El Círculo de protección: no es por ti, es por ellos

Cuando Draco cruzó la chimenea de la casa de Granger esperó encontrar la pequeña sala llena de un ruido ensordecedor y una aglomeración de personas, pero no un completo silencio y a su tía Andrómeda ocupando el centro y mirando totalmente seria al grupo de slytherins recién llegados. Y entonces calló en la cuenta que debido a la rapidez en que todo había sucedido no había relacionado algo tan importante con anterioridad: su tía siempre estuvo en conocimiento de su parentesco con los gemelos y no le advirtió nada. Su rostro se endureció ante la evidencia de aquella traición y sus ojos mercurios se tornaron fríos encubriendo de esa forma el dolor que el silencio de esa mujer en particular le produjo; sí, dolor… porque hace meses que a ella y al pequeño hijo de su prima, que aún no tenía el placer de conocer, los consideraba parte de su familia, dos personas dignas de sus afectos y su protección. Miró el rostro de su madre que lejos de mostrar la rigidez del dolor sólo la miraba asombrada, preguntándole claramente con sus profundos ojos azules ¿por qué?

-Creo que es mejor que nos retiremos- comentó Theo rompiendo el sepulcral silencio que reinaba en la habitación. Había escuchado ruidos del sector derecho de la casa por lo que imaginaba que todos los demás ocupantes estaban ahí aguardando y dando el tiempo para que la familia Black solucione este conflicto. ¡Muy Gryffindor de su parte!

-No -la voz de Andrómeda Tonks lejos de parecer asustada era segura y autoritaria- ¿Theo, verdad? Sé por Narcisa que tanto tú como Pansy y Blaise son como hijos para ella y hermanos para Draco así que esta conversación debemos resolverlo todos como la familia que somos.

-La familia no oculta cosas tan importantes como estas –el enojo en las palabras de Draco era evidente.

-Y la familia no te reniega, te ignora y te maltrata por años sólo por haber elegido una opción de vida diferente a la que tenían trazada para ti –rebatió Andrómeda sin siquiera verse ofendida- mucho menos es tu hermana quien mata a tu hija –concluyó ahora sí bajando la voz al hacer recuerdo que fue precisamente Bellatrix quien asesinó a Nimphadora, más sus ojos azules tan parecidos a los de Narcisa en ningún momento abandonaron los grises de Draco quien inmediatamente comprendió el mensaje. Puede que Andrómeda haya convivido prácticamente toda su vida con Gryffindors pero ante todo poseía el orgullo de los Black y no por nada había sido seleccionada en Slytherin- no pretendo que me perdones Draco, sólo que me escuches. Mejor que nadie sé lo que se siente ser traicionada por la familia y por lo mismo merezco la oportunidad de explicarme; si después de eso consideras que mis argumentos no son satisfactorios me retiraré de tu vida y la de Cissy pero no de la de los gemelos.

Blaise, Pansy y Theo la observaron con admiración. Desde niños crecieron escuchando de sus padres y demás familias sangre pura lo que les podría suceder si osaban cuestionar las disposiciones y las tradiciones de su clase y para ello siempre ponían como ejemplo a Andrómeda Tonks… estaba estrictamente prohibido mencionarla como una Black. Y ahora estaba parada frente a ellos sin ningún temor en sus facciones y postura, orgullosa y dispuesta a enfrentar la furia de Draco y de su hermana para dar a entender el motivo de su actuar. Ella ahora era parte de su círculo y se sentían reconfortados al saber que los sentía como familia.

-Andrómeda –comenzó Narcisa con voz calmada, sin señas de ira pero sí con un dejo de dolor- no quiero tirar por tierra nuestro acercamiento y tampoco quiero perderte de nuevo; siempre fui consciente que desde niñas tu accionar más que rebeldía obedecía a principios que nunca logré entender en ti ni en Sirius, hasta que yo misma me vi en la disyuntiva de elegir entre la supremacía de los sangre pura y mi propio hijo. Así que más que cuestionar tu silencio ante la existencia de los niños quiero escuchar tus razones.

Draco miró sorprendido a su madre y a pesar de su ira tuvo que darle la razón. Por años su tía Andrómeda fue excluida de la familia por haber elegido un hijo de muggle como esposo, fue desheredada y desdeñada incluso por él, al igual que su prima Tonks, por lo que si alguien podía dar un razonamiento a su actuar era precisamente ella.

La hermosa bruja de cabello castaño claro y algo entrecano tomó asiento y todos la siguieron. Miró primero a Narcisa y a Draco, para luego recorrer con su mirada azul turquesa a los otros tres jóvenes.

-Ante todo quiero que sepan que ustedes, junto a Teddy y los gemelos son mi sangre, los amo y nunca haría nada que intencionalmente los hiriera. El motivo por el que callé era porque quería estar segura que sus prejuicios que una vez me alejaron de la familia no iban a ser traspasables a ellos.

-Creí que habíamos demostrado que hemos cambiado nuestra visión al respecto cuando nos acercamos a ti nuevamente tía –habló Draco antes que Narcisa.

-Lo sé cariño –respondió- pero a pesar de ser rechazada con anterioridad mi sangre sigue siendo pura, eso me hace diferente al resto ante tus ojos –explicó-. Provienes de dos de las familias más antiguas del mundo mágico y de las más puristas, te hicieron mamar el desprecio por aquellos que no fueran como tú desde la cuna e incluso un mestizo era mal visto para un futuro enlace.

-Eso no justifica tu silencio –la interrumpió el platino nuevamente.

-No, no lo hace para ti, pero si pensaba en los niños… en tus hijos… -recalcó- primero debía asegurarme que tu cambio no era sólo de tolerancia Draco sino que era un cambio interior. Recuerda que hace sólo seis meses que estamos nuevamente reunidos y aún no han conocido a Teddy –levantó su mano izquierda pidiendo que no la interrumpa- sé que más que esquivarlo han sido las circunstancias pero en todas las ocasiones que sugerí hijos por tu parte lo desestimaste inmediatamente. Además de temer que rechaces a los niños por ser mestizos temía que lo hicieras por sentirte atrapado; necesitaba más certezas antes de exigir a Hermione que te permitiera conocerlos y que considerara mis argumentos.

Draco procesaba sus palabras recordando todos aquellos momentos en que efectivamente su tía sugirió la posibilidad de ser padre y su rechazo absoluto a la idea, por motivos distintos a los que ella suponía, pero que obviamente nunca le dio a conocer.

-¿Sabías que Granger pensaba marcharse con los niños fuera de Inglaterra para evitar que los conociera?

-Sí, lo sabía y al igual que los demás le insistí que tenías el derecho de saberlo y decidir si los querías o no en tu vida, pero ella estaba demasiado temerosa que los despreciaras –su mirada se volvió a su hermana que guardaba silencio- lamentablemente Hermione experimentó de primera mano el desprecio de ustedes y de Lucius y por lo mismo no quería exponerlos a que alguna vez pasaran por algo similar… quería evitar que ese desprecio viniera de quienes debían amarlos –un suspiro se sintió por parte de Narcisa- y lamentablemente también creció muy cercana a mí y a Tonks y no lograba procesar que con la cantidad de años que habían pasado tú no pudieras dar la vuelta a la hoja Cissy. En el comportamiento de Hermione puede haber muchos errores guiados por el instinto maternal, pero jamás ha realizado un comentario que implique un deseo que el padre de los niños fuera otro hombre; puedo dar fe que aún sabiendo que son tu sangre Draco y que tú despreciaste por años la suya, adoró a esos niños desde el mismo momento que se supo embarazada y desde ese momento se ha dedicado a amarlos y vivir por ellos y todos nosotros la hemos ayudado en el proceso. No podía ser de otra manera ¿quién puede resistirse a ese par?

Otro silencio reinó en la habitación por al menos un minuto mientras todos daban sentido a lo dicho. Para Theo, Blaise y Pansy, quienes como Draco encontraban tan imperdonable la actitud de Granger, esa explicación le daba otro cariz a la situación, uno que se habían negado a entender porque no tenían la visión de alguien que lo haya vivido de primera mano como lo es el caso de Andrómeda; una sangre pura, una Black.

-Sólo te puedo jurar una cosa Draco y a ti a Cissy –dijo con solemnidad la bruja mayor posando su mirada en cada uno de ellos y luego anclándola nuevamente en los grises de su sobrino- estaba dispuesta a obtener una respuesta real de tu parte y si me hubieras convencido como lo haces ahora ten por seguro te habría dicho la verdad.

-¿Incluso en contra de Granger? –preguntó escéptico.

-No en contra de Hermione, eso nunca –respondió segura- pero sí se lo hubiera comunicado antes de contártelo a ti.

Mientras hablaba en ningún momento sus ojos azules se apartaron de los de Draco y había tal transparencia en su voz y en su mirada que él no pudo menos que creerle. Porque había aprendido en esos seis meses que ella valoraba a su familia por sobre su vida y que él y su madre eran valiosos para ella y estaba contenta de tenerlos y que llegaran a formar parte de la Teddy… y por qué negarlo, él también había aprendido a admirarla, respetarla y por sobre todo, a quererla. Así que sólo asintió con la cabeza y cuando ella asimiló su perdón se acercó a él para rodear su cintura con sus brazos y reposar su mejilla en su pecho.

-Gracias por entender, cariño.

-Gracias por proteger a mis hijos tía –respondió- incluso de mí.

El movimiento de hombros le indicó que estaba riendo y se separó para permitir que ambas hermanas se abrazaran.

-Nunca terminaré de pedirte perdón por todos estos años de necedad Andrómeda –sollozó Narcisa- y por haberme autonegado la posibilidad de haber conocido a Nimphadora.

Andrómeda secó cariñosamente las lágrimas de Narcisa.

-No lloremos por lo que no podemos remediar mi pequeña Cissy –la calmó- cuanto antes conocerán a mi Teddy, son inseparables con Antares y Scorpius y los tres juntos son un torbellino que nos volverán locas y querremos matarlos como 100 veces al día –bromeó sacando una carcajada a Narcisa y una risotada a Draco y los demás.

-¡Merlín nos libre entonces! –bromeó Blaise- por lo menos con esos tres nosotros tendremos tiempo de practicar y armarnos de paciencia.

-Dilo por ti –se burló Pansy- yo los considero un amor.

Y cuando estuvieron calmados y en control de sus emociones Andrómeda los guió a la cocina, donde todos los demás los esperaban.

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Hermione observaba recurrentemente la puerta de la cocina esperando que esta se abriera en cualquier momento y a medida que pasaban los minutos y esto no sucedía, se acercaba inquieta esperando escuchar algo desde esa distancia. No temía por la seguridad física de Andrómeda pero sí de un ataque de hostilidad por parte de Draco. Sabía que todas sus suposiciones sobre la actitud del chico hacia los niños fue totalmente contraria a lo que siempre había imaginado, a como ella había prejuiciado -según las propias palabras del blondo; por eso entendía que en estos momentos debía sentirse traicionado por su tía, a la cual había buscado junto a su madre hace aproximadamente seis meses e integrado a su vida.

Desde que Andrómeda le había comentado la visita de los dos rubios secretamente su preocupación fue en crecimiento a medida que la cercanía se hacía más patente e intuía que, como todos, ella insistiría con mayor fuerza en el derecho de Draco en saber sobre su paternidad y conocer a los niños. Pero ese temor ahora era innecesario porque todo había resultado totalmente contrario a sus expectativas y fueron sus propios hijos los que lo buscaron a él. Y esa seguía siendo su otra fuente de dolor, el ser consciente que sólo había visto lo que deseaba ver y dejó pasar por alto todas las señales de la necesidad de los niños de conocer a su padre, señales que Graham había detectado con toda claridad y que incluso Harry y Ron, con lo despistados que eran, habían descubierto no sabía en qué momento.

-Estará bien, no te preocupes –dijo con calma Arthur Weasley quien apoyó una mano en su hombro haciéndola saltar involuntariamente- disculpa, no quería asustarte.

-Está bien… sólo es que han pasado más de 15 minutos y no sucede nada ¿se habrán ido? –preguntó al aire- tal vez debería chequear…

-Ella está con los suyos, querida –habló Molly sentada en la isla que ocupaba el centro de la cocina, junto a su madre- no debes preocuparte. El joven Malfoy ha cambiado muchísimo, la guerra lo cambió para bien en muchos aspectos, a todos ellos.

-Lo sé Molly, sólo estoy un poco nerviosa.

-Démosle unos minutos más sino iremos a ver si sucede algo malo –sugirió su madre, quien se mostraba bastante calmada a pesar que pronto conocería formalmente al padre de sus nietos, la nueva versión aparentemente mejorada del niño mimado y prepotente que conoció cuando su hija iba a Hogwarts. Eso era algo que hasta el día de hoy no le cuadraba, que sea precisamente él el padre de sus nietos, sin mediar una relación previa, sin que exista coacción, nada, absolutamente nada que justifique que su hija le haya entregado algo tan importante como su virginidad. ¿Qué había visto ella en él que le hizo dar ese paso? En el momento que lo conoció sólo tenía 12 ó 13 años e incluso a esa edad le pareció que su belleza llegaba a ser chocante para un niño. Y ahora acá se encontraba, adorando unos nietos que eran preciosos, casi irreales y tan parecidos a él que si hubieran sido clonados no se parecerían tanto.

La castaña asintió y fue a pararse junto a Harry y Ron, ubicados cerca de la puerta que daba al patio y se hizo espacio en medio de ambos, viéndose aún más pequeña de lo normal debido a las zapatillas de casa, las que le restaban la ventaja de un poco más de altura que le brindaban los tacos. Los amigos se miraron y Hermione mordía nerviosa sus uñas esperando el ingreso de las serpientes.

-¿Ya has pensado lo que dirán?- preguntó Ron, rompiendo el silencio.

-Aún no hemos tenido tiempo de hablarlo, pero imagino que Malfoy ya debe haber ideado algo –levantó los hombros con frustración.

-Siempre y cuando sea algo donde salgan los dos bien parados, no importaría que dijera que Umbridge bailaba tango con nosotros y trataba de acosar a Ron –murmuró Harry con una sonrisa en los labios.

-¿Y por qué la cara de sapo tendría que acosarme a mí y no a ti? –resopló molesto el pelirrojo- es más creíble que estuviera atraída por el "Elegido" –su boca se torció en una muesca de asco- ¿la podemos pasar por lesbiana y decir que iba por Hermione?

Los tres amigos se miraron y silenciaron la carcajada que les generaba imaginar todo ello.

-¡Son un par de idiotas! –los reprendió la castaña.

Cualquier cosa que pensaran decir los dos Gryffindor fue silenciada cuando la puerta de la cocina se abrió dejando paso a una tranquila Andrómeda, seguida de cerca por Narcisa Malfoy y Pansy Parkinson y tras ellas, Theo, Blaise y por último Draco, quien sostenía la puerta al resto. El murmullo de voces cesó mientras todos observaban a los recién llegados y a su vez ellos recorrían a quienes estaban en el lugar.

Tras un breve silencio los slytherins murmuraron un breve "buenas noches" y la castaña se mostró sorprendida cuando el rubio cogió del brazo a Narcisa y se fue a parar justo frente a su madre.

-Buenas noches señora Granger, soy Draco Malfoy y ella es mi madre, Narcisa Malfoy- esperó pacientemente que la madre de Hermione se pusiera de pie y estrechara respectivamente sus manos con él y su madre para proseguir con la presentación de sus amigos- ellos son mis amigos Pansy Parkinson, Blaise Zabini y Theodore Nott.

-Un gusto, Jane Granger –respondió un poco aturdida ya que no se esperaba que el joven se dirigiera directamente a ella y menos aún que fuera él mismo quien hiciera las presentaciones. Sus ojos recorrieron con curiosidad a los recién llegados y quedó impactada por el tremendo atractivo y elegancia de los jóvenes y la belleza de las mujeres. ¡Dios Santo! Ese joven era irreal a sus 25 años, según calculaba. Ahora entendía el por qué las hormonas de su hija se habían disparado, sólo una mujer que no tuviera sangre en las venas no hubiera sentido al menos una mínima atracción hacia ese joven. Y qué decir de su madre y sus amigos ¿todos los sangre pura eran así de atractivos, con tan buena genética? Debería consultarlo en algún momento con su hija.

Tras saludar a la madre de Granger, por razones de caballerosidad, los próximos saludos fueron dirigidos hacia Molly y Gini Weasley, las respectivas esposas de los pelirrojos, Luna Lovegood y Caitlyn Puckle, para luego continuar con Robert Granger, Arthur Weasley y sus hijos, Potter y finalmente con la misma Granger.

Mientras Draco fue saludando junto a su madre y amigos a todos los presentes, Hermione no pudo menos que reconocer su aplomo para ser quien diera el primer paso; no es que fuera un cobarde, hace mucho que descubrió que ese pequeño matón marica y prepotente quedó sepultado con la guerra, ahora había emergido un hombre inteligente y seguro, que sabía utilizar su poder de una forma sutil y con una astucia desarrollada a rangos exponenciales. Cuando sus ojos se encontraron no pudo evitar desviar los suyos inmediatamente, no quería quedar atrapada en esos pozos mercurio que le recordaban una y otra vez que no era suyo y tampoco quería que el resto de los presentes se percatara de cuánto le dolía aquello; en ese preciso momento la punta de sus pies resultaba convenientemente interesante.

Cuando sintió la mirada de todos fija en ella se percató que estaban esperando comenzar con el problema que los convocaba, aunque advirtió que la mayor parte de las miradas viajaron más de una vez entre ella y el platino, como tratando de establecer qué es lo que los había llevado a perder la cabeza por una noche. ¡Vamos Hermione!, se alentó, aunque no lo quisieras sabías que este momento podría llegar. Se aclaró la garganta y sacó su varita para silenciar la habitación y luego aplicó un hechizo de extensión indetectable para agrandar la cocina, provocando exclamaciones de sorpresa por parte de Caitlyn y Graham, las cuales aumentaron cuando el resto de magos y brujas fueron transformando algunos objetos en cómodas sillas… y es que una cosa era ver pequeños hechizos de limpieza sobre los niños o reparación de vasos rotos, pero esto ya eran palabras mayores, nunca la magia había sido tan real para ellos. Por último, Hermione transfiguró la isla en una gran mesa rectangular para que todos pudieran tomar asiento.

Jane Granger y Molly Weasley sacaron de las alacenas tazones y vasos suficientes mientras las mujeres más jóvenes dispusieron de canapés, tartas y otros picoteos para comer durante la conversación. Cuando todos tuvieron su taza o vaso en la mano, Hermione se sentó junto a sus padres, quedando involuntariamente frente a Draco y Narcisa. La castaña carraspeó para aclararse la garganta y comenzar lo que amenazaba con ser una larga noche.

-Les pedimos que vinieran esta noche porque mañana Draco y yo iremos al Ministerio a registrar los niños bajo el apellido Malfoy lo que…

-Lo que significa que tendrán a Rita Skeeter y todos los medios mágicos sobre ustedes en menos de una hora- la interrumpió Bill Weasley.

- Ni siquiera será una hora- intervino Percy- ni siquiera podrán salir del Ministerio.

Se escucharon varios comentarios de asentimiento y la castaña mordió su labio inferior y arrugó el ceño tratando de imaginar la situación y las posibles salidas a esa situación.

-Tal vez pueden demorar… -comenzó Robert Granger pero fue interrumpido por Draco.

-Disculpe señor Granger, pero independiente si lo hacemos mañana o en un año más la situación será exactamente la misma. No sólo soy el último descendiente de dos de las familias más puristas y antiguas del mundo mágico y una de las cuales, hasta el nacimiento de Scorpius y Antares, nunca había tenido ningún tipo de mezcla, sino que además soy un Malfoy, un ex mortífago cuya familia ayudó al retorno del mago tenebroso poniendo en riesgo la seguridad del mundo mágico y muggle –mientras pronunciaba las últimas oraciones Draco sostuvo la mirada de Robert Granger para dejar claro que su nuevo parentesco en realidad no era un bonus para ellos. Cuando su mirada gris se posó con algo de temor con los ojos azules de Jane Granger esperaba encontrar reproche en ellos, pero grande fue su sorpresa al percibir decisión y respeto, el mismo gesto que asumía la leona cuando decidía de qué lado iba a estar.

-Todos nosotros estamos en la misma posición que Draco –expresó Blaise con voz clara mientras las otras serpientes asentían.

Para cualquiera extraño sus hombros cuadrados, cabeza alzada y mirada siempre al frente podría ser interpretado como una muestra de soberbia, pero quienes estaban allí presente sabían lo mucho que habían sufrido aquellos jóvenes y lo mucho que habían cambiado desde que eran unos estudiantes arrogantes y prepotentes que se escondían tras el poder y dinero de sus padres.

-Siempre el lado en el que nos situamos pensamos que es el correcto, sino fuera así no existirían las divisiones, guerras, partidos políticos, buenas y malas decisiones –dijo Robert mientras hacía un exhaustivo recorrido con la mirada de todos aquellos extraños para detenerse finalmente en Draco y Narcisa- lo único que me interesa tener claro es si mis nietos estarán en algún momento en la vereda contraria a la de ustedes dos.

-Estamos y estaremos siempre en la misma vereda que ellos –respondió de inmediato y con tal convicción que no existió ninguna duda para el resto que para Draco Malfoy no habrían límites al momento de proteger a sus hijos.

-Nosotros también estamos en la misma vereda que Draco y Narcisa –dijo Theo y sus otros amigos asintieron- nosotros somos tan familia como ustedes y nuestros lazos son igual o más fuertes. Nadie lastimará a nuestros niños mientras esté en nuestras manos evitarlo y si algo así sucediera, a diferencia de ustedes, no nos temblará la mano para castigar a quien ose hacerlo.

El silencio reinó varios minutos tras las palabras de Theo, todos procesando la seriedad y compromiso que conllevaban y otorgando un nuevo prisma a la relación que existía actualmente entre las serpientes. Desapareció la opinión que eran unos egoístas que no pensaban en nadie más que en ellos mismos y que sólo salvarían y protegerían su propio trasero, tal vez algo de ello pudiera conservarse, la diferencia es que su zona de protección se había ampliado a todos quienes les importaban y al parecer era mejor estar en el primer grupo que en el contrario, porque la inflexión en las palabras de Nott no dejaban lugar a dudas: cualquiera que lastimara a los niños sería castigado por uno o por los cuatro amigos sin contemplación ni piedad. Un escalofrío recorrió la espalda de varios y para Hermione volvió nítido lo sucedido en la escuela durante esa mañana y cuando sus ojos se encontraron con los de Draco supo que estaba pensando lo mismo, que la decisión estaba tomada y no habría piedad al momento de ejecutarla: la carrera de William Harrison estaba acabada y posiblemente la del otro apoderado que lo apoyó también.

-Esperemos que nada de eso suceda –manifestó Arthur Weasley.

-Rita Skeeter será difícil de frenar y aunque la frenemos de hacer comentarios explícitos en sus artículos se las arreglará para dejar a interpretación de lo que realmente quiere decir –opinó Charlie Weasley, quien estaba de vacaciones y por eso pudo estar presente.

-Lo peor es que Skeeter siempre ha tenido a Hermione entre ceja y ceja, publicando especulaciones sobre su interés por magos famosos o ricos –masculló Ron con molestia- tal vez la agresión más que dirigida a los niños será hacia ella, pero los utilizará para lastimarla.

-Hegmione es una hegoína de guerra, no es tan fácil destruigla por algunos agtículos mal intencionados –intervino Fleur.

-Draco es una fuente de venta segura para cualquier medio mágico, no importa qué se diga ni cómo lo aborden, tratarán de aprovecharse al máximo de esta situación y para qué estamos con cosas, muchos querrán saber cómo fue posible que la heroína de guerra y el exmortífago tuvieran un relación que no sólo trajo al mundo a dos niños, sino que además lo hicieran romper siglos de tradición sangre pura en los Malfoy –argumentó Pansy- y peor aún, el por qué lo ocultaron por tantos años.

-No estoy dispuesta a ventilar mi vida privada ni la de mis hijos para dejar conforme a la comunidad mágica –señaló molesta la castaña.

-Lo principal es tener presente que todo lo que se escriba en los medios a partir de ahora puede llegar a los niños en el futuro. Lo mejor es inhabilitar a Skeeter después que escriba el primer artículo para que no sienta que estamos ocultando algo y presentar un romance juvenil que fue conocido sólo por los cercanos a Hermione y Draco, así nos aseguramos que siempre nos entrevisten a nosotros y dejamos como fuente especulativa y de baja confianza a cualquier otro estudiante que se haya relacionado con ellos en Hogwarts –la voz dulce y tranquila de Luna llenó la habitación y las serpientes la miraron asombrados ¿cuándo se había vuelto tan asertiva Lunática Lovegood?- será inevitable los artículos maliciosos sobre el estatus de sangre y el quiebre del linaje Malfoy, pero eso sólo depende de Draco y la señora Malfoy rebatirlo y mientras estén apoyados por Parkinson, Zabini y Nott tendremos todos los frentes cubiertos.

-Sólo que no hubo romance ni historia de amor oculta –murmuró Ronald a Harry, sin percatarse que su voz no fue lo suficientemente baja y fue escuchada por todos. El rubor de Hermione no se hizo esperar y quiso enterrar la cabeza bajo la mesa cuando sus padres fijaron su vista en ella. Por su parte, la mirada de Molly fue suficiente para que hundiera los hombros avergonzado.

-Gracias Weasley, como siempre tan asertivo en tus comentarios –susurró enojado Draco- pero en la circunstancia que se dieron las cosas el resultado es lo mejor que me ha pasado en la vida, así que no pienso disculparme ni lamentarme por ello.

Ron lo miró con molestia pero ¿qué le iba a decir? "Ojalá hubieras controlado a tu pequeño hurón y no te hubieras metido con mi amiga", eso significaría que no tendría ahijado ni a esa pequeña vivaracha que lo manejaba con su dedo pequeño… no, eso ni soñarlo, pensar en su vida sin su pequeño Scorpius era inaudito, así que sólo guardó silencio. Tampoco le iba a dar la razón porque había cambiado.

-Ustedes hablan como si esa tal Rita Skeeter fuera omnipotente, incluso en nuestro mundo existe una ley de prensa que protege la privacidad de las personas y prohíbe que niños sean fotografiados o expuestos en medios escritos sin autorización de sus padres –la mirada de Caitlyn Puckle los recorría a todos- en su mundo también debe existir algún marco legal que los proteja.

-Y la hay –intervino Luna- como hija del dueño de un periódico y su actual directora sé que los menores de edad están protegidos, pero considerando quiénes son Draco y Hermione lo mejor sería que los cuatro fueran fotografiados sin llegar a entrevistar a los niños…

-¡Me niego a exponer a Antares y Scorpius a Skeeter, Luna! –la voz de Harry fue dura hacia su amiga.

Draco le iba a decir unas cuantas cosas a la Lunática pero la mano de Theo en su hombro lo hizo guardar silencio.

-No sé ustedes, pero me gustaría escuchar mejor la idea de Lovegood y ver si estamos apuntando a lo mismo –le dirigió una mirada a la rubia de ojos soñadores y la alentó a continuar.

-Gracias Theodore Nott. A lo que me refiero es que el punto principal al que atacará Skeeter es el silencio sobre la existencia de los niños; para todos sonará extraño que dos padres orgullosos no hubieran querido dar a conocer al mundo algo tan maravilloso como su existencia y es ahí donde tenemos que enfocarnos, todos los otros argumentos que se utilicen pueden ser desmentidos por todos, pero ese silencio no, por eso las imágenes deben hablar por sí solas. El que Draco y Hermione interactúen con los niños y sean vistos en público no producirá dudas sobre su cercanía, principalmente por el lado de Malfoy. Cada vez que ellos aparezcan en el mundo mágico uno o más de nosotros estará cerca, del tal forma de bloquear a cualquier periodista y sólo permitir fotos a distancia. Debemos dejar muy claro que Draco no los rechaza por ser mestizos.

Draco bufó molesto, era la segunda vez que escuchaba esa noche que él hubiera rechazado a sus hijos por ser mestizos, ¡ni que si fueran los primeros del mundo mágico!

-Con eso se consolidará la idea que los mantuvieron alejados sólo para mantenerlos fuera del foco de prensa en sus primeros años de vida –dijo Blaise con una sonrisa ladina.

-Y también que todos nosotros apoyamos al silencio en bienestar de los niños al aparecer en el momento adecuado –la voz de Pansy sonó entusiasmada.

-Y el que Harry Potter y Ronald Weasley sean sus padrinos sólo viene a reafirmar el beneplácito de la supuesta relación que tuvieron Hermione y Draco en Hogwarts –concluyó Theo con una abierta sonrisa- vaya, vaya Luna Lovegood, realmente me has dejado sorprendido y con la boca abierta… algo muy difícil de hacer, debo agregar.

Las mejillas de Luna se tornaron de un intenso color rojo pero sus ojos azules no se apartaron de los de Nott, quien le guiñó un ojo y se llevó un pedazo de queso a la boca.

Draco procesó toda la argumentación de Lovegood y tuvo que aceptar que su idea podría funcionar: exponer en forma controlada a los niños y de ser necesario utilizar el marco legal para frenar cualquier avance de los periodistas que quisieran entrevistarlos. El que sea él mismo quien esté con ellos también validaba que su amor por ellos era genuino y descartaría cualquier mal intención que no los había presentado porque no los deseaba. ¡Miren a la Lunática y sus ideas ingeniosas!

-Podemos utilizar El Quisquilloso para un reportaje exclusivo y que cuente la historia en forma detallada, incluso incorporar fotos de los niños, ya una vez lo hicimos cuando nadie creía en el regreso de Voldemort –a pesar de los años transcurridos a varios de los presentes les recorrió un escalofrío por la espalda al escuchar el nombre de boca de Harry- así daremos a entender que tanto para Hermione como Malfoy será su medio oficial. Mañana podrían retrasar la publicación y sacar la noticia cuando ellos vayan entrando al Ministerio.

-Me parece bien esa idea –asintió Narcisa- así sólo se anuncia la existencia de los niños y se deja entrever que habrá una entrevista exclusiva para el Quisquilloso en los próximos días.

A todos los presentes pareció agradarles la idea.

-Yo creo que no deben dar tiempo a que se les venga la prensa encima buscándolos fuera del mundo mágico –meditó Graham- tal vez antes de partir al Ministerio a registrarlos podrían sacar varias fotos de ellos cuatro y tener listo el reportaje como exclusiva en el periódico de Luna, así lo único que harán Jane y Draco será contestar las preguntas mañana.

-Eso no evitará que los sigan persiguiendo pero es la mejor opción –convino Blaise- anunciar una exclusiva sólo desatará mayor cacería que leerla directamente. Cuando ya las preguntas están todas hechas y las respuestas contestadas la mayoría se centra es sacar otras derivadas de las mismas.

-Ahora sólo tenemos que idear una historia creíble y sin feliz final –apuntó la madre de Hermione provocando que todas las miradas se centraran ella- ¿no pensarán contar la historia de amor eterno que sobrevivió a través de los años, verdad? Tienen que considerar que han estado separados por años y no creo que este jovencito haya estado como monje tibetano buscando su ser interior mientras se mantenía en celibato; debe tener más historias que el Kamasutra y su mundo debe estar enterado de ello.

-¡Mamá!

-¡Jane Granger Puckle! –se sumó en reproche su esposo- no estamos acá para generar más conflictos sino buscar una solución que sea lo mejor para los niños.

-¡Pero si no es una ofensa! –se defendió la matriarca Granger- es cosa de mirarlo para saber que las mujeres, sin importar la edad, se le deben tirar encima como hembras en celo: es joven, atractivo y está en su mejor edad sexual.

-¡Mamá!

Hermione miró a Draco y por primera vez lo vio descolocado y ruborizado desde que se encontraron como adultos. Siempre pensó que nada podía escandalizarlo, pero el comentario de su madre pareció incomodarlo totalmente, por lo que intuyó que todo se debía a que era precisamente la abuela de sus hijos quien lo catalogara de esa manera, aunque fuera cierto. Al lado del rubio sus amigos trataban de contener las carcajadas al igual que los demás jóvenes ahí presente.

-La única que practicó el celibato desde que se embarazó fue Hermione, ni que fuera la virgen Stephania –comentó Ron a Harry en lo que supuestamente pensó era un murmullo, pero que fue audible para todos.

-Gracias Ronald pero no creo que lo que yo haga con mi vida privada sea de interés de nadie de los presentes –y sin poder evitarlo lo corrigió- y es la virgen María, no Stephania -sintió la penetrante mirada gris sobre ella pero prefirió eludirlo- lo mismo digo sobre la vida de Malfoy, lo que él haga o haya hecho es cosa de él, no nos debíamos nada –y para reforzarlo levantó la mirada retadoramente hacia las orbes plata, que lejos de parecer molestas en ese momento estaban empequeñecidas detallándola sin tapujos.

-¡Hermione Granger, déjame hablar jovencita! –la voz de Jane se impuso y todos volvieron a centrarse en ella- creo que me han malinterpretado por lo que déjame aclarar bien las cosas- sus ojos castaños se fijaron nuevamente en Draco- mi intención nunca fue incomodarte… Draco ¿puedo tutearte directamente? –ante el asentimiento del platino prosiguió- a lo que me refiero es que imagino que existieron muchas publicaciones sobre tu vida amorosa en el transcurso de estos años que deben haber sido expuestas en tu mundo y no sé si en el nuestro también, por lo que decir que han estado juntos o que en la actualidad están enamorados o tienen planes para un futuro juntos es totalmente poco creíble. En mi opinión es mejor decir la verdad a medias, por último que se sintieron fuertemente atraídos en el pasado y en ese tiempo se proyectaban juntos, que no se casaron porque eran muy jóvenes y con el correr del tiempo se dieron cuenta que sus sentimientos fueron cambiando, pero que ambos siempre estuvieron juntos en lo referente a sus hijos. Puede que esto genere más preguntas, pero al menos serán las que puedan manejar. Para nosotros es común que una mujer críe sus hijos sola, los divorcios están a la orden del día y Hermione, como creció en este mundo, te convenció que lo mejor para los niños era no someterlos a un breve enlace y luego a una separación. El manifestar que privilegiaste su bienestar sobre las tradiciones de tu estirpe y las normas de tu familia reafirmará tu amor por los niños por sobre tu propia persona. Estoy segura que todos tienen armas más que suficientes para silenciar los malos comentarios, no nos ahoguemos en un vaso de agua.

Un largo silencio prosiguió a las palabras de Jane Granger y finalmente tuvieron que admitir que llevaba la razón. La seriedad se mantuvo por largos minutos hasta que Blaise carraspeó y la miró directamente.

-Disculpe señora Granger ¿está segura que no fue una bruja de Slytherin en una vida anterior?

-Idiota –bufó Draco empujándolo con el hombro y a partir de ese momento todos se sumaron a construir la historia que se daría a conocer para cualquiera que en el futuro mediato e inmediato preguntara.

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Draco arrojó con violencia El Profeta sobre la cama de su lujosa habitación. Efectivamente y tal como habían proyectado, cuando el martes se presentaron en el Ministerio para registrar a los niños los periodistas los estaban aguardando y estratégicamente habían bloqueado cualquier acceso a las chimeneas o la salida principal; en primera fila, Rita Skeeter, tenía su vuela pluma escribiendo sin cesar. Su primer instinto fue posar su brazo en la espalda baja de Granger y acercarla a su cuerpo para evitar que los separasen entre el tumulto que gritaban preguntas y las luces de los flashes que no paraban de disparar.

-¡Señor Malfoy! ¿Desde cuándo tiene una relación con la señorita Granger?

-Señorita Granger ¿se casará con el señor Malfoy ahora que se ha descubierto lo de sus hijos?

-Señor Malfoy ¿qué edad tienen sus hijos?

-Señor Malfoy ¿por qué esperó hasta ahora para registrar a sus hijos?

Las preguntas iban y venían mientras intentaban abrirse paso, pero la voz de Rita Skeeter lo detuvo indignado cuando pasaron junto a ella.

-Joven Malfoy, ¿el motivo de haber ocultado sus hijos es por su origen mestizo y la pérdida del linaje puro que por siglos ha ostentando la familia Malfoy o más bien por los orígenes su madre? –el brillo malicioso en los ojos azules de la maldita bruja provocó que la mirara con desdén.

-En estos momentos el periódico El Quisquilloso entrega en sus páginas centrales un reportaje exclusivo sobre mis hijos y mi relación con la señorita Granger, si quiere saber algo allí podrá encontrar toda las respuestas –no pudo evitar la satisfacción al observar la molestia de la bruja al no contar con la exclusiva- y sólo para responder su pregunta diré que me siento profundamente orgulloso de mis hijos, su madre y de su origen mestizo, ya era tiempo que el linaje Malfoy tuviera una renovación de sangre.

-Pero… -insistió un reportero de Corazón de Bruja.

-Disculpen pero tenemos cosas que hacer y como dije, cualquier duda pueden aclararla en El Quisquilloso –y con la paciencia agotada se abrió paso entre los reporteros y se dirigió hacia las chimeneas invocando su villa de Weybridge, donde su madre y los niños los esperaban.

Todo eso había sucedido hace tres días e innumerables reportajes con historias de amor fantásticas y rupturas novelescas habían inundado la prensa rosa; las múltiples fotos de ellos cuatro que había incluido El Quisquilloso aparecían una y otra vez y todos estaban embobados con los niños. Las entrevistas a Potter, Weasley y la familia de comadrejas no se habían hecho esperar y cuando se enteraron quiénes eran sus padrinos dieron por descartado obtener de ellos o cualquier persona del círculo de Granger alguna nota jugosa que no fuera lo ya publicado. Hasta ahí todo bien, pero era imposible evitar que Rita Skeeter se quedara tranquila y no escupiera veneno.

Al principio habían sido sólo comentarios encubiertos, pero la publicación de hoy era un ataque directo que no pensaba dejar pasar por alto. ¿Por qué justamente ahora había tenido que producirse la detección de fraude en la sucursal mágica de Viena obligándolo a dejar Inglaterra? Miró a Theo que estaba que echaba fuego por ojos y orejas.

-¡Maldita Skeeter! ¡No importa qué hagamos ni cómo lo hagamos, siempre va a tratar de perjudicar a los que amamos con mierda como esta! –su mano sacudía el periódico que Draco había arrojado minutos antes- desearía matarla apretando su cuello lentamente al modo muggle, no se merece ni siquiera un cruccio.

La mirada furiosa de Draco observó nuevamente la fotografía de él, al momento de su juicio, y de Granger para el torneo de los tres magos, las cuales ocupaban la mayor parte de la portada bajo el título "El Exmortífago y la Heroína de Guerra: ¿historia de amor o suma de ambiciones?".

Había leído dos veces el reportaje y cada palabra había quedado memorizada con la intención de cobrar su revancha. Sabía que Granger se había suscrito nuevamente a El Profeta por lo que imaginaba que también estaría echando humo por la nariz junto a todo su círculo. ¡Maldita Skeeter! Pero sabía cómo vengarse y esta vez se iba encargar que esa bruja desapareciera de los medios.

-No puedo creer que haya ido tan lejos –la voz de Theo no contenía su ira y Draco sabía puntualmente a lo que se refería. Era un artículo que había comenzado moderado pero que fue ganando insidia a medida que avanzaba.

"Hace apenas tres días el mundo mágico fue remecido al enterarse que unos de nuestros solteros más codiciados del mundo mágico es padre. Sí queridas lectoras, nuestro chico malo, mortífago reformado, brillante empresario, el más sexy y atractivo de acuerdo a Corazón de Bruja y cada vez más millonario Draco Malfoy es padre de dos niños de seis años que, a pesar de su ascendencia mestiza, gritan en cada una de sus células que son unos Malfoy. ¿Será acaso que entre las ilustrísimas familias Malfoy y Black realizaron un conjuro para que sus genes puros primaran aunque exista una mala mezcla?

¿Pero existió el romance que tanto los involucrados como sus cercanos nos quieren hacer creer? No resulta necesario hacer mucha memoria para recordar la gran ambición y afán de resaltar que siempre presentó la aún señorita Granger, quien siempre generó situaciones para verse involucrada con magos famosos: primero fue Víctor Krumm, el sexy jugador búlgaro de quidich, a quien dejó por el elegido Harry Potter; cuando al parecer el señor Potter se vio inclinado hacia su actual esposa, Ginny Weasley, Hermione Granger sostuvo un breve romance con el otro héroe de guerra y miembro del trío dorado, Ronald Weasley. Sin embargo, ¿cómo dos personas que estuvieron en bandos opuestos en la segunda guerra mágica llegaron a enamorarse? ¿lo hicieron realmente?

Según confiables fuentes de El Profeta todo esto pudo haber sido fraguado por la señorita Granger cuando compartió torre con el señor Malfoy en su último año en Hogwarts, cuando ambos eran premios anuales. Era una oportunidad única y Merlín sabrá qué métodos habrá utilizado una sencilla bruja sin una apariencia física destacable para seducir al joven Malfoy. Habría que preguntarse si nuestra heroína tuvo algo que ver en el rompimiento del compromiso que nuestro atractivo rubio tenía concertado desde su nacimiento con la bella y aristócrata Astoria Greengrass.

Al parecer la ambición de la señorita Granger era obtener estatus y poder sin importar el método a utilizar y embarazarse del Draco Malfoy fue sin duda una medida extrema de la que el día de hoy puede sacar mucho provecho: sus hijos han crecido en el mundo muggle y totalmente apegados a sus costumbres; obviamente el sacrificio ahora le redituará muchas ganancias.

Y por otro lado ¿Qué gana nuestro seductor del año? Tras la segunda guerra mágica la familia Malfoy perdió el prestigio que había ostentado por siglos al sumarse abiertamente a la causa de Quien No Debe Ser Nombrado y si bien tanto Narcisa Malfoy como su heredero se libraron de ir a Azkaban gracias a las declaraciones que hicieron a su favor nuestro salvador Harry Potter y, curiosamente, Hermione Granger, su posición y futuro en ese tiempo era bastante cuestionable. Sin duda, dejar de lado por un momento sus creencias puristas valió la pena y llegar al extremo de auto sacrificarse y obviar sus creencias para procrear con su enemiga jurada de infancia ahora le permite afianzar la imagen de reformación que ha venido proyectando los últimos seis años. Sin embargo, no tiene que haber botado todas sus ideologías y aún debe tener la esperanza de tener un heredero sangre pura que le permita remediar el error cometido con la señorita Granger ya que de no ser así ¿por qué nunca llegaron a casarse? ¿realmente sus sentimientos cambiaron como quieren hacer creer o es que nunca existieron? ¿se dio cuenta el joven Malfoy que la ambición de la señorita Granger le traería en el futuro más costos que beneficios?

Definitivamente las brujas sangre pura aún no pueden perder las esperanzas de atrapar a uno de los hombres más guapos y millonarios del mundo mágico. Nadie duda que el señor Malfoy siente apego y cariño por sus hijos mestizos ¿pero los seguirá viendo de la misma forma cuando tenga un heredero sangre pura entre sus brazos? A continuación haremos una revisión de las brujas con las que se ha relacionado amorosamente en los últimos años y las familias mágicas a las cuales pertenecen…"

El artículo abarcaba cuatro planas completas en las que se hacía un detallado escrutinio y descripción de cada bruja que allí aparecían y que lamentablemente para el rubio no eran pocas.

-Será mejor que volvamos, las cosas deben estar muy revueltas en Londres y antes de acabar con Skeeter quiero una disculpa pública en El Profeta –sus ojos entrecerrados por la ira viajaron más allá del ventanal sin siquiera admirar el paisaje.

-Creo que es lo mejor, cualquier cosa puede esperar –convino Theo.

Draco se giró y sus ojos se detuvieron en la joven que descendía las escaleras del hall de Hogwarts enfundada en un precioso y favorecedor vestido de gala hasta llegar donde la esperaba un solícito Víctor Krum. La imagen de la castaña le había traído otro recuerdo sobre el que no había tenido tiempo de pensar pero que sin duda no podría dejar de lado por mucho tiempo. Y es que después de la reunión sostenida la noche del lunes en la casa de la castaña y luego de quitar todos los hechos de extensión y transformación para dejar la cocina en sus dimensiones habituales, Jane Granger se había acercado a él y le pidió conversar unos momentos a solas.

Tras la mirada preocupada de los presentes, principalmente de Granger y la propia Narcisa, en breves minutos se quedaron completamente a solas en la pequeña cocina. Vio a la mujer mayor, cuya mirada penetrante le recordó a la castaña y supo que la determinación venía de su progenitora. Ambos tomaron asiento e intuyó que la conversación giraría en torno a un posible matrimonio por el bien de los niños o reprocharle su conducta antes y durante la guerra. Varios pensamientos cruzaron por su mente, pero ninguno se acercó siquiera a la propuesta que iba a recibir.

-Espero que no te incomode demorar un poco en conversar conmigo, pero creo que no tendremos otra oportunidad como esta para hacerlo –sus ojos castaño oscuros se fijaron sin temor ni nerviosismo en los suyos.

-Usted dirá señora Granger –no había mucho que pudiera agregar.

-Jane, dime Jane –la mujer cruzó sus bien cuidadas manos de uñas cortas y las posó sobre la mesa- la verdad espero no incomodarte pero quiero pedirte un favor.

-Estando en mi poder hacerlo no tengo inconveniente.

-Sé que Hermione te hirió al negarte conocer desde un principio la existencia de los niños, pero debes tratar de ponerte un poco en su lugar –lo vio achicar los ojos en reprobación por lo que se apresuró a hablar- ahora que eres consciente que eres padre te darás que cuando se trata de los hijos nuestros miedos se vuelven nuestros peores enemigos, que lo coherente se vuelve incoherente y que la racionalidad no existe. No importa qué hagan nunca son imperfectos a nuestros ojos y harías cosas que hubieras considerado tabú por tratar de protegerlos, pero eso lo comprenderás con el tiempo, es algo que deben resolver entre los dos.

-Entonces no comprendo dónde quiere llegar.

-Desde pequeña Hermione trabajó muy duro por encajar: primero en el colegio primario y luego cuando entró a Hogwarts. Socializar nunca ha sido su fuerte y si bien desde pequeña le gustaron los libros tengo la firme creencia que los utilizó como protección para paliar las deficiencias que tenía para hacer amigos; para mí Harry, Ron, los Weasley en general y Luna han sido una bendición en su vida.

Draco la vio acomodarse en el asiento y llevar un mechón de cabello tras la oreja mientras trataba de ordenar sus ideas.

-En el plano familiar Graham siempre fue un pilar importante en su vida: desde que tuvo consciencia fue su hermano mayor, su mejor amigo y a medida que crecían, su partner. Pero realmente no se dio tiempo de conocer ni disfrutar su juventud, de tener amores y desamores, y por lo que pudiste escuchar de Ron, experiencias más allá de la que tuvo contigo –a este punto Draco estaba más desconcertado que al inicio de la conversación.

-Sigo sin comprender.

-No sólo eres el padre de sus hijos, también eres su jefe. Sé que es impensable una relación entre ustedes más allá que compartir a los niños y hasta que se dé, trabajar juntos –Draco asintió por inercia- entiendo que no la ames y por lo mismo tengo más que claro que en algún momento rehacerás tu vida, te casarás y tendrás una nueva familia.

-No tengo contemplado en lo inmediato…

-Como dije, no te estoy reprochando, es natural y comprensible, pero también quiero lo mismo para mi hija. Por eso te quiero pedir que utilices tu poder para ubicar a Hermione en un puesto que le permita conocer mundo y hombres que compartan sus interés, que pueda vivir todo lo que se ha perdido hasta ahora –su mirada nuevamente se posó segura y decida en la suya, al parecer no aceptaría un no como respuesta- lo que quiero Draco es que me ayudes a encontrar una pareja para Hermione, un hombre que ocupe el lugar que te correspondía en su vida –en ese punto su corazón se detuvo por unos momentos y por primera vez en años no supo qué responder.

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Hola, aquí estoy después de tanto tiempo. No tengo muchas excusas que dar más que falta de tiempo y algunos problemillas que cuesta resolver. Como siempre agradezco la preocupación y vocería de Doristarazona, su paciencia y correos de ánimo, te has convertido en una gran amiga y espero que las cosas estén marchando mejor para ti en tu país. De igual forma sus reviews se vuelven un aliciente para continuar por lo que espero que les guste este capítulo puesto que ahora nuestro rubio regalón tendrá que comenzar perspectivas que por rabia se había negado a comprender o considerar. Espero realmente no demorar tanto con el próximo capítulo, sólo les pido paciencia porque esta historia no será abandonada. Un abrazo. Sabina G.