Capítulo 6
En el mismo predicamento
El resto de la tarde transcurrió con bastante rapidez para Hermione. Y lo mismo podía decirse para Snape.
Aprovechando la rara tarde libre que tenía,se encerró en su despacho con el pensadero de Dumbledore y la memoria de WEasley. Por décima vez se preparaba para sumergirse en la sustancia que brillaba en el interior del pensadero para tratar de decifrar que era lo que el imbécil pelirrojo había hecho. Las únicas palabras que había sido capaz de distinguir con claridad eran "formare" y "animas", "vínculo" y "almas". Eso ya lo había descubierto por sí mismo.
Por undécima vez Snape salió de la memoria. Resistió la tentación de lanzar el pensadero a través de la habitación -¿Cómo puede alguien decir algo y después recordarlo como "Bla bla formare animas bla bla bla"? - preguntó Snape en la habitación vacía.
Estar inmerso en el recuerdo era exasperante para Snape. El imbécil no sólo no recordaba lo que dijo, pero los alrededores estaban tremendamente sesgados y exagerados. Snape nunca había visto nada había evidencia de que hubieran manipulado la memoria, por lo que vio todo como lo hacía Weasley.
Los estudiantes tampoco estaban en uniformes, intrépidos rojos para Gryffindor, o un verde enfermizo para Slytherin, algunos estaban vestidos de un negro liso. También notó los diversos estudiantes que parecían tener dagas o espadas sobresaliendo de sus cuerpos. Hizo una nota mental para que Minerva hablara con Arthur y Molly Weasley sólo para asegurarse de que su hijo no albergaba verdaderamente pensamientos asesinos hacias sus compañeros. La mayoría de las almas apuñaladas eran miembros de los equipos de Quidditch y algunos Slytherins notables, de modo que Snape estaba bastante seguro de que era un mera fantasía del niño.
En alguna parte de la memoria también había un ceñuda presencia amenazadora, lo que dedujo que era él. Cuando recordó dónde había estado ese día y lo correlacionó con la memoria de Weasley, logró convencerse completamente de que Ron Weasley era en definitiva el idiota de esa familia. Se estremeció al pensar cómo habría resultado Ginevra Weasley si hubiera sido varón, ya que al parecer la inteligencia de los hombres Weasley parecían ir en decadencia, que parecía haber resurgido en la chica. Un séptimo niño probablemente sólo hubiera sido un idiota babeante. La pequeña basura prácticamente tiene una deuda de vida conmigo desde el incidente con el hombre lobo y él piensa que soy amenazante.
El maestro de pociones también notó a las estudiantes alrededor de la sala vestidas con nada más que ropa interior. Teniendo en cuenta que él era plenamente consciente de su entorno, se estremeció al pensar que Weasley se las comía con los ojos de esta forma de manera regular. Por suerte para el pelirrojo, ninguna de ellas era su esposa.
Snape tragó con dificultad cuando ese pensamiento se registró en su mente. ¿Por que estaba preocupado por la forma en que Weasley veía a Granger? Sí, el había notado hace varios meses que la niña era ahora una mujer, era difícil no hacerlo cuando vivían bajo el mismo techo. Varias veces durante el verano y las vacaciones de Navidad Snape se había unido con Minerva y Hermione en sus cuartos para tomar el té o comer, incluso, una o dos veces se habían reunido en sus propios cuartos.
Incómodo con la dirección de sus pensamientos, Snape decidió dejar el tema por el día. Recogió la última ediciones de Pociones Mensuales de su escritorio y se sentó en su silla listo para sumergirse en el fascinante mundo de las pociones.
A la mañana siguiente, Hermione se despertó sintiéndose segura, cálida y confortada. También se sentía extrañamente satisfecha, una sensación agradable irradiaba por todo su cuerpo. Mientras respiraba su primera aliento consciente de la mañana, su almohada de repente se movió. Como había hecho la mañana anterior gritó en voz alta…
La almohada cayó directamente al suelo y se levantó con varita en mano. Lo que no lo salvó de la repentina paliza con la almohada real.
-¡¿QUÉ ESTÁ HACIENDO AQUÍ!?
Golpe
-¡Ha vuelto a tener relaciones sexuales conmigo!
Golpe
-¡Otra vez está desnudo!
Golpe. Golpe
-¿Cómo es que incluso llegó aquí?
Golpe
-¡SEÑORITA GRANGER! Cese esto en este instante. ¿En serio piensa que me arriesgaría a la ira de la leona por venir aquí a tener relaciones sexuales con usted? Y asumo que es lo que sucedió con base en nuestra falta de ropa y nuevamente, la sensación de varias secreciones sobre mi persona.
-¿Tiene que ser tan directo? - Le preguntó Hermione
-¿Tiene que darme una visión completa de sus glándulas mamarias? - Otra almohada le dio en la cara antes de tener una vista completa de su trasero mientras ella caminaba por la habitación para alcanzar una bata colgada en la puerta del armario. Sintió una punzada momentánea de decepción cuando el vestido rosa de felpa obstruyó su visión. Era un posterior muy agradable…
Snape sacudió el pensamiento y rápidamente cogió una manta, envolviendola alrededor de él antes de que ella pudiera ver la reacción física a su desnudez - Puramente físico… cualquiera reaccionaría de la misma manera al ver a una mujer desnuda que no lo esté atacando con una almohada. A pesar de que su agresión es algo provocativa… La ira realmente pone en manifiesto la pasión dentro de ella…- Rápidamente recogió sus ropas, que estaban esparcidas por toda la habitación y se dirigió al baño para vestirse. Cuando regresó a la habitación, Granger era sorprendentemente civil.
-¿Vio la memoria? - ella preguntó.
-Por desgracia. La memoria de un chico de diecisiete años no es el más agradable de los lugares. No le recomiendo mirar - contestó. La representación de Granger en la memoria no era nada en comparación con lo que realmente era. Su cabello era aproximadamente cuatro veces más esponjado y mucho más corto de lo que en realidad lo tenía. Su cabello real fluía por su espalda en suaves rizos. Weasley lo veía como el lio rizado que era en sus años preadolescentes.
En la memoria sus ojos eran de un marrón apagado, insípido; nada como las vainas de fuego, como motas doradas de chocolate fundido que realmente eran. Del mismo modo, su piel se veía con las manchas de la adolescencia, no el perfecto marfil sano que era ahora. Espera… ¿cómo sé todo esto? Una voz dentro de su cabeza le recordó amablemente que ella mucho más de lo que Weasley pensaba.
-Tal vez yo sea capaz de ofrecer una perspectiva diferente - sugirió Hermione.
Snape se encogió de hombros. Si su opinión iba a ser ignorada, entonces se merecía ver lo que su amigo cercano pensaba de ella. Nota mental: no dejarla ver la versión de si misma desde mi punto de vista.
-Creo que hay que discutir cómo es que llegamos a encontrarnos en la misma situación al despertar - dijo Snape.
-La última cosa que recuerdo es haber estado leyendo El Lam… un libro, antes de ir a dormir- Snape levantó las cejas ante su corrección apresurada y se preguntó lo que estaba leyendo y que no quería que él supiera. - ¿qué hay de usted?
-Leí un artículo de la revista mensual de pociones y también califiqué un poco antes de dormir - respondió.
-¿De verdad? - preguntó ella con entusiasmo. - ¿Cuál era? Porque leí un artículo ahí hace dos días sobre la extracción de dioxinas y creo que es sumamente innovador.
-Gracias señorita Granger, a pesar de que me gustaría sentarme aquí y escucharla recitar mi "innovador" trabajo, creo que tenemos asuntos más importantes que discutir en este momento.
-¿Usted lo escribió? Pero no vi su nombre...oh… era anónimo.
Snape de mala gana se impresionó de que recordara un solo artículo de una revista que contiene más de veinte, y que precisamente ese, fuera anónimo. Snape había aprendido al principio de su carrera de enseñanza a no publicar trabajos con su nombre. Los estudiantes tienden a tratar de impresionarlo con una cita de su trabajo, o peor aún, tratando de discutir sus teorías.
Las revistas de pociones eran para profesionales, no estudiantes novatos. Con Dumbledore y el editor acordaron publicar sus artículos como anónimos. En la comunidad de pocionistas era el secreto peor guardado que "anónimo" era, Severus Snape, pero los otros pocionistas entendieron y respetaron su decisión.
-Así que dos veces hemos ido a dormir en camas separadas y despertamos juntos, evidentemente, hemos tenido relaciones sexuales y no tenemos ningún recuerdo de cómo es que lo hemos tenido - Snape resumió.
-Estoy de acuerdo - respondió Hermione. Y se sonrojó al recordar a Snape desnudo. Entre golpearlo con la almohada y mientras él recogía su cosas para ir al baño a cambiarse, Hermione había vislumbrado su pecho. ¡Era el pecho de sus sueños! Tenía suficiente pelo en pecho para ser viril, pero no demasiado para ser animal. Tenía los músculos pectorales definidos, pero no demasiado. Su abdomen se veía fuerte y definido. La vista trasera tampoco estaba nada mal. Unas pocas cicatrices cubrían su piel, pero nada horrible y sin pelo, gracias a Merlín. Si el resto de su cuerpo estaba así de bien…
Ambos sintieron una ligera punzada al comprender que habían tenido relaciones sexuales dos veces y no recordaban si había sido bueno o no. Snape fue el primero en hablar, - tenemos que descubrir que hechizo es y pronto - Sólo Merlín sabía lo que podría pasar si alguien de su casa llegaba a verlos así.
En ese preciso momento, Ginny Weasley entró por la puerta.
-Hermione tienes que ayudarme con esto…- se interrumpió abruptamente cuando notó al profesor Snape de pie en el cuarto de Hermione, con sus ropas desabrochadas y a su amiga en bata, con las manos cubriendo su boca y con una mirada absolutamente mortificada en su cara. Ginny también registró la cama, que parecía como si hubieran tenido diez rondas de un duelo la noche anterior.
-¿Qué…?- preguntó con confusión antes de que Hermione la metiera de un jalón en la habitación y cerrara la puerta justo detrás de ella. Snape sacó su varita preparando un Obliviate para ella. Sólo el grito estridente de Hermione lo detuvo. Hermione se puso parcialmente enfrente de su amiga, como para protegerla.
-Podemos confiar en Ginny. Si le pido que no diga nada no lo hará. - Hermione afirmó con decisión. Ginny asintió enfáticamente. Había visto a Snape en acción y no quería estar en el extremo equivocado de su varita.
-Esto es algo delicado Granger - Snape dijo con exasperación. - Cuantas más personas sepan, mayor es el riesgo de exposición.
-Confío en Ginny - repitió Hermione. - Ella no va a exponernos o traicionarnos.
-No lo haré profesor, se lo juro - dijo Ginny con seriedad. En este momento ella podía prometer bailar tap en ropa interior sobre la mesa de Gryffindor por averiguar lo que estaba pasando. Sin embargo, ella estaría decepcionada.
-Hablaré contigo más tarde - dijo Hermione. Era sábado por lo que serían capaces de tener una larga charla. Ginny de mala gana salió de la habitación. Hermione cerró la puerta tras ella.
-Si dice una sola palabra…-Snape dejó la amenaza abierta.
-No lo hará - dijo Hermione con firmeza. Se prometió a si misma sentarse pacientemente con Harry y Ginny a través de una conversación de Quidditch por su discreción. -¿Cree que podemos encontrarnos en la misma situación mañana? - preguntó con nerviosismo.
-No lo sé - respondió Snape. Estaba molesto por no saber la respuesta todavía. - Necesitamos encontrar ese libro hoy y buscar el contra-hechizo. Comprobaré la sección restringida en la biblioteca. Tal vez la señorita Weasley y el señor Potter puedan ver la memoria y ver lo que pueden obtener. Estoy seguro que todos entienden el idioma de Ronald Weasley. Usted puede tener más suerte que yo. - se burló. - Además, propongo que esta noche vaya a dormir con su madre. Puede fingir enfermedad para explicar su ausencia a sus compañeros, pero si nos volvemos a encontrar en la misma situación, tal vez ella podría arrojar una luz sobre cómo.
-Está bien - coincidió Hermione. Ella le pediría a Ron que buscara a Luna en el desayuno. Eso lo ocuparía todo el día. Ella sabía que Luna tenía planes de recolecciones en el borde norte de los terrenos escolares. Sería una excursión de un día de duración y el pelirrojo seguiría a la pequeña rubia a cualquier lugar. Si ella hubiera estado presente en la memoria, Snape se habría visto rodeado por un halo de flores. Por supuesto la memoria habría sido completamente inútil si Luna hubiera estado cerca, pero probablemente ni siquiera habría habido necesidad de analizarla, Ron no habría estado tan aburrido.
