Shidou, Mukuro y el negocio familiar
«Bueno, ya lo hice, no se puede evitar. Además, no pude evitarlo, fue poseído por una fuerza sobrenatural». Pensó para auto-justificarse y estar a salvo, al menos, desde su perspectiva.
Todo esto mientras estaba acostado en la cama de un cuarto de hotel del amor en el que, claramente, había hecho eso mismo con la chica que tenía a su lado, medio dormida y descansando en su pecho desnudo, de hecho, ambos estaban completamente desnudos y cubiertos por una sábana y mucho cabello rubio que provenía de la cabeza de esta chica.
«Pero esto está bien, ¡tomaré la responsabilidad! Así no habrá problemas y no iré a ese lugar». De repente, a su mente llegó la imagen de su Kotori regañándolo y golpeándolo por hacer esto. Tragó saliva. «¡No son iguales, Kotori! ¡No tiene tu edad, digas lo que digas!»
De nuevo, estaba justificándose. Sin embargo, en ese momento, Mukuro sintió que Shidou estaba algo nervioso, así que se separó un poco de él y sus pechos enormes, que nada tenían que ver con una chica de secundaria, se despegaron del cuerpo de él.
—¿Nushi-sama se encuentra bien? —preguntó en voz baja y le miró con sus ojos dorados, él sudó ligeramente de la cabeza.
—Sí, claro que lo estoy, Mukuro… ¿Por qué no debería de estarlo?
—Oh, Muku está muy complacida y alegre por todo lo que Nushi-sama hizo, Muku nunca se había sentido así de amada y querida… —dijo con una sonrisa y un sonrojo en las mejillas, luego lo abrazó—. Nushi-sama… ¿Cuándo se casará con Muku?
—Eh, s-sí, sobre eso quería hablarte —dijo algo nervioso, pero la separó un poco de él para verla a los ojos—. ¡Tomaré toda la responsabilidad! Aún no sé qué voy a hacer, pero algo haré, ¡de verdad, me quedaré contigo!
Igual no tenía de otra después de haber hecho esto, pero eso no le pasó por la cabeza a Mukuro Hoshimiya.
—Así que… déjame hacer las cosas como se debe, Mukuro. Voy a conocer a tus padres y les diremos que nos casaremos.
—Nushi-sama… ¡Sí, entendido!
Así es como Shidou terminó por ir a conocer a la familia Hoshimiya, se impresionó mucho tan solo al estar afuera de la casa, bueno, no era una casa, en verdad era una mansión que impactaba por su estilo europeo, y él era solo un plebeyo comparado con todo esto.
Tenía que entender la diferencia entre su familia adoptiva y la familia adoptiva de su "pequeña" novia, que ni le llegaba al rostro.
Por una razón bastante normal, Mukuro abandonó a Shidou en la reunión familiar al reunirse de nuevo con su hermana mayor, por lo que el muchacho se tendría que enfrentar a los padres, él solo.
Sin embargo, no fue así, solo estaba con el señor Hoshimiya, quien le apartó a otro cuarto donde estaban muchos hombres pegados a la ventana, vestidos formalmente, con lentes oscuros y un auricular-comunicador en uno de sus oídos.
El muchacho se puso muy nervioso y sintió que la ropa que estaba usando lo estaba aplastando.
—Um… Disculpe, ¿señor Hoshimiya…? ¿Por qué no seguimos hablando de esto en la sala… junto con la señora Hoshimiya? —preguntó fingiendo seguridad, pero realmente estaba asustado de estar en este gran salón.
—¿Así que quieres casarte con mi hija? —preguntó el hombre mayor con un tono bastante serio.
—¡S-Sí! Ya dije eso antes, por eso… vine aquí a pedir su mano cómo se debe… Um, ¿sucede algo?
—Mukuro mencionó que la salvaste, Shinku-san.
—Shidou, señor…
—Ah… Sí, eso —respondió sin mucha importancia y se giró al muchacho—. Estoy muy agradecido por eso, eres muy valioso para mi hija, pero si quieres ser parte de esta familia, debes ser parte del negocio familiar.
—¿Negocio familiar? —preguntó algo pálido, tenía una mala sensación de todo esto.
—Y debes responder unas preguntas que voy a hacerte. Shidou-san, ¿matarías por esta familia?
«¿¡QUÉ?!» Shidou se quedó con la boca abierta por un momento, estaba a punto de decirle si esto era en serio, pero al ver al hombre, notó que estaba hablando muy en serio. «Esto no puede ser… ¡No! Tal vez está probando hasta donde podría llegar por Mukuro, pero… pero eso es…»
—Te estás tardando…
—¡Ah, lo siento! Um, s-si… si llega a suceder algo… en la que no tenga de otra, entonces sí, sí lo haría —respondió algo nervioso y tragó saliva.
—Pregunta número dos. —Shidou asintió con la cabeza—. En tu vida, solo existe Mukuro. ¿Es eso cierto? En este negocio, la fidelidad es lo más importante, todos somos una familia, Shidou-san.
«Dios mío». Shidou tragó saliva. «Mukuro, ¡tú nunca me dijiste que tu familia eran Yakuza!»
—Las mentiras no pueden ser perdonadas, solo se pagan con sangre, ¿entiendes? —Shidou asintió con la cabeza, pero estaba algo pálido y con la mirada algo perdida—. Te tardas de nuevo, Shidou-san…
—¡Sí, solo ella existe! ¡Amo a su hija, señor! ¡Lo juro por lo más sagrado!
—Bien, esa actitud me agrada, incluso si la veo a diario. —Sonrió un poco con diversión, los hombres que los rodeaban también soltaron unas carcajadas.
—Ja… jaja… —Shidou apenas pudo reírse—. Ya veo…
—Bien. Pregunta número tres y última. —Su seriedad regresó y le miró fijamente a los ojos, el chico asintió—. Estoy envejeciendo, Shidou-san, y uno pierde ciertas… facultades cuando eso sucede. Quiero adoptarte para esta familia, necesito a un sucesor.
«¡No!» Gritó internamente, pero respondió con un: "entiendo, señor…"
—Me da gusto, Shidou-san. Pero entenderé que te niegues por querer resguardar tu vida, después de todo, Mukuro se ve muy feliz a tu lado, y solamente si prometes hacerla feliz todo el tiempo, porque si no… no tengo que explicarte qué va a pasarte, ¿verdad? —Shidou negó con la cabeza varias veces, asustado—. Que bien, me gusta cuando la gente me entiende. Te dejaré decidir: ¿quieres ser mi sucesor, Itsuka Shidou?
—N-No, gracias… me aseguraré de hacer feliz a Mukuro, lo prometo, señor Hoshimiya —dijo con determinación, mientras por dentro se moría. «Por favor, que no me mate».
—Comprendo. —De la parte trasera de su pantalón se rebuscó algo y tomó la mano del chico—. Te daré mi bendición, Shidou-san.
—A-Ah, señor Hoshimiya, si es un anillo, yo ya pensé en… ¿¡Uh?! —Pero lo que le dieron en su mano era una pistola Desert Eagle; una de las más potentes del mercado. El alma de Shidou pareció escapar de su boca—. A-Ah…
—Bueno, regresemos.
«¿¡QUÉ CLASE DE FAMILIA ES ESTA, MUKURO-SAN?!»
Shidou despertó entonces en su cama, estaba muy asustado y se tomó del pecho con su mano, esta vez no gritó al despertarse, pero realmente tenía ganas de hacerlo, igual ya sabía que lo golpearía Kotori por despertarla a las dos de la mañana.
—Me estoy volviendo loco… Ahora entiendo porque dicen que cenar fuerte es malo, pero tenía que salir con Mukuro a ese restaurante… y tratar de seguirle el paso… —dijo con pesimismo mientras se derrumbaba en su cama. «No voy a casarme, no voy a casarme…»
Shidou se alejó de Mukuro por un tiempo hasta que se le olvidó esa pesadilla.
