Les traigo algo de Nia, porque sé que muchos de ustedes la aman y lamentablemente… no encuentro muchas imágenes de ella que valgan la pena, tengan buena resolución, como para traérselas, es tan triste, ¡los artistas necesitan hacer más con esa mujer!

Y por eso, y también porque esto lo hice hace unos días de forma muy aleatoria porque me nació, les traigo una cortita historia de Nia y Shidou, y esto es…


Nia, Shidou y la improvisación

Una noche tranquila de un día normal, Shidou fue a revisar cómo estaba Nia Honjou a su habitación, en el departamento de los espíritus, no había salido de ahí en muchas horas por estar trabajando muy duro en su nuevo manga, preocuparse fue inevitable, ni siquiera fue a cenar con toda la banda de espíritus, esto ya era raro.

Sin embargo, al abrir la puerta se encontró con la mujer frente a su escritorio, estaba usando ropas formales, como las de una ejecutiva, de colores azules, incluida camisa debajo del saco.

—¿N-Nia…? —preguntó el joven, impresionado de algo tan inusual, no era un cosplay común.

—Alto ahí —dijo en tono de orden, Shidou no avanzó más de la puerta.

—¿Qué sucede…?

—Estuviste aquí anoche, ¿no es cierto? —preguntó sin girarse aún.

—¿Hah? Creo que sí, pasé por aquí... como siempre...

—Y te encontré besándote con Kurumi —dijo seriamente al girar su rostro y medio cuerpo para verle, él tenía una gotita en la cabeza y la boca bien abierta.

—¿D-De qué estás hablando, Nia? Si esta es una broma...

—Te has besuqueado con todo el mundo, con Tohka, con Mukuro, con Yoshino, con Miku, con Kaguya, Yuzuru, ¡hasta con Kotori! —le acusó y Shidou se sintió acorralado, pero confundido.

—¿¡Eeeeehhhh?!

—Puedo seguir toda la noche, cariño.

—No sé qué te pasa, pero estás equivocada, ¿puedes dejar de...?

—Está bien, te creo —dijo un poco más tranquila y regresó la vista a su escritorio para tomar un arma de fuego, se giró al chico con ella y le apuntó con ella.

—¿¡Ehh?! ¿¡Nia?! ¿Qué crees que haces?

—Te creo, querido, pero mi metralleta no, ahora ponte de rodillas y dime que me amas. —Declaró con autoridad y firmeza, Shidou empezó a sudar.

—N-Nia, estás llegando muy lejos... —Ella le apuntó y quitó seguro audiblemente—. ¡Okey, okey! Ya... —Se arrodilla y levanta las manos—. Qué barbaridad… cielos… Um, N-Nia, te amo...

—¡Tienes que hacerlo mejor que eso!

—¡Aaaahh! ¡Te amo mucho, Nia! ¡Con todo mi corazón! Solo detén esta locura...

—Tal vez sea una demente, pero te creo. Por eso voy a dejarte ir...

—Aaahh, que alivio, al fin vas a detenerte…

—Y para cuando antes de que cuente tres, quiero que quites tu horrenda, coqueta, mentirosa y traicionera cara de mi vista —dijo bastante seria, sus ojos azules brillaron mientras que los de él se volvieron puntitos.

—E-Espera, ¿¡qué?! ¡Nia, ya basta!

—Uno... dos...

—¡Bwaaaahhh! —Salió del cuarto, de hecho, saltó desde su posición y se arrastró como gusano, pero Nia disparó repetidas veces como una desquiciada.

—¡JAJAJAJA! —Se reía mientras disparaba, hasta que terminó con todo el cartucho—. Ah… Feliz navidad, inmundo animal.

«¿Qué diablos, Nia?!» Nia disparó de nuevo para vaciar otro cartucho, Shidou solamente pudo gritar.

—Y feliz año nuevo.


Unos minutos más tarde.

—¿¡Qué demonios te sucede?!

—Ah, verás, lo siento, pero me quedé muy picada con una película de acción del año del caldo, jeje. Deberías de verla, este personaje tiene unas líneas muy…

—¡Disparaste una metralleta de verdad!

—No te preocupes, ya hice las reparaciones con Raziel. —Guiñó el ojo con una sonrisa.

—¡Ese no es el punto! ¡Pensé que te habías vuelto loca! ¡Ni Natsumi hace estas bromas, Nia! Demonios… Ahh… —Niega varias veces con la cabeza, ella solo se rascó la mejilla con algo de nerviosismo.

«Parece que sí me pasé, un poquito, nada más».

—Oh, vamos, chico, debiste imaginarlo, yo no te haría esas cosas. —Extendió sus brazos con una sonrisa—. Hagamos las paces, chico, vamos, vamos.

Shidou hizo una sonrisa amarga, pero luego suspiró.

—Estoy esperandooo~

—Cielos… —Shidou correspondió a su abrazo—. No lo vuelvas a hacer.

—Ahora que lo pienso, creo que me serviría para "entrar en personaje", me ayudarás, ¿cierto? ¿Qué tal si ahora hago a una Yandere? ¿Shi-dou-kun? —preguntó en un tono oscuro fingido, Shidou le soltó de inmediato y se fue a la puerta—. ¿O una Tsundere entonces…?

—Buenas noches, Nia. —Cerró la puerta con fastidio, pero escuchó como ella se reía ahí dentro, Shidou solo pudo suspirar.

Era otra noche en su vida.