella una vez más-
Perdona... pero no sabré cuando volveré a estar dentro de ti... y quiero aprovechar esta última noche que tenemos juntos... -comentó, jadeando por la sensación-
Sigo... sensible... -jadeó, perdida en el placer-
Por eso lo hice... me gusta escucharte... mi zorrita lujuriosa... -susurró, mordiendo levemente el cuello de su amada-
¿Alguien está insatisfecho? -preguntó con lujuria en su voz-
¿Puedo saciarme? -pidió, con notoria desesperación-
Por completo... hazlo... hazme gemir... mi zorrito lujurioso... -cedió, meneando las caderas a modo de confirmación-
…
…
…
DÍA 31.
Era el último día del mes dado, y los resultados habían sido satisfactorios. El apoyo extra de Kyūbi, combinado con el riguroso régimen de entrenamiento de Anko y los Kage Bunshin habían logrado que el rubio y la peliazul avanzaran a creces. Había valido la pena cada segundo dado, cada acción hecha y cada momento. Finalmente estaban preparados para este examen, y una vez acabase, rezaban para volverse Chūnin, y con ello poder salir de sus respectivos equipos para seguir entrenando aparte... había valido la pena todo el sufrimiento y dolor...
Ese último día había sido para que sus cuerpos descansaran. No debían estar con ningún problema para las finales. Konohamaru y Hanabi habían llegado para jugar con Hima y de paso ayudar a sus hermanos, Anko, denominada la "Mejor tía de Hima-chan" estaba jugando con la pequeña niña, quien estaba feliz de tener a la pelimorada, pues siempre la consentía y, cuando nadie la veía, trataba de darle un dango para que comiera... énfasis en trataba...
El grito de alegría de Himawari captó la atención de todos, y fue en el momento exacto, pues, con mucho esfuerzo, Uzumaki-Hyūga Himawari por fin se había sentado. Sin ayuda de nadie, sin ser obligada, y en un tiempo menor al que se suponía debía de hacerlo. Himawari estaba sentada, cosa que sorprendió a todos, en especial a ambos padres, que, por el momento y la sensación de ver crecer a su pequeña hija, empezaron a llorar de felicidad. Su retoño, el milagro que ambos tenían estaba creciendo, eran esos momentos por los que seguirían luchando.
Una tarde llena de diversión, todo giraba en torno a la pequeña niña peliazul que estaba sentada, jugando con el cabello de Anko, quien estaba más dormida que nada. Konohamaru y Hanabi se habían escondido en un cuarto para tener su sesión de besos a escondidas de todos, mientras que el par de Genin solo veían todo desde la cocina, felices, y con la esperanza de que su futuro fuera así... libre de problemas para que Hima pudiera crecer feliz...
Cayendo la noche, todos se habían retirado, incluso ambos niños que por alguna razón estaban completamente sonrojados. Cada uno se había ido a su respectivo hogar, dejando a la pequeña familia sola. Rápidamente limpiaron todo el lugar, para irse a su habitación y finalmente irse a dormir.
…
Nuestra pequeña está creciendo, por fin puede sentarse sola -canturreó Naruto con felicidad-
¿Te imaginas cuando dé sus primeros pasos? ¿O diga sus primeras palabras? -preguntó Hinata, imaginándose las cosas que haría la pequeña girasol-
Ambos vamos a terminar llorando jeje... realmente estoy feliz por Hima-chan -respondió el Uzumaki secándose una lágrima, mientras acariciaba la cabeza de una dormidita Hima-
Serás muy sobreprotector cuando crezca. No dejarás que ningún chico se acerque para tratar de ligarla -se burló la Hyūga-
No, me niego. No me quitarán a mi princesita -respondió con notorios celos-
Jejeje, eres un padre muy celoso -atacó Hinata con una sonrisa de burla-
No me molestes -se quejó haciendo un puchero-
Jeje... gracias por este mes -agradeció, empezando a quedarse dormida-
Gracias a ti mi amor... te amo... -confesó, quedándose dormido mientras abrazaba a su hija-
Yo también te amo... -susurró, uniéndose al abrazo-
…
Sin dirigirse alguna otra palabra, ambos Genin simplemente se acurrucaron para dormir, teniendo en medio de todo al fruto de su amor, y por el cual estaban luchando con todo lo que tenían. Aquella niña que iluminó su mundo para unirlos en un mismo camino...
…
…
…
Una pequeña girasol...
