-¿Qué pasa, Hikigaya? Tu mirada preocupada está matando mis ansias de beber té. Para, por favor.
Pese a que en pasado pude haber reaccionado ante sus insultos hechos con intenciones humorísticas, en estos solo asentí de forma seca y volví a meterme en mis pensamientos, tratando de encontrar una solución a este predicamento.
...
...
¿Tal vez podría mat-No, alto ahí, Hachiman. No pienses en eso o puede que hagas algo de lo que te arrepentirás por toda mi maldita vida.
... Será nuestra última opción.
-Hikki, ¿estás bien? Pareces estar sufriendo.
¿Sufriendo? ¿Yo?... Bueno, puede que sea cierto, pero no esperaba que fuera notorio. Y esperaba aún menos que tú lo descubrieras.
Bien por ti, supongo. Has demostrado que no eres tan cabeza de aire como se suele creer. Sigue así y tal vez hasta pueda entender por qué pudiste entrar en Sobu con tus nefastas calificaciones.
-... Si, estoy bien. Solo tengo un predicamento.
-¿Pre... preticamiento?
-Predicamento: Manera clasista de referirse al término coloquial ¨problema¨. Takada-sensei tiene la manía de explicarlo a todo primer año para ponerlos a prueba.
Mirando con curiosidad hacia ellas, noté cómo el humor burbujeante de Yuigahama caía por los suelos al ritmo que se elevaba la expresión condescendiente de Yukinoshita, notando lo mismo que yo.
Que Yuigahama es una cabeza de aire.
-... Si... Él lo hace, ¿verdad?
La desaprobación de Yukinoshita era palpable, y aunque me interesara defender a este pobre cachorro, tengo cosas más importantes que hacer. Cosas que tienen en juego toda la ideología que he estado manteniendo en lo alto por casi un año y medio sin señal de retroceso.
Y así me metí en mi mente, ignorando todo el mundo a mi alrededor.
-... Maldición. ¿Por qué ella tenía que declararme su amor? Que molestia.
Sin querer solté esa frase.
Me quedé ideando posibles soluciones que, de ser posible, terminen con ambos vivos y sin necesidad de abrir una investigación policial... hasta que de repente sentí una mano presionando mi hombro.
-¿Qué ocurr-
-¿Qué dijiste, Hikigaya-kun?
-¿Eh?
Solté un sonido estúpido y volteé hacia ella...
¡!
...
...
... Bueno... Mierda...
-Si, si. Dinos por favor, Hikki.
-¡¿SON DOS?!
-¡HIKKI!
...
Y por eso nunca debes confiar en las chicas amables.
¿Lo ves, Yuigahama? ¿Ves cómo tenía razón? Si hasta Yukinoshita está asustada de ti, entonces es prueba irrefutable de que mis ideales son la verdad absoluta de este mundo podrido que Yukinoshita quiere cambiar.
¿Quieres cambiarlo? Pues empiece con ella.
...
...
...
Por favor.
Luego de... cualquier cosa que haya sido eso
Un sueño regular en la mente de los pobres adolescentes que han consumido sus buenas dosis del manga y anime es uno que yo he hecho realidad... y me dan unas ganas de destrozarles la cabeza con un bate para que así entiendan lo estúpidos que son por desear vivir cosas que en realidad son un martirio.
Este sueño estúpido de las masas incultas sobre la vida y el sexo opuesto tiene como motor principal el anhelo virgen de recibir la atención de varias féminas para inflarte un poco el ego porque tú no sabes cómo diantres hacerlo. Porque la vida no es un anime y te diste cuenta de que si eres un introvertido con serios problemas de autoestima, alejarás a las chicas como nadie más.
Estas chicas tienen el deber de ser particularmente atractivas y que muestren un interés positivo hacia tu persona. Porque si eres un viejo asqueroso que no se baña y además actúa como alguien patoso cuando está con ellas, pues de recibir atención la recibes.
Ahora, si eso es bueno o no ya depende de qué tan masoquista seas o que tan temeroso seas de las mujeres.
¿Por qué digo esto, si es el pan de cada día para un sin fin de adolescentes que no has experimentado la vida?
Es muy sencillo. Tanto que da risa.
-¿Por qué te estás alejando, Hikigaya-kun? ¿Acaso no puedes algo tan sencillo como seguir nuestros pasos? Dios, qué desagradable.- Pese al tono pedante con el que me decía esas palabras, cualquier efecto negativo hacia mi persona que pude tener fue cancelado por un detalle al que solo yo parezco darle importancia.
-... Si es así, entonces podrías soltarme.
Mi suplica no muy bien escondida fue respondida desde mi otro lado, uno que estaba siendo presionado de forma peculiar por dos bolsas rellenas de... Déjemoslo en dos bolsas rellenas y ya, que pensar en eso va en contra de la fe.
-Si lo hacemos, Hikki se alejará de nosotros y no quiero eso, así que aguántalo, ¿si?
... Escucha, Yuigahama. Por mucho que suenes bonita y te veas así aún más, no puedo borrar de mis recuerdos todo el espectáculo que hiciste hace... ¿Cuánto? ¿15 minutos?
Miura aún se veía adolorida cuando sugeriste con cortesía que ella y sus dolores se fueran a la mi****.
Deberías ser una buena y asegurarte de que esté bien. O en su defecto fingir que te interesa al menos un poco.
Que molesto es esto.
-L-Lo siento por meterte en esta situación, Hikigaya. Es mi culpa que termináramos así... por eso... yo... ¡Lo siento mucho!
...
...
...
Si lo sintieras tanto, podrías dejar de hacerme abrazarte. Esto no solo es incómodo, sino que hace que me manden miradas que me habrían matado si no me importara una mierda el resto del mundo en general.
Y a pesar de eso duele. ¿Entiendes el problema aquí?
... Mendigo Hayama de porquería. Va a ver cuando nos encontremos de nuevo. Me aseguraré de que Tobe haga hasta lo imposible por conquistar a Ebina y me aseguraré de que lo veas en directo con cámara en mano.
Será glorioso.
-¿Por qué sonríes así? Es asqueroso.
Y así es como la magia se muere.
-Disculpe si le molesta que no sea siempre un ser deprimente que está al borde del suicidio, su majestad, pero estoy imaginando qué tanto voy a gozar cuando consiga mi venganza.
-¿Venganza? ¿Contra quién?
Que preguntas haces, Sagami. Todo un referente en el campo de la tontería patológica, sin duda. Podrías ser un buen objeto de estudio con esa mentalidad.
-Contra el bastardo raijuu rubio que se está riendo de mis fracasos, por supuesto. Él me las va a pagar con intereses y con el banco Hachimanesco tan cerca suyo que va a sentir mi-digo, su respiración.
Estaba mirando hacia el frente y Sagami no se volteó, así que no vi ninguna de las caras que pusieron estas chicas cuando dije mis palabras.
-... Tch. Asqueroso.
Pero ya puedo intuir cómo las transforme con mi elocuencia.
-¡Hikki, eres de lo peor!
Si quieres que me crea eso, deja de pegarte a mí. Es molesto y suave y gr-¡ES MOLESTO, MALDITA SEA!
-...
Sagami no pronunció palabra alguna y solo continuó avanzando, arrastrando mi pobre cuerpo en el proceso. Y todo eso pasaba mientras estas dos chicas se acercaban aún más a mí, como si de alguna manera trataran de de proteger al pútrido mundo de mí.
Eso pensé hasta que me fijé en mi alrededor.
-Qué vulgar.
-¿Quién es ese tipo? ¿Cómo puede atraer a tantas bellezas con esa apariencia?
-¿Crees que tal vez le pagó?
-Asqueroso. Esos tipos son los peores.
-¿Verdad? Eso es espeluznante.
-Juventud desenfrenada.
-... ¿Debería pedirle consejo?
-¡Mamá, mira! ¡Es un harem! ¡Nii-chan tenía razón! ¡Los harems existen en la vida real!
-... Tu Nii-chan está roto a tantos niveles.
-Es por culpa de tu crianza ineficaz. Te dije que no debíamos enviarlo al extranjero en sus años de formació-
De acuerdo. Ya escuché suficiente. Es hora de volver a lo que de verdad importa.
Y lo que de verdad importa es que ellas se están acercando a mí no para ¨proteger a los demás de mí¨, sino para, tal vez, usarme como una especie de pelota anti-estrés, lo que explica porque mierda estoy empezando a perder la sensibilidad en los brazos.
Y ahora que me doy cuenta, hemos estado caminando un poco más rápido que antes.
-... Oigan, si les da verguenza, pueden so-
-¡N-No nos da verguenza, Hikki tonto!... ¡¿V-V-Verdad, chicas?!
-... Si, son inventos de tu delirante cabeza, Hikigaya-kun. Recomendaría permitir que tu cerebro sea diseccionado en pos de la ciencia para que al menos algo tuyo salga con alguna clase de valor.
¿Qué pasa con ese insulto? No está a tu nivel, Yukinoshita.
-...
Y de nuevo la respuesta de Sagami brilla por su ausencia. Lo único que hizo fue agarrarme con un poco más de fuerza y avanzar un poco más lento.
... Mejor no pensemos en lo que eso puede implicar.
-... Si ustedes lo dicen...
Años de experiencia me hicieron más tolerantes que la media al rechazo del común denominador conocido como ¨la chusma¨, pero entendí bien que esa es una cualidad que no todos tienen. Y estas tres chicas creo que entran en esa categoría.
Yukinoshita no puede manejar bien las multitudes, Yuigahama no puede manejar tanto rechazo y Sagami parece ser de las que sencillamente no se sienten cómodas con tantos ojos puesto en ella.
No negaré que una pequeña parte de mí se alegraba por esta retribución justa, pero... bueno, la mayoría se sentía culpable por todo lo que estaban pasando.
...
...
...
¡JA! ¡Claro que sí, campeón! ¡Porque en el fondo soy un buen chico que atrae a las mujeres con esa amabilidad genuina que deben rascar para obtener! ¡Y eso les gusta porque soy un reto! ¡Y las mujeres aman los retos!
...
...
...
Menuda mierda.
Aunque dejando de lado el pensamiento estúpido de que yo soy popular con las chicas, es cierto que este ambiente me está poniendo nervioso y Yuigahama viéndose como un perrito pateado toca una fibra sensible en mí, así que creo necesario hacer algo para por lo menos aumentar la moral de esta tropa protectora que nadie en su sano juicio pidió.
¿Pero qué puedo decir para que se animen y no me estén dando ganas de huir hacia a China corriendo si hace falta.?
...
...
-... ¿Hay algún sitio de interés turístico que quieras visitar, Yukinoshita?
Al instante eso llamó de forma poderosa la atención de esta chica, cuyo principal enfoque para este día fue memorizarse al derecho y al revés el jodido panfleto genérico que les regalaron a todos.
Mientras ella comenzaba a nombrar todas las posibles opciones para elegir en este nefasto viaje escolar, de a poco comenzó a integrar a las otras dos en su ambiente indirectamente afable, haciendo que por lo menos tengan una distracción de todas estas personas que no saben hacer nada mejor salvo juzgar sin conocer.
... Aunque aún si conocieran toda la historia detrás de este espectáculo que retuerce hasta límites absurdos la pena ajena, dudo mucho que se pongan más comprensivos. Todo porque ellos sí son personas normales... O Kawasakis Sakis que ignoran a todo el mundo porque son demasiado geniales para preocuparse por la mundanidad de seres inferiores.
Y hablando de ella, ¿en dónde se metió? ¿Cómo pudo superarme en cuanto a mezclarse con el entorno sin ningún trasfondo trágico?
Eso es injusto. Muy injusto. No es correcto que una belleza con pintas de delincuente tenga una habilidad tan genial y encima a niveles que no he podido alcanzar ni siquiera con mis años de esfuerzos.
Realmente es injusta la vida.
-¿Qué te parece, Hikki?
¿Eh? ¿Qué me estás contando, Yuigahama? Vete, que estoy ocupado lamentando este favoritismo hacia cualquiera que no soy yo por parte del sistema.
-Eh... Si, claro. Lo que ustedes prefieran.
-¡Pues está decidido! ¡Vamos a los juegos de la feria!
-Preferiría ir a ver los templos... P-Pero c-como tú quieras, Yui... gahama-san...
-... Si... Si es lo que quieren, por mí no hay... problema
¿Qué pasa con esa falta de emoción? Lo puedo esperar de Yukinoshita ya que diversión y ella son antónimos, ¿pero tú, Sagami? Creí que eras una perra que estaría desesperada por alejarte de todo el folclore de tu país porque es demasiado aburrido para ti. Que vas más hacia el entretenimiento pasajero en vez de culturizarte de conocimiento.
...
...
...
... En serio, ¿qué fue eso que viste en mí? Porque yo no estoy viendo nada digno de ganarse el corazón de alguien.
Eres muy rara, Sagami Minami. Tan raro que sigues desafiando mis creencias solo con tu mera presencia.
Y no me gusta.
... De acuerdo... Supongo que a los pocos que aún estén interesados en este fic estarán esperando que dé una explicación para haber dejado esto colgado como por 4 meses... y la verdad es que eso se puede resumir en que este fic nació con las de perder.
La única razón por la que escribí esta historia era para no estar ausente cuando me tomé ese descanso de dos meses. Eran capítulos fáciles de escribir y en esa época eso al menos hacía que pudiera actualizar dos veces al mes.
Si... Era una mala época.
Lo que pasó para llegar al hiatus es que luego me recuperé, empecé a llenarme con energías de continuar y me puse manos a la obra con mis proyectos principales. Eso estuvo bien... pero dejo a esta historia sin ninguna razón de ser.
La idea que tenía era dejarla tal cual, pero no sé si sea porque el comentario del capítulo 5 tocó una fibra sensible en mí o sencillamente es mi orgullo como escritor tomando acción, pero decidí que intentaré darle un final a esto.
Mucho de lo que planeé para el final ahora es algo difuso para mí y me di cuenta de que esta saga del viaje a Kyoto será más larga de lo que esperaba, pero me comprometo a avanzar esto todo lo que pueda.
Al menos quiero terminar el volumen 7 y, tal vez, con suerte dejar de lado la historia principal para centrarme más en la relación con Sagami, que fue la idea principal.
Sé que muchos no tendrán confianza en mí y no los culpo por ello. Por eso tomaré a esto como prioridad por al menos tres capítulos para que vean por lo menos que mi voluntad no es tan frágil.
En fin, mi internet está a punto de acabarse, así que el próximo capítulo será para el viernes si tengo suerte.
Bueno, ahora al comentario, que influyó en mi decisión de volver.
Raganakin:
Espero que aún estés esperando los nuevos capítulos, ya que sería muy triste si resulta que te olvidaste de la historia XD.
Me alegra que te haya gustado el fic tanto, aunque no sé cómo tomarmelo. Digo, mi intención con este fic era algo que carecía de pasión. Me sorpresa que le puedas ver algo tan bueno a esta historia.
Pero me alegra.
Tu amor empezó bien, pero ahora me inquieta un poco. Trata de no escribirlo en tu cuerpo, que quedará mal... aunque si lo escribes en japonés igual puede quedar bien XD.
En fin, espero que leas esto porque es gracias a ti que encontré al menos un poco de amor hacia esta historia.
...
De acuerdo. El próximo capítulo seguramente está para el viernes, pero no sé si podré publicarlo. Todo depende de si mi madre tiene dinero para renovar el plan de internet.
Con eso dicho, me despido hasta muy pronto.
Adiós.
