Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer, yo solo juego con ellos.

Mocking the bounds

Capítulo 39

Cuando fueron a Seattle comieron hamburguesas y pegaron afiches en el centro de la ciudad, y en cualquier lugar al que iban. Mientras Edward se presentaba en el concurso, también repartieron panfletos y obviamente, usaron sus camisetas.

Se dieron cuenta de que algunos fans de Edward habían ido al concurso debido al anuncio que Alice había puesto.

—Lindas camisetas—una chica les dijo a Rose y a Jasper— ¿las venden?

— ¿Quieres pasearte usando su nombre?—Jasper le preguntó, burlón. Rosalie le pegó en la nuca. La chica se rió.

—Obviamente. Está buenísimo—dijo mientras lo veía en el escenario. Rose se rió.

—Tienes suerte de haber dicho eso en presencia de nosotros. Si lo hubieras dicho frente a su novia tal vez te hubiera golpeado.

— ¿Quién es su novia?—la chica la miró, alarmada y curiosa.

Rosalie paseó la vista por la multitud.

—Ella, la castaña de ahí—Rose la señaló y la chica la miró fijamente.

—Mmm, pues… es linda—dijo la chica sin ganas.

Jasper se había ido cuando unos chicos le hablaron para pedirle panfletos. Rose se rió.

—Bella es hermosa—dijo—no vendemos las playeras pero voy a comentárselo a Edward para ver si le parece buena idea, ¿de acuerdo?

—De acuerdo—la chica babeó con tan sólo escuchar su nombre.

Rosalie se alejó de ahí, con una nueva idea rondándole en la mente.

Cuando Edward ganó le tomaron fotografías y entonces le pidieron a unas chicas que les tomaran una foto a todos juntos. Edward estaba en el medio, junto a Bella, sonriente y despeinado.

Después de volver de Seattle, Alice se dedicó a buscar algún lugar para presentarse en Tacoma.

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Era marzo y sólo tenían dos semanas más de clases antes de que las vacaciones de primavera llegaran y tuvieran que ir a Florida.

El equipo de futbol seguía entrenando y la banda también ya había comenzado con los ensayos desde la última semana de Febrero, pero ahora, Bella y Edward estaban haciendo otra cosa.

Al terminar el ensayo, Bella lo esperó, de todas formas, él había pasado por ella para ir a la escuela. Entró al edificio y lo esperó sentada en el pasillo, se puso a leer un libro. Entonces fueron a su casa.

En estos momentos, Bella estaba desnuda en la cama de Edward, disfrutando de sus besos y de su hermoso cuerpo sobre ella. Edward le estaba besando el cuello y ella le estaba arañando ligeramente la espalda.

Demonios. Había extrañado eso, aunque sólo lo hubieran hecho una vez.

Edward descendió y le besó los pechos, ella apresó las mantas entre sus manos, Edward le estaba besando el abdomen, luego bajó más. Rayos.

Bella pegó un salto y se mordió los labios para no lanzar un gritito.

Edward estaba haciendo un buen trabajo. Él alzó sus brazos y tomó sus pechos entre las manos, luego recorrió sus brazos y entrelazaron sus manos.

Bella cerró fuertemente los ojos y arqueó el cuerpo. Edward subió otra vez. Sus labios estaban mojados pero a ella no le importó, lo besó y él gimió en su boca.

Entonces, él se situó entre sus piernas y la miró.

Ella le sonrió débilmente y él hizo su movimiento. Cerraron los ojos del placer y él comenzó a moverse lentamente. Una gota de su sudor le cayó a Bella en la frente y alzó la cara para besarlo. Él le devolvió el beso y aumentó el ritmo.

Estaban hechos un manojo de sudor y emoción y brazos y piernas. Ella se movió y se alzó en un brazo.

Lo miró.

— ¿Puedes venir a dormir conmigo?

Él le sonrió.

—Si—le dio un beso ligero en los labios.

—Pero me refiero a siempre. Quiero estar todo el tiempo contigo.

—Iré todas las noches si quieres—le acarició el cabello y ella sonrió. Metió su rostro en el cuello de él.

—Te amo.

Edward rió y le tembló el pecho.

—Yo también te amo, Bella—respondió.

Ahora, ya podía decirlo libremente.

Edward la llevó a casa y la besó antes de que ella bajara del auto.

—Te veo en un rato.

— ¿Seguro que quieres venir?

—Si—él le tocó la nariz—sólo voy a hacer tarea y a bañarme, ¿sí?

—Puedes venir hasta las diez si quieres.

Él sonrió, las arrugas poblaron las orillas de sus ojos.

—Sí, Bella—dijo condescendiente.

Ella le dio otro beso y entonces bajó del auto.

Edward cumplió con su promesa y estuvo también ahí el miércoles, llegó cuando Bella estaba revisando su correo, buscando la respuesta de UCLA.

Su carta de aceptación resaltaba en toda la pantalla de su computadora. Sonrió y Edward la abrazó y le besó todo el rostro.

— ¡Voy a ir a California!—chilló contra su pecho.

Él sonrió.

—Pero claro que sí, nena. Vamos a ir juntos y vamos a dormir juntos. Haremos todo juntos.

Ella asintió, sonriente. Edward tomó su rostro entre sus manos y le besó la frente.

—Estoy orgulloso de ti, cielo. Te amo demasiado. No puedo esperar para tenerte todo el tiempo.

Ella lanzó un gritito y lo abrazó.

— ¿Bella?—Charlie la llamó desde el piso de abajo. Dieron un salto.

— ¡Oh, voy a decírselo!—ella saltó y salió corriendo de la habitación, con la laptop en sus manos.

Edward escuchó cómo le gritó a Charlie:

— ¡Joder, papá, fui aceptada!

El regaño ahogado de Charlie lo hizo sonreír.

Y ahora Alice era la única que seguía esperando sus resultados.

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El jueves en la mañana, antes de que Bella se fuera a la escuela, Charlie se estaba preparando una taza de café.

—Charlie, no olvides que voy a ir a Florida, ¿eh?

Él frunció el ceño.

— ¿Cuándo dijiste que era?—Charlie siempre olvidaba todo.

—En dos semanas, papá—ella rodó los ojos.

—Pero, ¿a qué vas tú? Tú ya has estado en Florida.

Volvió a rodar los ojos.

— ¿Y eso qué? Estoy en la banda de música.

—La banda de música no juega.

Ella se fue, dando un portazo, Charlie se rió.

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—Por fin saldremos de esta horrible lluvia todos juntos—Alice dijo en el almuerzo.

Bella soltó una risa.

—Créanme que van a extrañar el frío.

—Lo dudo. La humedad hace que se me esponje el cabello—Rosalie se cruzó de brazos, disgustada.

Bella volvió a reírse.

—La piscina en California no será suficiente para quitarte el calor, Rose.

—Ay, vamos, no puede ser tan malo—dijo Jasper, encogiéndose de hombros.

Oh, iba a estar equivocado.

Todos estaban emocionados por el viaje a Florida. Estaban expectantes por conocer otro lugar y por cambiar de clima. Querían ganar el partido y dejar su huella en Florida. El viaje a Florida era lo que habían ganado por triunfar en los interestatales de Noviembre. Forks High tenía puesta su fe en el equipo de futbol y el entrenador Clapp los estaba presionando mucho.

Bella sólo estaba emocionada porque iba a viajar con sus amigos. Obviamente no iba a poder dormir con Edward pero se la iba a pasar con él en el trayecto. Además, el viaje a Seattle había sido bastante divertido. Tenía altas expectativas de Florida.

Una semana después, Alice y Rosalie estaban perdiendo la cabeza porque no sabían que ropa llevarse.

— ¿Hace calor como para unos shorts o para unos tirantes?—Alice le preguntó a Bella. Estaban haciendo una lista de cosas para echar en la maleta.

—Mmm…—Bella fingió estar pensativa—hace calor como para no llevar nada puesto.

— ¡Genial!—Jasper aplaudió—al parecer de esa manera podré verte en ropa interior, Bella, ya que rechazaste el papel de esposa de Cupido.

Ella rodó los ojos y Edward lo golpeó en la cabeza.

—Uh, supongo que estaré siempre en traje de baño—dijo Rosalie, sonriendo y Emmett se inclinó y comenzó a besarle el cuello.

Todos hicieron sonidos de asco y Jasper les lanzó una lata de refresco vacía.

Salpicó a Rosalie en la blusa. Naturalmente, se enojó.

—Estoy estresada con todo esto—dijo Alice—tengo que hacer mi maleta y todavía no recibo mi carta de aceptación.

—No te aceptaron—Edward murmuró. Ella lo miró feo.

— ¿No te dijeron cuándo recibirías tus resultados?—Bella le preguntó, mientras comía de su sándwich.

—El 9 de marzo—hizo un puchero.

—Ya es mañana, ¿ves? Si esperaste dos meses puedes esperar un día más—Emmett intentó animarla.

—Si no me aceptan estaré deprimida en Florida. Dudo que tenga ánimos para ir a la piscina.

—Entonces te asarás como un pollo—dijo Bella.

Rosalie aplaudió.

—En verdad quiero ir ya. Quiero sentir ese calor "abrasador" del que Bella habla—hizo las comillas.

—Florida es un lugar muy caliente—dijo Edward—yo si le creo.

Bella le sonrió.

—Gracias, Pudding Pop

Se rieron.

— ¿Pudding Pop?—dijo Jasper, riéndose— ¿Qué tipo de cosa marica es eso?

—Lamento que estés solo, Jasper—Edward dijo. Al rubio se le borró la sonrisa.

—Eso no es gracioso—Alice desvió la vista ante el comentario de Jasper.

—Claro que si—Bella dijo y se acercó a besar a Edward en la mejilla.

Las cosas con Alice estaban… bueno, no tan estancadas, desde San Valentín habían comenzado a hablar más, ya no se evitaban y hasta se respondían los chistes pero Jasper sabía que alguna oportunidad con Alice estaba fuera del mapa.

Tal vez él y Alice iban a ser una de esas cosas que se alargan para siempre, que nunca llegan a concluirse.

Jasper no volvió a salir con Lauren pero seguían saludándose en los pasillos y en las clases. Jasper tampoco volvió a casa de Alice y ella no lo invitó de vuelta.

Jasper había comenzado a olvidarla. Alice estaba dejando de sentirse culpable. Así es como las cosas se iban a solucionar y a terminar para ellos: con caminos separados, siendo amigos y siendo felices a su manera.

Jasper estaba buscando algo que lo hiciera completamente feliz, algo que lo llenara, así como Rosalie y Emmett se veían felices y así como Edward y Bella parecían tener un futuro estable y brillante. Lo iba a encontrar, estaba seguro, y cuando lo encontrara, no lo iba a dejar ir.

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El viernes durante la clase de Historia, los altavoces se encendieron y la voz del director anunció que todos los estudiantes que iban a ir a Florida tenían que pasar a registrar sus nombres. Dio un "gracias" escueto y el silencio de las aulas se había llenado con comentarios llenos de emoción y otros de pena. "Nos cuentas cómo te va" era un comentario repetitivo.

El descanso de primavera inició cuando el timbre que dio fin a la última clase sonó y todos se apresuraron a salir.

—Te veo en la noche—Edward se despidió de Bella en el estacionamiento. Tenía que armar su maleta.

—Si—ella respondió, sonriente—te quiero.

—Te quiero también—él le dio un beso y la vio marcharse en su monstruo rojo.

Eso es todo por hoy. Es un capítulo súper corto y de transición. Muchas gracias por sus comentarios y bienvenidas sean las nuevas lectoras (: ya ví sus reviews :) Tengan un buen inicio de semana y nos leemos el miércoles con un capítulo más largo y Florida.