Entre Sombras
Capítulo 2
Un cambio inesperado….
— Por que tu idiota sin cerebro, vales más que cien Muggles juntos...
— Tú no sabes nada — Pronunció Harry lentamente aún confundido ante la intromisión y palabras del rubio —.
— No, tal vez no, pero como dije un mago vale mucho más que un simple muggle y siendo sincero prefiero tener como compañero a alguien que tiene magia a un asqueroso muggle — Contestó Draco rápidamente mirando a su nuevo compañero que tenía cara de confusión — Por cierto soy Draco, Draco Malfoy — Le sonrió extendiendo su mano mientras los ojos verdes esmeralda le miraban —.
— Mi nombre es Harry — Respondió lentamente estrechando la mano del rubio platinado que era tan diferente a su hermano, el rubio era agradable e inteligente, tal vez era un poco prejuicioso, pero tal vez tenía razón —.
— Harry… — Dijo lentamente esperando oír el apellido del niño, que aunque fuera un sangre sucia era mejor que un muggle, tal vez no tanto, pero algo era algo, tal vez fuera un mestizo o mucho mejor un sangre limpia —.
— Sólo Harry — Respondió el moreno seguro, el ya no era un Potter, él había sido abandonado por su familia, lo rechazaron, así que él rechazaba ser un Potter, desde hoy sería Harry sólo Harry —.
Draco miraba al niño frente a él, era muy pequeño y delgado, se veía uno o dos años más pequeño que el, era tierno con su cabello negro despeinado y sus ojos verdes brillando con inocencia y tal vez un poco de rencor, se notaba triste y a él nunca le había gustado que la gente estuviera triste, él intentaría que sonriera estaba seguro que su sonrisa sería muy linda y aunque no supiera su apellido sería su nuevo amigo.
— Bueno es gusto conocerte sólo Harry — Bromeó un poco el rubio sacando un pequeña sonrisa al moreno — Y ¿Que haces tu aquí? — Lo miró curioso mientras se sentaba encima de su cama haciendo que el otro se sentara en la otra cama mirándose de frente —.
Harry miraba a Draco mientras se sentaba, era rubio un poco más alto que el, se veía de su edad, aunque él era más pequeño por la falta de alimentos cuando lo castigaban por días, tenía unos ojos grises muy bonitos y se sentaba como si fuera de la realeza, si no estuviera aquí tal vez creía que lo fuera, su ropa era muy costosa, tenía una sonrisa muy contagiosa aunque era muy pálido a lo mejor le faltaba salir al sol, pero aún con todo eso era amable con él y nadie nunca había sido amable con él, ni siquiera le dirigían la palabra y el rubio quería saber más de él y le sonreía, le agradaba mucho.
— Mis progenitores pensaron que en este lugar sería controlado, ellos no querían que leyera los libros, que eso me convertiría en un arremedo de mortifago y evitaría que dañara a mi gemelo — Le contó al rubio un poco triste, por qué el sólo leía, los mortífagos y los de la orden hacían lo mismo, mataban y lastimaban, pero al menos los mortífagos eran más sinceros con sus acciones, pero él no quería nada de eso para él, no quería seguir órdenes de nadie ni de Dumbledore ni de Voldemort — ¿Y tu? — Le preguntó curioso pues parecía que el rubio tenía dinero por su ropa y zapatos de buena marca —.
— Es estúpido que tus padres hayan hecho eso, leer no te convierte en un mortifago, a mi me gusta leer, mi mamá siempre me leé, ignoralos ellos son los estúpidos — Contestó enojado Draco por qué su pequeño amigo ahora estaba triste por esos comentarios feos, su mamá siempre decía que leer era bueno y entretenido — Yo estoy aquí por qué mi papá me encontró jugando con un muggle, no sabía que era uno, tenía una túnica, pero me pego y mi papá llegó y dijo que los muggles eran malos y no sabían nada más que hacer que dañarse entre ellos y a los demás, así que me metió aquí para que viera que lo que decía es cierto y en verdad lo es, la comida de aquí es horrible y las encargadas son malas y te pellizcan ni siquiera me dejan salir de aquí, sólo me dijo que me quedaría aquí cinco días y llevo tres, ya quiero volver a casa — Le respondió triste, extrañaba su casa y a su mami y papi, quería una galleta de chocolate de Dobby —.
— Lo se, son malos conmigo, pero ya no quiero hablar de ellos, ellos ya no son mis padres, sólo ayudaron a que naciera — Contestó firmemente y abrazo al rubio que ahora estaba triste porque extrañaba su casa, al menos a él si lo querían y querían que estuviera bien, lo cuidaría hasta que vinieran por él, no dejaría que estuviera triste — Tranquilo, no llores, ellos vendrán pronto, mientras podemos jugar a algo y así no te darás cuenta en lo que llega — Le sonrió a Draco recibiendo una sonrisa a cambio y que corriera a la esquina donde había una linda mochilita y sacara unos peluches en forma de un dragón blanco y una pantera negra —.
— Si, vamos a jugar, ten — Le extendió la pequeña pantera que gruñó suavemente haciéndolo sonreír,él siempre quiso un peluche mágico para jugar — Tu la pantera por qué tienes el cabello como el y yo el dragón por qué es rubio como yo — Le sonrió Draco mientras se ponía a jugar —.
— Está bien, me gusta tu idea — Le sonrió mientras jugaba con el peluche que seguía gruñendo suavemente y ronroneaba si lo acariciabas —.
Estuvieron jugando todo el rato a veces intercambiando de juguetes mientras hablaban, ahora sabía que Draco era un sangre pura, que tenía su misma edad, que su papá se llama Lucius y su mamá Narcissa, que no tenía hermanos y vivía en una mansión grandota, que tenía elfos con los cual jugaba, que era la primera vez que estaba tan lejos de su casa, y el también le contó, sobre sus padres, su hermano, los rechazos y Draco en vez de juzgarlo lo había abrazado y había prometido que nadie lo dañaría nunca más y eso calentó algo en su pecho, se sentía bien tener un amigo.
Cuando la encargada llegó con la comida, Draco no mentía era horrible, una especie de carne remojada en caldo, una pasta también remojada en caldo y pan un poco duro, pero tenían que comer.
Cuando llegó la hora de dormir, Draco le propuso dormir juntos por que le daba miedo dormir solito y no habia podido hacerlo bien esos últimos tres días, le prestó una pijama de una tela suavecita y dejo que durmiera abrazando a la pantera mientras Draco abrazaba al dragón; Ambos durmieron abrazando a los peluches uno a lado del otro y descansaron como nunca.
Cuando fue hora de levantarse, Harry despertó primero sonriendo pues habia dormido muy bien y Draco parecía un muñeco bonito durmiendo, sonrió y le dió un beso en la mejilla para despertarlo y que pudieran jugar, el quería jugar con su amigo antes de que este regresará a cada y probablemente no lo viera de nuevo.
Draco despertó cuando sintió el beso y abrió lentamente sus ojitos encontrando los verdes de su amigo y sonriéndole beso su mejilla de regreso y bajo de la cama dispuesto a jugar.
Desayunaron una especie de cereal muy seco con leche que no tenía sabor mientras jugaban, Draco le había regalado la pantera a Harry por ser su nuevo amigo y así pasaron las horas, jugando, hablando, comiendo la horrible comida y cena hasta que volvieron a dormir.
Al dia siguiente ambos niños lloraban abrazados por qué el papa de Draco no tardaría en llegar y ellos no se querían separar, se habían tomado mucho cariño y no querían separarse.
— Nos volveremos a ver en Hogwarts — Decía Harry entre lágrimas intentando consolarse y consolar a Draco —.
— No, no quiero esperar tanto tiempo para verte, ven conmigo, vamos a mi casa, mis papás te querrán y te cuidarán y podremos seguir jugando, por favor ven — Le suplicó Draco mientras abrazaba fuerte a Harry, no estaba dispuesto a dejarlo en ese horrible lugar, le rogaría a papá para que se llevará también a Harry, no dejaría que el se quedará aquí —.
Antes de que Harry pudiera contestar la puerta se abrió dejando ver a un hombre alto, rubio que vestía una túnica negra con plata y agarraba un bastón con una cabeza de serpiente de plata, los miraba un poco impresionado, suponía que era el papá de Draco, eran muy parecidos y otra lágrima recorrió su mejilla, era hora de que su amigo se fuera y se quedaría sólo… otra vez…
— Papi — Gritó Draco mientras corría a abrazar a su padre y este lo abrazara a él —.
— Dragón — Lo abrazo de regreso fuerte, sabía que este lugar era horrible, pero su pequeño debía entender que los muggles no eran confiables, que lo lastimarian si se enteraban de su poder, era para su protección —.
Cuando dejo de abrazar a su heredó, Lucius observó más a su compañerito con sorpresa, no era posible, James y Lily Potter jamás ocultarian otro hijo o ¿Si? Y de todas formas, ¿Qué hacía ahí ese niño? Los Potter jamás advirtieron el peligro que eran los muggles, ¿Entonces que hacía un niño Potter en un internado muggle? ¿Dumbledore lo sabía? Y ¿Desde cuando había llegado el pequeño? Eran tantas preguntas sin responder, pero era mejor confirmar de una vez la identidad del pequeño.
— ¿Cual es tu nombre? — Preguntó directamente al chiquillo —.
— Es Harry Potter y por favor papá, por favor, deja que venga con nosotros, no se puede quedar aquí, es horrible y sus papás no lo quieren, por favor, prometo no volver a arriesgarme ni a pedirte juguetes pero deja que venga con nosotros por favor, es bueno, seremos buenos — Respondió Draco antes de que Harry lo hiciera suplicando a su papá mientras las lágrimas llenaban sus ojos mirando a su papá —.
— Dragón, no es tan fácil, si los Potter nos pueden demandar por secuestro, iría a Azkaban, no puedo sacar a Harry sólo por qué tú no quieres dejar a tu amigo — Le explico sin creer que los Potter no quisieran a su pequeño hijo siendo tan tierno y adorable —.
Harry al sentir el rechazo aunque fuera razonable del adulto bajo la mirada aguantando las lágrimas, sabía que no merecía ser querido y que Lucius no quería que alguien tan insignificante estuviera tan cerca de su hijo, lo sabía pero eso no quitaba que doliera.
— Pero no lo buscarán, no lo quieren, es gemelo del niño-que-vivió y nadie sabe de él, tiene mi edad y se ve chiquito porque no lo alimentaban, por favor papá hay que cuidar de él, por favor, por favor — Dijo Draco rápidamente sin estar dispuesto a dejar ahí a su pequeño amigo, el prometió cuidarlo y lo haría —.
Lucius sabía que su hijo no era mentiroso, así que utilizo legemerancia en el pequeño Harry, viendo que todo lo que decían y hasta más, los Potter ignoraban a Harry a favor de su hermano, James Potter golpeaba al niño con fuerza y eso era grave, a los niños magos se les cuidaba y protegía era el deber como padre, podrías castigarlos severamente, pero no golpearlos, Lily Potter lo dejaba sin comer hasta por una semana por falsas acusaciones que hacía el elegido hacía Harry, era inhumano, el niño a duras penas tenía ropa, de hecho en ese instante utilizaba unos pantalones de Draco, el podía ser lo que fuera, pero no dejaría a ese niño, aunque lo metieran a Azkaban no lo dejaría, no podría.
— Vámonos de aquí — Lucius sacó la varita mientras dejaba a Draco en el piso y encogió toda pertenencia de los niños y se agachó mirando que Harry lloraba sintiéndose rechazado una vez más, alzó suavemente su rostro y miró sus ojos — Harry te prometo que te cuidaré, irás a mi casa, será tuya también, no volverás a sufrir y haré todo lo posible para que no vuelvas nunca más con los Potter —.
— ¿Enserio? ¿Me lo dice enserio? ¿Usted me quiere? — Harry lo miró ilusionado, por fin alguien lo quería y le hablaba y tal vez, tendría una familia —.
— Si, lo digo enserio, te querré y cuidaré siempre, nada malo te pasará, ahora vamonos, este no es lugar para nosotros — Guardó en sus bolsillos las cosas de ambos niños y salió de ahí prometiendo volver en unas horas para eliminar toda evidencia de que tanto ellos como él habían estado ahí —.
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Un mes después
Mansión Potter
— James deberías ir al internado — Sugirió Lily mientras veía a su pequeño Johan volando en su pequeña escoba infantil persiguiendo a Sirius mientras Remus reía —.
— Pero Lily, es día de familia, está Pad y Monny, aparte Harry debe estar bien, no es necesario — Contestó James sin importarle que desde hacía un mes no sabía nada de su hijo más pequeño, estaba sintiéndose feliz de estar con su familia, olvidando que Harry también era parte de ella —.
— James no es que me preocupe Harry, se que debe estar bien, me preocupa los destrozos que ha hecho, debes pagar la mensualidad y verificar que no haya roto nada, sabes que es un niño problema y tendríamos que pagar por las cosas rotas y si lo corren no hay otro internado tan barato como ese — Respondió Lily preocupada de tener que pagar más en un internado, ese dinero lo podrían ocupar para comprarle a su precioso Johan las cosas que necesitaba —.
— Tienes razón Lily, debo ir a pagar la mensualidad y esperemos no haya roto nada, suficiente tengo con pagar esa mensualidad como para pagar también las cosas rotas o un internado más caro — Gruñó James molesto por tener que perderse un rato con su familia —.
James le dió un pequeño beso en los labios a Lily y salió de la casa enojado, no se había despedido de Johan esperando que su pequeño no se diera cuenta de su ausencia hasta que él regresará, Harry siempre fue un problema, esperaba que estar en el internado le hubiera servido de algo, tal vez en algunos años dejaría que volviera a casa. Se apareció fuera del internado y entró rápidamente hasta la recepción donde una señora lo hizo pasar con la encargada que recibió a Harry el día que lo dejo aquí.
— Buenos días — Saludó cortésmente James, mirando a la encargada que era muy parecida a la profesora McGonagall provocándole escalofríos —.
— Buenos días, ¿Se le ofrece algo? — Preguntó completamente seria la encargada —.
— Sí, quisiera ver a Harry Potter — Contestó con una mueca de desagrado ante la idea de ver al pequeño problema — Y pagarle la mensualidad por su estancia aquí, espero no le haya ocasionado muchos problemas —.
— Señor si esto es una broma le aseguro no es de buen gusto, aquí no hay ningún Harry Potter y le pido que se retire antes de que llame a seguridad, esta es una institución seria y no permitimos bromistas como usted — Dijo la encargada enojada luego de revisar sus listas de ingresados tres veces —.
— ¡¿COMO QUE NO?! ¡YO MISMO LO TRAJE HACE UN MES! — Gritó James exaltado mientras la encargada llamaba a seguridad asustada —.
— Yo recibo a todos los adultos que dejan a sus hijos aquí y jamás lo había visto y el niño no está en listas, por favor deje su broma de lado y retirese — Contestó a encargada segura de que jamás lo había visto en su vida —.
Los dos agentes de seguridad entraron y sacaron a rastras a James que estaba en shock, el había dejado a su propio hijo allí hacía ya un mes y ahora le decían que no estaba en listas, eso debía de ser una broma. Después de que los de seguridad lo hubieran sacado del internado, el se metió de nuevo hasta la oficina de la encargada cubriéndose con su capa de invisibilidad mientras le lanzaba un desmaius y empezaba a revisar todos los papeles en busca de los registros de su hijo, desesperado a cada minuto que pasaba ya que no encontraba nada, los gabinetes estaban abiertos, los papeles tirados, el escritorio de madera estaba desordenado, las sillas tiradas.
Una hora después, el caminaba en dirección con una cara de terrible angustia, sintiéndose cada vez peor, no había encontrado registros de Harry y al practicarle legemerancia a la encargada noto que no mentía, ella jamás lo había visto y no tenía registros de nadie llamado Harry, alguien se había robado a su pequeño y había eliminado evidencias, tal vez su pequeño estuviera muerto… y el… el era el culpable, por qué lo había ignorado, por qué Lily y el habían sido terribles padres, el pequeño Harry al que sólo una vez lo escucharon hablar y ni siquiera fueron palabras dirigidas hacia ellos, el pequeño que el golpeó con fuerza, al que castigaban sin comer, lo habían perdido y se sentía horrible, no había pistas que seguir y dolía, dolía…
— Lily… — Susurró entrando a la sala con los hombros caídos y las lágrimas acumuladas en sus ojos —.
— Amor, ¿Que pasó? ¿Estas bien? — Le preguntó preocupada sin saber qué hacer —.
— Harry, Lily, nuestro Harry desapareció, no tienen registro de Harry en el internado, ni memorias de él, no hay nada, alguien se lo llevó y no hay pistas que seguir… perdimos a Harry, Lily — James calló de rodillas sin saber que hacer para solucionar algo que él provocó —.
— ¿Como…? ¿Harry? ¿Desaparecido?...
Muy bien, hasta aquí el segundo capítulo, como vieron es más largo y detallado que la primera versión, la idea original está, pero esta mas detallado, aún no es perfecto, haré una tercera edición a este fic, pero esa sólo será para eliminar los errores en ortografía o gramática que haya en el, espero les guste e intentaré subir diario o cada dos días, depende como avance, esta semana es de Entre Sombras y la próxima de traducción, gracias por leer y por los comentarios, los aprecio mucho
Contestó Review's:
Alexis (Guest): Hola, gracias por tu Review, me alegro de que te haya gustado, y respecto a esas preguntas en este capítulo se contesta el por qué Draco está en el internado y Harry si es mestizo, pero como verás, los Malfoy no tienen tanto prejuicio hacía los mestizos, los nacidos de muggle son peligrosos según ellos casi tanto como un muggle, pero un mestizo crece con un padre/madre sangre pura así que no hay tanto peligro. Gracias por leer.
TsukihimePrincess: Bueno aquí está el segundo capitulo, espero te haya gustado y gracias por tu Review.
Espero sus Review's realmente los amo
