Lamento mucho lo que pasó con el capítulo anterior, no sé cómo fue que sucedió, pero ya está arreglado. Muchas gracias a quienes me avisaron que se veía el código, ya que yo no me había dado cuenta. Como compensación les dejo el siguiente capítulo. Espero les agrade.

Capítulo 5

Las alegrías de hacer frente a la burocracia

Minerva y Snape cancelaron sus clases del día dejando sólo ensayos de tarea. Asimismo, Hermione fue excusada de sus clases y Dumbledore acompañó a los tres en su visita al Ministerio de Magia, para asistir a la Oficina de Registros Mágicos.

A pesar de haber dado su nombre al mago de seguridad como "Hermione Granger", la pequeña etiqueta con su nombre se imprimió con algo completamente distinto.

-Aquí dice… Hermi-one Snape - le leyó el guardia.

-Bien - gruñó, cogiendo la pequeña etiqueta y pegandolo en lo alto de su túnica, casi en su hombro. Acomodó su cabello hacia adelante, a través de la etiqueta con su nombre, oscureciéndolo tanto como fuera posible. Dumbledore los llevó directamente a la oficina correcta en la que registrarían sus nuevas firmas mágicas.

A pesar de su agitación, Hermione estaba impresionada con la eficiencia de la burocracia, aunque ligeramente disgustada con la forma en la que todos parecían aceptar ciegamente el hecho de que ahora se encontrara vinculada con su profesor.

-Tal vez, deberíamos cambiar tus cuartos finalmente Severus - dijo Dumbledore conversacional mientras esperaban el nuevo papeleo.

-¿Para qué haríamos eso Albus? - Preguntó Snape con sorna.

-Tus cuartos apenas son lo suficientemente grandes para ti y tu esposa, Severus. Y quién sabe, el repiqueteo de unos pies diminutos podría llegar pronto…

Dos gritos de "¡Albus!" y uno de "¡Profesor!" detuvieron de manera efectiva cualquier otro comentario con respecto a la situación. Se encogió de hombros y guardó el pensamiento para continuar la discusión en una fecha posterior.

Una vez que estuvieron en la oficina de la Sra. Brown, quien actualmente se aseguraba de que hubieran llenado correctamente sus formularios, Snape hizo la pregunta que lo había estado molestando desde que habían descubierto todo este lío. - ¿Qué tipo de vínculo es el que tenemos?

-Un vínculo del alma, por supuesto - fue la respuesta.

-Gracias, estamos conscientes de eso - escupió brutalmente - ¿Qué vínculo específico es?

-No lo sé - respondió la señora Brown.

-Pero su carta dijo que era bastante raro - señaló Hermione - ¿Cómo sabe eso si usted no sabe que vínculo es el que nos une?

-Todos son muy raros - fue la inútil respuesta. - Los vínculos del alma cayeron en desgracia en el siglo XV. Sólo las parejas más comprometidas realizan la unión hoy en día.

-Pero no lo hicimos - Hermione le dijo a la bruja - ¡Nos hechizaron! ¡Fue en contra de nuestra voluntad!

-Hablando de voluntad, deberían actualizar sus testamentos e incluirse entre sí, nunca se sabe cuando puede ocurrir un desastre - dijo la burócrata, como si no hubiera oído lo que dijo Hermione. Desapareció detrás de una pared sin decir nada más.

-Casado con la bruja que es la mejor amigo del niño-que-vivió, sí, yo diría que los desastres pueden ocurrir en cualquier momento - Snape murmuró. Hermione lo escuchó y le dio una palmada en el brazo.

La señora Brown regresó en ese momento y les entregó un documento. Hermione captó la palabra "Testamento" en la parte superior y vio con sorpresa a Snape, que ya lo había desenrollado y recogido una pluma. - No va a cambiar su testamento, ¿verdad? - preguntó con nerviosismo.

-¿Por qué no? - le preguntó a cambio, como si estuviera harto de todo el asunto y hubiera decidido simplemente rendirse. - Le puedo dejar mis posesiones tanto a usted como a Minerva. Eres su hija legal, habrías terminado con ellos de todos modos. - Fue en ese momento que Snape se dio cuenta que legalmente era el yerno de la profesora de Transformaciones. Y, a juzgar por la sonrisa en su rostro, ella había llegado a la misma conclusión.

Hermione abrió tentativamente su testamento y leyó rápidamente el contenido. En ese me momento se limitó a afirmar que todos sus activos debían ser depositados a Hogwarts para mejorar las condiciones de los elfos domésticos que sirven ahí. Entonces, ella recordó la situación en la que se había encontrado en la mañana. Actualmente, ella no estaba tomando ningún método de control natal y no sabía si Snape lo hacía. Tampoco sabía si habían lanzado algún hechizo anticonceptivo en la noche. Calculando rápidamente se dio cuenta que no sabía con exactitud si estaba a salvo de quedar embarazada o no.

Añadió una condición a su testamento en caso de que ella muriera y dejara un niño o niños, sus activos deberían ser dejados en custodia de ellos, que se dividirían por igual cuando el menor cumpliera la mayoría de edad. El interés generado se podría utilizar para el beneficio de los niños y podrían tener acceso al capital en cualquier momento para contribuir en su educación. Enumeró los fiduciarios como Minerva McGonagall, Harry Potter y Severus Snape. Asimismo, añadió que la custodia de los niños debía permanecer con su padre a menos que se comprobara que no es apto, entonces, se debería entregar la custodia a Harry.

Una vez que Snape había terminado de añadir una cláusula muy similar en su testamento, lo enrolló y golpeó con su varita. Entregando el pergamino a la Sra. Brown le preguntó - ¿Cómo podemos disolver este vínculo?

-¿Por qué querrían hacer eso? - preguntó confundida - Ustedes lo han consumado.

-¡INCONSCIENTEMENTE!

-Ese no és el punto. Oh queridos, esto complica las cosas - Chasquó la lengua como si Severus y Hermione hubieran hecho algo adrede para hacer su vida más difícil. -Tendrán que estudiar su vínculo particular y descubrir su único método de disolución.

-¿Único método de disolución? - repitió Hermione.

-Oh, sí, todos los lazos del alma fueron creados para la eternidad. Una vez que se unieron no hay vuelta atrás. Sólo hay un método de disolución y es diferente en cada vínculo. ¿Cuál utilizaron?

-¡NO SABEMOS! - Gritaron al unísono.

Dumbledore empujó rápidamente a Snape desde el frente de la mesa. Y en su propio estilo inimitable logró aplacar a la recepcionista mientras Snape paseaba en el fondo murmurando sobre la burocracia sin sentido y Wealey's ineptos cuyos días estaban contados, mientras Minerva pacificaba a su hija que estaba susurrando furiosamente acerca de lo que le iba a hacer a Ronald cuando ponga sus manos en él. Toda una vida lavando calderos parecería un día de campo cuando ella hubiera terminado con él.

Una vez que regresaron al castillo, papeles en mano, el grupo se separó. Snape se dirigió directamente a su oficina, Dumbledore a su torre y Minerva a su salón de clase después de darle a su hija un abrazo de despedida y pedirle que acudiera a ella en cualquier momento si sentía la necesidad de comodidad. Hermione, después de prometer que iría con ella si era necesario se dirigió a la torre de Gryffindor.

Tenía la tarde libre de clases y sólo quería acurrucarse en su habitación en soledad. Ser premio anual tenía sus ventajas después de todo. Por desgracias, eso no estaba destinado a suceder. Tan pronto como entró en la sala común fue abordada por Harry, que en voz baja exigía saber todos los detalles de lo que había ocurrido.

-¡Pero...pero no puedes seguir casada con él! - susurró Harry furiosamente una vez que Hermione había terminado de contarle su mañana en el Ministerio. - ¡Él es… viejo! ¡Y un idiota! ¡...Y viejo!

-Está bien, en realidad no es tan viejo, es de la misma edad de Remus y tus papás - dijo Hermione en un susurro. Harry se limitó a levantar una ceja. - Sí, yo también me oí. - dijo con irritación. - El punto es que no es tan malo. Es diecinueve años mayor que yo, mi padre era dieciséis años mayor que mi madre y lo hicieron funcionar bastante bien hasta el momento de su muerte, la edad no es un problema para mi. En cuanto a ser un idiota, bueno, eso es algo con lo que voy a tener que lidiar, por ahora, hasta que se resuelva este problema. Quiero decir, de verdad espero que podamos encontrar el hechizo de disolución, pero tengo que estar preparada por si no lo hacemos.

-No, no voy a aceptar eso - Harry dijo tercamente. - ¡Encontrarás el contra hechizo Hermione Granger! Eres un fuente de conocimiento, el fracaso no es una opción.

-Gracias Harry, por presionarme más - dijo sarcásticamente. - Por cierto, he tenido que actualizar mi testamento. Si tengo un niño y muero, que estás como una de las posibles opciones para cuidar de él y asegurarse de que todo esté en orden.

-¡¿QUÉ?! - Hermione lo hizo callar frenéticamente- ¡¿Qué?! - repitió Harry modulando su tono. -¿De dónde viene ese comentario?

-Estabas en el cuarto esta mañana, ¿no se te ocurrió preguntarte por qué el profesor Snape y yo estábamos envueltos en sábanas? - preguntó Hermione.

-No, yo… no sé, realmente no me di cuenta de mucho, con todos los gritos y los hechizos y las babosas...espera, ¿estabas envuelta en sábanas? ¿Porque estabas...desnuda? Pero Dumbledore y McGonagall estaban ahí… creo que no me has contado algo vital de tu historia Hermione - Harry la miró con severidad.

Hermione suspiró. Ella estaba muy agradecida de que sólo estaba Harry hablando con ella. Al menos él era capaz de ser racional y tranquilo. Más o menos. -Un efecto secundario del hechizo es que al parecer hemos consumado inconscientemente nuestro vínculo - susurró, mirando al rededor para asegurarse que no había nadie escuchando. - La evidencia de esta mañana apunta a una posibilidad muy real de que se haya hecho sin protección. Una vez más, hay que estar preparados por si es el caso- dijo.

La cara de Harry se puso roja inmediatamente -Por favor que sea vergüenza, por favor que sea vergüenza- se repetía Hermione. Harry cerró los ojos, y visiblemente contó hasta diez. No era la primera vez que Hermione estaba agradecida por la influencia que Remus ahora tenía sobre Harry como figura paterna. El hombre lobo había hecho un gran esfuerzo durante el último año y medio para enseñar a Harry cómo controlar sus emociones y reacciones. La prueba de que lo había logrado estaba ahora frente a ella.

Harry había controlado sus emociones antes de abrir los ojos e nuevo. Se estiró y colocó su mano sobre la de ella. - Sabes que estoy aquí para ti, me refiero a cualquier cosa que necesites, en cualquier momento. Eres mi mejor amiga, sé que puedo contar contigo para todo, y quiero que sepas que puedes contar conmigo también - dijo con seriedad.

Las lágrimas brotaron de inmediato de los ojos de Hermione y Harry la tomó en un abrazo. - Gracias Harry. En realidad no sé qué haría sin ti - dijo.

-Para empezar, jamás saldrías de la biblioteca - dijo Harry en broma. Hermione le dio una palmada en la parte posterior de la cabeza y lo soltó. Aunque se rió ante sus palabras.

-En realidad, el profesor Snape señaló algo muy interesante esta mañana después de que saliste de la enfermería - al ver la expresión interrogante de Harry, Hermione explicó - Él dijo que el hechizo se dirigía hacia nosotros dos y él te empujó fuera del camino. Si te hubiera alcanzado el hechizo, seríamos nosotros los que unieron su alma, se casaron y tuvieron relaciones sexuales sin saberlo.

Por suerte Hermione estaba observando la cara de Harry mientras le contaba. Por lo que tuvo unos segundos para evocar un cubo para que Harry vomitara. Después de perder su almuerzo y desaparecer los restos, Harry se disculpó por su reacción. - Lo siento Hermione, no es que seas repulsiva ni nada, es sólo que tu y yo y… no- dijo sacudiendo la cabeza. Parecía que todavía tenía un poco de nauseas.

-No te preocupes, querido posible-marido, he reaccionado exactamente de la misma manera.