¡Hey, aquí estoy!
Reportándome con otro capítulo (o más bien recuento) de esta historia. Espero que les guste. Allons-y!
…
PRIMER INTERLUDIO
La Gran Gala del Galope
Un evento de tal categoría –según Rarity– siempre tenía por lo menos algo de buen entretenimiento. Desde Discord mandando a inocentes ponys a otra dimensión, hasta caóticos pegasos liberando a los animales dentro de la fiesta; esta vez, la princesa Celestia se había tomado un momento para iniciar un bonito baile en parejas junto a un semental proveniente de las tierras del norte. A partir de ahí, las cosas se pusieron un poco melosas, quizá porque los músicos interpretaron a las parejas que se incluyeron a la pista como el inicio de una velada romántica, lo cual estaba muy lejos de ser, por supuesto.
Aun así, en una silla estaba Spike mirando cómo sus amigos se divertían; las Cutie Mark Crusaders bailando las tres juntas, Discord y Fluttershy se mostraron penosos, pero se animaron a entrar también. En un lado estaban Cadence y Shining Armor, por otro, Rainbow Dash y Soarin. Todos estaban dispersos, incluso Rarity, que había preferido bailar con un semental guapo y elegante –de nuevo, según ella– dejándolo a él de lado.
En cierto modo, Spike esperaba algo parecido, en especial porque no se atrevía a dar el siguiente paso. Su cabeza, propia como la de alguien joven cambiando, estaba hecha un caos por diferentes palabrerías y situaciones sin sentido. Diciéndose cobarde por no haberla invitado primero. Diciéndose que era un torpe por no haber llevado a un amigo, como Ember, tal vez. Diciéndose, sobre todo, que era un tonto por tomar tan en serio un baile. Sí, Rarity le gustaba, pero la posibilidad de ella enamorándose en un evento como este, le parecía absurdo. Entonces, mientras se amargaba la noche y bebía alguna de las extravagantes bebidas en la fiesta, apareció ella.
— ¿Quieres bailar?
Applejack lucía un hermoso vestido de color verde claro, un peinado con la melena tirada hacia un lado y sujetada con un tocado de brillantes verdes y rojos. Además de su delineador y su rímel, no se distinguía más maquillaje en su rostro, mas no hacía falta. Spike se había quedado ensimismado en la belleza desbordante de su amiga granjera.
—C-claro.
Se tomaron por el casco y la garra, a estas alturas, Applejack le seguía sacando unos centímetros de estatura a Spike, pero no les impidió bailar al ritmo lento de la canción. Solo se perdieron en el sonido del saxofón y en sus miradas, moviéndose al compás en una calma total.
El dragón trataba de sonreír, porque en cierto modo estaba avergonzado de sus pasos de baile, los cuales le parecían torpes. De un momento a otro, su chaqueta le dio más calor y su corbatín comenzaba a asfixiarlo; sin embargo, había un aroma en Applejack que lograba amansar estas malas sensaciones. Se trataba de algo dulce, pero no empalagoso, sino hipnótico y, combinado con su mirada, se trataba de algo tan nuevo, tan surreal y bello, que se sentía dentro de un sueño. Un sueño donde ella no era la protagonista. Se trataba de una sensación tan similar… confusa en sí misma.
—Jeje, ¿cuándo aprendiste a bailar, terroncito? —preguntó ella.
—Sé hacerlo desde muy pequeño —contestaba, sin poder ocultar su sonrojo—. Me lo enseñaron junto a Twilight en la academia de Celestia. Bueno, más bien ella me enseñó en nuestro tiempo libre.
—Pues lo haces requeté bien, lindura.
La mirada de Applejack…
Esos hermosos ojos verdes le miraban de otro modo al habitual. Y no, esto no se trataba de un pensamiento exagerado como el de hace un momento. Ella jamás lo había mirado así, la conocía muy bien para saberlo. Además, ese aroma tan exquisito, esa forma de moverse con la delicadeza de una pluma cayendo al suelo, el tacto suave de su piel y lo hermosa que se veía bajo las luces del salón. Por un instante, todo se perdió, se fundió en un momento que permanecería para siempre en su memoria.
—Te ves muy hermosa, Applejack —dijo, sonriendo como bobo.
La expresión de la granjera cambió por completo, sonriendo grácilmente, sin apartar su mirada de Spike. En cambio, lo que sucedió fue que se reacomodó frente a él en la pista de baile, echando sus brazos detrás de los hombros del dragón quien, en un acto reflejo, bajaba sus manos para tomar a Applejack por los costados. Sus caras habían quedado muy cerca, pero ella recargó su mejilla en la de él, solo moviéndose en un solo lugar, sin hacer más. Sencillamente sintiéndose.
Spike no lo veía, pero Applejack cerraba los ojos y trataba de vivir al menos un momento memorable. Un simple baile junto a un dragón que pasaría a ser uno de sus más grandes amigos. Además, en el fondo de su razón para invitarlo a bailar, había mucho más, radicaba en sentimientos que, brotando en un momento tan perfecto como estar bailando juntos no hicieron sino confirmar lo que ella consideraba sospechas.
Entonces, cubiertos con el anonimato de la oscura atmosfera, la exuberante música y las demás parejas bailando, ambos apartaron el rostro y se quedaron mirando fijamente; el corazón de Spike latía rápido, pero ella se mantenía serena. Fue un movimiento en sincronía, como su baile, cuando acercaron sus rostros y cerraban los ojos. Una vez que el beso comenzó, Spike subió las garras hasta las mejillas de Applejack para mantenerla junto a él, acercarla, y ella se dejó hacer, correspondiendo e iniciando un beso largo y lento.
Solo bastaron unos pocos segundos para mantenerse inmersos en el delicado contacto de sus labios, buscándose con movimientos lentos y, quizá, un poco torpes. El nerviosismo corría por el cuerpo de Spike, la respiración de Applejack aumentaba, y el beso terminó cuando fueron interrumpidos por las luces del salón encendiéndose otra vez; la banda había decidido tomarse un descanso. Antes de separarse, Spike sintió un ligero contacto de la lengua de Applejack en el borde de su labio.
Hasta entonces pudieron verse frente a frente, notando así el rubor en las mejillas del contrario. El simpático dragón se había quedado mudo y ella estaba en blanco, asombrada de cuán bien había salido su invitación a bailar.
Todavía temblando por la situación, por haberse llevado uno de los mejores besos que podría haber sentido alguna vez, Spike solo sonrió con nerviosismo. Applejack se llevó el brazo detrás de la cabeza, bajando la mirada, pero encantada con lo sucedido. Esa fue la última vez que se vieron, la última vez que interactuaron hasta quedarse atrapados en una tormenta de nieve.
…
Las cosas que se guardaban este par, ¿eh? No se preocupen, trataré de continuar esta historia lo más rápido que pueda. Por el momento, pásense por mi perfil y lean otras de mis historias que están casi completas XD. Ahora respondo a sus reviews, no se olviden de dejar el suyo para aparecer en el siguiente capítulo :v ¡hasta la próxima!
—Slash.
X-Siri: Bueno, las cosas por las que se distanciaron aquí están. Como dije, trataré de no tardarme mucho, por eso los capítulos breves XD.
Guest: A decir verdad, soy más de ships chica x chica. Ya sabes, Starlight y Trixie o Twilight y Trixie. De hecho, adoro a Trixie :v
Kashike: ¡Muchas gracias! Por ahora trato de mejorar con las historias de capítulos cortos, así que estaré subiendo pequeños experimentos en mis fandoms favoritos, empezando por este XD. Me encanta volver, y en serio, trato de estar actualizando lo más rápido que puedo :v
