La ahora princesa restituida Nunally Vi Britannia estaba disfrutando la vista del jardín de la Villa Aries desde el balcón de la mansion, no había cambiado nada desde la última vez que lo pudo ver, siempre le traía recuerdo de los tiempos donde corría a todos lados con Lelouch y su madre detrás de ella, aunque estaba triste de que sus hijos no pudieron disfrutarla ya que su hermano Schneizel había destruido Pendragon con el FLEIJA.

Pero siempre sonreía al recordar todo esos momentos de felicidad que paso con sus hermanos y su madre en la Villa Aries.

-Es tal como lo dijo Nunally-sama- Respondió Sayoko mientras le servía una taza de té, ella le había contado en el vuelo de regreso a Pendragon como era su hogar antes de ir a Japón, le conto sobre su madre y sus hermanos y como jugaban y corrían de un lado a otro en el jardín de la villa- Un lugar pacifico que parece dejar todos los problemas fuera de el-

-Sabía que te gustaría- respondió la princesa mientras tomaba un poco de té, le dolía estar lejos de Lelouch pero era algo que se tenía que hacer. Ella hubiera dejado todo esto atrás y huido con su hermano si él la hubiera elegido sobre su venganza pero no fue así por lo tanto ella haría que el mundo no necesitara a Zero.

Ellas habían llegado hace unos cinco días a la capital de Britannia, fue parte de su plan, si ella quería crear un mundo donde Zero no fuera necesario necesitaría poder político y por desgracia con su condición de invalidad, además de ser menor de edad, era muy difícil para ella encontrar ese poder político, pero ella era una descendiente directa del emperador del imperio más poderoso en la historia de la humanidad y eso era un buen comienzo.

Inmediatamente después de que ella había anunciado su llegada al palacio real fue llevada, junto con Sayoko, a un cuarto donde se le dio el vestido rosa que uso mientras era Virrey del Area 11 en su vida pasada, eso la hizo pensar cuanto años había estado ese vestido guardado para ella, después de ser vestida y maquillada, algo que como emperatriz ya estaba acostumbrada, fue llevada a una audiencia con su padre.

El salón era ostentoso, las paredes estaban cubiertas con pinturas exquisitas de diferentes artistas, Nunally pudo diferenciar algunas de ellas gracias a sus clases de artes en la academia Ashford, cortinas de la más fina ceda, adornos de oro en todas partes y en la parte más alta un gran trono donde se sentaba su padre, Nunally tenía que admitir que su padre despedía un aura que básicamente decía "Obedezcan o mueran" que le hacía sentir un poco nerviosa, y en el centro del salón una larga alfombra roja de la ceda más fina que se extendía desde el trono hasta la puerta. Era un salón hecho para presumir la riqueza y prosperidad de Britannia y estaba haciendo muy bien su trabajo.

Ella empezó a marchar sobre la alfombra roja hacia su padre, Sayoko-san se había quedado a un lado de la puerta es lo más cerca que pueden estar del emperador los caballeros de sus hijos.

El salón también estaba lleno de nobles y políticos, que aunque hacían una reverencia también se reían de ella. Nunally solo les sonrió amablemente y siguió su camino por la alfombra roja.

-Padre, es bueno verte- dijo con voz solemne y una breve inclinación.

-Creí que tú y tu hermano habían muerto en la guerra contra el Area 11- la voz del emperador fue potente y contundente.

-Y como todos las demás personas en este salón estaba equivocado, padre- Nunally ya no estaba inclinada si no que miraba directamente a los ojos de su padre, no tenían la calidez de lo que tenían su hermano cuando la miraba, eran fríos y calculadores.

Las otras personas en el salón habían empezado a susurrar, pero la ex emperatriz solamente los ignoro y se concentró en su padre.

-¿Oh? Te atreves a decir que el emperador se puede equivocar- el tono de voz de su Charles se hizo más frio.

-Todos nos equivocamos, padre- Nunally respondió al tono frio de su padre con una sonrisa amable.

En su tiempo como emperatriz ella tuvo que soportar a muchos líderes mundiales que querían que Britannia prácticamente pagara por cada cosa que salía mal en sus países. Esas personas siempre usaban el mismo tono que usaba su padre ahora pensando que como era joven la podrían intimidar pero ella siempre respondía con una sonrisa amable que hacía que esas personas se enfadaran más y en la política el que pierde el control de sus emociones primero es el que pierde.

-¿Pero no es eso en lo que Britannia es buena, en aprender de los errores y seguir evolucionando?- continúo Nunally, citando su propia creencia contra él.

-¿Entonces, porque estás aquí?- el emperador no había llamado a su hija por su nombre ni una sola vez, era una clara afirmación de que aún no la aceptaba- Si crees que aceptare a alguien débil como tu…-

Una risita interrumpió al emperador, y los nobles dejaron de susurrar y miraron a la chica en silla de ruedas en estado de shock, como se atrevía esta chica a interrumpir al emperador y más que eso a reírse de él.

-¿Débil? ¿Yo?- pregunto Nunally mientras que miraba al emperadora a la cara que tenía un tono más rojo- No padre, podre ser discapacitada pero no débil-

-¿Así que no eres débil?- pregunto el emperador tratando de controlar su temperamento y haciendo parecer la pregunta como una burla.

-Estuve en una zona de guerra mientras estaba ciega e invalida y aun así sobreviví- la voz de Nunally había empezado en un tono normal pero había comenzado a tomar fuerza- Sobreviví a una guerra donde muchos soldados de ambos bandos murieron, sobreviví por siete años sin la ayuda de Britannia, pude recuperar mi vista sin la ayuda de nadie, aun podre ser invalida pero no débil, padre-

Ella tampoco se había referido a su padre por el título de emperador o su majestad, siempre lo llamo padre dando a entender que para ella no era más que su padre y Charles sabia eso, no sabía como pero esta niña, no Nunally, era hábil en la política. Eran por cosas sutiles como estas que se podía definir a un político hábil de uno inepto.

-Puede que tengas razón o puedes que no- Charles aceptaría que ella tenía razón pero tampoco le diría que estaba equivocada, después de todo debía conservar su imagen como emperador en alto frente a los nobles y con un brillo de curiosidad en los ojos preguntó- ¿Por qué has vuelto?-

El gesto de su padre no pasó desapercibido para ella, las cosas iban de acuerdo al plan.

-No he vuelto por mí- comenzó Nunally- He vuelto porque ha llegado a mi conocimiento de algo que podría poner en peligro la estabilidad de las Áreas de Britannia-

El salón comenzó a volverse un poco más ruidoso a lo cual el emperador hizo un gesto con el que callo a todos.

Un problema de seguridad era algo que no podía discutir frente a los nobles, era una buena táctica para decirle que quería hablar a solas con él.

"Interesante" pensó Charles.

-La sesión termina- declaro el emperador- Nunally quédate-

Y con eso Charles acepto a Nunally como su hija.

El salón empezó a vaciarse poco a poco hasta que solo quedaron cuatro personas dentro. El emperador, el Knight of One Bismarck Waldstein, Nunally y Sayoko.

-¿Y ella es?- pregunto el emperador al mirar a Sayoko.

-Es mi caballero- respondió la princesa.

El emperador hizo una seña para que Bismarck revisara a Sayoko en busca de armas, Sayoko se dejó revisar sabiendo que Nunnally no quería que armar una escena delante del emperador.

Bismarck se sorprendió al ver la cantidad de armas que la Caballero de la princesa Nunnally escondía en su pequeño cuerpo. Cuchillos de todos los tamaños y formas, escondidos en los lugares más inesperados, él iba a continuar con el cateo si no fuera porque la princesa se aclaró la garganta para llamar la atención.

-Preferiría que no desnudara a mi Caballero delante del emperador- dijo con una voz divertida.

Bismarck no entendía de lo que hablaba pero al ver a Sayoko noto que faltaban varias prendas de su ropa de sirvienta. Al darse cuenta de que en su afán de buscar todas las armas había empezado a quitar piezas de ropa de la mujer Eleven él se volvió hacia el emperador esperando alguna instrucción.

-No dejes que haga algún movimiento sospechoso- dijo simplemente mientras él se colocó a un lado de la Caballero de la princesa- ¿Alguna razón en específico de porque su caballero esa vestida con armas?-

Sayoko comenzó a vestirse de nuevo las prendas que Bismarck le había quitado, pero los cuchillos quedaron en la alfombra en una pequeño montículo, no es que a ella le preocupara estar desarmada Sayoko de por si era un arma viviente, ella no necesita ningún cuchillo para poder neutralizar a cualquiera que quiera hacerle daño a su princesa.

-¿Alguna razón en específico por la cual el Knight of One es el soldado más poderoso del imperio?- pregunto la princesa de vuelta. La respuesta era fácil Sayoko iba armada porque necesita representar el poder de Nunnally mientras que el Knight of One representaba el poder del imperio por lo cual también representaban el poder del emperador.

-Entonces, ¿Cuál es ese algo que podría colocar a Britannia en peligro?- pregunto el emperador.

-Los dos sabemos que es eso, padre- la princesa aún se negaba a llamarlo emperador- La falta de acción del emperador ha acabado en que los nobles piensan que pueden hacer lo que ellos quieran en el imperio-

Bismarck se tensó al oír a la princesa, lo que ella estaba diciendo era que el emperador no está haciendo su trabajo y eso es un grave insulto, lo peor de todo es que lo está diciendo a la cara del emperador.

-¿Es eso asi?- pregunto Charles divertido.

-Su falta de interés en este mundo hará que su caída sea más pronto de lo que piensa, padre- respondió Nunnally con una sonrisa.

Charles se dio cuenta de que Nunnally sabía algo sobre la espada de Akasha, no sabía lo que era pero no se arriesgaría tampoco, antes de que el pudiera dar la orden a Bismarck para arrestarla o que el propio Bismarck pudiera tomar alguna acción contra la princesa el ojo derecho de Nunnally había cambiado de forma y color.

El poder de los reyes, Geass.

Todos los pensamientos que el emperador tenía en contra de Nunnally desaparecieron y en cambio nació una gran necesidad de seguirla y obedecerla.

Lealtad, eso es lo que era el geass de Nunnally.

Con solo mirar a los ojos de una persona y activar su geass este forzaba una lealtad absoluta de dicha persona hacia Nunnally. No era tan fuerte como la obediencia absoluta de su hermano pero al menos se la lealtad que el geass de Nunnally imponía sobre la persona no se desvanecía después de la primera orden.

A diferencia de la obediencia absoluta de Lelouch la lealtad no hace que las personas obedezcan ciegamente a Nunnally, si no que hace que esas personas actúen por el bien de ella aun si Nunnally no le da órdenes.

Después de la audiencia con el emperador Nunnally y Sayoko fueron llevadas a la Villa Aries a esperar para dar su primer discurso como princesa. Desde la Villa Aries le dijo a su padre que mantuviera en secreto de VV y Anya que ella conocía sobre el plan de matar a Dios, también le pidió que le diera la posición de Virrey en el área 18. Nunnally necesitaba hacer una buena imagen pública para poder avanzar en la real politic de Britannia.

Las sugerencias, ordenes, dadas a su padre fueron que tratara de erradicar la corrupción en el senado y las altas esferas militares y de los nobles sin ser demasiado contundente al respecto, no necesitaba una rebelión de nobles ahora mismo, con que solo unos cuantos nobles sean llevados a un juicio por atentar contra el imperio y colocados en una prisión por unos años estaba bien, no necesitaba que los nobles pensaran que el emperador estaba en una cacería de bruja contra ellos.

Aunque en el lado militar era más fácil ya que cualquier tipo de corrupción en el ejército conllevaba a un asunto de seguridad nacional y era condenada con la muerte o trabajo en primera línea, que era básicamente lo mismo.

El sonido de alguien tocando la puerta del balcón una sirvienta entro después de que ella le dio permiso.

-Nunnally-sama tiene una visita- Nunnally ya esperaba, pero se preguntaba cuál de sus hermanos la visitaría primero- Es el príncipe Schneizel-

-Que pase- respondió rápidamente la princesa.

La puerta se cerró y Sayoko se levantó de su silla y se colocó detrás de Nunnally. Aunque a la princesa no le gustaba que la trataran como alguien superior a los demás deben guardar las apariencias frente a otras personas más cuando esa otra persona es Schneizel, él era tan inteligente como Lelouch, tenía la apariencia y el cerebro necesario para hacer que las personas hagan lo que él quiera tanto así que fue la piedra en el zapato de Lelouch antes del Zero Requiem.

Pero a pesar de todo eso Nunnally recordó como Schneizel de su vida anterior amó a su familia, él los amó tanto que con su trabajo de primer ministro trata de resolver los problemas que Britannia tiene contra otros países por la vía diplomática. Fue el propio Lelouch que hizo que Schneizel dejara de importarle su familia.

Schneizel fue muy golpeado cuando se enteró de que su padre había exiliado a Lelouch y a Nunnally, él hizo todo lo posible para poder ayudarlos pero fracaso, al enterarse de que habían muerto durante la invasión a Japón Schneizel juro que no dejaría que ningún otro de sus hermanos correría con la suerte de morir antes de tiempo. Pero el destino parecía estar riéndose de él, fue Schneizel el que recomendó a Clovis frente al emperador para que fuera Virrey en el área 11 y gracias a eso Clovis fue asesinado por Zero. Ayudó a Euphemia a creas la Zona Administrativa de Japón con la idea que ya muchos de sus hermanos habían muerto en la isla gracias a la guerra y el terrorismo con esta zona administrativa tal vez Euphemia podría vivir seguro pero se equivocó al ver la masacre que la misma Euphemia había causado.

Al enterare de que habían encontrado a Nunnally fue Schneizel el que impidió que el emperador arreglara un matrimonio para ella. Schneizel cuido y enseño a Nunnally en el arte de como leer a las personas y como mostrar sus sentimientos solo a personas que ella quería que los vieran.

Cuando Schneizel se enteró que fue Lelouch el que había asesinado a Clovis y a Euphemia no soporto la presión, como era posible que su hermano hubiera asesinado a sangre fría a dos de sus hermanos más cercanos. Fue en ese momento que Schneizel empezó a querer el poder para poder proteger lo que quedaba de su familia aunque sea de ellos mismos y esto derivo en la guerra anterior al Zero Requiem. Aunque por fuera Schneizel se veía bien por dentro ya había perdido la razón, ya que fue el mismo que el mato a la mayoría de su familia al lanzar el FLEIJA en Pendragon, pensaba que Lelouch ya los había corrompido y que tratarían de matar a Cornelia y Nunnally que era la única familia que él consideraba en ese momento.

Todo esto fue dicho a Nunnally por el propio Schneizel al hacer que Zero le preguntara porque había hecho todo lo que hizo y fue gracias al geass de Lelouch que Nunnally pudo entender lo mucho que sufrió su hermano mayor con todo lo que Zero había hecho.

Ella amaba a Lelouch pero eso no significaba que iba a dejar que lastimara a sus otros hermanos, ella evitaría que Euphemia muriera, aunque no pudo evitar que Lelouch matara a Clovis.

Nunnally tomo la mano de Sayoko con la cual ella apretó para dar a entender que estaba con ella y la apoyaba, luego le dio una sonrisa antes de que la puerta se abriera de nuevo.

Schneizel entro al balcón vestido con la ropa más fina que Britannia podía ofrecer, ser el primer ministro del imperio más poderoso de la historia conlleva a que tengas que vestirte a la altura de tu cargo, Nunnally nunca había entendido porque las chicas se derretían ante la sonrisa de Schneizel pero ahora con una mente adulta podía entenderlo, ella tenía que admitir que su hermano Schneizel era muy apuesto, sus rasgos afilados, sus ojos astutos, su cabello dorado bien cuidado y, a diferencia de Lelouch, un cuerpo tonificado. En resumen su hermano mayor era uno de los hombres más apuesto que había visto en sus dos vidas, aunque su corazón siempre estará solo para Lelouch.

-Estoy tan feliz de verte de nuevo Nunnally- dijo Schneizel mientras veía a Nunnaly a los ojos.

-Yo también me alegro de poder decir lo mismo- dijo la princesa bromeando sobre su anterior ceguera, pero al ver que Schneizel no se acercó más a ella, Nunnally abrió los brazos como una niña pequeña y pregunto con una voz infantil- ¿No el darás un abrazo a tu hermana más linda?-

Schneizel mostro sorpresa a la petición de Nunnally ella siempre guardaba esos afectos solo para Lelocuh pero sin hacerla esperar más se arrodillo frente a su hermana y la envolvió en un abrazo, en un principio era un abrazo ligero pero poco a poco fue apretando con más fuerza a su hermana como si ella fuera a desvanecerse si la soltaba.

-No voy a ir a ninguna parte- susurro Nunnally al oído de su hermano, mientras frotaba su espalda.

Schneizel se rio y espero un poco para poder hablar, no confiaba que su voz sonara con la misma confianza de siempre en este mismo momento. Después de unos minutos pudo recuperar la compostura y dejo ir a su hermana.

-¿Mi hermana más linda?- pregunto el segundo príncipe en tono de broma.

-Lelouch me lo dijo- respondió la princesa- Él nunca me mentiría por eso debe ser verdad-

La certeza con al que Nunnally hablo fue como si la palabra de Lelouch fuera como un mandato escrito en piedra.

-Lelouch se puede equivocar- dijo Schneizel mientras se sentaba a un lado de su hermana.

-Tal vez, pero no en este caso- respondió Nunnally con total confianza, pero luego miro con ojos de cachorro golpeado a su hermano y pregunto- ¿No soy la más linda?-

Schneizel se rio mientras tomaba la mano derecha de su hermana y la besaba.

-La más linda del imperio- dijo con la voz que siempre usa para encantar a las mujeres, Nunnally se sonrojo un poco, no pueden culparla su hermano Schneizel era uno de los hombres más apuesto que había visto, pero no dejo que su hermano llevara el ritmo.

-¿Así que solo del imperio?- pregunto ella fingiendo un tono de decepción.

Y con eso por primera vez en mucho tiempo Schneizel no sabía que decirle a una chica, luego vio el brillo de diversión en los ojos de su hermana pequeña, la más linda, y los dos empezaron a reír.

Tomaron un tiempo para ponerse al día, Schneizel le conto como había sido su vida después de que ellos habían ido a Japón, como se convirtió en primer ministro y como él, Cornelia y Clovis habían hecho todo lo posible para sacarlos del país cuando Britannia había invadido.

Nunnally le conto como había sido su vida en Japon, de una gran amiga que había hecho y como había sobrevivido a la guerra gracias a Lelouch y Suzaku, también le conto como había sido su vida en la academia Ashford. Schneizel fue el primero al que Nunnally le dijo que Lelouch estaba vivo pero que el aún no estaba listo para regresar y que lo haría cuando pensara que era correcto y Schneizel sabiendo que era un tema delicado para Nunnally decidió no ahondar mucho en el asunto.

Pasaron unas cuantas horas y el sol ya se estaba escondiendo en la Villa Aries, ya era hora de que Schneizel regresara a sus deberes de primer ministro, aunque se sorprendió al ver que Nunnally manejaba muy bien temas políticos y se encontró disfrutando de la conversación con ella. Habían hablado de la situación del imperio y como mejorarlo, se sorprendió al ver que Nunnally no descartaba la acción militar como posible solución, al preguntarle por ello su hermana simplemente respondió.

-Algunas veces las personas no quieren escuchar la voz de la razón y para evitar que sacrifiquen a todas las personas bajo su mando, entonces hay que actuar rápido para que las bajas y los daños sean mínimos y menos duraderos- Era un análisis frio y calculado de una de las personas más inocentes y amables que Schneizel había conocido.

Nunnally se sentía mal por lo que iba hacer pero era la opción más segura que ella tenía.

-Hermano Schneizel- llamó la princesa antes de que su hermano se fuera, él se volvió hacia ella y ella lo miro a los ojos- Te quiero-

Schneizel se detuvo por un momento antes de poder responder, en su familia eran pocos lo que mostraban afecto y los momentos en que lo hacían eran muy raros, siendo Euphemia la que más mostraba su cariño por sus hermanos.

-Yo también te quiero Nunnally- respondió Schneizel con una sonrisa, se dio la vuelta y salió del balcón después había dejado que se acumulara mucho trabajo para poder visitar por tanto tiempo su hermana perdida.

Nadie excepto Sayoko se dio cuenta que el ojo derecho de Nunnally había cambiado al decir las últimas palabras.

0-0-0

Al día siguiente a su discurso Nunnally se despertó en una cama extremadamente grande, con sabanas de ceda color purpura suave y abrazando a una Sayoko vestida con un camisón blanco que le llegaba a las rodillas.

La princesa sonrió al ver a su fiel Caballero ninja dormida a su lado, la princesa se había sentido muy solitaria en esta enorme cama, ya que estaba acostumbrada a la cama más pequeña en la academia Ashford, en la tercera noche ella después de llegar a la Villa Aries le había pedido a Sayoko que durmiera con ella, como era de esperar Sayoko se había negado alegando que no sería propio para su princesa dormir en la misma cama que su Caballero. Sayoko saco muchos puntos lógicos de porque no deberían dormir juntas tales como que las criadas podrían malinterpretarlo, o porque ella era una Eleven y muchas otras cosas. Nunnally escuchó cada una de las objeciones de Sayoko y todas eran lógicas y así lógicamente la princesa ordeno a su caballero que durmiera con ella de ahora en adelante y frente a una orden directa Sayoko solo pudo obedecer.

Podría parecer que Nunnally se había convertido en una niña mimada y era exactamente lo que pasaba, en su vida pasada Nunnally no quería ser una carga para nadie así que por eso guardaba para sí muchas cosas que quería hacer pero en esta nueva vida ella decidió dar rienda suelta a todos esos deseos y peticiones que no hizo en su otra vida. Ella bromearía con Lelouch, dormiría con Sayoko hablaría de chicos con Milly, hablaría de moda con Euphy, hablaría de cosas militares con Cornelia, hablaría de política con Schneizel y todo lo que quisiera hacer, ella viviría esta vida lo más que pudiera y en el proceso traería paz al mundo, podría sonar arrogante pero que puedes esperar de la emperatriz del imperio más grande de la historia de la humanidad y que mantuvo en paz al mundo durante los 72 años que gobernó y eso no fue fácil, las personas empiezan guerras por las razones más estúpidas imaginables fue todo un reto para Nunnally algunas veces uso la política, otras veces uso el poder disuasivo del ejército de Britannia pero al final el resultado fue el mismo paz en el mundo y ella estaba orgullosa de su logro.

Nunnally miro el reloj que marcaba las 5:30 am y entonces se volvió a Sayoko.

-Despierta mi fiel caballero- le susurró al oído.

Por alguna razón Nunnally había encontrado divertido hacer que su caballero se sonrojara, tal vez sea porque en vida anterior no había visto la cara sonrojada de Sayoko pero ahora era como si no podía pasar un día sin verla.

Sayoko se despertó lentamente y al ver la cara de su princesa tan cerca de la suya tanto así que podía sentir la respiración en su nariz se sorprendió.

-Buenos días, Sayoko- dijo Nunnally mientras le daba un pequeño beso en la nariz y eso fue lo que necesitaba para ver la cara sonrojada de la ninja que tanto buscaba últimamente.

Nunnally sonrió y se alejó de la petrificada ninja.

-No debería hacer eso, Nunnally-sama- suspiro Sayoko- Los empleados de la Villa podrían confundir nuestra relación-

-¿Qué pasa si yo quiero que la confundan?- pregunto la princesa aun sonriendo, la princesa sabía que Sayoko le estaba ocultando algo y necesitaba que su caballero se lo dijera-Eres mi mejor amiga Sayoko no me importaría si…-

-¡Pero a mí sí!- y esto era lo que estaba esperando Nunnally, la princesa sabia gracias a su vida anterior que Sayoko era lesbiana.

Había sido difícil para la maid, ya que en su clan son muy estrictos con la orientación sexual de sus miembros, Sayoko por miedo había ocultado su orientación sexual a todos inclusos le tomo muchos años después del Zero Requiem decírselo a Nunnally.

Sayoko a pesar de su orientación sexual si había amado a un hombre, fue uno que ella admiro mucho pero que nunca le había dicho sus sentimientos, imaginar la sorpresa de Nunnally que el único hombre al que había amado Sayoko era Lelouch y eso fue porque paso mucho tiempo con él, él la trato con respeto cuando la gente de Britannia trataban a los Eleven como basura, el acepto sus consejos y la trato como un igual y después Lelouch hizo lo imposible de poder unir a un Japón fracturado y derrotado y darle orgullo de nuevo, algo que nadie pensaba que era posible. Y con los cambios que Nunnally ha hecho hasta ahora parece imposible que Sayoko desarrolle esos sentimientos por su hermano y es por eso que quería que ella fuera totalmente honesta cuando hablaran, a Nunnally no le importaría hablar de chicas con su caballero.

Y es por eso que Nunnally no quería que Sayoko le ocultara lo que ella sentía y fue por eso que forzó esta situación. Ella amaba a Sayoko y aunque sabía que los tiempos que venían serían muy difíciles para las dos al menos se tendrían una a la otra para poder hablar y la princesa no quería que hubiera ningún tipo de obstáculo que impidiera a su caballero hablar de lo que fuera con ella.

-Lo siento- se reprendió rápidamente Sayoko al darse cuenta que le había gritado a Nunnally bajo la mirada y empezó a balbucear- Yo no sé qué me paso, me discul…-

Sayoko se detuvo al sentir una suave mano en su mejilla que la obligo a encontrarse con la mirada de su princesa, ella no veía ningún rastro de furia o asco en ella solo veía la calidez y amor con la que siempre la miraba.

-No me importa lo que piensen los demás Sayoko- dijo la princesa suavemente mientras abrazaba a su caballero- Solo me importa lo que pienses tú y Lelouch-

Después de un momento se separaron y mientras se miraban lágrimas empezaron a brotar de los ojos de Sayoko.

-Yo… Yo soy lesbiana- dijo Sayoko con una voz débil.

-Lo sé- respondió Nunnally- Y no me importa mientras que seas la misma Sayoko-san que conozco-

Sayoko enterró la cara en el pecho de Nunnally mientras lloraba, Nunnally era la primera persona en su vida a la cual Sayoko confesaba su secreto, la ninja esperaba que la princesa se enfureciera o que la viera con asco, como había visto que pasaba en Japon, pero en vez de eso la acepto. Su princesa era la primera persona que la aceptaba tal como era y ella estaba muy feliz por eso.

Nunnally acariciaba la espalda de Sayoko mientras la mujer diez años mayor, físicamente, lloraba en su pecho. Increíblemente Britannia era más tolerante con las personas homosexuales que la mayoría de países, ya que en Britannia lo más importante es la fuerza no importa tu orientación sexual mientras que seas fuerte nadie te cuestionara, Nunnally sabia por lo que le había dicho Sayoko en el futuro que Japón era un país muy tradicionalista, incluso después de que volvió a ser libre después del Zero Requiem, las parejas homosexuales no eran bien vistas en Japón, fue por eso que al igual que en ese entonces esto era un alivio para Sayoko.

Después de que unos minutos Sayoko se calmó y dejo ir a la princesa.

-¿Te sientes mejor?- pregunto Nunnally con un poco de preocupación.

-Mucho mejor- dijo Sayoko mientras se limpiaba los resto de lágrimas de los ojos.

Después callo un silencio incomodo en la habitación, Sayoko sentía vergüenza de su comportamiento, ella siempre había tratado de mantener sus emociones bajo control pero Nunnally poco a poco había hecho que las expresara, no solo con lo que estaba pasando ahora, si no las pequeñas bromas que le hacía, la princesa siempre encontraba una forma de hacerla sonrojar y aunque la caballero no lo admitirá le gustaba esas pequeños momentos con su princesa.

-Estoy feliz que me lo dijeras, Sayoko- dijo Nunnally tratando de romper el silencio.

Sayoko miro a su princesa desde hace un tiempo Nunnally había empezado a cambiar, desde que abrió los ojos para ser más precisos, ahora era más bromista, decía las cosas que quería y hacia las cosas que quería, era un gran cambio de la chica tranquila que no quería ser una carga para nadie, a Sayoko le gustaba más como es ahora.

-Eres mi mejor amiga, Sayoko- dijo la princesa mirando a los ojos de la maid para enfatizar lo importante que era eso- Nunca le mentiré a mi mejor amiga y como eres mi mejor amiga estoy aquí para ayudarte en todo lo que pueda, por eso quiero que cuando estemos nosotras dos dejemos las formalidades y solo seamos dos chicas hablando-

-Gracias, Nunnally- eso significaba mucho para Sayoko, tener alguien con quien hablar sin tener que preocuparse por decir algo indebido.

-Además no me importaría hablar de chicas contigo- Sayoko noto que un brillo divertido había aparecido en los ojos de su princesa, ninja entrenada desde su niñez para soportar cualquier cosa que el mundo podía lanzarle trago.

-No, no es necesario- trato de dejar el tema pero su princesa parecía tener otros planes.

-No es molestia- respondió Nunnally con una sonrisa traviesa- Haz notado que el pecho de Shirley creció mas este mes que pasó-

-¡Princesa!-Sayoko reprendió mientras oía la risa de Nunnally.

-Me gustaría estar en cama todo el día pero tenemos medio mundo que recorrer para llegar al Area 18- Dijo Nunnally con un suspiro.

Sayoko se levantó de la cama y empezó a vestirse con su tradicional traje de maid y su expresión cambio de sonrojada a una profesional, Nunnally en su mente la llamaba Sayoko modo Maid. Cargando a Nunnally estilo novia la llevo al baño y la ayudo a asearse y bañarse, era un ritual al cual las dos ya estaban acostumbradas. Después del baño la caballero ayudo a la princesa a vestirse con un vestido color azul celeste sin mangas, un poco acampanado en la parte inferior y con detalles blancos en la parte inferior del vestido que parecía como si estuviera parada encima de nubes, el vestido venia también con un pequeño suéter con manga a tres cuartos de color blanco. No era tan ostentoso como el vestido que había usado en el discurso del día anterior pero el día anterior era especial mientras que hoy solo duraría doce horas sentada en un avión para poder llegar al Área 18.

Después de la rutina de la mañana ya eran las 7 am y era hora del desayuno Sayoko supervisaba personalmente a las personas en la cocina, mientras que Nunnally esperaba en el comedor, lo cual no hacía muy felices a los Chefs de Britannia que no les gustaba tener a un Numero en sus territorio mandando pero como insultar al caballero de una princesa era un delito era mejor para ellos mantener la boca cerrada además luego de cada desayuno ella iba a la cocina y les deba las gracias personalmente por la comida no se podían quejar no muchas personas tienen el privilegio de hablar con la realeza además que Nunnally agradeciera personalmente su cocina hacia que su curriculum fuera más atractivo para futuros trabajos.

La princesa y la caballero siempre se sentaban juntas en cada comida, Nunnally había invitado a las otras personas del personal a unirse pero ellos habían rechazado, y este desayuno no fue la excepción y mientras charlaban alegremente Nunnally escucho unas voces que se acercaban, una de ellas la de una maid tratando de detener a la persona que quería irrumpir en el comedor y la otra no se oía muy feliz de eso. Sayoko se tensó y llevo su mano hacia su muslo, donde tenía el cuchillo más accesible.

La puerta se abrió de golpe y varias personas entraron al comedor mientras que Sayoko ya estaba frente a Nunnally para protegerla de cualquier peligro.

-Lo siento, su alteza- dijo la maid que entro con las otras personas mientras se inclinaba frente a ella- No importa lo que decía, los invitados no estaban dispuestos a esperar para verla-

Nunnally se dio cuenta de que los "Invitados" no eran nada menos que sus hermanas Euphemia y Cornelia y su amigo Suzaku.

-No hay problema- dijo suavemente la princesa mientras tocaba el brazo de su caballero como señal de que no eran hostiles- Puedes retirarte-

Después de que la maid cerró la puerta detrás de ella hubo un silencio y luego un borrón color rosa casi hizo que Nunnally cayera de su silla.

-También es bueno verte Euphi- dijo Nunnally mientras abrazaba a su hermana.

-¿De verdad eres Nunnally?- la voz de Euphi parecía a punto de romperse.

Nunnally solo la abrazo más fuerte para confirmar.

-Es bueno verte de nuevo, Nunnally- la voz de Cornelia vino detrás de ella mientras sentía que colocaba su mano es su hombro.

-Ahora puedo decir lo mismo- respondió Nunnally haciendo que le segunda princesa del Imperio riera, al parecer esa broma siempre ayudaba aligerar el ambiente.

-¿Suzaku?- Nunnally estaba realmente confundida al ver a Suzaku en Pendragon, teniendo en cuenta que ahora mismo era solo un teniente y no el cabellero de Euphi, también estaba el hecho que Cornelia en estas fecha despreciaba a los Britanianos Honorarios.

-Hola Nunnally- dijo Suzaku con nerviosismo.

-¡Teniente, más respeto esta en frente a una princesa de Britannia!- reprendió inmediatamente Cornelia, la posición de Suzaku se tensó e hizo un saludo militar.

-Me disculpo por mi descortesía-

-No te preocupes por eso- dijo Nunnally- Después de todo eres mi amigo-

-Así que estaba diciendo la verdad- murmuro Cornelia la chica en silla de ruedas pudo oírla.

Después de que las emociones de Euphemia se calmaron todos tomaron, Cornelia protesto al ver que Nunnally invitaba a Suzaku a sentarse en la misma mesa y que Sayoko ya estaba sentada a la derecha de su hermana. Cornelia explico que había traído a Suzaku al enterarse que él sabía que Nunnally y Lelouch seguían vivos y quería saber porque no lo había reportado y Nunnally tuvo que decirle que le había pedido a Suzaku que no dijera nada sobre ella y su hermano. Cuando Euphemia pregunto sobre Lelouch la expresión de Nunnally se entristeció y dijo que su hermano tenía algunas cosas importantes que hacer y que por eso no había vuelto con ella. A Suzaku le parecio raro que hubiera algo más importante para Lelouch que su hermana pero mantuvo sus dudas para sí mismo mientras que Euphemia fue más vocal al respecto.

-¿Más importante que tú?- pregunto inocentemente.

-Al parecer- respondió Nunnally con una sonrisa triste, aun le dolía que su hermano hubiera elegido su venganza sobre ella.

La conversación se cambió de tema después de eso las tres hermanas se pusieron al día, Euphemia contando como fue la vida después de que ellos se fueron a Japón y lo triste que había estado cuando se enteró de su supuesta muerte, Cornelia dijo que trato de ser la mejor comandante que Britannia podría necesitar para honrar la memoria de su madre y Nunnally conto como fue su vida cuando estaban con la familia de Suzaku en esta parte el chico japonés intervino de vez en cuando para agregar algunos detalle que Nunnally paso por alto gracias a su ceguera, la princesa salto el tema de su vida durante la guerra y paso directo a cómo fue su vida en la Academia Ashford.

-Así que esa Eleven te ha estado cuidando- dijo Cornelia con voz indiferente.

A Sayoko no le pareció importarle la forma en que la segunda princesa se había referido pero a Nunnally no le gustó nada, Sayoko era su mejor amiga y su caballero y necesitaba el respeto que eso ameritaba.

-Sí, Sayoko me ha ayudado mucho- dijo Nunnally su voz perdió el toque cálido que tenía antes, ella no permitiría que nadie insultara a sus amigos.

-Solo cumplía con mi trabajo, su alteza- dijo respetuosamente la maid.

-Te doy las gracias por eso- dijo Cornelia- Pero creo que ahora podemos encontrar a una persona más capacitada para ayudar a nuestra hermana-

La ira se incendió en el pecho de Nunnally pero gracias a las enseñanzas de su hermano Schneizel no dejo que saliera a flote, Cornelia estaba tratando de deshacerse de Sayoko justo frente a ella.

-No creo que exista una mejor persona más "capacitada" para ayudarme Cornelia- Nunnally había dejado de sonreír y su rostro no mostraba ninguna emoción.

Suzaku y Euphemia habían notado este cambio en la chica pero al parecer Cornelia había decidido ignorarlo.

-Hay personas más capacitadas que una Eleven, Nunnally- dijo la segunda princesa haciendo un gesto con la mano- Hay miles de maids que pueden hacer mejor el mismo trabajo-

-No creo que encuentres una maid que pueda infiltrarse en una base de Britannia robar un avión y pilotarlo hasta la Madre Patria y aterrizarlo sin ser notada por las autoridades- respondió Nunnally solo para ver una expresión de sorpresa en la cara de Cornelia que solo duro un segundo.

Nunnally no estaba mintiendo, ella había ordenado a Sayoko hacer exactamente eso, no era como que una princesa supuestamente muerta podía tomar un vuelo hacia la capital de Britannia sin generar preguntas, la habrían detenido incluso antes de salir de Area 11 fue por eso que el robo fue hecho pero había otra punto que Nunnally quería resaltar con ese robo y fue la incompetencia actual de Britannia y por extensión de Cornelia que era la que estaba a cargo del Area 11 en ese momento.

-Asi que fuiste tu- gruño Cornelia tratando de contener su rabia.

-Mi caballero es muy competente-respondió Nunnally haciendo que las otras personas en la habitación la miraran con sorpresa- Aun no lo he anunciado porque Padre me pidió que no lo hiciera pero Sayoko es mi Caballero.

-Nunnally no puedes simplemente….- Cornelia trato de razonar con su hermana pequeña pero esta la interrumpio.

-Si puedo, Cornelia- respondió fríamente la princesa más joven- Sayoko me ha estado cuidando por años, confió en ella con mi vida, y si padre no ha denegado a mi caballero que derecho tienes tú de hacerlo Cornelia-

La habitación cayó en un pesado silencio, Cornelia y Nunnally se miraban a los ojos si prestar atención a nada más mientras que Suzaku parecía querer estar en medio del campo de batalla a ver a Nunnally enfadada y Euphemia parecía querer decir algo para calmar a sus hermanas.

-No quiero pelear contigo- suspiro Nunnally mientras que bajaba la mirada- Se supone que esta sería una feliz reunión con mis hermanas-

-Siento insultar a tu caballero- Cornelia tampoco quería que esta reunión fuera de este modo se supone que se reencontraría con su dulce hermana pequeña pero ver a esa Eleven a su lado hizo que perdiera el control sobre ella misma- Yo solo no quiero perderte de nuevo, no como a Clovis-

-No desapareceré de nuevo- dijo Nunnally con una radiante sonrisa.

Cornelia rodeo la mesa para darle un fuerte abrazo a su hermana el cual ella regreso.

Un toque en la puerta les hizo volver a la realidad.

-Siento interrumpir Su alteza pero se le va hacer tarde para su vuelo al Area 18- dijo el mayordomo en jefe de la Villa Aries, él y sus subordinados más allegados eran los únicos que tenían el permiso de tratar con la familia real cuando visitaban la Villa.

-Es triste que ya te tengas que ir- dijo Euphi mientras se acercaba a Nunnally.

-Estaremos en contacto- Nunnally hizo una señal y Sayoko les entrego a los tres una tarjeta con un solo número de teléfono y nada más- Es mi numero personal, si pudieran darme los suyos los llamare todos los días-

Cornelia le dio su número, mientras que Euphemia tomo directamente el teléfono de la mano de Sayoko y escribió su número y lo guardo con el nombre de "Euphi tu hermana favorita", Nunnally solo pudo reír, Suzaku le dio su número también aunque Cornelia argumento de que no debería tener contactos con elementos militares de tan bajo rango a lo que Nunnally respondió.

-Yo creo que el llegara alto- dijo Nunnally enigmáticamente- Después de todo en el piloto de Knightmare con ratio de sincronización más alta de todo el Area 11-

Después de eso Nunnally y Sayoko se despidieron ya que se les hacía tarde para su vuelo.

-Pensé que dijiste que no le habías dicho que pilotabas el Lancelot- pregunto Euphi.

-No lo hice- respondió Suzaku aturdido de como Nunnally se había enterado que su ratio era el más alto de Area 11, incluso superando a los hombres bajo el mando directo de Cornelia, Lloyd se había encargado de sellar esa información en particular para que ninguna otra unidad pudiera "tomarlo prestado".

Notas del autor: Perdon por tardar tanto en actualizar.

En cuanto al capitulo la verdad es que este capitulo llegaría hasta que Nunnally ya en el área 18 pero por alguna razón se fue alargando mas y mas hasta que meti cosas que no estaban en el plan original del capitulo pero que me parecio necesario meter, por ejemplo la reunión entre Cornelia, Euphi, Suzaku y Nunnally. Pense en hacerla ya en el Area 18 pero me di cuenta que era mejor hacerla ante de eso.

Espero que les guste, sé que no avanza mucho con la historia pero creo que es un capitulo necesario. Dejen un comentario, se aceptan críticas y si es sobre gramática estoy trabajando en ello.