Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer, yo solo juego con ellos.

Mocking the bounds

Capítulo 27

Edward no se encontraba bien. Estaba triste y se estaba ahogando en su propia miseria. No soportaba ver a Bella, le dolía y se culpaba, pues claro, él había tenido la culpa. Le dolía escucharla reírse con las bromas de Emmett y sonreírle a Jasper. Maldición, ella debería de estar sonriéndole a él, pero no, no era así ni lo sería.

Por eso se alejó de ellos el lunes en el almuerzo. Se había ido a su auto, no había desayunado y puso música en el estéreo. Se tiró en el asiento trasero y se dedicó a escuchar las letras. Mmm, tal vez debería de escribir una canción.

¿Qué cosa rimaba con "culpable" y "pendejo"? Debía de averiguarlo.

El martes tampoco se sentó con ellos en el almuerzo. No podía ver a Bella y además le daba vergüenza ver a sus amigos también, no quería hablarles y no necesitaba las miradas que le iban a dar ni los comentarios que iban a hacer.

Se estaba dirigiendo hacia las gradas de la escuela, con las manos metidas en los bolsillos y con la cabeza gacha. Levantó la vista y vio a Bella y a Jasper. Estaban sentados ahí. Bella tenía las manos metidas en su chaqueta y estaba hecha una bola, Jasper se estaba frotando las manos y soplando aliento en ellas, para calentarlas.

Estaba putamente frío, ¿qué estaban haciendo ahí afuera?

Estaban platicando. Jasper tomó algo de entre los dos, era un plátano y comenzó a quitarle la cáscara. Edward dio vuelta atrás y se dirigió a la cafetería.

No había espacio para él ahí.

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Alice, Emmett y Rose estaban en la mesa. Se acercó y sacó la silla. Los tres alzaron la vista. Edward los ignoró.

Se dejó caer ahí sin gracia y sacó su teléfono del bolsillo. Alice bajó la vista y siguió comiendo, al igual que Emmett.

Rosalie estaba leyendo una revista.

—Espero que no estés enviándole mensajes a la zorrita esa—Rosalie soltó casualmente mientras pasaba la página.

Edward alzó la mirada, la vio entre sus pestañas.

Alice y Emmett intercambiaron miradas. Edward no respondió.

—Sí y espero que estés feliz—dijo Alice, tomando su bandeja y levantándose de la mesa. Rosalie hizo lo mismo.

Edward sabía que eso iba a pasar.

Emmett no dijo nada, siguió masticando.

—Emmett…—Edward lo llamó. El aludido lo vio, con expresión de "ay no".

—Sabes que ellas son así.

—Sé que cometí un error pero ¿no creen que yo también me siento mal?

Emmett se encogió de hombros y le dio otra mordida a su sándwich.

—Bella es nuestra amiga, ella no. Ni siquiera nos agrada ni lo hizo nunca ni lo hará. Creo que ya sabes esto pero no debiste hacerlo. Sí, tú también eres nuestro amigo, pero… bueno… no pensaste tampoco en nosotros. No me agradan mucho las infidelidades pero… bueno… a pesar de que les afecta a los dos no me voy a inmiscuir. Soy amigos de ambos.

Edward se pasó una mano por el pelo.

— ¡Edward!—una voz lo llamó a espaldas de Emmett. Luego Jessica apareció a su lado. Emmett la miró, luego a Edward, que le devolvía la mirada.

—Mierda—masculló Emmett, alzando las cejas y llevándose la bandeja consigo.

—Desaparece, Jessica—Edward espetó.

—Pero…

Edward se levantó, enojado.

—Vete. Me jodiste. Aléjate de mí y de ella y de todos nosotros.

Jessica alzó la ceja.

— ¿YO te jodí? ¿A ti?—rodó los ojos— ¿sabes, Edward? Existe la palabra "no"

—La dije. Es sólo que tu jodido cerebro no logra asimilarla.

—Y tu jodido pene tampoco—ella le dijo, caminando lejos finalmente.

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—No chingues, Jasper. Está putamente frío aquí.

—Disculpa, olvidé que YO MANEJO EL CLIMA—Jasper le gritó a Bella.

—Pudimos haber ido a tu auto simplemente y ya, idiota.

—Bella…—Jasper suspiró—cállate.

Ella rodó los ojos y se sentó en el metal frío de la grada. Bella le había preguntado por su corazón roto y él tuvo la brillante idea de ir a las gradas de la escuela.

—Bueno, ya dime por qué tienes el corazón roto—dijo ella, con voz infantil.

—Bueno, si hablamos de corazones rotos…—Jasper insinuó.

—Cállate.

Jasper se sentó a su lado, dejando el plátano sobre la grada.

—Digamos que bueno…—él suspiró, mirando hacia el frente—me ilusioné y creí que estaba pasando algo más, pero ella quiere que sólo seamos amigos.

— ¿Ella?—Bella arqueó la ceja—oh, vamos, Whitlock, ¿no me vas a decir su nombre?

Jasper frunció el ceño y la miró.

—Creí que de alguna forma ya lo sabías.

— ¿Pues no?—ella respondió, insegura.

—Es Alice.

Bella abrió los ojos, claramente sorprendida.

— ¡Oh! ¡Ni siquiera sabía que ustedes estaban intentando algo! ¿Por qué no lo sabía?

—Bueno, ya no estamos intentando nada. Aunque creo que sólo yo era el que lo estaba intentando.

Bella se quitó un mechón de cabello de la cara.

—Bueno, ya dime qué ocurrió—lo sacudió por el brazo.

—Bueno, pues… me gusta ¿sí? Muchísimo.

—Sí, siempre creí que ustedes dos se gustaban, o sea, ya sabes, Rosalie y Emmett, Edward y…—se quedó callada, tragando pesado y mirándose las manos—bueno… entiendes lo que quiero decir.

Jasper se estaba frotando las manos, tratando de calentarlas.

—Sí, bueno, yo no le gusto a ella, o tal vez si—Jasper comenzó a pelar el plátano—bueno, le gusto lo suficiente como para acostarse conmigo pero no como para intentar algo.

— ¡ESPERA! ¿¡QUÉ!?—Bella se llevó las manos a la cara, tenía la boca abierta formando una "o" y los ojos querían salírsele de la cara— ¡DE NINGUNA MANERA! ¿¡QUÉ!?

Jasper se rió entre dientes.

—Sí, lo hicimos como… la verdad no me acuerdo de cuántas veces, pero desde el inicio de clases ella como que quiere algo, o eso me hacía creer. Al final dijo que sólo éramos amigos.

—Los amigos no tienen sexo—dijo Bella.

Él se encogió de hombros.

—A su parecer sí. Y le pregunté varias veces que si estaba segura de lo que estábamos haciendo, le pregunté qué éramos. En la fiesta de Jess…—se cortó—en la fiesta del viernes le pregunté otra vez. ¡Oh! Porque el viernes también lo hicimos y me dijo "somos amigos, Jasper"—imitó la voz de Alice en un pobre intento.

Bella soltó una risita.

—Oh, Jasper—le pasó un brazo por los hombros—lo siento mucho. ¿Sabes? A mí también me rechazaron. Cuando vivía en Phoenix. El chico que me gustaba me pidió una cita, íbamos a ir al cine, estuve lista y esperándolo ahí, no sabía si quedarme en la cola para comprar las entradas. Pasó una hora y nada, luego me envió un mensaje, dijo que había cambiado de opinión, que en realidad no le gustaba.

Jasper la miró.

—Que idiota. Eres muy bonita, Bella—le acarició la mejilla.

—Gracias, Jazz—le tomó la mano, retirándola de su cara.

—Creo que sólo queda superarlo—Jasper soltó una risa seca—después de todo, el mundo no se detiene para que arregles tu corazón.

Bella recostó su cabeza en el hombro de Jasper.

—Creo que tienes razón.

Suspiró y le salió vapor por la boca, formando una pequeña nube que se elevó y desapareció en el cielo.

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Ni el lunes ni el martes Edward le había enviado mensajes a Bella. Tampoco la había llamado. Bella todavía no se acostumbraba al silencio. Un silencio tan ruidoso que hacía que metiera la cabeza entre las mantas y gritara a todo pulmón.

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La canción no estaba funcionando. Edward sabía que "culpable" no rimaba con "perdedor" y que "Bella" no rimaba con "Jessica" tampoco.

Eran polos opuestos. Había dejado la felicidad por una vida de miseria. Decidió escribirle una nota a Bella, pero no estaba seguro de dónde se la dejaría.

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El miércoles, Bella entró a la cafetería. Había olvidado su almuerzo en la camioneta y vio que Edward estaba en la mesa. Caminó hacia allá y sacó la silla.

—Hey, Bella—Jasper le habló— ¿crees que Charlie tenga una casa de campaña extra que nos pueda prestar?

—Sí, no tengo una—dijo Rosalie.

—Seguro si, le voy a preguntar—afirmó— ¿estás emocionado, Jasper?

— ¡Por supuesto! Amo mi cumpleaños.

—Al menos lleva un pastel—dijo Rosalie.

—Ustedes deberían de llevarme un pastel, yo soy el cumpleañero.

—Eso no tiene nada qué ver—murmuró Alice. Jasper la miró y luego bajó la mirada. Bella le dio un apretón en el brazo.

Bella estaba orgullosa de sí misma, no le había dirigido la palabra ni una mirada a Edward desde el sábado. Eso era un gran progreso.

Se quedaron callados un momento, mientras comían.

Edward se acomodó en su asiento. Estaba jodidamente incómodo con la situación.

— ¿Bella?—la llamó. Ella no alzó la vista y siguió abriendo su barrita energética.

—Creo que voy a teñirme el pelo—dijo Rosalie, salvando la situación.

—Intenta con un verde—dijo Jasper—se te ve bien.

—No lo tengo verde—Rose lo vio feo.

— ¿Ah, no? ¿Y por qué en la piscina luce verde?

—Porque el pelo de Rose es falso—dijo Bella.

Edward no había hablado ya, se quedó mirando un punto fijo en la mesa.

—Más falso que tu vida no, estúpida—la rubia le lanzó una servilleta hecha bola.

— ¡Rose!—Bella sonrió, aunque por dentro se estaba derrumbando al estar tan cerca de Edward—mi vida no es falsa. Víctima de sabotaje sí, pero nunca falsa—dijo, el sarcasmo escurriendo en sus palabras.

Todos se rieron.

Edward se levantó, la silla haciendo ruido contra el linóleo. Se fue.

— ¡Buena esa, Bells!—Alice le sonrió, alzando el puño.

—Si… que se joda—dijo, antes de darle un mordisco a su barrita.

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Edward se dirigía al aula. Tenían clase de arte después del almuerzo y pasó por los casilleros. Traía la nota que le había escrito a Bella en el bolsillo. Decidió meterla a su casillero, porque esa era la única forma que iba a poder dársela.

Cuando sonó el timbre y Bella entró al salón, lo miró, pero Edward tenía la cabeza gacha, así que no la vio.

Bella tomó su asiento, gracias a Dios estaba alejada de él en esa clase. No necesitaba verlo todo el tiempo, fue difícil evitarlo, como siempre, pero se sentía empoderada por el comentario que había hecho en el almuerzo. Había logrado que él se levantara de la mesa y se fuera. Así lo quería, lejos de ella.

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Por la tarde, Jasper le envió un mensaje a Edward.

"¿Vas a ir a mi fiesta el viernes?"

Edward suspiró. No sabía qué hacer sobre eso.

"Las fiestas me causan problemas, Jasper."

Jasper respondió en ese mismo momento.

"Ah, vamos, Edward. No habrá problemas, sólo seremos nosotros."

"Creí que no me querían ahí."

"Eres nuestro amigo, no importa lo que pasé."

"Rose y Alice piensan diferente."

"Claro que no. Están enojadas pero quiero que vayas, quiero estar con todos ustedes. Obviamente me hubiera gustado que todo fuera diferente, pero no lo es, así que ve."

"Haré el intento."

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Bella había abierto la hoja de papel doblada dentro de su casillero. Era la letra de Edward, pero no la leyó. La había metido en su mochila y ahora, mientras estaba sentada en su escritorio, observaba atentamente el bolso, debatiéndose en leerla o no.

Si la leía podía lastimarse más y podía tener un dolor de cabeza, además de que iba a llorar y ya no quería llorar.

Si no la leía, se quedaría con la duda y los siguientes días sólo estaría pensando en eso.

Decidió leerla.

Se levantó de la cama, temblorosamente y abrió el cierre de la mochila como si dentro hubiera un cadáver.

Se sentó en su sillón puff. A lado de la caja de Kleenex que tenía. Debía desinfectar el sillón, Skankley se había sentado allí.

Tomó una respiración profunda.

Bella: Sé que no quieres verme y que te parezco repulsivo y que te decepcioné. Tal vez te culpaste pero no es tu culpa, sólo mía y siempre la ha sido.

También sé que probablemente no quieras saber lo que pasó pero al mismo tiempo quieres saberlo.

Alice fue a decirme que me fuera pero no la escuché, me quedé con mis amigos del equipo. Ellos se fueron y yo también estaba a punto de irme. Entré a la casa y Jessica y su novio estaban discutiendo, una mujer me acercó un trago y acepté, me quedé hablando con los adultos, fingiendo ser uno.

Su novio se molestó y se llevó a todos de ahí. La casa se quedó vacía y ella (probablemente no quieres escuchar su nombre) me convenció para quedarme, se suponía que debía esperar a que todos se fueran. Me ofreció más pastel y más cerveza. La cerveza parecía infinita. Estar borracho no es una excusa, lo sé, perdóname.

Estaba demasiado ebrio como para conducir y me tiré en el sillón, ella se sentó a un lado y se acercó. Dijo que iba a besarme, la alejé, le dije que no, dijo que ella era tú, lo repitió, dijo que era tú porque me excitaba, se estaba frotando contra mí, me excité, Bella, ¿sí? Perdón. No me acosté con ella. Sólo la besé y seguía frotándose contra mí, la moví sobre mí, ¿sí? Perdón. Me quedé dormido después de un rato y por la mañana me dio las gracias por quedarme, dijo que necesitaba compañía y que necesitaba correrse.

Perdóname. Fue un gran gran gran error. No somos lo que solíamos ser, lo sé y lo entiendo. Necesitas espacio para superarlo, es sólo que quería escribirte esto. Necesitaba que lo supieras. ¿Cómo sabes que te estoy diciendo la verdad si te traicioné? Bueno, lo estoy haciendo. Es la verdad. Perdóname por eso y por todo.

Perdón por besarme con Jessica.

Perdón por no haberte acompañado a casa.

Perdón por no haber estado en el hospital contigo.

Perdón por besarme con Rosalie.

Perdón por haber manejado ebrio hasta tu casa cuando ibas conmigo.

Perdón por no esforzarme.

Perdón por fallarte después de que te dije que te quería y que lo iba a intentar.

Perdón por haber dicho eso en la fogata en La Push.

Perdón por no haberte perseguido y evitar que te perdieras en el bosque.

Perdón por causarte problemas con Charlie.

Perdón por no decirte "te quiero" de vuelta cuando me lo decías.

Supongo que ya es demasiado tarde como para decirlo. Las palabras no significan nada cuando ya es tarde. Pero no importa. Sólo perdóname.

Bueno, al menos Bella ya sabe lo qué en realidad pasó. ¿Ahora qué creen que sucede? Tuve un inconveniente que hizo que me pusiera triste y no tuviera ganas de hacer nada, por eso el siguiente capítulo sigue donde lo dejé. No se preocupen. Ya me puse las pilas y el proximo estará listo en tiempo y forma. Seguramente ahora trataré de actualizar los miércoles, después de que el adelanto del capítulo aparezca en el grupo Élite Fanfiction.

Espero sus comentarios. Gracias por sus alertas, sus favs y por leer :D