Cuando te conocí
Chitaru sintió como algo dentro de ella se quebraba ¿Qué era ese sentimiento? ¿Decepción acaso? O tal vez era dolor…
Si, definitivamente le dolía ver que aquella chica era la princesa
"¿Cómo pude ser tan ingenua?"
Sin embargo, ese sentimiento de protección se hacía presente de nuevo en ella. No le importaba que fuera la princesa contra la que debía pelear, algo dentro de ella le gritaba que debía cuidarla, de todos, de todo, de ella en especial
De igual forma sintió un gran enojo al ver lo que su hermana estaba haciendo "Haruki, idiota, no podrías esperar para hacer alguna tontería"
Haruki aún no había visto que Chitaru había llegado y mucho menos que estaba rodeada por soldados, estaba ocupada retando con la mirada a Tokaku quien estaba a punto de hacer algo de lo que pudiese arrepentirse. Miraba a Haru quien parecía no tener miedo de lo que pudiese pasarle, sino de lo que Tokaku pudiera hacer
-SUELTALA-
-NO HASTA QUE NOS GARANTICES QUE PODEMOS IRNOS DE AQUI SIN NINGUN TIPO DE PERSECUCIÓN-
-HARUKI-
El poderoso grito de Chitaru llamó la atención de todos los presentes Haruki sonrió victoriosa por ver ahí a su hermana
.-SI ¡ESTÁN EN NUESTRO PODER AHORA!-
-¡CALLATE!-
Fue la orden que la mayor dio a su hermana a quien vio con severidad, desenfundó su espada arrojándola en el piso y levantando los brazos en señal de rendición con una enorme seguridad la pelirroja se abrió paso entre los soldados. A pesar de que la seguían de cerca caminó hacia el centro de la pelea.
Tanto Tokaku como Haruki la miraron confundidas, Chitaru se acercó a su hermana y hablo cerca de su oído…
-Te dije que no te metieras en problemas. Suelta a la chica-
Haruki no sabía qué diablos era lo que estaba pasando, no entendía el comportamiento de Chitaru. Haru se sintió tranquila por ver ahí a la mayor de las Namatame, incluso escuchó lo que había dicho de alguna forma le inspiraba tranquilidad, confianza.
Con delicadeza, Chitaru tomó a Haru de la mano e hizo una reverencia
-Lamento la situación en la que se ha visto envuelta señorita. Le garantizo que esto no volverá a suceder- volteó a ver a Haruki y con voz de mando le dijo -Pídele una disculpa-
La menor la miró incrédula y murmuró
-¿Qué?-
-Es una orden capitán-
Haruki frunció el ceño y apretó los puños, no iba a pelear frente al general con su hermana, eso sería demasiada humillación, simplemente hizo una reverencia y dijo
-Por favor discúlpeme por haberla dañado señorita Haru-
Tokaku miraba todo sin comprender nada, pero al ver la forma elegante y caballerosa que Chitaru tomaba a Haru le produjo una sensación como de celos, pero, también, habían dañado su orgullo. Esa rebelde estaba tocando a su novia ¿Cómo se atrevía?
-General- habló de nuevo Chitaru quien caminaba junto con Haru hacia Tokaku -Lamento lo que mis hombres hicieron esta noche. Si nos lo permite, nos iremos sin causar más escándalo-
-No rebeldes, saben muy bien que esta gran ofensa no puedo pasarla por alto ¿Cuáles eran sus intenciones? ¿Por qué entraron al castillo?-
-Nada malo general, simplemente espionaje. Le juro por mi honor que nada de esto estaba planeado. A veces, los capitanes creen que tienen más autoridad que sus superiores-
Los ojos rojos miraron con severidad hacia su hermana, quien se sintió avergonzada por la humillación que en esos momentos estaba recibiendo por parte de su hermana "¿Qué diablos estás haciendo Chitaru?"
Chitaru extendió delicadamente la mano de Haru hacia Tokaku quien la tomó rápidamente abrazándola con una mano por la cintura para protegerla y con la otra con la espada en alto. Sin inmutarse por aquello Chitaru dio de nuevo una reverencia hacia ambas mujeres, levantó la vista y dijo
-Perdóneme por lo que pasó esta noche. A veces, el corazón hace cosas que la razón no entiende. Lo lamento, por ponerla en esta situación, realmente lo lamento-
Esto último lo dijo dirigiéndose rápidamente a Hitsugi, quien sintió las lágrimas acumularse "Por favor, por favor no hagas esto"
Tokaku sin embargo, sintió que Chitaru había tocado demasiado a Haru y que estaba siendo así de galante por una razón
-NOS VAMOS-
-NO CORONEL. ESTO NO ES ASÍ DE FACIL-
Los soldados se pusieron en posición de ataque rodeando a los 5 miembros del ejército rebelde
-USTEDES SABEN QUE NO SON BIENVENIDOS EN MI CASTILLO, TAL VEZ NO ESTEMOS EN EL APOGEO DE LA GUERRA PERO CONOZCO SUS INTENCIONES
-¿Qué intenciones? Como yo lo veo, causamos un gran alboroto pero nadie salió herido esta noche-
-TU CAPITAN COMETIO UNA OFENSA Y DEBE PAGAR POR ELLO-
-Y PAGARÁ. PERO NO AQUI, PARA ESO NOSOTROS TENEMOS NUESTRO PROPIO SISTEMA-
Tokaku encaró a Chitaru, Hitsugi no podía creer lo que estaba viendo, no quería creerlo. Buscó con la mirada a Suzu pero no estaba "Demonios Suzu ¿Dónde diablos te metiste?"
-General, se lo pediré amablemente una vez más. Déjenos ir y no molestaremos más. No es necesario que haya una pelea, no queremos que la guerra quede oficialmente declarada por este inconveniente-
-Coronel, usted sabe que no puedo dejarlos ir. Sería demasiado irresponsable de mi parte-
-PROMETISTE QUE NO HABRÍA NADA DE ESTO-
La voz de Hitsugi obligó a todos a voltear, Tokaku se congeló, le dirijió una mirada severa haciendo que Hitsugi temblara, no por miedo, si no por impotencia, no quería desafiar a su hermana frente al ejército rebelde pero tampoco quería que Chitaru saliera herida. Le aterraba la idea de que algo le pasara a la pelirroja
-NO TE METAS EN ESTO-
-LO PROMETISTE-
-¡ALTO!-
Suzu era ahora quien tomaba la voz de mando, junto con ella llegaban Shinya y Otoya. Shinya al ver el alboroto de inmediato buscó a Chitaru con la mirada, Chitaru la miró avergonzada y suplicante
-General Banba no se entrometa-
-Discúlpeme General pero por órdenes de mi reina nuestro deber aquí es evitar un conflicto a toda costa además- Shinya se acercó y susurró al oído de Tokaku -No queremos que el rey Akiyama se entere de esto ¿o si?-
Tokaku tembló al escuchar el nombre de su abuelo, si él se llegaba a enterar de lo que estaba pasando estaría en graves problemas, con una seña hizo que los soldados dejaran el ataque y comenzaran a retirarse
-¿Qué sugiere general?-
-Déjenoslo a nosotras general, las escoltaremos fuera del castillo-
Shinya se acercó a Tokaku y le dio una palmada en la espalda
-NO. ESO NO BASTA, OFENDIERON A MI FAMILIA. YO DEBO SER QUIEN RESUELVA ESTO-
Otoya colocó una mano sobre el hombro de la peli azul
-Entiendo su enojo general y si yo estuviera en esta situación probablemente no podría contenerme, pero piense por un momento si este es el momento indicado para desatar la guerra con los rebeldes. Un ataque en este momento seria un enorme riesgo y lo sabe, también está el detalle de las negociaciones con el reino Hanabusa-
Tokaku miró molesta a Otoya, después pasó su mirada hacia sus hermanas y Haru que la observaban con ojos suplicantes. Tenía razón, no era el momento de un ataque, miro una vez más a Chitaru la cual seguía con una expresión tranquila y amable
-Si vuelvo a verlas rondando por aquí... NO, si las veo en cualquier lugar que sea propiedad de mi familia no me importara estallar una guerra-
-Entendido General
-Una cosa más, si en treinta segundos no han abandonado mi castillo, no me hago responsable de lo que pueda suceder-
-¿Cómo demonios vamos a abandonar tu castillo en 30 segundos?
-HARUKI CALLATE-
-General Banba, lo dejo en sus manos- Y antes de retirarse se acercó a Chitaru y le dijo en un susurro -Y si vuelvo a ver que tú o tu hermana tocan a mi novia, las mataré sin ninguna duda-
Caminó hasta donde Hitsugi estaba, los soldados aun la protegían, con una sola seña hizo que éstos se retiraran, tomó a su hermana de la mano y luego fue con Haru a quien también tomó de la mano y caminaron dentro del castillo
-Sera un honor, ustedes tres- ordenó apuntando a los soldados que acompañaban a Chitaru y Haruki -Caminen delante de nosotros, las manos arriba, no intenten nada, en cuanto a ustedes dos- Shinya sujetó las manos de Chitaru tras su espalda y comenzó a caminar, Otoya hizo lo mismo con Haruki caminando lo más rápido que podían
-¿Lo de los 30 segundos era una broma verdad?-
-¿Te parece que Datura Tokaku es el tipo de persona que bromea?-
Haruki no tuvo tiempo de responder ya que un par de flechas aterrizaron en el suelo cerca de ella, sabían que era una advertencia así que apresuraron el paso
Una vez fuera del castillo Shinya y Otoya las soltaron, las cuatro chicas junto con los tres soldados se adentraron en el bosque. Una vez lejos del castillo, Chitaru pidió a los soldados que las dejaran solas
-Pueden regresar al campamento-
-De ninguna forma señor, nosotros las esperaremos. Estaremos por allá-
Señalando hacía unos árboles los soldados se fueron dándoles espacio
-Eso estuvo cerca, gracias por la ayu…¡Auch!- Otoya había golpeado con fuerza el brazo de Haruki -¿Eso por qué fue?-
-Por imprudente y mira que lo estoy diciendo yo-
La pelirroja quería quejarse pero se vio encarada por Shinya y Chitaru quienes la observaron con molestia antes de gritarle al unísono
-¿POR QUÉ DEMONIOS TOMASTE REHÉNES?-
-TOKAKU ESTABA A PUNTO DE CEDER-
-ELLA NO IBA A HACER NADA, LES DIJE QUE NO HICIERAN NADA TONTO-
-Por favor Shinya, no es para tanto- la peli plateada le dirijió una mirada furiosa, pero antes de que pudiese decir algo más Chitaru se adelantó
-¿NO? ¿SABES A QUIEN IBAS A MATAR?-
-NO IBA A MATARLA. SOLO QUERÍA AMENAZAR A TOKAKU-
-CON SU NOVIA-
Haruki abrió los ojos sorprendida
-¿Cómo sabes eso?-
-Estar en la milicia es más que solo batallas y peleas. Ahora ¿Sabes lo que tu estupidez va a provocar?-
-¿Mi estupidez? Al menos yo hice algo, no fui una cobarde como tú-
-Esto no tiene nada que ver con cobardía o valentía-
-CLARO QUE SI ¿YA OLVIDASTE LO QUE PERDIMOS POR CULPA DE ESA FAMILIA? ES JUSTO ARREBATARLES ALGO IMPORTANTE TAMBIEN-
Sin poder contenerse Chitaru abofeteo a su hermana, Haruki la miro molesta y dolida, sin embargo, la mirada penetrante de la mayor fue suficiente para hacerle saber que había hablado de más
-No lo he olvidado y es justo por eso que no involucramos gente inocente en esto, te quejas tanto de la sangre que se ha derramado por culpa de los Datura pero no te das cuenta que estabas a punto de hacer lo mismo-
-Ya dije que no iba a matarla-
-Ese no es el punto, desobedeciste órdenes y arriesgaste toda la operación, ahora ve a casa y más tarde discutiremos el tema-
-¿Qué hay de ti?-
-Tengo cosas que resolver con Banba-san-
-Yo me quedo-
-No-
-Pero Chitaru-
-ES UNA ORDEN-
Haruki miró con molestia a su hermana, Chitaru silbó y un soldado fue corriendo hacia ella
-Señor-
-Por favor, acompañen al Capitán Namatame al campamento. Yo iré más tarde, tengo que solucionar este error. Y por favor, no le digas nada al General Namatame de lo que pasó esta noche. Yo hablaré después con él-
-¿Vas a acusarme?-
-Quiero ver si es verdad que tienes honor hermana-
Y con ese último golpe al ego de Haruki, ésta se fue, furiosa por lo que había pasado
Haruki suspiró y se dio vuelta haciéndole una señal a los soldados para que la siguieran, se despidió de Otoya y se retiró con la cabeza baja. Reflexionando sobre lo que había hecho, vio una oportunidad y decidió aprovecharla ¿Qué había de malo en eso?
Una vez que Haruki se retiró, Chitaru se sentó sobre un tronco, revolviendo su cabello con frustración. Amaba a su familia, no le gustaba discutir ni pelear con su hermana pero lo que había hecho era demasiado imprudente incluso para ella
-Hiciste un buen trabajo con Tokaku-
-Supongo, pero, tuvimos suerte de salir con vida, no lo hubiéramos logrado sin su ayuda, gracias-
-No fue nada, ahora solo necesito pensar cómo explicarle a Sumireko todo esto-
Y ahí estaba de nuevo ese sentimiento en Chitaru, al ver como Shinya decía de forma tan dulce y suave el nombre de su reina
Amor
De nuevo esa palabra se hacía presente en ella. Era demasiado pronto para sentir amor por la chica con la que bailó…
No, ella no era una simple chica
Era la princesa Datura, la princesa heredera a quien Chitaru había jurado destruir, pero… También era la chica de los hermosos ojos dorados, la chica con el rostro de un ángel, la chica por la cual podría llegar a sentir algo como el amor… Esa noche había estado a punto de besarla, eso definitivamente era algo que jamás había hecho ni había pensado en hacer ¿Por qué se había sentido así? ¿Por qué todo eso lo había sentido solo con ella?
Debía verla de nuevo, debía aclarar muchas cosas, debía poner en paz a su corazón
Respiró profundamente, sintió como sus manos temblaban pero debía intentarlo, con voz temerosa se dirigió a Shinya
-Shinya… Se que quizá es demasiado pero necesito otro favor
-¿Qué?-
-Debo volver al castillo- Shinya y Otoya intercambiaron miradas confundidas
-¿Para qué?-
Chitaru agachó la mirada, suspiró pesadamente
-Conocí a alguien, debo… Debo hablarle-
-Vaya...eso es nuevo en ti-
-¿Quién es?-
Chitaru dudó en si decir la verdad o no, mordió su pulgar en lo que se debatía mentalmente, sería muy fácil mentir y decirles que vería a cualquier chica, pero no, sabía que debía decirles de quien se trataba así que con solemnidad pronunció el nombre de la princesa
-Hitsugi-
Shinya se congeló al escuchar ese nombre
-No hablarás en serio Namatame-
-Quiero hablar con ella, necesito hablar con ella
-Mira, no quiero cuestionar tus tácticas militares. Pero acercarte a ella de ese modo es algo muy bajo-
-Esto no tiene nada que ver con la guerra, justo por eso debo hablarle. No quiero que malinterprete las cosas yo...no quiero que piense que me acerque a ella con algún motivo oculto. Que lo que pasó esta noche no fue parte de un plan, fue real y sincero-
-¿Qué pasó entre ustedes exactamente?
Chitaru sintió su rostro calentarse, el baile que habían compartido, la calidez de sus manos entrelazadas, incluso el instante en el que casi se besaban. Esas sensaciones seguían presentes en su cuerpo
Tomó una bocanada de aire y le conto todo a ambas chicas, desde su encuentro hasta el baile que compartieron en medio de los jardines. Honestamente, Chitaru se sentía como una colegiala torpe que le contaba a sus amigas cosas de su vida privada, se sentía ridícula por hacer eso pero, extrañamente, se sentía bien de contarlo
-Wow eso es...bastante romántico de hecho-
Shinya miró sorprendida a la pelirroja a quien jamás creyó ver así de sonrojada, pero temía por eso, algo en sus ojos lucía diferente, tenía ese brillo que solo el amor da "Esto no va a terminar bien". Otoya, por otro lado, sonrió enternecida por ver así a su amiga, suspiró enamorada
-Entonces el príncipe rebelde se enamoró de la princesa prohibida. Esto parece uno de esos libros que Shiena suele leer-
-Y-yo no dije nada sobre amor- dijo avergonzada pero sonriendo ¿Podría ser que llegasen a enamorarse? Al ver como las chicas la miraban, carraspeó la garganta y las miró suplicante - Entonces… ¿Me ayudaran?-
-¿Juras que esto no tiene nada que ver con la guerra?-
-Lo juro-
Shinya no estaba del todo segura de esto, tenía un mal presentimiento, podría ser por el conflicto de unos momentos atrás o tal vez era porque no quería que ese romance terminara en tragedia. Poniendo su mano en el hombro de Chitaru, Shinya habló con una calma muy rara en ella
-¿Sabes? Hay muchas chicas ahí afuera, estoy segura que Otoya podría presentarte a alguna-
-O a varias-
-Lo sé pero...Puede sonarles estúpido solo quiero verla otra vez… Quiero tomar su mano una vez más… Quiero explicarle que no tengo ninguna segunda intención solo...Solo necesito hablar con ella-
Chitaru bajó la cabeza para que no notaran la ansiedad que comenzaba a invadir su ser ¿Por qué tenía tanta necesidad de verla de nuevo? ¿Por qué precisamente a ella? Sintió como la mano de Otoya tomaba la suya para ponerla de pie. Shinya le daba las riendas de un caballo, una vez que las tres estuvieron montadas, Otoya exclamó con voz de triunfo
-Entonces vamos, tienes una princesa que ver-
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Hitsugi se encontraba en el balcón de su habitación, la fiesta había terminado hace un rato y ya sin ningún problema, su abuelo no parecía molesto ni nada se sentía aliviada de saber que no estaba enterado de nada, Sumireko había hecho un gran trabajo en distraerlo y mantenerlo alejado un largo rato, sin embargo, no había impedido el protocolo de presentación. Aunque, nadie lo haría, nadie la salvaría de eso así que ahora todo el reino conocía su rostro, incluso varios jóvenes de algunas familias nobles intentaron cortejarla, pero ella no presto atención a nada después de la pelea
No podía, su mente no se encontraba en ese lugar
Lo único que llegaba a sus pensamientos era Chitaru, suspiró y observó sus manos, intentando recordar la calidez que sentía al tomar la mano de la pelirroja, la seguridad que ésta le brindaba, las cálidas palabras que le había dicho, el baile que compartieron, la sensación de sus rostros acercándose… ¿Por qué dolía recordar eso? ¿Por qué le alegraba recordarlo?
-De todas las personas… ¿Por qué tú tienes que estar en esa rebelión?-
Una punzada de dolor se hizo presente en su pecho y suspiro nuevamente.
-Quien sea que te esté haciendo suspirar tanto debe ser muy especial-
-Suzu, no te escuche entrar-
-Hermanita, deberías estar más atenta, fuimos invadidos por rebeldes ¿Qué tal si esa pelirroja entra y te secuestra? O peor aún, logra hacerte daño-
Hitsugi sintió un sonrojo apoderarse de su rostro
-Chitaru-san no haría algo así. Ella jamás me haría daño-
-Ara, ara. Yo hablaba de la que secuestro a Haru-chan-
Hitsugi balbuceó, desviando la mirada avergonzada
-Bue-Bue-Bueno, y-y-y-yo cre-creí que-
Suzu no soportó más y comenzó a reír, logrando que Hitsugi le diera un golpe en el brazo
-Hermanita una princesa no balbucea ni golpea-
-En estos momentos soy tu hermana y tengo permitido eso-
Hitsugi volvió su vista al cielo, Suzu sonrió
-Entonces Chitaru ¿no?-
-S-si ese es su nombre-
-¿Te lo dijo durante su momento romántico en los jardines?-
-Si… Fue lo primero que me dijo-
-¿Tú le dijiste tu nombre?-
-No, le dije el de mamá-
-¿Por qué?-
-Porque quería que me conociera por quien soy, no por el título que tengo. No lo sé… Simplemente-
-Mentiste-
-Es una forma de verlo. Si-
-Bueno, siendo honesta en cierta forma me alegra que lo hicieras-
-¿Por qué?
-Quien sabe lo que hubiera pasado si se enteraba de tu verdadera identidad ¿Sabes quién es ella?-
-No-
-Namatame Chitaru, Coronel del ejército rebelde y una de las pocas personas que, de acuerdo a sus habilidades de batalla, podría competir con Tokaku. En una batalla uno a uno, posiblemente podría ganar-
Ahí estaba de nuevo, el dolor se hacía presente en Hitsugi al recordar que esa pelirroja que le hacía experimentar un mundo de emociones y sensaciones nuevo pertenecía a la rebelión que tanto odiaba a su familia, que quería destruirlos
Destruirla a ella
No, Chitaru era diferente, ella no era una mala persona que solo buscaba venganza ella solo quería un cambio para el pueblo, algo mejor. Igual que el que querían ella y sus hermanas, tal vez, solo tal vez, podrían ayudarle a alcanzar ese objetivo
-Estoy segura de que no me hubiese hecho nada malo-
-¿Cómo estas tan segura de eso?-
Las palabras de la pelirroja resonaron en su cabeza
"Esa princesa no ha hecho nada malo, no puedo odiar a alguien que no conozco"
E inevitablemente sonrió aliviada
-Simplemente lo sé, ella es...diferente-
-Ara, parece que mi hermanita si se enamoró esta noche
Hitsugi sintió su rostro enrojecer nuevamente ¿Ella enamorada? No, claro que no, el amor era algo más complicado, algo que tomaba un poco más de tiempo que un simple baile, una conversación...casi un beso. Era muy pronto para llamar amor a lo que sentía, sin embargo, no podía negar que si sentía algo ¿Atracción quizá?
-Y-yo no he dicho que este enamorada-
-Tampoco lo has negado. Entonces si te gusta-
-¿No deberías estar molesta? ¿Preocupada? ¿O dándome algún discurso sobre porque no debería sentir nada por esa ella?-
Suzu sonrió enternecida, acercándose a su hermana la abrazó
-Hitsugi… Hay muchas cosas que debes aprender sobre el amor, llega de formas misteriosas y actúa de maneras inesperadas, el brillo de tus ojos al pronunciar su nombre hace obvio que sientes algo por ella. Por supuesto que estoy preocupada por el hecho de que sea parte del ejército rebelde, pero no estoy preocupada porque ella te haga daño-
-¿Por qué no?-
-Realmente no creo que sea una mala persona ¿Salvó a Haru-chan no es así? Y evitó un conflicto con nuestra hermana. Si ella fuera una mala persona, estaríamos en guerra ya-
La joven princesa pensó un momento en lo que su hermana decía. Tenía razón, si Chitaru hubiera querido, la guerra hubiera comenzado en ese momento y, posiblemente, su vida hubiera terminado también, pero, nada de eso pasó. Lo que pasó fue un cruce de miradas en el cual, los preciosos ojos rojos miraron con verdadero arrepentimiento los suyos ¿Cómo alguien que quisiera hacer algo malo podría tener esa mirada?
-¿En qué piensas?-
-En lo mucho que me gustaría verla de nuevo… Solo, una vez más-
-Demasiado riesgoso lo que pides ¿no te parece? Además- Suzu señaló hacia el jardín que daba al balcón -Tokaku está realmente paranoica con este asunto. Creo que esta noche no va a dormir-
-Tokaku nunca duerme. Sus sentidos están tan entrenados que puede escuchar hasta el más mínimo ruido-
-Nuestra hermana tiene una debilidad… Por desgracia, ahora todos los saben-
Suzu suspiró pesadamente al recordar la escena de hace unas horas. Por primera vez en mucho tiempo veía a Tokaku muerta de miedo, si en ese momento los rebeldes le hubieran dicho que para soltar a Haru ella debía morir lo haría, todo por proteger a la pelirroja. La amaba tanto que la protegería de todo y de todos, y esa era su única debilidad, querer proteger a todo lo que amaba
-¿Crees que ponga más guardias?-
-No. Tokaku no quiere alarmar a nuestro abuelo. Aparentemente él no sabe lo que pasó esta noche, darle razones para que piense que algo grave pasó sería un terrible golpe para nuestra hermana. Supongo que lo que hará, será poner a los mejores hombres. Posiblemente le pida ayuda al general Banba y al coronel Takechi, quienes, por cierto, aun no regresan ¿Crees que algo malo les haya pasado?-
-No lo creo, seguramente les dieron una paliza a esos rebeldes antes de venir-
-Es curioso que Sumireko no haya venido a verte aun-
-Hablamos en la fiesta. Se sentía cansada, sabes que su salud es delicada, fue a tomar un baño a su habitación. En cuanto termine seguramente vendrá a verme. Sin embargo, ella no es quien me preocupa-
-¿huh? ¿De qué hab…?-
Suzu no pudo terminar la frase cuando escuchó como las enormes puertas de la habitación de Hitsugi eran abiertas agresivamente de par en par
-¿POR QUÉ ESTÁS EN EL BALCÓN? ¿ACASO NO SABES QUE AHI ERES UN BLANCO FACIL?-
La menor suspiró pesadamente cruzándose de brazos
-Tokaku, sé que ha sido una noche realmente agitada y muy pesada, lo último que quiero es que llegues a MI habitación gritando y pateando puertas-
-POR HACER LAS COSAS A TU MANERA CASI TE PIERDO ESTA NOCHE-
Fue lo que Tokaku dijo antes de abrazar a Hitsugi, acto que dejó sin palabras a sus hermanas
-¿Cuántas veces debo decirte, decirles, que si algo les llegase a pasar me moriría? ¿Cómo debo decírtelo?-
En los ojos azules de Tokaku se podía ver un claro dolor, se sentía culpable por lo que había pasado
-Nada de lo que pasó esta noche fue tu culpa-
-Pudo ser así. Pude perderlas… Y sabes que ese es el único riesgo que no pienso correr-
-Sabes que nada de eso pasará Tokaku- Suzu se acercó y abrazó a su hermana -No siempre debes ser perfecta-
-No, yo no puedo fallar. Soy la única persona en todo este reino a quien no se le tiene permitido fallar-
-Deja de ser tan dura contigo misma, entiende que nada de esto fue tu culpa. Esos rebeldes pudieron conseguir de alguna forma una invitación oficial-
-Tú no puedes estar al pendiente de cada paso que den-
-Debería-
Hitsugi y Suzu suspiraron pesadamente, su hermana era tan obstinada que sacarla de esa idea sería muy difícil, al menos esta noche. Intercambiaron miradas y supieron lo que debían hacer, simplemente la abrazaron
-Gracias por protegernos-
Dijeron al unísono provocando un sonrojo en la mayor quien carraspeo la garganta dando a entender que el abrazo debía terminar pronto
-Mi querido cubo de hielo, relájate, un poco de amor nunca te hace daño-
-Y menos si es de tus hermanas-
-A menos que…- Hitsugi se acercó traviesa -Sea que quieres amor de otra persona quien está parada en el marco de la puerta ¿Por qué no te acercas Haru? Queremos saber si estás bien-
-Un poco nerviosa por lo que pasó esta noche pero todo bien. Tokaku-san ha estado junto a mi toda la noche, he hecho la ronda nocturna con los soldados a su lado. Incluso dormiremos juntas para que nada me pase-
-¡ICHINOSE!-
-Oops, lo siento, eso no debía decirlo ¿cierto?-
-Ara, ara quien diría que nuestra hermanita tendría su lado atrevido- Suzu miró de forma sugerente a su hermana provocando que su rostro enrojeciera aún más. En una situación normal se hubiese molestado pero solo atinó a decir
-N-no es nada de lo que están pensando-
Todas comenzaron a reír por ver el rostro enrojecido de Tokaku, Suzu rápidamente miró hacia el jardín y pudo ver una figura que se movía por las sombras, cuando llegó cerca de un farol Suzu pudo notar aquel cabello rojo tan peculiar, se paralizó al reconocer a la chica rebelde ¿Por qué esa chica estaba ahí? ¿Había regresado para atacarlas? Recordó la forma en la que había observado a Hitsugi horas antes. Fijo su mirada en la chica notando que esta se encontraba sola y lucia bastante nerviosa, definitivamente no estaba ahí para atacarla ¿Era posible que esa chica hubiese vuelto para ver a su hermana? Sonrió enternecida y volteó rápidamente hacia sus hermanas, Tokaku estaba distraída y debía seguir así, por lo que rápidamente se dirigió a ellas
-Tokaku, ha sido una noche larga y muy cansada. Creo que lo que todas necesitamos ahora es descanso-
-Suzu tiene razón Tokaku, ya le dimos más de cinco vueltas a todo el castillo y sus alrededores, creo que está perfectamente cubierto y protegido. No habrá un ataque, de verdad-
-No puedo estar tan segura. Le daré un vistazo desde aquí al jardín antes de irnos-
-NO-
Todas miraron a Suzu quien lucía muy nerviosa, intentó calmarse
-Es decir, no. Estás siendo demasiado paranoica, además, desde hace un largo rato Hitsugi y yo estamos aquí. Si alguien estuviera ya nos hubiera hecho algo, después de todo, quieren acabar con todos los Datura, eso nos incluye a ti y a mi, no solo a Hitsugi-
La mayor peli azul reflexionó sobre eso, su hermana tenía razón, si hubiera alguien ya las hubiera atacado, sintió como su mano era sujetada por Haru quien daba un suave apretón intentando transmitirle algo de tranquilidad, suspiró un poco aliviada pero aun así, debía verificar
-Tienes razón, solo un vistazo rápido-
Suzu no sabía como detener a su hermana pero respiró aliviada al ver como Tokaku asentía con la cabeza en clara señal de aprobación
-Todo en orden. Bien, vayamos a descansar, reforcé la seguridad en los pasillos de sus habitaciones si algo pasa basta con que griten y estaré en un segundo aquí-
-Tokaku nada va a pasar ahora ve a descansar-
-O a disfrutar tu noche con Haru, lo que prefieras- ambas chicas se sonrojaron nuevamente, Tokaku estaba por decir algo más pero su mano fue apretada nuevamente por Haru
-Bien las veo por la mañana, hermanas-
-Hasta mañana Suzu. Hasta mañana Hitsugi-chan-
-Duerme bien Haru-
Una vez que ambas se retiraron, Suzu se acercó al balcón nuevamente, buscando a la pelirroja notando como esta se acercaba sigilosamente el nerviosismo se notaba en cada movimiento que ésta daba
"Ese nerviosismo es el de una persona enamorada, no de una atacante" sonrió de nuevo
-¿Suzu?-
-Lo siento solo estaba viendo...las estrellas pero ahora debo irme hermanita. Recuerda lo que dijo Tokaku, cuídate y sal a ver las estrellas. Te relajará-
-Tokaku en verdad es paranoica-
Shinya, Otoya y Chitaru se sorprendieron de ver el triple de soldados custodiando la puerta de entrada. Sabían que entrar de nuevo al castillo iba a ser complicado pero no sabían que tanto
-Si así está la entrada no imagino como pueden estar los alrededores-
-¿Segura que quieres entrar? Mejor dicho ¿Segura que la chica vale la pena?-
-Lo vale. Incluso si muero esta noche, es preferible eso a una vida sin haberla conocido-
Chitaru habló sin pensar, solo dijo lo que su corazón sentía en ese momento, al darse cuenta de eso, Shinya y Otoya intercambiaron miradas antes de asentir
-Creo que no tenemos otra opción. Ven por aquí, hay un pasaje secreto. Otoya tu toma los caballos y distrae a todos los guardias que puedas-
-A sus órdenes mi general-
Shinya y Chitaru caminaron cubiertas por sus capas y la oscuridad de la noche, sigilosas rodearon hasta llegar a un muro
-¿Qué haremos? ¿Escalar?-
-No. Hitsugi y Sumireko prácticamente construyeron un pasadizo secreto ellas solas cuando eran niñas- Shinya, palpaba el muro buscando algo -Y, bueno, ser la prometida de la reina de los Hanabusa tiene sus ventajas, te cuenta todos sus secretos. Si, aquí está-
Lo que la peli plata había encontrado era una pequeña reja que permitía el acceso a una parte de los jardines que era muy poco vigilada, tan lejana, solitaria e impenetrable que podía ser poco custodiada. Ambas entraron con sumo cuidado, Shinya fue la primera en entrar y al ver que todo estaba vacío le hizo una seña a Chitaru para que saliera
-Lo más conveniente es que cuando vayas a irte salgas de nuevo por aquí, descuida, habrá muy pocos soldados por esta área y, seguramente, Otoya te dejará un caballo para que huyas. Estarás bien, después de todo, eres Namatame Chitaru-
Chitaru asintió memorizando el lugar para no tener problemas al salir. Se sentía nerviosa, ansiosa, incluso temerosa. Si, tenía miedo, miedo a que todo resultara mal y fuese capturada pero también miedo de lo que Hitsugi pudiera decirle, de que no quisiera volverla a ver o estuviese molesta con ella
-Espero que no te eches para atrás, después de todas las molestias que me he tomado para traerte y salvarte-
-Descuida, solo, estoy...nerviosa creo. Me siento ansiosa...casi hasta mareada-
Shinya sonrió, al parecer Chitaru estaba realmente interesada en Hitsugi
-Tenía mis dudas, pero ahora lo sé, definitivamente estás enamorada. Bien, sígueme-
Con sumo cuidado Shinya comenzó a caminar seguida de Chitaru, la noche era clara, las estrellas tiritaban en el cielo al lado de la luna, Chitaru sonrió, aun tenía dudas respecto a lo que sentía por Hitsugi, pero si era amor ¿Quién podía culparla? La noche era la más hermosa que Chitaru recordara haber visto "¿Quién no podría enamorarse en una noche tan hermosa como esta?" Imaginó que en cuanto estuviera con Hitsugi ambas verían aquel cielo tan hermoso, se abrazarían y podrían culminar el beso que estuvieron a punto de darse
-Oye Namatame-
-¿Si?-
-Prométeme que no vas a quedarte toda la noche con la princesa por favor. Sería en extremo difícil sacarte de ahí por la mañana-
Chitaru sintió su rostro arder, agradecía que fuera de noche y no pudiera ver su rostro rojo, simplemente carraspeo la garganta y dijo algo nerviosa
-So-Solo quiero verla otra vez y hablarle. Supongo que una vez que ella sepa que soy coronel del ejército rebelde se decepcione y me pida que no vuelva a verla nunca más-
-No te desanimes. Siempre puedes renunciar a esta guerra ¿lo sabes, no?-
La pelirroja asintió y agradeció los ánimos que Shinya le daba aunque ella sabía perfectamente que no podía renunciar a esta guerra. Había perdido tanto por culpa de los Datura que simplemente no podía obviar y olvidar lo que había pasado… Esa era otra razón por lo que la situación con Hitsugi la conflictuaba demasiado parte de ella estaba necesitaba aclarar las cosas con ella y esperaba que después de saber quién era realmente la peli azul no quisiera verla de nuevo, sin embargo otra parte de ella ansiaba, rogaba que aun a pesar de eso le diera una oportunidad
Chitaru se paralizó
¿Una oportunidad para que exactamente? Estaba tan inmersa en seguir los impulsos que su corazón tenía en ese momento que no se había puesto a pensar lo que haría... lo que quería lograr realmente
-Espera aquí… Creo que tu princesa está ya en el balcón-
Shinya le pidió a Chitaru que se escondiera en unos arbustos, con sigilo Shinya se acercó un poco y miró hacia el balcón de la princesa Datura encontrándola en el. Sonrió victoriosa, le hizo una seña a Chitaru para que se acercara
-Bien, tu princesa ya está en su habitación. Para subir a su balcón hay un muro con enredaderas, sé que sabrás escalarlo, no es tan difícil. Yo ya lo he hecho- Chitaru miró con cierto recelo a Shinya -Antes de que me asesines con la mirada. Creo que debo recordarte que Sumireko es la mejor amiga de Hitsugi, una vez ella se quedó a dormir aquí y yo subí a verla ¿Contenta?-
La pelirroja simplemente sonrió
-Así que la temible General Banba también puede hacer ciertas cosas tiernas ¿eh?-
-Cállate y mejor sube- Shinya miró hacia arriba y miró a Suzu -Maldición, ocúltate bien-
-¿Qué ocurre?-
-La princesa Suzu llegó a ver a su hermanita. Maldición, esto se complica. Escúchame bien Chitaru, no es difícil subir ni bajar del balcón. Pero deberás ser muy cuidadosa, yo iré a evitar que quieran entrar a la habitación de tu princesa. A partir de ahora estas sola. Suerte-
Shinya salió corriendo hacia el castillo, Chitaru miró a los alrededores, si alguien más estaba con Hitsugi sería más difícil pero tenía que hacerlo, vio que debía atravesar una parte del jardín donde no había nada para ocultarse, incluso había un farol
-¿Quién necesita un farol en medio de la nada? Bien, aquí vamos-
Con sigilo fue caminando por el jardín, observando atentamente que nadie estuviera por ahí, escuchó pasos y corrió a esconderse
-No puedo creer que esos rebeldes hayan entrado al palacio-
-El general Tokaku se desquitará con todos nosotros mañana, estoy seguro-
-Debemos aceptar nuestra responsabilidad. Nuestra general no puede cargar ella sola con toda la responsabilidad-
-Tienes razón, pero mi cuerpo ya está doliendo por el castigo que nos pondrá-
Chitaru apretó los puños al escuchar a esos soldados ¿Acaso los Datura eran tan despiadados y crueles como para maltratar a sus subordinados?
-Seguramente nos hará correr unos 30 kilómetros, la última vez que cometimos un error nos dejó doble entrenamiento-
-Lo sé, recordarlo aún hace que me duela. Aunque es realmente increíble, esa ocasión ella se quedó a entrenar aún más después de que nosotros terminamos-
-No se lo digas a nadie, pero yo escuche que cuando Ichinose-san le pregunto porque ella entrenaba si nosotros fuimos los del error la general Tokaku dijo que ella debía mejorar si quería que nosotros lo hiciéramos-
-¿En serio?-
-Si. Es demasiado dedicada. Realmente la admiro-
-Ella junto a la princesa Suzu y la princesa Hitsugi han sido lo mejor que le ha pasado al reino en muchos años-
-No hay nada por acá, será mejor irnos-
Los soldados se fueron dejando a Chitaru con una confusión aún más grande en ella ¿Sería posible que esos soldados hablaran con la verdad? ¿Y si los rebeldes estaban equivocados? No, no era así. El pueblo la pasaba mal por culpa de los Datura, cientos y cientos de años bajo el yugo de esa maldita familia debían ser vengados. Pero, esos soldados estaban solos, no había nadie a quien debieran demostrarle el respeto o la admiración que tenían hacia Tokaku entonces ¿Por qué ellos habían hablado así? Chitaru sacudió la cabeza "Concéntrate en la misión"
Esperó unos momentos y miró hacia el balcón, ahí seguía ella, cruzó el jardín y se paró junto al farol para ver mejor el muro que Shinya le había dicho, cuando lo localizó corrió hacia el. Era piedra resistente y la enredadera no era frágil, no sería difícil para ella escalarlo, respiró profundamente
-Aquí vamos-
Haru se sentía nerviosa, pasar la noche con Tokaku era algo que rara vez sucedía debido a la personalidad y las responsabilidades de la peli azul. Sin embargo, más que nerviosa se sentía preocupada, era obvio que Tokaku no podía relajarse aunque lo intentase y aun si ella hacia su mejor esfuerzo para ayudarle
-Tokaku-san- le llamo una vez más pero tuvo el mismo resultado que las ocasiones anteriores
-¿Hm?-
Haru suspiro y se levantó de la cama colocando sus manos sobre los hombros de su novia
-Tokaku-san-
-¿Qué?-
-Se que estas asustada pero ¿Puedes intentar tranquilizarte un poco?
-¿Qué te hace pensar que no estoy tranquila?-
-El hecho de que llevas media hora caminando en círculos por la habitación- como respuesta Tokaku solo suspiro y apoyo su cabeza sobre la frente de la pelirroja quien acaricio su cabello intentando tranquilizarla -Todo va a estar bien, los rebeldes se fueron puedes relajarte-
-No puedo ¿POR QUE NADIE PARECE ENTENDERLO?- gritó separándose bruscamente -¡Estuve a punto de perderte ahí! NO PUEDO SOLO OLVIDARLO Y RELAJARME-
-¡Pero no fue así!- Tokaku se sorprendió de que Haru levantara la voz, antes de que pudiera decir algo más sintió como las manos de la pelirroja se posaban en sus mejillas -Sigo aquí y estoy bien fui salvada y fue por una de esas rebeldes de las que estas tan preocupada lo que demuestra que no pueden ser tan malas como piensas-
La peli azul sintió su sangre hervir al recordar la forma tan galante en que Chitaru había tocado a Haru. No le había gustado para nada, pero Haru tenía razón en algo: la había salvado aunque Tokaku estaba segura de que había alguna intención oculta detrás de esa acción
-Además Hitsugi-chan y Suzu también están bien, entonces ¿Puedes por favor descansar?
Tokaku quería decir algo más sin embargo cualquier objeción quedo en el olvido al ver los ojos rosas de su novia preocupados y suplicantes acompañados de esa hermosa sonrisa que la hacía relajarse
-Bien- Haru sonrió complacida y se acercó para unir sus labios en un beso, el cual fue recibido con gusto por Tokaku
-Entonces será mejor que ya vayamos a dormir… Haru ¿me ayudarías con mi uniforme?-
Haru sintió su corazón derretirse al ver el sonrojo en el rostro de su novia, simplemente la abrazó y dijo
-No me iré de ti nunca Tokaku-
Hitsugi miró hacia el cielo sonrió al ver el firmamento cubierto de estrellas, se abrazó y suspiró triste "¿Por qué me duele el pensar en ti? Quiero verte otra vez" Una sonrisa nostálgica se hizo presente "Quiero verte pero... ¿Qué se supone que haga si te veo? Seguro tu no quieres volver a verme ahora que sabes quien soy"
-La noche siempre te pone sentimental Hitsugi-chan-
-Bueno, la noche tiene esa magia para hacer que los sentimientos afloren- la peli azul no estaba sorprendida de escuchar aquella voz a sus espaldas -¿No lo crees así Sumi-chan?-
Se dio la vuelta y le dirigió una sonrisa y una ligera reverencia a la reina Hanabusa quien estaba recostada en la cama de su amiga, miraba al techo
-Nunca me ha gustado el techo de tu habitación, demasiado alto, parecería como si no tuviera fin-
-No todos podemos mandar a decorar las habitaciones reales como se les pegue la gana-
-¿Sabes qué le vendría bien a tu habitación? Estrellas, miles de estrellas, como si siempre tuvieras el cielo nocturno aquí contigo-
Hitsugi fue y se recostó al lado de su amiga
-¿Tú crees? ¿No sería mejor el cielo de un día soleado?-
-A ti no te va el día, es mejor la noche. Enigmática, mágica, hermosa, desconocida y sublime. Como tú-
-Desconocida ya no, recuerda que hoy fue mi baile de presentación-
-Solo conocen tu rostro. No te conocen a ti, a la verdadera Datura Hitsugi nadie la conoce, salvo contadas excepciones- Hitsugi suspiro, nuevamente pensando en Chitaru ella había conocido a la verdadera Hitsugi, lejos de las responsabilidades y obligaciones que el trono conllevaba y sin ser una princesa, en ese momento se había sentido completa. Sacudió la cabeza, debía dejar de pensar en la pelirroja
-¿Qué te pareció el baile? Se honesta-
-Estuvo bien supongo. Aunque me intriga el saber por qué no bailé con mi general esta noche-
-Tokaku le pidió ayuda-
-¿Con qué?-
Hitsugi se sintió nerviosa de repente ¿Cómo explicarle todo a su amiga?
-Bueno… Hubo un pequeño incidente con unos invitados-
-¿Qué pasó?-
-Tal vez… Eran… Rebeldes-
-¿QUÉ?-
-Shh, no grites. No quiero alarmar a nadie. Algunos rebeldes lograron entrar a la fiesta, tomaron a Haru de rehén y Tokaku para evitar un escándalo le pidió al general Banba y al coronel Takechi ayuda-
-Ara ara… Entonces el baile estuvo interesante…-
-Si y además… Conocí a alguien-
-Uuuh eso suena aún más interesante ¿A quién?-
Los nervios en Hitsugi crecieron ¿Qué debía decir? Sumireko era su mejor amiga ocultarle cosas era algo que no le gustaba, se levantó y salió al balcón rápidamente, Sumireko la siguió
-Pues...antes de decirte ¿Prometes no juzgarme?-
-Soy una reina comprometida con su general, sea quien sea ¿En serio piensas que te voy a juzgar?-
-Es que esto es un tanto...diferente y complicado-
-Sabes que puedes contarme, además me intriga saber qué tipo de persona hace que Datura Hitsugi la princesa que no tiene interés en el romance este así de emocionada. Dime ¿A quién conociste?-
-A alguien maravilloso, alguien tan increíble que no parece ser real-
-Esa ensoñación no es natural en ti ¿De quién se trata?-
-De una rebelde- Sumireko parpadeó confundida, esperaba que Hitsugi le dijera que era solo una broma y le contara la verdad sobre a quién había conocido, sin embargo pasados unos momentos se dio cuenta de que estaba hablando en serio y a juzgar por el brillo de sus ojos demasiado en serio
-Espera un momento, creí que habías dicho que secuestraron a Ichinose ¿Como te enamoras de alguien así?-
-Sumi-chan yo no he dicho nada sobre enamoramiento-
-Tal vez no, pero se reconocerlo cuando lo veo, ahora dime-
Hitsugi estaba por contarle todo lo sucedido a Sumireko cuando escucharon unos golpes en la puerta de la habitación
-Adelante- la puerta se abrió y Sumireko sonrió al ver quien era
-General Banba me estaba preocupando que no regresaran-
-Si bueno...Otoya se distrajo camino aquí, lamento mucho haberme perdido la ceremonia de presentación- Shinya hizo una reverencia ante Hitsugi antes de acercarse a Sumireko y tomar su mano depositando un beso sobre sus nudillos -Sobre todo lamento no bailar con usted, su majestad-
-Es una ofensa que supongo podre pasar por alto-
Ambas compartieron una risa cómplice, Hitsugi sonrió enternecida al ver la interacción entre ambas, pese a no tener interés en cosas románticas siempre había apoyado y admirado la relación que ambas compartían, era bastante notorio el amor que sentían la una por la otra. Muchas veces llegaba a preguntarse ¿Qué se sentiría tener algo así? Alguien que te hiciera feliz con su sola presencia
Una vez más recordó a Chitaru y suspiró
-¿Está todo bien?-
-Si... Solo estoy algo cansada-
-Fue una noche agitada creo que todos deberíamos descansar-
-Shinya-san tiene razón, creo que deberían ir a descansar-
-Tal vez... pero no creas que me olvide de nuestra conversación, aun quiero saber quien es esa persona tan maravillosa que conociste, mañana a primera hora estaré aquí para que me cuentes todos los detalles- Sumireko se acercó y abrazó a Hitsugi -Descansa-
-Ustedes también Sumi-chan, Shinya-san-
La peli plateada se despidió y caminó detrás de Sumireko, una vez que se encontró sola Hitsugi camino nuevamente al balcón, aún no tenía sueño, pensó que lo mejor sería estar un rato más mirando las estrellas así que recorrió las cortinas para tener un poco más de intimidad. Suspiró pesadamente, pensó en lo maravillosa que era la noche y en lo desdichada que se sentía por no estar compartiendo esa velada con Chitaru, aunque eso sabía que era imposible, no volvería a pasar ninguna noche con ella. Eran enemigas, eso hizo que Hitsugi odiara más el pertenecer a la familia Datura "De no ser por ellos, podría ser libre de elegir de quien enamorarme" apretó los puños, miró hacia la luna
-Chitaru-
-Princesa Hitsugi-
La mencionada chica se congeló al escuchar aquella voz ¿Cómo era posible que estuviera ahí?
-Por favor, por favor no grites- Chitaru susurraba y miraba con cierto temor a Hitsugi, quien no podía creer que la pelirroja estuviera ahí, en el balcón, en el castillo. De alguna forma dolía verla ahí, ahora que sabía quien era pudo sospechar a lo que iba. Respiró profundamente, dio media vuelta y con solemnidad dijo
-No voy a gritar, se a lo que has venido. Vamos termina conmigo pronto para acabar de una vez con esto-
-¿De qué hablas?- Chitaru se acercó impulsada por una extraña fuerza abrazó a Hitsugi por la cintura -No estoy aquí por eso-
Hitsugi se sonrojó y rompió aquel abrazo solo para mirar a Chitaru
-Entonces ¿Qué estás haciendo aquí?-
-Lo siento, sé que no debería estar aquí pero...yo- Chitaru titubeo por un segundo sintió el calor apoderarse de su rostro nuevamente, carraspeo y desvió la mirada -Necesitaba...v-verte...hablar contigo-
El corazón de Hitsugi dio un vuelco ¿En serio había ido solo para hablarle? Entrar al castillo en esos momentos era más difícil de lo usual, Tokaku había "tomado medidas de seguridad" y aun así Chitaru se había arriesgado a entrar, solo para hablarle. Esbozo una sonrisa involuntaria
-Infiltrarte en el castillo enemigo después de confrontar al mejor general que el ejército Datura ha tenido ¿No es un poco arriesgado y tonto?-
-Lo es, estoy arriesgando mucho aquí, pero tú lo vales- Chitaru miró directo a los ojos a Hitsugi, habló con solemnidad -Yo...yo solo quería decirte que...nada de lo que paso entre tú y yo fue algún tipo de estrategia... no sabía que tú eras la princesa heredera y…-
-Lo sé-
-¿Uh?- Hitsugi le sonrió dulcemente entrelazando sus manos
-Se que no lo sabias, Chitaru-san, nadie lo sabía. Se que no te acercaste a mi con algún tipo de intención oculta, para empezar fui yo quien te arrastro a los jardines. Tú ni siquiera me buscaste-
La pelirroja se sintió un tanto avergonzada, pero al mismo tiempo aliviada
-Solo quería aclararlo y... uh... lamento si mi hermana y yo arruinamos tu baile-
-Está bien, al menos nadie salió herido y conocerte fue la mejor parte-
Chitaru no pudo evitar sonreír ¿Por qué estar con Hitsugi era tan placentero? ¿Por qué parecía como si el solo mirar esos hermosos ojos dorados fuera suficiente para aliviar su corazón? Tomó la otra mano de Hitsugi entrelazándola
-Lo sé, porque conocerte fue lo mejor que me ha pasado… Tienes razón, arriesgo demasiado al estar aquí pero- Chitaru se acercó aún más a Hitsugi y acarició su rostro -Prefiero morir esta noche y haberte conocido que vivir cien años sin haberte conocido-
Hitsugi se sonrojó y sintió su corazón latir a prisa, abrazó fuertemente a la pelirroja quien correspondió aquel abrazo
-¿Crees que el destino nos haya juntado esta noche?-
-Tal vez… Tal vez tu corazón buscaba al mío-
-Pero yo soy la princesa de la familia que tanto odias-
-Y yo la rebelde que tu familia quiere destruir… Sin embargo, esta noche, solo soy Namatame Chitaru la chica que bailó contigo, la que se ocultó contigo, la que siente su corazón latir a prisa cada vez que escucha tu voz, cada vez que ve tus ojos, cada vez que toco tu mano… Hitsugi, deberíamos odiarnos, lo sé, pero, entonces ¿Por qué mi corazón anhela tanto estar contigo? ¿Por qué ya no puedo imaginar mi vida sin que tú estés en ella? Ya sé que es una locura, que acabamos de conocernos, pero, no puedo seguir negando lo que siento por ti-
Los ojos de Hitsugi comenzaron a llenarse de lágrimas, pero, por primera vez en su vida, lloraba de alegría pura, ¿Cómo era posible que sintiera todo eso por ella? La abrazó aún más fuerte como si se estuviera aferrando
-Y yo quiero que estés en mi vida Chitaru-san, quiero tenerte conmigo a partir de ahora y para siempre. Desconozco que es el amor pero creo que esto que siento tiene que ver con eso-
-No va a ser fácil-
-No, no va a serlo pero quiero correr el riesgo, solo por ti-
-Hitsugi- Chitaru puso sus manos en la cintura de la peli azul quien se puso de puntitas para alcanzar y abrazar el cuello de la pelirroja -Yo tampoco tengo idea de qué es el amor, pero… Si es a tu lado, quiero descubrirlo-
Lentamente sus rostros se fueron acercando, ambas cerraron los ojos y se besaron. Un beso tierno que reflejaba todo lo que comenzaban a sentir la una por la otra. Cuando se separaron ambas estaban sonrojadas, sonrieron y comenzaron a reír
-Lo siento, esto tampoco estaba en mis planes-
-Pero ya íbamos a besarnos cuando terminamos de bailar ¿Lo olvidaste?-
-No, no lo he olvidado pero ¿No fue muy pronto para eso?-
-Conozco tu nombre, conoces el mío. Sabes de qué color son mis ojos, sé de que color son los tuyos. Besas excelente y bailas maravillosamente. Por ahora me basta saber eso porque con el tiempo iré descubriendo más cosas de ti-
-Entonces- Chitaru miró con cierta inocencia a Hitsugi -¿Esto que significa?-
Hitsugi no pudo evitar reír al ver el nerviosismo de la pelirroja ¿Cómo alguien podía ser tan adorable?
-¿Tú qué crees que significa Chitaru-san? -
-Pues… ¿Qué somos como una pareja?-
-Bueno, esperaba una declaración más formal-
-Entonces, no se diga más-
Chitaru se arrodilló frente a Hitsugi quien comenzó a reír
-Chitaru-san ¿Qué haces?-
-Tienes razón, esto debería ser más formal después de todo eres la primer persona que me hace sentir de esta forma así que- tomó su mano y dijo con ternura -Hitsugi ¿me concedes el honor de ser mi novia?-
Preguntó sin pensar sintiendo temor, en la cabeza de ambas un sentimiento de inseguridad se hizo presente ¿Ser pareja? Se supone que debían odiarse pero sus corazones gritaban todo lo contrario
-¿Eso no es demasiado arriesgado?-
-Lo es, y sé que probablemente no tiene sentido que te pida esto cuando no nos conocemos bien realmente pero... en serio quiero estar contigo Hitsugi-
Basto un intercambio de miradas para que ambas supieran que aunque no fuera lo correcto era lo que más anhelaban Hitsugi simplemente se lanzó a los brazos de Chitaru y la besó
-Nada me haría más feliz en este mundo-
-Esto será difícil-
-Lo sé... Creo que Tokaku va a querer matarte-
-Creo que actualmente ya quiere hacerlo- los pasos apresurados de los soldados patrullando fuera de su habitación las hicieron sobresaltarse
-Por cierto ¿Cómo entraste al castillo?-
-Digamos que... tengo ciertas habilidades pero creo que debo irme antes de que alguien me vea-
-Entiendo… ¿Cuándo y cómo te volveré a ver?-
-Pensaremos en algo- Chitaru se acercó a Hitsugi dando un beso en su frente, se abrazaron una vez más antes de que la pelirroja bajara por el balcón con una enorme sonrisa en el rostro, la cual se borró al darse vuelta y encontrarse con alguien
-Ara, ara ¿Qué tenemos aquí?- Chitaru pasó saliva nerviosa y sus manos comenzaron a sudar al ver a otra de las princesas del reino Datura junto a una chica pelinegra que no reconocía. Con algo de nerviosismo pronunció su nombre
-Datura Suzu...-
-Veo que me conoce bien Coronel Namatame Chitaru...-
Suzu hizo una elegante reverencia la cual fue correspondida por Chitaru
-Buenas noches su alteza-
-Buenas noches coronel creo que tiene algunas cosas que explicarme-
-Claro ¿Qué quiere saber?-
Suzu miró a Kouko y amablemente le dijo
-Kouko-chan ¿Podrías vigilar que nadie venga?-
-Si su majestad-
Una vez solas, Suzu continuó hablando con Chitaru
-Es demasiado valiente para venir hasta aquí, de nuevo y sola. Y más valiente aún el subir a la habitación de mi hermanita-
-Si piensa que yo podría hacerle daño le garantizo que no es así-
-Lo sé coronel, si usted quisiera hacerle daño tendría sus manos llenas de sangre y no llenas del dulce aroma de una princesa-
Chitaru se sonrojó y carraspeó la garganta
-¿Perdón?-
-¿Tiene hermanos, coronel?-
-¿A qué viene todo esto?-
-Responda mi pregunta, le juro por mi honor que todo lo que usted me diga no saldrá de nosotras-
La pelirroja dudó, una cosa era sincerarse con Hitsugi y otra muy diferente a hacerlo con otro miembro de la casa real, hablar sobre su vida era algo en extremo peligroso, sin embargo...
-Una, su majestad. Yo soy la mayor-
-¡Qué bien! Entonces comprenderá mi punto- Suzu siempre era amable con todo mundo, pero, en esta ocasión, miró con seriedad a Chitaru -Usted sabe perfectamente que tanto Tokaku como yo somos las hermanas mayores de Hitsugi. Somos las herederas del trono de la casa Datura, pero eso, claro, usted lo sabe, pero hay una cosa que no sabe, tanto Tokaku como yo daríamos la vida por nuestra hermanita. Hay en ella más responsabilidad de la que se cree. Es demasiado joven, 18 años apenas ¿Qué sabe una joven de esa edad sobre muchas cosas? Como sabrá también, somos huérfanas. Desgraciadamente nuestros padres pasaron a mejor vida, eso significa que las responsables de su felicidad y bienestar somos sus hermanas mayores. Coronel, si usted se está acercando con alguna otra intención, le advierto que haré de su vida un infierno si esto es solo un plan para matar a mi hermanita. Le hablo no como la princesa Suzu, le hablo como la hermana mayor de Hitsugi, me presento ante usted como Datura Suzu, sin títulos, sin armas, sin poder-
Chitaru escuchó atenta a todo lo que dijo la peli azul, no pudo obviar la genuina preocupación por su hermana, después de todo, tenía razón, ella era su hermanita y debía cuidarla, ese era el deber del hermano mayor
-Me presento ante usted simplemente como Namatame Chitaru, nací en esta tierra pero crecí en la tierra de nadie, tengo 22 años, provengo de una familia de militares, tengo una hermana y un padre amoroso. Comprendo perfectamente lo que me dice, el deber de todo hermano mayor es proteger y velar por la seguridad, bienestar y felicidad de su hermano menor... Y le juro que mis intenciones con su hermana son sinceras, podría parecerle una locura pero la quiero y voy a luchar por ella. No hay ninguna intención oculta, no vengo armada, no vengo cubierta del rostro, si usted quisiera podría arrestarme ahora mismo y no me arrepentiría de lo que hice esta noche porque lo que siento por su hermana es lo más sincero que he sentido en toda mi vida-
Suzu sonrió, estaba segura que jamás había escuchado una declaración de amor así de sincera, miró los ojos de la pelirroja y miró ese brillo especial que solo el amor da, suspiró entre feliz y triste
-¡Qué trágico es el destino y qué trágico es el amor que obligan a dos jóvenes destinadas a odiarse a amarse! Chitaru-san, no tengo dudas de que lo que sientes por mi hermanita es real, pero, me temo que la suya no será una historia fácil-
-Lo sé perfectamente-
-Y por eso, permíteme ayudarte-
-¿huh? ¿De qué habla?-
-¿Conoces el templo de la Diosa del Sol?-
-Claro-
-Ven mañana antes del atardecer-
Chitaru iba a preguntar más pero entonces Kouko llegó
-Unos soldados se aproximan-
-Corra coronel, la espero mañana-
Chitaru asintió y se fue corriendo, Suzu tomó la mano de Kouko y ambas se escondieron
-¿Por qué la dejó ir?-
-Es evidente que no tiene ninguna mala intención-
-Pero es una rebelde-
-Lo es ¿Y eso qué?- la peli negra arqueo una ceja mirando a Suzu como si esta hubiese dicho una locura y es que a su parecer lo estaba haciendo, por otro lado Suzu sonrió dulcemente -Kouko-chan hay muchas cosas que necesitas comprender sobre el amor. El corazón no decide a quien debe amar, simplemente lo hace aun si no es del todo prudente o "correcto" amar a alguien es algo que no se puede evitar. El amor es el sentimiento más puro que tenemos los humanos y negarlo, prohibirlo u ocultarlo nunca es la solución-
Kouko sintió sus mejillas calentarse al ver la intensa mirada que Suzu le dirigía, sabía que esas palabras no se referían solo a la rebelde y a la princesa, también hablaba acerca de ellas dos, desvió la mirada y carraspeó
-¿Y el punto aquí es?-
-Que mi hermana merece ser feliz... Además tengo una corazonada, ella junto con el coronel pueden ser la clave para salvar todo, terminar con la guerra de una vez por todas y traer la paz al reino-
-Ya veo... Creo que los soldados ya se retiraron- ambas salieron del lugar donde se ocultaban y caminaron de regreso al castillo, Suzu acompaño a Kouko hasta el templo en el que ella tenía sus aposentos
-Gracias por acompañarme esta noche- le dedicó una sonrisa antes de darse la vuelta y retomar su camino, pero apenas había avanzado unos pasos cuando escucho la voz nerviosa de la peli negra llamarle
-Suzu-sama-
-¿Si?-
-Yo...quiero ayudar con lo que sea que esté planeando-
-Ara, ara ¿En serio?-
-Si-
-Eso significaría que pasaríamos mucho tiempo juntas, fuera de los deberes del templo ¿Estás bien con eso?- preguntó un tanto temerosa de la respuesta, lo que le sorprendió fue escuchar un muy decidido
-Si-
-Entonces, nos vemos mañana por la mañana Kouko-chan, descansa-
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Isuke no paraba de maldecir, esa noche definitivamente la suerte no había estado de su lado, ella solamente iba como embajadora, solamente quería socializar un poco con las princesas y ver si podía hacer algún tipo de trato comercial con ellas, pero todo se había arruinado. Todo por culpa de esa idiota pero encantadora pelirroja
Entonces era una rebelde
-Por culpa de esa idiota pase una de las noches más humillantes de mi vida-
*FlashBack
Isuke había presenciado toda la pelea, no podía creer lo que estaba sucediendo, realmente había sido muy astuto de su parte tomar como rehén a la novia de Tokaku, Isuke estaba realmente impresionada. Hasta que se vio rodeada por un grupo de soldados que escoltaron ante la presencia de la peli azul
-¿QUE DEMONIOS SIGNIFICA ESTO?
-Silencio, yo hago las preguntas aquí. Estabas con esa rebelde, la conoces ¿Cómo entraron aquí? ¿Quién eres? ¿QUE BUSCAS AQUI? MAS VALE QUE RESPONDAS CON LA VERDAD SI NO QUIERES-
-Isuke no tiene porque darte explicaciones-
-Estas en MI castillo en la fiesta de MI hermana así que si, tienes que hacerlo-
La peli rosa gruñó molesta
-No conozco a esa idiota-
-MIENTES, LAS ENCONTRE JUNTAS-
-Si, esto es una fiesta, las personas socializan-
-Mas vale que digas la verdad-
Isuke gruñó nuevamente y busco algo entre su ropa, cuando encontró lo que buscaba se lo entrego a la peli azul. Tokaku observo atentamente ese objeto, una invitación
-Vengo en nombre de Meichi Yuri, a discutir ciertos tratados comerciales, pero dada la pésima seguridad que hay en este castillo me vi envuelta en algo que no tiene nada que ver conmigo- se sentía molesta, ofendida, furiosa no había ningún motivo para que la estuvieran tratando de ese modo
-¿Cómo sé que no estas mintiendo? Esos rebeldes entraron aquí mediante una invitación ¿Cómo sé que ésta es legitima?- Isuke resoplo molesta, no tenía ninguna intención de seguir peleando con la general, tenía mejores cosas que hacer. Quería regresar lo antes posible a sus tierras y olvidar ese tonto baile
-No tengo necesidad alguna de mentir-
-Tokaku- interrumpió Haru -Meichi Yuri si nos había informado que enviaría a alguien en su nombre, mando una carta hace algunos días-
-¿Ves? Ahora ¿podemos dejar este interrogatorio y terminar con lo que vine a hacer?-
Tokaku le dirigió una última mirada molesta
-No confío en ti, voy a estarte vigilando-
*Fin del Flashback
-Por culpa de ese estúpido interrogatorio tuve que retrasar las negociaciones- Isuke miraba sus uñas al tiempo que observaba por la ventana del carruaje en el que se transportaba -Y encima me piden que no le comente al rey nada de lo que pasó, no es mi culpa que su seguridad sea tan incompetente y entraran un montón de rebeldes-
La imagen de Haruki se hizo presente en sus pensamientos, sacudió la cabeza como si con eso pudiera alejar cualquier pensamiento relacionado con la pelirroja pero no fue así, recordaba a la perfección sus ojos, su voz, su sonrisa y el beso que compartieron. Ese beso había sido el más intenso que Isuke había experimentado al punto en el que quería más.
Mejor dicho, necesitaba más
El carruaje se detuvo anunciándole a Isuke que había llegado a su destino, bajo del carruaje y sonrió con una mezcla de satisfacción y cinismo
-Así que este es el campamento rebelde... es menos impresionante de lo que creí-
Iba a tener más de esa pelirroja después de todo el saber que era una rebelde le facilitaba mucho las cosas pero primero tenía negocios que atender
L: Señores ¡NO NOS FUIMOS A HIATUS! ¡SAQUEN EL TEQUILA PA' CELEBRAR ESO! Traemos a ustedes este capitulo tres donde creo que aun no derramamos demasiada miel ¿o tú que dices Inucchi?
I: ALELUYA -suenan coros de ángeles- tres capítulos regulares. Nuevo récord. Nah, este capítulo esta leve para la miel que esto tendrá
L: Realmente me sorprende que no nos hayamos de miel o de drama ¿Tenemos algo mal o es por qué esto apenas comienza?
I: Si quieren la respuesta sigan acompañándonos en este fic al que tanto cariño le tenemos
L: Esperamos que hayan disfrutado este capítulo, muchas gracias por sus reviews y por darle oportunidad a esta historia. Nos leemos la que sigue, ahora Inucchi di lo tuyo
I: ¡Legan es pasivo! Digo... ¡Que el fandom de AnR no muera!
