Aleister.
(En los ojos de Akemi)
Mientras sostenía a Accelerator en sus brazos, Last Order comenzó a llorar. Me acerque a ellos para poder protegerlos si alguien quisiera volver a dispararles, aunque mi cuerpo estuviera cubierto de sangre.
-Él ya estará bien, nadie volverá a hacerle daño.- dijo abrazandolo con ternura y amor, le dio un tierno beso en la frente.
-Si...- no sabía que otra cosa decirle, estaba sin palabras viendo lo amorosa que estaba esa pequeña niña (que pocas veces hablaba cuando estaba en el orfanato), con ese chico inconsciente que hacía poco que lo conocía. A nuestro alrededor habían muchos Anti-skill que aún nos apuntaban con sus armas de manera amenazante. Una mujer desarmada, en ropa deportiva verde y cabello largo negro atado en una cola de caballo se acerco a nosotros.
-Díganme sus nombres, no se preocupen no les haremos nada. Yo soy Yomikawa Aiho.
-... Mi nombre es...- justo en ese momento, una furgoneta negra llegó quemando llanta y se estacionó a un lado de nosotros.- ¿¿¡¡!!??
-Estamos en un área restringida ¿como es...?.- al parecer ella tampoco conocia a la gente que estaba bajando.
-Somos parte del escuadrón de élite.- dijo un hombre encapuchado mostrando una credencial a Yomikawa.- venimos por Accelerator y Kujo Akemi.
-¡No, no pueden llevárselo!.- grito Last Order usando todas sus fuerzas para evitar que lo alejaran de ella.
-Espera en la casa, regresaremos en un rato.- le dije para calmarla un poco pero ella solo lloraba y se aferraba a él, un par de hombres intentaron quitarle a Accelerator a la fuerza. La abracé para alejarla de ahí, corría el riesgo de que la reconocieran e intentarán llevarsela también.
-¡NO! ¡POR FAVOR, NO LO LASTIMEN MÁS! ¡MISAKA MISAKA PROMETIÓ CUIDARLO!
-Yo iré con él, lo voy a cuidar por ti.- la pequeña niña volteo a verme con sus ojos llorosos.
-Tampoco quiero que usted vaya.
-Los señores nos pidieron ir.- voltee a ver a la mujer que no parecía que fuera una mala persona, saque una tarjeta de la bolsa de atrás de mi pantalón y se la entregue.- puede llevarla a esta dirección y entregársela a él, es su familiar más directo.
-Si, lo haré.- dijo mientras tomaba de la mano a Last Order.
Me despedí de ella y entre en la furgoneta, Accelerator iba acostado en una camilla, dos hombres con armas cortas estaban apuntado a su cabeza, uno de ellos intentó ponerle una gargantilla eléctrica.
-No se te ocurra ponerle eso.- le dije de manera amenazante.- si no quieres terminar muerto.
-Es necesario poner...
-Morirás en el instante en que lo toques.
-...- El hombre me observo, de repente de su cinturón saco una pistola y me apunto en la cabeza.
-Acaso no sabes a quien le estas apuntando.
Uno de ellos le susurro al oído y bajo el arma.
-...
Nos llevaron hasta el edificio sin ventanas. Bajaron a Accelerator en la camilla y yo baje después de él.
-Ella los llevará hasta donde los espera el director.- dijo señalando a una chica de coletas con el dorso lleno de vendas, cubierta con un uniforme escolar color azul marino.
Musujime Awaki...- mi abuelo hace tiempo me había platicado sobre ella, era la única que conocía por dentro el edificio sin ventanas y la única manera de entrar. La chica saco una linterna y nos apunto.
En un abrir y cerrar de ojos estábamos en un área enorme, sin muebles y estaba levemente iluminado por una luz amarillenta. Cuando levante la vista un hombre con una bata verde de hospital estaba flotando boca abajo en una capsula. Antes de que pudiera atacarlo, varios sujetos llegaron por detrás de mi y me tumbaron al suelo.
-Bienvenidos a mi casa.
-Aleister.- use mis poderes para crear lanzas que se dirigieron contra él, aunque todas dieron en el blanco lo atravesaron como si no hubiera nadie.
-¡¡!!
-Eres igual a tu madre. Siempre fue muy impulsiva.
-¡MUEREEE!.- cree una barrera a mi alrededor para que los hombres que me tenían contra el suelo fueran barridos por ella y estrellarlos contra la pared.
Me puse de pie de golpe y me lance contra él para romper su contenedor, pero antes de que siquiera acercarme, sentí como si mis órganos internos explotaran, mi fuerza me abandono y caí al suelo convulsionandome.
-Al parecer, tus poderes Esper también tienen bases mágicas después de todo.
(En los ojos de Accelerator)
Cuando abrí los ojos, la cabeza me daba vueltas, tarde un poco en acostumbrarme a la escaza luz que había. Mire a mi alrededor, no recordaba como había llegado a ese lugar, solo se que estaba peleando contra Kakine y... Nada más.
-¡MUEREEE!.- reconocí la voz de Akemi.
Intente moverme para ver donde estaba, pero estaba sujetado con cinturones a una camilla.
-Al parecer, tus poderes Esper también tienen bases mágicas después de todo.
¿Bases mágicas? ¿A que mierda se refiere?, en una ciudad de ciencia es ilógico hablar de magia.
-Hola Accelerator, al parecer ya despertaste.
-¿¿??.- los cinturones que tenia a mi alrededor se comenzaron a aflojar y pude moverme con facilidad. Al darme vuelta, había un hombre en una clase de capsula con el cabello largo plateado flotando boca abajo, habían lanzas de tierra clavadas muy cerca de él. Akemi estaba tumbada en el suelo escupiendo sangre y retorciendose.- ¡¿Que le estas haciendo?!
-Ah eso, no te preocupes, no la matará.- Akemi dejo de retorcerse.- estaba usando algo para evitar que me siguiera atacando, pero por ser una esper y una maga a la vez puede que los efectos sean más fuertes en ella. Ahora sobre ti, estoy satisfecho con tu despertar.
-¿?
-Jajaja por tu cara pareces estar muy confundido, bueno no importa, no es necesario que estés enterado sobre ti ni menos del alcance de tu poder. Además tienes que trabajar para mi.
-¿Y que te hace pensar que lo haré?
-Imagine que dirías eso.- una caja transparente con una memoria USB, salió del suelo.- ese es el anti-virus que necesita Last Order y además te garantizo su seguridad.
-...
-¿Acaso quieres que esa niña siga sufriendo?
-...- Si seguía a su lado seguiría sufriendo, si me alejaba de ella podía regresar a un maldito laboratorio, ¿me alcanzaria la vida para cuidar de su sonrisa siempre? Lo que me proponía Aleister sonaba interesante, si podía usar todo lo que estaba a mi alcance para seguir con ella, definitivamente lo tomaría, ya me valía una mierda mi vida, pero la de ella no.
-¿Que clase de trabajo?
-Destruir un par de cosas, matar a algunas personas que amenacen la estabilidad de Ciudad Academia, cosas sencillas que de seguro por tu naturaleza te encantaran.
-No soy un sádico.
-Lo sé, pero ¿te mancharias las manos de sangre por la chiquilla que adoptaste?
-... Si, si con eso ella estara tranquila.
-¿Y tu Akemi? Lo mismo irá para ti.
-Ya... sabes mi respuesta.- le contesto jadeando.
-Hablaremos después, tomen la caja y pueden marcharse, en unos días conocerán a su equipo. Musujime, adelante.
En pocos minutos estuvimos de regreso en el exterior.
-Han firmado un pacto con el diablo.- dijo la chica con vendas.
-Si, lo se.
-Buena suerte con eso, idiotas.- desapareció después de decir eso.
Akemi intentó ponerse de pie pero enseguida se volvió a caer, la atrape antes de que tocara el piso.
-Rayos tanto que escape para no tener que hacer esto.
-No tenías que haber aceptado, yo solo podía hacerme cargo.
-Jajajajajaja estare bien.- dijo antes de volverse a desmayar.
Pulso: normal, frecuencia respiratoria: normal, saturacion de oxígeno: normal, temperatura: normal, ECG: normal, nivel de hemoglobina 4.2.- había leído algunos libros de Akemi, y en comparación a todas las heridas que ella tenía, se encontraba bien, aunque si no la llevaba rápido a un hospital podría morir de anemia.
Comencé a brincar por los edificios que había cercanos, tenía miedo de volver a salirme de control si usaba demasiado mis alas. Habían muchas cosas que pasaban por mi mente y tantas preguntas que tenia que hacer, pero primero tenía que empezar por salvar a Akemi y saber sobre Last Order.
Cuando llegamos al hospital, el abuelo de Akemi fue el primero en recibirnos, la acosté en la camilla que él había acercado.
-Tranquila mi pequeña, estaras bien.- le dijo mientras la llevaba a la sala de urgencias.
Me senté en la sala de espera y suspire con cansancio, lleve mis manos a la cara, estaba desesperado y confundido por todo lo que había pasado hoy.
-¡Aqui estas! ¡Aquí estas! ¡Que alivio!.- reconocí la voz odiosa de esa mocosa, antes de que pudiera decirle algo, llegó y me abrazo con fuerza.- tenía... miedo, mucho miedo...dice Misa...- dijo en medio de sollozos.
-Nunca más volveras a tener miedo... Lo juro con mi vida... Así que deja de llorar y sonríe.- sentir el calor de su cuerpo me hizo sentir tranquilo y... Feliz por tenerla cerca de mi.
¡Hola chic@s!
¿Les gustó el capítulo?
Espero que si ;)
Gracias por leer y comentar.
Es divertido y genial saber que a muchas personas les gusta lo que escribo.
Bueno sin más que decir...
¡Byeee!
¡Nos vemos la próxima semana!
