Mantén la calma, Hachiman. Por lo que más quieras hazte el favor de no ponerte a desvelar que eres un patoso social que no tiene la habilidad necesaria para soportar estar en una multitud.
No queremos que ella se asuste, ¿verdad? No, lo que en realidad buscamos es que ella al menos nos dé la oportunidad de una primera cita y, si tenemos mucha suerte, tal vez extenderla a una segunda o hasta una tercera. Pero para lograr que tu sueño trascienda más allá de tus delirios, necesitas mantenerte tranquilo.
Actúa tranquilo, no te acobardes a mitad de tus palabras e intenta mirar de frente, pero no a los ojos. Nunca a los ojos. Ya has visto demasiados vídeos para darte cuenta de que exagerar con eso solo hará que te veas perturbador. Y como tus ojos ya hacen eso por ti, eso te hará ver doblemente perturbador.
Así que calmado, respira hondo y trata de mentalizarte para lo peor. No queremos que se te suban los humos a la cabeza, ¿verdad? Claro que no; Porque no nos llama la atención eso de sufrir una dura caída.
Calma.
Calma.
Calma.
-... ¿Te encuentras bien, Hikigaya? Estás poniendo una cara rara.
... Haciendo todo lo posible para serenarme, miré hacia mi compañero de al lado cuando sentí que puse una cara medianamente convincente. Y eso me quedó demostrado cuando su rostro no estaba más arrugado de lo normal.
-... Si. Estoy bien. Lamento por molestarte, Terada-san.
Este tipo es uno de los pocos que se molesta en hablar. Principalmente porque su reputación está casi tan arruinada como la mía con su apariencia de delincuente miembro de la yakuza, pero también porque parece que le causo un poco de pena. Él siente que es su ¨deber¨ al menos darme un poco de ¨confort¨.
... Aunque no es que haga mucho. Porque aparte de hablar lo típico, en realidad no vamos mucho más allá. Ni siquiera supe que le gustaba la carne hasta hace una semana, así que nuestra relación no puede ser nada más allá de conocidos que se medio toleran.
-No te preocupes. No me molestas. No es como si no estuviera acostumbrado a tu cara constipada, pero... pero hoy es un día especial para ti, ¿no?
...
...
Si... Creo que lo es.
-... Oye, Terada-san...
-¿Hm?
-... ¿Tú crees... crees que tengo una oportunidad?
Para practicar eso de mirar de frente pero no a un nivel preocupante, me enfoqué en los ojos de Terada-san, los cuales no habían cambiado casi nada. Lo único diferente de lo usual es que su cejo se arrugó un poco más de lo usual, pero eso no quiere decir que está enojado.
Muchas veces solo significa que está pensando con ganas.
-... Honestamente creo que te va a rechazar. No, es seguro que te va a rechazar. Y creo que es algo que incluso tú, un enfermo de amor, considera como posible, ¿verdad?
Al tener esos ojos tan penetrantes frente a mí, no pude evitar bajar la mirada, demostrando mi sumisión ante todo lo que me genere un estrés... lo que me hizo poner un rostro amargo, a juzgar por el estremecimiento de la chica que se sienta detrás de mí.
¿En serio mis ojos son tan malos?
-... Si, es probable que lo haga... pero puede que no, ¿verdad?
Encontrando ánimos en esas palabras cursis que he leído constantemente en internet, levanté mi rostro y le di una sonrisa que intentaba ser cálida a Terada-san... lo que solo dio como resultado que la chica detrás de mí se levantara a velocidades francamente groseras.
Miré como ella abandonaba el salón como si se le fuera la vida en ello mientras mi rostro volvió a obtener una expresión de terror si el asco que me mandaban esas dos chismosas del rincón era un indicativo.
Dejé de mirar hacia allí por amor a mi propio orgullo y en su lugar fijé mi vista en la ventana para no pensar en lo horrible que soy... de nuevo.
Tristemente, este tipo no lo iba a dejar así. No nos llevamos tan bien como para que me haga ese favor.
-... ¿Decías algo, Hikigaya?
-Déjame en paz.
Ante mis palabras él solo soltó una carcajada leve, pero por lo demás decidió que no valía la pena hacerme sufrir de forma tan fácil, así que se quedó callado. Yo, aliviado por eso, finalmente pude concentrarme de nuevo en cómo iba a proceder para no arruinar todo con ella.
De verdad quiero que esto funcione. Y por más que ella sea una buena chica, que me rechace me romperá el corazón.
-... Oye, Hikigaya...
De repente escuché la voz de mi mejor conocido, quien esta vez pareció tomarse nuestra charla un poco más en serio de lo usual.
-¿Hm? ¿Qué ocurre, Terada-san?
Lo miré en busca de intuir qué es lo que podría esperar de él y lo que encontré fue un rostro... compasivo.
-... Cuando termine, si quieres puedo ayudarte a salir de la escuela.
Que miedo. Das mucho miedo cuando te pones serio, Terada-san. Casi haces que me acobarde, ¿sabes? Haces sonar esto como si fuera el fin del mundo y solo me esperara la muerte.
La verdad es que esto es muy exagerado. No es como si me fuera a morir si soy rechazado. Digo, claro, será un dolor enorme y puede que falte unos días a la escuela, pero viviré, ¿no?
Además, ella es una chica amable, así que seguro me lo dice con gentileza.
-¿A qué viene eso, Terada-san?
Pregunté con genuina intriga mientras un gesto amargo se posaba en mi rostro, pero él no respondió. De hecho solo se me quedó mirando unos segundos antes de continuar comiendo su almuerzo en total silencio, ignorando de manera magistral la frustración en mí.
Pese a esto, solo suspiré sonoramente mientras ignoraba a todo el mundo a mi alrededor para pensar de nuevo en qué mierda decir, pero sobretodo que NO decir.
-... Hikigaya, ya es hora...
De repente lo escuché hablarme. Eso hizo que le diera una mirada curiosa que él ni se molestó en devolver. En su lugar prefirió darle importancia a esa bendita bola de arroz.
Aunque quería decirle sus verdades, desistí en cuanto miré la hora y me di cuenta de que él tenía razón: Debía irme a encontrarla ahora. Le prometí que la vería a esa hora y planeo cumplirlo, ya que, vamos, ¿qué clase de impresión voy a dar si llego a tarde a la maldita confesión?
A pesar de toda mi palabrería, me parece extraño que ella haya querido que fuera a esa hora en específico, pero ignoré esos pensamientos inútiles: No tengo el derecho de negarme cuando ella me está dando una oportunidad.
-Deséame suerte, Terada-san.
Dije aquello sin esperar una respuesta, pero aparentemente la obtuve.
-¿Suerte?... Si, necesitarás mucha de esa cuando te ayude a escapar.
... Y desearía no haberla obtenido. Habría sido un chico muchísimo más feliz y no temeroso de hacer algo tan mal que me convierta la burla de toda la escuela, llevándome de forma inevitable al suicidio.
...
...
Muy gracioso de mi parte, ¿verdad? Lo es porque todo eso fue una broma. Así que ríete de una vez.
...
...
Tch. ¿Estoy tan mal como para simular que le estoy hablando a alguien en vez de a mi puta cabeza? Dios, de verdad me urge una novia.
Decidido a no estropear algo que puede ser muy hermoso, ignoré lo mejor que pude los insultos para nada disimulados de mis ¨queridas¨ compañeras de clase, a quienes les importo de la misma forma que a una hormiga.
... Bueno, miento: A la hormiga por lo menos le tienen la decencia de ignorar su sucia inmundicia.
-...
Cuando salí de mi salón, no resistí el impulso de soltar un suspiro de alivio por no haberme roto en esa tortura china. Ya lo he hecho otras veces y siempre termina muy mal para toda mi familia.
No quiero que vuelvan a citar a mis padres. Nunca termina bien para mí cuando llegamos a casa.
-... Oye, pensar en cosas inútiles me calmó.
Por una vez mi cerebro delirante me benefició de alguna manera. Estoy tan feliz.
-Tch. Que asqueroso.
... Ahora estoy feliz y enojado.
Me alejé de este campo minado con velocidad mientras me dirigía hacia la zona donde estaba la sala de maestros y unos baños estrategicamente colocados para hacerles la vida más fácil a esos haraganes.
Me encontré con unas cuantas personas, pero por suerte la mayoría eran hombres.
A diferencia de las mujeres, que me desprecian solo por existir, los hombres solo me ven como un ser insignificante que no es ninguna amenaza para sus intereses. No piensan en mí y en su lugar me ignoran, como si yo fuera, de hecho, el extra de relleno en la ¨gran¨ historia que es su vida.
Es muy grosero, pero al menos no es hiriente... Al menos no tanto.
Luego de unos segundos giré en el cruce y en frente mío tenía la sala de profesores... junto a ella... y sus cinco amigas.
...
...
...
Nos miramos fijamente, sin que ninguno pronunciara una palabra.
...
...
...
-... ¿Q-Qué está pasando?
Me forcé a preguntar, esperando una explicación... Y unas sonrisas divertidas no son una explicación.
-¡Ves! ¡Te dije que vendría! ¡Él es así de tonto!
¿Tonto?
-Así que realmente existen esta clase de chicos... Supongo que entonces debo pagar yo la bebidas. Que molestia.
¿Qué está pasando? ¿Por qué están actuando como si yo no importara y con esas caras tan... tan... equivocadas?
...
...
...
No soy un idiota. Puedo aparentarlo en muchos casos y tal vez algunas veces sí sea cierto, pero estoy seguro de que ahora mismo no soy un idiota. Y como no soy un idiota, pude ver el final de este encuentro.
No termina bien para mí.
-... Me voy.
No es malo huir como un cobarde. Lo malo es cuando fallas en esa huida y eres un cobarde perdedor.
Con esa enseñanza llena de sabiduria controlando todo mi cuerpo, me alejé de este mal final como si se me fuera la vida en ello.
Pero...
-¡UGH!
Un golpe en el torso hecho por la chica delincuente de nuestra clase fue suficiente para dejarme sin aliento unos momentos y hacer que cayera de rodillas, viéndome como una lamentable cucaracha ante todos.
-Bien hecho, Kusunoki-san. Si no fuera por ti, no podríamos darle su merecido a esta cosa.
-¿C-C-Cosa? ¿A qué te r-
-Deja hablar a quien sí importa, sinverguenza.
Pese a que un montón de sentimientos negativos estaban brotando de mí, ninguno era lo suficientemente fuerte como para motivarme a actuar en consecuencia. Lo único que pude hacer para mostrar ¨voluntad¨ fue arrugar las cejas y lanzar gruñidos que eran todo menos intimidantes.
-No lo hago por ti. Recuerda que hicimos un trato.
-Si, si. Te daremos el dinero. Ahora solo cállate y déjanos actuar.
Dándome valentía de repente, me forcé por mirar a la chica que se suponía debía declararme, pero...
-Tch. Que asco.
...
...
La vista de los pies de esta delincuente era lo único que se me permitía observar, al parecer.
...
...
Esto va mal.
¿Por qué va tan mal?
No recuerdo haber hecho que mereciera esto.
-...
-Oye, tú... Me debes una disculpa.
Chisato-san era una mujer muy amable. O por lo menos así actuó conmigo a pesar de todos mis problemas. Porque ella era una chica amable es que pensé por un momento que ella me daría una oportunidad o en el peor de los casos me rechazaría con dulzura... pero...
Pero ahora ella me está hablando como si fuera una plaga.
-... ¿P-Por qué? No recuerdo haberte hecho nada ma-
-¡SÍ LO HICISTE! ¡ARRUINASTE MI VIDA!
Sin que yo me lo esperara, ella me gritó con un odio que me abrumó, haciendo que sin querer me encogiera de hombros por el susto, dando a estas chicas una visión aún más patética de mí.
Dios, de verdad soy patético.
-... ¿C-Co-
-¿Acaso vas a fingir que no conoces a Yamamoto-kun?
¡!
...
...
...
-... ¿H-Hablas del que abusab-
-¡ÉL NO ABUSABA! ¡PERO POR TU CULPA LA ESCUELA CREYÓ QUE SÍ, FUE EXPULSADO Y SU VIDA SE ARRUINÓ!
-... Él le rompió la nariz a Ter-
-¡¿QUÉ PRUEBAS TIENES?! ¡Y ADEMÁS, ¿A QUIÉN LE IMPORTA LO QUE LE PASE A ESE ESTÚPIDO ACOSADOR?! ¡EL TIPO NO DEJA DE ACOSARME CON PREGUNTAS SOBRE MÍ! ¡ES ASQUEROSO! ¡IGUAL QUE TÚ!
...
...
Eso duele.
-... N-No es verdad. Terada-san es en realidad u-
-¡ME IMPORTA UNA MIERDA QUIEN SEA ÉL!
*¡PAAAM!*
¡!
¡A-A-AAHAHAAHAHAHAH-HAHAHAHAHAH-HAA-AAAAHAH!
-Oy-ye, Chisato. ¿No te pasaste un poco? Este tipo no parece ser atlético. Un golpe tuyo puede lastimarlo de verdad, ¿sabes?
Créeme que tengo un dolor mucho más importante aquí.
-... Hm. Que patético. Ambos, por ciert-
-¡¿A QUIEN LE IMPORTA TU OPINIÓN?! ¡CÁLLATE Y NO TE METAS!
-... Tch. En lo que meto por dinero...
Maldita sea.
-... ¿Por qué me pasa est-
-¡¿POR QUÉ?! ¡TE DIRÉ POR QUÉ!
¿Que dem-¡!
Agarrado por detrás sin ninguna clase de advertencia, fui obligado a mirar los ojos de la chica a la que pensaba confesar mis intenciones de salir a una cita... y lo que vi me dejó el corazón hecho un manojo de tantas emociones que me eran imposibles de comprender con todo lo que estaba viviendo.
Sus ojos... eran de alguien que me odiaba.
Ella me odiaba.
Entonces... ¿por qu-
-Hikigaya... Yamamoto era mi novio, ¿sabes?
¡!
...
A pesar de que ella pareció finalmente calmarse, no me tranquilizaba ni un poco. De hecho ahora me siento peor, más temeroso de lo que sea que pueda llegar a pasar frente a tantos testigos.
Sintiendo que ya demostré demasiado mi peor faceta, decidí darme una falsa valentía al menos para mantener las apariencias.
-... N-No lo sa-
-Por supuesto que no lo sabías. Porque lo estábamos manteniendo en secreto para evitar que mi papá se metiera.- Mientras más hablaba, más calmada se estaba volviendo su expresión, al mismo tiempo en que me sentía menos intranquilo. -Él es un hombre muy importante, ¿sabes? Él no quiere verme con chicos, así que lo mantuve en secreto hasta ver cómo podíamos convencerlo.
Una sonrisa afable apareció en su cara, pero un vistazo a sus ojos me dejó bien en claro que no me estaba mirando a mí, sino pensando en Yamamoto, ese maldito bastardo que lastimó a tantas personas.
-... Eso e-
-Creí que todo iría bien, ¿sabes?
Continuó, no dejándome hablar.
-...
-Nos la pasábamos muy bien, estaba convenciendo a papá de dejarme tener un novio y ya estaba mejorando en la música. Sentí que todo iría muy bien... pero tenías que aparecer tú.
-...
Detente.
No me mires así.
-Tenías que ser tú, un asqueroso friki de mierda, el que tuviera las agallas para acusarlo con los maestros. Y lo peor es que de alguna lograste convencerlos a pesar de tu apariencia.
-...
-Es injusto, ¿sabes? Que tú, un tipo asqueroso, haya podido perjudicar a Yamamoto-kun. No es justo. No debería ser así. Deberías haberte quedado callado y envidiándolo como la rata que eres.
No me hables así.
No lo hagas.
No.
NO.
-... O-Oigan, ¿no creen que esto es un poco...
-Está bien... Creo...
-Tch. Que patético es todo esto.
Dejen de hablar Y HAGAN ALGO.
¿ME VAN A DEJAR SUFRIR TODO ESTO FRENTE A SUS OJOS?
-Te odié desde ese momento, ¿sabes? Te odié a ti, a ese delincuente asqueroso y a todo ese juego de ¨buen chico¨ que quieres jugar. Pero que te sale mal. Porque todas las chicas del mundo pueden ver lo necesitado que estás y tu asqueroso interior. Créeme que no engañas a nadie.
-¡Eso es m-
-¿Mentira?... Dime, ¿cuándo dejarás de fingir que no eres una basura?
-¡!
-¿Sentimientos? ¿Apariencia? ¿Personalidad? Todo en ti es una basura y cuanto antes lo aceptes más rápido puedes quitarte la vida. Estorbas a los demás.
-...
Yo no hice nada malo.
Ayudé a muchas personas, ¿sabes?
Así que no tienes derecho a hablarme así.
No lo tienes.
¡NO LO TIEN-
-Qué patético.
-¡!
-Tus sentimientos por mí son tan débiles que solo decirte unas palabras equivocadas hace que me des esa expresión... De verdad que no tienes remedio: Eres el chico fácilmente enamoradizo que se enoja cuando no recibe lo que quiere y culpa a los demás de sus problemas.
No es así.
Te equivocas.
Yo soy el más consciente de mis propios errores y de lo asqueroso que soy. Y créeme que nunca culpé a los demás de mis propios defectos, porque sé que todo esto es por mi culpa. De alguna manera rebuscada sé que lo es.
Así que no me mires así.
Deja de buscar herirme.
No tiene sentido.
Nada de esto lo tiene.
-... Oy-
-Quería vomitar cada vez que te hablaba, ¿sabes? Que una chica de mi calibre se rebajara a hablarle a... una cosa tan asquerosa me repugna.
-...
-¿Por qué tuviste que meterte en m vida? Si no lo hubieras hecho yo estaría feliz, ¡pero no! Ahora estoy teniendo que hablar contigo y tenerte tu cara horripilante frente a mí para tener mi venganza. ¡¿Tienes idea de lo injusto que es eso?!
...
...
...
No... No la tengo... porque yo soy el que está sufriendo la injusticia.
-...
-No. Claro que no lo sabes. Porque eres un bastardo que solo se preocupa por sus sentimientos y no le importa hacer daño a los demás. Gente como tú merece morir, ¿sabes?
-...
-Te diré esto claramente, así que escucha.
-...
-No me gustas. Nunca me gustaste. De hecho te odio. Y para que lo sepas, ninguna chica podrá llegar a gustar de ti. Es decir, ¡vamos! ¿Qué mujer querría a un chico como tú? Eres un chiste viviente si crees que de verdad alguien te llegará a amar con esa actitud. Nadie será amable contigo porque no lo mereces y los que sí se atrevan te aseguro que tendrán otras intenciones.
-...
-Eres basura. Muérete. Tal vez si te tiras de un puente puedas alegrar aunque sea un poco a una mujer, bastardo.
-...
-¿Hay algo que quieras decirme antes de llorar?
...
...
...
...
-¿Estás satisfecha?
-Totalmente.
...
...
...
...
-Entonces... me voy...
Poniendo toda la fuerza que pude reunir en mi cuerpo dolorido de tanto estar en una posición incómoda, me levanté y dejé de prestarle atención a la cara complacida de la que creí podría ser mi primera cita.
Cuando me di la vuelta, frente a mí estaba la delincuente de nuestra clase, quien solo me dio una breve mirada antes de mirar hacia la ventana, seguramente demasiado asqueada de mí como para motivarse a mantener el contacto visual.
Es... es lo correcto, supongo. Es lo que todas las chicas harán conmigo, al parecer.
Moviendo mi cabeza hacia el reloj convenientemente colocado aquí, me di cuenta de que solo quedaban quince minutos hasta que terminara el almuerzo y volviéramos a estudiar cosas inútiles.
-... Je... Jejeje...
Esta conclusión fue... divertida.
Por eso me estoy riendo.
Si... esto es una risa, no importa cuanto mi reflejo quiera convencerme de lo contrario.
...
...
...
...
Hace mucho que no soñaba con ese día...
Me pregunto si todo lo que ha pasado últimamente despertó en mi subconsciente la necesidad de recordarme la realidad. Que aunque apruebo la intención, no es que lo disfrute demasiado. Nunca lo hice, por más que ahora lo use como una valiosa lección que aprendí sobre mi relación con el sexo opuesto.
Hikigaya Hachiman nunca será amado: Eso es lo que aprendí ese día, aunque me tomó un buen tiempo darme cuenta de eso.
Gracias de nuevo, Orimoto. Tú has sido el faro que me ha guiado con su estridente luz hacia el verdadero camino.
-¿Estás despierto? Eso es bueno. Necesito hablar contigo de algo urgente, Hikigaya-kun.
... Y supongo que era demasiado pedir al mundo que me diera unos momentos merecidos de paz, ¿verdad? Digo, no es como si me lo mereciera luego de haber vivido un maldito infierno con esas tres locas de mierda.
Desde luego que no. Todo mi sufrimiento es solo una ilusión óptica.
-... ¿Dónde está Tobe? Es extraño no escuchar su voz molesta cuando estás aquí. Él es básicamente tu sombra.
Mirando a Hayama Hayato, pude apreciar como por un breve instante su rostro paso al de alguien molesto con ver mi propia existencia continuando, pero enseguida apagó esa llama y me ofreció esa misma sonrisa santurrona de siempre... Y viéndolo esforzarse tanto por mí, solo puedo lamentarme por su desdicha en silencio.
... Pero ni tanto. Digo, tú te lo buscaste, Hayama, así que obtienes lo que mereces, puto raijuu de mierda que debe explotar.
-Lo convencí de ir a pasear con Yumiko un rato. El pobre quería ver la ciudad por la noche y a ella de verdad le hace falta relajarse un poco. Está muy alterada.
... [Yuigahama Yui Intensifies]...
-... Entiendo eso, pero no creo que Tobe y relajarse sean compatibles. Probablemente esto solo la ponga peor.
Bueno, incluso si digo esto, no es que me importe mucho. Mientras ese bicho se quede alejado de mí, no me importa quien tenga que sufrir las consecuencias. Cualquier víctima es mejor opción que yo.
-Supongo...
Hayama mostró un rostro complicado, tal vez dándose cuenta de que eso puede terminar en resultados lamentables para nuestra paz. Yo, mientras tanto, decidí mejor admirar esta habitación de hotel francamente hermosa, haciéndome sentir bastante fuera de lugar considerando cómo estaba vestido.
Claro, al final solo era un cuarto japonés tradicional ordinario, pero no sé si es por la iluminación, los colores o sencillamente porque había paz, pero sentía que este lugar era un ambiente hermoso en el que podría vivir.
Mirando hacia la ventana, noté que aún era de día. Bueno, más exactamente la tarde y con una hora para que anochezca.
Pasó bastante desde que me desmayé por culpa de Yukinoshita Piernas Locas.
-... Oye, Hayam-
-Antes de que hables, quiero que me escuches, Hikigaya-kun. Es muy importante.
La voz de Hayama se escuchaba mucho más seria de lo normal, lo que me sorprendió un poco, ya que eso rompió al completo todo el acto del buen chico que tanto quiere mantener, sin importar si debe hacerlo incluso conmigo: Todo porque un Rey siempre debe ser el mejor en lo que hace.
En el caso de Hayama, es ser un falso. Él quiere ser y es el rey falso por excelencia, engañando a todo el mundo y puede que hasta a si mismo.
Que un tipo de tamaño calibre abandone la fachada ya me está preparando para algo muy malo. Algo que seguramente no me va a gustar.
Con ese presentimiento poderoso en mi interior, me levanté del cómodo suelo, mirando a este falsificador en la misma altura, lo que me hacía sentir mucho más confiado.
-... Habla ahora, Hayama.
Directo al grano es el método que prefiero por sobre todo lo demás.
-... Ghn...
¿Qué mosca te picó para gruñirme como un perro, Hayama? Entiendo que en comparación conmigo eso es lo que eres, pero nunca esperé que me dieras la razón de forma tan literal.
Curioso por saber porqué parecía estar sufriendo por decirme miseras palabras, presioné más la conversación.
-... ¿Y bien? No tengo todo el día, ¿sabes? Porque no sé tú, pero no haber comido en horas luego de haber vivido el mismísimo infierno hace que quiera comer. Habla ahora o espera a que estés listo... y que me dé la gana, claro.
Su rostro era un poema. Una auténtica oda de insultos a mi persona.
-¿Por qué haces esto tan difícil, Hikigaya-kun?
Tú eres el que está complicando las cosas innecesariamente, Hayama. Es decir, estoy seguro de que esto tiene mucho que ver con la confesión de Tobe, así que no es algo tan tabú como para andar poniendo ese rostro. Ni que esto fuera algo prohibido.
-...
Sonriéndole como solo yo puedo hacerlo, me quedé esperando su respuesta. Respuesta que al final llegó... luego de unos intensos segundos en los que él parecía querer abalanzarse a mi cuello con resultados no sexuales.
Toda esta situación es demasiado ridícula.
-Aaaah~... En fin, seré directo: Tienes que rechazar los avances de Sagami Minami cuanto antes. Haz que desaparezca de esta situación ahora.
...
...
...
Hubo un pequeño lapso de tiempo en el que solamente me quedé mirándolo, buscando ver si de alguna manera él se había equivocado en sus palabras. Cuando, luego de un intenso pensamiento, descubrí que no era así, en su lugar dejé que la indignación pura se mostrara en todo mi rostro.
Hayama no reaccionó ante mi rostro, lo que solo hizo aumentar más mi descontento.
-... Hayama... Creo que estás malinterpretando algo. Algo estúpido de forma MUY equivocada.- Dejé de pensar en todo el hambre que he arrastrado por culpa de esas locas para en su lugar invertir mejor mis energías en corregir a este idiota. -Lo haces sonar como si de alguna manera yo quisiera recibir la atención de esa cosa, lo cual está muy mal.
El que siquiera lo haya considerado es absurdo y es un insulto total a mi intelecto. Está equivocado de tantas formas que no estoy seguro de si debería enojarme con este tipo o con Sagami, la que empezó todo este viaje a la locura.
Ella tiene la culpa de todo. Si ella no se me hubiera confesado, todo iría por un rumbo normal y libre de dolores de cabeza. ¡PERO NO! Ella tenía que seguir sus jodidos sentimientos débiles de adolescente impresionada porque de alguna manera ella ve como especial todo lo que hice por ella.
Y lo más chistoso de todo es que ni siquiera lo hice por ella. Ni por Yukinoshita para el caso.
Todo fue producto de mi egoísmo. Quería salir beneficiado de toda esa mierda y así lo hice, por lo que nadie me debe nada. De hecho, hasta de cierta forma yo soy el que le debe algo a Sagami, por más nauseabundo que sea para mí.
Y mi manera de pagarle será haciendo que vea la luz. Que entienda lo equivocada que está por amarme.
Nadie puede amarme. Soy una basura.
En el instante en que ella vea lo mismo que yo, aprenderá el verdadero camino.
-¿No es así? Porque estoy seguro de que el tipo que estuvo dispuesto a hundirse en la miseria por el bien del Festival tendría también la valentía de destrozar el corazón de una chica si quisiera.
Tch. De nuevo viene ese jodido Festival de mierda a joderme la paz.
-Lo siento si esto de alguna manera está afectando sus planes, majestad, pero a diferencia de usted, yo no poseo la habilidad de conmover a las masas con mis habilidades de actuación. Si la rechazo de mala, puede que todos en la escuela acaben odiándome aún más.
La sociedad es demasiado voluble. Se dejan llevar con facilidad por sentimientos guiados por la moral mezclados también con esa manía del mundo por juzgar de mala manera a quienes no sigan la norma que ellos consideran ¨correcta¨.
Como yo lastimaré a ¨una pobre chica indefensa¨, entonces estaré yendo en contra de la moral colectiva de ¨no herir a las mujeres¨. Y como ya de por sí soy alguien que es visto como ajeno al sistema, el odio será aún mayor porque este sistema sigue el principio de ¨estas conmigo o contra mí¨.
En resumen: Ser Hikigaya Hachiman es una auténtica mierda.
-Eso nunca te ha frenado antes. ¿Qué te lo impide realmente?- Su rostro era frío a la par que violento, como si quisiera analizarme para encontrar ¨la verdad¨ y frustrándose por no encontrar nada.
...
¿Que clase de imagen retorcida tienes de mí, rey falso?
-No hay nada más. Es lo que estoy diciendo: no quiero tener al mundo en mi contra. Si vuelvo a dañar a Sagami, la chica que lastimé en el evento público de la escuela, entonces este pequeño odio pasará a mayores.
Ante mis palabras tan honesta, el rostro de Hayama pasó al de alguien muy confundido, lo cual me divierte bastante.
-¿Pero que no te importa lo que piensen los demás de ti?
-Es cierto, me vale una mierda lo que desconocidos piensen de mí... pero si esto de alguna manera lleva a que me golpeen o empiecen a hacerme bromas pesadas, entonces ya dejará de ser algo que puedo ignorar. Sería un auténtico dolor en el culo.
-¡Pero!...
-Pero nada. Hasta que descubra cómo tratar con Sagami sin hundirme en el proceso, tendrás que aguantarla a ella interrumpiendo TUS planes.
Prestando atención a Hayama, pude apreciar con lujo de detalle como su rostro pasaba de la confusión a la sencilla sorpresa. Y aunque de veras lo intenté, no pude resistir la necesidad de sonreír ante mi victoria... Aunque tampoco es que lo intentara con muchas ganas, claro está. No soy tan buena persona.
Finalmente el rostro de Hayama obtuvo una última transformación, esta vez pasando a una cara seria y hasta enojada que parecía verme como si desaprobara mi existencia... lo cual me da asco, pero al menos yo lo hago con gracia.
-¿Cuánto sabes?
Tranquilizando mi ser cuando me di cuenta de que su molestia eran por razones tan mundanas en lugar de algo importante, le contesté con una sonrisa genuina... Con malos sentimientos, pero genuina.
-Lo suficiente. Pero tranquilo. No pienso interponerme en tus planes... De hecho, puede que hasta sea un aliado tuyo si logras convencerme.
-...
No dijo nada, pero puedo verlo confundido.
Eso está bien. No necesito que esta charla vaya tan lejos en el primer día. Ya he cargado con demasiadas cosas como para añadir esto a la lista de ¨razones para odiar Kyoto¨.
-Ahora, si me disculpas, necesito buscar algo de comer. Es una necesidad básica o una mierda así, después de todo.
Viéndome satisfecho con nuestra conversación en la que salí ganador, dejé de prestarle atención y en su lugar me dirigí a la salida, mirando siempre hacia el frente mientras pensaba en dónde mierda está el comedor en este lugar.
Aunque preferiría llenarme a base de Maxx Cofee, no es muy saludable. Komachi reprobaría mis acciones y me daría menos Puntos Hachiman, así que paso... además, creo que ni siquiera está la marca en esta ciudad.
Más razones para odiar Kyoto.
-... Hikigaya, ¿por qué estás mintiendo?
-¿?
¿Que estoy mintiendo? ¿Ahora qué diablos va a lanzarme este raijuu de mierda? ¿No tuvo suficiente como arruinarme el viaje con su petición de mierda?
Eh, como sea. Seguramente no es nada importante.
-... Tú no quieres rechazar a Sagami, ¿verdad?
-...
Dejé de avanzar, pero no me molesté en girarme. Este tipo no merece ni siquiera eso.
-No, no es que no quieras... sino que no puedes y por eso dejas que ella haga movimientos contigo. Es eso, ¿verdad?
-...
-¿Por qué tienes miedo, Hikigaya? ¿Por qué temes rechazar a Sagami?
-...
-...
...
...
...
...
-Muy mal, Hayama... Así no es como consigues un aliado. Tu familia manipuladora estará decepcionada de ti.
No me volteé en ningún momento, así que nunca supe qué rostro puso Hayama antes y después de mis palabras.
Pero es igual.
Nada de lo que dijo importa.
Sin importar si tiene razón, eso no importa.
Nunca importó.
Nunca importé.
Lo siento. Sé que me tardé demasiado en sacar un nuevo capítulo, y aunque la mayor parte es por algo que estaba fuera de mi control, una parte también es mi culpa.
Empecé las clases a principios de Marzo. Es mi último año antes de irme a vivir la vida real (la cual seguramente será una mierda) y los profesores han sido muy duros conmigo. Me drenaron casi todas las energías en esas dos semanas y en mis ratos libres apenas tenía la voluntad de escribir unas 1.500 palabras al día.
Ahora con la cuarentena finalmente he tenido tiempo para escribir como me gustaría... O ESA SERÍA LA IDEA sino fuera porque me mató tanto el estudio que terminé descansando la mayor parte del tiempo.
Esa es la causa principal... La otra es... bueno... Supongo que podemos dejarlo en que he descuidado mucho Oregairu por RWBY. Pero eso es algo que pienso corregir en poco tiempo, así que esperen actualizaciones UN POCO más frecuentes.
Un poco. Tampoco exageren sus sueños.
Sobre el capítulo en sí... Bueno, en realidad no tengo nada especial que agregar. Creo que este capítulo se explica bastante bien él solito, así que no creo necesario contar algo en especial más allá de que intentaré no dejar que el drama domine a diferencia de Autoconvencimiento.
Esta es una comedia romántica absurda, después de todo. Nada de drama psicológico y buscar respuestas sobre el motivo de mantenerte en este mundo. Para eso ya está Autoconvencimiento.
Y hablando de esa historia... Dios, en serio debo ponerme a escribir el nuevo capítulo.
Bueno, con todo dicho y hecho, pasemos a los comentarios.
Guest:
Si, sé que esto es ridículo, pero es el chiste XD
Si sigues leyendo esto, espero que puedas entender que yo puedo hacer mucho más que comedia absurda y sin sentido. ¡También soy igual o incluso más capaz de crear drama!
killer hollow:
Si, a pesar de que este capítulo es así de... ¨potente¨, en realidad no es como si Hachiman llegue a sufrir demasiado. Al menos no en la historia actual.
Esa es la diferencia con Autoconvencimiento: Mientras que la primera ahora es un drama psicológico en la que casi todos están en contra o hicieron sufrir al protagonista, en esta el conflicto radica en un Hachiman marcado tanto por el rechazo en el pasado que se ve incapaz de hacerle lo mismo a Sagami, una chica que, de momento, odia.
Ambas tienen un trasfondo serio, pero créeme que no llegará al punto de que sea una teoria valida eso de que ¨Hachiman se suicida¨. No llegará tan lejos.
Pero yendo a cosas mucho más bonitas, si, los celos de Yui y Yukino son muy divertidos de escribir. Tal vez porque no lo siento tanto como un ¨fuera de personaje¨, sino más bien como una EXAGERACIÓN del personaje.
Digo, Yukino ya de por sí es tsundere con tendencias de abuso y Yui puede llegar a ser demasiado intensa cuando se trata de demostrar su afecto hacia Hikki, así que... si. Se siente bien hacerlo XD
Y Sagami sumisa es un punto importante en la ¨parte seria¨ de la historia. Pero tranquilo, que eso vendrá mucho después. Por ahora solo estoy poniendo las bases para que no parezca que todo me lo estoy inventando al momento.
Espero que el apoyo continúe después de este capítulo.
boons-007:
Muchas gracias por decir que te gustó el capítulo. En realidad no le puse mucho empeño, pero me alegra que por lo menos te haya hecho pasar un buen rato. Es más de lo merezco por tamaña ridiculez.
Si, Hachi aquí está a merced de las waifus. Aunque más que un juguete, yo lo veo como un mayordomo harto de la vida que debe cumplir los caprichos de unas niñas ricas que se encapricharon con él.
... Oye, igual da para un fanfic medio decente dependiendo de en qué fandom lo escriba.
No sé si será porque soy un fanático de la serie o una mezcla de que sus waifus tienen esa perfecta mezcla entre profundidad y ¨carisma¨, pero yo considero a casi todas ellas como de primer nivel... Aunque es cierto que hay unas cuantas de otras franquicias que superan a varias de Oregairu.
¡Excepto por Yui, Yukino e Iroha! ¡Ellas son supremas! ¡Te desafío a cuestionarlo! ¡TE DESAFÍO!
En fin, cuídate y espero que este capítulo te haya entretenido un poco al menos.
Raganakin:
Ah, ¿problemas con el cargador? Si, recuerdo cuando iba en primaria y me ocurrió algo así. Fue una auténtica mierda tener que rogar porque me dejaran cargarla cada que los astros se alinean para que me terminara durando cuatro horas CON SUERTE.
Si... No extraño mi infancia.
Espero que para cuando publique esto ya hayas solucionado tu problema de forma permanente XD.
Yui en modo yandere es francamente divertida de escribir. Creo que hay una historia así en esta página, pero nunca lo pude encontrar. Además de que su última actualización fue en el 2015 o 2016 más o menos, así que a esta altura de la película debe estar bien muerta la historia.
Siento que exageré un poco con lo de la patada, la verdad. Digo, siento que no destrocé al personaje... o al menos no más de lo que ya hice, pero no sé... mirando hacia atrás, siento que pude al menos intentar justificar un poco su actuar.
Ya sabes, cosas que piensa alguien que intenta responder qué es lo genuino para él en otra historia XD
Sagami es el punto dulce de esta ¨historia de amor¨. Mientras que Yuigahama y Yukinoshita dan ese toque divertido e irreverente a la historia, Sagami da esa parte melosa y tierna que necesito hacer si quiero que caiga más o menos bien.
Que la tengo difícil con todo el trasfondo de su historia, ¡así que debo hacerlo AÚN MÁS dulce!
... Dicho eso, tengo planeado hacer de eso un punto relevante en la trama. No es algo que solo puse para que quede bonito.
Si, el anterior capítulo fue justamente la calma antes de que viniera este a demostrar que esta historia también puede ser tomada al menos un poco en serio. Necesitaba acabar con la situación del ¨recorrido a Kyoto¨ antes de que se volviera eterno y la mejor manera que se me ocurrió fue el anterior capítulo.
De hecho, el objetivo del anterior capítulo fue justamente ser el comienzo de este.
Espero que esta ¨tormenta¨ no te haya decepcionado. Es el capítulo en el que más me esforcé, así que al menos me gustaría una crítica honesta. No es necesario decir que estuvo bueno para hacerme feliz. Basta con solo contarme su opinión.
Si, soy así de fácil jeje
No he leído mangas o novelas Shoujo, pero sí animes escolares del tipo harem-comedia. Y si, incluso cosas como esa del Club de los Vecinos tenían algunos momentos en los que se intentaban tomar en serio... con resultados extraños, pero el punto es que lo intentaban.
Espero que este cambio de aires temporal te haya gustado. Y sino, te aseguro que no pienso hacer de esto algo perpetuo. Solo pasarán en momentos puntuales y cuando lleguemos al final de este arco.
Por ahora, esto seguirá siendo una historia medianamente alegre.
Gracias por los halagos XD Aunque siento que estas exagerando un poco, es grato escucharlos.
En fin, con todo dicho y hecho, nos veremos luego.
Hasta otra.
PD: Usted es un hombre de cultura, mi amigo.
...
Y listo.
No sé cuándo saldrá el próximo, pero no debería tardar tanto. Tres semanas cuanto mucho.
Hasta entonces tendrán que esperar bien sentaditos.
Adiós.
