Cuando por fin pude dormir, ya había amanecido para ir al cementerio, eran alrededor de las 6 de la mañana, con pequeños rayos de sol colándose por la cortina, me levante con cuidado y sin hacer el mas mínimo ruido para no despertar al culpable de mi insomnio, al ingresar al baño me mire en el espejo, tenia los ojos hinchados y rojos por haber llorado prácticamente toda la noche, me mire detenidamente, mi mirada bajaba y bajaba, vi mi espalda llena de marcas rojas y mi cuello con horribles chupetones , suspire con pesadez, para ingresar a la ducha, y abriendo la llave para que el agua caliente corriera por mi cuerpo desnudo, me sentí completamente humillado en este punto, el solo pensar que Itachi me violo, sin ninguna consideración, llevándose no solo mi primer beso, sino también mi primera vez, no quería llorar, pero las lagrimas amargas bajaron por mi rostro y perdiéndose en el agua, en ese momento quería ser como mis lagrimas y perderme en el olvido.

- Te amo Itachi- susurre entre sollozos.- pero este dolor me hace odiarte.

Al salir de la ducha y del baño, el Uchiha no se encontraba en la habitación, fui a mi armario lo mas rápido posible para sacar mi ropa y vestirme, no quería toparme con Itachi, no en este momento. Sin esperar mucho empecé a vestirme, solo me faltaba la polera, cuando estaba a punto de colocarla, sentí la puerta de la habitación abrirse y cerrarse, era Itachi, lo sabia sin siquiera voltearme lo sabia, solo pude tensarme, no quería ser violado nuevamente, así que intente ponerme la polera, pero Itachi me abrazo acorralando mis brazos entre los suyos, podía sentir su torso desnudo rozando mi piel.

- Suéltame...- le susurre, sin ganas de discutir y con la voz ronca.

- Yo... solo quiero pedirte disculpas.- me dijo sin soltarme de ese abrazo, no era forzado, el coloco su cabeza entre el hueco que quedaba en mi cuello, sentí húmedo mi hombro, ¿Itachi estaba llorando?, eso me sorprendió en sobremanera, que no pude evitar acomodarme para mirarlo.- Por favor perdóname... yo... no quiero verte llorar por mi culpa Sasori.- me tomo del mentón y me beso, estaba tan sorprendido, que en un momento le correspondí, hasta que sentí su lengua pidiéndome paso al interior de mi boca, se lo negué, en ese momento empecé a resistirme, pero el fue mas astuto, me mordió el labio haciéndome jadear y con su lengua recorrió cada rincón de mi boca, sus manos bajaron hasta mi trasero, apretándolo con suavidad, en ese punto ya me estaba dejando guiar por la pasión, se me estaba olvidando hasta mi nombre, porque empecé a corresponder de nuevo a los labios del Uchiha y con mis brazos rodeé el cuello del mas alto, este me tomo de los mulos y rodee su cintura con mis piernas.

- Se que me arrepentiré de esto después.- comencé una vez que Itachi me soltó los labios para bajar por mi cuello.- pero Te amo Itachi y quiero ser tuyo.- confesé, colocándome rojo en el momento.- Así que te perdono.- no obtuve respuesta por parte de Itachi, porque lo note muy concentrado en mi cuello con sus manos me tocaba desde los muslos hasta el trasero, apretándolo y dándome nalgadas, por cada toque un gemido se me escapaba, el por su parte me recostó en la cama, para sacarme la ropa que aun tenia y tirándola por cualquier parte de la habitación, no negare aun me dolía el culo por la noche anterior, y me sentía avergonzado por las condiciones que tenia mi cuerpo en este momento, todo rojo, y me puse mas nervioso al notar la mirada de Itachi sobre mi, sobre mi cuerpo desnudo, en ese momento quería salir corriendo, pero el Uchiha puso mis manos sobre mi cabeza y se acomodo entre mis piernas.

- Eres tan hermoso.- me dijo mirándome a los ojos, con esos ojos Ónix que me encantan, y que daría cualquier cosa porque me miraran solo a mi y a nadie mas, me perdí en ellos, en esos pozos tan negros y profundos, después baje a sus labios, esos labios que me han besado, que han acariciado cada parte de mi cuerpo.- Y eso hace que me enamore mas de ti...- cuando dijo eso mi corazón empezó a latir con mas fuerza, que me impulsaron a besarlo aunque estaba limitado, eso no me impidió darle un beso al Uchiha, él no dudo en corresponder al contrario, me soltó mis manos y me dejo tocar en lo que pude parte de su cuerpo, el por su parte, tocaba cada parte de mi piel, su roce era tan suave, que me hacia olvidar todo, soltó mis labios para bajar por mi barbilla a mi cuello sus manos bajaron por mi pecho, abdomen y terminaron en mi pene.- Prometo borrar cada marca que hice en tu hermosa piel.- me dijo susurrando en mi oído.- esta vez te hare el amor, Sasori.- me dijo con una voz ronca, que hizo que mi piel nuevamente se pusiera de gallina.

- Entonces hazme tuyo, Itachi.- dije en su oído, con voz mas suave pero igual de ronca.- si prometes amarme, siempre seré tuyo.- le asegure, mientras lo separaba de mi cuello para besar sus labios. Esta vez no me respondió, solo asintió y correspondió el beso. Una parte de mi me decía que estaba jugando con fuego, e iba a salir lastimado, pero no me importo, aleje esos pensamientos y me deje hacer y deshacer en mi cuerpo.

El Uchiha me giro, me puso en cuatro mientras abría mas mis piernas dejando expuesto mi entrada, el se posicionó detrás de mi, besando mi espalda, acariciando mis muslos y con la otra mano afirmando mi cadera, me paso los dedos para que los lubricara, lo hice lo mas que pude, estaba tan concentrado en su toque, que no sentí sus dedos en mi interior, con cada beso y simulación de embestidas, que estaba excitado, de un momento a otro, ya no estaba en mi interior, sentí su pene rozando mi entrada, eso me tenso de inmediato.

- Solo relájate.- me susurro la oído.- Te prometo que lo disfrutaras, mi pequeña cerecita.- ese apodo me puso rojo, pero relaje todo mi cuerpo, hasta que sentí que metió todo su pene en mi interior, me coloco una almohada para ahogar mi gemido de dolor.- esperare hasta que estés listo ¿si?- yo solo asentí en silencio, y el empezó a besar mi espalda nuevamente, haciéndome olvidar de la intromisión, mentiría si dijera que no me dolía, si me dolía y mucho, aun no sanaba por completo por lo de la noche anterior, pero se sentía mas placentero a medida que pasaban los minutos, que por instinto empecé a menear las caderas.- Que buen niño.- me dijo en el oído y empezó con sus embestidas duras y cada vez mas fuertes, no lo negare, me encantaba, estuve a punto de soltar un gemido tan fuerte, pero Itachi me tapo la boca, haciéndome entender que no estábamos solos, me beso con torpeza mientras me seguía embistiendo hasta que encontró mi punto dulce y ahí tuve que usar la almohada para no gritar el nombre de Itachi.- Estas tan apretado, Sasori.- me gimió en el oído, sentí el cielo, cuando volvió a ese punto, haciendo que me corriera en la cama y apretando su pene, Itachi me embistió un par de veces mas y se corrio en mi interior.- Exquisito.- me dijo al salir de mi interior y besarme mientras nos acomodábamos en la cama.

- Me ire a dar una ducha.- dije mientras me levantaba, pero Itachi me jalo de la cintura y me acomodo entre sus brazos y tapándonos enseguida.

- Te amo - me dijo en el oído, dándome besos en mi rostro.- Nos ducharemos juntos.- yo solo asentí y me acomode en su pecho para dormir. Me sentía tan feliz...

CONTINUARA...