Capítulo 4
Ahí va su posible esposo
-Creo que sus almas están unidas como la pareja que menciona la carta -
Por la fatídicas palabras de Dumbledore, la pareja en cuestión se dejó caer en la cama en la que habían dormido juntos recientemente.
-Almas unidas, Albus, que…¡eso es absurdo! - Minerva estaba asombrada. - Sin duda, debes estar equivocado…- se fue apagando.
-Minerva, rara vez me equivoco - respondió Dumbledore. No estaba siendo engreido, era un hecho que todos conocían.
Minerva daba vueltas en su agitación, -¿Cómo pudo haber sucedido esto?- Ella sólo quería lo mejor para su hija, las mejores oportunidades, las mejores metas, los mejores pretendientes… no es que Severus fuera el peor pretendiente, de hecho, era bastante complicado para ella nombrar uno mejor... pero quería que Hermione averiguara eso por su cuenta, el descubrimiento del amor era algo que cada mujer joven merecía encontrar, y ahora parecía que había sido empujada en una unión del alma. - Albus, ¿hay alguna manera de confirmar esto? - le preguntó.
-Por supuesto, si se me permite - hizo un gesto a la pareja sentada en la cama, envuelta en sábanas. Ante el asentimiento de Snape, Dumbledore agitó su varita en un arco y suavemente dijo el encantamiento - Anima Reprehendo - Las auras mágicas que rodeaban a Snape y Hermione brillaban visiblemente. Se podían ver hebras delgadas chisporroteando en el aire a través de ellos y luego ser absorbidas por la magia del otro. Los colores de sus auras eran casi idénticas, y aunque el aura de Snape era varios tonos más oscura, pudieron ver como se iba aclarando, como si estuviera siendo limpiada. Del mismo modo, la de Hermione se estaba volviendo un poco más oscura, como si se equilibraran mutuamente. Ambos eran un arco iris de colores. Todos excepto Hermione, que nunca había visto el fenómeno, estaban aturdidos sin habla. Las auras eran normlmente compuestas por tres colores completamente distintos. El poder que emanaba de ellos dos era un espectáculo para la vista.
-Parece que mi hipótesis es correcta. El señor Weasley de alguna manera logró que sus almas se unieran y ya que parece que han consumado su enlace, el Ministerio de Magia ha reconocido la unión de acuerdo con la ley - dijo Dumbledore.
-¿Pero que enlace?
-¿Cómo podemos salir de esto?
Hermione y Snape preguntaron al mismo tiempo. Y, como si acabara de recordar que ella estaba ahí, Snape se levantó de la cama y se elevó sobre ella - ¡Me niego a ser enlazado a una niña! - gruñó.
Hermione se puso de pie y se enfrentó a él. - ¡Bueno, me niego a ser enlazada a un idiota desgraciado!
-¡Mejor un idiota desgraciado que una insufrible sabelotodo!
-¡Mejor una insufrible sabelotodo que un murciélago de las mazmorras!
-Señorita Granger…-
-¿No quiere decir señora Snape? ¿Que ha hecho? ¡Si sólo pudiera mantener sus pantalones no estaríamos en este lío!
-¿Yo? Yo la recuerdo gritando y empujandome fuera de la cama, hechizandome mucho después de haberlo hecho. Algo memorable, ¡tan memorable, de hecho, que no lo recuerdo!
-¡Bueno yo puedo sentir la evidencia de su obvio disfrute secarse sobre mi muslo!
-¡Del mismo modo en el que yo puedo sentir el suyo en mi persona! ¿Y cómo es esto mi culpa? ¡Si no fuera amiga de imbéciles que intentan cualquier hechizo que encuentran, no estaríamos en este lío!
Hermione finalmente se tomó una pausa. -Tiene razón - dijo -¿por qué estamos peleando entre nosotros? ¡Tenemos que ir después de Ronald!
El joven en cuestión mostró una impecable sincronización con su entrada en la sala. Nadie se dio cuenta hasta que su acompañante gritó - ¡Hermione, estás despierta!
Hermione y Snape sólo vieron al pelirrojo que era el objetivo actual de su considerable ira. Antes de darse cuenta, Ron fue víctima de un hechizo bat bogey* y un tragacaracoles, conjurados por dos personas cuyas varitas había evitado a toda costa. Harry sacó su varita en un reflejo de defensa, pero fue desarmado rápidamente por el profesor Dumbledore. Además, el director también desarmó al profesor de pociones, mientras Minerva desarmaba a su hija.
-¿Qué - se detuvo para arrojar una babosa - demonios fue eso? - preguntó. Arrojó rápidamente otra babosa. La señora Pomfrey resopló y conjuró un cubo para el pelirrojo. Mientras lidiaba con los murciélagos al mismo tiempo.
Snape de repente avanzó hacia él. Mientras tragaba, Ron se preguntaba - ¿Cómo puede Snape verse tan amenazante con sólo una sábana alrededor de su cintura?
-Usted, imbécil, torpe, soso, cabeza hueca, deficiente, cretino, IDIOTA - A su pesar, Hermione estaba impresionada por el número de sinónimos que Snape había encontrado sólo para llamar a Ron un idiota. - ¡Todo esto es culpa suya! ¡Detención Weasley! ¡Seguirá fregando calderos cuando sus nietos vengan al colegio! - Snape explotó frente a un encogido pelirrojo.
-Pero...babosa…¿qué hice? - se quejó
-¿Qué hiciste? - Hermione le preguntó con voz aguda - ¿Qué hiciste? Me uniste irrevocablemente al profesor Snape estúpido, perezoso, quejica, inútil, IMBÉCIL - Hermione terminó su diatriba jadeando. Pero rápidamente se recompuso - ¿Qué tan difícil era para ti, sólo una vez, hacer lo que se te pidió? "Escribir un ensayo de 90 cm del encanto Patronus y sus usos. Mencione cómo su patronus y el de alguien que conozca refleja la personalidad del lanzador" ¡Simple! Ya sabías la mayor parte de la información. Pero, en lugar de hacerlo tonteaste alrededor, leíste material completamente irrelevante, e hiciste un hechizo completamente desconocido, ¡Y ahora estoy casada con Snape!
-Profesor Snape - le corrigió Ron.
Harry la agarró un segundo antes de que golpeara a Ron. El suavemente la llevó a la cama. - Pero...pero…¿casada? ¡Todavía eres un estudiante! Profesor Dumbledore, seguramente usted puede disolverlo- balbuceó.
- Cálmate Harry. Sé que estás preocupado por tu amiga, pero tenemos la situación bajo control. ¿Por qué no llevas al señor Weasley a desayunar mientras terminamos aquí? Estoy seguro que no tengo que decir que esto requiere de su discreción - dijo el profesor Dumbledore severamente.
Hermione resopló - ¿Discreción? ¿De Ronald? ¡Por favor! ¡Ni un juramento inquebrantable lo silenciaría! Él no tiene un filtro, estará en medio del Gran Comedor cuando se le ocurra gritar algo - predijo.
-Eso es cierto Albus - estuvo de acuerdo Minerva. Harry asintió con la cabeza, obteniendo una expresión de su mejor amigo por su "traición". Harry se encogió de hombros, no se podía negar la verdad. - Tal vez si modificamos su memoria…- Minerva sugirió.
Dumbledore asintió resignado y hechizó a Ron antes de que el joven mago pudiera siquiera moverse. Y silenciosamente colocó la sugerencia en la cabeza de Ron - La señorita Granger sigue durmiendo - los ojos de Ron se deslizaban dentro y fuera de foco antes de asentir con la cabeza.
-Vamos Harry - dijo Ron en voz baja para no perturbar a su amiga dormida - vamos a desayunar, podemos venir a verla después de clases.
-Adelántese señor Weasley - dijo Dumbledore con calma - Necesito hablar con el señor Potter un momento - Ron asintió y salió de la habitación. -Es sólo temporal Harry, hasta que sepamos exactamente que está pasando.
-Pensé que había dicho que estaba bajo control - le recordó Harry.
-Oh, lo está, lo está...lo estará - Dumbledore se corrigió al ver las miradas que recibió de Hermione y Severus. -Hasta entonces, por favor se discreto.
-Está bien - acordó Harry - Hermione hazme saber si necesitas cualquier cosa - recalcó.
-Gracias Harry, lo haré - Hermione le aseguró a su mejor amigo con una sonrisa tensa. Harry hizo una señal a los profesores y a la señora Pomfrey y Hermione dio un abrazo tranquilizador antes de que saliera de la habitación para ponerse al día con Ron. Él sabía que Dumbledore lo solucionaría todo.
-Si el destino no me odiara tanto, ahí va su posible esposo - dijo Snape arrastrando las palabras.
-¿Qué? - le preguntó Hermione con una expresión confusa.
-Si no hubiera llegado cuando lo hice para empujar a Potter fuera del camino, el hechizo lo habría golpeado y él hubiera quedado ensordecido esta mañana por su grito estridente - señaló Snape.
Hermione palideció de repente y agarró el cubo en el que Ron había estado escupiendo babosas y vomitó en él.
-Creo que eso es algo, no estaba mal físicamente ante la idea de tener relaciones sexuales conmigo - pensó Snape mientras observaba la reacción de la joven a la posibilidad de haber estado unida al joven que consideraba un hermano.
