Perdí tiempo valioso con Hayama, pero al final no tiene sentido llorar por la leche derramada. Todo lo que puedo y debo hacer es llenar mi estómago cuanto antes, tratar de olvidarme de esas tres locas que destrozaron mi cuerpo y de una forma no satisfactoria y, con suerte, no tener que relacionarme con otras personas por lo menos hasta mañana.

Es lo mínimo que me merezco.

Para mi tristeza y la obvia diversión de una cierta rubia tonta, eso no pudo ser. Nunca pudo ser.

-¡Hikitani-kun!

Tobe, siendo el ignorante ruidoso que es, pasó de largo a esas mujeres maduras que le miraron con claras intenciones hostiles y se acercó a mí de una manera que me recordaba mucho a un cierto conejo caricaturesco. Miura, ahora libre de la amenaza a la estabilidad mental que es este tipo, sonrió de genuina alegría hacia mí, valorando el sacrificio que no estoy dispuesto a hacer pero del que no hay reembolso.

Los bancos, como siempre, son el culpable de todos los males de la sociedad. Cuando sea gobernante supremo, lo primero que haré será destruirlos con puño de hierro... y darles a sus jefes una querida dama de hierro.

-... No grites tanto. Puedes molestar a las personas.

Ya lo hiciste, idiota.

-¡Lo siento, lo siento! ¡No pude aguantar las ganas!

Ojalá yo también pudiera aguantarme las ganas de golpear mi palma con mi nariz, pero para mí pesar parece que no soy tan inteligente pero sí lo suficientemente idiota para hacerlo. Y este es un error que Miura está bastante feliz de gozar si su cara de arrogancia estúpida es un triste indicativo.

Vete a la mierda, mujer.

Dejé de prestarle mi inmerecida atención a esa bruja y observé la sonrisa deslumbrante del buen Tobe Kakeru, quien como siempre parecía ser un ente ajeno a todos los problemas de los humanos incapaces de mantener el ánimo como lo hace él.

Y hacemos bien. No es bueno para la evolución hacer un retroceso. Siempre hay que ir hacia adelante y solo mirar el pasado para reírnos de él.

-Si, si. Cuento con que te contengas la próxima vez.- En realidad no. He perdido toda esperanza de redención por parte de su grupo. -En fin, ¿por qué estás tan emocionado por verme? ¿Hay algo que quieras de mí? Porque si es dinero o paciencia, llegaste seis horas tarde.

-¿Dinero? ¡Nunca te pediría algo así, Hikitani-kun! ¡Eso sería muy descortés!

... Ojalá esas tres perras estuvieran aquí para oírte. Hasta estaría dispuesto a tolerarte más a menudo si tan solo lo repitieras con ellas presentes.

-¿Entonces qué?

Tengo hambre y también miedo de que esas chicas aparezcan de repente para seguir molestando, así que necesito acabar rápido con esto.

Tobe, no sabiendo del peligro que corría si de alguna manera ellas me llegaban a encontrar por su culpa, puso una cara de concentración idiota, llevándose una mano a la mandíbula y haciendo la ridícula pose del pensador que será lo que describiré en su jodido epitafio si no se apura.

-Esto... Bueno... Ya ves, le pedí a Yumiko consejos sobre Hina como me dijo Hayama, pero ella cree que tú puedes saber más sobre ella ya que son igual de raros... Así que... ¡Por favor ayúdame, Hikitani-kun!

...

...

...

Serás perra...

Mandando el sigilo hacia donde no me entra el sol, miré fijamente al lugar donde estaba Miura Yumiko, quien tuvo el descaro de sonreírme como si fuera una niña inocente que no rompió ningún plato aún cuando la muy bastarda destruyó toda la colección: esa es la mierda que me estaba dando.

Nos quedamos mirándonos segundos enteros, ignorando sin problemas al idiota de Tobe que estaba murmurando cosas que no puedo llegar a entender por estar más concentrado en enviarle todo mi odio a esta rubia fácil.

Luego, como buen idiota que soy, me di cuenta tarde que hay un culpable aún mayor al que le debo esta mierda.

-... Jódete, Hayama.

-¿Eh? ¿Dijiste algo, Hikitani-kun?

-Que Miura no quiere darte consejos porque eres su rival. Ella tiene un deseo homo-erótico hacia Ebina. Deberías cuidarte.

-¡GAAGH!

Oh, parece que Miura recibió un golpe mortal.

-¡¿EEEEEEHHHHHH?!

El sonido idiota que soltó Miura junto a su cara de retrasada mental valen millones. Tanto que el tener mis oídos cruelmente lastimados por culpa del nefasto Tobe Kakeru es un pequeño precio que estoy más que dispuesto a pagar. Tan solo ignoré el dolor y me quedé admirando esta obra de arte que me genera inspiración.

Ah~ Esto es lo que necesitaba.

-¡¿ES EN SERIO?! ¡¿YUMIKO AMA A HINA?!

Eres demasiado ruidoso y eso hace que quiera matarte, pero si con eso logras que Miura pase aún más verguenza, por mí encantado de que sigas queriendo generar pena ajena. No voy a cuestionar que me des semejante regalo,.

-¡N-N-NO ES AS-

-Totalmente.

Respondí con un rostro plano, carente de la diversión obscena que estaba sintiendo en verdad.

-¡¿P-P-Pero ella no siente algo por Hayato?!

-¡GAAAGH!

¿Oh? ¿Dos golpes críticos seguidos? Hoy estás imparable, Tobe.

Esta vez no pude contener la diversión que sentía y una sonrisa seguramente espeluznante apareció en mí.

-Ella es bisexual.

-¡GAAAAAAAHG!

Y con eso Miura ha quedado fuera de combate. Está acabada.

-Entiendo... ¿Entonces ella quiere hacer un trío?

-Khn... uh... uaaaah...

Prácticamente es un caballo muerto al que Tobe le sigue golpeando. Y es tan desastroso que el fantasma de ese caballo está llorando por ver semejante masacre. Lágrimas más dulces que cualquier MAXX Coffee que probé en mi vida.

Miré la obra que he creado y por más que una pequeña parte de mí se sintiera mal por hacerle esto, esa pequeña voz disidente fue tragada en cuestión de segundos por la gran mayoría de mí que sí tiene la razón.

Soy el revolucionario del arte. Picasso está revolcándose en mi tumba de la envidia y Shakespire se está lamentando por no estar vivo para escribir la merecida obra maestra que merece mi creación.

Este es un espectáculo glorioso. ¡Genera alegría en la gente!

-¡¿Estás bien, chica?! ¡¿Necesitas que llamemos a alguien?!

Alegría...

-Probecita. ¿Quién sería capaz de hacerle esto a alguien tan bonita?

Alegría.

-¡Un monstruo! ¡Quien hizo algo tan horrendo es un monstruo!

¡ALEGRÍA HE DICHO!


Tobe, por supuesto, se mostró preocupado por la exageración que hizo Miura frente a todos, pero tal parece que el hecho de que ahora la conociera como su ¨rival¨ provocó que no le conmovió lo suficiente para acercarse a ella y ver si estaba bien. En su lugar solo se le quedó mirando con cara constipada mientras yo seguía admirando la fina obra de arte que cree.

A pesar de que ella intentó mantener un poco de su dignidad mirándome con odio, solo con sonreírle sin ninguna aparente mala intención fue suficiente para que ella se volviera a quebrar, lanzándola a una carrera hacia ninguna parte para huir de esta gran mancha en su reputación.

Por supuesto que esto no la afectará en Sobu. Digo, los únicos de nuestra escuela que vimos esto fuimos Tobe y yo.

Tobe es su amigo y tal parece que también un buen tipo, así que no necesita preocuparse por él. Si acaso tal vez empezar a tratarlo un poco mejor por si él de alguna manera descubre la oscuridad en su interior.

¿Yo? Bueno, aunque realmente estoy muy interesado en esparcir este chisme como la polvora por los soviéticos, al final pierdo más de lo que gano. La imagen de Miura aún generaría el peso suficiente para hundirme en la miseria y yo no quiero correr con ese miedo. Ya tengo a Sagami para eso.

Sagami... Ahora que lo pienso, ¿dónde está ese grupo suyo con el que estaba ¨tan unida¨? No los he visto desde que empezó todo esto. Es más, ni siquiera creo que hayan venido con nosotros a esta ciudad milenaria y demás cuentos.

Que raro...

Yo, como cualquier persona inteligente, aproveché la oportunidad de escapar de esta estupidez apenas me di cuenta que la tenía.

-Bueno, se está haciendo tarde y no comí, asi qu-

-¡E-E-Espera un poco, Hikitani-kun! ¡Quiero que me ayudes, hombre! ¡Por favor!

Si dijeras mi nombre de manera correcta puede que estuviera dispuesto a darte misericordia, Tobe, pero como ni siquiera eres capaz de hacer algo tan básico, ve y explota junto a los demás de tu especie: ... es lo que quiero decir, pero a riesgo de verme como un debilucho, tengo cierta empatía hacia este raijuu.

Digo, lo odio mucho, pero es el más decente de ese grupo. Es como un Zaimokuza pero sin todo el lado chunni. Alguien al que más o menos puedo tolerar siempre y cuando no se pase de molesto.

... Además, no puedo decirle que no a la presión social. Esas señoras me están juzgando muy duro mientras escuchan a no tan escondidas nuestra conversación.

Puta sociedad. Por eso la dictadura es la única solución.

-... Aaah~... Te advierto que no sé mucho sobre Ebina. Ni sobre mujeres en general. ¿Aún así quieres escuchar mis consejos?

-¡Si, si! ¡Estoy seguro de que Hikitani-kun puede ayudarme!

Di mi nombre bien, imbécil.

-Bien, ¿cuál es tu pregunta? ¿Qué necesitas saber sobre ella?

Esperaba unas cuantas posibles reacciones de Tobe ante mis palabras, pero nunca hubiera anticipado que de repente toda esta ¨felicidad¨ en él se esfumara, no dejando ningún rastro y cambiando todo nuestro ambiente a algo mucho más serio de lo que debería. Tanto es así que sin querer retrocedí un paso hacia atrás.

Por supuesto que apenas me di cuenta de eso lo regresé a su posición original, pero no quita que por un momento haya sido intimidado por este tipo tan molesto.

-No es sobre Hina... Es... Es sobre el rechazo.

¡!

...

...

...

Todo lo que sufrió Miura Yumiko no fue suficiente. Esa perra debería haber derramado lágrimas de sangre por meterme en esta mierda. Y es algo que pienso hacer realidad en cuanto salga de esto. Es una promesa.

-... Oh... Supongo que es algo en lo que tengo cierta... experiencia.

Eso es un eufemismo: fueron tantos los rechazos que sufrí en el pasado que hasta me dieron una especie de medalla que era más bien una tapa de alcohol al que le pusieron un hilo por un pequeño agujero que hicieron con yo que sé. Y el que fuera la propia Orimoto quien se vio forzada a darmela solo hizo que la humillación fuera insoportable.

No importa cuánta falsa lástima quisiera darme ella a través de un rostro apenado falso, fue un infierno soportar las ganas de correr hacia mí casa y aguantarme las patéticas lágrimas que querían escapar.

Las risas de esas chicas son algo que nunca podré olvidar.

Pero aunque eso efectivamente haya sido un infierno, no puedo negar que al final me han hecho mucho bien.

Me han abierto los ojos a esa verdad que siempre intenté negar.

-Esto... ¿Hikitani-kun?

-¿Eh?... Oh, si... ¿Cuál es tu pregunta, Tobe?

Cuando me desperté de ese vórtice de recuerdos, me apresuré a seguir con la conversación que me metió ahí en primer lugar. Tobe, siendo el tipo bueno pero idiota que es, me miró con un rastro complicado de describir antes de finalmente hacer lo correcto y abandonar toda posible conversación incómoda que pudo surgir.

Parece que él no es tan idiota.

-Bueno... Tengo confianza en que Hina aceptará darme una oportunidad. ¡De veras que sí! Es solo que... bueno, me preocupa un poco que ella me rechace. Y Yumiko me dijo que tú eres un experto en eso, así que... quiero saber qué piensas... Si, eso...

Uah. Qué incómodo estás sonando, Tobe. Me estás poniendo de los nervios.

¿Es así como las chicas me escuchaban cuando intentaba invitarlas a salir? Cielos, ahora entiendo porque les parecí la mayor basura en el planeta y muchas escupieron en mis sentimientos... una literalmente.

Ahora las entiendo, chicas. Perdón por existir.

-¿Te preocupa que su relación cambie para mal si te rechaza?

Esta es una pregunta que pondría los pelos de punta a Hayama, pero como él no está aquí, entonces creo que viene bien un poco molestarlo con meterle esta idea a sus ¨amigos¨. Se lo merece.

-¿Eh?... Jeje, ¿de qué estás hablando, Hikitani-kun? Nuestra relación no va a cambiar por esto. ¡Somos los mejores amigos!

... Pobre criatura tan inocente y a la vez tan estúpida.

Bueno, supongo que es de esperarse viniendo de Tobe. Este tipo es demasiado simple y alegre para darse cuenta de que su relación pende de un hilo. Es más, hasta tal vez él crea que su relación es lo suficientemente fuerte como para durar después, cuando nos toque ir a la universidad.

Él de verdad es muy inocente. Me da hasta pena pensar en cómo tomará cuando la realidad venga a golpearle en la cara. Seguro que hasta se pondrá a llorar de forma patética, igual a mí cuando me enteré de que las chicas nunca me podrían amar y que en realidad solo les causaba lástima a las que eran amables.

-¿Entonces qué es?

Queriendo cambiar este tema al ver que no conseguiré nada por seguir presionando, decidí poner en movimiento la conversación mientras mi estómago parecía estar suplicando por alimento. Eso solo me hizo querer acabar esto cuanto antes.

-... Bueno, esto es difícil. No sé si esto sea buena idea, Hikitani-kun. Podría ser muy grosero.

Oh, por favor, hombre. Quiero acabar ya con esto, ¿así que podrías por favor seguir el guión? Me es muy difícil mantener una falsa cortesía contigo si ni siquiera estás por la labor de aprovecharla. Hace que quiera golpearte.

-No te preocupes por mí. Me han dicho de todo y con ganas de hacerme llorar. Estoy seguro de que puedo soportar lo que me lances.

Aunque mis palabras intentaron sonar alentadoras para Tobe, lo que conseguí fue que él me mirara con preocupación debido a causas que no puedo llegar a entender y que de hecho tampoco quiero hacerlo. Porque sé muy bien que será por motivos emocionales que solo son un dolor en el culo.

Finalmente él se dio cuenta de que no tenía el valor de seguir con ese tema y nuevamente se centró en el asunto de Ebina.

-Hikitani-kun, ¿cómo puedes manejar el rechazo y seguir tan tranquilo?

...

...

...

...

... Te culpo por esto, Hayama. No sé cómo has movido los hilos para meterme en esta mierda, pero estoy seguro de que tú tienes que ver con esto. No tengo pruebas, pero tampoco dudas.

No estoy seguro de qué cara habré puesto ante semejante ofensa, pero sin importar cuál fuera, no era una buena y es algo que debería ser eliminado cuanto antes.

No solo porque manchaba la imagen de solitario al que nada le importa que tanto me costó construir frente a estos conocidos con los que he convivido mucho más de lo que quiero o necesito, sino porque sé que este chico, aún con toda su tontería. será lo suficientemente buen tipo como para sentirse culpable.

Y eso está bien, ya que en realidad sí tiene la culpa, pero eso puede hacernos girar una rueda que no tengo intención de rodar, así que mejor concentrémonos en responder su patética duda y acabar con todo esto para ir a comer.

Esforzándome un poco más de lo debido, sentí que logré cambiar mi rostro a algo mucho más relajado, libre de cualquier mal sentimiento sin sentido que me hubiera generado recordar mi pasado.

Con eso fuera de la ecuación, fue cuestión de tiempo que pudiera encontrar una respuesta satisfactoria para Tobe.

-El rechazo es muy doloroso a nuestra edad o si nunca lo has sentido. Creo que eso es algo que tienes bastante claro, ¿verdad, Tobe?

Ante mi sencilla pregunta que no guardaba ninguna malicia evidente detrás, el rostro idiota de este tipo molesto se contorsionó en una muy divertida amalgama de confusión, como si lo que dijera hubiera sido pronunciado en una lengua fuera de esta galaxia.

-Em... ¿Supongo? ¡Pero no debe ser para tanto, ¿verdad?!

... Wow. De verdad la ignorancia es felicidad. Si tú eres capaz de decir esa estupidez con una genuina sonrisa, entonces es obvio que eres un ignorante ante los males que se esconden detrás de este lecho de rosas llamado ¨interacciones sociales¨.

La gente común olvida que las rosas pueden tener espinas.

-Lo es. Créeme que lo es.

-¡Ugh!

Me aseguré de dejarlo bien en claro con una voz profunda y una cara que intentaba ser seria. Y aunque no consiguiera plantarme como alguien imponente, solo tener estos ojos es suficiente para conseguir doblegar a los de voluntad débil como Tobe.

-Sientes que el mundo se te acaba, y a pesar de que sabes lo exagerado que estás siendo, eso no hace que salgas de ahí. De hecho, si tu frustración es tan fuerte, puede que te acabes hundiendo aún más en ese hoyo llamado ¨auto-compasión¨.

Me esforcé mucho por encontrar una respuesta que pudiera dar la impresión de ser profunda, pero que en realidad solo fuera cosa del sentido común. Así, con la cara que me estaba dando este tipo, vi que pude hacerle creer que estaba diciendo algo revelador a la vez que no me comía mucho la cabeza.

... Pero, ¿quién sabe? Tal vez Tobe EN VERDAD no sepa algo tan obvio.

-¿Eeeeh? ¿Es en serio? ¿No es eso demasiado oscuro? ¡No hay manera de que sea real!

Sip. Él definitivamente es el idiota que desconoce el mundo. No hay sorpresa ahí.

-Es justamente por eso, Tobe. Esa mentalidad es el problema.

-¿Eh? ¿Cómo es eso?

-Precisamente porque crees que no es real o es algo que nunca te pasará es que la primera vez golpea con demasiada fuerza, incluso si sabes cómo es. Tanta fuerza que puede destrozar quien eres sin esfuerzo. Es un verdadero infierno.

Me aseguré de afilar mi mirada en la última frase para conseguir mayor impacto.

-Em... Esto...

Realmente estoy exagerando. No es como si fuera el fin de tu vida o el peor dolor en existencia, pero es mejor pensar así para no tomar algo tan serio como un confesión a juego. Ese pensamiento ha destruido a miles de adolescentes solo en este país.

-No te tomes esto a juego, Tobe. Una cosa es conocer las consecuencias del rechazo y otra bien distinta es experimentarlo: es por eso que, incluso si al final terminarás sufriendo, NECESITAS saber estas cosas.

Mis palabras confundieron a Tobe. Y esta vez es por un buen motivo, ya que quería confundirlo por mero placer.

-¿Eh? Si de todas formas vas a sufrir, ¿por qué necesitas saber todo esto?

Una sonrisa asquerosa adornó mis labios.

-Es sencillo: porque aunque el conocimiento es inútil sin la experiencia la primera vez, siempre habrá una segunda.

-¡!

La sorpresa fue exagerada... pero no sin un fundamento. Puedo entender que insinuar esto sea un duro golpe para Tobe, por más que bajo mi perspectiva esa cara sea muy estúpida.

Él aún no ha conocido nada de esto, así que es entendible pensar así. Yo también estuve en su misma situación en su momento.

Y por eso sé lo que NO hay que hacer para terminar como yo. Para ir hacia un mejor camino.

-Si Ebina te rechaza, habrá otros peces en el mar. Para esto tienes que saber lo más posible, Tobe. Necesitas pensar en el futuro si vas a dar un paso tan serio. No puedes guiarte solo por el impulso de amar. Eso solo te hará cometer el mismo error de nuevo.

El ser rechazado es algo que todos viviremos en algún momento u otro. Es natural. Es posible que le puedas caer bien a todo el mundo, y si de alguna forma eres tan tonto como para intentarlo, solo conseguirás caerle mal a aún más gente: en un circulo vicioso que puede acabar con tu vida si le das la suficiente cuerda.

Cuanto más eres rechazado, más tiempo pasas sin conocer otra cosa aparte del dolor y tienes la suficiente voluntad como para no morir en el intento, obtendrás la capacidad de sobrellevar el rechazo. De tal vez no superar esos traumas, pero sí poder vivir con ellos gracias a que los ves como algo de lo que aprendiste.

Los que fueron rechazados sin parar en el pasado siempre tuvieron la culpa de alguna manera: ya sea por su actitud asquerosa o sencilla determinación que no beneficiaba a nadie. De cualquier forma, lo importante es que puedes ver eso sin llorar y hasta poder burlarte de eso, demostrando que ya no eres el mismo idiota que fue despreciado sin piedad.

Ahora eres el idiota que rechaza a los demás por gusto.

-... Eso... eso suena muy duro. Y si Hikitani-kun sabe todo esto, entonces...

-Si, fui rechazado. Muchas veces. Sin parar. Y eso es algo que no quiero para ti, Tobe. Eres mejor que yo, y si no lo eres, pues lo serás a patadas si hace falta.

Tobe tenía una expresión complicada que era hasta divertida si tenías en cuenta la cara usual que daba este tipo al mundo. Por supuesto que entiendo muy bien esta actitud, pese a que no quiera entiendo.

Entiendo a la perfección que Tobe se está compadeciendo de mí por mi aparente ¨triste vida¨ y que en realidad él está siendo el malo del cuento por ¨forzarme¨ a decir esto.

Pura mierda emocional: eso es lo que es y la razón por la que soy capaz de sonreír ante esta situación que me pone molesto. Es divertido como él le da tanta importancia a asuntos que son tan cotidianos para mí que hace mucho perdieron la capacidad de ponerme emocional.

Hoy en día son solo un recuerdo y valiosas lecciones.

-...

-Si, admito que fue muy duro y que muchas veces quise acabar con todo, pero... como puedes ver, yo sigo aquí, ¿no?

-¡!

¿Eh? Parece que de repente logré animarlo un poco sin siquiera quererlo. Bien por mí, supongo.

-Eso significa que sobrevivirás si es que Ebina llega a rechazarte. Serás capaz de encarar el futuro si solamente tienes la voluntad de hacerlo: así que no te preocupes, Tobe. No será el fin del mundo.

-Yo... ¿Sobreviviré?

Mi sonrisa cambió a una tal vez algo más empática.

-Si, sobrevivirás. Eres más fuerte de lo que crees, Tobe. Estoy seguro de que vivirás para contar esto en el futuro.

-...

No hubo una respuesta, pero no la necesitaba. Sentí que todo lo que debía decirse ya se dijo.

No hay necesidad de seguir alargando esto.

-Con saber esto es suficiente. Si de alguna manera es demasiado duro, siéntete libre de preguntarme más cosas. Veré si puedo responderlas.

Ya que en serio tengo hambre, decidí contar con esto ahora. Con esto finalmente puedo ir a comer.

Satisfecho con esta conclusión, me di la vuelta, dejando atrás a este tip-

-¡P-Pero!... Yo... ¿Yo me convertiré en alguien como tú si me rechazan?

...

...

...

... Bueno... Aunque puedo entender porqué estás tan preocupado de convertirte en alguien como yo, eso no lo hace menos ofensivo, Tobe. Deberías avergonzarte por tratarme de esta forma a pesar de mi buena voluntad.

Con cansancio me obligué a girar mi cabeza, viendo como él al menos tuvo la decencia de avergonzarse por su pregunta.

Si era honesto, tenía ese impulso primitivo de mandarlo al diablo. Ya había dicho todo lo necesario, así que no tenía ni siquiera una obligación emocional de ayudar a este pobre cordero bebé asustado.

Pero... supongo que esos ojos son muy familiares, ignorando las distancias.

Creo que yo una vez también tuve esa misma mirada... hace mucho.

-... Tobe, a pesar de que a veces seas... un poco más efusivo de lo necesario, eres un buen tipo. La gente ama a los buenos tipos, así que deberías estar bien siempre y cuando no cometas el error de quedarte atascado en ese rechazo. Siempre que seas capaz de mantener esa sonrisa, nunca te quedarás solo y nunca serás como yo.

Por supuesto que las chicas te tratarán solo como un amigo sin ninguna posibilidad de ser algo más y que tus amistades masculinas seguramente sean igual de falsas que las actuales, pero creo que es algo que para ti estará ¨bien¨... supongo.

Y tuve razón, porque luego de tardar un tiempo algo largo en procesar mis palabras, Tobe me sonrió con una felicidad muy típica de él, pero que en estos momentos me generaron una alegría indescriptible al finalmente acabar con esta discusión.

-¡Eres lo máximo, Hikitani-kun! ¡Sabía que podía contar contigo! ¡Yumiko tenía razón!

Ah, si... Miura, ¿eh?

Aún me la debes por meterme en esto, mujer.

-Me alegra haberte ayudado. Ahora, si me disculpas, quiero ir a comer alg-

-¡OH, cierto! ¡Lo había olvidado! ¡Se suponía que debíamos apurarnos porque sino nos quedamos sin comida!

De repente el semblante de Tobe cambió a uno de genuina preocupación estúpida, olvidando todo lo que estábamos hablando con una facilidad increíble.

Me debería sentir molesto, pero en realidad me encuentro preocupado por sus últimas palabras.

-... ¿Eh? ¿A qué te refieres?

Tobe de repente me miró confuso, olvidándose de que estaba a su lado hasta hace unos momentos. De repente recordó que él no es el único ser humano en la tierra y se puso aún más nervioso.

-¡Ah, si! Hikitani-kun no se enteró, ¿verdad?

-¿Enterarme de aquí?

Habla claro, maldita sea. No estoy para jugar adivinanzas.

-Pues ya ves: parece que otra escuela también se hospeda aquí junto a nosotros, pero los que administran el hotel creyeron que era la próxima semana. No estoy seguro de qué pasó, pero parece que hubo una confusión en los papeles o algo así.

Eso... eso es estúpido... Es estúpido a niveles que no alcanzo a comprender del bien, haciendo que no me vuelva loco... de momento.

¿Por qué toda la mierda debe pasarme solo a mí? ¡Estoy seguro de que mis padres nunca tuvieron que aguantar semejante mierda!

-... ¿Y la comida escasea porque...

Forzándome a mantener la compostura, logré formular una pregunta lógica mientras resistía el impulso de no morderme el labio por la frustración a mitad de la oración.

-¿Eh?... ¡Oh, cierto! Bueno, parece que como el hotel no sabía que otra escuela iba a hospedarse, solo compraron suficiente comida escolar para nosotros.

Tiene que ser una broma.

-... Khn.

-Dijeron que nos lo compensarían luego, pero que por ahora solo podrán comer los que lleguen primero a recibir su plato.

...

...

...

...

...

Bueno, he sido muy bueno contigo, así que me debes esta, Tobe.

-... Oye, Tobe.

-¿Um?

-Bueno... si eso es así, ¿no crees que es muy raro no habernos encontrado con ningún otro alumno a pesar de que hablamos tanto tiempo?

-Eso... Si, ¿no?

Excelente. Logré meterlo en la conversación.

-...

-...

Ahora...

-Jejeje.

Mi risa intentó llamar su atención.

-Jejejeje.

¿?... Bueno, no quería que me la devolviera, pero supongo que igual sirve.

...

...

¡Ahora!

-... ¡¿ESA ES EBINA?!

-¡¿DÓNDE?!

Mientras él miraba como un idiota como un perro buscando a su dueño, yo me fui corriendo con desesperación al comedor para llenar finalmente mi estómago.

... Hasta que me recordé que no sé dónde está el comedor, claro está.

Entonces me di cuenta de que estaba en la mierda cuando mi estómago comenzó a dolerme con furia.

-¡Oi, ¿por qué saliste corriendo así, Hikitani-kun?! ¡Me asustaste por un segundo!

Luego, cuando Tobe finalmente me encontró, sentí que me habían lanzado una segunda ración de excremento.

-¿Eh?... Tú... ¿Tú eres Hikifrogya?... ¡Si, eres Hikifrogya! ¡Oigan, chicos, es Hikifrogya!

Y cuando me encontré de frente con uno de los tantos chicos que se burlaba de mí en la secundaria, me di cuenta de que esta manía que tenía un Dios aburrido conmigo era mucho más intensa de lo que creí.

Mientras unas caras dolorosamente familiares me observaban con sus ojos hirientes y tenía detrás de mí a un Tobe confundido, solo pude hacer una cosa...

-... ¿Dónde está una pelo rosa y obsesiva por poseerme con un bate cuando se le necesita?

Te estoy juzgando, Yuigahama.


De acuerdo. Este es un capítulo que dentro de todo podría considerarse uno serio, pero definitivamente no tanto como el anterior. De hecho el comienzo fue bastante surrealista, así que supongo que no mentí... creo.

En fin, supongo que solo me queda hablar de lo que pasó en el capítulo, que no es mucho.

Tobe: él es uno de los personajes más interesantes de la serie para mí. No por su profundidad (que de hecho no la tiene) sino por las interacciones interesantes que puede tener con los demás personajes. Es muy similar a Zaimokuza, pero al mismo tiempo está en el polo opuesto del gordito más querido de la serie.

Esperen ver más a Tobe por aquí. Es un personaje que puede servir muy bien para el desarrollo de Hachiman en este contexto. Toda la situación de la confesión tiene un peso emocional en él, a diferencia del canon, donde más bien era un ente ajeno.

... De hecho, creo que al menos en este arco el grupo de Hayama tendrá mucha más relevancia que Yui, Yukino y tal vez hasta la propia Sagami. Esperen ver a Hachiman involucrarse mucho más con ellos de ahora en adelante.

¿Y Zaimokuza?... Bueno, ya tengo ideado un proyecto en el que él al fin brille, pero eso será a futuro. De momento tendrán que conformarse con el peso que tendrá en Autoconvencimiento en un futuro algo lejano.

Con todo esto dicho, pasemos al comentario.

boons-007:

¡Ja! ¿Me sacas la carta de waifu trapo cuando tenemos al jodido Exodia en nuestro poder? Realmente no quería usarla. No quería abusar de su poder. Él nunca debe ser mancillado en una pelea tan banal, ¡pero no me dejas elección!

¡SUFRE LA IRA DEL ÁNGEL TOTSUKA! ¡SUFREEEEEEEE!

¿Raphtalia? ¡¿Quien demonios preferiría a un sucio mapache cuando tenemos al zorro más adorable en nuestras filas?! ¡Blasfemia! ¡Linchen a este sucio pagano! ¡Ofrezcan sus restos a nuestra Gran Diosa Yuki-Onna! ¡Se los ordeno!

¿Megumin? Yui puede competir con ella casi sin problemas, pero terminará perdiendo en cuanto a adorabilidad.

...

...

...

...

...

...

¡PERO NO ES PLANA, ASÍ QUE ELLA SE MUERE DE ENVIDIA!

¡POR ENDE, ES NUESTRA VICTORIA!

...

... Espero que esto no te haya ofendido de alguna manera. Solo fue un chiste que pensé un poco más de la cuenta.

Ya yendo al comentario en sí, me alegra que te haya generado sensaciones tan fuertes. Es el mayor elogio que puede recibir un escritor para mí. El saber que mi proyecto genera algo así en los lectores hace que todo este proceso de matarme la cabeza pensando valga la pena.

Si, Hachi tiene un predicamento serio con Sagamin. Él ha sufrido tantas veces el rechazo que le es imposible hacerle pasar lo mismo a otra persona. Es en parte porque en el fondo es un buen tipo, pero ante todo se niega a rechazarla por los traumas que tiene.

Para él un rechazo es demasiado doloroso si se hace, así que él trata de no cometer las mismas cosas que le hicieron sufrir tanto.

No creo que este capítulo haya aclarado alguna duda, pero al menos se puede ver hacia qué camino va más o menos esta historia. A pesar de lo que pueda parecer, no me he olvidado de la confesión de Ebina.

Por suerte no salgo XD. No tengo mucha vida fuera de la escuela y mis ¨amistades¨ están muy lejos de mí, así que ir a visitarlos no es una opción. Pero trato de cuidarme lo mejor que puedo, aunque se me da regular.

Si vieras mi aspecto normal, entenderás porque no gusto a las chicas.

En fin, cuídate tú también. Me agradas mucho y no quiero que te vaya mal en esta pandemia.

Espero que dónde sea que estés la pases mejor que aquí.

...

De acuerdo. El próximo capítulo no debería tardar tanto, pero no puedo decir una fecha exacta.

Mañana me pondré a escribir la nueva historia especial para conmemorar el regreso de Oregairu. Todavía pueden votar para elegir si quieren a ¨Loligaya¨ o al ¨Hachiyama¨.

Por supuesto que ambos serán en tono humorístico XD. Nada de seriedad... o al menos no la que esperan.

En fin, esto es todo.

Adiós.