Esta historia es loca, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.

Disfruten.


Nia, Shidou y el alcohol

Nia debió imaginar que debía traer un paraguas, pero estaba tan entusiasmada por obtener el primer volumen de un manga que era bastante prometedor y que su editor le había mencionado con mucho positivismo.

Sin embargo, después de esperar en una larga fila, ser paciente y soportar el dolor de estar de pie por tanto tiempo, así como ciertos problemas del sistema de cobro, finalmente obtuvo el maldito volumen.

Pero tan solo lo obtuvo, comenzó a llover y ella tuvo que correr para refugiarse en el lugar más cercano que encontró, el cual, para su "suerte", era un bar con música tranquila y un buen ambiente.

Se sonrió y decidió que iba a beber hoy para dejar bien atrás los problemas de este día y los problemas que tenía últimamente, como que Shidou no le prestaba atención y siempre le tocaba muy mala suerte para las citas, pues era la última en tener una, cuando el chico ya estaba cansado de todas las demás.

Para cuando había terminado más de diez cervezas y dos cocteles, además de ciertos aperitivos, pusieron otro disco de canciones para el ambiente.

«Baka Shonen… No eres nada justo». Pensó al embrocarse en la mesa, pero prestó atención a la canción.

"Recuerdo bien el patio de tu casa

mi sitio favorito en fin de semana

con la luz apagada

para ver las estrellas

hacia el sur"

«Ah, qué bonita canción, ¿por qué no eres así?» Tenía las mejillas rojas por el alcohol e hizo un puchero. «Estúpido».

"Tus jeans eran algo tan detestables

no permitían iniciar la batalla

echados en la hierba

me gustaba explorarte…"

«¿Eh? ¿Echados en la hierba… me gustaba "explorarte"?» Abrió los ojos con mucha duda.

"Hacia el sur

Al sur"

«¿¡Hacia el sur?!» Nia empezó a dar una risita algo pervertida. «Oh, vaya, vaya».

"Hasta que un día nos pescó tu padre"

«Uy, era inevitable, chico».

"Y me corrió a golpes de tu vida"

«Oh… Pobrecito».

"Pocas veces nos vimos

yo emigré con los años

hacia el sur".

«¿De dónde diablos sacan estas canciones?»

Después de que terminó esa historia romántica, empezó otra con un tono igual de melancólico, y tan solo con los primeros versos, junto con la voz del cantante, llena de sentimiento, ya era deprimente. Nia se sugestionó por culpa del alcohol y su mente empezó a relacionar la letra con ciertas cosas de su vida, pero igual culpaba a Shidou por todo esto.

"El triste todos dicen que soy

Que siempre estoy hablando de ti

No saben que pensando en tú amor

En tú amor, he podido ayudarme a vivir

He podido ayudarme a vivir".

«Shonen… Tú me ayudaste a vivir de nuevo… ¡Shonen!» Sus lágrimas corrieron de sus ojos y bebió otra cerveza para ahogar sus penas. «¡Pero no estás aquí, estúpido!»

"Hoy quiero saborear mi dolor

No pido compasión ni piedad

La historia de este amor se escribió

Para la eternidad".

«¡Estúpido, estúpido!» Azotó la mesa y todos le quedaron viendo, pero no era la única llorando por esa canción.

—¡Cantinero, tráigame otra!

—¡Enseguida, señorita!

Y entonces siguió la otra canción y empezó mucho más rápido el canto que en la anterior.

"Porque el alma se vacía

Como el cántaro en la nube

¡El amor acaba!

Porque suave se desliza

Como sombra la caricia

¡El amor acaba!"

«No… ¿Qué diablos? ¿¡De dónde sacan estas canciones?!» Sus ojos se abrieron más y salieron más lágrimas.

"Porque el sentimiento es humo

Y ceniza la palabra

¡El amor acaba!

Porque el corazón de darse

Llega un día que se parte

¡El amor acaba!"

«¿¡Lo hacen a propósito?! Cállese, señor, ¡eso no es cierto por más poético y verdadero que suene!» Ya no estaba pensando claramente.

"Porque se vuelven cadenas

Lo que fueron cintas blancas

¡El amor acaba!

Porque llega a ser rutina

La caricia más divina

¡El amor acaba!"

«¿Rutina…?» Recordó la selección de citas y como le tocaba siempre el último lugar, mientras que Tohka, Kurumi y Mukuro gozaban de primeros lugares, casi siempre. «¡Maldito, Shonen!»

"Porque somos como ríos

Cada instante, nueva el agua

¡El amor acaba!

Porque mueren los deseos

Por la carne y por el beso

¡El amor acaba!"

—No, no, n-no, pare, no diga esas c-cosas… —susurró completamente fuera de sí.

"Porque el tiempo tiene grietas

Porque grietas tiene el alma

Porque nada es para siempre

Y hasta la belleza cansa

¡El amor acaba!"

—¡No, no, no! ¡Nooooooooo! —gritó con lágrimas y se embrocó en la mesa, golpeándola con su puño repetidas veces—. ¡Estúpido, estúpido, estúpido!

Unos momentos más tarde, Shidou estaba siendo interrogado desde la entrada porque no le dejaban pasar por ser menor de edad, sin embargo, cuando dijo que le habían llamado, el portero finalmente le abrió la puerta.

—Joven, ¿conoce a esa mujer que está ahí? Necesitamos que se la lleve, está siendo una molestia para los demás clientes. —Señaló a una mujer de cabello corto de color gris, embrocada en la mesa con dos botellas de Sake y la verdad, parecía más muerta que viva.

«Por dios Nia, ¿y ahora qué pasó?»

—Sí, la conozco, yo… me disculpo por lo que haya hecho, me haré cargo. Gracias por llamarme.

Shidou se acercó a la mujer y se sentó a su lado, la movió ligeramente.

—Nia… me llamaron, ya estoy aquí, ¿estás bien…?

—¡Shonen! —Se despertó de repente y al verlo, sonrió con la mirada perdida—. Buenos días, amor, amor, amor~… ¿Qué tiene tu cara? Perdió el color, amor, amor~ jajaja… Uff…

Shidou suspiró y le miró con cierta decepción.

—Nia, ¿qué es lo que pasó? ¿Eh? —Nia se aferró al muchacho con su poca fuerza restante, se acurrucó en su pecho, Shidou se sonrojó—. N-Nia, estamos en un… lugar público…

—Es que… cuando me entrampa la melancolía… vuelven esos inolvidables días, Shonen… —susurró con tristeza, Shidou abrió más los ojos y la abrazó con ternura, ella sonrió ligeramente—. ¿Tú… eres algo para siempre…? ¿Para siempre…?

—Nia…

—He viajado de Norte a Sur… y no he encontrado a nadie como tú…

«Sé que está desvariando, pero lo que dice es muy… bonito». Shidou se sonrojó y la abrazó más fuerte.

—Nia, yo… siempre estaré aquí para ti, así que dejemos este lugar y vamos a casa, ¿de acuerdo?

—Mientes… ¡Mieeeeenteeeees!

—Nia, por favor…

—Te amo…

Shidou se quedó en shock y no pudo reaccionar cuando ella le besó en los labios, pero como estaba completamente alcoholizada, sabía vilmente amargo y, además, usó su lengua de la forma más torpe: lamiéndole parte de sus labios y luego la mejilla, hasta que dejó caer su cara en su hombro, para acurrucarse ahí.

—Ahhh… —Shidou se limpió la mejilla con saliva con su mano y después cargó a Nia, porque estaba ya en las nubes, pero seguía susurrando que era un estúpido, pero que lo amaba—. Yo también, Nia…


Lista de canciones usadas:

Para siempre de Magneto.

El triste de José José.

El amor acaba de José José.

Buenos días, amor de José José.