Un sol brilla en la oscura noche


El parque de Kuoh era un lugar recurrente para los habitantes de la ciudad. Niños correteando con sus padres persiguiéndolos, ancianos sentados en los bancos, estudiantes relajándose o pasando el rato. En mi caso era diferente, yo Saji Genshirou, junto con el autoproclamado [Grupo de destrucción de Excalibur] veníamos aquí para ponernos nuestros disfraces de sacerdote y buscar a Freed. Un antiguo exorcista que por lo que me dijo Hyodou, era un psicópata.

Parece el típico personaje del que debería acordarme, pero no. Supongo que vi tantos como él en diferentes franquicias que solo me acuerdo de los que más impactan.

—Bueno chicos, vamos allá—

Hyodou, que levantaba el puño con entusiasmo, anuncio el inicio de la misión.

—Lo siento, hoy paso—

Anuncie disculpándome, ellos (Hyodou, Kiba-san y Koneko-san) me miraron y antes de que pudieran decir algo, explique mis razones.

—Kaichou empieza a sospechar, así que tengo que ir con cuidado. Iré a mi casa y pasare el resto del día ahí. Por la noche investigare por mi cuenta—

Ellos asintieron, seguramente Gremory-senpai sospeche de ellos también. Sin embargo iban a seguir adelante, seguramente los pillen y yo no quiero estar presente cuando eso pase.

Me despedí de ellos y fui hacia mi casa.

Genshirou: Shidou-san, para evitar sospechas de mi ama hoy no podré investigar con vosotras hasta la noche. Pero avisadme si me necesitais.

Irina: Ok ;)

Con el mensaje enviado y contestado, bloquee el móvil y entre a mi apartamento. Kaho y Gengo estaban viendo la televisión, cerca de ellos en el sofá estaba una loli leyendo una revista.

—Estoy en casa—

—Bienvenido Gen-nii/Onii-chan—

Sonreí en su dirección, luego miré a la loli en el sofá y me senté a su lado. Ella levantó la mirada de la revista para mirarme con esos ojos grises carentes de emociones.

—Bienvenido—

—… No tienes pensado irte por lo que veo—

—No hasta que, aceptes, mi propuesta—

—No pienso unirme a la Brigada del Caos, Ophis— susurre —Y eso es definitivo—

—En ese caso, no me, moveré de aquí—

Ophis volvió a su lectura y yo solo pude suspirar. La diosa dragón del infinito llevaba en mi casa desde el día que use el [Sunshine] por primera vez. Por suerte Irina y Xenovia solo venían para comer y dormir, ni se dieron cuenta de quien era ni preguntaron. El poder de Ophis era demasiado grande como para que ellas pudieran sentirlo, seguramente pensaron que era mi otra hermana pequeña.

Doy gracias por eso, lo último que necesito es que se sepa que Ouroboros vive en mi casa. Ya puedo ver la larga lista de problemas que llegarían.

Aunque siendo honesto, no me molestaba su presencia. De vez en cuando hablábamos, pero la mayoría del tiempo estaba a lo suyo. Kaho y Gengo estaban contentos de tenerla en casa, y Ophis no les ponía en peligro. Al contrario, con ella en casa sabía que nada les iba a pasar. Era como un seguro, un seguro nivel dios dragón. Ella comprendía que si algo le pasaba a mis hermanos mientras ella estaba en casa, jamás de los jamases me uniría a su grupo. Me pondría en su contra, al parecer ella no quería eso. Por alguna razón me quería en la Brigada, incluso si podía matarme en cualquier momento… Bueno, tal vez al mediodía no, pero sí en cualquier otra hora. O quizás incluso el mediodía… Odio no saber mi propio nivel de poder.

—Genshirou—

—¿Si?—

—Si nos casamos ¿te unirás a la Brigada?—

Con los ojos abiertos y la boca totalmente abierta la miré, ella me devolvió la mirada. Gris contra gris, mantuvimos este duelo de miradas durante unos segundos.

—¿Qué dijiste?—

—Si nos casamos ¿te unirás a la Brigada?— repitió —Aquí dice que para que un hombre haga lo que quieres debes casarte con él—

¡¿QUE CLASE DE REVISTA ESTAS LEYENDO?!

—Ophis… ¿Si quiera comprendes lo que estás diciendo?—

Ophis inclinó la cabeza, adorable, demasiado adorable.

—No, claro que no— suspire — Ophis eso no es algo que debas hacer con alguien cualquiera, mucho menos si ni comprendes lo que significa—

—¿Por qué?—

—Casarse es un asunto serio, debes hacerlo con la persona que amas y que esta persona te ame a ti también. No es algo que debas hacer con cualquiera—

—Amar… No lo entiendo—

Al escuchar esas palabras me acorde de que el ser con aspecto de niña sentado a mi lado no comprendía los sentimientos, maldita sea, ni sabía como mostrarlos. Incluso cuando mencionaba a Gran Rojo o cuando decía que quería matarlo, no podía sentir ira u odio en sus palabras. Eran vacías, sé que quiere recuperar su hogar, matar al gran dragón que la echó. Pero al escucharla no me da esa sensación, no entiendo como los demás la toman en serio. Si en lugar de oír sus palabras, las escucharan. Se darían cuenta de lo mismo que yo.

Es triste.

No, no lo hagas.

—Ophis— coloque una mano en su cabeza —Yo—

Ni se te ocurra.

Ella me miró con la boca ligeramente abierta.

Por una vez escucha a tu cerebro ¡no lo digas!

—Yo te ayudare a entender, te enseñare lo que son los sentimientos—

¡MALDITA SEA! ¡POR UNA VEZ EN TU VIDA DEJA DE GUIARTE POR EL CORAZÓN Y HAZ LO QUE TU CEREBRO TE DICE! ¡FUE POR CULPA DE ESE SENTIMENTALISMO QUE MORISTE LA PRIMERA VEZ!

No puedo, simplemente no puedo ignorar a una existencia como Ophis. Incluso si la parte racional de mi cabeza me lo dice, hacerlo es imposible para mi.

Esto traerá problemas. Más que acoger a dos exorcistas, más que lo de las Excalibur.

Siempre fue así, siempre se aprovechaban de mi por este tipo de cosas. Si es que no aprendo.

Nos quedamos mirando, mi mano en su cabeza y una sonrisa en mi cara, sus ojos fijos a los míos, su boca en forma de línea como siempre. Mis hermanos viendo la tele, ajenos a todo lo demás. Era… era un bonito momento.

Lastima que Ophis abrió la boca y lo arruinó.

—¿Eso significa que te casaras conmigo?—

Por el amor de…

Con mi mano libre golpee mi frente y suspire. Esto va a ser difícil.


—Sin progreso hoy también, no hemos avanzado nada—

Yo, Hyodou Issei, junto con Koneko-chan y Kiba caminaba por las calles de la ciudad, principalmente por las que no había gente, en busca de pistas. Pero al igual que los otros días, hoy no encontramos nada. Mientras estos pensamientos depresivos cruzaban mi mente, Kiba que estaba caminando frente de mi se detuvo.

—… Yuuto-senpai—

Parece que Koneko-chan también sintió algo.

LATIDO.

Un escalofrío recorrió mi cuerpo. Una sensación de miedo me invadió, esto ya lo había sentido antes. Esto era instinto asesino.

—…Arriba—

Koneko-chan nos avisó justo a tiempo para que Kiba bloqueara el ataque. El atacante era un chico de pelo blanco con una espada larga.

—¡Freed!—

—¡…! ¿Esa voz eres tú, Ise-kun? Joooo. ¡¿Bueno, no es esta una rara reunión?! ¿Cómo está? ¿Se ha incrementado tu poder de Dragón? ¿Estaría bien si te mato ahora?

¡Este bastardo tiene una actitud demente como siempre! ¿Entonces la espada que él está sosteniendo ahora es la Excalibur? Ciertamente puedo sentir un aura peligrosa saliendo de ella, justo como la de Irina y Xenovia. Nos quitamos las ropas de sacerdote, revelando nuestro uniforme usual. Koneko-chan también se quitó su traje de monja. Bueno, aunque una monja pequeña también se veía linda.

¡Boosted Gear!

[¡BOOST!]

Mi poder se incrementó. Mi deber esta vez era de apoyar. Transferí mi poder aumentado a Kiba. Quería que Kiba pelee tanto como pudiera, pero tendría que ayudar si se pone peligroso.

—¡Ve Kiba! ¡Yo te daré mi poder!—

—¡Gracias!—

¡Kiba se precipitó rápidamente! Estaba yendo hacia Freed con dos espadas demoniacas. Sin embargo, a pesar de la desventaja, Freed parecía disfrutar de la pelea. Como suponía ¡él sigue siendo un loco de las batallas!

—¡Ya veo! ¡Ya veo! Así que puedes crear múltiples espadas demoniacas. Entonces es el [Sword Birth] ¿verdad? ¡Es una [Sacred Gear] bastante rara!—

¡KACHIN!

¡Ambas espadas demoniacas fueron destruidas después del choque!

—¡Espadas demoniacas de ese calibre no son nada para mi Excalibur-chan!—

—¡Ku!—

Kiba creo espadas demoniacas de nuevo. Pero parecía que la Excalibur era muy poderosa. ¡Podía romper espadas demoniacas en un solo movimiento!

—¡Kiba! ¿Quieres recibir mi poder?—

—¡Aún puedo seguir!—

Kiba rechazó mi apoyo. Parecía que estaba bastante fastidiado. Bueno eso era de esperarse. Kiba ya perdió contra la Excalibur de Xenovia una vez. Su orgullo probablemente no le permitiría perder una segunda vez.

—¡Jajaja! La forma en que ves a mi Excalibur da miedo. ¿Quizás le guardas rencor? ¡Bueno yo no sé qué te pasó a ti! Pero si eres cortado por esto, no puedes evitar ser eliminado sin dejar rastro, ¿sabes? ¡Morirás, sabes! ¡Vas a morir! ¡Solo muérete!—

¡Freed saltó! Kiba intentó bloquearlo haciendo que espadas demoniacas aparecieran alrededor del área. Pero...

¡KACHIN!

¡La espada sagrada, que estaba cubierta en una luz blanca-azulada, rompió las espadas de un solo golpe! ¡Freed hizo su segundo golpe sin desperdiciar un momento! ¡Esto es malo! ¡Kiba va a ser asesinado! Entonces sentí algo raro... ¿Huh? ¿Estoy siendo levantado? Miré abajo tímidamente, y era Koneko-chan. ¡Koneko-chan me estaba levantando!

—…Ise-senpai. Por favor ayuda a Yuuto-senpai.—

LANZAMIENTO.

¡Fui lanzado con mucha fuerza! ¡Fui lanzado en el aire por una shoujo con fuerza super-humana! ¡Uwaaah! ¡Koneko-chan, yo no soy un objeto! ¡No puedes lanzarme!

—¡Uooooooooo!—

Me estaba acercando a Kiba mientras gritaba. ¡Mierda! ¡No puede evitarse entonces!

—¡Kibaaaaaaaa! ¡Voy a transferir mi poder a tiiiiiiiiiiii!—

—¡Uwah! ¡Ise-kun!—

Activé mi Sacred Gear mientras me aproximaba a Kiba.

[¡Transfer!]

¡Hizo un sonido y el poder del Dragón fue a Kiba! Había aura saliendo del cuerpo de Kiba. Una gran cantidad de poder mágico cubría su cuerpo.

—… ¡Tengo que usarlo ya que lo he recibido! ¡Sword Birth!—

¡ZAN!

¡Había espadas saliendo por toda el área! ¡Desde el suelo! ¡Desde el poste de luz! Había espadas de diferentes formas apareciendo de diferentes lugares.

—¡Chiii!—

Freed hizo un ruido con su lengua, y luego empezó a romper las espadas demoniacas que iban hacia él.

¡SWISH!

Kiba desapareció con su espada demoniaca tan pronto como encontró una apertura. ¡Uso las espadas demoniacas como plataforma y se movió libremente! ¡Wow! ¡Con mis ojos, solo podía ver algo moviéndose de derecha a izquierda! ¡Como era de esperarse del Caballero! ¡Que gran velocidad! ¡Y Freed estaba siguiendo el movimiento de Kiba con sus ojos!

¡SWISH!

¡Con el sonido del viento, había una espada demoniaca dirigiéndose hacia Freed! ¡Kiba lanzó una de sus espadas demoniacas cuando estaba usando las espadas demoniacas como sendero! ¡No! ¡No es solo una! ¡Hay varias espadas demoniacas yendo de todas las direcciones!

—¡Ujaa! ¡Ese es un buen truco de circo! Pero...—

¡KACHIN! ¡KACHIN! ¡KACHIN!

—¡Mi Excalibur es Rapidly! ¡No hay forma de que pierda en velocidad!—

¡Freed destruyó todas las espadas! ¡Que velocidad tan aterradora!

—… Saji-senpai está en camino—

Koneko-chan anuncio desde atrás. Mientras yo estaba distraído ella avisó a Saji ¿eh? Viendo la pelea no sé si hará alguna diferencia que venga o no. Espero que se encuentre con Xenovia e Irina de camino.


—Tenían que estar en la otra punta de la ciudad—

Al momento de recibir el mensaje de Koneko-san avisé a Irina y Xenovia. Ellas estaban más cerca, de todas formas decidí ir a ayudar.

—…Destruir a Excalibur. Ustedes dos…—

Solo para dar media vuelta y largarme de ahí corriendo como pollo sin cabeza. Únicamente necesité oír la voz de Gremory-senpai para saber que NO quería estar ahí.

Bueno ya que estoy por aquí, mejor no perder tiempo.

Como no sabía por donde empezar camine en una dirección aleatoria. Debería ser capaz de sentir el aura sagrada de las Excalibur si están cerca o por lo menos encontrarme con Kiba o el dúo dinámico por el camino. Miré al cielo, se estaba haciendo tarde, pronto el sol se ocultaría y Kokabiel empezaría a hacer de las suyas. Tengo que darme prisa.

Empecé a trotar, no faltaba mucho para la noche. Quizás debería activar el [Sunshine] antes de que el sol se oculte por completo y luego activarlo de nuevo… No, para lo que queda de luz no merece la pena, además por la noche solo dura media hora. Sí, mejor reservarlo. También está la duda de si podré derrotar al cadre en media hora o si lo hago en cinco segundos.

Seguí buscando durante un par de horas, pero nada. Cuando me di cuenta el cielo estaba completamente oscuro. Ahora la cosa se vuelve peligrosa. Debo estar alerta. Con todos mis sentidos agudizados al máximo.

—Hola Saji-san—

—¡KYAAAAAAA!—

Soltando un gritito salte al otro lado de la calle.

—¡¿PERO QUE DEMONIOS TE PASA?! ¡NO PUEDES IR POR AHÍ ACECHANDO A LA GENTE CUAL DEPREDADOR NOCTURNO!—

—Perdón jeje—

—… ¿Dónde está Xenovia?—

Irina se rascó la nuca y soltó una risa nerviosa.

—Ya veo… Bueno, tendrás que conformarte conmigo por el momento—

Le eche un vistazo a su atuendo.

—Por cierto… ¿En serio vas a pelear así?—

Ahora que no llevaba una capa que la cubría podía ver perfectamente su atuendo y… No dejaba nada a la imaginación. ¿En serio es un atuendo que deba llevar un miembro de la iglesia?

—¿Cuál es el problema?—

—…— golpee mi puño con la palma de mi mano como si comprendiese algo —Ya entiendo. Es algo sexual—

—¡Claro que no!—

Ella lo negó rápidamente con la cara roja.

—¿Entonces?—

—¡Es cómodo y flexible!—

—Mmmmm—

No estaba muy convencido, Irina lo notó e hizo un puchero.

—Mejor dejemos el tema y busquemos a Xenovia y Kiba. ¿Tienes alguna idea de la dirección que…?—

¡!

¿Qué es esta sensación? ¡Mis instintos de supervivencia me gritan que me mueva!

—¡Shidou-san!—

Tarde, muy tarde. Una luz dorada cruzó el cielo nocturno y se estrelló contra el suelo creando una explosión que me mando a volar por los aires. Rebote en el asfalto hasta chocar contra una pared. ¡Arg! ¡Mis costillas! ¡Definitivamente mis costillas están rotas!

—Hijo de …— me levante apoyándome en la pared medio destruida —¡Shidou-san!—

Mire en la dirección de la explosión, un cráter se había formado en el lugar de impacto de aquella luz. Irina no estaba ahí, ni a los lados tampoco, solo queda…

Mire al cielo y abrí los ojos. Había alguien flotando en el cielo con la luna detrás de él. Era un ángel caído que tenía sus alas negras saliendo de su espalda. ¡¿Él tenía 10 alas negras?! Era un hombre joven, con orejas puntiagudas y pelo largo, llevaba una túnica negra con accesorios. No hay duda alguna. La identidad de ese tipo es obvia.

—¡Kokabiel!—

Él sonrió, una sonrisa arrogante y malvada. Daban ganas de pegarle en la cara con tan solo verla. En su mano estaba el cuerpo de Irina cubierto de sangre, aun respiraba, pesadamente, pero respiraba. El cadre extendió sus alas y se alejó del lugar con Irina.

¡Mierda! ¡Debí haber activado el [Sunshine] nada mas sentir el peligro!

Golpee la pared con ira e impotencia. Apreté los dientes, la presencia de Kokabiel iba en dirección a la academia. Sona se habrá dado cuenta, tengo que ir a apoyarla.

Kuh

Llevé mi mano a la boca ¡estaba tosiendo sangre! La energía residual de la lanza de luz recorría mi cuerpo como si fuera veneno. Incluso si no me golpeó directamente… Esta es la diferencia entre un Cadre y un demonio de clase baja. Empiezo a tener miedo de morir otra vez.

—¿Estas bien?—

Una voz monótona me preguntó.

—¿Qué haces aquí Ophis? Deberías estar en casa—

—Puse una, barrera— Ophis inclinó la cabeza —Estas herido—

—Sí, Kokabiel me pilló por sorpresa—

—¿Debería matarlo?—

Una pregunta totalmente seria por parte de la Ouroboros, como siempre su voz no cargaba ninguna emoción, pero eso no quitaba que estaba completamente seria. Si se lo pedía, ella sin duda mataría a Kokabiel. Estaba tentado a decirle que sí, no… Tengo que hacerlo yo, nadie debe saber que Ophis estaba en la ciudad.

—No, yo lo haré—

Ella colocó su pequeña mano sobre mis costillas, un aura negra cubrió mi torso. ¡Kuh! Podía notar como mis huesos eran reconstruidos y recolocados. La energía sagrada se esfumaba de mi cuerpo. La aura desapareció y Ophis quitó su mano. Estaba a mi 100% otra vez.

—Gracias, te debo una—

—Entonces…—

—No me voy a unir a la Brigada— la corté rápidamente —Mañana te compraré unos donuts—

Una chispa paso por sus ojos, fue muy rápido, pero la noté. ¿Mencioné que la loli frente a mi tenía una pequeña obsesión con los donuts? Desde que está en mi casa gasto más dinero en donuts que en cualquier otra cosa.

—Tengo, otra petición—

—Normales o chocolate, solo un sabor—

—No era, eso… Normales—

—… ¿Entonces?—

—Quiero, verte pelear— antes de contestarle continuó —Nadie me verá—

Suspiré y asentí. Si nadie la veía entonces no hay problema. Así que quiere verme en acción, bueno no es como si pudiese negárselo si realmente quería y ya que ella había puesto una barrera en mi casa entonces Kaho y Gengo están en el lugar más seguro del mundo.

—Bien, en marcha entonces—

Mi corazón latía a mil, estaba nervioso. Me iba a enfrentar a un líder de una facción enemiga, espadas sagradas de leyenda y explicarle a Sona el porqué me metí en todo esto.

¿Es normal que me dé más miedo lo último?

Mire a mi lado, Ophis ya se había ido. En verdad espero que se oculte bien. Volví a mirar adelante, ya podía ver la academia. Una barrera la cubría por completo lo cual indicaba que la batalla ya había empezado.

Tomé grandes bocanadas de aire para calmarme. Ya era hora.

¡Sunshine!


—... ¿Qué quieres decir?—

Buchou preguntó con duda. Kokabiel se echó a reír en voz alta, como si lo encontrara realmente divertido.

—¡Fujajaja, fujajajajajaja! ¡Eso es! ¡Se me había olvidado por completo! ¡La verdad no fue revelada a ustedes, los rangos más bajos! Entonces voy a decirte. En la guerra entre las tres grandes fracciones, no sólo Los Cuatro Reyes Demonio, sino también Dios murió.—

¡...! ¿Qu... qué... es lo que acaba de decir?... Todo el mundo se sorprendió y no podían creer lo que acaba de decir.

—Es normal para ustedes que no lo sepan. ¿Quién puede decir que Dios ha muerto? Los seres humanos son un grupo incompleto. Sin Dios no pueden controlar su corazón y obedecer las leyes, ¿sabes? Incluso nosotros, los ángeles caídos y demonios no podíamos decirles esto a aquellos por debajo de nosotros. Ustedes sabrán dónde está la información acerca de Dios que se filtró. Incluso entre las tres grandes potencias, sólo la gente de arriba lo sabe. Aunque parece que Balba lo notó antes.—

... ¿Dios ya no existe? No... No puede ser... Es imposible...

—Después de la guerra, los que quedaron fueron los ángeles que había perdido a su Dios, los demonios que perdieron a la mayoría de demonios de clase alta y a sus Reyes Demonio, y los ángeles caídos que perdieron a la mayor parte de los ángeles caídos, aparte de los líderes. Así que no se agotaron simplemente. Todas las facciones cayeron tan bajo, que tenían que depender de los humanos para continuar sus generaciones. Especialmente los ángeles y ángeles caídos que sólo podría continuar su estirpe apareándose con humanos. Los ángeles caídos pueden aumentar si los ángeles caen. Pero los ángeles puros no pueden aumentar su número después de perder a Dios. Incluso los demonios puros son raros, ¿No?—

—... Mentira... es mentira...—

Un poco más lejos de mí, Xenovia parecía empezar a perder fuerza. Tenía una expresión de pánico, demasiado insoportable de ver. La creyente activa. La sierva de Dios. Una persona que vivió sirviendo a Dios y su misión. Si la existencia de Dios era rechazada y pierde la razón para vivir, sería natural para ser de esa manera. Incluso yo... yo estaría mordiendo mis labios pensando en lo que significaba mi vida.

—La verdad es que otra gran guerra no ocurriría si no se provoca a propósito. Esto significa que los tres bandos pasaron por el infierno de la guerra pasada. Todo el mundo decidió que no tenía sentido continuar con una guerra si el comienzo de todo, Dios y los Reyes Demonio, estaban muertos. ¡Incluso ese bastardo de Azazel ha declarado que no habrá una segunda guerra, después de perder la mayoría de sus hombres en la guerra! ¡Es difícil de soportar! ¡Realmente es difícil de soportar! ¿Bajar las arma una vez que ya disparaste? No jodas. ¡No jodas! ¡Si hubiésemos seguido a partir de ahí, podríamos haber ganado! ¡Aun así él...! ¿Hay algún valor en ángeles caídos que sólo pueden vivir invitando a los seres humanos que poseen sacred gears?—

Kokabiel declaró su argumento fuertemente. Su rostro expresaba ira. La verdad nos impactó más de lo que esperábamos. Asia-san se cubrió la boca con las manos, abrió mucho los ojos, y todo su cuerpo temblaba. Incluso si ella se convirtió en un demonio, su creencia no desapareció.

—... ¿Dios no existe? ¿Dios... está muerto? Entonces el amor nos dieron por él es...—

Kokabiel contestó dudas de Asia-san con una sonrisa.

—Eso es correcto. Es normal que no haya amor de Dios ni su protección divina. Dios ya se ha ido. Michael sin duda lo hace bien. Está tomando el lugar de Dios y está al cuidado de los ángeles y los seres humanos. Bueno, si el sistema usado por Dios sigue en funcionamiento, entonces la oración a Dios, la bendición de Dios, y el exorcismo funcionarán. Pero si se compara con el tiempo en el que Dios estaba presente, el número de creyentes se redujo. Ese mocoso y la espada sagrada demoniaca de allí que fue capaz de crear, es porque el equilibrio entre Dios y el Rey Demonio se rompió. En realidad, los poderes santos y demoníacos no pueden fusionarse. Si los que gobiernan ambos poderes, Dios y el Rey Demonio, desaparecen, ocurren un montón de fenómenos únicos.—

Entonces, la razón por la cual se creó la espada sagrada demoníaca no fue una coincidencia. Resultó así porque Dios no existe. Qué sarcasmo. Escuchando las palabras de Kokabiel, Asia-san se dejó caer en el suelo.

—¡Asia! ¡Contrólate, Asia!—

Ise-kun la abrazó y la llamó. No era extraño para ella recibir un shock. La mayor parte de su vida fue dedicada a servir a Dios. Ella sacrificó su vida porque creía que Dios existía. Un montón de cosas deben estar pasando en su interior. Incluso si me rebelé contra Dios, la mayor parte de mi vida también creí en Dios. Incluso mis compañeros... me sentí confundido... ignorándonos a nosotros, Kokabiel puso su puño en el aire.

—¡De ahora en adelante, voy a empezar una guerra! ¡Voy a tomar sus cabezas como un regalo! ¡Incluso si estoy solo, voy a continuar desde donde lo dejamos! ¡Les voy a mostrar a Sirzechs y Michael que nosotros, los ángeles caídos, somos los seres definitivos!—

CRASH

¡Algo destruyó la barrera que cubría la escuela! ¿Qu… Que es esto? Una enorme presión cayó encima de mi, como si la gravedad hubiese aumentado. Un enorme poder, mayor incluso al de Kokabiel, no, no era solo mayor. El de Kokabiel palidecía ante este. No podía evitar sudar, a mi alrededor mis compañeros, incluso Kokabiel, se encontraban en la misma situación que yo.

—¿Seres definitivos? Vaya chiste—

Una voz habló detrás de mi. Todos nos giramos para ver quien era.

—Siento el retraso, ahora dejadme el resto a mi—

Aquel que dijo esas palabras de disculpa era el secretario del consejo estudiantil, Saji Genshirou. El peón de la nobleza Sitri caminaba tranquilamente, oleadas de poder salían de su cuerpo constantemente. ¡El poder abrumador que sentía venia de él!

Saji camino pasándonos con un aire de calma y confianza, sus ojos fijos en la figura de Kokabiel.

—Xenovia, lo siento—

—¿Eh?—

—No pude proteger a Shidou-san, pero esta vez los protegeré a ustedes—

—Eh… No, espera. Irina está viva, fue curada por Asia Argento y ahora está descansando—

Saji miró a Xenovia por unos segundos y sonrió con alivio. Luego volvió su vista a Kokabiel y continuó caminando.

—¿Sabes? Antes de venir estaba nervioso por luchar contra un cadre, contra alguien que es mencionado en la biblia, alguien que sobrevivió a la guerra entre las 3 facciones. Pero después de comparar tu poder con el mio— se paró frente a él y alzó la cabeza para verle a los ojos —Solo siento pena—

FUOSH

—¡Guah!—

¡En un instante el brazo y las alas del lado izquierdo de Kokabiel fueron arrancadas! Fue demasiado rápido, no pude ver nada. Sangre salía del hombro y la espalda de Kokabiel, que dio varios pasos atrás mientras se sujetaba el hombro y se quejaba del dolor.

—¡Maldi…!—

Saji silencio a Kokabiel, dándole una bofetada con el dorso de la mano que lo mandó a estrellarse contra un edificio de la escuela. El impacto destrozo parte del edificio y creó una cortina de humo.

—Lo he dejado inconsciente, incluso con todo lo que ha hecho. Matarlo traería problemas—

Nadie dijo nada. ¿Qué podíamos decir? Con todo lo ocurrido, con todas las dificultades que Kokabiel nos hizo pasar… Hemos ganado, por fin ganamos. Pero estábamos demasiado sorprendidos como para hacer o decir nada.

—Pero que carajo…—

Todos menos Ise-kun. Saji iba a abrir la boca, pero no lo hizo. En cambio, miro al cielo con seriedad.

—Fufufu interesante—

Una armadura plateada de color blanco. Había joyas en diversos puntos de la armadura. También tenía una armadura en la cara, así que no pudimos ver la expresión de este usuario. Las ocho alas de luz cada vez mayores de la parte posterior estaban dando un resplandor divino en la noche oscura. Pero yo estaba familiarizado con la persona cubierta con una armadura blanca. Tenía una forma y un color diferente, pero era similar...Era idéntica al Boosted Gear Scale Mail. Posiblemente todo el mundo a mi lado debió de pensar lo mismo. Así que todos nosotros entenderíamos al mismo tiempo. Entendimos lo que la cosa en frente de nosotros era.

—Otro reptil—

Saji habló, Saji-san no deberías decir eso ¿sabes? Ese es el Hakuryuukou, un dragón celestial. No es alguien al que le puedas llamar reptil. Aunque comparando la sensación que dabais tú eras más fuerte. Aun así no deberías decirlo.

—Vengo a recoger a Kokabiel por orden de Azazel, parece que os causo problemas. A la mayoría al menos—

El dragón blanco sacó el cuerpo de Kokabiel de los escombros y lo puso sobre su hombro.

—Parece que tengo que llevarme a Freed también. Hay cosas que tengo que preguntarle. Nos ocuparemos de él después de esto—

Se acercó a Freed, que estaba en el suelo y lo llevó con su brazo. Luego trató de volar mientras extendía sus alas de luz después de mover ambos ojos.

[¿Me estás ignorando, eh, Blanco?]

Una voz que escuché por primera vez. La voz venía de Ise-kun. Su guante estaba radiante.

[Así que estabas despierto, Rojo.]

La joya de la armadura de Albión también brillaba con un color blanco. ¿Fueron los dos dragones que residen en las joyas comunicándose?

[Por fin nos conocemos, pero en una situación como esta.]

[Eso está bien. Es nuestro destino el luchar algún día. Este tipo de cosas suceden.]

[Pero Blanco. No puedo sentir la hostilidad de ti como antes.]

[Rojo. Tu hostilidad es muy baja también.]

[Parece que ambos tenemos cosas que nos interesan más que luchar.]

[Eso es lo que parece. Deberíamos divertirnos por nosotros mismos por un tiempo. No estaría mal, ¿no? Nos vemos de nuevo, Ddraig.]

[Eso también sería divertido, ¿eh? Hasta entonces, Albión.]

La conversación fue entre Sekiryuutei y Hakuryuukou. Ambos se despidieron, pero Ise-kun se adelantó y parecía molesto.

—¡Oye! ¡¿Quién demonios eres y que crees que haces?!—

—Lo siento rival-kun, pero no tengo interés en ti, no por el momento—

Él se convirtió en una luz blanca y voló. Todo el mundo enmudeció con el resultado que nadie había previsto. El círculo mágico de destrucción que Kokabiel propagó ya había desaparecido.

... Se acabó. Incluso si alguien se entrometió, esta ciudad se salvó. Entonces, el cadáver de Balba se metió en mi vista. Tal vez no había terminado aún... Porque hubo alguien que se hizo cargo de su investigación en la sede del Vaticano. Cuando me enfrente a esa persona, ¿qué voy a hacer con esta espada sagrada demoniaca?... yo todavía no lo sé. Pero ahora... Sí, sólo por ahora…


—Xenovia—

Le ofrecí mi mano a la exorcista que estaba en el suelo. Ella la tomó y la ayude a ponerse de pie.

—¿Estas bien?—

—Yo… Dios está…—

Dios, la razón por la cual ella á peleado toda su vida, estaba muerto. Ella debía de estar destrozada por dentro. Asia-san se desmayó, pero Xenovia era una guerrera, no podía descomponerse en medio de la batalla.

Rodee su cuerpo con mis brazos —La pelea terminó, no hace falta que sigas conteniendo tus emociones—

Apoyando su cabeza en mi hombro empezó a llorar, soltando toda la rabia y tristeza que estuvo conteniendo. Nos mantuvimos en esta posición durante unos minutos. Hasta que pararon de salir lagrimas y nos separamos. Xenovia mantuvo la cabeza agachada y soltó un susurro.

—Gracias—

Yo solo le di una sonrisa.

—Saji—

Oh mierda.

—Tienes muchas cosas que explicar— eso me hizo sudar —aun así, buen trabajo—

—Gracias Kaichou…—

Sona levanto una mano, un circulo mágico se manifestó en la palma.

—Ahora, ponte a cuatro—

… Oh no