Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer, yo solo juego con ellos.

Mocking the bounds

Capítulo 45

El martes finalmente habían terminado con los exámenes finales.

Alice dejó caer la pluma y miró a su alrededor.

Vio a Lauren y a Jasper afuera del salón. Ella había terminado su examen y había salido. Estaban hablando y sonriendo. Le parecía sospechoso. Desde la semana pasada habían estado juntos, en cualquier oportunidad o cuando Jasper no estaba con ellos, se encontraba con ella.

¿Estaban saliendo? ¿Eran amigos? ¿Habían tenido otra cita después de la primera?

Se levantó con su mochila al hombro y dejó su examen en el escritorio del Sr. Vanner.

Cuando salió, no logró escuchar de lo que estaban hablando ellos dos, así que no insistió en quedarse o en escuchar y se fue a su casillero.

Ahí se encontró con Bella.

—Hey—la saludo y miró alrededor— ¿sabes qué traen Lauren y Jasper?

Bella la miró divertida.

— ¿Por qué te importa eso a ti?—le arqueó una ceja. Alice rodó los ojos.

—Es sólo que los he visto muy cerca.

Bella se rió entre dientes.

—¿Son celos los que escucho?

Alice volvió a rodar los ojos y abrió su casillero.

—No. Es simple curiosidad.

Bella se recargó a su lado.

—¿Estás segura?—jugó con sus llaves.

—Completamente.

—No te creo.

— ¿Qué no crees?—Edward preguntó, colocó su brazo alrededor del cuello de Bella y la atrajo a su pecho.

—Que Alice no esté celosa.

— ¿De?

—De nada—Alice cortó—no hay celos de nada.

— ¿De?—Edward volvió a insistir.

—De Jasper y Lauren—Bella respondió.

Edward frunció el ceño.

—Ah, es claro que está celosa.

— ¡No!—Alice chilló— ¿saben qué? ¡Púdranse!—Alice se fue, azotando la puerta de su casillero.

— ¿Crees que se hubiera enojado si en realidad no estuviera celosa?

—Para nada—Edward respondió. Besó a Bella en la mejilla, luego le habló al oído—vamos a tu casa.

— ¿Para?—Bella le respondió. Seguían sin moverse.

—Quiero…mmm…ya sabes.

Bella se rió.

—No, no sé.

—Mmm, quiero que me la chupes.

Bella se rió más fuerte y se alejó de él. Edward la atrapó sujetando su mano.

—Charlie está en casa.

—Claro que no.

—Claro que sí.

—Ayer dijiste que trabajaba.

—Diablos.

Bella comenzó a caminar junto a Edward.

—Si no quieres está bien—él le dijo.

—Ugh, cállate.

— ¿Qué es eso?

Bella siguió la mirada de Edward y se detuvo.

Lauren y Jasper estaban afuera de la biblioteca y se habían besado. Él le acarició la mejilla y se alejaron.

—Mmm, haremos como que no vimos eso, ¿cierto?—Bella dijo.

—Mmm, si no dice nada para mañana, estaré diciéndole a todo el mundo.

Bella se rió.

—De acuerdo.

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—Oh, mierda…mmm…carajo…—Edward estaba balbuceando.

Miró hacia abajo pero sólo podía ver mantas, frunció el ceño y las removió. El cabello castaño de Bella lo saludó y luego lo quitó también del caminó. Bella había mejorado notoriamente en el arte de complacerlo con la boca y Edward no podía estar más contento.

—Mierda—Edward dejó caer la cabeza y terminó.

Después de un momento, Bella volvió a subir y se estiró para alcanzar un pañuelo.

Edward estaba agitado y tenía los ojos cerrados, su frente estaba llena de sudor.

—Mierda—dijo entre dientes.

—Wow—Bella dijo, apática.

Ella no estaba recibiendo ninguna satisfacción de esto. Edward se había venido después de haber estado como dos segundos dentro de ella y luego le pidió que se la chupara. También había terminado como dos segundos después.

Edward la ignoró y salió de la cama.

—Eso fue fantástico, nena—le dijo mientras se ponía la camisa.

Bella no le contestó. Sólo terminó de limpiarse las manos y tiró el pañuelo al bote.

Edward ya se estaba poniendo los pantalones. Bella se estiró para alcanzar su blusa.

—Nos vemos luego—él le dijo y luego se acercó a darle un beso tosco en la cabeza.

Salió de la habitación y la dejó ahí.

Ella frunció el ceño.

No sabía cómo sentirse. Edward había estado diferente, tal vez en realidad había estado muy caliente o estaría ocupado el resto de la tarde. Desde que habían vuelto no había hecho algo así, tal vez estaba distraído.

No quiso darle más vueltas al asunto y fue hasta el baño. Se lavó los dientes y las manos y luego volvió a la cama.

Se quedó dormida con una sensación punzante en el pecho.

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Sólo Bella, Rosalie y Emmett estaban en la mesa. Jasper recorrió la cafetería con la mirada y vio que Alice y Edward estaban en la fila del almuerzo.

Fue a sentarse. Vio a Lauren bebiendo de su refresco, estaba sentada junto a Jessica y a Tanya. Sonrió.

— ¿Qué te hace sonreír?—Bella le preguntó, con los ojos entrecerrados.

Jasper la miró.

—Nada.

— ¿Seguro?

—Si.

—Mmm.

Emmett y Rosalie estaban hablando y sonriendo entre ellos. Rosalie le dio un beso en la mejilla.

Edward y Alice llegaron.

Después de un rato entre charlas, Jasper los interrumpió.

—Hey, tengo algo que contarles.

Edward y Bella se miraron entre sí.

— ¿Qué?—Rose bebió de su lata de refresco.

Jasper sonrió.

—Lauren es mi novia.

Rosalie tosió, sorprendida. Emmett le estaba dando una sonrisa pícara.

—Sí, los vimos besándose ayer—dijo Edward—le dije a Bella que si no lo decías hoy lo diría yo.

Bella se rió.

—Eso es genial, Jasper—ella le dijo, sacudiéndolo del brazo.

—Supongo que tomaste el consejo de conseguirte una novia bastante enserio—Rosalie le dijo, burlona.

—Sí, salimos otra vez y pues… me gusta y le gusto. Fue a mi casa la semana pasada.

— ¡Oohh!—Emmett aplaudió— ¿y qué tantas cosas hicieron?

—Varias pero no llegamos a eso.

— ¡Buu!—Edward dijo.

— ¿Qué mierda, Jasper?—Alice interrumpió, chillando.

Había estado callada. Todos se quedaron en silencio.

— ¿Disculpa?—Jasper le dijo.

— ¿Por qué tienes una novia ahora? ¿Qué mierda te pasa?

— ¿Qué tiene de malo?

— ¿Qué tiene de malo? ¿Qué hay de nosotros?

El resto los estaba mirando sorprendidos. Oscilaban su vista entre los dos.

— ¿Nosotros?—Jasper se rió—no hay nosotros, Alice. Ni siquiera hablamos, apenas te soporto, ¿qué crees que estás haciendo?

Alice jadeó.

— ¿Me soportas? Eso no fue lo que dijiste.

—Lo que dije hace un montón de meses atrás. En la fiesta de Jessica, ¿lo recuerdas? Me botaste.

—Yo no…

—Dijiste que éramos amigos, y lo dijiste varias veces, en otras ocasiones. Te pregunté qué era lo que estábamos haciendo.

—Estábamos saliendo.

— ¿Qué mierda, Alice? ¿Saliendo? No, sólo estábamos cogiendo—Rosalie y Emmett jadearon—para tu propio beneficio. Te lo pregunté miles de veces y dijiste que éramos amigos. Cada. Maldita. Vez.

—Eso no es cierto, Jasper… está bien, ¿sí?, lo dije, pero creía que era obvio que estábamos saliendo.

— ¿Y me llamabas "amigo"? ¿Qué mierda te pasa? Y no intentes hacerme sentir mal ahora o culpable, porque no lo lograras. Lauren es mi novia, te guste o no. Al diablo contigo, te esperé por mucho tiempo.

Jasper se levantó, enojado y tomó su mochila.

—Jasper, tienes que entender…

—Sí, ahora lo entiendo—dijo y luego se fue.

La mesa se quedó en silencio.

— ¿Está bien Jasper?—Lauren llegó, preguntando, tenía su mochila sobre su hombro.

—No, no mucho—Emmett le respondió—deberías ir a ver cómo está.

Alice tenía los brazos cruzados, haciendo una mueca con su boca.

Lauren los miró a todos.

—Bueno, gracias, chicos—les dijo y luego se fue.

— ¿Qué acabo de escuchar? ¿Cogiendo, Alice?—Rosalie le preguntó.

Ella rodó los ojos.

—Sí, el año pasado, no recuerdo cuándo comenzó eso.

— ¿Y por qué no nos lo dijiste?

Alice se encogió de hombros.

—Yo si lo sabía—dijo Bella—Jasper me lo dijo.

—Y a mí me dijo Bella—intervino Edward.

—Mmm, ¿holaaa? Somos amigos, ¿recuerdan?—Emmett les lanzó una servilleta echa bola.

Bella rodó los ojos.

—Alice…—la llamó. Ella la miró.

—Lo que hiciste estuvo mal—dijo Edward—deberías disculparte.

—No voy a dis…

—Es enserio, Alice—dijo Bella—le rompiste el corazón, ¿te diste cuenta de lo triste que estaba? Probablemente no y ninguno de ustedes lo hizo—miró al resto—estábamos demasiado ocupados. Yo estaba hundida en mi miseria cargando mis cuernos mientras vomitaba en mis pies—Edward bajó la mirada y se entretuvo cortando la servilleta con sus dedos—Edward estaba demasiado caliente metiéndose con Stanley, ustedes dos estaban en su puta luna de miel y luego todos me odiaron por abrirle la cabeza a Rosalie.

—Hey, si nos hubiera dicho nos hubiéramos dado cuenta—dijo Emmett—además, él lo estaba ocultando bien, estaba planeando su fiesta de cumpleaños.

—Se veía algo decaído—comentó Rosalie, mirando la mesa.

—Fue mi culpa entonces—intervino Alice— ¿pero qué se suponía que debía hacer?

—Decirle desde un inicio que no lo querías y no acostarte con él—Edward le dijo.

—Ahora todos me odian—dijo y se levantó. Llevándose su bandeja y su mochila.

Emmett chifló por lo bajo.

—Esto está muy jodido.

—Sí, la prepa ya casi termina y ustedes nos ocultaron eso por mucho tiempo—Rosalie les reclamó.

—Hey, yo acabo de enterarme en el cumpleaños de Alice—Edward se defendió.

—Oohh, el cumpleaños de Alice—Emmett dijo, como descubriendo algo—estaban juntos, bailaban.

—Supongo que él olvidó su odio hacia ella.

—Oh por Dios, hicimos que se besaran—dijo Bella.

—Apuesto que les gustó—comentó Edward—y ahora Alice ve que ya no podrá tener a Jasper y se pone celosa.

.

Jasper se había ido. No estaba en el resto de las clases y tampoco Lauren. Edward esperaba que al menos se acostaran antes de que la prepa terminara.

Bella entró al Volvo.

— ¿Qué estás pensando?

—En Lauren.

Ella arqueó una ceja.

— ¿Y por qué estás pensando en ella?

—Espero que se acueste con Jasper.

— ¿Por qué?

—Pues antes de que se termine la prepa, se lo merece.

— ¿Estás pensando en ellos dos haciéndolo?

Edward la miró, finalmente.

— ¿Qué tiene de malo?

— ¿Qué tiene de malo? Estás pensando en alguien más mientras estoy contigo y me lo estás diciendo.

—Es mejor que ocultártelo, ¿no?

—No—Bella abrió la puerta y Edward la detuvo.

— ¿A dónde vas? Creí que era mejor que ocultarlo.

—No.

— ¿No?

— ¡No!—Bella cerró la puerta de un golpe y cruzó el estacionamiento con los brazos cruzados sobre su pecho.

—Maldición—Edward dijo mientras la veía entrar al Jeep de Emmett.

.

.

.

Lauren y Jasper si lo habían hecho.

Lauren se estaba vistiendo bajo la atenta mirada de Jasper.

—No me veas—le dijo, sonriendo. Él le sonrió desde su lugar en la cama.

— ¿Por qué no?

Ella rodó sus ojos azules.

—Porque no.

—Ay, vamos—él la tomó de la mano y la jaló.

Lauren soltó un gritito.

— ¿Tienes prisa?

—No—ella se rió entre dientes.

—Que bien. Yo tampoco—le dijo, besándola de nuevo.

.

Jasper había bajado a la cocina por algo de comida. Lauren estaba en el baño y sus padres no estaban en casa.

Cuando entró a su habitación se sorprendió de ver a Alice ahí.

Maldición.

Alice estaba mirando la cama.

— ¿Qué haces aquí?—él le dijo, antes de dejar la bandeja con comida sobre la mesa de noche.

—Vengo a disculparme.

—Disculpas aceptadas.

Ella rodó los ojos y se acercó.

— ¿Lauren está aquí?—le preguntó, mirando los dos platos con comida sobre la bandeja.

—Sí, así que por favor, ¿puedes irte?

—Jasper, sólo quiero explicarte.

Él se cruzó de brazos. Alice se distrajo al ver sus músculos.

— ¿Bien?

Alice suspiró.

—Cometí un error. No sabía lo que quería y te alejé pero… sé que… bueno, ahora estás con ella pero ¿no quieres intentarlo?

Alice estaba llena de mierda. Estaba loca si creía que Jasper aceptaría. Sólo quería lo que los demás tenían. Ahora que Jasper no estaba a su alcance, repentinamente el amor por él creció en su interior.

—No.

— ¿No?

—No. Estoy con Lauren ahora, ¿sí? Por favor, vete.

Alice no dijo nada más pero de repente tomó su rostro entre sus manos y lo besó.

Jasper la alejó.

— ¿¡Qué mierda, Alice!?

Alice miró detrás de él.

—Creo que dijo que te fueras—la voz de Lauren interrumpió el momento. Alice los miró a ambos.

—Lo siento, Jasper—dijo antes de salir.

Jasper miró rápidamente a Lauren.

—Lau, lo siento, no es lo que crees.

Ella sonrió.

—Claro que es lo que creo. Te gustaba Alice y ella rompió tu corazón, ¿no?

—Mmm… bueno…algo así.

—Es exactamente así—ella se acercó—está bien si no quieres continuar esto. Es decir…

—No, no, no, ¿de qué hablas? Esto es lo que quiero—le dijo él, tomándola de los brazos—lo siento, ¿sí? Por lo que escuchaste y viste.

—Está bien, Jasper—ella se encogió de hombros.

Él se acercó, intentando besarla.

—No me beses con Alice ahí—se rió entre dientes—comamos primero y luego te podrás lavar los dientes.

Jasper se rió.

— ¿Y luego te podré besar?

—Tal vez—ella caminó hacia la cama.

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.

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—Y recuerda llamarme por si ocurre algo—Lillian estaba a punto de subir al auto.

—Si, mamá—Rosalie volvió a rodar los ojos.

—Está bien. Te quiero—le besó la mejilla.

—Yo también te quiero, má—ella le dijo.

Lillian subió al auto y arrancó.

Rosalie se despidió con un gesto de mano.

Entró a la casa y Edward estaba bajando las escaleras, los demás le pisaban los talones.

— ¡De acuerdo, hagamos una fiesta!—dijo Emmett.

—Que mi mamá vaya a Seattle no les da derecho a ocupar mi casa como cualquier…

—Sí, si—Bella la interrumpió con un gesto de mano—ayúdame a mover el sillón.

Rosalie rodó los ojos y con un "ugh" se acercó a ayudarla.

—Vamos, Edward, vayamos a comprar pizza—le dijo Emmett. Estaba disfrutando de un día libre en su trabajo.

—Andando—Edward dijo.

Rosalie y Bella movieron los sillones para dejarlos todos juntos y Jasper sacudió las llaves de su auto en su mano. Alice estaba quitando los jarrones de la mesa de café.

—De acuerdo, Rose. Ya que no nos dejaste invitar a más personas, ya vuelvo. Voy a ir a recoger a mi invitado especial.

—Está bien—Rose se rió entre dientes.

Cuando Jasper salió de la casa, Alice miró a la rubia.

— ¿Quién es su invitado especial?

—Lauren—Bella respondió por ella.

—Ah…—Alice jadeó, se cruzó de brazos— ¿Lauren? ¿Lo dejaste invitarla?—Rose asintió— ¿por qué?

Rosalie la miró, fastidiada.

—Porque es mi amigo, Alice, es nuestro amigo y Lauren es su novia. Puede traerla. Me lo pidió y acepté.

—Pero…

—Alice—Bella la detuvo—tienes que aceptarlo. Ella vendrá y es probable que esté alrededor. Supéralo.

— ¿Cómo se supone que la voy a ver a la cara después de lo que hice?

—Pues una disculpa no vendría nada mal

Alice rodó los ojos.

— ¿Tienes un tic? Deja de rodar los ojos—Bella le dijo—y vas a comportarte. Todo va a salir bien.

— ¡Si me hubieran avisado antes!—reclamó, alzando los brazos y yéndose a la cocina.

Bella y Rosalie suspiraron.

Alice estaba insoportable.

—Está un poco insoportable, ¿no?—Bella dijo.

— ¿Un poco?

Bella se rió.

Cuando Jasper llegó con Lauren, Alice estaba en la cocina, sirviendo bebidas.

—Hola—Lauren las saludó, sonriente.

—Hola—ellas le devolvieron el saludo. Alice no sonrió.

— ¡Wow! Están preparando bebidas—dijo y se sentó a un lado de Rosalie, que estaba poniéndoles hielo.

—Si—dijo Bella— ¿te gusta el whiskey?

—Wow, es un poco costoso, ¿no?

—No importa, toma—Rose le pasó la bebida.

—Esa es mi bebida—intervino Alice.

—Oh, lo siento—Lauren se la regresó.

—Alice no la has tocado—dijo Bella y le dio una mirada de advertencia.

—Pero yo quiero la sombrilla morada.

Rosalie rodó los ojos.

—Oh, no importa, igual no me gusta el morado—Lauren dijo, sarcásticamente.

—Toma esta—Bella le pasó una con una sombrilla azul.

Lauren le dio un sorbo.

—Mmm, está muy buena.

— ¿Verdad que sí?—Rosalie sonrió y alzó su copa, Lauren la entrechocó.

Alice rodó los ojos.

Jasper entró a la cocina y se sentó junto a Lauren.

—Hey, Jasper—Bella lo llamó— ¿tienes… ya sabes… la traes?

Jasper le sonrió.

— ¿Te refieres a…—metió la mano en su chaqueta y sacó una bolsa de papel.

— ¿Qué es eso?—Rosalie los miró a los dos, con los ojos bien abiertos.

Bella tomó la bolsa y la abrió.

— ¿No tienen ganas de brownies?—preguntó.

Alice y Lauren se rieron. Rosalie entrecerró los ojos.

— ¿Es eso lo que estoy pensando?

—Si—Bella se rió.

—Oh, rayos—la rubia dijo.

— ¿No quieres?

Rosalie no lo pensó por mucho tiempo.

—No.

— ¿Ni uno?

—No.

— ¿Segura?

—Si.

— ¿Si estás segura o si quieres?

—Si quiero—dijo y Jasper aplaudió— ¡no! ¡Iba a decir que si estaba segura!

—Tranquila, Rose—Alice la palmeó en la espalda—no pasará nada malo.

—Sí, eso dijeron la última vez.

Ellos se rieron.

—Pero aquí no hay bosque—Jasper rodó los ojos.

Edward y Emmett entraron a la cocina.

— ¡Aquí están las pizzas!—dijo Emmett.

—Oh, ¿qué es eso?—Edward sonrió y le arrebató la bolsa a Bella.

—Vamos a hacer brownies—dijo Lauren.

Emmett le revolvió el cabello.

—Me agradas—le dio una sonrisa con hoyuelos.

Al final, Bella y Lauren fueron las que hicieron los brownies. El resto se fue a la sala a jugar Guitar Hero y a beber.

—Veo que tú y Edward están bien—dijo Lauren, mientras revolvía el chocolate con el globo.

— ¿Bien?—Bella frunció el ceño— ¿a qué te refieres?

—El otro día Jessica me dijo que creyó que habían discutido por su culpa. Se acercó a Edward.

—Oh, sobre eso… ¿por qué dijo eso?

—Pues dijo que Edward se fue corriendo tras de ti mientras le pedía que se alejara. Ella dijo que sólo se acercó para preguntarle sobre su música.

Bella se dio cuenta de que Edward le había dicho la verdad. Un sentimiento cálido se extendió en su pecho.

— ¿Por qué se acercó?

Lauren se encogió de hombros y Bella siguió cortando los brownies.

—Dijo que para eso pero no sé sus intenciones.

Bella suspiró.

— ¿Supiste lo de su fiesta?

—Sí, vaya perra—Bella se rió entre dientes—no sé si su interés por Edward desapareció después de eso.

—Pues con que se mantenga alejada—dijo Bella.

—Creo que eso es suficiente—le respondió y luego miró el chocolate—y también esto es suficiente.

Bella le sonrió malévolamente.

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Alice se estaba riendo.

— ¡Edward, eres muy gracioso!—echó la cabeza hacia atrás.

—Wow, suficientes brownies para la periodista—dijo Emmett y tomó otro de la charola—entonces, Lauren, viste que Alice se le fue encima a Jasper.

Lauren se rió.

—Si...creo…no, si la vi…creo—se rió otra vez.

Rosalie le quitó la charola a Emmett.

—Duende caliente—Alice se rió más fuerte.

—Oh, Dios—Bella sonrió—puedo sentir todas las moléculas en mi cuerpo—miró hacia el resto de ellos, sin enfocar la mirada— ¡soy invencible!—alzó los brazos.

—Entonces, Emmett…—Jasper habló y migas de brownie le cayeron de la boca— ¿dices que el gobierno nos está vigilando en este momento?

—No, Lauren estaba vigilando a Alice—el grandote se rió.

— ¿Lauren?—Alice frunció el ceño—perra.

Lauren se rió.

— ¡Soy una perra!—alzó los brazos, con una sonrisa en el rostro.

—El gobierno si nos vigila, Jasper—intervino Edward—todo es una gran conspiración.

— ¿Constipación?—Bella hipó.

—No, conspiración—dijo Jasper—están en nuestra contra.

— ¿Quién está en nuestra contra?—dijo Rosalie, terminándose su tercer brownie.

—El FBI—dijo Alice.

— ¿Quieren llamar al FBI?—Lauren los miró, confundida.

—Yo lo haré—Bella intentó levantarse y alcanzar su teléfono.

—Woah, detente ahí, Swan—Edward la detuvo— ¿no quieres contar las moléculas de tu cuerpo?

—Oh, rayos, si, las moléculas.

—Aahh, estoy muy drogada—dijo Lauren, frotándose la frente.

—Seh—Emmett se rió.

—Propongo un brindis—Alice alzó su copa—por la graduación.

— ¡Oh, la graduación!—Bella abrió los ojos, asustada— ¿nos perdimos la graduación?

Jasper se rió.

—No. Todavía no nos graduamos.

—Oh, bueno. ¡Maldición!—Bella se dio un manotazo en los muslos—perdí la cuenta de las moléculas.

— ¡Un brindis!—Alice ordenó. El resto alzó sus copas— ¡por la graduación!

— ¡Por la graduación!

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Emmett se había quedado dormido en el sillón, sus pies colgaban del otro lado. Edward lo pateó y él despertó rápidamente.

— ¿FBI?

Edward se rió.

—Tu novia está muy borracha—le dijo, arrastrando las palabras—tienes que llevarla a su habitación.

Rosalie estaba tirada sobre la alfombra, abrazada a la botella vacía de whiskey.

Emmett se tropezó antes de poder sostenerla y se fue arrastrando por las escaleras.

Jasper y Lauren estaban semidesnudos sobre el otro sillón y Bella estaba sentada en el primer escalón.

Alice se había ido a dormir desde hace rato.

— ¿Qué haces aquí?—Edward le preguntó a Bella. Ella lo miró, tenía los ojos glaseados.

—Estoy borracha.

— ¿Quieres ir a dormir?

—No.

—De acuerdo.

Edward la tomó de la mano y la llevó al sillón. Jasper estaba roncando.

Edward comenzó a besar a Bella pero ella se quedó dormida cuando él apenas le había quitado la blusa.

—Diablos—masculló y se dejó caer en la alfombra.

Entonces los ronquidos de Jasper se convirtieron en una canción de cuna.

Ay, como les gustan las fiestas lol. Ya sólo nos quedan cuatro capítulos más. Ya casi se nos gradúan los chamacos :( y esa Alice, ay Dios

Muchas gracias por sus comentarios, al parecer todas estuvieron contentas con Lauren pero ya veremos qué pasará.

Nos leemos el miércoles. Buen inicio de semana :D