Mientras se viajaba hacia una antigua capital...
Hipocresía...
Dios, como odio la hipocresía.
Es algo que personalmente desprecio con fervor y que me trae a la mente recuerdos nada gratos de una época estúpida en la que me cometí errores de los que hoy reniego. La hipocresía es, tal vez, una de las pocas constantes en el ser humano que probablemente seguirá hasta el final de su existencia, se intente combatir a ella o no.
La hipocresía... El acto de decir una cosa, pero luego hacer otra totalmente diferente por motivos diversos pero nunca justificables, es algo que detesto profundamente, hasta un punto que ya dudo pueda ser considerado como normal. No tiene porque serlo, en mi opinión. Creo honestamente que mi odio está justificado. Siempre he creído que mis pensamientos están justificados, no importa lo que me quieran decir los demás a mi alrededor. Por muchas supuestas 'evidencias' que me lancen, mi yo fundamental se ha mantenido intacto. Lo ha hecho incluso con todos los problemas que me ha traído la vida en forma de algo llamado 'Club de Servicio'.
Pero volviendo al punto: La llamada hipocresía es la otra cara de tus palabras generalmente bonitas que son traicionados por la cruel amante llamada realidad, básicamente. Es algo que todos han hecho en algún momento seguramente, ya sea en mayor o en menor medida. Estoy seguro de que no es una generalización esta afirmación, sino un hecho objetivo. Algo que nadie que sea verdaderamente inteligente podrá cuestionarme.
Los humanos siempre han usado la hipocresía. La usan hasta tal punto que pasa a ser algo tan cotidiano que ya ni se le presta importancia. La usan desde en algo tan inocente como decir que te vas a comprar un helado en la tienda de la esquina cuando en su lugar vas a tu casa por un jugo para escapar de una situación incómoda de una forma no muy brillante, hasta algo más cruel como decirle a ese pobre inadaptado que pueden ser amigos pero luego le apuñalas en las espalda al hacer que se convierta en un marginado social y hacerlo vivir el infierno en la tierra, sin preocuparte en lo más mínimo cómo pueda afectarle.
Fuentes:... El sobrino del hermano de mi padre.
Sin duda odio la hipocresía. Me parece algo sumamente aberrante, algo que solo los simples raijuus están condenados a cometer y de lo que yo afortunadamente escapo, como el héroe que enfrenta las adversidades triunfante, saliendo adelante al final del cuento. Y, sinceramente, por un tiempo más largo del que me gustaría admitir, creí que era así. Creí de todo corazón que yo era diferente. Que yo podía escapar a todas las limitaciones de tu raijuu promedio y alzarme como el ejemplo a seguir para mi gente. Para los solitarios.
'Yo no soy hipócrita. Me conozco perfectamente y soy honesto con lo que digo': creo que me dije eso en algún momento. Pensé que mi razonamiento era el correcto. Que esas palabras eran la verdad absoluta y que no tenía sentido cuestionar. Algo fundamental en la existencia de Hikigaya Hachiman.
... Pero me equivoqué. Me equivoqué rotundamente. Metí el cuerpo entero en vez de la pata.
No me malinterpreten. Aún me creo mucho más honesto que la gran mayoría. Sólo que, al igual que todos...
―¿P-Puedo sentarme contigo, Ha-... H-Hikigaya-san?
... supongo que tengo mi lista de errores. Por más pequeña que sea en comparación con la de los demás, no deja de ser una lista mía que tiene anotados todos mis errores, tanto del pasado como de la actualidad.
Ahora, hay varias maneras de reaccionar a una Sagami Minami nerviosa en una forma algo linda, el último dato siendo algo que no pienso revelar ni aunque me amenacen con golpearme con un martillo en mis zonas bajas. Mirando a mi alrededor, veo a una Yuigahama salvaje utilizando Mal de Ojo en mí por alguna razón y a mi querido Ángel Totsuka mirándonos a los dos de una forma sumamente intrigante... Requerirá más investigación de mi parte.
¿Y Yuigahama? No estamos en Scanners, así que no me vas a volar la cabeza con el pensamiento, ¿vale? En mi experiencia, lo único que tendrás es es una migraña en...
... Bueno, parece que ni siquiera tuve tiempo para la cuenta regresiva. Gran trabajo, Gahama-chan. Cada día te superas más que ayer.
―¿H-H-Hikigaya-san?
¿Eh?
Oh, cierto. Sagami...
Ahora recuerdo por qué me desvié hacia cosas absurdas.
―...
―U-Um...
―...
―...
Abrí la boca ligeramente.
―¡!
Y... La cerré en el momento de mayor impacto.
Le envié una mirada desagradable a Sagami junto a mi boca torcida en una sonrisa seguramente asquerosa.
―Lo siento. Me gusta molestar a las chicas lindas.
―¡!
Hehe. Con esto, ella estará tan asustada de mí que se alejará y buscará consuelo con Hayam-¡Oye, ¿por qué te estás sonrojando y tartamudeando?! ¿No se supone que debes decirme que soy asqueroso, espeluznante o un Hachiman? ¿Acaso todo lo que aprendí de Hitomi era una mentira?
Maldición... Ya no caeré en el engaño de una chica baja con coletas. Nunca más. Eso te incluye, Hachikyuji.
Volteo para mirar a mi alrededor y no tener que ver este crimen contra las leyes del universo, para encontrarme con la sonrisa más aterradora que he visto poner a Yuigahama Yui desde que la conozco. ¿Por qué haces eso, Yuigahama? Ni que estuviéramos saliendo para que estés actuando como una novia celosa.
―¿Y-Yui? ¿Por qué me agarras del brazo? Me estás lastimando.
―¡Se está poniendo rojo! ¡Ayúdame un poco, Saki!
―Um... Bueno...
... Una novia celosa que da mucho miedo.
Mis condolencias, Miura Yumiko. Mejor tú que yo.
Le dediqué una sonrisa seguramente idiota a mi querido Totsuka antes de mirar a la Sagami Minami aún hecha un lío emocional.
Si debo ser honesto... ella no me gusta.
Me parece tu chica adolescente promedio que es perfecta para seguir una multitud en lugar de sus propios pasos que intenta desesperadamente ir en contra de lo que está diseñada para ser, volviéndola algo francamente desagradable. Una chica que no piensa ni le interesa todos los problemas o cuestiones filosóficas sobre la juventud, algo que yo prácticamente respiro cada cinco minutos.
Emocionalmente inmadura y sin convicción real, ella tuvo el descaro de no solo echarle sus responsabilidades a una persona infinitamente más capaz que ella, perjudicando a esa Reina de Hielo que es presa de las expectativas de los demás, sino que encima de todo tiene el descaro de huir cuando las cosas no salen como esperaba, usando el victímismo como una excusa para sus errores.
Incluso si eso es algo que comparten el 90% de las chicas adolescentes con ella, Sagami destaca especialmente para mí porque creo que es el tipo de chica de la que tontamente me habría enamorado hace tres años si nos hubiéramos conocido. Ella es todo lo que mi yo de la secundaria veía ideal en una chica y que soñaba como su 'chica ideal'.
Odio a mi yo de secundaria, y por ende, a lo que Sagami Minami representa. Lo que simbolizaba para mí. Es algo que trasciende de algo tan simple ella o yo. Ella es el sinónimo de una idea, un pensamiento nocivo que acabó dándome la peor época de mi vida. Incluso si me merezco todo eso y más, definitivamente no voy a ir intentando llevarme bien con cada chica puberta en el mundo.
Después de todo, odio a ese tipo de chicas. Las 'chicas buenas'.
Y debería odiarla. No me sentiría mal si la odiara. Incluso creo que mis compañeras de club alentarían con ánimos el destrozarla. Cualquier ente ajeno a mí me estaría cuestionando por qué mierda no la he rechazado y seguido con mi vida sin preocupaciones si mis redundantes habladurías son tan ciertas como afirmo.
No la amo. De eso estoy seguro.
No la amaré en lo que resta de mi vida. Doy fe a esa afirmación.
Quiero rechazarla de forma cruel, para afirmar que todos mis antiguos errores ahora no son más que recuerdos lejanos. Recuerdos que no tienen nada que ver con mi actual yo.
'Recházala', me digo con impaciencia.
'Ella no me merece'. Un pensamiento asqueroso, pero existente muy en el fondo mío.
Sería tan sencillo.
Sólo unas palabras en el orden correcto y toda esta mierda habrá terminado.
Podría disfrutar del show de sus lágrimas desconsoladas.
Podré librarme del lío emocional por el que estoy pasando.
...
...
...
...
...
...
Ahh~. Ojalá fuera tan mala persona y pusiera estos pensamientos en práctica. Haría mi vida mucho más sencilla y cómoda.
Sin decir nada, me corrí hacia el asiento de la ventana. Sagami pronunció un sonido estúpido, pero ya no estoy para toda esta comedia romántica de bajo presupuesto, así que finjo que eso no pasó. Es lo mejor.
He agotado mi resistencia hasta la siguiente luna azul.
Pasaron unos cuantos segundos, y siento que esta situación sigue pausada.
Tch. Qué molesto.
―... Si no vas a sentarte, por favor vete, que sino se lo pediré a alguien más.― Como a Totsuka, mi ángel, que nos sigue mirando impaciente.
―...
En serio esto es molesto. ¿Qué he hecho para merecer esta mierda?
...
...
...
Sentí como un cuerpo hacía presión en el asiento de al lado.
Yo, como es natural en mí, fingí que no le estaba dando la importancia exagerada que le daba en realidad.
Hikigaya Hachiman es un hipócrita. Dice una cosa, pero demuestra otra cuando llega el momento de la verdad.
Por mucho que él quiera justificarlo diciendo que ve una pureza extraña en Sagami Minami, que ella de verdad cree las estupideces que dice, al final eso no cambia sus sentimientos y falta de acciones en consecuencia.
Hikigaya Hachiman no ama a Sagami Minami de ninguna forma, pero es incapaz de intentar hacerlo notar en frente de ella. Es incapaz de acabar con esta farsa.
Es incapaz de avanzar.
La razón no está clara, pero...
―¿Yo? ¿Salir contigo? Ya quisieras. La única manera de que eso pase es que seas rubio, de ojos normales, apuesto y definitivamente no tú.
―P-Per-
―Antes de hablar con una chica, ¿por qué no haces algo para no ser tan espeluznante y miedoso? Si es así, tal vez pensaré en mandarte con una chica igual de asquerosa que tú. Creo que tengo una prima con sobrepeso.
... tal vez los constantes rechazos tengan algo que ver con eso.
Debería rechazarla. Es lo que es correcto. Lo que a la larga será mejor para los dos. Lo que será mejor para mí.
Sí. ¡Es lo que debo hacer!
Es lo que necesito hacer si quiero mantenerme fiel a mí mismo y demostrar que he cambiado.
Miré de frente a Sagami, dispuesto a acabar con este chiste rancio de una buena vez.
Abrí mi boca y...
...
...
...
...
―¿H-Hikigaya-san?― Sagami me preguntó con una incomodidad visible, viéndose perturbada por la extraña expresión congelada en mi rostro, seguramente pareciendo un idiota de primera categoría.
...
―... Ahhh~.― Suspiré en resignación dolorida.
―¿?
―... ¿Cómo es tu familia?
Hipócrita hasta el final. Eso es lo que eres, Hikigaya Hachiman.
Al final, no has cambiado ni un poco.
La maduración que dices tener no existe.
Y eso es... algo que yo sé... Que sé y que de momento no sé cómo cambiar.
―E-Em... Bueno...
Y así, tuve una charla vacía con una chica que no me interesa mientras de fondo escuchaba los patéticos lamentos de una Reina de Fuego y a una banda de idiotas siendo ruidosos, todo por culpa de una cabeza de aire rosada que no ha dejado de mirarme de forma inquietante.
Tener este don cada vez se vuelve una maldición.
De acuerdo... Sí, tardé mucho en traer un nuevo capítulo. Ahora, ¿cuál es mi justificación?
... Estaba holgazaneando.
Bueno, no es del todo cierto. Tengo planeada ya toda la 'historia' de este fic y unos 6 capítulos de [Autoconvencimiento], además del próximo de [Sin escapatoria], pero me la he pasado haciendo el vago por casi dos semanas. Descubrí y consumí Fire Emblem Awakening en unos pocos días. Desde entonces, no he parado de leer fanfictions suyos. Los fandoms que suelo visitar fuera de Oregairu no son muchos. Aparte de este, veo el de RWBY y Fate, que reemplazaron a Pokémon y DxD. E inevitablemente llega el punto en que ya conoces todos los fics populares y no se publican nuevas historias atrayentes con tanta frecuencia. E incluso si lo hacen, muchas se abandonan temprano o tardan mucho en actualizar.
Por eso se siente bien entrar a un nuevo fandom con confianza. ¡Sientes que las posibilidades son infinitas!
... Aunque ahora se está empezando a perder esa chispa. No pasará mucho para que vuelva al comienzo.
La desgracia de ser un lector compulsivo, supongo.
Bueno, ahora responderé los comentarios.
Son más de lo que esperé.
Guest:
Me alegro que te guste. Originalmente tenía pensado recrear todo lo que abarcó la segunda temporada pero con Sagami enamorándose de Hachiman. Me gusta la idea, pero aunque crea que la puedo llevar más o menos bien, la idea es hacer una historia corta y sencilla de escribir/consumir. Créeme que se dará transfondo a Sagami, pero tampoco pienso hacer una tesis psicologica sobre ella. Solo le daré un poco de profundidad y, con suerte, lograr que mi Sagami no sea tan odiada.
Espero que el capítulo haya valido su larga espera.
Guest Jorge:
No sé si será interesante, pero mi idea con esto es poner a Hachiman desde el otro lado de una confesión. Digo, la novela nos confirma que él era muy enamoradizo en el pasado, seguramente declarándose a muchas chicas, con Orimoto siendo la última y más dolorosa. Es la razón por la que para él es imposible considerar que Yui siente algo por él y se escude en que hasta ahora solo han sido pequeños indicios que bien pueden ser imaginados.
Que una chica le diga directamente que le gusta... Bueno, obviamente dejará de funcionar ese pensamiento.
Concuerdo con tu opinión sobre rechazar a alguien y es algo que quiero plasmar en la historia, pero no me siento muy seguro al respecto. He tenido problemas socializando y sí, muchos me han rechazado, pero nunca de un modo romántico porque nunca me he enamorado. Lo que dices es algo que yo también creo, pero no me siento confiado al respecto. Temo arruinarlo al mezclarlo con mi opinión sesgada por mi cinismo.
Por eso, de momento, planeo más bien enfocarme en algo más cercano a mí, que son los debates psicolocos de Hachiman. Planeo meter eso, pero creo que iría mucho mejor centrarme en Hachiman cuestionando sus propios valores y teniendo todo un viaje de autodescubrimiento, que es algo en lo que tengo más confianza.
Ojalá tuviera esa experiencia.
Lamento extenderme tanto, pero tu comentario es el que creo es más importante de responder.
ShokuAnko:
Sí, a mí también me interesa. Su dinámica es extraña, con Hachiman odiando su superficialidad y ella no cambiando porque él tiene demasiado miedo de decírselo. Me parece algo sumamente interesante si se hace bien... Ahora, si puedo hacerlo o no...
Gracias por comentar. Me ayudan a seguir inspirado.
Crosswolf:
Me alegro que te haya gustado este pequeño proyecto mío también. Aunque considero a Autoconvencimiento mi obra maestra, sé que su comienzo no fue el mejor y que realmente se tarda bastante en mostrarse lo interesante. Digo, los primeros capítulos tienen momentos serios, pero se pierden entre tanta comedia. Y se nota que mi comedia en ese entonces era muy... tonta. Más tonta que ahora.
Pero bueno, volviendo al punto. Sí, Sagami es un personaje extraño del que escribir, aunque sinceramente considero al trío protagonico junto a Hayama y Haruno los verdaderamente retorcidos, pero creo que eso depende del propio sesgo.
Ahora, no quiero hacer spoiler, pero más que tratarse desde un punto de vista romántico, tiene más sentido para mí verlo como Sagami siendo Sagami y Hikigaya odiándola por eso pero no siendo lo suficientemente cruel como para decirlo abiertamente. No digo que no pueda haber romance, pero no es mi objetivo en sí.
De momento, gran parte de la historia se centrará en Hachiman intentando aguantar a Sagami. Cuando lleguemos a ese punto veré cómo lo sigo.
Tengo un plan, pero no es definitivo. Puedo cambiarlo si veo que se puede hacer mejor de otra forma.
alther:
Gracias por decirlo. Y es curioso que lo digas, porque mis dos historias de Oregairu se planearon en una fase muy temprana como un harem, pero acabé desechándolo al ver que podría arruinar su calidad. Siempre fantasee con escribir un fic así, la verdad, y es algo que probablemente haré cuando termine este proyecto. Si será de un modo serio o comedia extraña es algo que ni yo sé.
Por cierto... Me gusta tu foto de perfil. Eres un hombre culto, mi amigo.
...
...
Y creo que es todo.
No sé cuando traeré el próximo. Tengo uno hecho desde hace bastante, pero no lo publiqué porque me saltearía todo el volumen 7, algo imperdonable si quiero que esto se haga bien.
¿Se imaginan la excursión a Kyoto del trío con Sagami de por medio? Me muero por escribir eso. ¡Es una bomba a punto de estallar!
Como algo bueno, al menos sí podré publicar una semana después en algún punto.
Con eso dicho, me despido.
Adiós.
