Nuevo nombre / La peor cara de un país
En tan solo un par de horas tenían las maletas listas, la amistad que se tenían las familias Mouri y Kudo fue puesta a prueba, Eri tenía un boleto de avión a los estados unidos.
Una nueva identidad le esperaría tan pronto pisara el otro lado del planeta. Un gran favor a la interpol. Eris Mur. Lo más semejante al suyo, pero diferente a la vez. Ciudadana Israelí, refugiada en Estado unidos por problemas familiares contacta a una congregación de monjas en busca de refugio y estas la derivarían a Vespania por conexiones.
Pero para que esto pasara, Kogoro debía dejar ir a su esposa a lo que sería la aventura más peligrosa de sus vidas. Y ahora a Kogoro le tocaría esperar. Aun sosteniendo firmemente las manos de su esposa, sus ojos estaban clavados en aquellos ojos violáceos... Y el deseo de no soltarla, no desaparecía.
"Ya es hora... Debó irme o de lo contrario perderé el vuelo." Eri por su parte no podía contar los segundo para hacer algo, quería a su hija de vuelta tanto como su esposo y no dudaría de irrumpir en el castillo si hacía falta.
"Lo sé, por favor... Trae a Ran de vuelta"
"Y golpearé a ese conde por los dos" El conde Keith, el que para los ojos de los involucrados japonenses, era el culpable.
Kogoro la sostuvo en sus brazos por última vez. Pese a todo lo que pasaron Eri era muy importante para él y esta era una forma de darle valor.
Con una sonrisa en sus labios, la abogada tomó su maleta y partió a los Estados Unidos. La brújula de la verdad estaba apuntado a su destino final, Vespania.
_/_/_/_/_/_/_/_/_/_
El conde estaba preparando un automóvil que los llevaría al orfanato Rosemain. Era peligroso salir a las calles en pleno revuelo, pero era necesario para ganarse el corazón de la nueva princesa.
Con el duque Gerard Musca Vespaland rondando con más insistencia el ala de familia real, no tenía tampoco mucho sentido permanecer más de lo necesario en el castillo hasta la coronación.
Mientras los soplones del duque siguieran creyendo que Mira estaba al borde de una seria depresión, todo iría de acuerdo a sus planes y él se confiaría.
_/_/_/_/_/_/_/_/
Ran miraba su teléfono celular. No tenía batería y ahora solo podía verlo. Las mucamas de la princesa esperaban sentadas a cada lado de la puerta de la habitación. Habían estado así unos minutos desde que Ran había encontrado algunas de sus pertenencias en una pequeña bolsa de viaje.
"Disculpen..." Buscó las palabras apropiadas
"Si no es molestia, podrían decirme... ¿Cómo era la princesa Mira?"
Ellas se sorprendieron un poco por la pregunta, pero tenía mucho sentido el que la hubiera hecho. Las palabras sobraban para describir a esa alegre niña.
"La princesa" Empezó una de ellas... "Ella tenía un gran corazón"
"Amaba a su hermano y a la reina madre"
Ambas empezarían a sollozar, nadie había guardado luto y no sería posible a corto plazo.
"Lloraba con facilidad..."
El momento que pudo ser largo y conmovedor fue abruptamente cortado con la llegada de cierto duque.
"Mira, querida sobrina. ¿Por qué no anunciaron tu llegada?" El conde se acercó a Ran, quien estaba sentada en una mesa junto a la venta de su habitación y ocupó una silla en frente a la próxima reina.
"Creí que algo terrible te había ocurrido en Japón."
"Disculpe duque Gerard, la princesa contrajo una infección respiratoria en Japón. No puede hablar, me temo"
El duque definitivamente no estaba convencido. Sus ojos y su sonrisa cínica solo incomodaban más a Ran. Era la primera vez que veía a esta persona y no le sabía un buen presentimiento. Pero bajó la mirada y tosió levemente.
"Bueno, supongo que es irremediable, solo puedo desearte una pronta mejoría. Mira, descansa bien y anímate, dentro de pocos días será la coronación y serás la reina de nuestro país."
Con esto, el duque, salió de la habitación y la puerta resonó tras de sí. Con el peligro fuera del cuarto, las mucamas respiraron con pesadez por primera vez y Ran se dejó apoyar por la silla.
Antes de olvidar, una de las mucamas mandó un mensaje al conde Keith, "El buitre ronda a la paloma, sobrevoló e hizo contacto"
_/_/_/_/_/_/_/
"¿A dónde señora?" El taxista le preguntó al cerrar su puerta. Aquí empezaba su viaje por los estados unidos. Los ángeles más específicamente.
"Al entro de la ciudad..." Eri mientras tanto llamó a Yukiko.
Ella y su esposo la llevarían con su amigo de la interpol. Yukiko apenas pudo creer lo que había pasado con Ran y estuvo más que dispuesta a ayudar. Sin los kudo, Eri sabía que no habrían podido hacer casi nada. Que bueno resultaba las largas amistades.
Como esperaba, en frente del gran edificio estaba ella. Con sus clásicos rizos y sonrisa radiante. Era una belleza incluso después de tantos años.
El gran abrazó que recibió le dio las fuerzas que le faltaban. Con ello, entraron al gran edificio... El hogar de la pareja.
_/_/_/_)/_/_/_/_/_/_/_/)
"Ella es Eri"
La presentaron formalmente a los tres ocupantes del cuarto. El encuentro fue en el departamento de sus amigos. Le resultaba incómodo escuchar su nombre con tanta facilidad. Pero sabía que sería la primera vez de muchas.
"Mucho gusto. Soy la abogada Eri Kizaki"
"Buena tarde. Ya estamos al tanto de lo ocurrido y estaremos dispuestos a darle la ayuda necesaria. Siempre y cuando usted nos apoye mutuamente."
Los ojos de Yuiiko revelaban desconocimiento y molestia. Eso no estaba dicho, pero era consciente que algo así podría pasar y no cabía duda que no sería algo fácil de hacer. Un pasaporte falso de verdad tampoco lo era.
"Dígame, si está en mis posibilidades, lo haré"
"Agradecemos su colaboración "
Uno de los hombres le entregó una carpeta de documentos.
"Estamos actualmente investigando a un hombre apellido Mariachi, Roko. Creemos que puede estar haciendo negociaciones con cierto país ajeno a nosotros ¿Le suena el nombre de Gillanba?"
Con tantos países europeos, definitivamente no le venía ningún recuerdo a la mente.
"Me temo que no señores, ¿Que necesitan de ese hombre exactamente?"
Una tableta digital fue entregada a Eri y en esta se le proyectó una serie de fotografías del susodicho con una gran cantidad de mujeres.
"Es un hombre que ama a las mujeres y aprecia aun un más a las extranjeras. Pero hace aproximadamente un año, una mujer le hizo reconocer a su hija. No hubo problemas, salvo que la mujer murió... Desconocemos las causas. Pero hace dos semanas, ella fue diagnosticada con una enfermedad muy severa... Sin embargo, accedió a recibir a una de las hermanas del convento para ser su cuidadora personal."
"Dudo mucho que encaje en lo que quiera... Seré una recién llegada que no habla el idioma.
"La barrera del lenguaje fue superada hace muchos años. Hoy por hoy no representará impedimento. El rey Fratello, el padre de la reina Sakura, promovió una ola de migración japonesa. Su esposa fue precisamente japonesa. Por lo que ahora este país es bilingüe, en lo que a usted beneficia."
"Pero seguiré siendo una extraña"
"Correcto, por ello le hemos armado un archivo adecuado. Él no dudará en elegirla. Eris Rum. Estudió leyes en Japón y posteriormente se trasladó a Israel con su familia. Optó por ayudar a combatir el tráfico de personas en los países árabes circundantes a su país. Pero tras pasar cinco años en un campo de refugiados, se decidió por pedir una ayuda internacional para esta gente. Por lo que mandó una carta a Vespania para considerar a esas personas. Eso hacía varios meses. Eso la está llevando actualmente a Vespania. El estado supone eso, eh incluso no puede interferir con la orden religiosa... Esperamos que el conde Keith o el duque no la reconozcan si usa está cubierta."
"Suponiendo que logre llegar a ese hombre, ¿Cómo podré ver a mi hija si deberé estar con su hija?"
"Roko tiene una amistad con el duque, el hermano menor de la reina y suelen pasar largas temporadas en las casas del otro"
"¿Todo se resolvería solo?"
"Básicamente, si todo sale bien, podrá encontrase con su hija en menos de lo que espera. Necesitamos saber si está o no trabajando con el país de Gillanba. Si él está verdaderamente apoyando la guerra civil que murmuran sus habitantes. Para efecto de todo, el duque vive en el palacio y usted conseguirá lo que quiere, como nosotros."
Ya todo estaba dicho. Las condiciones no eran malas y todo podría salir bien... O terriblemente mal. Ese tal Roko debería de ser alguien muy peligrosos si la interpol quería espiarlo, usando una historia tan complicada... Todo gritaba peligro. Pero no tenía mejor opción.
Era la única forma de hacerlo.
Con un nudo en la garganta. El trató se cerró.
_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/
Un largo abrazó de sus amigos fue semejante al de su esposo. Le daban fuerza, cargaría al mundo en sus manos, Eri apreciaba todo.
_/_/_/_/_/_/_/_/_/_
(Un fanart de Ran que preparé para el cap, los está esperando en tumblr, deviantart, wattpad... :), búscalo, te encantará)
Un discreto vestido enmarcaba su figura. Ran estaba preparándose parar salir del castillo. Las puertas eran abiertas para ella por cada soldado. Las sonrisas y saludos no faltaron. Pero Ran percibía algo extraño en ellas. Muy tiesos. Muy serviciales. Muy sonrientes.
Un automóvil blanco la esperaba en un ala oculta de palacio. Dentro del vehículo el conde aguardaba a Ran. Las sirvientas de la princesa no subieron al auto.
"Conde Keith, el tío de la princesa Mira vino a verme... Siento que casi me descubre, pero sus asistentes me dieron una buena excusa. ¿Mira llegara pronto? Él habló de una coronación y yo no-"
"No tiene de que preocuparse señorita Mouri. Ella estará tomando en unas horas un vuelo, por ahora solo debe sonreír y evitar decir nada."
"Gracias... Eso es un alivio" Para Ran, ser la princesa fue divertido mientras estaban en Japón, pero aquí, en Vespania, se sentía constantemente asechada... Una de las principales razones era el duque, Ran no habría adivinado que decirle si le preguntaba algo personal, la ayudad de esas dos chicas no sería eterna y la tos que profesaba tampoco.
"Por cierto, ¿A dónde vamos?" Deseaba que fuera el aeropuerto.
"Tengo un asunto importante que tratar en un lugar especial, creí que estarías más tranquila si estabas a mi lado. La gente no te molestará si es así." Aun no debía dar la sorpresa del destino.
"Ya veo. Muchas gracias señor Keith" Ran no confiaba en el hombre, Pero era la única persona que podría llevarla de regreso a casa "Casi lo olvido, mi celular quedo sin batería. ¿Cree usted que me pueda prestar el suyo?"
Keith sabía que llegaría ese comentario. Era tiempo de establecer algunas cosas y le tenido a Ran su teléfono. El que había preparado especialmente para ella.
"Debo advertirte que necesitarás el código postal del Japón para una llamada internacional. "
"¿Y cuál sería ese?" Ran no lo sabía.
_/_/_/_/_/_/_/_/_/_
La llamada no pudo ser respondida. Era obvio de cierta manera. Pero lo intentaría otra vez más adelante se dijo.
El carro frenó bruscamente
"¿Qué ocurre?"
"Conde, un grupo de manifestantes está muy cerca de nosotros. Debo ir por otro camino... Las afueras."
Fue un código, las afueras era un área a la que no querían entrar. A cincuenta minutos de la capital. Un campo de refugiados ilegales. Sin nacionalidad, sin derechos... No habían encontrado que hacer con ellos desde que, tras la muerte de la gran Reina, entraron ilegalmente al país. La reina no lo aceptaba, pero que no había forma de cuidarlos a todos. No había forma de garantizarles todo. Su país no era tan rico. Era difícil, pero solo podían hacer donaciones si lo veían necesario.
Ni el propio conde Keith sabía que había ahí. No obstante, necesitaba llegar al corazón de la niña.
"Sigue. Señorita Mouri, tomaremos un desvió un poco largo..."
Ran no puedo negarse, realmente no podía hacerlo.
Los verdes campos y montañas decoraban el paisaje. Ran deseaba tener su celular para tomar muchas fotos. Pero de a pocos algo cambiaba en el paisaje. Basura, árboles talados... Gente.
Cientos de personas, en condiciones no buenas. La piel tan pegada a sus huesos no era nada saludable, sus raídas prendas no deberían darles cobijo y sobre todo... Los niños. Cada uno de ellos, nadie estaba mejor que otro y sus ojos no denotaban esa vida como Conan o los otros niños en su país. Era una vista terrible. Pese a ser una ventana polarizada, Ran no se perdía de nada. Fogatas improvisadas, gente sentada en el suelo y un niño tirado.
"¡Detenga el vehículo por favor!" Fue una formalidad, Ran había abierto la puerta antes de eso.
El auto frenó en seco y saltó del vehículo. El niño... ¿Estaba respirando?
Gracias por su interés en mi nuevo hijo.
Ennael: Pues si, estaba dentro del cisne XD (El destino de Conan aun no es claro y llegará en el siguiente cap)
