De nuevo creditos a Isela Reyes y Rumiko Takahashi, eso es algo que no dejare de hacer hasta que de por terminada esta historia y su continuación (SPOILER ALERT) Pero los dialogos narración y pensamientos ustedes ya conocen su procedimiento por ende no lo colocare, asi que bueno aqui voy con otra actualización que ando de animos espero continuarla pronto que aun nos quedan capitulos por delante... Ya lo se ya lo se las he tenido abandonada he sido una malvada pero comprendanme SER MADRE NO ES UN TRABAJO SENCILLO xd
Disfruten su lectura
Besos
X Despecho
Capitulo XIV
¡Sesshomaru Taisho ha dicho que esta enamorado de mi!
Estoy emocionada, mas que emocionada, estoy sin palabras. ¿Todo esto lo ha hecho para que le diga que lo quiero? ¡OMG! ¿De que cuento se ha escapado este hombre? Jalo aire por la boca un par de veces y me llevo la mano a la boca.
— Dame un segundo. — Pido levantando la otra mano. Echo la silla hacia atrás, poniéndome de pie, dejado de lado mi actuación. Camino por el balcón y me apoyo contra el concreto, del lado opuesto de donde se encuentra.
Sigo sin poder creérmelo. No es que nunca me hayan hecho una declaración, pero... ninguna como esta, Sesshomaru es único.
— ¿Kagome? — Me mira perplejo. Su rostro se ha puesto pálido mientras me escruta de pies a cabeza. Se ha dado cuenta de que no estoy ebria.
— Creo que tu plan fallo. — Digo entre dientes. Niega y sonríe al entender mis palabras.
— No bebiste.
— No y eso significa que mañana recordare todo lo que has dicho. — Hago una pausa y lo apunto con el dedo. — Señor Taisho es usted un tramposo. — Lo acuso fingiéndome seria. Relaja por completo su expresión, regalándome una maravillosa sonrisa. Esa que me derrite.
¿Que debería hacer? ¿Debo decirle que tambien me enamore? ¿O debería hacerme la difícil?
— Y mi princesa tambien es una tramposa. — Se acerca y me toma de la cintura. Quiero besarlo, quiero comérmelo. — Asi que tendré que castigarla.
— ¡¿Que?! — No me da tiempo de nada, me levanta colocándome sobre sus hombros y entra a la habitación. — ¡Sesshomaru! — Gimoteo en medio de risas.
— Eres una niña mala.
— Y tu, un manipulador. — Exclamo sin dejar de reír. Me encanta cuando se porta asi, siguiéndome el juego y rompiendo su seriedad.
— Solo un poquito. — De eso nada. Es el mas grande manipulador que jamas haya conocido, pero me encanta. Me deja sobre la cama y me aprisiona con el peso de su cuerpo.
— ¡El vestido! — Chillo histérica al recordar y el se echa a reír.
— ¿El vestido? ¿Eso te preocupa?
— ¡Son 1000 dolares! — Le recuerdo. Pone los ojos en blanco, pero se aparta y tomándome de la mano me pone de pie.
— Entonces resolvamos eso. — Comienza a bajar el cierre y desprende el broche del cuello. — Bien. — Lo baja por mis muslos hasta que lo saca por completo. Lo coloca sobre una silla y me mira. — Asunto resuelto. El vestido de los 1000 dolares esta a salvo, pero... — No me gusta la forma en la que me mira. — Tu no. — ¡Mierda!
— ¡No! — Intento correr pero me tumba sobre la cama. — ¡Sesshomaru! — Sujeta mis manos a los lados de mi cabeza y me mira fijamente.
— Muy bien Señorita Higurashi. — Susurra inclinándose sobre mi rostro.
— Planeaste embriagarme. — Demando. Sonríe y frota su nariz contra la mia.
— Ahora lo sabes, Kagome. — Sonrió, claro que lo se, y ni borracha podría olvidar lo que ha dicho. — ¿Me dirás lo que he preguntado?
— No. — Se que mi negativa lo provoca.
— ¿No? — Pregunta entrecerrando los ojos. Lucho por no reír.
— No.— Reafirmo con seguridad.
— Mmm... Te estas portando mal. — Murmura inclinándose sobre mi cuello. Su aliento provoca estragos entre mis piernas pero me mantengo firme. Siento sus dientes rozar mi piel y un jadeo involuntario se escapa. — ¿No? — Sonríe divertido.
— No. — Contesto rapido, pero con menos convicción. Baja hasta llegar a mis pechos, todo sin soltar mis manos. Lame despacio para luego mordisquear. ¡Mierda!
— Kagome. — Levanta el rostro. — ¿Me dirás? — Pregunta muy serio y mirándome de un modo que me agita el corazón. Es una mirada que expresa tanto y que me desarma.
— Ya lo sabes. — Murmuro rendida. — No solo te quiero un poquito... te quiero completamente. — Sonríe y me besa.
Libera mis manos, permitiéndome disfrutar de la suavidad de su pelo, del calor de su piel. El sujeta mi cintura y sube por mi espalda liberando mi sosten. Le facilito la tarea y entonces su boca se cierne sobre mis pechos. Recorriendo cada milímetro de mi piel con veneración. Baja mis bragas, una vez termina con mis pechos, se levanta de la cama y toma un preservativo. Tras colocarselo vuelve a suspender su cuerpo sobre el mio.
— Ahora que haz dicho lo que queria saber. — Dice muy serio. — No podre dejarte ir.
— No lo hagas.
— No lo haré.
— Prometiste que no dormiría. — Le recuerdo divertida. Sacando a flote mi lado perverso.
— Siempre cumplo mis promesas, princesa.
Se mueve hasta que está dentro de mí. No duele o es quizas la intensidad del momento lo que me hace disfrutarlo. Sesshomaru observa mi rostro acariciando mi mejilla mientras entra por completo. Arqueo la espalda y me entrego por completo.
Estoy agotada. Siento como si hubiera corrido 10 kilómetros, pero es una sensación aun mas agradable y mas placentera. Solo he dormido un par de horas, pues tal como lo prometió no me ha dejado dormir. Aunque no tengo quejas al respecto.
— Buenos días, princesa. —Saluda dándome un beso en la mejilla. Me remuevo y me pego a su cuerpo.
— ¿No tienes sueños?
— No, pero mi princesa si. ¿Verdad? — Asiento perezosamente mientras beso su cuello.
— ¿Avión o auto? — Pregunta. Es sábado, no tengo nada que hacer y supongo que 4 horas de viaje por carretera pegada a el no me caerían nada mal.
— Auto. — Sonríe y asiente.
— De acuerdo. — Me besa la cabeza y sale de la cama, a pesar de mi protesta. — No tardo.
Estoy tan cansada, que apenas se va cierro los ojos y me quedo dormida.
Siento sus labios sobre mi rostro e instintivamente busco su boca. La encuentro y saboreo sus labios lo que hace despabilarme un poco y disfrutar de sus hermosos ojos ámbar.
— ¿Que hora es?
— Temprano.
— ¿Que pasa? — Noto que me mira un poco extraño.
— Tengo algo que proponerte. — Abro por completo los ojos intrigada por su tono de voz.
— ¿Que es?
—Tengamos una relación.
— ¿Qué? — ¿No la teníamos ya?
— ¿No sabes lo que es una relación? — Pongo los ojos en blanco ante su comentario y me incorporo.
— Se lo que es, pero...
— A eso me refiero, Kagome. Quiero salir oficialmente contigo. Ayer protestaste porque te presente como mi novia, supongo que se debe a que no lo pedí de la forma correcta. — Se aclara la garganta y sujeta mi mano. — Señorita Higurashi, ¿Quiere salir conmigo? ¿Quiere ser mi novia? — Me cubro el rostro con las palmas de las manos y rio.
— Estas loco.
— Si, eso dije, estoy loco por ti. Ven aqui. — Tira de mi hasta que estoy sentada en su abdomen. — ¿Que dices?
— Que me encanta, pero...
— ¿Pero?
— Tengo algunas preguntas.— Pone las manos detras de su cabeza y expresión seria.
— Adelante. Prometí que respondería lo que quisieras saber.
— ¿En serio?
— Si.— Me debato entre preguntar lo que paso aquella noche y saber mas sobre su vida, sobre la relación con su tio y sus padres.
— Bueno... dijiste que esa noche yo pedí que me llevarás a tu cama ¿verdad? — Sonríe.
— No textualmente, pero algo similar.
— ¿Que?
— Pediste que te llevara a mi casa.
— ¡Oye!
— Aun no habia pasado la cena, no se garantizaba lo verídico de mis palabras. — Hago una mueca de disgusto, pero lo dejo pasar.
— ¿Que mas hice esa noche?
— ¿Podrías ser mas especifica? — Gruño pero el no se inmuta. — Su pregunta es demasiado general, señorita. — Suspiro e intento reformular la pregunta.
— ¿Que dije sobre ti, esa noche? — Eso es lo que mas me preocupa. Sus ojos brillan y curva ligeramente los labios en una sensual sonrisa de lado. ¡Mierda! Me distrae.
— Pues que era muy guapo. — Joder. Lo imagine. — Y que me querías un poquito.
— Entonces ¿que planeabas anoche? ¿Por que querías embriagarme? — Se la respuesta pero disfruto escuchándolo de sus labios.
— Saber mas de ti. Ademas, tenia que confirmar si ese "poquito" habia aumentado. — Me inclino sobre su pecho y suspiro.
— Eres un loco. — Sus manos acarician mi espalda con suavidad. — ¿No te llevas bien con tu tío? — Sus manos se detienen y eso despierta mi curiosidad, me incorporo y estudio su cara.
— ¿Que te hace suponer eso? — Me encojo de hombros.
— Ayer estabas tenso...
— No esperaba verlo aquí. Es un poco especial, eso es todo.
— ¿Y la mirada que se dedicaron?
— Nunca antes le había presentado una chica como mi novia.
— ¿Que? — Ahora es él quien se encoje de hombros.
— No suelo tener relaciones formales, por eso estaba un poco sorprendido, creyó que solo lo decía para llevarte a la cama, así que tuve que hacerle entender que eras distinta. — Me quedo pasmada intentando procesar sus palabras. «Especialmente de el» Eso ha dicho Totosai. Bueno, no necesito ser genio para saber que ninguna mujer podría resistirsele a Sesshomaru.
— ¿Él tambien tiene sus chicas? — Sonríe y niega.
— Supongo. Pero es un tanto especial, creí que te estaba incomodando o incitándote para que salieras huyendo.
— ¿Huir?
— No olvido que el te dejo escapar de la empresa. — Me basta recordar como se puso ese dia y como le grito.
— Entonces, ¿no tienen buena relación?
— Nos toleramos. Es el unico familiar que tenemos. — Supongo que se refiere a Inuyasha, pero...
— ¿Y tus padres? — Niega poniéndose un poco mas serio.
— Murieron hace años.
— Oh...lo lamento.
— Esta bien. — Creo que por el momento basta. Me inclino y beso su cuello. Pero entonces recuerdo algo más.
— ¿Le dijiste a tu amigo porque era cenicienta? — Pregunto levantándome de golpe y fulminándolo con la mirada. Se hecho a reír ante mi abrupta reacción. — ¿Le contaste todo?
— Mmm... Creo que si.
— ¿Que?
— Al menos lo más importante. — ¡Lo mato! Rueda sobre la cama y busca callar mis protestas con sus labios, cosa que resulta hasta que lo muerdo y salto de la cama arrojándole una almohada.
Hemos terminado armando un alboroto en el hotel, que incluso han tocado preguntando si todo estaba bien. Sesshomaru ha dado la cara y yo me escondido. Ha prometido castigarme por no saber comportarme y aunque su cara seria dice que esta molesto, sus ojos me dicen otra cosa. Me encanta este hombre manipulador y romantico.
— Kagome. — Acaricia con ternura mi cabello mientras abro los ojos. — Llegamos.
— ¿Ya? — Me he quedado dormida todo el trayecto de regreso a New York. Me incorporo y compruebo que estamos afuera de mi edificio. Baja del auto y me ofrece su mano, aun estoy desorientada.
— Vamos. — Me toma en brazos y no protesto. Entra conmigo al elevador y luego camina hasta la puerta del departamento.
— Espera. — Busco dentro de mi bolsa y cuando estoy a punto de introducir la llave en la cerradura, la puerta se abre y Renkotsu aparece. Me mira sorprendida y yo a el. ¿Que hace aqui? Ademas, todo indica que paso la noche.
— Hola... — Dice confuso. — Adios. — Pasa de largo y se dirige a toda prisa al ascensor. Miro a Sesshomaru, que esta rigido como una piedra.
— Es el amigo de mi Sango. — Explico torpemente.
— ¿Pueden quedarse hombres en tu casa? — Ahora soy yo la que no comprendo su pregunta. Pues su expresión no ayuda mucho. ¿Esta celoso? O ¿Quiere quedarse? Ninguna de las dos me parece posible.
— Teóricamente no. Pero supongo que aprovechando que estaba sola, se las salto.
— Mmm... — Sonrío y tomo mis cosas de su mano.
— Gracias por todo. — Digo dándole un beso en la mejilla. Me retiene sujetándome de la cintura y besándome en la boca.
— Gracias a ti, por aceptar y por no beber. — Rio y asiento. — Paso por ti mañana.
— ¿Adonde iremos? — Mete las manos en los bolsillos de su pantalon y se encoge de hombros.
— Tengo un regalo para ti. — Pongo cara de panico.
— Sesshomaru...
— No es un vestido de 1000 dólares. Lo prometo. — Olvide tocar ese tema.
— No es necesario que me regales cosas. — Digo incomoda.
— Primero quiero que lo veas y luego me diras que opinas. ¿De acuerdo? — Aunque lo vea pienso rechazarlo, bastante mal me siento llevando en la bolsa el famoso vestido. He insistido para que se quede con el, pero desde luego que es ridiculo. No puede usarlo él.
— Esta bien.
— Descansa.— Se da la vuelta y se marcha. Espero hasta perderlo de vista y entonces entro al departamento.
Me quedo boquiabierta al ver el desorden que reina en todo el lugar.
— ¿Renkotsu? — Sango aparece semidesnuda y al verme se pone palida. — ¿Kagome?
— Renkotsu ¿eh? — Pregunto con ironía.
— Bueno... — No sabe que decir. Es mi turno de cobrarme todas su burlas. Dejo las bolsas en el piso y pongo los brazos en la cintura con expresión severa.
— ¿No se supone que saldrías con Shinosuke? — Mira a todos lados como si pudiera encontrar la respuesta detras de las paredes. — ¿Sango?
— No me regañes.
— Entonces explicame. Dijiste que no serías su chacha.
— Bueno,hicimos un acuerdo. — Pongo los ojos en blanco. Suspira y niega. — Anoche cuando salí con Shinosuke, el estaba ahí. Se puso celoso y me siguió aquí y pues ya te imaginaras lo que paso... — Miro el lugar y niego.
— No quiero imaginarlo.
— ¿Y tu? ¿Como te fue? ¿Sobrevivio el vestido? — Me relajo un poco.
— Si. Sobrevivió. — Respondo levantando la bolsa.
— Creí que no lo conservarias. — Intenta devolvermela la muy pilla.
— Ni modo que lo usara el. — Se echa a reír al imaginarlo, incluso yo misma me río.
— Sería divertido.
— ¡No!
— ¿Y?
— ¿Que?
— ¿Que paso? Tienes una cara...
— Somos novios.
— ¿Que?
— No tienes idea de lo que hizo, como me lo pidio y todo lo que me dijo. — Suspiro al recordarlo. — Quiere que sea oficial y no se cuanta cosa.
— ¡Quiero uno así! — Chilla entusiasmada, pero pronto se pone seria.
— ¿Que pasa?
— Bueno...
— ¿Que?
— Es que anoche, vi a Inuyasha con unas tipas. — Me mira esperando mi reacción. Pero eso no es algo nuevo o que me sorprenda.
— Sus chicas. — Murmuro recordando sus palabras.
— ¿Sus chicas? ¿Eso es todo lo que dirás? — Pregunta verdaderamente extrañada.
No tengo nada mas que decir. Ahora el capitulo de Inuyasha esta completamente cerrado, todo lo que me importa es Sesshomaru. Aunque no dejo de lado el hecho de haber sido su chica y de que tarde o temprano lo vere. ¿Como reaccionara? ¿Que dira? Esas eran preguntas que no dejaban de rondar mi muerte, pero ahora ya no es asi. Se que no le importo y el a mi tampoco.
— Era de esperarse.
— ¿Que? — Suspiro.
— La noche que salimos con Ayumi y Ayame, lo vi con una mujer. — Abre la boca sorprendida. — Por eso sali corriendo de ahí.
— ¿Porque no me dijiste?
— No queria arruinar la noche.
— Espera...¿Por eso bebiste? ¿Y por eso te fuiste con Sesshomaru?
— Si.— No me gusta admitirlo, pero asi fue.
— Kagome. — Dice mirándome muy seria. — ¿Segura que no aceptaste salir con Sesshomaru por despecho? ¿Para vengarte de Inuyasha?
Sonrío y niego con un movimiento de cabeza.
— No, Sango. Acepte salir con el, porque estoy enamorada.
— ¿Que? Un momento, ¿dijiste enamorada? — Sonrió aun mas.
— Si. — Levanta las manos y camina de un lado a otro. Entiendo su desconcierto, nunca antes acepte estar enamorada de nadie. Ni siquiera de Inuyasha con quien sali por 4 años.
— No se que decir.
— Yo tampoco. No se como paso, ni cuando.
— Bueno amiga, creo que aun tienes muchas cosas que enfrentar. Inuyahsa es su hermano.
— Lo se. Pero no voy a dejar a Sesshomaru solo por haberme equivocado con el. Sango, lo que siento por Sesshomaru va mas alla de lo que puedo entender. No se como explicarlo.
— Existen cosas que no tienen que explicarse, como Renkotsu y yo. — Tuerzo la boca y niego cruzandome de brazos.
— Supongo que eso no, pero el desorden, si. Asi que, a limpiar.
— ¡Oye!
Hasta aqui llega el capitulo, despues de casi tres años TERMINE EL CAP... Si soy dramatica pero es que me enferme tuve covid y estuve un tiempo en depresion me concentre en otra cosa, MI HIJO señoras mi hijo NO ME DEJA usar el ordenar en paz y tranquilidad... Pero aqui esta vamos a ver si con el siguiente no me tardo 7 AÑOS porque me da el mimisqui, comenten dejenle amor diganme si les gusto o no sigo actualizando... POR CIERTO que ha pasado con esta señora dios mio me da EL MIMISQUI con Kagome antes decia que nada que ver con el papito mi rey de Sesshomaru, y ahora anda declarando que esta enamorada... Diganme sus opiniones como creen ustedes que trama tomara la novela a partir de este punto? TOTAL SINCERIDAD yo respeto su opinion cada quien piensa diferente, por cierto como sobrellevaron ustedes la pandemia hace 3 años xd
Nada mas quiero decir que dentro de los siguientes tres capitulos (Depende de cuanto tiempo tarde en escribir cada capitulo) Estare mandando muchos saludos y besos...
Las ama y Adora
PANDICORNIO AZUL
