Shidou y los gastos anuales

Este era el momento de la verdad y nada debía de salir mal, de hecho, todo había ido de perlas para Shidou Itsuka, quién planeó todo esto con ayuda de Kotori y Mana, sus hermanitas, y con ciertas ideas de Ratatoskr, para que esta cita fuera muy especial, con broche de oro para el final.

El objetivo de esta cita era Tohka Yatogami, quien llevaba puesto un vestido morado con un leve escote para resaltar esa parte de su cuerpo, pero también estaba usando algo de maquillaje y con su cabello color ciruela perfectamente cepillado y arreglado para esta velada perfecta.

Por otro lado, Shidou estaba formal porque había invitado al joven espíritu, como última parada de su cita, a un restaurante de buena categoría, resultado de haber ahorrado y tener una tarjeta de débito de Ratatoskr; era más por esto que otra cosa, la verdad.

—Muy bien, Shidou, lo estás haciendo genial, ¿verdad, Reine? —Informó desde el Fraxinus, el muchacho le escuchó desde el auricular.

—Shin, el plan va a la perfección, los medidores de Tohka están en los niveles más altos, creo que es el momento adecuado —dijo Reine con un tono satisfecho.

«¿Ahora? Pero creo que necesito algo más, aunque ya no hay más planes ni más paradas…» Shidou quedó mirando como Tohka comía felizmente su filete.

—Tohka, ¿está bueno? —preguntó con una sonrisa al verla disfrutar tanto.

—¡Umu! Gracias por invitarme a este lugar, esta cita ha sido de las mejores, aunque nuestra primera cita, tiene un lugar especial para mí, Shidou —respondió con un sonrojo en las mejillas, él abrió los ojos con algo de sorpresa.

«¿Nuestra primera… cita?» Esos recuerdos llegaron a él y entonces se le ocurrió una idea. «¡Eso es, ese lugar!»

—Tohka, después de que termines, ¡hay un lugar más al que debemos ir!

—¿Uh? ¿Un lugar más? —preguntó algo impresionada, parpadeó un par de veces.

—¡Sí! —respondió emocionado. «¡Esto saldrá muy bien!»

Tiempo después, Shidou llevó a Tohka al mirador, un lugar algo alto en el que se podía tener una bonita vista de la ciudad, ya era de noche y las luces de la ciudad daban una bonita imagen. Este lugar era donde había besado a Tohka la primera vez, aquí es donde había iniciado su amor y su historia también.

—Shidou, ahora que lo pienso, es la primera vez que veo la ciudad desde aquí, a esta hora, ¡es muy bonito! —El joven sonrió con confianza.

—¡Bien, Shidou, este es el momento! —Kotori le animó desde el comunicador, él asintió con la cabeza.

—¡Tohka! —Ella se giró a él con ligera duda, le vio algo serio, pero muy determinado.

—¿Umu…? ¿Qué sucede, Shidou?

El muchacho entonces se arrodilló y le mostró un anillo de compromiso, ella abrió sus ojos color añil hasta el límite y su boca se quedó levemente abierta.

—Tohka, yo… ¡Prepararé sopa de miso para ti todos los días! —gritó muy sonrojado y con sus ojos cafés, brillando ligeramente.

—¡Shidou…!

—Cásate conmigo, Tohka… Seremos muy felices, ¡lo prometo!

—Shidou, ¿hablas en serio? —preguntó con mucha ilusión.

—¡Sí! Hablo en serio, he pensado mucho en esto, estoy seguro. Te amo, Tohka.

—¡Yo también, Shidou! Pero ¿de verdad lo pensaste bien? Es decir, confío en ti, pero… No, si lo dices es porque es cierto, ¡ya estás listo! ¿¡No es cierto?!

—¡Sí!

—¡Qué bien! Eso quiere decir que tus ingresos serán de más de 1 millón de yenes anuales, ¿¡verdad?!

—¿Eh? ¿Q-Qué…? —Shidou abrió los ojos como platos, en Fraxinus todo quedó en silencio—. ¿D-De qué hablas?

—¿Uh? De nuestro futuro, Shidou, Reine me dijo que ese dinero necesito para poder cumplir todos mis gastos anuales, casi todo era por comida, pero ya que estás listo, ¡no hay ningún problema! —dijo feliz y con una gran sonrisa—. Si no es así, no podré casarme contigo, pero ya lo tienes todo listo, ¡así que eso no tiene importancia!

Tohka abrazó a Shidou, quien se quedó sin habla. Incluso se puso el anillo en su dedo anular, muy feliz y él siguió como una esfinge, congelado en el tiempo. Incluso lo besó en los labios y él no reaccionó.

—¿¡QUÉEEEEEEEEEE?!


El grito del chico fue escuchado por todos en su casa, porque se despertó con un grito desesperado, Kotori inmediatamente llegó a su cuarto, derribó la puerta de una patada de karate y la puerta cayó al suelo.

—¿¡Qué sucede, Shidou?!

—¡Kotori, estamos en problemas! —Fue rápido a tomarla de los hombros.

—¿Eh? ¿Qué sucede? ¿Qué pasó?

—¡Tohka, eso es lo que pasa! ¡Necesito un millón de yenes! —La zarandeó varias veces.

—¿¡Qué?! ¿De qué estás hablando, hermano idiota? —Lo empujó para que dejará de zarandearla—. Fue una pesadilla, ¿no? ¡Por dios, no tienes cinco años! ¡Vuelve a dormirte, vas a despertar a todo el mundo!

—¡Es algo serio, pienso en mi futuro, Kotori! ¡Oye…! —Pero Kotori le ignoró y se fue, Shidou suspiró y se acostó de nuevo, algo preocupado—. ¿¡Y qué pasa con la puerta?!

—¡Duérmete!

—Ahh… Maldito dinero.

Y después volvió a dormirse.