Buenas las tengan amigos y enemigos lectores este es un proyecto dado por Hitsuzen278 sobre un leyendo de su historia

Buenas las tengan volvi…si si si si lo se me odian y quizás nombraron a mi madre unas cuantas veces por no haber actualizado antes pero la verdad es que estaba ocupado con la universidad puesto que ya casi me graduo…pero eso es otro tema, lamento de verdad no haber podido actualizar antes espero me disculpen…

En cuanto a la pregunta de cuando aparecerá percy…no tengo pensado incluirlo…..por ahora… pero ya vendrá….


Expenso de responsabilidad: no soy dueño de esta historia su dueño es Hitsuzen278, No soy dueño de Percy Jackson y los Héroes del olimpos su dueño es el Fabuloso e Increíble Rick Riordan


Apolo se estaba impacientando puesto que nadie se molestaba en ir a tomar el libro…y justo cuando iba a decir algo... el silencio fue roto…

Dame ese libro apolo yo leere el siguiente capitulo… dijo poseidon un poco nervioso por los misterios sucesos que guarda el libro….

Bien pues empecemos con otro capitulo mas… exclamo poseidon con el libro en la mano…

Capítulo 4: Shoot The Runner

A la mañana siguiente, Quirón me trasladó a mi cabaña. Ya no tendría que compartirla con nadie que no quisiese. No Castellan y tampoco las visitas molestas de Chase. Juro que si los llegaba a ver una vez más intentando "hacerme sentir mejor" los apuñalaba con la daga que me hizo Charles.

Huuuy pero que carácter… dijo leo en burla

Gozaba de espacio de sobra para todas mis cosas: la daga hecha a partir del cuerno de Minotauro, un juego de ropa limpia y una bolsa de aseo. Podía sentarme a mi propia mesa, escoger mis actividades, y no escuchar a nadie más.

Eso es fabuloso…Exclamaron los stoll al unisono

Podría invitar a quien se me dé la gana. Clarisse, Hestia…

Estas dos se sonrojaron fuertemente mientras que la hija de Zeus refunfuñaba en susurros

A pesar de que me estaba empezando a sentir a gusto en la colaboración de bromas con los hermanos Stoll, ahora me separaban nuevamente como si tuviera una enfermedad. No es como si me molestase, pero si supiesen que no están tan errados, lo justificaría mucho mejor.

Todo por que es hijo mio… venga ni que yo fuera tan malo para los griegos… Dijo poseidon un poco triste por la situación de su hijo

Sabía perfectamente que tanto los hijos de Dite, como los de Hermes estaban hablando como viejas a mis espaldas. Sabía que lo hacían porque estaban asustados, pero no quita que sea molesto.

Poseidon miro con el seño a frunciado a los dioses nombrados mientras estos solo miraban a otro sitio

La mayoría de los campistas se alejaban de mí, a lo cual, recordando la anterior línea del tiempo, ya no me perturbaba tanto. Clar pasaba tiempo conmigo, ya sea platicando de cualquier cosa, como nuestras vidas antes de llegar al campamento, o gustos particulares de cada uno. Y Tia, con quien seguía actuando como si no supiese que era mi diosa, seguía jugando y dándole de comer cada vez que íbamos al pabellón.

Y otra vez se escuchaban los susurros celosos de cierta chica….

Igual, tenía que seguir actuando como un novato. Es decir, no ser tan altanero y sabiondo con los demás. Bueno, quizás con Chase y sus estúpidos intentos de hacerme aprender griego, cuando ya le había dicho que era innecesario. También debí continuar con las enseñanzas que me daba Castellan, quien debía de ser agradecido que no estaba cortando en pedazos todo su cuerpo.

La mayoría solo asintieron con sonrisas en sus caras ante las declaraciones

-Vas a necesitar todo el entrenamiento posible. Vamos a probar otra vez ese golpe para descabezar la víbora. Repítelo cincuenta veces- me dijo, mientras practicábamos con espadas y antorchas ardiendo, en las cuales me movía fluidamente, como el agua, haciendo que se frustre por no poder lastimarme.

Poseidón se jactaba orgulloso de su hijo por estas tareas, mientras que el encadenado solo se removía con odio en su lugar

Sabía que algunos en el campamento me tenían manía, porque una noche entré en mi cabaña y encontré el ejemplar del New York Daily News, abierto por la página dedicada a la ciudad. Siendo honesto, disfruté mucho los burdos intentos para sacarme de mis casillas.

La vida le ah dado paciencia… dijo Hestia

Releyéndolo por segunda vez en la vida, saqué unas tijeras que había tomado prestado de la cabina de Hermes, y me dediqué a recortar la nota. Tenía pensado armar un álbum con todas mis aventuras. Tiré el periódico y me dejé caer en mi litera, en medio de la cabaña vacía. Al cabo de unos minutos me dormí. Esa noche tuve de nuevo una pesadilla. Creo que ya no debería llamarlas de ese modo, las pesadillas son los momentos que tuve que vivir antes de volver, pesadillas son verlas y tener el recuerdo fresco en mi mente que les había fallado.

Y otra vez con eso… dijo Thalia

Esta vez decidí caminar en vez de correr, pues sería lo mismo, vi a papá y a tío Zeus vestidos en sus túnicas griegas, peleándose como unos críos. Por encima del rugido de la tormenta, los oía gritarse:

-Devuélvelo! Devuélvelo! – chillaba como un niño de cinco años Zeus.

Venga hasta el mocoso parece mas maduro que ustedes… dijo hera exasperada por la actitud de du esposo y su cuñado

Las olas crecían, chocaban contra la playa y me impregnaban de sal. La tierra se sacudía. En algún lugar de su interior Kronos hacía resonar una carcajada, disfrutando malévolamente en su ignorancia.

-Baja, pequeño héroe. Baja aquí! – me pedía, sin saber que el muy idiota tenía todos sus planes arruinados con mi mera presencia en esta línea temporal.

Debe dejar la arrogancia…punto malo… ese fue el pensamiento de artemisa mientras anotaba otro punto en su pequeña libreta

Desperté convencido de que estaba cayendo. Geez, realmente odio esa sensación, tres veces he estado en esa situación, y una era peor que la otra. Si es posible, trataré de evitarlas esta vez.

Seguía en la cama de la cabaña número 3. Mi cuerpo me indicó que era por la mañana, pero aún no había amanecido, y los truenos bramaban en las colinas: se fraguaba una tormenta. Chequeando que nada me doliese, fui a bañarme rápidamente y vestirme con unos jeans negros, una remera azul oscuro, y una campera de color negra sin cerrar.

Oí a Grover caminando hacia mi cabina, provocando un monótono sonido con sus pezuñas en la madera del umbral.

-Pasa- digo en un tono suave, sabiendo que mi amigo entrará con un aspecto preocupado por mi pronta misión. Grover entró trotando, con aspecto como el que había predicho.

-El señor D quiere verte- yupi, el gordo borracho quiere verme para hacer gala de su superioridad frente a mí.

-Vamos Grover, no querremos hacer esperar a nuestro amoroso director de campo- le digo con una sonrisa burlona.

En el camino a Casa Grande, veo el cielo. Unas nubes oscuras estaban juntándose rápidamente y venían en dirección al campamento. Parece que realmente Zeus ama más a su relámpago que a su esposa, para hacer un berrinche de tal magnitud. Quizás unas palabras con el más tarde arregle algunas cosas.

Hera solo dejo caer su mirada en otro lugar sabiendo que el chico tiene cierto punto de razón en lo que dijo, Zeus por su parte por fin comenzaba a darse cuenta del daño que sufria su esposa por su actitud

-Lloverá- le digo llanamente a Grover, quien mueve su cabeza presurosamente, negándolo.

-No. Aquí nunca llueve si no queremos- contestó.

-Lo hará, tan solo espera unos diez minutos- replico señalando el cielo tormentoso.

-Nos rodeará. El mal tiempo siempre lo hace- miró incómodo al cielo.

Crei que podias predecir el clima cuando eso sucedió sabes… dijo grover

Grover y yo subimos al porche de la Casa Grande. Dionisio y Quirón estaban jugando a las cartas contra dos contrincantes invisibles. La verdad, esa vista era bastante deprimente, dos ancianos, dos amigos invisibles, un juego aburrido. Es mejor si ponen un televisor o un equipo de música.

Es una buena idea…pensó Dionisio

-Bueno, bueno. Nuestra pequeña celebridad- —dijo el dios sarcásticamente, negándose a mirarme.

Esperé, no tenía ningún apuro. En cualquier caso, podría burlarme en su cara antes de que se retire.

-Acércate. Y no esperes que me arrodille ante ti, mortal, sólo por ser el hijo del viejo Barba-percebe- me ordenó el borracho, lo cual ya me estaba empezando a colmar la paciencia.

Pues deberías…Dijo poseidon en su trono mientras le lanza una mirada furiosa a Dionisio

Quirón fingió interés en su mano de cartas. Grover se parapetó tras la balaustrada. Oía sus pezuñas inquietas.

-Si de mí dependiera, haría que tus moléculas se desintegraran en llamas. Luego barreríamos las cenizas y nos evitaríamos un montón de problemas. Pero a Quirón le parece que eso contradice mi misión en este campamento del demonio: mantener a unos enanos mocosos a salvo de cualquier daño- intentó amenazarme el gordo molesto. En serio Tia! Por qué le diste tu lugar en el Olimpo?

Crei que era una buena idea y Ahora me lo estoy cuestionand… Respondio la nombrada

-La combustión espontánea es una forma de daño, señor D- observó Quirón, el cual no fue de mucha ayuda la primera vez, y tampoco lo será esta.

-Tonterías. El chico no sentiría nada. De todos modos, he accedido a contenerme. Estoy pensando en convertirte en delfín y devolverte a tu padre-

Mi única reacción fue bostezar lo más groseramente en su cara. Demostrando cuan aburrido estoy de escuchar su parloteo. Me muevo lentamente hacia uno de las manos de los jugadores invisibles y me siento tranquilamente, tomando posesión de la jugada.

Poseidon carraspeo a media lectura…y le dio una mirada de soslayo al dios del vino

-Lo siento…estabas diciéndome algo? Porque con tanto balbuceo incoherente no te entendí nada. Quizás estabas tratando de demostrar algún punto importante con tu berrinche. Pero te lo repito, no desobedeceré a tu padre, no te traeré vino de contrabando- digo lo más fuerte posible, haciendo que unos truenos resuenen en todo el campamento, el cual sé perfectamente que fueron una advertencia directa al dios.

Oh el chico si que sabe como mentir…Dijo con entusiasmo Hermes

-Señor D…- le advirtió Quirón, creyéndose mi mentira piadosa.

Se puso en pie, y las cartas de los jugadores invisibles cayeron sobre la mesa.

-Me voy al Olimpo para una reunión de urgencia. Si el chico sigue aquí cuando vuelva, lo convertiré en delfín. Entendido? Y Perseo Jackson, si tienes algo de cerebro, verás que es una opción más sensata que la que defiende Quirón- oh! Ya cállate proyecto de ser pensante, apenas puedes mantenerte en tus dos pies y quieres darme una amenaza.

Ese fue un insulto… dijo Athenea

El borracho tomó una carta y con un gesto la convirtió en un pase de seguridad. Chasqueó sus gordos dedos y su imagen se difuminó dejando tan solo un olor a vino barato.

La próxima vez, le preguntaré a Hestia y a Clar si quiere acompañarme para molestar a Dionisio. O mejor, frustrar los planes de Chase.

Me encantaría aunque la segunda no es muy de mi gusto…dijo Hestia con una sonrisa nerviosa al parecer su actitud nerviosa estaba comenzando a desaparecer para tratar de evitarse todos los sonrojos por situaciones del libro.

A mi me encantaría cualquiera de los dos…Dijo Clar con una enorme sonrisa en sus labios

Quirón dejó las cartas sobre la mesa, una mano ganadora que no había llegado a utilizar. A lo cual respondo depositando mis cartas, sonriendo inocentemente, demostrando que mi mano era superior a la de todos en la mesa.

-Dime, Percy, qué pasó con el perro del infierno? -

-La verdad… pensé que este lugar era más seguro, pero si cualquier monstruo entra porque un estúpido lo deja pasar, no demuestra que el lugar o sus habitantes sean tan confiables- declaro esta vez, sabiendo que lo que digo es verdad e intentando hacerle recapacitar para que vigile bien a los campistas traidores.

La irreverencia deberías dejarla para otra ocasión y otro lugar… dijo athenea desde su trono mientras anotaba otra negativa en su lista

-Vas a encontrarte cosas peores, Percy, mucho peores, antes de que termines-

-Termine… qué? – pregunto, volviendo a mostrar ignorancia para no dejar caer el acto.

-Tu misión, por supuesto. La aceptarás? –

Miré a Grover y vi que tenía los dedos cruzados. Haciendo que sonría en mi mente, él no debería dudar, lo llevaría sin lugar a dudas.

-Yo…Señor, aún no me ha dicho en qué consiste- dije, fingiendo un titubeo.

Quirón hizo una mueca.

-Bueno, ésa es la parte difícil, los detalles- cuándo no?

-Entonces…cómo sabré cual es mi misión? – pregunté rápidamente esta vez, tratando de evitar la información que se a partir de los sueños que tuve dos veces en mi vida.

-Sólo el Oráculo puede determinarlo. Aun así, Percy, debes saber. Tu padre y Zeus están teniendo la peor pelea de los últimos años. Luchan por algo valioso que ha sido robado. Para ser precisos: un rayo.

-El símbolo de poder de Lord Zeus? – pregunté lo más cordialmente posible, si llegaba a escuchar otro trueno más, la cabeza me iba a explotar.

-El rayo maestro de Zeus. El símbolo de su poder, de donde salen todos los demás rayos. La primera arma construida por los cíclopes en la guerra contra los titanes, el rayo que desvió la cumbre del monte Etna y despojó a Cronos de su trono; el rayo maestro, que contiene suficiente poder para que la bomba de hidrógeno de los mortales parezca un mero petardo- realmente Quirón sabe cómo describir esa cosa, un poco más y era como Nico con sus cartas.

Nico se puso incomodo en su sitio luego de escuchar esa mención…

No puedo creer que aun tengas esas cartas…fue el comentario de bianca la cual se había mantenido en silencio durante toda la lectura

-Así que si mi suposición no es errónea. El rayo de Zeus fue robado. Zeus cree que yo soy el ladrón por encargo de mi padre. Mi padre niega haber sido el quien lo hizo. Ahora tengo que recuperar el dichoso rayo porque si no habrá una guerra. Esa guerra posiblemente aniquile a toda la gente en este mundo. Y yo seré el primer objetivo. No? –explayo mi punto de vista, queriendo salir de aquí y pasar unos momentos más con mis amores antes de irme en la misión.

SIp tan simple como eso…fácil verdad… dijo grover exasperado por la actitud de su amigo

Empezó a llover. Los jugadores de voleibol interrumpieron el partido y miraron al cielo en silencio expectante. Sonreí triunfante a Grover, pues había acertado con mi pronóstico. Nadie puede decir que había hecho trampa.

-Aceptas, entonces? – me preguntó Quirón después de superar su sorpresa lluviosa.

Miré a Grover, que asintió animoso. Qué fácil era para él, ya que Zeus no tenía nada en su contra.

-De acuerdo. Mejor eso que el grandioso y respetado guardián del campamento me convierta en un delfín- contesté lúdicamente.

-Pues ha llegado el momento de que consultes con el Oráculo. Ve arriba, Percy Jackson, al ático. Cuando bajes, si sigues cuerdo, continuaremos hablando- dijo dramáticamente, lo que me hace sospechar que ha estado tomando clases de Zeus.

Cuatro pisos más arriba, las escaleras terminaban debajo de una trampilla verde. Tiré de la cuerda. La portezuela se abrió, y de ella bajó una escalera traqueteando.

Junto a la ventana, sentada en un taburete de madera de tres patas, estaba el oráculo. Una momia vieja que se estaba cayendo a pedazos.

Viéndola sentada ahí, inmóvil, me hace recordar a Rachel. Su sonrisa brillante, su pelo rojo rizado, su mirada penetrante. Siempre con su ropa sucia con manchas de pintura. Sus cuadros adornando cada rincón. Y su temerosa arma, su cepillo, con el cual siempre me dedicaba todas las mañanas a peinar su suave cabello. Mientras reía con nuestro hijo, al cual le hacía morisquetas para que suelte una alegre risita.

OOHH que hermoso… donde rayos esta ese semidios ahora…quiero conocerlo…Exclamo afrodita con un poco de furia y desespero…

Con un ligero flash una nota cayo en sus manos a la cual le dio lectura en su mente…

"Afrodita deberas de calmarte y esperar, el semidios esta fuera de sus dominios es estos instantes pero procurare traerlo lo mas pronto posible para que puedas aclarar todas tus dudas por su aspecto y sonrisa… sin mas que agregar me despido…

Hasta luego, Lady Jackson

Atte.. Caos "

Afrodita se relajo un poco luego de leer la nota en sus manos…

Y bien que dice la nota… pregunto Hermes por lo que decía la nota….

Oohh tranquilo Nada de importancia… dijo con una coqueta sonrisa…

Antes de que me dé cuenta, lágrimas corrían por mis mejillas, recordándome a cada segundo el hecho de que les había fallado una vez. Que las había perdido y que la culpa me carcomía a la misma velocidad que mi enfermedad.

Es increíble lo rápido que puede cambiar su estado de animo en esta línea de tiempo… dijo thalia puesto que si conocía y se había enamorado de percy fue por siempre ver lo mejor de todo y mostrarle una sonrisa a la adversidad

Dejando de lado por el momento esos pensamientos depresivos, me repuse y le pregunté al oráculo por segunda primera vez en mi vida.

-Cuál es mi destino? –

La niebla se espesó y se aglutinó justo frente a mí y alrededor de la mesa con los tarros de trozos de monstruos en vinagre. Pero esta vez no fue Gabe y su pandilla los que aparecieron. Esta vez fueron los traidores y sus jefes.

Castellan se volvió hacia mí y habló con la voz áspera del Oráculo: «Irás al oeste, donde te enfrentarás al dios que se ha rebelado.»

Kronos a su derecha levantó la vista y dijo con la misma voz: «Encontrarás lo robado y lo devolverás.»

Gaea dijo: «Serás traicionado por quien se dice tu amigo.»

Por último, la perra de Chase pronunció: «Al final, no conseguirás salvarlo más importante.»

Las figuras empezaron a disolverse. Me quedé alejado contemplando cómo la niebla se retiraba y, enroscándose como una enorme serpiente verde, se deslizaba por la boca de la momia.

Mi audiencia con el Oráculo había terminado.

-Y bien? - me preguntó Quirón apenas volví.

Me derrumbé en la silla junto a la mesa de pinacle. Y decidí burlarme un rato del bondadoso Quirón.

OOOHh tu no tienes remedio… dijo thalia moviendo la cabeza en negación

-Me ha dicho prácticamente que será difícil-

Grover se adelantó en su silla, mascando nervioso los restos de una lata de Coca-Cola light.

-Qué ha dicho el Oráculo exactamente? Es importante- me preguntó seriamente Quirón, a lo cual yo trataba con todas mis fuerzas de aguantar la risa por lo que iba a decir.

-Ha… ha dicho que, el único con poder para derrotar al Señor Tenebroso se acerca..., nacido de los que lo han desafiado tres veces, vendrá al mundo al concluir el séptimo mes... Y el Señor Tenebroso lo señalará como su igual, pero él tendrá un poder que el Señor Tenebroso no conoce... y uno de los dos deberá morir a manos del otro, pues ninguno de los dos podrá vivir mientras siga el otro con vida... el único con poder para derrotar al Señor Tenebroso nacerá al concluir el séptimo mes...- dije poniendo cara de asustado, mientras mentalmente estaba revolcándome en el piso a carcajadas. Desearía que Apolo y Hermes estuviesen aquí para escucharme.

OOhh no te preocupes ya te escuchamos y eso fue asombroso….Dijo Hermes sin poder aguantar la risa

Athenea estaba atónita que recordase esas líneas quería decir que le gustaba ese libro y eso era un poco a favor para ella… pensó luego de anotar otro puntito a su lista

Luego de tres minutos de intenso silencio, no pude aguantar más y empecé a reírme a carcajadas. Me había caído de mi silla y mis costillas estaban empezando a doler. Podía sentir que mi cara estaba roja y lágrimas caían de mis ojos.

Quirón no parecía satisfecho.

-Ahora podrías decir realmente lo que te dijo el Oráculo? – me repreguntó con cara de pocos amigos.

Suspirando en derrota, procedí a contarles exactamente como lo había hecho la primera vez. Dejando de lado las últimas partes, para no levantar sospechas.

Estudió mi rostro.

-Muy bien, Percy. Pero debes saber que las palabras del Oráculo tienen con frecuencia doble sentido. No les des demasiadas vueltas. La verdad no siempre aparece evidente hasta que suceden los acontecimientos- no me digas, creo que ya he escuchado suficientes profecías en mi vida.

Miré a Grover, que se estaba tragando el as de corazones.

-He mencionado que Maine está muy bonito en esta época del año? - preguntó con un hilo de voz.

Y aun lo sigo diciendo Maine es muy hermoso….Dijo grover un poco nervioso recordando su travesia

-Si no quieres venir lo comprendo, nadie te está apuntando con un arma para obligarte a acompañarme- le digo suavemente, sabiendo perfectamente que se estaba muriendo de miedo.

- Me has salvado la vida, Percy. Si… si dices en serio que quieres que vaya contigo, no voy a dejarte tirado- eso me gusta más chico cabra, esa actitud que demostraba cuan valiente eres.

-Pues claro que sí, súper G- repetí lo que había dicho la primera vez.

-Bien. Puedes ir con dos compañeros. Grover es uno. La otra ya se ha ofrecido voluntaria, si aceptas su ayuda- prosiguió Quirón, sabiendo perfectamente quien era esa otra "voluntaria", dioses, como quisiera hacerle tragar tomo el mazo de cartas que tengo delante mío.

-Caramba. Quién puede ser tan tonta como para ofrecerse voluntaria en una misión como ésta? - pregunté fingiendo sorpresa.

Veo a Chase asomarse por la puerta, pues ella había "perdido" misteriosamente su gorra de invisibilidad. Je! Eso te lo mereces por ser una perra. Ahora quiero ver cómo te las arreglas para urdir la mayoría de tus planes.

-Llevo mucho tiempo esperando una misión, sesos de alga. Atenea no es ninguna fan de Poseidón, pero si vas a salvar el mundo, soy la más indicada para evitar que metas la pata- espetó altaneramente, haciéndose la importante en esta misión.

Solo por falsos testimonios y su simple testarudes para escuchar mi opinión pero que se le va a hacerdijo poseidon sin mirar a su sobrina

-Anda, si eso es lo que piensas, entonces dime por qué debería de aceptarte en mi misión, pues por lo que he escuchado, la única vez que estuviste en una "misión" terminaste perjudicando a tu compañera- repliqué con una sonrisa satisfecha, teniendo bien en claro que el hecho de que mi Thalia se convirtiese en un árbol fue porque ella perdió tiempo yendo por el camino equivocado camino al campamento.

La rubia solo se quedo en silencio en su sitio mientras le lanzaba miradas hipócritas de disculpas a thalia, esta por su parte solo volteo la mirada ah otro lugar

Por la mente de Thalia rondaba una idea que le parecio bastante descabellada, pero si funcionaba seria muy buena, solo debía de captar el momento exacto….

Se puso como un tomate.

-Quieres mi ayuda o no? - me dijo prepotentemente, esperando a que estuviese intimidado por su mirada. Ni siquiera le llega a los talones a la mirada enojada de Tena, ella sí que me daba miedo si no leía bien mis libros.

Oh conoce sus limites eso es bueno… dijo Athenea para volver a colocar otro punto positivo en lista…

Decidí hacerla sufrir un rato, para ver su incomodidad, que sepa que era yo el que tenía la sartén por el mango esta vez. Que no me iba a convertir en la marioneta de nadie, y que iba arrancar el mal de raíz en esta línea del tiempo.

-No- respondí esta vez, disfrutando plenamente su incredulidad ante mi decisión.

-Entonces a quién elegirás Percy? - me preguntó Quirón superando mi bomba.

-Le preguntaré a Clarisse si acepta venir conmigo en esta misión. Por lo entendido, ella hace tiempo quiere ver el exterior, y además es una grandiosa luchadora- le respondo tranquilamente, poniendo mis brazos detrás de mi cabeza, gozando de mi manipulación sobre los hechos.

-No hay tiempo que perder, ve a preguntarle y dile que se prepare si acepta. Deberíais empezar a hacer las maletas

Luego de preguntarle a Clar sobre la misión, a lo cual respondió dándome un efusivo abrazo y un beso, que a pesar de que fue en la mejilla, me dejó con una sonrisa boba.

Suertuda fue el pensamiento de thalia y Hestia…

No tardé mucho en recoger mis cosas. Decidí traer conmigo la daga hecha con el cuerno del Minotauro que en la cabaña. Un libro que me había encantado la primera vez que Atenea me había hecho leerlo en su idioma original.

Ohh …..fue la exclamación de athena…otro punto, pensó por un momento, y prosiguió a hacerlo

Cargué también una muda de ropa y un cepillo de dientes en una mochila que me había robado anteriormente de la cabaña de Hermes, sorprendiendo a Grover. No puede culparme de nada, total, ladrón que roba ladrón tiene cien años de perdón.

En la tienda del campamento me prestaron cien dólares y veinte dracmas. A lo que tuve que sumar los doscientos dólares y cincuenta dracmas que le había robado a Castellan anteriormente.

Robarle a un hijo del dios de los ladrones eso es maravilloso de verdad quiero tus consejos Jackson… dijo leo para ganarse carcajadas de todos…

Quirón nos dio a Clar y a mí una cantimplora de néctar a cada uno y una bolsa con cierre hermético llena de trocitos de ambrosía, la cual usaría en casos de que mis pulmones empiecen a mostrar señales de molestia. Y también podría comer la cantidad que quisiera ahora que soy un dios, pero para no levantar sospechas decidí seguir fingiendo que soy un semidiós.

Nos despedimos de los otros campistas, y yo principalmente de Tia, a quien le dije que, si se portaba bien, le traería un regalo. Ella respondió con un puchero demasiado tierno, donde no me pude controlar y le di un beso en su nariz nuevamente.

Uuuhh que lindo, fue el pensamiento de afrodita mientras Hestia por su parte hacia que la fogata se tornara de color rosa por su sonrojo

Echamos un último vistazo a los campos de fresas, el océano y la Casa Grande, y subimos por la colina Mestiza hasta el alto pino que antaño fuera Thalia, la hija de Zeus, y esposa y madre de mi hija.

Thalia casi se desmaya cuando volvió a escuchar eso….

Quirón nos esperaba sentado en su silla de ruedas. Junto a él estaba Argos el cual llevaba un uniforme de chófer.

-Éste es Argos. Los llevará a la ciudad y… bueno, os echará un ojo- agradezco que el campamento subsista a base de las fresas y no de la capacidad de hacer chistes de Quirón…nos moriríamos de hambre sino.

Pude escuchar a Castellan haciendo ruido como una estampida de elefantes mientras corría a nuestra dirección.

-Eh! Me alegro de pillarlos aún- aún me pregunto por qué no he atravesado mi espada a través de tu garganta…

-Sólo quería desearles buena suerte. Y pensé que… a lo mejor te sirven- dijo mientras me entregaba sus zapatillas encantadas para mandarme por la vía fácil al Tártaro.

Todos en la sala le mandaron mirada recriminantes al hijo de Hermes pero la que mas le atemorizaba fue la de quien alguna vez fue su amiga que lo miraba una ira tan profunda que al mismo hades lo haría palidecer

-Maya! – gritó innecesariamente cerca de mi oído, haciendo que me fastidie antes de comenzar mi travesía.

Alas aparecieron del calzado, sorprendiendo a Grover y a Clar por lo sucedido. A lo que me vi obligado a poner cara de idiota para no levantar sospechas.

-Alucinante! - musitó Grover.

-A mí me fueron muy útiles en mi misión. Me las regaló papá. Evidentemente, estos días no las utilizo demasiado…- ooooohhhh, pobrecito! Creo que me voy a largar a llorar por la triste historia de su vida. Idiota.

-Gracias- dije secamente, fingiendo una sonrisa.

-Oye, Percy…Hay muchas esperanzas puestas en ti. Así que… mata algunos monstruos por mí, vale? – me pregunto cuál será la razón que hay tantas esperanzas puestas en mi…quizás sea porque eres la perra de Kronos.

Si quizás sea por esa, pero tranquilo eso es solo quizás asi no te preocupes, dijo leo en tono de burla para romper silencio incomodo que se formo en la sala del trono…

Le di reaciamente la mano con una sonrisa falsa en mi cara. Luego procedió a despedirse de los demás.

Recogí las zapatillas voladoras y miré a Quirón.

-Luke es idiota? – pregunté con mi mejor cara de niño inocente.

Negó con la cabeza.

-Luke tenía buena intención, Percy. Pero flotar en el aire… no es lo más sensato que puedes hacer- de hecho, si puedo volar, y sin la necesidad de las zapatillas, pero ya que están en mi poder, me ahorrarán un poco de energía.

"Ohh asi que descubrió el secreto"….Penso poseidon con orgullo por la noticia

Esta vez no se las di a Grover, tan solo las guardé en mi mochila y cuidadosamente las congelé sin que nadie me viese, anulando así al cabo de unos días la maldición que Castellan y Chase le pusieron encima.

"Muy buen movimiento…" pensó artemisa eh hizo lo que su hermana minutos atrás…

Antes de irnos, Quirón me agarró del brazo.

-Debería haberte entrenado mejor, Percy. Si hubiera tenido más tiempo… Hércules, Jasón…todos recibieron más entrenamiento- la verdad, esta vez no será necesario, pero gracias por acordarte.

Oye no sabia que Quiron te hubiera entrenado antes crei q fue lupa…Dijo leo con una fingida sorpresa….a la que Jason respondio dándole un golpe suave a su amigo

Ese es el Jason Original…duendecido…Dijo el rubio divertido viendo a su amigo

-No pasa nada. Lo único que te pido es que si tienes un arma que puedas proporcionarme, te lo agradecería mucho- le digo, sabiendo perfectamente que tiene en su poder a Riptide.

Zoe se removío con suma incomodidad en su sitio no quería recordar la espada de su desgracia

-Pero dónde tengo la cabeza? No puedo dejar que te vayas sin esto- dijo sacando un bolígrafo del bolsillo de su abrigo.

-Gracias Quirón- le respondo, dándole una sonrisa honesta, pues me había dado de nuevo un recuerdo de Zoe.

-Es un regalo de tu padre. Lo he guardado durante años, sin saber que te estaba destinado. Pero ahora la profecía se ha manifestado claramente. Eres tú- oye centauro, no me hagas llorar, Snif…

-Contracorriente- dije traduciendo su nombre original después de destapar el bolígrafo y transformarse en la espada que me acompaño en muchas aventuras.

-Úsala sólo para emergencias, y sólo contra monstruos. Ningún héroe debe hacer daño a los mortales a menos que sea absolutamente necesario, pero esta espada no los lastimará en ningún caso- no a menos que la envuelva en una capa de hielo…

Toqué la punta de la espada con la tapa del bolígrafo y Anaklusmos se encogió hasta convertirse de nuevo en bolígrafo. Me lo metí en el bolsillo, recordando que en mi antigua juventud era famoso por perder siempre los bolígrafos.

-No puedes- dijo Quirón.

-Qué no puedo? – repetí nuevamente en esta línea temporal.

-Perderlo. Está encantado. Siempre reaparecerá en tu bolsillo. Inténtalo- me dijo, a lo que tuve que obedecer para no darle la impresión de que ya lo sabía de antemano.

Luego de lanzarlo, metí Anaklusmos otra vez en el bolsillo.

Cuando llegué al pie de la colina, volví la vista atrás. Bajo el pino que había sido Thalia, Quirón se erguía en toda su altura de hombre caballo y nos despidió levantando el arco. La típica despedida de campamento del típico centauro.

Argos nos condujo a la parte oeste de Long Island. En el cual, gran parte del viaje me la pasé leyendo, mientras Grover hablaba con Argos, y Clar estaba escuchando música de un iPod que me había sustraído de la cabaña de Apolo.

-Grover, avísame cuando lleguemos a destino por favor, voy a dormir un rato- le dije al chico cabra, el cual asintió, mientras yo inclinaba inconscientemente mi cabeza sobre el hombro de Clar, quien se sorprendió, pero rápidamente lo superó y empezó a acariciar mi pelo, haciendo que me duerma al cabo de unos minutos.

Argos sonrió en el asiento delantero. No dijo nada, pero me guiñó el ojo azul que tenía en la nuca.

Clarisse me movió suavemente para despertarme, abrí lentamente los ojos y pude ver frente a mí la hermosa cara de mi amada, sonriéndome y diciéndome que ya habíamos llegado. Habíamos llegado a Manhattan.

Argos nos dejó en la estación de autobuses Greyhound del Upper East Side, no muy lejos del apartamento de Gabe y mi madre. Pegado a un buzón, había un cartel empapado con mi foto: «¿Ha visto a este chico?»

Para curiosidad de Grover y Clar, empecé a despegarlo cuidadosamente, sin querer romperlo, lo doblé y lo guardé en mi mochila. Viendo las miradas curiosas de mis compañeros, les dije:

-Estoy haciendo un álbum de todas las noticias en donde salgo yo- haciendo que empiecen a reírse a carcajadas por mis ideas.

Sera un largo álbum la verdad,… dijo grover

Argos descargó nuestro equipaje, se aseguró de que teníamos nuestros billetes de autobús y luego se marchó, abriendo el ojo del dorso de la mano para echarnos un último vistazo mientras salía del aparcamiento.

Pensé en lo cerca que estaba de mi antiguo apartamento. El bastardo de Gabe lo más seguro estaba jugando y emborrachándose con sus amigos en este momento. Desearía poder desviarme unos minutos para ir y despellejar vivo a esa morsa impotente. Pero decidí que Medusa sería mejor, como la última vez.

Todos los semidioses se removieron incomodos en su sitio al escuchar el nombre de la gorgana…

Haciendo tiempo, empezamos a jugar con una manzana. Riéndome de los movimientos descoordinados de Clar cada vez que le tocaba, porque estaba haciéndole morisquetas para que se ría. Hasta que inevitablemente le tocó el turno a Grover. Fue la segunda vez en mi vida que voy a recordad a esa manzana como un héroe caído en acción.

Grover solo bajo la mirada al piso con cierta verguenza

Por fin llegó el autobús. Cuando nos pusimos en fila para embarcar, Grover empezó a mirar alrededor, olisqueando el aire, había percibido el aroma de las furias.

HADES… fue lo que dijo Poseidon antes de que la sala comenzara a temblar

Venga hermano tranquilízate si lo se estoy siendo un gilipollas en el libro pero recuerda que no se que es lo que sucede… Dijo hades en modo de excusa para tratar de calmar a su hermano menor…

Clar estaba por guardar su mochila en el portaequipaje, pero yo le dije que no lo haga, porque nunca se sabe que podría ocurrir y siempre debe tener sus pertenencias a mano en caso de tener que escapar. Esta vez no perderíamos nuestros equipos.

Aprende de sus errores…Dijo grover recordando que la vez anterior se habían perdido sus cosas en ese autobús…

Cuando subieron los últimos pasajeros, Clarisse me golpeó suavemente las costillas, llamando mi atención. Indicándome a quienes estaban subiendo al autobús.

Disfrazadas como un trio de abuelas diabólicas, subieron Alecto, Megara y Tisifone. Realmente unos amores, creo que me están dando ganas de abrazarlas.

Un raro escalofrio subio por la columna vertebral de la chicas…

Se sentaron en la primera fila, justo detrás del conductor. Las dos del asiento del pasillo miraron hacia atrás con un gesto disimulado, pero de mensaje muy claro: de aquí no sale nadie.

El autobús arrancó y nos encaminamos por las calles de Manhattan, relucientes a causa de la lluvia.

Llegamos al túnel Lincoln, y el autobús se quedó a oscuras salvo por las bombillitas del pasillo. Sin el repiqueteo de la lluvia contra el techo, el silencio un tanto incómodo.

Alecto se levantó. Como si lo hubiera ensayado, anunció en voz alta:

-Tengo que ir al aseo-

-Y yo- dijo Tisifone.

-Y yo- sin mayor imaginación repitió Megara.

Y las tres echaron a andar por el pasillo.

Pude escuchar el castañeo de los dientes de Grover. Mientras que Clar, me había agarrado de la mano firmemente, teniendo en su otra mano su lanza disfrazada, lista para atacar.

-Por nada en el mundo piensen en atacar- les susurro a los dos, quienes me miraron con los ojos grandes como si me hubiese vuelto loco.

Y que te maten asi como asi…dijo poseidon con terror en su voz

-Vienen por ti Percy, son las furias y no dudaran en atacarte- me dijo Clar preocupada, lo cual me dio ganas de abrazarla y besarla por dejar caer su máscara de chica ruda.

"Los besos y abrazos para después, ahora demuéstrame por que me enamore de ti chic" fue el pensamiento de la guerrera hija de ares

Las tres ancianas empezaron a cambiar de forma, revelando su imagen verdadera. Unos murciélagos un tanto raquíticos, pálidos y con los dientes de tiburón. La verdad siempre había pensado que serían como figuraban en los libros o pinturas. Pero nunca en mi vida me sentí tan engañado.

Tu si que sabes como cabrearlas a ellas nop…dijo nico recordando las maldiciones que las furias le dirigían a percy desde el inframundo

Las Furias nos rodearon, esgrimiendo sus látigos.

-Dónde está? Dónde? - silbaban entre dientes.

Los demás pasajeros gritaban y se escondían bajo sus asientos. Bueno, por lo menos veían algo bajo el efecto de la niebla.

-Por favor señoras Alecto, Megara y Tisifone. Antes de atacarnos quiero que me escuchen. Juro por el río Styx que no he robado nada a los dioses olímpicos o a Lord Hades- digo, deteniendo momentáneamente su avance.

Sip defintivamente valiente rayando en lo estúpido, me agrada este semidios, mi amor espero no le mates aun… dijo para sorpresa de todos persefone con una encantodara sonrisa

-Percy…? – escucho decir a mis compañeros.

-Cómo pueden ver…aún sigo aquí con vida. Lo que implica que no tuve nada que ver con la desaparición de los símbolos de poder. Sé que Lord Hades ha tomado a mi madre en su poder, pero quiero decirles que mi misión consiste en encontrar esos dichosos objetos y devolverlos a sus respectivos dueños. Por eso quiero pedirles que no nos hagan daño por ahora y le digan a su señor que, si no cumplo con mi cometido dentro de unos diez días, me entregaré sin oponerme a sus manos- declaro, esperando que esta jugada nos dé un poco más de respiro.

"Bien jugado"…Pensaron artemisa y athenea para agragar otro categorico punto a su lista

-Uhm…Perseo Jackson, eres distinto, no eres como ese niño que peleo conmigo en el museo. Le diré a mi señor sobre tu comunicado. Tienes diez días para cumplirlo, si no, tu madre conocerá eternamente las pesadillas del Tártaro. Diez días Perseo Jackson- me respondió Alecto, dejando en silencio a mis compañeros.

-Muchas gracias Alecto, y lo siento por lo sucedido en el museo- le respondo regalándole una sonrisa cómplice.

-Está bien querido, pero te recomiendo que salgas inmediatamente del autobús, Lord Zeus está por lanzarles un rayo en unos instantes. Y recuerda, diez días y contando- me advirtió, recordándome que tenías que salir urgente de este lugar.

Y aquí vamos de nuevo…saben que no les dire mas nada son ambos unos idiotas, hagan lo que quieran pero si le sucede algo a mi hijo por sus estúpidas acciones, los envio a ambos al tártaro…dijo poseidon con furia tranquilizada hacia sus hermanos

Estos por su parte solo desviaron su mirada a otro lugar….

No puedo creer lo estúpido que son, no creen que si de verdad el robo hubiera sido idea mia, una vez que me enterara de que sus armas no estaban en su poder, no creen que ya les habría atacado ahora que estaban en su momento mas indefenso…. Aaahhh pero no solo culpemos a poseidon el es quien tiene las armas…estigio sagrado aveces creo que no son mis hermanos y madre me cambio por alguien diferente… termino de acotar poseidon…

Athenea estaba sorprendida por tan buen punto de su tio y odio dentro si… Poseidon tiene razón creo que están siendo irrazonables con el después de todo que acaba de decir es verdad… fue lo que dijo ella

Poseidon solo hizo un ademan con la mano, Dejales nunca aprenderán, dijo poseidon, gracias yerna… remarco el mismo logrando que athenea se sonrojara con furia y mirara a otro lugar…y hacer reir a toda la sala….

Un trueno sacudió el autobús. Se me erizó el vello de la nuca.

-Salgamos! Rápido, tenemos que salir! – le grité a Grover, mientras tomaba la mano a Clar y la llevaba hacia el exterior del autobús.

Salimos corriendo fuera y encontramos a los demás pasajeros vagando sin rumbo, aturdidos, discutiendo con el conductor o dando vueltas en círculos y gritando impotentes. La presencia de las Furias y el estar bajo el efecto de la Niebla los debe de haber afectado mucho.

-Vamos a morir! – exagerado, al menos a ti no te persiguen monstruos cada media hora.

Si los humanos son unos exagerados…dijo apolo desde su trono…

Un turista con una camisa hawaiana me hizo una foto antes de que pudiera tapar la espada que había liberado para estar alerta en caso de que mi plan fallase. Genial, otro más para el álbum de los recuerdos.

BUUUUUUM!

Las ventanas del autobús explotaron y los pasajeros corrieron despavoridos. El rayo dejó un gran agujero en el techo, realmente tío Zeus es un niño caprichoso que quiere urgente su juguetito.

-Vamos, tenemos que irnos de aquí- dijo Clar, a lo cual no nos hicimos esperar.

Nos internamos en el bosque bajo un diluvio, con el autobús en llamas a nuestra espalda y nada más que oscuridad ante nosotros.


Bueno, aquí terminó este capítulo.

Espero que les haya gustado.

Por favor déjenme sus comentarios y críticas. No me importa que sean buenas o malas. Solo de esa manera podré ir mejorando con el tiempo.

Y por favor dejen a mis muertos en tranquilidad, tratare de subir capítulos mas seguidos…

Hasta la próxima!