Capítulo 10
Un cambio inesperado
-Está bien, está bien, todos, tranquilícense - el profesor Remus Lupin anunció al entrar a la clase de DADA - hoy completaremos nuestra clase sobre el encantamiento Patronus - les comentó haciendo contacto visual con la mayoría de ellos.
-Ya hemos dominado el lanzamiento, ahora todos ustedes son capaces de al menos producir un patronus incorpóreo, lo que debo decir es el mejor resultado que he visto en cualquiera de las tres clases EXTASIS que he podido enseñar - los elogió. -Pero me gustaría apuntar a una clase completa de patronus corpóreos, pero debo enfatizar que este es un objetivo personal que me he planteado y no tiene relación con su calificación; estoy satisfecho con su progreso y no tengo ningún problema en dedicar la lección de hoy para ayudar a los que todavía tengan dificultades.
-Para aquellos que ya han dominado la forma corpórea, tengo un regalo especial. Harry se ha ofrecido voluntario para mostrar a cualquiera que esté interesado como usar su patronus para mandar mensajes a otra persona - exclamaciones de deleite se dejaron escuchar por todo el salón tras su declaración - Y...y - dijo el profesor sobre el estruendo - para quienes no desean realizar esta actividad pueden comenzar su ensayo sobre el siguiente hechizo - agitó su varita y las instrucciones aparecieron en el pizarrón.
Varios se cambiaron directamente a los asientos cerca del estante con la selección de libros en la esquina de la sala, ansiosos por completar su tarea y tener un fin de semana libre de actividades de la clase. Otros tantos se fueron con el profesor Lupin, decididos a finalmente conseguir la forma corpórea. Y cinco estudiantes, junto a Ron y Hermione se unieron a Harry al otro lado del aula para aprender a usar su patronus como mensajero.
Cómodo con su papel de tutor, Harry comenzó a explicar el hechizo adicional. - Es bastante básico - comenzó - lanza tu patronus, Expecto Patronum - el ciervo plateado tomó forma rápidamente frente a Harry - y simplemente apuntas tu varita hacia el y dices Nuntium Incipio y el nombre de la persona a la que va dirigido el mensaje. Dices el mensaje lo más brevemente posible y lo terminas con un Nuntium Totus y el patronus hará el resto. ¿Hermione puedes alejarte un poco para poder demostrarlo? - Hermione asintió y se alejó unos metros del grupo. Esperó a que Harry demostrara el hechizo y vio al ciervo ir hacia ella, finalmente deteniéndose frente a ella y decir - Gracias Hermione, puedes volver ahora -. Con una sonrisa se volvió a unir al grupo.
Harry rápidamente emparejó a los estudiantes para que practicaran entre ellos y con una sonrisa se paró frente a Hermione.
Hermione se centró en su recuerdo feliz - Expecto Patronum - la niebla plateada explotó de su varita y comenzó a formarse. Una vez que se enfrentaron con el animal, Hermione y Harry se miraron con la boca abierta, la idea de usarlo de mensajero completamente olvidada.
-¿Qué es eso? - preguntó Harry con asombro. Hermione palideció cuando su nutria habitual no se materializó . En su lugar había un gran pájaro. -¿Es una gaviota? - le preguntó observando más de cerca.
-No -, respondió Hermione débilmente - creo que es un albatros.
-Ok - aceptó Harry automáticamente. Parpadeó y pareció volver en sí mismo -¿por qué?
Hermione intentaba frenéticamente pensar en la razón por la que su patronus podría haber cambiado. La única referencia que tenía era Tonks, la esposa del profesor Lupin, cuyo patronus había cambiado cuando se enamoró del profesor. Hermione ciertamente no se había enamorado en las dos semanas desde que había lanzado el hechizo por última vez. Sabía que un trastorno emocional de cualquier tipo podía afectar la forma del patronus, pero estaba confundida, su patronus no había cambiado en las dos etapas más emocionales de su vida. La primera, la muerte de sus padres y la segunda fue al aceptar la propuesta de adopción de Minerva. Lo único que había sucedido en las dos últimas semanas … -oh - dijo en voz baja.
-¿Qué - preguntó Harry.
-El vínculo del alma - susurró.
-No estás enamorada de él, ¿verdad? - le preguntó Harry con una leve expresión de disgusto en su rostro.
-¡No! - Hermione negó con vehemencia. Sin embargo una parte de ella estaba un poco molesta con Harry. ¿Quién era él para juzgar de esa manera de quién se enamoraba? Claramente no la controlaba, y se enamoraba de Snape no era asunto suyo. Su única preocupación debería ser si ella era feliz o no. No es que ella estuviera enamorada de Snape, por supuesto.
De repente fueron interrumpidos por el pequeño terrier de Ron - Hola chicos, creo que lo conseguí -. Miraron a su amigo y le devolvieron la sonrisa. Ron se volvió hacia su pareja y siguió con el ejercicio.
Harry se acercó a Hermione y le dio un apretón tranquilizador en el brazo -Ya te lo dije, estoy aquí para ti, siempre - le dijo con seriedad.
-Lo sé Harry, y lo aprecio, pero debes recordar que esta es mi vida y si me enamoro de alguien, todo lo que te pido es que le des una oportunidad, no deberías juzgar mis sentimientos en mi cara, como yo nunca juzgaré los tuyos - dijo con firmeza, Harry sólo asintió.
-Lanza tu albatros de nuevo, entonces - instruyó Harry. Hermione lanzó el hechizo y como de costumbre dominó rápidamente el nuevo tema, enviando ,mensajes con facilidad a través de su patronus. Le envió un mensaje a Dean, quien trabajaba en la tarea escrita, cuando Remus llegaba a revisar el avance. Al reconocer la voz de Hermione del patronus desconocido, la miró en estado de shock. Dándole una mirada puntiaguda, que Hermione interpretó correctamente como Quédate al final, tenemos que hablar.
El resto del periodo pasó rápidamente. Esperando que sus compañeros salieran, se acercó al escritorio de Remus.
El profesor de DCAO miró a su alumna y joven amiga con una expresión ligeramente preocupada -¿Hay algo que quieras discutir? - le preguntó gentilmente.
-No señor, me pidió que me quedara - respondió Hermione sin tener ninguna intención de informar al mago de su situación, puede que fuera su amigo, pero en este momento el estado de su vida personal no era asunto suyo.
-¿Sabes por qué ha cambiado tu patronus?- le preguntó a lo que HErmione sólo sacudió la cabeza. -Sólo pregunto porque has pasado por varios trastornos emocionales en tu vida en los últimos años y tu patronus no se alteró en todo ese tiempo ¿Te ha sucedido algo recientemente para que cambie?
Hermione frunció ligeramente los labios, parecía que el profesor no iba a dejarlo pasar. -Tal vez mi magia se está poniendo al día con mis emociones hasta ahorita - dijo irritada - como usted dice, me han pasado muchas cosas y todo fue en un espacio de tiempo bastante corto. Ahora que estoy más estable en mi vida, mi patronus debió haber cambiado para acomodarlo - su voz tembló un poco en la palabra estable, sólo esperaba que Remus no se diera cuenta, aunque la mirada que le dio le decía lo contrario.
-Muy bien Hermione, aceptaré tu explicación. Recuerda que siempre estoy aquí si necesitas alguien con quien hablar, Dora también por si te sientes más cómoda hablando con una mujer.
-Gracias Remus, pero todo está bien - dijo con firmeza - hablaré con mi madre si es necesario ¿eso es todo?
Remus asintió, decidido a vigilar más de cerca a la joven bruja, algo en ella definitivamente había cambiado y no creía en lo que ella había dicho era la razón.
El miércoles por la mañana, Snape se despertó de un sueño profundo y se concentró en su entorno Mi habitación hoy pensó. Era inusual que Hermio...la señorita Granger , no se hubiera despertado ya. Por lo general, eran sus movimientos lo que lo sacaban del sueño. Se dio vuelta para ver si todavía estaba dormida y se enfrentó a una almohada vacía. Su primer pensamiento fue que ya se había ido, pero la almohada no se veía usada y la bata que ahora estaba perpetuamente sobre la silla que había colocado sobre su lado de la cama… el otro lado de la cama, todavía estaba allí. Su corazón dio un vuelco y hubo una punzada momentánea de desilusión antes de que un sentimiento de pura euforia lo invadiera. ¡No había evidencia de que hubiera pasado la noche anterior en ningún tipo de actividad sexual! Su miembro estaba semi erecto, como cada mañana antes que se estableciera el vínculo. En las últimas dos semanas se había despertado como si fuera completamente impotente, cualquier actividad que hubiera tenido lugar durante la noche agotándolo por completo.
Estiró una mano para acariciarlo con cariño. Había comenzado a preguntarse si alguna vez volvería a tener este sentimiento y lo saludó como a un viejo amigo - Bueno, parece que el vínculo está roto - dijo a la habitación vacía. Sin nadie ahí para presenciarlo, saltó de la cama y realizó un pequeño baile hacia la puerta del dormitorio.
Se duchó tranquilamente, se afeitó y cepilló los dientes. Se vistió impecablemente como siempre y tuvo que pararse frente al espejo durante varios minutos, forzando su rostro a su máscara impasible habitual de indiferencia para no asustar a ninguno de los primeros años con su sentimiento de felicidad ¿felicidad?¿Estás seguro que es felicidad y no alivio? preguntó una vocecita dentro de él.
Por supuesto que es felicidad. Alegría pura y sin adulterar. Le dijo a la vocecita con firmeza.
¿Estás seguro de que no estás un poco decepcionado de que una hermosa y joven bruja no estuviera adornando tu cama esta mañana como ya te habías acostumbrado? - le preguntó astutamente la voz.
Severus se burló en voz alta, la pequeña conversación dentro de su cabeza causó la expresión exacta que deseaba que se materializara en su rostro. Por supuesto que estaba contento con este giro de acontecimientos, no había ningún remordimiento en su mente al encontrarse solo al despertar. Ninguno.
Salió de sus habitaciones en un remolino de túnicas y se dirigió al Gran Comedor, diciendose a si mismo que el deseo de ver a Hermi -LA SEÑORITA GRANGER- era sólo para poder estar seguro de que no le había pasado nada malo a la bruja. Pero eso no se debía a una preocupación específica o cariño por la niña -mujer- NIÑA -; era simplemente para que no tuviera que lidiar con las inevitables consecuencias de la emoción en el castillo si le hubiera pasado algo a la Gryffindor favorita de todos.
Incluyéndose.
