Capítulo Tres: La Calma Después de la Tormenta
"Pide y recibirás"
Ponyville.
Tras trotar por la oscuridad de la noche y los rayos del sol— y unas cuantas paradas —logramos llegar a nuestro destino sanos y salvos, aunque preocupados. No sabíamos nada de mamá y mis hermanas.
Apple Blithe vio a Flashing Apple quedarse dormido en un grupo de hojas.
"No puedo creer que se quedara dormido," me dije a mi mismo. Aún había lobos grises cerca, hay que estar loco pa' quedarse dormidote estando tan expuesto. Debo cuidarlo pa' que no le pase nada.
Media hora después Apple Blithe también se quedó dormido.
Comenzaba a amanecer, Celestia estaba levantando el sol cuando los gallos comenzaron a cantar, despertándonos a mi padre y a mi.
"¡Atrás! ¡Apartense de mi hijo!" gritó mi padre levantándose de un brinco en posición protectora.
"¿Qué mosca te picó? jaja," dije viendo a mi padre confuso.
"¿Qué… que sucedió?" preguntó mi padre en confusión.
"¡Papá, estamos en Ponyville!" finalmente luego de lo que parecía una eternidad.
Aún así, estábamos en las afueras de Ponyville, no podíamos entrar, ya que había un gran campo de fuerza que protegía el pueblo.
"Debemos hablar con algún guardia, por lo que debemos rodear el campo de fuerza hasta llegar a una de las entradas principales del pueblo," dijo mi padre con razón, pues los campos de fuerza que se conjuraron para proteger cada una de las regiones estaban protegidos contra todo tipo de criatura, fuese buena o mala. Asi se puede asegurar la protección de los ciudadanos, los guardias utilizan un hechizo que identifica a cualquiera con un corazón corrupto.
Comenzamos a trotar buscando alguna de las entradas, se escuchaban sonidos como de criaturas, provenientes del Bosque Everfree.
"¿Qué rayos será eso?" escuché a mi padre decir con su particular acento de vaquero.
"¡Cascos!" exclamé.
"Son murcie"— pensé un segundo —"¿¡que demonios eran esas cosas!?"
Parecían murciélagos vampiro, pero eran más pequeños, más ágiles, y más redondos. Era una especie de mezcla entre murciélagos vampiro y una rara clase de insectos. Se podían reproducir por si solos, de una forma bastante asquerosa debo decir, pues se reproducían a través de eruptos. Luego estos venían envueltos en una especie de capullo, del que salían cubiertos de saliva.
Como sea, esas cosas se acercaban y no estaban muy dispuestos a hacer amistad. Mi padre sacó su rifle y comenzó a disparar como si de un tiro al blanco se tratase. Mi mente se desvió invocando recuerdos lejanos.
Estabamos en Appleloosa, se acercaba la noche. Celestia estaba bajando el sol y el cielo estaba bañado con nubes naranjas por el sol. Había una gran feria en el pueblo. Había puestos de comida, juegos y diferentes eventos.
"Papi, papi, quiero esa gran zapamanzana de peluche" dije yo apenas un potrillo de seis años de edad.
"Claro, yo voy a ganarla para ti Flashy, ahora observa como lo hace un verdadero vaquero," dijo mi padre.
Yo observaba como mi padre acertaba cada uno de los manzanos que aparecían como blancos.
"¡Si! ¡Si!¡Así se hace papá! ¡Yuju!"
Mi padre era asombroso. Yo estaba sorprendido con la increíble habilidad de mi padre. Estaba acabándolos, me sentí como un potrillo una vez más; mientras veía a mi padre acertando cada uno de sus tiros.
A pesar de sus esfuerzos el sonido solo atraía mas de esas cosas, además que su reproducción era instantánea. Vi como unos cuantos de ellos se arrojaron contra mi padre; aunque este reaccionó rápido y logró patearlos y aplastarlos hasta acabar con sus efímeras vidas.
"¡Corre a la entrada!" gritó mi padre al ver que estabamos cerca de una de las entradas principales, custodiada por un guardia unicornio. No hubo respuesta de mi parte. Continuaba viéndo todo el espectáculo.
"¡Flashing, a la entrada, corre!" fue ahí cuando finalmente reaccioné y seguí las instrucciones de mi padre en desesperación.
Galopé rápidamente dirigiéndome a la entrada de Ponyville, luego de mantenerlos a distancia. Corrimos hasta ver de cerca a uno de los guardias, el cual nos permitió el paso abriendo el portal al vernos en peligro.
Nos lanzamos al suelo en exasperación por la falta de oxigeno, hasta lograrnos ponernos en pie. El guardia nos pidió identificarnos. Luego de hacerlo se nos acercó, haciendo brillar su cuerno de un color amarillo claro, nos apuntó con su magia y nos lanzó un hechizo. Este nos hizo brillar a mi padre y a mi, mi padre brilló de un color azul ceruleo y yo de un color rosa francés.
"Pueden continuar," escuché al guardia unicornio decir.
La curiosidad no me iba a dejar ir tranquilo.
"Señor, ¿Qué hizo ese hechizo aparte de hacernos brillar?" se le salió una carcajada al escucharme.
"Se llama Hechizo de Aura Compartida, este nos muestra el aura del usuario. Podemos de esta forma identificar si en quien se usa es o no una amenzana. Es un método más efectivo que el identificador por defecto de un campo de fuerza; pues al conocer el aura, podemos identificar las verdaderas intenciones y no se puede engañar por simuladores. Este hechizo nos asegura que todos dentro del campo de fuerza estan seguros y sin peligro." Explicó el guardia.
"¡Asombroso!" exclamé, pero aún con una duda latente.
"Pero entonces, ¿Por qué mi padre brilló azul y yo rosa?" pregunté aún curioso. Su rostró mostró mayor interés en la conversación.
"Las auras de los ponis no son siempre del mismo color, depende de sus sentimientos y emociones. La mayoría de los ponis brillan azul, tonos claros de verde, amarillo, naranja y hasta tonos púrpura, todos estos indicando que este es en general fuerte, carismático, alegre y de buen corazón. Ponis con el alma pura de verdad muestran un aura blanca como Celestia misma. Los potrillos también muestran un aura blanca, y recuerdo a una pegaso tímida, quien para mi sorpresa también mostró un aura de este color. Colores oscuros como el negro, gris, marrón, rojo y verde muestran signos de un alma corrupta, maligna, a veces provenientes de la tristeza, pero este sentimiento de algún modo reflejado en rencor. A ponis así no se les permite entrar en las ciudades protegidas bajo el cargo de la Princesa Celestia, no se como lo manejen las otras princesas. Sin embargo, hay ponis que brillan de un color rosa, a veces fucsia, este indica que el poni tiene una personalidad singular, 'Almas Libres' les llamó la princesa. Recuerdo que una pony, también rosa, mostró un aura de este color, y una pareja inusual por ser—" la expresión del guardia cambió a una más seria, luego me echó un mirada como analizándome— "¿No serás tú uno de esos ponis con gustos y pensamientos extraños, o si?" preguntó el guardia con un tono de rechazo.
Sentí un correntazo de calor por todo el cuerpo, comencé a sudar, sentí una inquietud en mis patas y seguramente mi rostro color amarillo se puso pálido. En ese momento deseé haberme quedado con la curiosidad a tener que verme en esta situación tan incómoda. No sabía si solo irme e ignorar su pregunta, contestarle de forma agresiva o que. Finalmente el guardia rompió el silencio.
"Creo que esta conversación acaba aquí, vete con tu padre," dijo el guardia seriamente. Casi al mismo tiempo escuché a mi padre desde una distancia.
"Mueve tus patotas muchachón, debemos encontrar un lugar para comer, muero de hambre y si sigues parloteando ahí seguro que no lo encontramos," escuché a mi padre quejándose mientras se adentraba al pueblo.
Me dirigí hacia él intentando mantener una expresión neutral luego de esa conversación tan incómoda y molesta. Es que no lo entiendo, los ponis hablan todo el tiempo de mantenernos unidos, aceptar las diferencias y que cada quien es singular, pero cuando se trata de estos temas siempre hay quienes están dispuestos a hacer ver a los homosexuales como inferiores o incorrectos.
"¿Estás bien Flashy?" preguntó mi padre.
"¿Yo? Si, bien... ¿Por qué lo dices? Estoy bien, es solo que yo también tengo hambre," dije intentando ocultar lo que verdaderamente ocurría.
"Es solo que te noto algo serio," dijo mi padre.
"Nada de eso, es que muero por comer algo," contesté intentando sonar casual. A mi no me gusta preocupar a otros con mis sentimientos, y particularmente es la razón por la que suelo evitar hablar sobre esos temas, evadiendo preguntas al respecto. Pero tampoco era del todo mentira, si tenía mucha hambre. Teníamos algunas proviciones, pero ahora que llegamos a un pueblo podíamos comer más de lo que nuestras alforjas nos permitirían.
Encontramos un lugar para comer, El Café Heno, era en el exterior. Noté que además de ponis terrestres, unicornios y pegaso habían kirins, hipogrifos, e incluso vi a uno que parecía un dragón. Parecía una mezcla entre poni y dragón, con melena azul verdoso. Tenía grandes garras, una Cutie Mark de una gran flecha de agua, un par de cuernos,— los cuales no tenía idea si podían hacer magia — y alas. Se veía una criatura imponente, poderosa y temible, seguro que podía acabar con cualquiera que se le pusiera en frente con un solo rasguño.
"Y usted, ¿qué desea?" preguntó el mesero sin recibir respuesta. "Disculpe joven poni, me permite tomar su orden por favor," … aún sin respuesta.
"Flash, hijo," escuché a mi padre llamándome.
"Si, ¿qué sucede?" finalmente enfocándome en lo que me decían.
"¿Qué no oíste? El poni quiere tomar tu orden. Acaso te volviste sordo," preguntó mi padre retóricamente.
"Jeje lo siento, me distraje un momento," dije sin mencionar que estaba fijándome en un poni. "Quiero un plato de heno frito por favor, extra crujiente, y una taza de sidra fría si no es mucha molestia"
"Con mucho gusto, en unos minutos les traigo su orden," dijo el poni mesero marchándose.
"¿Qué te paso hace rato, he Flashy? Dijo mi padre en tono de curiosidad.
"¿De… de que hablas? Solo estaba fijándome en la variedad de ponis y criaturas que hay, algunos mitad ave, y me di cuenta de uno que parece un dragón o algo así," expliqué a mi padre.
"¿Te gusta?" preguntó mi padre haciendo un gesto juguetón.
Parece que hoy era el día de hacerme preguntas incómodas. Intenté desviar un poco su pregunta. "Si me gusta su estilo, y la seguridad que transmite."
"No, me refiero a que si… ¿te gusta?" insistió papá.
"¡¿Qué?! Ah… cla… baja la voz, ¿Cómo crees? Ni siquiera lo conozco. Además que seguramente es alguien super ocupado, y miralo hasta parece que espera a alguien, seguro a su pareja, hembra," contesté a mi padre algo alarmado.
"Pues eso que viene ahí no parece una hembra," notó mi padre.
Vi como se acercaba otro majestuoso pony-dragón de un cuero azul medianoche, melena púrpura y una cutie mark de destellos con espadas cruzadas y una luna menguante entre medio de ellas. Se saludaron con un beso en la mejilla, parece que tenían una cita.
"Que te dije, tiene pareja," respondí a mi padre ante la observación. La cual me sorprendió un poco, pues no parecería ser homosexual por su porte. Aunque esos son tontos estereotipos de la sociedad. Es frustrante darse cuenta como el pensamiento de la sociedad termina afectando tu propio pensamiento.
Continuamos comiendo, y me di cuenta que la conversación de estos poni-dragones no había sido muy buena pues el poni de melena púrpura se fue llorando mientras que el otro se quedó sentado pensativo, su relación no parecía ir bien.
Luego de comer y pagar la cuenta nos dirigimos en busca de posada. Estabamos caminando cuando de pronto un poni viene corriendo a gran velocidad y no me da tiempo a reaccionar.
"¡Auch!" exclamé al recibir un golpe por el poni unicornio.
"Lo siento tanto, ¿estás bien?" me preguntó mientras me ayudó a levantarme.
"Si, si, no te preocupes, ¿Porqué corrías así de todos modos?" pregunté.
"Me dirigía a la tienda de disfraces, hay descuentos para esta noche, ¿qué no sabes?" me dijo el unicornio de cuero gris y melena café lisa.
"¿Qué hay esta noche?" pregunté algo confuso.
"¿Qué no sabes? La noche de Nightmare es esta noche.
Me quedé en silencio al no saber de que hablaba.
"¡¿En serio no sabes?! Entonces no debes ser de aquí." Dijo el unicornio el cual tenía una cutie mark como de tornado, la cual creo que tenía algo brillante de color blanco.
"De hecho, venimos de Appleloosa, los igualizadores invadieron el pueblo."
"¡No me digas!", exclamó el poni.
"Sí, mi familia y yo tuvimos que huir," expliqué.
"Bueno, te dejo, voy a ver si encuentro algún disfraz que me guste." Se despidió mientras se fue abruptamente.
"Espera, ni siquiera me dijiste tu…" intenté decirle que aún no me había dicho su nombre mientras vi al poni marcharse.
"Que poni tan misterioso." Comentó mi padre, quien se acercaba luego de guardar su radio el cual parecía haberse encendido por error dentro de su alforja.
"Si, pero oye, deberíamos apuntarnos a esa fiesta, suena divertido." Propuse.
"Porque no, nos ayudaría a distraernos de todo lo que está pasando." Concordó mi padre.
"Pues busquemos esa tienda de disfraces, el poni gris siguió hacia allá." Dije apuntando a la distancia en la dirección que se había ido el poni misterioso.
"Puedes ir tú, mijo, voy a buscar un cuarto donde nos podamos quedar. Además, sabes que no soy de esas cosas de disfraces y eso." Explicó mi padre, quien lo entiende.
"Bueno, nos vemos al rato." Dije despidiéndome de mi padre.
Pasé por un spa, una tienda de pasteles, crucé un pequeño puente y finalmente me encontré con la tienda de disfraces, con una manzana que tenía un sombrero resaltando la decoración exterior de la tienda. Antes de abrir la puerta salió el poni que había visto antes, se fue de prisa sin darme tiempo a hablarle, levitaba una bolsa con su magia color blanco. Nunca había visto el color del aura Mágica ser de un blanco tan puro… pero bueno, seguro que es normal.
"Buenos días, bienvenido a la tienda de disfraces Honeycrisp donde puedes encontrar estilo en cualquier disfraz," dijo el poni color crema en recibimiento.
"Soy Applesmoothie, ¿que se te ofrece?, debes ser nuevo por aquí" observó el poni.
"Pues si, es cierto, no soy de por aquí, ¿me ayudarías a encontrar un disfraz para esta noche?" pregunté intentando no sonar extraño por el hecho de no conocer la festividad.
El poni llevaba una bufanda marrón, llevaba un arete rojo, con una Cutie Mark de un vaso rojo con algún tipo de bebida y un corazón en medio. Parecía ser un Apple — digo, su nombre es 'Applesmoothie' pero ¿cómo es posible? ¿Será posible que seamos familia? Aunque tenía la curiosidad no creí correcto preguntarlo así sin más.
"¿Qué tipo de disfraz buscas? ¿Algo aterrador, glamuroso, algo de alguna celebridad o marca? Las pelucas de Songbird Serenade nunca pasan de moda. Sugirió el poni mostrándome diferentes opciones.
"Busco algo que se vea bien, pero que también sea divertido" expliqué.
"¿Tal vez un disfraz como este? Las gallinas siempre son graciosas" me dijo mostrándome el disfraz de gallina, el cual no era muy lindo que digamos. Me mostró disfraces de vaca, vampiro, payaso, y hasta de Wonderbolt. Fue hasta que vi a uno a lo lejos que llamó mi atención.
"Este se ve lindo," dije al notar un disfraz de conejito. Los conejos son divertidos y lindos. Me lo probé. Me quedaba algo ajustado, pero se veía bien.
"¡Te queda bello!" dijo el poni, quien me miró y se sonrojó al yo notar que me miraba el trasero.
"Lo siento, no fue mi intención, es que si se te ve muy bien" se disculpó. El poni realmente no era mi tipo, y si realmente es un Apple, pues mucho menos pensaría meterme con el.
Salí del probador luego de quitarme el disfraz, pagué por el y salí de la tienda.
Ya había oscurecido, la luna estaba llena, su luz iluminaba considerablemente el camino. Llegué al centro del pueblo donde se llevaba a cabo la festividad de la noche de nightmare. Papá consiguió una habitación cerca de un puente que da a las afueras de Ponyville. Él se quedó en la habitación, no quiso ir por más que intenté convencerlo. Finalmente me encontré en la tan hablada celebración, los ponis estaban muy activos y con mucha emoción, atracciones por doquier, baldes con agua para pescar manzanas con la boca, casa de sustos, cuenta cuentos contando historias de terror, entre otras actividades, todo poni lo pasaba genial.
Me di cuenta de que había una potrilla que parecía estar buscando algo, me acerqué para intentar ayudar.
"Hola, soy Flashing Apple, ¿buscas algo? ¿estás bien?" pregunté inclinándome para estar a su altura.
"Estaba con mis amigos buscando dulces, y de pronto al voltear ya no estaban." Explicó la potrilla verde mar con disfraz de flor.
"No te preocupes, yo te ayudaré a buscarlos, seguramente no han ido muy lejos" dije, alentándola. "¿Cómo te llamas?"
"Soy Emerald Shine" dijo la potrilla cambiando su expresión a una más alegre. Su disfraz parecía dificultar su forma de caminar.
Luego de unos quince minutos de buscar, vimos al grupo de potros corriendo fuera de la casa de sustos, parece que la abandonaron por error, al ella caminar más lento. Cuando devolví a la potrilla con sus amigos miré a la distancia y vi al poni que había visto en el restaurante, el poni mitad dragón – me estaba mirando.
De hecho, al ver que me di cuenta, se acercó. Mi corazón comenzó a acelerarse, no sabía que hacer, si cambiar la mirada, caminar en dirección contraria o que.
"Wow, que lindo de tu parte ayudar a esa potrilla" me dijo al acercarse. Todos reían, otros ponis jugando y conviviendo, ponis guapos de toda variedad de razas y estilos y este poni fornido y apuesto se acercó a hablarme, ¿¡a mí!?
"Soy Aquatough, por cierto" dijo el poni dragón. Yo aún estaba procesando en mi mente lo que pasaba.
"Ho… Hoka, digo, hola" dije, sintiendo un fuerte calor por todo el cuerpo.
"Jeje, si, bueno, ¿qué más pude haber hecho? Necesitaba ayuda" dije haciendo un esfuerzo por sonar casual. Me sonrojé al recordar que tenía puesto un disfraz de conejito, el cual se veía más sensual de lo que debía, pues era una talla más pequeña que la mía.
"Y qué te trae por aquí? Digo, obviamente no eres de por aquí. ¿Cómo es que un poni tan pequeño como tú logró salir de su ciudad y atravesar los monstruos que hay allá afuera?" preguntó Aquatough con mucha curiosidad.
"Eh, yo…"
"Los ponis necesitan este tipo de fiestas, ahora que hay tanta tensión con todo lo que está ocurriendo." Resaltó el poni dragón. Se escuchó a un poni gritar a lo lejos.
"¡Que fácil fue buscarte a otro, no! A pesar de su distancia se escuchó muy claro, parecía amplificar su voz con magia.
"Decides dejarme, para poder correr a buscarte a otro poni que te haga los favores en la cama, al primer puto que se te cruza por delante" Dijo el otro poni dragón, que de hecho es el que se fue llorando de la mesa de Aquatough en el Café Heno. Se estaba refiriendo a mí de esa forma, aunque claramente a raíz del enojo.
"¡Pues no me quedaré de cascos cruzados!" dijo el poni dragón azul medianoche mientras brillaba uno de sus cuernos, iluminándose de color blanco perla. Parecía que absorbía luz lunar, pues de momento la luna brillaba con menos intensidad. El poni se alzó en sus patas traseras.
Su cuerno izquierdo pareció cargar energía y luego su cuerno derecho la liberó, lanzando un potente rayo mágico directo hacia a mí. Todo ocurrió muy rápido, me agaché cubriéndome con los cascos, esperando recibir menos daño, cuando de repente vi una gran sombra frente que me cubrió. Aquatough estaba parado frente a mí en posición protectora. Hizo brillar ambos cuernos, con un color azul aqua. Cargó energía con sus cuernos, utilizando agua de varios baldes con agua para el juego de atrapar manzanas y creó una clase de remolino que absorbió el rayo mágico del poni azul medianoche.
"¿¡Qué crees que haces!?" dijo Aquatough, amplificando su voz con magia, su voz segura e imponente, ya no sonaba a aquel poni gentil, estaba molesto.
"No tienes ni idea de quien es este pequeño poni e intentaste dañarlo." ¡Pequeño, pero quien se cree que es!
"¡Tú no eres así, no te reconozco, jamás pensé que fueses un poni tan tóxico y posesivo!" El otro poni dragón cambió su expresión a una de arrepentimiento.
"Lo… lo siento, no sé que me pasó, yo no quería hacer esto." Dijo el poni con un taco en la garganta, mientras la magia de su cuerno se disipó y la luna volvió a brillar como antes. El poni azul medianoche brilló en un parpadeo, como de un color rojo, como si algo hubiese salido de su interior. El poni se marchó galopando fuera del portal de ponyville, mientras lloraba desconsoladamente.
Datos recolectados:
Los ponis tienen un aura que define su personalidad.
Los guardias detectan a los enemigos mediante su aura.
Los híbridos poni-dragón utilizan ambos cuernos, derecho para cargar energía, el izquierdo para liberarla.
La magia de los híbridos pony-dragón funciona utilizando recursos de la naturaleza.
