Disclaimer: Twilight y sus personajes le pertenecen a Stephenie Meyer, yo sólo juego con ellos.

Mocking the bounds

Capítulo 19

El despertador sonó desesperado.

─Humpf…─ Bella enterró la cara en la almohada. Sacó el brazo de la colcha y golpeó al despertador, haciéndolo caer al piso. Seguía sonando y saltando contra el piso.

Bella abrió los ojos y miró la ventana. El vidrio estaba empañado. Genial. Un puto día frío.

Se escuchó la cadena del baño y Bella se removió contra las mantas. Se las quitó de encima y fulminó con la mirada al despertador. Lo apagó y lo dejó en su sitio.

Fue hasta el armario y miró adentro. Comenzó a vestirse cuando escuchó que Charlie salió del baño. Le rodó los ojos. Lo odiaba en estos momentos.

Cuando estuvo vestida fue hacia el baño. Estaba pensando en desayunar cereal.

Para cuando estuvo lista, tomó su mochila y el estuche de su saxofón y salió de su habitación. Se encontró con Charlie cerca de la puerta. Se estaba colgando su cinturón.

─ Le puse nuevos neumáticos a tu camioneta, los otros estaban gastados─ él le dijo, mientras Bella entraba a la cocina y tomaba una manzana. Adiós cereal. Charlie hacia que se le revolviera la panza.

─ Gracias─ dijo secamente y tomó las llaves de la pickup, que estaban colgadas junto a la puerta. La extrañaba, Edward la había estado llevando estos días y extrañaba el olor y el sonido de la camioneta.

Abrió la puerta y salió. Una ligera brisa de rocío le mojó la cara.

─ ¿¡Te espero para cenar!? ─ Charlie le gritó desde dentro de la casa.

─ No─ Bella respondió.

Sonrío cuando el sonido de encendido de la camioneta llenó el ambiente. ¿Qué rayos pasaba con Charlie? ¿Ahora ya actuaba como si nada hubiese pasado? Eso la enojaba.

Cuando llegó al estacionamiento de la escuela vio cómo todos caminaban hacia el edificio, buscando cobijo del frío. Llevaban chamarras, bufandas, gorros… demonios, había olvidado su gorro. Refunfuñó y eso la enojó más.

Todo indicaba que iba a ser un mal día. Y no se equivocó.

─ De acuerdo, entonces tienen que entregar su trabajo el 7 de diciembre, ¿les parece? ─ Miss Sheriddan apuntaba el calendario en su computadora, mientras toda la clase seguía tomando notas.

Miss Sheriddan les había encargado un proyecto, quería un folleto y una presentación sobre un país. Bella era buena en Geografía y le gustaban las culturas y todas esas cosas interesantes que cada país tenía para ofrecer así que estaba emocionada y le agradaba ese dichoso proyecto. Pero todo se arruinó cuando Miss Sheriddan dijo lo siguiente:

─ Entonces será en parejas y habrá un trío, obviamente elegidos por mí…

Los quejidos no se hicieron esperar.

─ Y también yo les elegiré el país, les ahorraré trabajo…

Más quejidos. Bella rodó los ojos. Miss Sheriddan podía meterse su proyecto por donde no brilla el Sol.

Bella creía que eso era lo peor, pero lo peor, estaba a punto de comenzar.

─ De acuerdo… entonces…─ Miss Sheriddan se puso sus anteojos y tomó su lista, comenzando a formar los equipos. Entonces fue turno de Bella─ tenemos a Swan Bella con Stanley Jessica.

Bella se ahorró el gemido de frustración que iba a salírsele. Jasper se rió bajito a su lado y Edward se pasó una mano por el pelo, exasperado. Bella sintió como la mano de Jessica la sacudió por el hombro y cerró los ojos con fuerza. ¿Por qué Jessica actuaba tan emocionada? Si era claro que ambas se odiaban.

Jasper quedó emparejado con Mike y Edward con un chico llamado Tom.

─ Vayamos a los países…─ Miss Sheriddan proyectó los nombres de los países y los estableció sin orden especifico.

Bella iba a trabajar con Jessica e iban a investigar sobre Islandia.

─ Eso no es todo, chicos─ Miss Sheriddan anunció, ¿podía callarse ya? No había otra cosa peor que eso─ van a vestirse y a bailar, tradicionalmente, como su país.

¿QUÉ?

Bella no era la única acomplejada, todo el grupo rompió en argumentos y quejidos. La profesora alzó las manos, aplacando el ruido.

─ No lo hagan si no quieren, pero estarán reprobados. Ahora si no hay más preguntas, proseguiremos con la clase.

Maldita Sheriddan. Bella la fulminó con la mirada.

Cuando la clase terminó todos recogieron sus cosas y Jessica detuvo a Bella mientras tomaba su mochila.

─ Bella, ¿te parece bien que iniciemos este fin de semana? Ya sabes, para la coreografía y eso.

─ Si─ Bella murmuró─ ven a mi casa mañana, a las 2, ¿está bien?

─ Claro─ Jessica respondió con una sonrisa. Bella no le sonrió de vuelta y se fue, dejándola ahí.

Esto iba a ser un infierno.

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─ La odio, ¿cómo se supone que podré tolerarla? ¿Cómo voy a trabajar con ella y verla todo el tiempo? ─ Bella se estaba quejando con Alice, en la fila del almuerzo.

─ Mal día ¿eh? ─ Alice dijo─ tranquila, Bella. Ya verás que todo saldrá bien, de las cosas malas siempre salen cosas buenas. Sólo relájate.

Bella la miró feo.

─ No puedo, Alice─ y luego miró hacia donde estaba Jessica, comiendo su burrito. La vio con ojos entrecerrados─ la detesto. Ni siquiera tolero mirarla.

Alice se rió bajito.

─ Al mal tiempo, buena cara. Ten disponibilidad, Bella. Sé que es lo peor y es aterrador, pero es tu calificación también. Tal vez ella también está pensando lo mismo que tú, y nada bueno puede salir de dos personas que se odian a muerte y tienen que trabajar juntas. Así que sonríe─ Alice le picó las costillas y Bella se rió, alejando su mano─ esa es mi chica─ Alice le dio un beso en la mejilla antes de girarse hacia la caja registradora.

¿En verdad no era tan malo?

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─ Hoy es mi primer día trabajando, amigos. Deséenme suerte─ dijo Emmett antes de echarse una papa frita a la boca.

─ Sólo intenta no faltar como Bella─ Alice dijo y luego la miró─ ¿enserio seguías teniendo un trabajo ahí, Bella?

Bella se encogió de hombros.

─ Riley es un buen tipo.

─ Si, claro─ Rosalie dijo con ironía─ lo harás bien, Emmett, ¿has pensado sobre la universidad?

Emmett se encogió de hombros.

─ Si, pero, no creo que pueda pagármela, tal vez sólo consiga un trabajo y ya. A lo mejor y dentro de unos años pueda ir. Igual voy a buscar un trabajo para martes, jueves y sábado, tal vez me dé una vuelta por la Comisaría o por el súper mercado o por la tienda deportiva.

Edward le dio una palmada en la espalda.

─ ¿Te interesa la Medicina? Estoy seguro de que Carlisle se alegrará de poder pagarle a alguien la carrera.

─ No, gracias viejo─ Emmett dijo sonriendo─ intenta ir tú.

Edward bufó y miró a otro lado.

─ Oh, Bella, ¿ya viste quién está ahí? ─ Edward le dijo, señalando con la barbilla a una dirección. Bella lo miró brevemente y luego siguió su mirada. Rodó los ojos.

─ No me lo recuerdes. La odio─ dijo apretando los ojos.

Alice meneó la cabeza.

─ ¿De qué me estoy perdiendo? ─ preguntó Emmett. Rosalie asintió también, queriendo saber.

Bella estaba enfurruñada, así que Jasper les platicó. Rosalie se recargó en el respaldo de la silla y cruzó los brazos.

─ Vaya, Bella, ¿quién lo diría? Que buena forma de terminar el año.

─ Oh, Bella, viene hacia acá, actúa normal─ Emmett comentó.

─ ¿Qué? ─ Bella alzó rápidamente la cabeza mirando en todas direcciones.

Ellos se rieron.

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─ ¿Esme sabe que estamos saliendo? ─ Bella le preguntó a Edward. Mientras le acariciaba el cabello. Edward había recargado su cabeza en su pecho.

Se habían tirado en la cama luego de volver del entrenamiento y del ensayo de la banda. Faltaban pocos días para el primer Interestatal y los ensayos y entrenamientos eran más duros.

─ No, no se lo he dicho aun─ respondió y luego alzó la cabeza, mirándola ─ ¿quieres que se lo diga ya?

Bella lo miró, frunciendo el ceño.

─ No, o sea, me refiero a que se lo digas cuando quieras.

─ Bueno─ Edward se acercó más a ella y le besó la barbilla─ si puedes vivir con eso.

─ Si

Edward delineó su mejilla con sus labios, sin besarla, depositó un beso en su sien y Bella suspiró bajito.

─ ¿Edward? ─ ella lo llamó.

─ ¿Mhmm? ─ él ahora estaba delineando su cuello.

─ Te quiero─ él no respondió, sólo le besó el cuello, con la boca abierta. Bella volvió a suspirar bajito.

Edward la estaba llevando a lugares en los que nunca había estado, Edward estaba siendo refrescante, Edward era como una alarma adentro de tu cabeza, parpadeante, siempre sonando, como las luces de una patrulla, cegador y rojo y azul y brillante. Edward era peligroso pero era tan atractivo, tan alto y guapo, era tan malo pero lo hacía tan bien todo. Bella se acercaba a él como una polilla siendo atraída por la luz, siempre a su alrededor, como si el campo magnético de Edward fuera demasiado fuerte. No podía alejarse.

Edward deslizó una mano dentro de sus pantalones y Bella abrió las piernas, instintivamente. Edward siempre la veía cuando su guardia estaba abajo. Edward seguía besando su cuello, Bella estaba embelesada, como si él fuera un sedante, un alucinógeno.

Todo fue tan rápido y Bella estaba mareada, pero ahora Edward no tenía playera y su espalda se curveaba bajo el toque de Bella. Ella tampoco tenía blusa, ni sostén, ni pantalones, sólo estaba usando sus bragas. Edward seguía usando sus pantalones.

Edward estaba besando su escote, con una mano adentro de sus bragas, tocándola y haciéndola sentir cosas nuevas. Bella estaba hecha un manojo de nervios y sensaciones, tenía la cabeza echada hacia atrás y apretaba los labios y los ojos, aprisionaba el cabello de Edward.

Bella estaba a punto de terminar y Edward dejó de mover la mano para tomar su miembro con la misma. Bella entonces se dedicó a besarle el cuello y la boca, Edward la estaba acariciando con su mano libre, le tocaba el trasero, la espalda, el abdomen, la cintura, el cabello.

Edward si terminó.

Entonces Bella después de un rato, recogió sus cosas y se fue; despidiéndose de Edward con un beso en la boca y una caricia en el cabello.

Edward se adecentó y bajó las escaleras. Esme estaba sentada en un taburete en la cocina, trabajando apoyada en la encimera.

─ ¿Qué haces? ─ Edward le preguntó.

─ Trabajando─ Esme no despegó sus ojos de los papeles y respondió mascullando.

Edward se acercó al refrigerador y sacó un jugo.

─ Bella se acaba de ir─ le dijo.

Esme respondió con un "mhmm" distraído.

─ Estábamos en mi habitación

─ Mhmm

─ Tuvimos sexo

─ Mhmm

─ Y está embarazada

─ Mhmm. Todo se arreglará─ ella respondió.

Edward tiró un jarrón que estaba en la encimera junto al refrigerador. Los vidrios se esparcieron por el piso. Esme pegó un salto y lo miró finalmente.

Edward medio le sonrió y se fue, pisando los vidrios.

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─ De acuerdo, Emmett─ Angela le sonrió─ creo que estás listo─ ella se ajustó los anteojos.

─ ¿Crees? Sigo sin aprenderme los botones

Angela se rió ligeramente y meneó la cabeza.

─ Si, si lo creo. Andando, este va a ser tu primer cliente.

─ Ay por Dios─ Emmett se rascó la frente.

Estaba nervioso, no quería estropearlo, al fin, tenía una oportunidad para ganar dinero, y creía que con tan sólo apretar un botón equivocado lo despedirían.

─ Hola, buenas tardes…─ Emmett se aclaró la garganta─ bienvenido a Paper Towns, ¿qué puedo ofrecerte?

El niño lo miraba desde el otro lado del mostrador. Tenía entre 10 y 12 años tal vez.

─ Hola, mmm, quiero un frapuccino, por favor

Emmett asintió y bajó la mirada emocionada y expectante de Angela comenzó a registrar la orden sin problemas.

─ ¿Quieres algún sabor en específico? ─ Emmett le preguntó.

─ Caramelo, con crema batida y chispas de chocolate, por favor. Mediano─ el niño habló rápidamente y Emmett se puso nervioso. Un niño de 11 años lo estaba intimidando.

─ ¿Y qué tipo de leche?

─ ¿Tipo? ─ el niño lo miró frunciendo el ceño, se pasó una mano por su cabello rizado.

─ Si, entera, light, deslactosada, semi descremada…

─ Ah, la que sea está bien─ él respondió como si le hubieran hablado en chino.

Para cuando el café estuvo listo, el niño estaba ansioso y le dejó propina a Emmett.

─ Vaya, todo parece ir sobre ruedas─ Angela le dijo─ no estropeaste nada y tienes propina.

─ Esperemos que así siga.

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A Emmett le dolían los pies para el final del día, estaba nervioso y esperaba que Riley Biers no fuera demasiado duro con él.

─ Parece que has superado tu primer día, muchacho─ Riley le dijo mientras bajaba las cortinas de las ventanas del negocio.

─ Si, al parecer si─ Emmett respondió.

─ ¿Volverás el lunes o te has espantado? ─ Su jefe le preguntó mientras se pasaba las llaves de una mano a la otra.

Emmett se rió bajito y se revolvió el cabello.

─ Si, volveré.

─ Me agrada.

─ A mí también me agrada. Me agrada bastante─ Emmett respondió.

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El sábado por la mañana, Edward despertó tarde. Carlisle estaba lavando el auto y Esme estaba llamando por teléfono en la sala.

Pasó de largo a la cocina y buscó en el refrigerador algunas sobras. Encontró un plato lleno del desayuno. Lo metió al microondas. Se recargó en la encimera y cruzó los brazos.

Pensando en alguna excusa para llamar a Bella, ¿necesitaba una excusa? ¿O sólo podía llamar y ya?

Esme llegó a la cocina.

─ Hola─ lo saludó─ ¿ayer mencionaste a Bella? ─ Esme se sentó en un taburete.

Edward asintió con la cabeza.

─ Si, estoy saliendo con ella.

Esme lo miró con una mirada llena de significado y de picardía.

─ ¿Finalmente?

El microondas terminó y Edward se giró para sacar el plato.

─ Si, mamá, finalmente

Se fue a sentar después de tomar un tenedor. Iba a comer waffles y tocino.

─ ¿Quién dio el gran paso?

─ Ehh…─ Edward tomó un bocado de waffle─ creo que yo.

─ Estoy feliz por ti, Edward.

─ Gracias, mamá, yo también estoy contento.

─ ¿No vas a hacer nada malo, verdad? ─ ella estampó ligeramente una mano en la encimera.

─ Tu falta de confianza es un poco hiriente

Ella sonrió.

─ Lo siento, sólo que quiero que seas feliz.

─ Sería muy feliz si me dejas comerme todo esto.

─ De acuerdo─ Esme le dio una última sonrisa y se fue.

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El celular timbró en la cama mientras Bella se estaba aplicando labial. Fue a recogerlo y vio que Edward era quien llamaba.

─ ¡Hola! ─ Bella contestó feliz, olvidando momentáneamente su rabieta.

─ Hey, Chica Bike, ¿qué estás haciendo? ¿Cómo estás? ─ preguntó Edward desde el otro lado de la línea.

─ Ugh, Miss Odiosa llegará en cualquier momento, mientras más pronto terminemos con este proyecto inútil más pronto me desharé de ella.

Edward rió ligeramente.

─ Eres tan dramática. ¿Eso significa que no te tendré por el resto del día? Tengo que buscar algo mejor qué hacer.

─ Si, eso parece─ Bella sonrió─ ¿te parece si nos vemos tan pronto como Stanley se vaya?

─ Si, está bien. Carlisle se va a ir al hospital en un rato más, así que no me molestará.

El timbre sonó y Bella rodó los ojos.

─ Tengo que dejarte. Jessica está aquí.

─ Buena suerte con eso. Sonríe.

─ Pff, no─ Bella ya estaba bajando las escaleras─ nos vemos luego.

─ Si, adiós.

─ Te quiero─ dijo ella, pero Edward ya había cortado.

Suspiró y se guardó el celular en el bolsillo del pantalón mientras abría la puerta de un tirón.

Jessica le sonrió del otro lado, Bella arrugó la nariz.

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─ ¿Alice?

─ ¿Hmm?

─ ¿Crees que estamos haciendo lo correcto? ¿Que esto está bien? ─ Jasper preguntó mientras le acariciaba el brazo desnudo.

Alice ajustó las sábanas a su alrededor y suspiró. Luego lo miró. Jasper se veía bien sin sus anteojos, no causaba ternura como lo hacía cuando los usaba.

─ Si, no tiene nada de malo. La gente tiene sexo todo el tiempo.

─ ¿Entonces…? ─ Jasper alzó una ceja.

Alice volvió a mirar el techo, Jasper la contempló. La luz amarilla de la lámpara la hacía verse hermosa, resplandecía y el reflejo de la luz en su piel invitaba a acariciarla. Alice se veía bien así, en su habitación, desnuda en su cama, con las cortinas cerradas y con sólo una lámpara alumbrando.

─ Está bien, Jazz, está bien.

Entonces se estiró y apagó la lámpara, dejándolos a oscuras.

¿Qué les pareció? Espero sus respuestas, las leo todas. ¿Qué creen que pase con Jessica y Bella ahora que tienen que estar juntas? ¿Alice y Jasper? Ya vimos a Emmett en su primer día de trabajo. ¿Cuándo se le va a pasar el enojo a Bella hacia Charlie? Esme ya sabe que Edward y Bella están saliendo. Ya se viene el primer juego interestatal y Acción de Gracias.

Saludos. Nos leemos pronto.