Disclaimer: Twilight y sus personajes le pertenecen a Stephenie Meyer, yo sólo juego con ellos.
Mocking the bounds
Capítulo 5
Mientras el auto comenzó a avanzar lentamente conforme se acercaban a la casa de Bella, Rosalie frunció los labios.
─ ¿Aquí vive? ─ preguntó con desdén
─ Oh, sí. Olvidaba que eras Angelina Jolie, no sabes que es no cagar dinero.
Ella rodó los ojos.
─ Como sea. Ya vete─ espetó. Edward salió del auto y por un pelo alcanzó a cerrar la puerta antes de que ella acelerara.
─ Perra─ musitó para él mismo, entonces miró la casa blanca.
La patrulla no se veía por ningún lado así que tocó el timbre y esperó. Bella abrió la puerta y el olor a espaguetis inundó su nariz. Jodida suerte.
─ ¿Cocinaste para mí? Qué bien─ saludó entrando a la casa.
─ ¿Cómo llegaste aquí? ─ Antes de cerrar la puerta, Bella buscó su auto mirando sobre su hombro.
─ Había una mierda en la casa de Emmett y había varias chicas─ molestó mintiendo─ una de ellas me trajo
─ ¿Quién?
─ Rosalie─ respondió aguijoneando sus celos y su molestia.
─Esa maldita.
─ Apuesto que le tienes miedo─ él dijo y se encaminó a la cocina. Bella le pisó los talones.
─ Claro que no. En Phoenix pertenecía al equipo de Kickboxing─ Edward distendió una silla y se dejó caer frente a la mesa, una sonrisa adornando sus rosados labios─ Dijiste que me dirías por qué la había hecho enojar.
─ No importa─ se encogió de hombros y le restó importancia con un gesto de mano. Bella lo miró feo desde su lugar apoyada en la encimera, con los brazos cruzados.
─ Entonces lárgate
─ ¡Oye tranquila! Estás un poco altanera─ ella rodó los ojos. Jodido tic─ De acuerdo…Rosalie es algo así como…una perra y sólo quiere ser el centro de atención…y estos maricas que ahora andan tras de ti como si estuvieras en celo o algo así se la pasaban tras ella y como que eso ya se terminó así que…
Bella lo interrumpió.
─ Te das cuenta de que te estás diciendo marica a ti también, ¿verdad?
Edward la miró exasperado.
─ Cállate─ ella se rió con un burbujeo.
─ Espera… ¿Rosalie está celosa? ¿De mí? ─ él asintió y evitó rodarle los ojos. Bella era tan estúpida─ ¿Por qué?
─ Porque estás buena. Ahora aliméntame, tengo hambre
A Bella se le hinchó el pecho con la primera parte de la oración; que Edward Cullen te dijera que estabas "buena" era algo bueno, pero entonces la imagen de él con un montón de chicas colgadas de su cuello nubló su mente e hizo que se enojara y que el globo en su estómago se reventara. Hizo una mueca.
Se sentó frente a él no haciendo el esfuerzo de ofrecerle comida.
─ No cocine para ti
─ ¿Y? Deja de ser tan mamona, deberías de agradecerme por ponerte ebria y darte un poco de diversión en la escuela. Ahora dame de comer.
Bella gruñó algo que Edward no logró escuchar y se puso de pie. Sirvió algo de comida en un plato y lo arrojó frente a él haciendo que salsa de tomate cayera en su costosa camiseta y en su rostro. Ella le dio una sonrisa come mierda de respuesta.
─ Nada elegante─ se limpió la salsa de la mejilla con el dedo y se llevó el tenedor lleno de espagueti a la boca.
─ Apresúrate
─ Perdona…estoy comiendo, no soy una puta aspiradora o algo así, mal agradecida─ habló con la boca llena de comida sólo para molestarla. Ella hizo una mueca.
─ ¿Qué estabas haciendo con Emmett?
─ Algunos asuntos sexuales─ ella gruñó y escuchó algo así como "esas zorras"
─ Estás taaan celosa─ canturreó─ por cierto, dame un poco de líquido, mi saliva no es suficiente.
Bella lo ignoró.
─ ¿Qué? Claro que no. ¿Por qué razón estaría celosa? ¿Por contagiarme de Sida? No, gracias─ touché.
─Estás celosa y lo sabes y no tengo Sida.
─ Claro que no…ni que fueras tan sexy. He conocido mejores chicos─ y a estas alturas, Bella se estaba ganando un puño en su rostro.
─ ¿Sabes qué? Eres tan aburrida, me voy a la chingada.
─ Gracias a Dios
─ Pero primero me acabare esto─ señaló el plato y ella gimió─ por cierto, sigo esperando el agua.
─ No es un restaurante─ rezongó pero aun así se puso de pie y se aproximó a la nevera.
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La primera semana en la escuela fue más o menos como la esperaba. Aburrida y con un montón de zorras que se le colgaban del cuello a Edward y le restregaban sus pechos en los brazos. Lo único que no tenía planeado era a Mike Newton siguiéndole como un cachorro y a Edward viéndolo feo cuando se le acercaba. Era increíble lo que Edward hacía para meterse en sus pantalones.
Su propósito de año nuevo había sido aprender a tocar un instrumento y considerando que no podía elegir música como clase opcional porque apestaba en cálculo y decidió tomar esa clase doble con la esperanza de aprender algo, se unió a la banda musical de la escuela. Charlie tuvo la decencia de comprarle su saxofón.
Entonces, Bella supo que Alice era editora del periódico escolar, que Rosalie era porrista y que también Jasper y Emmett estaban en el equipo de futbol.
Edward se rió de ella y la llamó nerd de la banda y esas estupideces, entonces Bella sacó los brazos y lo empujó haciendo que casi se cayera del asiento en Biología y le recordó que él también estaba en música. Se quedó callado, por un rato, después dijo que él no era ningún nerd porque era el segundo mariscal de campo y bla, bla y flexionó su brazo y sus músculos eran hermosos y Bella tuvo que sostenerse de la mesa para no tocarlos.
Hoy era viernes y le preocupaba el hecho de no poder arreglar las cosas con Rosalie, bueno no era como si ella hubiera tenido la culpa pero de todas formas. Ella sólo se había sentado con ellos el lunes y el miércoles y los días restantes se había ido con sus compañeras porristas, y Bella llegó a la conclusión de que no iba con ellos por ella. El saber que ella había causado discordia en su grupo Hollywoodense le hacía sentir como la mierda.
Cuando Alice y Bella salían de Historia Mike Newton las interceptó.
─ ¡Hola, Bella! ─ saludó jocoso.
─ Ehh…hola Mike─ murmuró ella sacándose el Skwinkles de la boca.
─ ¿Quieres almorzar conmigo? ─ tomó los tirantes de su mochila emocionado.
─ Ehh…
─ Ella no está disponible, Mike─ Alice rodó los ojos─ deberías saber eso ya
─ ¿Qué? Pero…─ él comenzó frunciéndole el ceño. Bella metió de nuevo el dulce a su boca, lo miró inocentemente y se encogió de hombros.
─ ¡Oh mira! Ahí viene Jessica─ Alice apuntó detrás de su cabeza, Mike se giró y McZorra al ver que Mike la observaba tomó un mechón de su feo cabello y lo enrolló en su dedo, luego le guiñó el ojo y le sonrió.
Por Dios. En Forks High ligaban como en las películas y ¡Carajo!, funcionaba
─ ¡Hola, Mike! ─ saludó con su voz chillona, Bella se presionó el oído fingiendo aturdimiento, Jessica la vio feo.
─ Hola Jessica─ dijo él con su voz seductora, y entonces se fueron.
─ Gracias por eso, Ali. Te debo una
─ Simplemente Jessica es una zorra
─ ¿Quién es una zorra? ─ Edward llegó y paso su brazo por los hombros de Bella. Bella inhaló disimuladamente su colonia.
─ Tú─ Bella le respondió y le ofreció un Skwinkles. Edward lo tomó y lo mordió salvajemente, ella hizo una mueca cuando masticó en su oreja.
─ ¡Hola, Edward! ─ Tanya llegó y batió sus pestañas y apretó su libro a su pecho para que sus tetas se movieran. Alice hizo un sonido de asco y Bella se rió. Si le caían mal las personas, tenía que notarse. No necesitaba estar fingiendo.
─ ¿Qué? ─ suspiró Edward
─ Mis padres saldrán esta noche ¿quieres ir a mi casa a ver un par de películas? ─ A Bella se le revolvió el estómago por los celos. La sangre le hirvió y quiso arrancarle el rubio cabello. Sus pensamientos se detuvieron de golpe cuando se dio cuenta de que cada vez se estaba poniendo más celosa con respecto a Edward. Inhaló profundamente con la esperanza de que el oxígeno calmara su mente. Edward la miró y sonrió burlón.
─ Tengo algo más divertido que hacer, pero otro día estaría bien─ de acuerdo, eso había sido algo bueno pero la parte de "otro día estaría bien" no era para nada buena. No calmó ni un poco el berrinche de Bella. Alice chifló por lo bajo y abrió su Snapple después de estarlo agitando largo rato.
─ ¿Qué puede ser más divertido para ti que ir a coger con AlfaZorra con invitación abierta? ─ Bella preguntó mientras mitigaba la molestia en su voz lamiendo su Skwinkles.
─ Tratar de meterme en tus pantalones─ respondió. Bella rodó los ojos. Edward la hacía querer llorar y desvestirse al mismo tiempo. Era un dolor en el culo, en el pecho y en la cabeza.
─ Oye viejo, supéralo. Ya te dijo que no iba a coger contigo─ Alice le dijo. Ahora Bella le debía dos.
─ Cállate, enana─ Edward masculló.
Cuando llegaron a su mesa en la cafetería después de comprar el almuerzo, Emmett y Jasper ya estaban ahí y no le pareció raro que Rosalie no estuviera sentada en toda su gloria viéndose en su espejo o algo de lo que solía hacer, como ignorándole.
Edward le dio una palmada a Emmett en la espalda y él asintió con la cabeza a modo de saludo.
─ Vengan esta tarde, Esme y el HDP se van por su aniversario o una pendejada así. Ahí tienen su plan para el fin de semana, el cual han sido incapaces de hacer desde el lunes─ Edward dijo desparramándose en la silla, Emmett alzó su mano y chocaron el puño. Bella se giró a sacar el almuerzo de su mochila y Edward le murmuró en el oído: ─ tú también estás invitada, Bells ¿vendrás, cierto?
─ No, gracias. Tengo algo más importante que hacer─ le sonrió. No se sentía con ganas de pasar todo el día con él después del disgusto que se acababa de llevar. El resto de los chicos se rieron─ además, ¿Qué es "HDP"? ─ Edward la miró sin ninguna expresión.
─ .Puta, necesitas ampliar tu vocabulario, y quedarte en casa y leer esta basura…─ tomó Cumbres Borrascosas de donde lo había dejado─ …no es más importante que ir a beber un poco y divertirte─ volvió a arrojar el libro a la mesa y de ahí cayó al suelo con un thump.
─ ¡Idiota! ─ lo empujó pero no logró moverlo. Mientras Bella se inclinaba a recoger el libro, una voz rompió las carcajadas.
─ Hola─ todo el mundo se dejó de reír cuando Rosalie apareció y sacó una silla y se sentó.
─ Hola─ Jasper, Alice y Emmett la saludaron todos lindos y sabía que era su oportunidad para hacerle saber que no tenía que ser tan perra con ella pero estaba a punto de hablar cuando Rose interrumpió─ Edward, Bella─ Edward sólo movió levemente la cabeza parcialmente ingorándola y siguió desbaratando un pedazo de rosquilla que le había robado a Emmett, Rosalie le sonrió a Bella y ella le devolvió el gesto.
Se escucharon los grillos.
─ Edward estaba diciendo que estará solo esta noche, vamos─ Alice salvó el momento incómodo.
─ No sé si Edward me quiera ahí─ Rosalie murmuró mientras se cruzaba de brazos y se recargaba en el respaldo de su silla, descargando todo el poder de su mirada sobre él. Todo el mundo se había perdido de algo emocionante porque miraron alternadamente entre ella y Edward.
Edward bufó y dejó escapar una risa irónica.
─ Ya. Si quieres ve no tengo ni un puto problema.
─ Pero…─ ella empezó
─ Supéralo, Rosalie, ¿Sí?
Ella ya no dijo nada y comenzó a revolver cosas en su mochila.
─ ¿Qué carajos pasó? ─ Alice preguntó molesta mientras dejaba caer su tenedor. Edward negó con la cabeza sin levantar la vista de sus manos y Rosalie se puso de pie ignorándola yéndose a comprar el almuerzo.
─ Digamos que intercambié un par de palabras con ella─ Edward miró a Alice y le sonrió burlón. Bella mordisqueó su sándwich, Jasper y Emmett habían dejado de masticar desde que Rosalie había hablado por primera vez.
─ Edward no tienes que ser tan malo con ella─ Alice comenzó negando con la cabeza, haciendo de mediadora.
─ Perdona Alice pero ella fue la que empezó con toda esta mierda, reclámale a ella y déjame en paz a mí.
Nadie dijo nada y siguieron comiendo, Edward se recostó en su silla y le dio un trago a su limonada. Alice no dejó de mirarlo ni un momento.
─ ¿Alice? ─ Bella la llamó y Alice la miró─ ¿puedes ayudarme con mi tarea de cálculo?
─ Seguro─ mientras Bella sacaba su cuaderno, Edward tomó su almuerzo, su mochila y se puso de pie.
─ Los veo luego─ murmuró y se fue. Rosalie llegó en ese momento y se sentó donde antes estaba sentado él.
─ Puedo ayudarte si quieres, Bella. Ya entendí eso─ dijo ella después de que Alice comenzará a ver su cuaderno.
Después de eso ya casi nadie habló mucho y Bella no dejó de sentirse mal porque estaba casi segura de que lo que sea que hayan tenido Edward y Rosalie había sido por su culpa.
En inglés Edward ya no estaba tan gruñón y fue capaz de mantener una conversación con Alice, Jasper y Bella sin irse y hacer esas cosas que hacía cuando estaba enojado.
Y en cálculo, Rosalie fue muy linda con Bella, bueno lo más linda que podía ser considerando que en realidad ella era fría y brutalmente honesta, pero estaba segura que se controló un poco para que Bella viera que ya no estaba enojada con ella.
Desgraciadamente, Charlie no trabajaba por la noche así que Bella tuvo que mentirle y decirle que dormiría en la casa de Alice, no puso ninguna objeción. Al final, Bella se había decidido por ir a la reunión. Esperaba no arrepentirse.
Alice venía acompañada de Rosalie y ella manejó hasta la casa de Edward y Bella no se sorprendió nada cuando llegaron y vio la inmensa casa que tenía frente a ella. La casa de Charlie era una pocilga comparado a eso.
La Jeep de Emmett ya estaba ahí así que salieron del auto de Alice y fueron hacia la entrada. Edward y Emmett estaban jugando Guitar Hero en la sala y ya estaban bebiendo y no se veía a Jasper por ninguna parte.
─ ¡Holaaaa! ─ Alice canturreó y se dejó caer en el sillón. Tomó a Bella de la mano y la sentó en su regazo.
─ ¿Dónde está Jasper? ─ Rosalie preguntó
─ Está explorando el gabinete de Carlisle─ le contestó Edward sin apartar la vista del televisor.
─ ¡Miren lo que encontré! ─ Jasper llegó con dos botellas─ ¡Vodka y Ron del bueno! ─ las dejó en la mesa de centro─ ¡Viejo, tu papá te va a joder por esto! ─ le palmeó la espalda a Edward, él bufó.
─ Sólo no se las acaben porque no quiero que me quite el Volvo otra vez…y tan pronto
Resultó que Jasper era un blandito y terminó vomitando dos veces pero no dejó de beber; Rosalie tenía más resistencia pero ella no se emborrachó hasta la inconsciencia, en lugar de eso, se sentó en el piso y comenzó a pintarse las uñas apoyándose en la mesa de centro de la mamá de Edward.
Alice, bueno era Alice, era demasiado pequeña para todo el alcohol que tenía en el cuerpo pero aun así retó a Edward a ver quién tomaba más shots en poco tiempo. Emmett se quedó dormido muy pronto en el sofá y Bella estaba en el estéreo de Edward poniendo música muy fuerte pero Emmett no despertó, entonces comenzó a temer de un coma alcohólico o algo así. Bella se dejó caer en el sillón y vio a Jasper en el piso gimiendo y quejándose, luego Edward y Alice volvieron de la cocina.
─ Iré a dormir─ Alice dijo. Rosalie la siguió.
─ Yo también
─ Sólo no vomiten en mi cama─ Edward arrastró las palabras y se pasó una mano por la cara.
─ ¡Será en la cama de Carlisle!─ Rosalie gritó desde las escaleras, donde ayudaba a Alice a subir
─ ¡Eso está mejor! ─ le gritó él de vuelta y Jasper gimió a sus pies. Edward lo pateó y él soltó un chillido de dolor, luego Edward le dio la vuelta y lo dejo boca abajo. Bella se rió.
─ ¡Alguien encienda el aire acondicionado! ─ Bella se abanicó con la mano.
─ Eso pasa cuando bebes y empiezas a sudar alcohol. Tengo algo frío en la cocina, vamos.
Bella se subió a la encimera con un salto y vio como Edward abría la nevera y buscaba algo ahí.
─ Es una paleta. ¿Uva o fresa?
─ Fresa─ ella respondió. Edward se la arrojó al regazo y sólo se quedó mirándola mientras cruzaba los brazos.
Bella no debió haber hecho lo que hizo esa noche. Cuando fueron a dormir. Tuvo consecuencias a corto y a largo plazo.
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Bella sólo lo miró y su mirada había comenzado a ponerlo nervioso y ¿Cuándo putas una chica lo ponía nervioso con una simple mirada? Pero era Bella y Bella le hacía mierdas. Era divertida, inteligente, ocurrente, sexy y le ponía nervioso. Así que se pasó una mano por el cabello porque solía hacer eso cuando estaba incómodo o ansioso o nervioso.
Bella se metió la paleta a la boca y la chupó y la sacó y lo estaba haciendo a propósito, estaba seguro. O tal vez su ebrio cerebro y su necesitado amigo estaban haciendo que viera todo en cámara lenta o algo así.
Permanecieron ahí sin decir ni una maldita palabra, así que Edward intentó huir de su mirada y saltó a la repisa y se sentó junto a ella. Para cuando Bella se había terminado su paleta aún no habían hablado. Ella tiró el palito hacia algún lado, luego puso una mano en la pierna de Edward y le dio un apretón y puta madre.
─ ¿Por qué estabas enojado con Rosalie? ─ preguntó suavemente.
─ Rosalie es una perra─ fue lo único que contestó.
─ Estoy casi segura de que le dijiste algo sobre mí, por eso se puso toda linda conmigo
Edward meneó la cabeza mientras se reía suavemente.
─ No le dije nada sobre ti─ mentira─ y además Rosalie no es linda con nadie─ verdad.
Ella chasqueó la lengua.
Rosalie había sido una perra con Bella y eso como que lo molestó. Edward sabía de sobra de que habían cometido un error y sabía que Rosalie se había ilusionado y cuando le contó sobre Bella le rompió el corazón y la puso celosa. Edward jamás había querido que eso pasara. Simplemente no entendía porque Rosalie se había ilusionado, él no había hecho nada. Sólo besarla y acariciarla, ¿eso significaba algo?
Edward y ella habían hablado pero Rosalie se negó a seguir haciéndolo, no quería demostrar el dolor que le había causado y de alguna manera, sabía que ella había sido la culpable de ilusionarse, Edward era su amigo y Edward siempre tenía a una chica detrás de él. No podía saber por qué lo hizo. Había un montón de cosas que Rosalie le había querido decir pero sabía que lo iban a hacer sentir mal así que las enterró y dejó que le hicieran daño a ella. Esa noche, Rose lloró un poco más y Edward había comenzado a escribir otra canción, sentado en su balcón tocando su guitarra.
Bella se iba a sentir como la mierda al ver que solo había llegado ella y todos se peleaban y de alguna estúpida y loca forma a Edward le importaba ella. Así que…
─ No te creo pero como sea─ saltó de la repisa y sus pechos saltaron un poco y Edward tuvo que mirar a otro lado porque sabía que ella no le dejaría ni siquiera tocarlos. Parecía que todo el avance que habían hecho antes de entrar a la escuela no hubiera servido de nada. Esa chica estaba jugando con su corteza cerebral─ estoy cansada ¿Dónde puedo dormir?
Edward bajó de la repisa y tomó su mano ¿Podía hacer eso, cierto? Sin tentar a la suerte y obtener un ojo morado.
─ Puedes dormir conmigo─ le guiñó un ojo y ella rodó los ojos.
─ Ni en tus sueños, Edward─ él se rió y la guió a la puerta de la cocina.
Emmett seguía dormido en el sillón y Jasper seguía en la misma posición, la música había dejado de sonar y Edward apagó el estéreo. Luego fueron lentamente por las escaleras. A Bella se le revolvió el estómago cuando entró a su habitación y la piel se le puso de gallina. Edward también se sintió raro, sólo Alice y Rosalie habían dormido ahí, cuando estaban demasiado ebrias, entonces Edward se compadecía de ellas y no las sacaba a patadas. Además eran sus amigas de toda la vida, como sus hermanas, así que le importaba una mierda. Aunque ser hermano de Rosalie como que le asqueaba. Entonces pensó que los hermanos no se besaban… sacudió la cabeza ahuyentando los recuerdos.
Bella se dejó caer en la cama y rodó sobre su estómago.
─ ¡Esto es tan genial! ─ dijo contra la almohada─ es como diez veces mi cama
─ Claro que no. Eres una exagerada─ Edward fue al baño y comenzó a cepillarse los dientes. Ella se detuvo en la puerta viéndolo a través del espejo con sus enormes y curiosos ojos cafés.
─ ¿Qué? ─ él preguntó cuándo terminó.
─ Necesito usar el baño.
Edward rodó los ojos y salió. Cuando Edward se estaba sacando la playera, Bella salió el baño y le temblaron las rodillas al ver su tonificada y musculosa espalda.
─ Use tu cepillo de dientes─ anunció.
─ Que asco. Tendré que poner esa cosa en un contenedor de desastre biológico.
─ Descuida, si no has puesto tus pantalones ahí después de acostarte con Tanya todo está bien.
Edward se rió entre dientes y se giró a verla. Tragó seco.
Bella estaba de espaldas a él y se estaba quitando sus jeans y su trasero lo saludó desde atrás de su mini bóxer. Ella lo estaba haciendo a propósito.
Luego lo cubrió con un short que seguramente era de la sección de bebés y se quitó la playera. Cuando eso ocurrió, Edward miró rápidamente el espejo para ver sus pechos. Bella Swan había sacado su pijama de la sección de bebés.
─ ¿Robaste tu pijama de la sección de bebés? ─ Edward preguntó sin dejar de ver su culo─ ¿o la trajiste para hacerme saber que quieres acostarte conmigo? Porque eso sería muy lindo
─Que gracioso, Edward. No la robé de la sección de bebés y no me quiero acostar contigo. Desacertaste─ se giró y detuvo su diarrea verbal cuando lo vio. Ja. Toma esa y chúpala, Swan.
Edward chasqueó los dedos frente a su rostro sólo para hacerla enojar, porque era caliente cuando se enojaba.
─ ¿Hola? Tierra llamando a Chica Bike─ alejó su mano de un golpe y lo miró feo, luego volvió a la cama.
─ No te creas tanto Edward. Estaba viendo el grano que tienes ahí─ lo señaló despectivamente con la mano mientras miraba a otro lado.
Edward se rió porque ella era tan patética.
─ Deja de hacerte la fuerte, sabes que te mueres por mí
─ Claro que no─ mentira.
La ignoró porque lo único que salía de su boca eran mentiras y comenzó a quitarse los pantalones. Quería que viera lo que se estaba perdiendo.
─ Deja ya tu striptease de mierda y apaga la luz.
─ No estoy haciendo esa mierda-mentira. Se rindió, se puso los pantalones de la pijama y arrojó el Converse verde de Bella para apagar la luz.
─ ¡Oh mierda! ─ ella murmuró
─ ¿Qué? ─ Edward ya se había metido a la cama también. Bella estaba tan cerca. Quiso alargar la mano y tocar su brazo o la piel desnuda de su cintura, quería sentir la adrenalina corriendo por sus venas y la piel de gallina.
─ Olvidé mi peluche en mi cama
Edward soltó una carcajada, hizo que la cama temblara.
─ ¡Cállate! ─ lo golpeó en el pecho─ no puedo dormir si no abrazo algo
─ Casi haces que se me pare el corazón, y de todas formas puedes abrazarme a mí. Algunas chicas dicen que soy abrazable
─ Preferiría no dormir antes que abrazarte, no quiero tener que bañarme con cloro para evitar cualquier infección, ya me estoy arriesgando demasiado con tener que estar acostada aquí. Y que algunas chicas digan eso es algo vergonzoso, no deberías andar por ahí diciendo eso.
Chica Bike era ruda.
─ Bueno…─ Edward se acostó dándole la espalda─ haz lo que quieras─ entonces cerró los ojos tratando de dormir, aunque parecía imposible porque era completamente consciente de la cercanía de la chica y de su calor, de su aroma y de sus enormes ganas de besarla.
Bella bajó de la cama y Edward abrió los ojos para asegurarse de que no se iba con Jasper o con Emmett, pero fue hacia su bolso y busco algo ahí.
─ Esa mierda no está ahí, Swan. Supéralo─ ella soltó un quejido y cuando volvía a la cama, se tropezó con algo y cayó sobre él.
Ay no.
Sorprendida, dejó escapar una bocanada de aire y su tibio aliento le acarició el cuello a Edward. La piel se les erizó.
─ ¿Por qué carajos mi zapato estaba ahí? ─ preguntó con la respiración entrecortada.
─ Puede que lo haya arrojado por error─ le contestó, se lamió los labios y él no pudo evitar mirar hacía ahí.
Bella se acercó un poco y sabía perfectamente lo que iba a hacer así que él también se acercó un poco porque en verdad quería besarla; desde aquel primer día en que robó su bicicleta para escapar de su padre.
El corazón latía desbocado, las piernas estaban engarrotadas y las manos sudaban. Su cercanía la estaba poniendo ansiosa y Edward se sentía mareado. Se estaba imaginando sus suaves labios, sus rosados y carnosos labios moviéndose contra los suyos. Un escalofrío le recorrió la espalda. Estaba tan emocionado y la sangre hervía en sus venas, la adrenalina lo estaba cegando. Bella sabía que si se acercaba un poco más sería su muerte. ¿Qué era esto que estaba sintiendo? ¿Lujuria, atracción o lo más temido: amor?
No podía enamorarse de él, no estaba bien, iba a salir lastimada, justo como lo había hecho al esperar algo de su madre. Bella se preguntaba si algún día podría cambiar de opinión, si algún día su mente podría cambiar.
Sin importarle nada más, sin importarle las consecuencias, simplemente el momento, Bella borró la distancia que los separaba y Edward sintió sus labios sobre los de él. Cerró los ojos y un gemido involuntario resonó entre sus pieles. Los labios de Bella eran suaves y se movían insistentemente contra los de él, ansiosa; así que la dejó porque se sentía tan bien, después de unos segundos, Bella rompió el beso.
─ ¡Deja de hacer eso! ─ gruñó, se alejó rápidamente de él y se tiró al otro lado de la cama.
─ ¿Qué? Tú iniciaste─ Edward se apoyó en su codo y la miró intensamente. A Bella se le atoró la respiración en la garganta, Dios, eso era tan cierto.
─ Pues porque… ¡solo cállate! ─ se dio la vuelta y le dio la espalda.
─ ¡No puedes iniciar algo así y dejarme con la palabra en la boca! ─ Edward le jaloneó el cabello.
─ Si puedo y…hablemos después. Estoy cansada.
─ Como sea─ él rezongó y se dio la vuelta, con una molestia en el pecho.
Bella cerró los ojos fuertemente pero aún podía sentir la sensación cosquillosa por todo su cuerpo y todavía sentía los labios de él pegados a los suyos.
Edward se acarició los labios.
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Después del incidente del beso, Bella se comportó como si nada hubiera pasado y eso frustro a Edward. No volvió a comentar nada y él tampoco lo hizo. Cada vez que intentaba hablar con ella a solas, buscaba cualquier oportunidad para escaparse. Como el lunes en el almuerzo. Lo que hizo fue una patada directa a sus bolas.
Cuando Edward llegó a la cafetería vio a Alice y a Rosalie en la fila para comprar la comida así que miró hacia la mesa y ahí estaba ella; con su almuerzo a un lado y copiando la tarea de alguien. Rodó los ojos y con un suspiro fue hacia ahí.
─ Oye Chica Bike creo que necesitamos hablar─ le dijo cuándo se sentó a su lado.
─ ¿Ah, sí? ─ no lo miró y siguió escribiendo en su cuaderno con su letra fea.
─ No te hagas, aún no hemos aclarado lo que paso el viernes─ ella suspiró y al fin lo miró, le arqueó una ceja.
─ ¿Qué paso el viernes, Edward? ─preguntó con voz aburrida
─ ¡¿Qué paso el viernes?! ¡Tú, loca, me besaste!
─ ¿Tiene algo de malo eso? ─ siguió escribiendo, su mano picaba por arrancarle el jodido bolígrafo de la mano y arrojarlo directo a la cabeza de Lauren Mallory.
─ No, fue genial, pero…─ lo interrumpió
─ Entonces no veo cual sea el problema ─ lo miró a los ojos y luego lanzó una mirada rápida sobre su hombro─ tengo que irme
─ No, no tienes que irte ─ él dijo mientras Bella se ponía de pie y guardaba sus cosas en su mochila hippie. Tomó su cuaderno y lo retuvo como rehén.
─ Claro que sí. Mike Newton viene hacia acá─ le arrebató el cuaderno en un descuido y se echó la mochila al hombro
─ ¿Qué? ─ Edward miró sobre su hombro─ ¿me cambias por Newton?
─Así es─ eso fue como una patada directa en las bolas y en el pecho─ dile a Alice que me salvó la vida en Cálculo─ le arrojó el otro cuaderno al pecho-junto con el corazón destrozado- y se fue.
─ ¿Por qué esa cara, hombre? ─ Emmett le dio una palmada en la espalda mientras se sentaba a su lado, jaló la comida de Bella hacia él y comenzó a comer papas fritas. Jasper se sentó junto a él.
─ Bella es un dolor en el culo. Me cambió por Newton…esa bestia.
Jasper soltó una risita.
─ Uh, Newton
─ Sí, eso mismo dije yo
─ ¿Dónde está Bella? ─ Alice preguntó mientras ella y Rosalie ocuparon sus asientos.
─ Se fue, oh y dijo que esto no le había servido para nada─ Edward deslizó el cuaderno a través de la mesa─ y dijo que te jodieras
─ Oh─ Alice jadeó, herida.
Edward se levantó y se fue, cargando su mochila con su mano.
─ ¿Qué carajos pasó? ─ Rose preguntó.
─ Bella lo jodió─ Jasper dijo riéndose. Ese Judas.
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Bella y Edward casi no hablaron y eso estaba cansando al resto del grupo. Cuando uno llegaba, el otro se iba unos minutos después o, descaradamente, en ese mismo instante. Luego, todo se ponía incómodo.
Edward dejó un poco atrás el rencor y el miércoles, intentó hablarle en Biología pero fracasó estrepitosamente:
─ Hey, Bella─ la saludó cuando se sentó junto a ella, antes de que el Sr. Molina entrara al salón.
─ Hey─ le respondió ella, sin despegar la vista del libro en sus manos.
─ Oye, en verdad necesitamos hablar─ él comenzó. Bella apoyó el libro en la mesa y lo miró.
─ ¿Qué es lo que piensas? ─ Bella se acercó un poco más y susurró cuando se dio cuenta de que la pareja de chicas que estaba atrás de ellos, se interesó en su plática.
─ Sólo quiero saber por qué lo hiciste─ le susurró de vuelta.
Bella se encogió de hombros.
─ Simplemente se me hizo fácil, realmente creo que fue un error─ respondió.
Entonces Edward, mientras miraba los ojos achocolatados de Bella, entendió perfectamente a Rosalie Hale.
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El resto del día, Edward tuvo una sensación extraña en la boca del estómago, era sólo un poco similar a la que había tenido la última vez que discutió con Carlisle. Cuando llegó a casa, se encerró en su habitación y trató de escribir una canción. No pudo hacerlo. Tal vez no estaba lo suficientemente inspirado, tal vez lo que le había pasado en clase de Biología no era lo suficientemente bueno como para plasmarlo o, en el peor de los casos y lo que Edward no quería por nada en el mundo, simplemente iba a pasar algo más que fuera la pieza faltante para su próxima canción. Dios, desearía nunca haberla conocido.
Bella se quedó pensando en lo que había hecho y dicho. Mientras miraba la serie de luces que ella y Alice habían colocado por todas las paredes de su habitación, se preguntó si lo que había dicho era un error o no. En realidad, Bella Swan creía que haber caído en su deseo y haber besado a su némesis había sido un error, un error que le acarrearía consecuencias a corto y largo plazo.
Se sentía como en una burbuja; pero contraria a la burbuja en la que había estado el viernes por la noche mientras amasaba los suaves labios de él, esta burbuja era incómoda; la hacía sentir sofocada, con las extremidades pesadas y con una piedra en el pecho. En realidad era peligroso quererlo tanto, desearlo tanto, querer acariciar sus omoplatos-que se marcaban deliciosamente a través de sus playeras-, querer acariciar los lunares de su nuca y de toda su espalda, querer decirle que se dejara crecer la barba para poder besarlo y colocar sus trémulos dedos ahí, querer abrazarlo y querer dormir con él-en el sentido más sucio e inocente de la palabra.
Bella cayó en la cuenta de que lo que había dicho no había sido un error, si no el eco de sus propios sentimientos y pensamientos; y también cayó en la cuenta de que todo esto era peligroso. Que enamorarse de Edward Cullen era peligroso.
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Viernes después de clases.
Lo mejor para todo el mundo.
Lo peor para Edward Cullen.
Decidió dejar de lado el sentimiento de decepción y otra vez, volver a la carga y pedirle, no, exigirle a Chica Bike de que le diera una jodida explicación. Todo esto causo que fuera un desastre en el entrenamiento.
─ ¡Cullen, por el amor de Dios! ─ gritó el entrenador Clapp─ ¡concéntrate! ─ manoteó haciendo señas para que se alineara junto a Emmett.
─ ¿Qué carajos te pasa, Edward? Estás hecho un desmadre─ le dijo su amigo.
─ Cállate y pasa el jodido ovoide.
Emmett negó con la cabeza y le entregó el ovoide a James Linton, entonces el resto del equipo se preparó.
─ Juro que si es por Carlisle te voy a partir la madre─ masculló y una gota de sudor que se resbalaba por su frente, salpicó y cayó al césped.
─ Él puede joderse, no es él. Simplemente me quedé en blanco─ respondió Edward.
─ El entrenador viene para acá─ susurró Linton.
─ ¡Linton, lanza el maldito ovoide! ¿¡Qué está pasando?! ─ se quejó el entrenador rechinando los dientes. Linton no respondió, sólo lo obedeció.
─ Azul 72, Azul 72, hut, hut, hike─ resopló James.
─ ¡Defensa, Whitlock, defensa! ─ gritó el entrenador, Jasper se posicionó pero demasiado tarde, porque el entrenador Clapp los obligó a hacerlo de nuevo.
Fue un mal entrenamiento y Edward terminó de confirmarlo cuando Clapp lo llamó.
─ Si sigues con esa actitud, te dejaré corridas por dos semanas, ¿entiendes?
─ Ay, por favor, corridas no. Odio esa porquería─ suplicó Edward en un tono condescendiente.
─ Entonces concéntrate─ el hombre le dio un golpe en el pecho y se alejó trotando a través del campo. Edward lanzó un escupitajo y jaló la pequeña toalla que traía colgando del hombro para limpiarse la frente.
─ Corridas, mis pelotas─ espetó.
Entonces, como si sus antenas estuvieran encendidas, supo exactamente cuando la banda dejó de ensayar; fue cuando escuchó sonar el silbato de Privet, el profesor de música, y después de unos segundos, cuando escuchó el grito grupal, coreando "espartanos". Era ahora cuando decidía hablar con Bella.
Se pasó la toalla blanca por la cara y mientras se aproximaba a la otra cancha con tejado, se limpió el cuello. Seguía sintiendo el sudor escurrir por su nuca y resbalar por la espalda.
Los estudiantes de la banda comenzaron a salir y el bullicio no se hizo esperar. Unas chicas le sonrieron y Edward las saludó con un gesto vago de mano, sin dejar de buscar a Bella con la mirada. La encontró en una esquina, desarmando su saxofón mientras el estuche permanecía abierto en el piso. Entonces, caminó hacia allá.
─ Hey, Swan─ la saludó en un murmullo. Bella lo miró rápidamente y pestañeó desviando la mirada, fingiendo que no se había sorprendido.
─ Hey, tú─ musitó y fijó su vista en el instrumento. Quitó la lengüeta.
─ Probablemente te tenga hasta la madre con esto pero Nosotros. Necesitamos. Jodidamente. Hablar. Ahora.
Bella lo miró y arqueó una ceja. Edward le devolvió el gesto.
─ ¿Te importaría dejarme terminar con esto? ─ y sin esperar respuesta siguió haciendo su trabajo. Edward zambutió las manos en sus shorts y suspiró.
Una vez que Bella terminó, la cancha estaba casi vacía, salvo por una pareja de nerds de la banda que caminaba a través de la explanada.
─ ¿Qué necesitas? ─ preguntó Bella y se cruzó de brazos.
─ Necesito saber por qué me besaste... ─ Bella boqueó, a punto de interrumpirlo─ y no quiero que digas que fue porque se te hizo fácil y bla, bla, bla. Quiero la verdad. Estoy harto, B.
Ella suspiró y casi lo fulmina con la mirada, apretó los labios.
─ Pues porque pude y quise, así de fácil.
Entonces, Edward quiso golpearla.
─ Pero, ¿por qué? ¿Estamos en la misma página? ¿Estás dispuesta a intentar eso conmigo?
Bella dejó escapar una risa seca, cortante, como cuchillas.
─ No me voy a acostar contigo, Edward; un beso no significa nada, al menos para mí, como te dije, fue un error. Será mejor que me vaya ahora y será mejor que tú te busques a alguien más. No eres lo suficientemente bueno.
Bella se inclinó y tomó su instrumento, con todo y estuche. Sin decir nada más, se fue.
Entonces las cuchillas se le encajaron a Edward en el pecho.
…
Perdón por tanta demora, pero estaba atareada, ahora es semana de exámenes. Intentaré el fin de semana. Gracias por la espera, por sus alertas, favs, rr, por leer y por su tiempo. Nos leemos en el siguiente. Las espero en la caja de comentarios.
