Caminando entre Serpientes
¿Podría ponerse peor su mañana? Para comenzar se retrasó en todo el ritual de levantar, lavar, dar de desayunar y cepillar los dientes de los niños. Mientras ellos comían se dio una ducha rápida y vistió el traje gris perla que había seleccionado la noche anterior; si bien era ceñido, la falda tubo que llegaba bajo sus rodillas era elegante y nada reveladora. Como de costumbre, sólo se aplicó las cremas de cuidado básico, máscara de pestañas y un labial rosa muy similar a sus labios; estaba consciente que la imagen era muy importante en Dragonet y ella trataba de calzar en el entorno, pero aún no adoptaba la idea del maquillaje como parte relevante de su día a día; después de todo, iba a trabajar no a buscar novio ni marido. Pero esa mañana su cabello se negaba a quedarse fijo en su rodete habitual y para no retrasarse aún más finalmente optó por sujetarlo con una traba.
Luego de haber abandonado la casa, camino al colegio se encontró con un accidente de tráfico por lo que estaban desviando los vehículos por una ruta alternativa que le tomó 15 minutos más de trayecto, lo que se traducía en 15 minutos de retorno para tomar su recorrido habitual hacia la oficina. ¡Merlín! Miró su reloj y consideró la opción de volver a su casa a dejar el auto y aparecerse directamente en su despacho, pero luego pensó en las serpientes y que estas podían percatarse de la presencia de magia. ¡Maldición! Justo hoy que su jefe había citado a toda su área a primera hora para establecer el orden de exposición en que presentarían su metodología de trabajo y los proyectos que estaban manejando mañana a las serpientes. Presionó la tecla de encendido del manos libres ubicada en el volante de su Toyota familiar y comandó el número de su jefe para explicarle que iba en trayecto y el motivo de su retraso.
Lo único positivo en lo que llevaba de la mañana es que cuando se integró a la reunión vio con placer que su primo Graham ya estaba de vuelta de Sudamérica y presentaba un breve resumen del estado de avance del complejo turístico que Dragonet estaba gestionando en Brasil. Con una sonrisa le dio la bienvenida y tomó asiento para recibir las directrices de su jefe e iniciar con el equipo completo la estructura de la información solicitada por Malfoy. Cuando concluyeron y todos abandonaron la sala de reuniones en el trayecto se vio aprisionada por los protectores brazos de su primo quien además depositó un casto beso en su coronilla. Justo cuando acababan de separarse las puertas del ascensor se abrieron y tras la salida de un par de colegas vio la asombrada mirada de Pansy Parkinson fija en ella. Sí, definitivamente ese día prometía ponerse peor.
-Granger- la escuchó saludar sin quitar el asombro de su rostro.
-Parkinson- respondió y ya no pudo decir más porque las puertas del ascensor se cerraron y vio como la luz se detenía en el piso 26; el piso de las serpientes.
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Draco se encontraba revisando unos papeles cuando el toque en la puerta de su despacho le indicó que Pansy ya había llegado. Mientras dio la orden de ingreso se puso de pie para recibirla.
-Señor Malfoy, la señorita Parkinson acaba de llegar- anunció la secretaria de gerencia haciéndose a un lado para dejar ingresar a la esbelta morena que tras unos pasos se vio envuelta en los brazos de su mejor amigo.
Camile observó con asombro cómo la máscara de frialdad que desde el día anterior había conocido al atractivo joven se transformaba en una sonrisa sincera que sólo trasmitía calidez y afecto. Y en ese momento por primera vez deseó tener 10 años menos y que ese hombre la mirara de esa forma; si esa era la cara de afecto de su jefe no quería ni imaginar lo hechizante que debe ser su rostro al momento del sexo. Era tan condenadamente atractivo y masculino.
-¿Deseas algo de beber?- preguntó el blondo a su amiga y ante su negativa se dirigió a la secretaria- gracias Camile, puede retirarse y cuando llegue Hermione Granger la hace pasar directamente.
-Sí señor Malfoy- contestó educadamente y sin antes mirar con envidia a la morena procedió a abandonar el despacho.
Draco observó a Pansy esperando una reacción de su parte al haber nombrado a Granger, pero su falta de asombro y la fija mirada sobre él le indicaron que ya estaba al tanto.
-Draco Lucius Malfoy- lo nombró la muchacha mientras se acercó a él y puso su dedo índice en su pecho haciendo presión varias veces-. Dime cómo y porqué nuestra heroína nacional, rata de biblioteca, pelo de escoba, mejor amiga de Harry Potter y parte del trío dorado se encuentra trabajando para ti en el mundo muggle… y no quiero salidas por la tangente- terminó exigiendo.
La puerta de la oficina se abrió y por ella aparecieron Nott y Zabini, quienes se dirigieron directamente a la chica y la abrazaron conjuntamente, aprisionándola entre sus cuerpos para hacerla rabiar como era su costumbre.
-¿Cuándo van a madurar?!- se quejó con una mueca de hastío en su bello rostro- no les acepto ningún tipo de bromas mientras no me aclaren porqué vi a Hermione Granger un piso más abajo.
-¿Ya la viste?- interrogó a Zabini.
-Sí, el ascensor se detuvo en el piso de abajo y la vi junto a un hombre que debe trabajar con ella, pero que déjenme aclarar que es terriblemente atractivo…
-¡Pansy! ¡Querida Pansy!- dijo Nott con teatralidad- vienes recién llegando y ya nos cambias por un atractivo muggle? ¿qué clase de amiga eres?
-De la clase que no deja que sus tres hombres favoritos la embauquen y se vayan por la tangente- cruzó sus brazos sobre el pecho y comenzó a golpear el suelo con un pie-. Sigo esperando… ya saben… Granger, trabajo, Dragonet… ustedes al tanto- bostezó como si llevara siglos aguardando la respuesta- ¡vamos! Saben que paciencia no es mi tercer nombre así que suéltenlo ya o voy a preguntarle directamente a ella.
-A veces creo que te tenemos demasiado mimada Pans- respondió Draco con un suspiro e hizo un gesto con el brazo invitando a todos a sentarse a los sillones- la verdad es que estamos tan sorprendidos como tú, recuerda que sólo nos instalamos acá ayer y en la reunión de presentación ella hizo aparición.
-Lo que dice Draco es cierto- corroboró Blaise- su currículum dice que estudió leyes en Oxford y que tiene dos hijos, pero su apellido continúa siendo el mismo de soltera.
-Según Atkinson, lleva dos años trabajando para Dragonet- prosiguió Theodore.
La morena llevó una mano a su sedosa cabellera negra y puso un mechón tras su pequeña oreja derecha. Entrecerró sus ojos azules como buscando una explicación pero al levantar la vista y encontrar la mirada de sus amigos estaba tan perdida en el tema Granger como ellos.
-Es extraño y lo que es más extraño aún es que sabiendo quién es el dueño siga en la nómina de empleados- concluyó por fin.
-En un minuto pensamos lo mismo, pero la realidad es que viendo objetivamente las cosas para nosotros es muy conveniente que ella se mantenga en Dragonet, no sólo porque está más que calificada para el cargo sino que además es un elemento valioso para nosotros en el mundo mágico- argumentó Draco.
-En eso no les discuto, sólo que estamos hablando de Hermione Granger… ninguno de nosotros se llevó bien con ella en el colegio y si bien el último año fue tranquilo eso no borra que tú mi querido Draco- hizo hincapié en el nombre del aludido- sentías un gozo perverso en molestarla y meterte con ella.
A Draco se le vinieron los recuerdos de su última noche en Hogwarts y el reconocimiento que había hecho algo más que molestar a Granger, pero que sí le había hecho sentir mucho gozo.
-¡Vamos Pansy! Ya crecimos, eso es pasado. Recuerda que Granger y yo convivimos todo un año en la torre de premios anuales y ambos seguimos vivos- exclamó restando importancia a las palabras de su amiga.
-No lo discuto. Es sólo que es muy extraño que en nuestro mundo no se haya sabido nada de ella durante todos estos años y más aún que retornara precisamente a su mundo después de todo lo que defendió a través de los años su posición de bruja y su derecho a vivir en el mundo mágico- comentó más para sí misma que para el resto.
-Bueno- dijo Theodore sentándose a su lado- estamos igual que tú y podemos pasar la mañana, semanas o años especulando y no encontraremos la respuesta. Mejor concentrémonos en el trabajo y que ahora te tendremos revoloteando a nuestro lado todos los días.
Pansy río ante el comentario de Theo, pero los conocía demasiado bien y sabía que eso de no indagar sobre los motivos de Granger para dejar el mundo mágico era un quebradero de cabeza que no iban a dejar de lado hasta no saber la verdad. Pues bien, ahora ella se uniría a la búsqueda y como que se llamaba Pansy Parkinson que usaría todos sus recursos para averiguarlo antes que sus amigos.
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Graham estaba inmóvil en la oficina de Hermione, su atractivo rostro estaba en blanco y sus ojos verdes llevaban al menos 20 segundos sin pestañar.
-¿Estás bien Graham?- preguntó preocupada y se inclinó sobre el escritorio para observarlo mejor.
El pareció reaccionar y la miró con confusión.
-No sé si estoy bien Jane- Graham era el único que la llamaba por su segundo nombre- todo lo que me acabas de contar es la trama de una película no algo que suceda en la realidad- murmuró pasando sus manos por su lustrosa y ondeada cabellera rubio miel claro, herencia de su tía Emily.
Suspiró hondamente para luego posar sus ojos preocupados en ella.
-¿Estás segura que deseas permanecer aquí? Por años te has negado a revelarle a Malfoy que tiene dos hijos y ahora estás… no, ambos estamos trabajando para él- tomó sus manos por sobre el escritorio- Sabes que te apoyaré en todo, sólo quiero tener la certeza que realmente seguirás adelante con esto.
-Graham, tengo que hacerlo. Sabes mejor que nadie que Dragonet es un grupo económico muy importante y si Draco sigue manejándolo de esta forma pronto será una de las más grandes transnacionales… a menos que me vaya a trabajar como abogado a una tribu remota de África y críe a Scorpius y Antares como salvajes siempre existirá la posibilidad de toparme de improviso con él. Al aquí tengo la forma de saber dónde se encuentra y ten por seguro que su ambiente y el nuestro está a una distancia similar a la del sol a la tierra- comentó dándose confianza.
-Está bien, pero sabes que habrá momentos en que deberemos improvisar ¿verdad?
-Lo sé.
-Cuéntame de él y de sus amigos, creo que debo estar al tanto cómo son- volvió a pasar la mano por su cabello- no puedo creer que el mocoso que te molestaba en el colegio y que te dejó embarazada haya levantado de la nada un imperio económico en dos mundos y ahora sea nuestro jefe ¡y sólo tiene 25 años!
-Lo sé- apoyó sin poder agregar nada más, ella pensaba exactamente igual.
-¿Sabes que es lo peor?
-¿Dime?
-Que lo admiro- respondió su primo con sencillez.- No puedo culparlo por no cumplir con sus hijos porque eso fue tu decisión; no puedo golpearlo por seducirte porque tampoco y, según tus palabras, fue así- siguió enumerando y sumando dedos a su mano derecha a medida que decía una frase- no puedo decir que su negocio es una mierda y es un mafioso porque como parte de su cuerpo legal ambos sabemos que todas las transacciones han sido correctas, es inteligente y sagaz- su mirada seria se convirtió en una pícara cuando continuó- ¿porqué no lo conquistas y te casas con él?
Hermione río ante la sugerencia al mismo tiempo que negaba con la cabeza. Sin embargo le respondió con total seriedad.
-Yo también admiro el hombre en que se ha convertido Draco Malfoy… y no sólo él, sino también Nott y Zabini- hizo una pausa y suspiró- pero en ninguno de los dos mundos el elitista sangre pura, último descendiente de las familias más ricas y poderosas del mundo mágico, miembro de la aristocracia de nuestra sociedad se uniría a una descendiente de muggle como yo y mancharía siglos de linaje trayendo al mundo hijos con ella. Porque por mucho que hayan cambiado las cosas desde la guerra hay otras muy difíciles de transar.
Graham la observó largamente y suspiró.
-¿Sientes algo por él?
-¿A qué te refieres?- preguntó ella a su vez.
-No es una contra pregunta lo que me esperaba- insistió.
Hermione estaba a punto de hacerle las aclaraciones sobre Malfoy pero una alerta de su computador la interrumpió indicándole que sólo faltaban diez minutos para la hora señalada por el rubio para que se presente en su oficina.
-Debo marcharme Graham, Malfoy me citó a las 10:00 en su oficina y créeme que ellos no manejan el concepto llegar tarde. ¿Te parece si nos juntamos con mis padres y Caitlyn para almorzar? Así aprovechamos de ponerlos al corriente para que actúen ante cualquier eventualidad.
Ante el asentimiento de su primo se despidió con un beso en la mejilla y, dado que no sabía las condiciones de la reunión, sólo tomó su cuaderno corporativo y abandonó su oficina para dirigirse al piso 26 y una vez más encontrarse con el príncipe de las serpientes. Estaba por cruzar el marco de la puerta cuando Graham habló nuevamente.
-Jane ¿te das cuenta que de acuerdo a tus planes serían casi 5 años los que pretendes estar pegada a Draco Malfoy?- su voz denotaba toda la incredulidad a un posible éxito en lo que se proponía su prima.
Hermione apoyó la frente en el marco por unos segundos y cerró los ojos procesando lo dicho por Graham.
-Sí- suspiró- me doy cuenta. Pero tengo fe que antes de ese tiempo logre hacer que me transfieran a América o él se enamore y abandone Londres para regresar al mundo mágico o irse a otro país. Pueden pasar muchas cosas de ahora en adelante- sonrió apoyada aún en el marco de la puerta- pero recuerda que soy Hermione Granger y si pude escapar del mago oscuro más poderoso del mundo mágico por casi un año bien puedo ocultar a mis hijos por más tiempo de su padre.
Graham sonrió pero la sonrisa no se reflejó en sus ojos, se levantó y se paró junto a su prima para depositar un beso en su coronilla.
-Sólo espero que tu decisión sea la mejor para los niños. Soy tu cómplice incondicional y seré tus ojos y tus oídos mientras ambos estemos en Dragonet- le levantó la barbilla y con el índice dio un leve golpecito a la nariz respingada de la chica- los dados están echados cielo, sólo esperemos que los números salgan a nuestro favor.
Y dicho esto recorrieron el pasillo hasta el ascensor. Lo último que vio Hermione antes de cerrarse las puertas fue a Graham con ambos pulgares en alto dándole ánimo.
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Unos golpes en la puerta alertaron a los cuatro amigos de la llegada de Granger. Draco miró la hora en su rólex de platino y sonrió satisfecho ante la puntualidad de la bruja; faltaban escasos cinco minutos para las 10:00 AM.
-Adelante- dijo dando la autorización para entrar.
Cuando Hermione hizo su ingreso los tres jóvenes se pusieron de pie y aguardaron hasta que estuvo junto a ellos para luego indicarle que se sentara. Nott al percatarse de su incomodidad porque el único espacio disponible se encontraba entre Pansy y Draco, le cedió el sillón individual en el que se encontraba. Hermione le dio las gracias y luego miró a Parkinson, quien la saludó con una inclinación de cabeza y sin rastro de hostilidad.
Draco la miró sin pasar por alto el traje gris que traía la chica y la falta del rodete ejecutivo que llevaba el día anterior. Al parecer Granger aún continuaba igual de poco adepta a la moda como en Hogwarts y apostaría todo su dinero a que si le diera la alternativa ella vendría a trabajar en jeans y sudadera. Sin embargo, debía reconocer que si bien el traje la cubría en exceso, era elegante y entallaba bien a su cuerpo, no desentonaba con el resto de sus colegas femeninas, con la única diferencia que a diferencia del resto, Granger no cubría su cremosa piel bajo capas y capas de maquillaje. Su naturalidad le agradaba.
Hermione resistió estoicamente la evaluación que daban las serpientes a su vestuario. Obviamente no podía competir con el vestido de seda azul cobalto que llevaba Parkinson, lógicamente obra de un diseñador, resaltando el profundo azul de sus ojos. La prenda se ajustaba en los puntos precisos de su cuerpo y caía delicadamente en forma asimétrica por sus largas piernas; definitivamente los años le habían quitado todos los rasgos de cara de bulldog por la que con Ron y Harry la molestaban en Hogwarts y ahora era toda una belleza, con su largo cabello negro como el azabache y su piel blanca y tersa.
-Granger- habló Malfoy llamando su atención- Pansy no sólo es nuestra amiga sino también nuestra asistente personal- dado que la castaña sólo entrecerró los ojos y asintió continuó la explicación.- Por primera vez nos instalaremos físicamente en el mundo muggle, lo cual obedece a que el mercado se mueve con mucha rapidez y requiere mayor presencia por nuestra parte. Habíamos pensado ubicar a Pansy en el recibidor que separa nuestras oficinas- con la mano abarcó a Nott y Zabini- pero realmente no es operativo dado que en muchas ocasiones ella tendrá que viajar con nosotros.
Hermione suspiró, al menos la presencia de Parkinson implicaba que ella no tendría que pasar tanto tiempo como había previsto con los magos. Sin embargo su ilusión chocó con un gran muro cuando Malfoy prosiguió.
-El trabajo de Pansy implica que tiene que organizar nuestras agendas y cruzar nuestras actividades en ambos mundos, además de organizar eventos y otras actividades…
-Como impedir el ingreso de brujas o muggles libidinosas que no se pueden sacar de encima- lo interrumpió Parkinson guiñándole un ojo en forma cómplice a la castaña. Hermione no pudo evitar sonreírle de vuelta.
-Y ahí vamos de nuevo- bufó Zabini- no han sido tantas veces.
-Tantas veces que ustedes sepan- aseveró la morena- soy yo quien tiene que liar con ellas.
-No nos desviemos- dijo con voz firme el blondo- a raíz que Pansy maneja nuestras agendas privadas decidimos que mejor se instala en la oficina que está al frente. Ya hemos instruido que la habiliten a su gusto y Camile será el primer filtro para facilitar su trabajo.
Hermione escuchaba atentamente y comprendía que necesitaban alguien del mundo mágico de su extrema confianza para llevar sus agendas y puedan cumplir en ambos lados. Sin embargo no veía dónde entraba ella en la ecuación.
-Tal vez te estés preguntando para qué te necesitamos si contamos con Pansy- continuó Draco como leyéndole el pensamiento- ella maneja todos nuestros asuntos pero no cuenta con el conocimiento legal y de política económica que posees tú, por lo que si bien nos acompaña a las reuniones no siempre nos puede dar la guía necesaria al momento de la toma de decisiones.
-Pero ustedes deben poseer un excelente equipo legal en el mundo mágico y yo no tengo la preparación en leyes mágicas- protestó- no veo cuál sería mi valor agregado.
-Granger- la interrumpió Nott- la economía no es diferente en este mundo ni en el otro y conociéndote, en tres meses estarás al tanto de lo primordial en legislación económica mágica.
-¿Y qué pasa con los temas que llevo en mi área? ¿Tendré que abandonarlos?- preguntó descorazonada por todo el tiempo invertido en los proyectos que estaban en estudio.
-No, por supuesto que no- aseguró Draco- Sin embargo, lo que te estamos proponiendo es tu retorno al mundo al mágico a nuestro lado. La decisión es tuya.
Las cuatro serpientes observaron el cambio de expresiones en el rostro de la leona: impresión, miedo, meditación y finalmente el levantamiento de mentón que indicaba que Hermione Granger había tomado una decisión.
-Si acepto mi única condición es que se resguarde mi vida personal. Nada de entrevistas, nada de consultas, nada de vinculaciones en Corazón de Bruja y mantendrán a Rita Skeeter lejos de mí.
Nuevamente fue estudiada por los cuatro magos quienes estaban evaluando sus condiciones.
-Puedes contar que desde nuestra parte nada que no sea laboral se filtrará a los medios mágicos- afirmó Nott-. Pero entiende que no podemos aparecer contigo de un día para otro sin dar una explicación.
-Diremos que estuviste todos estos años estudiando en el extranjero y que recién te has unido a nuestro equipo de trabajo- Hermione asintió a la sugerencia de Zabini.
-Sobre tu vida personal negaremos cualquier conocimiento y puedes utilizar un departamento de nuestra inmobiliaria en el mundo mágico como coartada; conectaremos la chimenea con la red flu de tu casa para que de ahí puedas volver directo si se hace tarde. Supongo que tienes red flu en tu casa considerando que tus amigos deben visitarte y viceversa- preguntó Malfoy; la castaña asintió.
-¿Ese departamento sería sólo de mi uso personal?- Ante la afirmación de todos los presentes prosiguió- o sea que puedo colocarle los hechizos de seguridad que estime necesarios?- esta vez las serpientes la miraron confundidas pero igual asintieron- pueden creerme paranoica pero no me arriesgaré a que el escarabajo de Skeeter llegue hasta mi hogar.
Ante el comentario las serpientes afirmaron entendiendo sus razones.
-En ese caso acepto- dijo finalmente Hermione sellando su suerte.
- Perfecto- sonrió Malfoy extendiéndole la mano para cerrar el acuerdo, acción que repitieron los otros tres presentes.- Una cosa más Granger- los ojos grises se encontraron con la interrogación de los mieles- de antemano no te ofendas, pero dado que las reuniones a las que asistirás de ahora en adelante será con altos personeros necesitarás un nuevo guardarropa para ambos mundos- al notar que un rojo furioso encendió las mejillas de la muchacha levantó una mano instándola a calmarse- no te estoy rebajando Granger, pero hasta tú eres consciente que el medio también impone la norma del vestuario. Para no despertar sospechas en este entorno te haremos un contrato por las empresas mágicas el cual se adecuará a tu importancia actual y que cubrirá los gastos que incurras en remodelación de guarda ropa. Pansy te apoyará en esto.
Hermione no sabía si gritar, sacar su varita y maldecirlo o actuar maduramente y aceptar que en el fondo, muy en el fondo tenía razón. Pero una cosa era aceptarlo y otra reconocerlo.
-Tengo cosas que hacer y mi área está trabajando en la reunión que todos tendremos mañana. Si no tienes algo más que agregar me gustaría retirarme- dijo dirigiéndose al rubio. Ante la autorización de su jefe abandonó la oficina tratando imprimir a sus piernas una velocidad normal y no salir corriendo como realmente era su deseo.
Cuando la castaña cerró la puerta tras de sí los cuatro amigos se observaron en silencio por varios minutos hasta que Blaise comentó:
-Bueno, no fue taaaan difícil como pensamos- dijo recostando la cabeza en el respaldo del sillón- ¿alguna conclusión?- preguntó mirando a sus amigos.
Draco se levantó con calma del sillón y se dirigió al gran ventanal para supuestamente observar la vista de Londres. La verdad es que no quería que sus amigos vieran su sonrisa al momento de responder.
-Sí- hizo una pausa para luego continuar- los hijos de Granger no son squib. De serlo no tendría red flu en su casa y sus amigos no utilizarían magia para visitarla. Conociéndola, ella jamás permitiría que se relacionaran y admiraran un mundo al cual no podrán pertenecer.
Sintió las penetrantes miradas de sus amigos en su nuca pero no se volteó. Hoy una de sus interrogantes había sido respondida por Hermione Granger sin siquiera darse cuenta. Realmente no ha perdido su toque. Lo que sí perdió de vista fue a su mejor amiga, porque mientras Blaise y Theo asimilaban el comentario de Draco, Pansy Parkinson lo miraba con los ojos entrecerrados preguntándose desde cuándo su blondo amigo "conocía" tan bien a Granger para asegurar tan firmemente ese rasgo tan proteccionista. Definitivamente la vida en el trabajo dejó de ser aburrida.
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Bien, espero que este nuevo capítulo vaya aportando más a la historia. Me gustan estas tretas entre Hermione y Draco y que ambos estén en la lupa de otras tres personas igual de inteligentes, de igual forma, que Draco vaya sonsacándole información a Hermione tan sutilmente que casi pasa por una consulta sin importancia. Cariños,
Sabina G.
