Capítulo 5

Cevdet se encontró con Yakup en el lugar acostumbrado. El Capitán intentó calmarlo y le prometió que investigaría quién tenía a Azize y por qué. Ambos sabían que no podía tratarse de Tevfik, porque estaba muerto y no había nadie que todavía le guardara algún tipo de lealtad como para tomarse tal revancha…

¿Y si aquel hombre del ejército que la había torturado, la había encontrado? No, eso era imposible porque Azize casi no se había movido de su casa esos días…

No había muchas más opciones, sobre todo porque los enemigos de Cevdet o no vivían para contarlo, o no lo conocían directamente.

Yakup se apresuró a hacer su trabajo y entonces descubrió lo que ya temía. Quien se había llevado a Azize, sin saber que era la esposa de Cevdet, para recuperarla en su aldea y con la secreta esperanza de que ella lo aceptara y se casara con él, era Dağıstanlı.

Cevdet estaba desesperado cuando volvió a encontrarse con el capitán y le contó lo que había averiguado.

-Coronel… quiero que entienda que él no sabe quién es la señora Azize… él la conoce como Ayse, y como ella vivió un tiempo allí, se ganó su confianza…

-No me importa nada de eso, no puede llevársela así como así… iré a buscarla y si ese hombre se interpone en mi camino lo mataré…

-Señor… Coronel… no crea que no lo entiendo… no creo que él quiera hacerle daño… mi hombre de confianza habla de una profunda admiración de él hacia ella… incluso mencionó la palabra amor…

-¿Amor dices? Se la llevó a la fuerza… no voy a permitir que Azize esté nunca más en peligro… ¿entiendes? Ahora vamos…- dijo Cevdet con resolución y Yakup lo siguió de cerca.


Mientras tanto, Azize era llevada ante la presencia de Dağıstanlı. Ella lo miró con algo de rencor cuando la hicieron sentar frente a él y él se incllinó un poco y le acercó un pañuelo para que se limpiara el labio, que le sangraba un poco…

-Señora Ayse, disculpe la rudeza de mis hombres, no entendieron que lo que yo quería era que usted volviera, no que la trajeran a la fuerza…

-Señor… sus hombres deberían estar al tanto de cómo tratar a las mujeres, acepto sus disculpas y lo escucho, ¿para qué quería verme?- Azize le habló con algo de frialdad, odiaba que él le hubiese hecho eso, sabiendo que quizá Cevdet se había asustado al no verla.

-Lo primero que quiero preguntarle es por qué se ha ido…

-Supuse que estaba al tanto de que me reencontré con mi familia…

-No, no… pero me alegra…- dijo con alegría algo fingida- lo más importante ahora es que usted se comprometió a liderar la unidad del ejército de mujeres de la aldea, ellas la están esperando…

-Lo sé y lo entiendo… pero lamentablemente no puedo cumplir con esa misión…

-Señora Ayse…

-Mi nombre es Azize, señor…

-Azize… supongo que habrá tenido motivos para no decirme su nombre verdadero…

-En su momento los tuve, por supuesto, mi intención nunca fue engañarlo… estoy muy agradecida de que me haya salvado la vida y que haya confiado en mí para liderar el ejército de las mujeres…

-Usted se ha ganado eso, señora… ¿entonces? ¿acaso sus obligaciones le impiden estar a mi lado cumpliendo su promesa?

-Lamentablemente… me debo a mi familia… mi madre y mis hijas me necesitan…

-¿Hay un esposo esperándola, Azize?

-Señor…

-Por favor, Azize… dígame que todavía tengo alguna esperanza de que usted elija compartir su vida conmigo…

-Señor… usted supo desde el principio que mi corazón estaba lejos…

-Pero usted nunca me dijo si hay un esposo o solo se trata de su familia…

-Por supuesto que hay un esposo… hemos pasado por infinidad de problemas juntos y sin embargo siempre pudimos salir adelante gracias a nuestro amor… yo… señor… lamento que usted se haya hecho ilusiones pero si me permite darle un consejo, podría decirle que hay una persona que daría su vida por estar a su lado siempre…

-Seguramente no es la persona que espero…- dijo con tristeza Dağıstanlı.

-Quizá no se dio cuenta aún, pero ella lo ama… y créame, espera por usted a que la tenga en cuenta…

-¿Quién es ella?

-Seher…

-¿Seher dice?- Dağıstanlı se quedó mirándola pensativo y en ese momento, la puerta se abrió de golpe y Cevdet irrumpió.

-Cevdet…- jadeó Azize mirándolo con algo de emoción y también temor, creyendo que él cometería algún acto innecesario.

-¿Estás bien?- le preguntó y cuando ella asintió, se dirigió a Dağıstanlı, que lo miró con recelo, como si se preguntara por qué tenía que interrumpir esa conversacion que él consideraba tan importante.

-¿Coronel Cevdet? ¿por qué irrumpe aquí, de esta forma? La señora Azize y yo estábamos teniendo una conversación…

-La señora Azize desapareció de su casa en circunstancias poco claras…

-Le pedí disculpas a ella por la forma en que fue traída ante mi presencia…

-Dağıstanlı, el problema es que usted no me pidió disculpas ni autorización a mí para llevársela…

-¿Por qué debería hacerlo?

-Porque la señora Azize…- dijo y la miró- es mi esposa…

Dağıstanlı los miró a ambos con algo de sorpresa y Azize asintió y bajó la mirada.

-No lo sabía… creo que le debo una disculpa, coronel…

-De más está decirle que no quiero que esto vuelva a repetirse… me asusté creyendo que algo malo le había sucedido, luego de tanto tiempo de estar separados…

-Cevdet…- intentó suavizar las cosas Azize.

-Y le agradezco infinitamente que la haya salvado… ahora puedo decírselo..

-Ella pagó con creces esa deuda… estará al tanto de que defendió nuestra aldea junto a otras mujeres y consiguió alimento para todos nosotros cuando la mayoría de la gente nos daba la espalda…

-Puedo imaginármelo… no lo dude… conozoco profunfamente a mi Azize…- dijo Cevdet un poco más distendido- ¿puedo saber qué era tan importante?

-Hablábamos de mi rol en la unidad de mujeres…

-La señora Azize me decía que ahora se debe a su familia y que no podrá liderar la unidad.

-Entiendo…

-Considero que sería una lástima, pero parece que la decisión está tomada…

-Así parece… - Cevdet tomó de la mano a su esposa y ambos hicieron una especie de reverencia a Dağıstanlı.

Él los miró un momento con algo de pena y entrecerró los ojos.

-Señora… muchas gracias por su colaboración… siento que estaré en deuda con usted…

-No es necesario que sienta eso…

-Espero que tampoco sea necesario que vuelva a llevársela de esta forma…- dijo Cevdet con seriedad.

-No… no se preocupe, coronel… - dijo Dağıstanlı con una reverencia y los vio salir.


Cevdet ayudó a Azize a subirse a un caballo, luego de que ella se despidiera de sus amigas y compañeras de lucha.

-Me asusté mucho cuando no te vi esta mañana… ¿te hicieron daño?- dijo cuando se tomaron un descanso y pararon a tomar un poco de agua.

-No tanto… no te preocupes…

-Hubiese querido despertarme en tus brazos y mirarte a los ojos como en los viejos tiempos…- dijo él y acarició su cara.

-Podremos hacerlo mañana… y las mañanas que siguen… no pienso moverme de tu lado…- dijo ella y sonrió con ternura.

-Lo sé…- dijo y besó su frente con cariño.

-¿Viniste solo?

-Yakup me acompañó hasta la aldea, luego lo envié de vuelta para que las niñas no se asusten… supe que podría manejar la situación…

-Bien… me alegra que hayas venido a buscarme… no sé cómo hubiese hecho para volver por mi cuenta…

-Eso no importa ahora… debemos dedicarnos a trabajar no sólo por nuestra libertad como pueblo, sino por nuestra felicidad…

-Me apena pensar que nuestro hijo no haya podido sobrevivir… que no hayamos podido disfrutarlo juntos, que ni siquiera lo hayas conocido…

-Azize… yo estoy más apenado que tú, pero no podemos hacer nada al respecto… su alma nos acompañará por siempre, de eso estoy seguro…

-Así será…- dijo ella y lo abrazó con fuerza, de alguna manera sintió que ese día comenzaba una nueva vida para ellos, aunque fuera una vida cargada de nostalgia por todo lo que no había podido ser y por ese hijo que habían perdido.


Bueno, hasta aquí llegamos con este capítulo. Todavía falta bastante para que esta historia se termine. Espero que les siga gustando. Nos vemos en la próxima!