Disclaimer: Twilight y sus personajes le pertenecen a Stephenie Meyer, yo sólo juego con ellos.
Mocking the bounds
Capítulo 13
"… sólo deja de llorar,
todo estará bien,
me dijeron que el final está cerca
tenemos que escapar de aquí.
Recuerda todo estará bien,
podemos encontrarnos de nuevo
en alguna…"
Un golpeteo en la puerta detuvo a Emmett de su tarareo, se arrancó los audífonos de las orejas sin detenerse a pausar la música, giró su cabeza para ver la puerta de su oscura habitación.
─ Pasa─ dijo.
La puerta se abrió lentamente, revelando la figura de una mujer delgada, castaña, de cabello largo y rizado que le caía sobre los hombros, estaba usando un camisón color rosa palo y una bata a juego sobre éste. Clarece le sonrió a su hijo, una sonrisa sencilla, sin mostrar los dientes. Se apoyó en el marco de la puerta.
─ Está oscuro aquí dentro─ comentó.
─ Tengo dolor de cabeza, mamá─ respondió Emmett.
─ Lo siento… sólo venía a decirte que voy a dormir un poco─ Emmett suspiró. Su madre había desarrollado una conducta extra dependiente hacia él desde la muerte de su marido.
─ Está bien, má─ Emmett volvió a mirar el techo─ ve a dormir un poco─ respondió.
La madre de Emmett siempre estaba durmiendo, siempre estaba atrincherada en su habitación, a oscuras y vestida con camisones. La única razón para salir de su cueva era para servirse más agua en la jarra que colocaba en su mesa de noche, junto con un vaso, para poder tomar sus antidepresivos. Emmett estaba harto.
Volvió a mirarla para ver si estaba cargando con una jarra o con un vaso. Nop, no estaba cargando con nada de eso, pero Emmett pudo ver el relieve de un frasco de pastillas en la bolsa de su bata. Ah, tal vez las había olvidado en alguna parte de la casa.
─ ¿Por qué tienes dolor de cabeza? ¿Quieres una pastilla? Funcionan─ ella preguntó.
Emmett apretó los labios y rodó los ojos, aunque ella no pudiera verlo.
─ No, mamá, no quiero una pastilla, sólo dormiré un poco
─ Tal vez una píldora funcione, a mí me funciona─ insistió.
─ ¿Enserio te funcionan, mamá? ¿Te funcionan las píldoras? ─ preguntó en doble sentido y con un toque de sadismo impreso en sus palabras.
Clarece ahogó un jadeo.
─ Algunas veces─ ella respondió, mirándose las manos hechas nudo.
─ Tal vez tienes que hacer algo para que funcionen, tal vez debes dejar de hacer algo─ opinó Emmett, tácito.
─ Voy a dormir ahora─ fue todo lo que dijo y se apresuró a tomar el pomo de la puerta para cerrarla.
─ Has estado atrapada aquí por siempre y simplemente no puede decir adiós.
Clarece asintió en silencio, con los ojos llenos de lágrimas, luego cerró la puerta lentamente.
─ Joder─ masculló Emmett y volvió a colocarse los audífonos. La música ayudaba con el dolor de cabeza.
"Cuando estés completamente sola
llegaré a ti.
Cuando te sientas triste,
estaré ahí también…"
Un mensaje llegó, causando que el volumen de la música se bajara, Emmett suspiró y tomó el teléfono con una mano. Lo encendió.
Jasper: "Viejo, algo malo pasó… ven a casa de Alice"
Emmett pegó un brinco, se sentó en menos de un segundo.
Emmett: "Voy hacia allá"
Se puso los zapatos tanteando en la oscuridad y sin buscar algo más, tomó su teléfono y corrió escaleras abajo. Al tomar las llaves del auto, tiró algunas cosas que había por ahí pero no le importó y se dirigió a su carro en grandes zancadas. Entró, lo encendió y salió rumbo a casa de Alice.
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La puerta se cerró fuertemente, causando que la pintura rusa colgada en la pared se tambaleara.
Jasper, Alice, Edward y Bella miraron hacia la entrada de la sala de estar al mismo tiempo. Por ahí entró Rosalie, con el cabello alborotado y los ojos rojos; Bella no sabía discernir si se trataban de furia o de lágrimas, Rosalie se abalanzó contra Alice, que estaba sentada junto a Jasper.
─ ¡Gracias, enserio gracias! ─ colocó sus manos en los hombros de Alice y la zarandeó. Jasper tomó su antebrazo e intentó alejarla.
─ ¡Eh, Rose! ─ Edward se levantó y fue hasta ella. La tomó de los hombros, jalándola.
─ ¡Lo siento, no le dije nada! ─ Alice gritó con su maldita voz chillona, tratando de defenderse. Lucía cómica, como una muñeca y con voz distorsionada por el ajetreo.
─ ¡Rose, basta! ─ Jasper se levantó y la empujó, finalmente Rose liberó a Alice. Edward la sujeto de la cintura.
─ ¡No le dije nada! ─ Alice repitió.
─ Eh, chicos─ Bella susurró medio bajito medio alto, desde su lugar detrás de Edward. Para el tiempo en que se había levantado los chicos ya habían logrado separar a la fiera de Alice.
Ellos la miraron, Bella miraba hacia la entrada del salón. Siguieron su mirada. Rose ahogó un jadeo. El resto se quedó mudo, Edward soltó a Rosalie y dio un paso atrás.
─ ¿A quién no le dijeron nada? ¿Qué pasa? ─ preguntó Emmett, luego entró y los miró a todos, a cada uno, cuando miró a Edward, éste zambutió las manos en los bolsillos de su pantalón y se miró los zapatos, luciendo hasta la madre de culpable. Rosalie desvió la vista y se cruzó de brazos─ ¿Qué pasa chicos? ─ insistió.
Bella y Jasper retomaron su lugar, Emmett se aproximó hacia el sofá en donde estaban Alice y Jasper y se sentó en el reposa brazos. Luego de un silencio denso, Edward fue a sentarse junto a Bella. Rosalie miró alrededor… decidió sentarse en el pequeño asiento que acompañaba a la mesa de centro. Colocó las manos sobre sus muslos y se miró las uñas.
Emmett seguía mirándolos, interrogante, y el resto a excepción de Rosalie se miraron entre sí, como viendo quién iba a comenzar.
─ Rose, perdón, se me salió decírselo a Jasper─ murmuró Alice. Rosalie la miró, luego al rubio y le entrecerró los ojos. Jasper se ajustó sus anteojos, incómodo y miró hacia el techo.
─ Creí que era necesario que lo supiera, todos lo sabemos ya… no es mi culpa ni de Alice, fue tuya por abrir la boca… y fue culpa de, ya sabemos casi todos, de quién en un inicio─ Jasper se defendió hablando rápidamente sin pausas, seguía mirando el techo.
Rosalie rodó los ojos, fastidiada, y volvió a mirarse las manos.
─ Creo que esto es algo que deberíamos aclarar Emmett y yo─ dijo ella.
Alice, Jasper y Bella pegaron un brinco, levantándose de sus asientos.
─ ¡De acuerdo! ─ dijo Jasper.
─ ¡Claro! ─ Alice pegó un brinco hacia la salida.
─ ¡Sí! ─ coincidió Bella.
─ Vamos, Bella, ayúdame a hacer galletas─ dijo Alice.
─ Con gusto─ salieron rumbo a la cocina, empujándose la una a la otra, dejando a Emmett aturdido y confundido. Jasper las siguió, sin decir nada más.
Edward se quedó de piedra en su lugar, mirando alternadamente entre Rosalie y Emmett. Emmett lo miró con cara de "¿qué chingados pasa?". Edward desvió la mirada, no iba a encogerse de hombros, por Dios.
Rosalie alzó la cabeza y miró a Edward.
─ Edward, lárgate─ ordenó mordaz.
Él se quedó en su lugar, mirándola fijamente. Ella lo miró de vuelta.
─ … por favor─ dijo con voz más suave.
Edward no respondió, sólo se levantó, sin mirar a Emmett se fue a la cocina. Cuando llegó ahí, se dio cuenta de que ninguno de los tres parecía con la actitud de hacer galletas. Simplemente estaban susurrando, encaramados en los taburetes e inclinados en la encimera, con sus cabezas juntas. Cuando Edward entró, se callaron y lo miraron. No se movieron.
Edward suspiró, se acercó y se sentó junto a Jasper. Apoyó las manos en la encimera, entrelazando los dedos.
─ ¿Se lo dijeron ya? ─ Alice preguntó en un susurro.
Edward estaba viendo fijamente sus manos, negó en silencio. El trío se miró. Bella finalmente se alejó de ellos y se sentó correctamente en el taburete. Suspiró. Edward la miró. Bella no lo miró de vuelta.
Se sentía mal, se sentía traicionada pero ya había llorado sus penas, ahora simplemente se encontraba en el limbo de sus emociones. No que necesitara recordatorios del dolor.
Alice fue hacia la nevera y sacó un bote de helado, abrió un cajón y sacó cuatro cucharas. Lo colocó sobre la encimera, en el centro de todos.
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─ ¿Qué pasa, Rose? ─ Emmett se había sentado en el antiguo lugar de Bella, ahora estando más cerca de la rubia. Ella inhaló profundamente y lo miró.
─ Tienes que entender que lo hice sin pensarlo, no estaba pensando, todo lo que pasó fue un error… un enorme y horrible error.
Emmett había apoyado los codos en las rodillas y sus manos colgaban en el centro, miró el espacio entre sus piernas. Suspiró.
─ Supongo que tiene que ver con Edward─ él murmuró. Rosalie arqueó levemente la ceja, cuestionando─…por haber sido el único que se quedó y no quería irse. Bella también está envuelta, por cómo te miraba…
─ ¿Qué? ─ la voz de Rosalie se ahogó en un susurro y volvió a mirarse las manos.
─ Sólo dilo y ya.
Rosalie no dijo nada por unos segundos, unos largos y tortuosos segundos para Emmett… y para ella. El resto seguía comiendo helado en la cocina, esperando alguna señal… largos y tortuosos segundos para Edward también, que no había probado el helado. Dolorosos y confusos segundos para Bella, que ya iba por su quinta cucharada de helado. Era un buen helado.
─ Un par de días antes de iniciar la escuela, Edward me visitaba todas las noches e íbamos a mi habitación─ se calló. Emmett seguía viendo el piso─ él vino una vez y algo había pasado con mis padres, estaba llorando, él me escuchó… una cosa llevó a la otra. Nos besamos hasta el cansancio… todas y cada una de esas noches─ terminó. Su voz fue haciéndose cada vez más baja.
Emmett seguía en la misma posición. Rosalie también. Las manecillas del reloj y los cantos de los pájaros en el exterior eran los únicos sonidos.
Emmett se levantó y sin mirar a Rosalie ni buscar a nadie más, se fue.
Cuando la puerta principal se escuchó cerrarse, Bella, Jasper y Alice se miraron. Edward seguía mirándose las manos.
Luego de unos segundos, fueron a la sala. Edward esta vez los siguió. Rosalie seguía sentada en el mismo lugar. Una ira cegadora y una oleada de celos profundos se arraigaron en el pecho de Bella. La tristeza le dio una patada en el estómago y el dolor una bofetada. Le temblaron las rodillas.
─ ¿Y Emmett? ─ preguntó Jasper en un murmullo. Seguía sosteniendo el bote de helado.
─ Se fue─ respondió Rosalie.
Entonces Bella comprendió que eso fue lo que debió de haber hecho desde antes. No debió de haber ido a casa de Alice. Bella debió quedarse en casa, asimilando las cosas, debió quedarse en casa odiando a Rosalie y odiando a Edward. Bella comprendió que debió de haberse ido.
Con esa certeza palpitándole en la cabeza y en las entrañas se aproximó a la salida.
─ Bella…─ Rosalie la llamó, poniéndose de pie, pero Bella no se detuvo. Bella se fue también.
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"Lo he dicho una vez,
lo he dicho dos veces,
lo he dicho mil veces de mierda.
Que estoy bien, que estoy bien,
que todo está en mi mente…"
─ Edward…─ Esme lo llamó desde la puerta de su habitación, Edward no respondió. Entró y se acercó a él. Estaba sentado en su escritorio, escribiendo algo y con los audífonos puestos─ Edward─ le dio unos toquecitos en el hombro. Edward pegó un salto y se arrancó los audífonos.
─ Dios, me asustaste─ se quejó. Esme se rió bajito.
─ Te estuve hablando desde antes… la cena está lista─ le depositó un beso en el tope de la cabeza y se alejó rumbo a la salida.
─ Ahora bajo
Esme salió cerrando la puerta tras de sí.
Cuando Bella se fue de la casa de Alice. Todo se quedó en silencio. Jasper seguía comiendo helado.
─ Tienen que arreglar esta mierda. Amo a mis amigos, quiero la paz─ inició Jasper con sus mierdas hippies mientras se ajustaba los anteojos.
─ ¡No me digas! ─ Rosalie manoteó estampando sus manos en los muslos.
─ Pues si… tienen que arreglarlo─ siguió picoteando Alice.
─ Debo irme─ dijo Edward y salió de ahí.
No supo qué pasó luego de eso, no supo si Rosalie se fue… y todo empeoraba porque no tenía su teléfono con él. Carlisle había vuelto y tuvo que devolvérselo a Esme.
Necesitaba arreglar las cosas con Bella, porque había creído que todo estaba bien, pero cuál fue su sorpresa al ver la forma en que había actuado en casa de Alice. Claramente, nada estaba bien. Necesitaba arreglar las cosas con Emmett, Dios, era Emmett… su amigo de toda la vida, no podía estar mal con él. Simplemente no podía, pero dudaba que Emmett quisiera verlo ahora.
Necesitaba y debía arreglar cosas.
Con un resoplido, arrojó la pluma y cerró su diario, en donde escribía sus canciones, dejó su habitación para bajar a cenar. Ni que tuviera hambre.
Edward evitó cualquier tipo de contacto visual y verbal con Carlisle, no estaba de un muy buen humor y sabía que Carlisle iba a hacerlo sentir peor y lo iba a hacer enojar, no quería estar enojado y desolado al mismo tiempo.
Lamentablemente no pudo pasar la cena sin que Carlisle le hablara.
─ ¿Revisaste los documentos que te di? ─ Carlisle preguntó.
─ ¿Qué documentos?
─ El sobre amarillo, el que te…
─ Ah, seh─ respondió y siguió revolviendo la comida.
Luego de unos segundos en que Carlisle esperó que agregara más, preguntó:
─ ¿Y qué piensas?
Edward sólo asintió con la cabeza.
─ Voy a necesitar más tiempo─ mintió sin saber de lo que estaba hablando.
─ Oh, de acuerdo─ su padre respondió contento. Edward evitó rodar los ojos.
Esa fue la única conversación que tuvieron.
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Estaba aburrido. Cualquiera pensaría que cinco días libre de escuela eran lo mejor pero no para Edward, el fin de semana había estado entretenido en parte, incluso el lunes; pero martes y miércoles, Dios, habían sido un infierno.
Despertó temprano y decidió salir a correr por el bosque, tal vez un poco de aire fresco le iba a aclarar la mente y hacerlo sentir mejor. Cuando terminó su entrenamiento se dio cuenta de que no había sido así y sólo había conseguido que sus tenis nuevos se llenaran de lodo y hojas. Resopló y cuando llegó a la puerta de su casa, miró la carretera que se extendía y conducía hasta el centro del pueblo.
No había nada qué hacer. Bella estaba en la escuela. Emmett estaba en la escuela. El resto de cosas no le interesaban. ¿Escribir una canción funcionaría? Meneó la cabeza y se apresuró a entrar a la casa, asegurándose de ir descalzo para que Esme no comenzara a molestarlo con limpiar el camino que dejaría lleno de lodo si usaba zapatos.
Tomó una ducha y cuando terminó, tomó su guitarra. Rasgó las cuerdas… ¿cuánto tiempo faltaba para que la escuela terminara?, ahora todo estaba jodido con Bella, con Bella, por Dios, no iba a soportar estar alejado de ella, no quería verla pero al mismo tiempo lo quería.
La guitarra emitió otro sonido.
"Cayendo de nuevo,
necesito un energizante
te he estado llamando "amiga"
debería rendirme.
Estoy enfermo y estoy cansado también.
Lo puedo admitir, no soy a prueba de fuego.
Puedo sentirlo quemándome,
puedo sentirlo quemándote,
espero no matarme,
espero no agobiarte,
Si lo hago, si lo hago"
Edward echó la cabeza atrás, fastidiado, pero no dejó de mover los dedos sobre las cuerdas de la guitarra. ¿Y si enserio escribía una nueva canción? El sonido se detuvo abruptamente y alcanzó su cuaderno.
Cómo comenzaría esta vez, cerró los ojos y lo primero que se le viniera a la mente.
"He soñado contigo casi todas las noches de esta semana,
porque está ésta canción que he encontrado
que de alguna manera me hace pensar en ti
y la pongo en repetición hasta que me quedo dormido,
derramando bebidas en mi sillón…
¿quiero saber si este sentimiento fluye en ambos sentidos?
Estoy triste por verte ir, de alguna manera esperaba que te quedaras.
Podríamos estar juntos, si tú quisieras"
Ésta sería una canción que habría comenzado como una carta. ¿Debería titularla "Para Bella" o eso sería demasiado arriesgado?
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─ El problema es que no sé si debo perdonarlo─ Bella meneó la cabeza, hablando en susurros en clase de Inglés.
─ El problema es que estás pensando en el deber y no en el querer. Que se joda todo el mundo, que se joda lo que está bien o lo que está mal, hazlo sin miedo, haz lo que tú quieras─ respondió Jasper. Bella lo miró, mortificada─ deberías seguir a tu corazón.
Bella se rió ligeramente.
─ ¿De dónde sacaste toda esa basura poética, Jasper? ¿Estás leyendo a Shakespeare? ─ se burló y luego le dio una mordida a su cupcake. Alice había hecho un montón y los había llevado a la escuela. Bella estaba comiendo su parte a escondidas entre clases, cuando los profesores no estaban mirando.
─ ¿Sabes qué, Swan? ¡Jódete! ─ él respondió molesto, con un mechón de cabello rubio cayéndole en la frente. Se giró en su asiento, dándole la espalda a Bella. Bella se rió en silencio y le picoteó el hombro.
─ ¡Vamos, idiota! Necesito ayuda─ le dijo.
Jasper resopló y otra vez se giró. Apoyó su brazo en el respaldo de su silla y el codo quedó en la mesa de Bella, haciendo que su cupcake casis e cayera. Bella lo vio feo.
─ Eso es lo que yo pienso, que no te importe si Emmett perdona a Rose o si Rose se suicida o si Emmett la mata, sólo… Dios─ alzó las manos al cielo─ sólo arregla las cosas con Edward, de cualquier forma, perdonándolo o no, pero sólo arréglenlo. Las cosas luego pueden arreglarse con Rose.
─ Rose es mi amiga también─ Bella objetó.
─ Peeeero… Edward es más que tu amigo…─ Bella iba a protestar a lo evidente, Jasper alzó un dedo, mandándola a callar─ no mientas.
─ Maldición─ ella refunfuñó.
─ Sólo haz lo que tú quieras. Escucha a tu corazón, escucha esa suave voz que te canta al oído y te dice: "Oh, Bella, sabes que lo amas, lo amas"─ Jasper canturreó. Bella lo golpeó en el hombro y Jasper se rió ligeramente. El timbre sonó.
─ Maldición, no me terminé ésta mierda─ Bella farfulló y se metió el restante a la boca, recogió sus cosas rápidamente, Jasper ya la estaba esperando y cuando llegó a Biología todavía seguía masticando esa cosa.
Cuando llegó a Biología, Edward aún no estaba, no iba a estar hasta el jueves, se sentó en su asiento de siempre, entonces supo lo que tenía qué hacer.
Era cierto lo que decía Jasper, todo lo que el mundo decía sobre lo que estaba bien o lo que estaba mal podía joderse. Ella quería estar bien con Edward, ella quería a Edward, estaba loca por él, la única solución para eso era perdonarlo. Era estar junto a él, porque estos días sin él habían sido… sólo habían sido días.
Lo había decidido y ya, ésta tarde o ésta noche, cuando Edward la llamara se lo iba a decir. Iba a perdonarlo.
Sin embargo, Edward no llamó.
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La peor clase fue Cálculo. Tenían asientos asignados, si no fuera por eso, Bella estaría segura que Emmett estaría sentado lo más lejos posible de Rosalie. Una sola fila de pupitres separaba a Bella de la pareja. No estaban hablando, Emmett no miraba a Rosalie ni le había hablado en toda la clase, sería raro que lo hiciera; en cambio, Rosalie sólo se la pasó contemplando la espalda de Emmett, le miraba también la nuca como deseando que él se girará y le dijera un "Hola" o un "dejemos todo lo malo atrás" o alguna cosa parecida.
Por su parte, Rosalie no miraba a Bella, sólo miraba hacia el frente, no había miradas de soslayo o no hacía ninguna pregunta sin importarle que Robin, el chico que estaba entre ellas, se sintiera incómodo al intentar no escuchar una conversación ajena.
Sólo una vez, Emmett miró a Bella directamente y le hizo una pregunta sobre qué límite había encontrado en el ejercicio 2; cero, no tiene límite; genial, gracias; Emmett volvió a girarse y a concentrarse en su ejercicio. En ese momento, Rosalie lo había mirado directamente y Bella estaba segura que Emmett había sentido su mirada.
Al terminar la clase, Emmett tomó sus cosas y se fue sin esperarlas, como lo hacía siempre, Bella se retrasó y unos costosos zapatos llegaron a su vista, alzó la mirada y vio a Rosalie ahí, de pie, frente a ella, apresando sus libros con más fuerza de la necesaria contra su pecho.
─ Hola─ Rose murmuró. Bella se puso de pie y se llevó su mochila con ella.
─ Hola─ respondió y asintió con la cabeza.
─ Bella, sé que debes sentirte mal… triste, traicionada, dolida, confundida… lo que sea que sientas─ Rosalie hablaba lentamente, como analizando cada palabra, Bella la miró directamente─ pero quiero disculparme, enserio, yo ni siquiera sabía de ti… hasta una noche antes de conocerte. Lo siento mucho, espero que…
─ Está bien─ Bella interrumpió sus disculpas─ está bien, no te preocupes. Deberías preocuparte por Emmett─ entonces la rodeó y se fue.
¿Qué tan malo sería el almuerzo?
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Jueves. Ya era jueves y después de la hora de mierda de Cálculo estaría la hora de mierda de Inglés y Edward ya estaría ahí.
Antes de entrar a clase, Bella se detuvo fingiendo leer unos afiches que estaban pegados en la pared pero realmente estaba armándose de valor. Dios, deseaba que le salieran alas para irse volando a Bora Bora… o deseaba suicidarse.
Finalmente entró, Jasper estaba en su lugar de siempre, ya no ocupaba el lugar de Edward y estaba comiéndose un cupcake, ¿acaso Alice había traído más de esas cosas?
Edward aun no llegaba a clase, así que fue más sencillo atravesar el pasillo y tomar su lugar habitual. Jasper la saludó con un asentimiento de cabeza y siguió masticando, mientras sacudía la cabeza al son de la música que se escuchaba a través de sus audífonos.
Bella tamborileó los dedos sobre el escritorio, esperando, muriendo lentamente. Miró a sus manos.
Edward entró al salón, lo supo sin siquiera levantar la mirada. Estaba segura que se veía asombrosamente atractivo y que iba a mirarla mientras caminaba por el pasillo, saludaría a Jasper entrechocando las palmas y los puños, luego dejaría caer su mochila a un lado de su escritorio y dejaría caer su maravilloso cuerpo en la silla, causando que las partículas de polvo se sacudieran y revolotearan alrededor de Bella y que una suave brisa de aire llegara hasta ella y así podría oler esa increíble colonia que Edward usaba.
Edward estaba usando una playera blanca. Se pasó una mano por el cabello, resbalándola hasta la nuca y rascó el cabello de ahí. Un solo cabello color castaño cobrizo cayó sobre el escritorio de Bella, lo contempló, contempló el brillo que había en él causando que se viera rubio. Lo tomó entre sus dedos índice y pulgar.
La profesora llegó.
─ Ah, otra vez Cullen─ molesta, fue lo primero que dijo al entrar al salón. Si, otra vez, pensó Bella.
Miss Sheriddan había entrado empujando un televisor. Fácilmente se podía vislumbrar una clase libre.
─ De acuerdo, gente, tendremos una clase didáctica hoy─ canturreó. Vaya, ahora las clases libres se llamaban así. Algunos hicieron "woo" y Miss Sheriddan los miró feo─ no es una clase libre, tienen que escribir un ensayo─ luego siguieron los "ahh".
A mitad de la clase, cuando ya todo estaba en penumbras desde hace un rato, Edward se giró en su asiento y dejó un papel sobre el escritorio de Bella. Ahora Bella jugaba el papel de Rosalie, no había estado prestando atención al documental o película o cualquier cosa que estuvieran viendo y se la pasó contemplando la espalda de Edward, mirando esos endemoniados lunares en su nuca, sólo estaba esperando que él se girara… como seguramente Rosalie había deseado que hiciera Emmett. Y cuando Edward lo hizo, fue la primera vez que Bella miró la pantalla, fingiendo que no había estado viéndolo.
Cuando Edward volvió a su posición normal, Jasper giró su cabeza hacia Bella y ella alzó la mano, mostrándole el dedo medio. Jasper ahogó una risa y volvió a posar su mirada en el televisor.
Bella alargó la mano lentamente hasta que tomó el papel y lo desdobló, maldición, hasta parecía que olía a Edward, el condenado. La luz del televisor le servía a medias para leer las líneas que Edward había escrito, aunque eran muy pocas.
"Bella, creo que me odias y aunque no esté muy bien con eso, puedo entender por qué lo haces. No estaba pensando en ese momento, además de que ni siquiera sabía que tan enserio iba, creí que contigo sería igual que con el resto. En verdad lo siento y espero que puedas perdonarme".
Directo, al grano y sin romanticismos. Genial, no necesitaba eso, no estaba mentalmente preparada para esa palabrería.
La clase terminó, Edward no la miró y se marchó.
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El almuerzo fue horrible.
Fue horrible en primer lugar porque las papas fritas en la charola de Bella estaban quemadas, fue horrible en segundo lugar porque había olvidado echar un chocolate a la mochila por la mañana, fue horrible en tercer lugar porque nadie en la mesa hablaba y fue horrible en cuarto lugar porque en el momento en que Rosalie llegó a sentarse, Emmett se levantó con todo y su bandeja y dejó la cafetería. Nadie dijo nada tampoco.
Rosalie miró a Bella brevemente cuando Alice comenzó a hablar sobre un nuevo videojuego-resultaba que ahora se había iniciado en ese mundo-y Edward y Jasper decidieron ponerle atención.
Al parecer Emmett odiaba más a Rose que a Edward porque claramente no se movió mientras él estaba aquí.
Edward no miró a Bella y Bella sólo miró a Alice y a Jasper. Sip, el almuerzo del jueves fue horrible.
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Edward encontró una manera de interceptar a Bella en el estacionamiento luego de que la práctica de la banda de música hubiera terminado. Se había quedado a hablar con el entrenador para tratar de persuadirlo de que volviera a admitirlo en el equipo argumentando los próximos juegos estatales pero el entrenador no dio su brazo a torcer.
Así que se encontraba con Bella en el estacionamiento, ella estaba abriendo la puerta de su camioneta cuando Edward borró la distancia que los separaba al trotar levemente.
─ ¡Eh, Bella! ─ la llamó, tomándola levemente por el codo. Bella se detuvo de abrir la puerta de su camioneta─ leíste mi nota─ no fue una pregunta, fue una afirmación.
─ Sí─ respondió dudosa, aunque no tenía nada que responder.
─ En verdad lo siento, aunque deberías de entender que nosotros… nosotros no éramos nada serio y que…─ Bella lo interrumpió colocando el dedo índice sobre sus labios, callándolo.
─ Sólo cállate y abrázame, idiota.
Una sonrisa tímida atravesó el rostro de Edward.
─Dios─ y la atrajo a sus brazos.
…
That's all folks! Qué les pareció este capítulo luego de una eternidaaaad? Comenten ahí abajito y nos leemos en el próximo. Gracias nuevamenteJ.
