Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer, yo solo juego con ellos.
Mocking the bounds
Música del capítulo:
Youth—Daughter
When You Leave—Maps
Capítulo 29
Edward siguió caminando junto a Alice.
—Jasper dice que Bella ya viene—Edward dijo en cuanto colgó.
— ¡Ay por Dios!—Alice se limpió la frente— ¿y qué vamos a hacer si está herida?
—La llevamos al hospital, Alice.
—Pero… los papás de Jasper lo van a matar… Dios, mis papás me van a matar a mí también. Oh, Carlisle—Alice dijo, con los ojos abiertos. Su boca formó una "o"
— ¡Alice! Deja de divagar y mira alrededor—Edward la reprendió.
Él también estaba asustado y sabía que sus padres los cagarían. Sabía que Carlisle lo cagaría, tal vez ahora le iba a quitar el Volvo, la desaparición de Rosalie combinada con la de Bella en La Push le parecían que iban a ser motivos suficientes.
Por otro lado, estaba un poco emocionado de que Bella le hubiera hablado. Aunque el hecho de que él hubiera sido el único despierto le quitaba crédito.
—Mira, Edward, hay huellas. Seguramente estamos en el camino correcto.
—Lo sabríamos si Bella estuviera ya aquí.
—Oye, ¿y por qué Bella lo sabría? ¿Por qué le dijiste a Jasper que la enviara?
Edward miró a Alice sobre su hombro y siguió avanzando. La luz del sol ya se abría paso entre las ramas.
—Porque ella fue la que me lo dijo. Cuando desperté estaba sentada en el suelo, sucia y sola. Obviamente no le hablé pero luego volví y me lo dijo. Dijo que no podía encontrar a Rosalie.
—Ellas dos se quedaron solas ayer por la noche. Cuando me fui a dormir ellas seguían platicando en la fogata.
—Debieron de haber venido al bosque—Edward tiró un puñetazo al aire, asustando a Alice— ¿a quién carajos se le ocurre entrar al bosque de noche? ¿Son estúpidas?
—Ay no. Rosalie ha de estar congelada… y herida. Me pregunto por qué se separaron.
Edward ya no contestó, sólo siguió caminando.
Pasaron cinco minutos y no había ni señal de Bella.
— ¿Qué onda con Bella? Sólo falta que también se haya perdido—dijo Alice, mirando alrededor y a sus espaldas— ¡EDWARD!
Edward se detuvo y se giró rápidamente. Alice corrió hacia su derecha.
— ¡Es Rosalie! ¡Oh por Dios! ¡Rose!—Alice se tropezó y se detuvo de un árbol, no dejó de correr hasta llegar a donde una Rosalie yacía inconsciente en el suelo.
— ¡Rosalie!—la agitó por los hombros.
Edward llegó a su lado.
—Hay sangre, Alice—él le dijo.
Rosalie tenía sangre en su cabello y en la frente.
— ¡¿Qué diablos ocurrió aquí?!—Alice chilló, asustada, estaba a punto de llorar.
—De acuerdo, Alice. Sujeta la linterna—Edward le dijo. Había tomado una, por si la luz natural no era suficiente.
Alice ya se había echado a llorar. Hipó.
Edward tomó a Rosalie en sus brazos. Pasando un brazo por sus piernas y el otro por su espalda.
—Llama a los chicos—le dijo, mientras intentaba avanzar, encontrando el camino.
Los dedos de Alice temblaban mientras llamaba a Jasper y a Emmett.
— ¡La encontramos! Está sangrando, vamos al claro. Si. Si
Habían caminado un tramo cuando Edward miró a Alice con el ceño fruncido.
—Alice, deja de llorar—Edward le dijo, molesto y harto de sus sollozos.
—Perdón por sentir, Edward—se sorbió la nariz— ¿ya te cansaste?
—Algo, pero dudo que tú puedas cargarla.
—Soy chiquita pero poderosa, dámela a mí—Alice se interpuso en el camino e intentó tomar a Rosalie.
—Quítate—Edward le dijo. Balanceando a Rosalie en sus brazos para que Alice no la tocará.
Alice le dio un manotazo a Edward.
— ¡Dámela! Si puedo.
—No, Alice, hazte a un lado.
— ¡Edward!—el grito de Emmett interrumpió su pelea.
— ¡Aquí!—Alice gritó y corrió hacia dónde provenía el sonido. Ya estaban a punto de llegar al claro.
Emmett corrió también y logró encontrarse con Edward antes de que éste llegara al campamento.
— ¡Oh por Dios!—Emmett se la quitó de los brazos— ¿Rosie?
— ¡Chicos!—Jasper venía gritando. Cuando vio el cuerpo inerte de Rosalie corrió hasta su encuentro— ¡Puta madre, hay sangre!
Se alejó, como si hubiera visto un fantasma.
—Andando, hay que llevarla al hospital—le dijo Edward a Emmett.
—Toma mi carro, yo me llevo el Jeep—Jasper le dijo—vamos, Alice, tenemos que recoger todo esto.
—De acuerdo. ¿Dónde carajos está Bella?—Alice preguntó, haciendo que los chicos miraran alrededor.
—No está la camioneta. Tal vez fue a buscar ayuda—dijo Emmett, caminando hacia el auto de Jasper. Edward ya tenía las puertas abiertas.
—Tenemos que pensar en algo para decirles a nuestros padres—Jasper dijo, mientras Emmett acomodaba el cuerpo de Rosalie en el asiento trasero.
—Tenemos que decirles la verdad—dijo Alice— ¿qué otra cosa pueden creernos?
—Ok, nosotros pensamos en eso mientras ustedes la llevan al hospital—dijo Jasper.
—Andando, Emmett—Edward entró al asiento del conductor, encendiendo el auto.
—Llámenos para cualquier cosa—dijo Alice.
Edward aceleró, levantando tierra y dejando las llantas marcadas.
Jasper y Alice se dispusieron a recoger todo. Él comenzó a desarmar las casas de campaña y ella a recoger la basura y equipajes.
—Alice, ¿sabes qué pienso? Creo que Bella sabe todo lo que ocurrió y creo que en realidad no fue a buscar ayuda—dijo Jasper mientras terminaba de desarmar la primera tienda.
— ¡Jasper! ¿Cómo puedes decir eso?
—Lo sé, Alice. Es mi amiga y me duele pensarlo, pero… ¿por qué otra razón Edward quería que fuera con ustedes? Y no me vengas con eso de que quería estar junto a ella, ¿por qué otra razón se fue? ¿Cómo se dieron cuenta de que Rosalie no estaba?
Alice dejó los equipajes en el Jeep.
—Edward me dijo que Bella fue la que le dijo lo de Rose. Ella ya estaba despierta y estaba sola cuando él salió de su tienda. Estaba sucia. Yo me fui a dormir y ellas se quedaron afuera todavía, tal vez fueron al bosque y se perdieron.
Jasper meneó la cabeza.
—Esperemos que Rose recuerde lo que pasó.
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Alice y Jasper llegaron al hospital. Había comenzado a llover y tuvieron que echar el capote del Jeep porque si no, todo se mojaría.
Emmett estaba sentado en la sala de espera y se levantó tan pronto como los vio.
—Hola, chicos.
— ¿Qué pasó?—Jasper preguntó.
—Tenía heridas en la cabeza. Tal vez se las hizo con una roca. Una en la frente y otra en la nuca. Debió de haberse caído.
— ¿Pero no ha despertado?—Alice preguntó.
—No, aun no.
Jasper se rascó la ceja.
— ¿Dónde está Edward?
—Carlisle—Emmett respondió. Sabían lo que eso significaba.
Alice se alejó de ahí y llamó a Bella. Su silencio la estaba desesperando y la estaba haciendo pensar cosas malas.
Bella contestó al primer timbrazo.
— ¡Alice!—se escuchaba asustada.
— ¡Bella! ¿Dónde estás? Trajimos a Rosalie al hospital.
—Pero está bien, ¿verdad? Dime que está bien.
—Al parecer sí. Estaba herida y sangrando…—Alice explicó.
Bella se cubrió la boca y las lágrimas siguieron escurriéndole por las mejillas.
—Emmett dice que…—Alice se interrumpió. El médico se le había acercado a Emmett—espera, Bella.
Bella agudizó el oído para escuchar lo que estaba pasando al otro lado de la línea.
—Sus padres tienen que venir. Ya está despierta. Sólo puede entrar uno, haré la excepción—el doctor los miró a los ojos.
—Ahora mismo los llamaré—le respondió Emmett.
—Ya despertó—Alice le dijo a Bella—esperemos que recuerde lo que pasó para que nos diga. Nos vemos, Bella—Alice le colgó.
Bella dejó caer el teléfono y gritó contra su almohada.
Estaba jodida.
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Carlisle había llamado a Edward a su oficina.
— ¿Qué carajos pasa contigo?—volvió a decirle. Edward se pasó una mano por el cabello.
—No fue mi culpa, ¿de acuerdo?—se levantó de la silla—no fue mi culpa que ella se haya adentrado al bosque a la mitad de la noche, por Dios. Ni siquiera sé lo que en realidad ocurrió—su teléfono vibró sobre el escritorio de Carlisle.
Era un mensaje de Jasper.
Ya despertó.
—Ya despertó Rosalie, ¿de acuerdo? Ahora mismo vamos a saber qué fue lo que pasó—y con eso, Edward salió de la oficina.
Caminó rápido hacia Urgencias y vio que Emmett le estaba llamando a Lillian.
—El doctor dijo que sólo uno podía pasar, pero ese doctor puede joderse—dijo Jasper.
Entraron todos al cubículo de Rosalie.
Estaba mirando el techo. Tenía puntos y una bandita en la frente. Les sonrió.
— ¡Hola!—saludó.
—Rosie—Emmett se sentó a su lado. Tomándole la mano.
— ¿Cómo te sientes?—Alice le preguntó acariciándole el pelo.
—Me duele la cabeza.
Se quedaron callados. Alice sacó un cepillo de su mochila y comenzó a peinarle el cabello a Rosalie.
—Rose, ¿qué fue lo que pasó?—Jasper le preguntó. Estaba cruzado de brazos, a los pies de la camilla.
Ella sonrió tristemente.
—Fue un accidente—dijo—Bella y yo nos quedamos solas y ella comenzó a comer más de esas cosas y de repente gritó, dijo que tenía bichos por todo el cuerpo. Estaba teniendo un mal viaje. Corrió hacia el bosque y la seguí, traté de detenerla pero no dejaba de gritar que se los quitara de encima. Entonces comenzó a llamarme Jessica…—Rosalie se quedó callada y miró a Edward. En realidad todos lo miraron, él se miró los pies—me decía que la soltara. Entonces le dije que me acompañara que podíamos ir con ustedes y preguntó por Edward y todo eso lo empeoró, supongo que estaba alucinando con Jessica y contigo. Estaba enojada y estaba llorando. Le di una bofetada porque no sabía qué más hacer. Yo también estaba asustada. Se enojó más y me la regresó, luego me empujó lejos. Me tambaleé y me golpeé en la cabeza. Ya no recuerdo más.
Rosalie suspiró.
—En realidad no estoy segura del orden de las cosas pero eso fue lo que pasó.
—Sabía que era culpa de Bella—dijo Jasper. Alice lo miró feo.
—No fue su culpa—Edward la defendió. Se metió las manos a los bolsillos.
— ¿Entonces de quién más, Edward?—Emmett dijo—tal vez fue culpa de Jessica, ¿no? Recuerda que también la invitamos. Nos trajo el pastel—Emmett dijo sarcástico.
—Bella está triste en estos momentos—dijo Alice—no la culpo. Ella no controla su cuerpo.
—Pudo haberlo hecho, Alice—dijo Emmett—lo siento, chicos, pero no encuentro a ningún otro culpable.
—En ese caso, fue mi culpa por haber hecho lo que hice—dijo Edward. No cediendo a que culparan a Bella.
—Eso pudo haber sido un factor, pero de todas formas, ella fue la que trajo los hongos—Jasper susurró— ¿cómo le vamos a decir eso a nuestros padres, Edward? ¿Ya pensaste en qué le dirás a Carlisle?
—Tenemos suerte de que Rosalie no los probó, si no, ya todo el mundo sabría—dijo Alice.
—Todo empeora porque ni siquiera intentó buscarla. Se fue, Edward. ¿Por qué no nos despertó a mitad de la noche? Rosalie pudo haber muerto—Emmett se levantó de la silla. Estaba alzando la voz.
—Bella estaba sucia cuando la vi. Puedo asegurarte que no regresó a dormir en su tienda. Seguramente ella también se cayó, se durmió, no lo sé, Emmett—contraatacó Edward.
—Definitivamente no durmió en su tienda—dijo Jasper—ni siquiera la usó, estaba limpia cuando la desarmé.
—No tienen que ser tan duros con Bella—Rosalie finalmente habló—ella también se siente mal, se sintió mal.
—Se fue porque se sentía culpable. Está asustada, la escuché llorar cuando la llamé—dijo Alice.
—Puede ahorrarse sus lágrimas—Emmett se encogió de hombros. Estaba enojado—pudo haberse quitado culpa si hubiera intentado buscar a Rosalie.
—De acuerdo, chicos. Escuchemos también a Bella. Ella tiene su versión de la historia—Jasper pareció cansado de eso y respondió con voz conciliadora.
—Sí, ella también se siente mal—Rosalie recalcó.
—Rose, ¿ya viste lo que te hizo?—Emmett la recorrió con la mano.
—Ya es suficiente—dijo Edward, con voz dura.
— ¿Por qué no le dices eso a Bella, eh? Sólo ha traído problemas—él le contestó. Edward se estaba enojando también.
—Esos problemas también son culpa mía—Edward dio un paso hacia Emmett. Afortunadamente, Jasper estaba en medio.
—Pues dejen de causarlos—Emmett alzó las cejas.
—Lo haremos. No te preocupes—Edward alzó la voz. Alice y Rosalie los veían asustadas. Jasper tenía la cabeza gacha, se estaba pellizcando el puente de la nariz.
—Ya basta, chicos—Alice dijo—vamos a esperar a Bella. Seguramente ya viene en camino.
—Ojalá vaya al bosque—dijo Emmett, implicando sus deseos de que algo malo le pasara.
— ¿Cuál es tu puto problema?—Edward dijo, acercándose más. Jasper le puso una mano en el pecho.
— ¡Esto!—Emmett señaló a Rosalie— ¡Este es mi puto problema! Sigue defendiéndola, Edward. Ni siquiera te lo va a agradecer. Ni siquiera te mira, ¿cómo va a hablarte?
Edward quitó de en medio a Jasper y se le fue encima a Emmett. Jasper se metió entre los dos.
— ¡Basta!—Alice chilló— ¿Por favor? ¿Edward?
Edward se relajó lentamente. Miró a Alice.
Entonces miró a Rosalie, tenía los ojos llenos de lágrimas. Miró también a Jasper. Jasper tenía los labios fruncidos, estaba triste.
—Espero que estés mejor pronto, Rose—dijo y salió de ahí.
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—Emmett tienes que parar, hombre—Jasper le dijo.
Entonces la cortina del cubículo se abrió. El doctor venía con Lillian y Garret. El doctor los miró feo.
—Había dicho que sólo uno.
—Todos para uno y uno para todos, doc—Jasper dijo, dándole una palmada en la espalda.
Se salieron. Dejando a Rose con su familia.
Bella venía corriendo por el pasillo.
— ¿Cómo está, Rosalie?—preguntó. Emmett se giró a verla.
—Ya sabemos lo que ocurrió, Bella—le dijo— ¿puedes dejar de fingir?
—No estoy fingiendo—Bella estaba sucia todavía y tenía los ojos rojos, con pronunciadas ojeras y bolsas debajo de ellos.
—Pudo haber muerto—dijo él. Si las miradas matasen…
—Fue un accidente. Estaba confundida, estaba teniendo un mal viaje. Ella me abofeteó y entonces…
—Sí, ya sabemos eso—Emmett finalizó y se alejó.
—Emmett…—Bella lo llamó en un murmullo.
Jasper y Alice caminaron también lejos de Bella.
—Jasper, por favor…—trató de detenerlo. Él no la miró.
—Alice…
Ella la miró con pena.
—Lo siento, Bella—le contestó.
Ellos también se fueron. Dejándola sola a mitad del pasillo.
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Bella fue a casa. Había intentado ver a Rosalie, pero su madre estaba ahí. Rosalie si la vio pero desvió la vista.
Bella se había encerrado en su habitación, comió pizza fría que había en el refrigerador y sólo salió a lavarse los dientes. No tenía ganas de una ducha, aunque la necesitaba.
Estaba sola. No tenía con quién hablar. Sus amigos no la querían, estaban enojados con ella, su novio la había engañado y había descalabrado a una amiga.
¿Había algo peor que eso?
Renée no la había llamado, la última vez que la llamó fue cuando había vuelto a Phoenix y no había encontrado a su hija en casa.
Ni siquiera la llamó para Acción de Gracias.
Charlie ni siquiera sabía lo que había ocurrido.
Angela, bueno, ella seguramente estaba con su novio ahora.
No tenía a quién llamar.
— ¡Bella!—Charlie gritó desde el pie de las escaleras— ¡ya me voy!
— ¡De acuerdo!—ella respondió. Charlie tenía turno de noche. Ya eran las 8.
Bella escuchó atentamente el suave deslizar de las llantas de la patrulla por el asfalto.
Se quedó ahí sentada. Viendo las manecillas del reloj, demostrándole que no importaba qué ocurriera, la vida seguía avanzando.
Tomó su teléfono y marcó el número.
Contestaron al segundo timbre.
—Hola, ¿puedes venir por mí?
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Bella echó en una mochila su pijama y bajó las escaleras. Esperó pacientemente.
Los faros alumbraron la entrada al porche. Bella abrió la puerta y la cerró con llave tras de sí.
Caminó hacia el auto y entró.
Después de un par de minutos de trayecto, preguntó:
— ¿A dónde vamos?
No recibió respuesta. Bella recargó su cabeza en la ventanilla. Lágrimas silenciosas se le escurrieron por las mejillas.
Estaban a punto de llegar a su destino, cuando el silencio del auto se vio interrumpido.
—Sólo tú y yo, nena. Siempre seremos tú y yo—Edward respondió.
…
Espero sus opiniones. Gracias por leer y por los follows y favs.
