Bien terrones de azúcar, oficialmente se ha iniciado el momento de celebrar los cumpleaños aquí en la familia, jajjajaja se queme tarde mucho, jajajaja por no decir que casi dos meses de diferencia, pero...
No pasa nada ¿Cierto?
Ya que lo vamos a celebrar y sin mas dilatación...
A celebrar el cumpleaños del buen Degel de acuario, jajajaja claro que no me olvidaría de este hermoso caballero de hielo y que aunque o hemos dicho y quedamos de acuerdo jajajajaja
No ha sido de los que ha traicionado a Atena jajajajajajajajaja No se enojen terrones, es solo bromita.
En fin disfruten este One Shot por el cumpleaños de Degel de Acuario a celebrarlo.
-Kardia… ¿No crees que haz exagerado?-
-¿Bromeas? Mi hermoso témpano helado, esto es necesario-
Un joven hombre de cabellos verdes, largos, portando unos lentes, que dejan ver unos hermosos ojos violetas, piel clara, un suspiro escapa de sus labios, acomodándose en aquella cama, admirando a quien está a su lado.
-Está bien que esté muy pronto a dar a luz, pero… Venir desde ahora al hospital, es una exageración- Sentencia, cruzado de brazos, estando cubierto por una ligera sabana blanca de hospital, por encima de su abultado vientre de aproximadamente nueve meses, ya el tiempo para dar a luz.
-¡¿COMO QUE UNA EXAGERACIÓN?!- Habla alarmado el hombre de cabellos azulados, dedicándole una mirada bien abierta, con unas pupilas que aterrarían a cualquiera -Estabas sintiéndote mal en la mañana, me dijiste que eran contracciones- Se acerca al peli verde oscuro, mirándolo de frente, dándole una mueca de irritación -¡¿CÓMO PUEDES PENSAR QUE NO ME PREOCUPARÍA?!-
-Te dije que las sentí, es verdad, pero el ginecólogo nos informó que todo está en orden- Señala su vientre, con su mano izquierda -A Camus aún le faltan algunos días para venir al mundo- Refuta rápidamente, manteniendo la calma… Aunque su tono es algo elevado.
-Ay, y ese idiota ¿Qué va a saber?- Se cruza de brazos, sentándose en la orilla de la cama de su amada pareja.
-Es mi ginecólogo Kardia, ha llevado el control de mi embarazo desde el momento que nos enteramos- Le menciona esto con una mirada seria, y centrada en el peli azul.
-Bah… Yo también le se a la medicina- Frunce el ceño, desvía la mirada, para intentar restarle importancia al asunto.
-Eres cardiólogo Kardia, no ginecólogo, y…- Frunce el ceño, para señalar al otro con el dedo índice -¡TE DIRÉ QUE NO ESTUVO NADA BIEN QUE LO AMENAZARAS CON CLAVARLE UN BISTURÍ EN EL CORAZÓN, SI NO ME DEJABA EN OBSERVACIÓN TODO EL DÍA!- La mirada violeta demuestra su nivel de frustración y enojo, pues lo que menos quería era pasar un día de forma innecesaria en el hospital y menos que su esposo anduviera haciendo este tipo de cosas.
No es propio de ese Doncel gritar y verse enfurecido, pero hoy si que el peli azul había exagerado tanto que lo sacó de sus cabales y de paso… Con la combinación de las hormonas, las cosas no serían nada fáciles de manejar.
El tono alterado del contrario, impacta al de ojos azul oscuros… Tanto que lo hizo deshacer sus brazos cruzados, y plantar una cara de sorpresa al notar como el ceño fruncido de su esposo se deja ver claramente.
-Bueno… Es que… Cubito mío… Sabes que me preocupo por ti mucho y por nuestro mini cubito helado- Su mirada de loco se pacífica un tanto al intentar calmar al Doncel, al que no debe importunar por nada del mundo.
Y más al estar a días de dar a luz.
-Pero existen formas, y está no fue una de ellas- Cruza sus brazos, para ignorar al otro, haciendo un ligero puchero, como esos que ya tenía años sin hacer… De cuando iba al instituto.
Y que son el punto débil de ese atolondrado y a veces loco hombre a su lado.
-Degel…- Su ceño fruncido, su sonrisa se esfumó desde que el peli verde dijo que sentía un poco de dolor hace unas horas… Se intento mantener calmado, pero… Ya no puede estar negando lo que en su corazón ocurre.
-Dime, ¿Qué me dirás ahora?- La mirada violeta, sigue intentando ignorar al hombre de gestos sádicos y tétricos, pero que para él… Nunca han sido así del todo.
Después de muchos años… De todo lo que han pasado juntos…
Es difícil para ambos vivir sin el otro…
Sin que sus manos se toquen, sus ojos se vean, o sus labios se encuentren.
Degel no le teme a Kardia, no lo intimida o causa deseos de odiarlo… Conoce su pasado, por que su mirada se endureció tanto, el hecho de que su estado de ánimos siempre sea de un ocurrente y alterado hombre, que no le teme a la muerte…
Antes no lo pensaba dos veces para pelearse a puño limpio contra otros, terminar ensangrentado, para dejar a los otros peor…
Como se sentí a orgulloso de eso…
Y aún así, el peli verde, logró que este hombre de ojos azules tan profundos como una noche sin estrellas, fuera un poco más sensato, que se evitarán problemas innecesarios y pensar antes de actuar.
Sus personalidades tan diferentes, distintos entre ambos, con gustos que pocos eran compatibles, y aún así…
Su relación ha fusionado, y sigue haciéndolo…
Degel, ese Doncel de ojos violetas con lentes enmarcando su mirada, tranquilo, serio, algo retirado, prefiriendo quedarse encerrado en su mundo de libros y estudios…
Entendió que no todo en esta vida era siempre tener la nariz metida en los estudios, sino que a veces algo de salvajismo ayuda mucho al descansó.
Curiosa la forma en que los padres del Doncel aceptarán a un tipo tan poco dócil y sensato como pareja de su único hijo, pero ellos vieron más allá de las apariencias y de que… Si Kardia estaba dispuesto a cualquier cosa por proteger y defender a Degel, y si su amor siempre se mantendría fuerte, incorruptible, ellos no tendrían por qué negarse.
El peli azul… Hizo un juramento, no ante el altar, no ante los padres del peliverde, sino… Ante Degel… Cuando apenas formalizaron su relación como novios…
Sus palabras dichas desde el corazón fueron las siguientes.
"-No importa lo que llegue a pasar, si esta bien o mal, te protegeré con mi vida, por que sin ti… Mi corazón moriría a los pocos minutos-"
Cuando dijo esas palabras alarmó un poco al peli verde… Pero entendió el trasfondo cuando vio unas lágrimas en esos ojos azul oscuro…
Y de nuevo parecen estar brotando… Sin que sepa el por qué…
-Eres demasiado importante para mí ¿De acuerdo?- Su tono amenazante y desafiante se mantiene, apretando la mandíbula y el puño se tensa, pero… La mano izquierda busca la misma del Doncel…
Donde ambos tiene sus anillos de bodas.
Ese símbolo material de su amor… Algo sencillo, de color plata… Y una pequeña decoración en azul y verde como ellos.
-Se que lo soy, pero…- Cuando al fin se voltea para ver al hombre que tiene en su corazón, se impacta por cómo está en estos momentos…
Con esas lágrimas cayendo, y en su rostro intentando hacer un esfuerzo, apretando su mandíbula y tensando cada musculo, ya que el hecho de llorar lo hace sentir desesperado, débil e inútil, pero… Solo delante de Degel se da ese permiso…
Cuando antes debía ser en una soledad tan profunda que lo carcomía, tanto.
-¿Kardia?- Habla con cierto asombro y susto en su tono, sintiendo la mano fuerte, y el agarre tenso del otro en su extremidad superior izquierda.
-Tú y nuestro hijo… Tú y Camus son lo único bueno que tengo en este maldito mundo…- Su cuerpo tiembla, tensándose tanto… Pero sin bajar la mirada, solo fija en el contrario -Lo único bien que he hecho en este inferno… Es enamorarme de ti y lograr que me ames… Hacer juntos a nuestro mocoso… Eso es lo único de lo que puedo sentirme orgulloso y feliz…- Muestra sus dientes, apretándolos con tanta fuerza, su mano derecha en forma de pucho, está tan tensa que casi pareciera que se encajaría las uñas en su propia palma.
-Kardia… Por favor…- Reconoce ese estado de ánimo del contrario… Entiende sus sentimientos sin necesidad de ser expresados, aprendió a leerlo bien desde que están juntos.
-¡NINGÚN POR FAVOR!- Alza la voz, no por qué este molesto con su hermoso esposo, si no… Por el mismo miedo que ha sentido desde el momento en que supo de ese precioso y delicado embarazo.
El de lentes no se sobresalta, ni se asusta, sólo se queda inerte por ese tono, pero… Cerciorándose de que el otro pueda hablarle con libertad.
-Si algo… Les llegará a pasar… Yo me muero… ¡¿ENTIENDES?! Son mi única familia, por quienes luchare hasta el final… Sin ustedes… Sin ti… Mi vida puede irse a la mierda, no me importaría- Su tosca forma de hablar, su semblante aterrador, con ojos saltones, mostrando sus dientes, y dejando ver la tensión en cada musculo… No niega lo que siente.
-Pero, si yo no estuviera… Sabes que Camus te necesitaría- El tono calmado, y algo autoritario del de lentes se manifiesta para hacer entrar en razón a su loco bicho como de cariño le dice a veces, y más precisamente en la intimidad.
Niega con la cabeza bruscamente -No podría hacerlo… No lo lograría… Sería un fracaso…- Cada palabra sale con un grado de dolor contenido, que se entiende que es algo que le ha estado causando daño en su corazón por años.
-Kardia… Se que sin importar que ocurra, tú no podrías dejar de amar a nuestro hijo, ni a mi… Por nuestro amor, yo te comprendo y entiendo perfectamente… Que es solo un miedo, irracional, por que…- Suspira, y con su mano derecha, estirándola hasta llegar a la mejilla de su amado peli azul, dedicándole una sonrisa y caricia -Yo no planeo dejaré a ti, ni a nuestro pequeño Camus solos-
Sentir el tacto del hombre que siempre lo denominaron serio y frío, pero solo con él a demostrado la preciosa calidez de su ser.
No puede evitar desea acurrucar su rostro en esa mano que siente tan reconfortable y que de igual forma limpia sus gotas de sal.
-No tienes nada que temer-
-¡PERO TEMO! ¡TEMO DEMASIADO NO PODER PROTEGERTE EN ESTE MOMENTO, QUE YO SEA UN INÚTIL COMO SIEMPRE CREÍ QUE SERÍA! ¡QUE NO PUEDA PROTEGER A MI ÚNICA FAMILIA!- Suelta sus palabras con una tremenda carga emocional… Dejando que más lágrimas caigan, sin embargo, ahora su mano derecha tiene la de Degel contra su rostro… Para no dejarlo ir.
-Se que exagere… Que me estoy preocupando de mas, pero no existe nada en este mundo suficiente para mantenerlos a salvo… Intentaré hacer todo lo que pueda para que a ninguno les ocurra nada- Su semblante es decidido, furioso y hasta con toques de desquicio… Pero solo es la apariencia y su personalidad imprudente hablando… Ya que delante de él, están las únicas dos personas que protegería y defendería contra quien fuera, hasta la muerte misma no sería impedimento para cuidarlos… A quienes jamás les pondría una mano encima.
El corazón del joven de lentes, entiende que su mayor debilidad es este atolondrado hombre… Del cual está perdidamente enamorado, aunque lo intente negar, y hacer creer que no lo cautivo casi inmediatamente esa mirada loca, pero provocativa.
Degel es la calma que el ardiente corazón de Kardia necesita para vivir.
Y de igual forma… El peli azul se convirtió en la pasión ardiente que requería el de lentes para comprender mejor la vida.
Ambos se complementan, se necesitan mutuamente, sino… Sus vidas estarían vacías y rotas.
Degel entiende ese miedo, pues es el mismo que ha sentido…
Es normal que el amor venga acompañado de un poco de miedo… Ya que cuando te enamoras de verdad, de esa persona que esperas que dure para siempre… La posibilidad de perderlo… Y no por que se dejen de amar o que terceros estén involucrados, si no… El hecho de que puedan perderse, por la fatalidad de la vida mortal… Es una terrible carga que todo enamorado lleva en su inconsciente.
Pero, aunque es algo normal, no significa que se deba mantener siempre en el corazón para atormentarse por ello.
-Kardia, nada nos pasará… Te lo aseguro- Sonríe, intentando mostrarse tranquilo…
-Mi preciosa hielera… Quisiera pensar así siempre pero…- Aun con sus chistes ácidos, demuestra su dolor.
-No te atormentes tanto… Ambos estaremos bien… Lo conoceremos en cuestión de unos días… Por favor, pará de angustiarse tanto…- Lanza un suspiro, sonriéndole al otro, comprende a su esposo, pero… Eso no significa que sea igual de bueno con las palabras sentimentales, pero si con un poco de expresiones que logran sacar ese lado más calmado de su bicho loco.
Aunque no obtuvo respuesta, intentará su siguiente jugada.
-Kardia, ya es tarde… ¿No piensas dormir algo?- Estando ambos conectados por las manos y viéndose a los ojos… La preocupación cristalizada en los azul oscuro, y la calma en unos violetas tan pacíficos, son el contraste perfecto.
-No, aun no…- Niega con la cabeza, respirando profundamente… Queriendo ahora calmarse un poco para lograr volver a su estado de ánimo, que para él se considera normal.
-Quiero que llegue la media noche… Para ser el primero en felicitarte- Aunque sus mejillas tengan marcas de gotas saladas, enmarca si mejor sonrisa aterradora y curiosa, acompañando todo con un tenue sonrojo, para demostrarle a su esposo que jamás olvidaría esa fecha en toda su vida.
Sonríe, con las mejillas ligeramente sonrojadas, mientras se acomoda un poco para sentirme bien, pues el embarazo en fase final cansa mucho la espalda -Han pasado 12 años… Y no lo has olvidado…- Le da cierta ternura esa faceta dulce, que aun no puede ser angelical por el rostro desquiciado de su esposo.
-Jamás olvidaré el cumpleaños de mi témpano de hielo… Que logró calmar mi corazón dañado…- Puede que el ambiente tan denso y triste que se presentó antes aun siga en una menor cantidad, pero ambos hacen su mayor esfuerzo para cambiar ese hecho… Ya que en estos preciosos momentos… La gestación de Degel es complicada… Por no decir delicada… Pues, tardaron un poco en lograr concebir y aunque fuera joven el Doncel, el producto fue catalogado como valioso, por cualquier situación que llegara a provocar un aborto espontáneo…
Extremar las precauciones no eran suficientes para el peli azul, necesitaba saber que su amado cubito de hielo estará bien y también el fruto de su salvaje y paciente amor.
Lanza un suspiro, entendiendo que al fin de cuentas, estar en el hospital era lo más sensato, que es sorprendente que Kardia lo hubiera pensado así… Pero, no existe de otra…
Puede que si, Degel ahora mismo en el final de su embarazado esta bien… Los dolores y ligeras contracciones, aunque no dilatación, significa que aún está por días que llegue ese pequeño ser.
Mientras no tenga sangrado, todo está perfectamente estable… Pero un control directo en el hospital, es perfecto, además de poder costearse una habitación privada… Que si bien, Kardia tiene derecho al ser trabajador de este lugar, y obvio por ende Degel merece que lo atiendan de la mejor forma.
-Te amo Kardia…- Su sonrisa se dibuja en ese rostro pálido que ha comenzado a sonrojarse tanto, sin dejar de ser sujetado por las manos del peli azul.
-Yo te amo aun más Degel, por eso… No tienes permitido…- Intenta ponerse serio, aunque una ligera sonrisa se le escapa, para al fin liberar ese agarre de la mano derecha, que ha bajado hasta el vientre de nueve meses del otro -Ni tú tampoco, de dejarme solo… Por que… Yo no los dejaría jamás-
La mirada azul se fija en la pancita del Doncel, aún cubierta por las sábanas, sigue haciéndolo lucir tan encantador y adorable al peli verde.
Su corazón se estremece al ver ese gesto de calidez y gentileza que sólo Kardia puede dedica a quienes ama.
Y justamente en ese instante en que ambos enamorados están en calma… Después de una pequeña discusión, que trascurrió a revelación de miedos, a manera de entender de ellos, y culminar con sus palabras y promesas de amor…
Algo, o mejor dicho alguien impresiona a los dos…
Uno lo siente de forma externa, pero otro de manera interna…
Los violetas se sorprenden, para enternecerse… Y sonreír, aunque no fuera la primera vez, sentir ese hermoso movimiento de la personita que está dentro, es sumamente hermoso…
-Pateó…- Kardia es quien no sale de su impresión, sintiendo ese movimiento más vivido en el vientre, su mano busca volver a sentirlo.
Tampoco era la primera vez en que e futuro padre sintiera el movimiento de su hijo, pero no deja de ser un mágico instante.
-Si, Camus se está quedando sin mucho espacio… Debe estar algo incómodo- Sonríe sin apartar la vista del otro.
La mirada tan expresiva que provocaría miedo a cualquiera, se centra en el precioso vientre, para acercar su rostro a ese espacio… Aun sin dejar la mano de su amado -Camus, debes esperar pacientemente a que sea el momento en que nazcas… No seas tan desesperado niño- Sonríe mostrando sus dientes, y dejando escapar algunas lágrimas de alegría -Nosotros no iremos a ningún lado, te estamos esperando con tanta emoción y ansias… Que ya deseamos conocerte… Mini cubito- Sin pensarlo besa el vientre de su esposo, para abrazarse a él… Con cuidado de no ser tosco como siempre… Demostrando el ardiente amor que le tiene a su Doncel y ahora a su pequeño, que surgió desde que eran unos adolescentes.
Degel no puede pedir más para el día de su cumpleaños… Tiene un maravilloso esposo, su pequeño está a casi nada de nacer, aún tiene a sus dos padres, un trabajo estable que le gusta… Rodeado de tanto amor, que simplemente es feliz en su maravillosa vida de ensueño que agradecer tener…
Su bicho al nivel de si vientre abultado, abrazándolo y besándolo con absoluta devoción, dejando que algunas lágrimas escapen de esos ojos que siempre han demostrado un desquicio, pero… No es malo o perverso, solo es su expresión…
No puede evitar desear también llevar sus manos hasta donde se encuentra su esposo, para intentar abrazarlo igual… Y dejar que las lágrimas de emoción caigan…
En esa azulada cabellera.
Sintiéndose los tres parte de un mundo ajeno al resto… Donde solo conocen de su amor y felicidad, ignorando a los demás... Como el odio de quienes jamás pensaron o quisieron que ellos estuvieran juntos.
No necesitaban más palabras, solo el hecho de sentirse tan juntos… Donde sus corazones marcan un ritmo sumamente único, que los hace calmar de cualquier problema del pasado, presente o futuro…
Hasta el pequeño bebé, se ha tranquilizado, pues sus movimientos al parecer ya no son tan violentos… Es obvio que tenga esos momentos el bebé, ya el útero de Degel ahora es muy estrecho para el hijo de ambos, es cuestión de escasos días para que nazca y conozca este mundo, donde dos personas tan diferentes y contrarios uno de la otro, lo están esperando con tanta emoción e impaciencia que desean con todas sus fuerzas, ya darle todo el amor posible, sostenerlo entre sus brazos.
En ese momento ninguno de los dos se ha dado cuenta que el reloj marca más allá de la media noche… Siendo ya el cinco de febrero…
Justamente el día en que Degel hace veintisiete años vino al mundo.
Curioso que su bebé también nazca por una fecha muy cercana a la suya, posiblemente con el riesgo de que sea su mismo día, o dos después.
¿Quién lo sabe?
Solo es cuestión de que este precioso regalo de amor nazca, para saber cuantos días de diferencia tendrá con su papá.
Conocer su apariencia…
¿A quién se parecerá más?
Seguramente será una hermosa y perfecta combinación de ambos hombres.
Buenos días, tares, noches ¿Que hora es? ¿Quién me ha robado el reloj? ¿Como están mis terrones de azúcar?
Yo me encuentro super bien el día de hoy.
Dejando el regalo de cumpleaños de Degel de Acuario, jajaja se que cumplió el 5 de Febrero, pero... Nunca es tarde para celebrar a nuestro hermoso hielito pasado.
Jajaja vamos a cantarle la canción oficial de la familia terrón de azúcar.
Y uno, y dos, y tres...
Un día feliz para ti, hoy es tu cumpleaños si que si, felicidades Degel, tu cumpleaños si que si.
Un día feliz para ti, hoy es tu cumpleaños si que si, felicidades Degel, tu cumpleaños si que si.
Espero que se diviertan con el inicio de todos los regalos para nuestros buenos dorados, broncecitos y terrones, ya que ahora mismo, estará inaugurado que solo los regalos para los cumpleaños serán publicados.
Jjajaa después de terminarlos y ponerme al corriente, seguirán los semanales ¿De acuerdo?
Ahora si a responder los hermosos comentarios de mis terrones de azúcar:
Anonimus100days: Jajajajajajajajajajja protegiendo al pachoncito, su honra dice.
Jajajajja si así es, seamos todos honestos, para todos Shion es el mas inocente y decente de todos, bueno menos que este Regulus no, por ser un niño chiquito jajaj Dohko si sabe muchas formas locas para hacer.
Jajajajajaja como si no quisiera proteger a Shion, si se nota que lo quiere mucho, es su primito chiquito y bonito jajajaja lo defenderá de todo atrevido que se le acerque en todas las reencarnaciones que existen.
Jajajajajajajaja Jajajajaja Kardia es troll, pero seamos honestas, él tiene sentimientos genuinos.
Gracias por felicitar a mi terrón de azúcar y... Jajajaja aunque creo que ella volvió a cumplir e nuevo jajaja.
Hasta hoy y hasta pronto mi terrón de azúcar.
Muchas gracias por leerme, comentar y disfrutan cada cositas locas que se me ocurran y por felicitar a nuestro Degel de Acuario, jajajaja se que ya paso, pero entiendanme, no tuve tiempo para nada.
Por favor cuídense mucho, hagan caso a las medidas de higiene y no se expongan de mas.
Los quiero mucho.
Ammu se va.
