La hija del senador
Disclaimer: Los personajes de la saga Crepúsculo son propiedad de Stephenie Meyer y su casa editorial.El resto de los personajes pertenecen a mí y a mi imaginación.
Capítulo 3: Amigos
EMMETT POV
Pensar que ese trabajo sería pan comido era ser realmente muy estúpido.
Cinco horas, cinco malditas horas tenía que estar en ese auto sin nada que hacer más que jugar con mi teléfono o rostizarme bajo los rayos del sol. Así que tuve uqe bajar unas dos o tres veces para estirar mis piernas y de paso fumarme un cigarrillo mientras veía como todos los estudiantes iban de un lado a otro, con mochilas y libros, charlando entre ellos y demasiado preocupados por sus propios problemas como para notar a un tipo como yo.
Recordando entonces la bolsa con muffins que Rosalie me había dado, probé uno, quedándome casi encantado con el primer morisco. ¿y ella había rechazado eso?
Tal vez solo no tenía hambre, o no comía mucho.. no parecía como si de verdad comiera mucho; probablemente a causa de sus clases de ballet. Las bailarinas usualmente eran muy delgadas y comían poco, tenía que ser por eso.
Aunque por lo que había podido ver, eso no era nada malo. Rosalie tenía un cuerpo increible para mi gusto, unas piernas largas que con esa falda roja harían que cualquiera se volviera a verla dos veces y que aun me tenían a mi pensando en ellas después de haberla visto apenas una sola vez.
Antes de darme cuenta, me había terminado los muffins y aun me faltaba otra hora hasta que ella se apareciera. Mierda. ¿Como hacía Charlie para aguantarlo? ¿acaso se echaría una siesta? una siesta a mitad de la mañana, si, algo de lo más normal. Tal vez si dormía menos de noche, luego podría dormir otro poco en el auto por la mañana y entonces el tiempo se pasaría un poco más rápido.
Para cuando ella finalmente regresó al auto, yo no podía más con mi aburrimiento.Bien, al menos ya nos iríamos de allí, pensé.
Rosalie sin embargo se veía cansada. Tal vez, solo no había tenido un buen día, pero no quise preguntarle nada.
Ella sin embargo se mostró bastante curiosa sobre mi y mi elección de ese trabajo, lo cual me resultó bastante intrigante. ¿Por qué le interesaba tanto lo que fuera que yo hiciera o hacia cuanto tiempo me dedicaba a ser chófer?
Pero fue la siguiente pregunta la que me tomó desprevenido:
-¿estás entrenado en algo en particular….. o?- pregunto.
-¿estás preocupada por que no pueda cuidarte?- esto era lo último que faltaba.
-no, yo…- ella trato de atajarse, pero yo fui más rápido.
-tranquila, puedo cuidarte créeme- y estuve casi a punto de decirle "nena", pero gracias a Dios, me detuve a tiempo. Mierda, de haberlo hecho habría mandado casi la demonio todas las reglas. Aunque ver su cara al oirme llamarla así no hubiera tenido precio.
-si tu lo dices- respondió desafiante y casi ofendida mientras volvía sus ojos hacia la ventana, evitando que yo pudiera ver su rostro.
Oh, nena ¿así que eres desafiante también? Mierda… ¿sería así en la cama? Algo como "veamos si puedes conmigo", "o a ver cuantas veces puedes hacer que me corra" Dios, la sola idea de imaginarlo iba a trastornarme.
Un día, un maldito día, estando con ella en el coche, no más de dos horas seguidas y ya estaba imaginando como sería follar con ella.
Dios y ver su lindo trasero en esa falda cuando había bajado del coche, solo había alimentado mi perversa imaginación.
Después de eso, ella no dijo nada más. La vi entretenida con su celular, y yo decidí dejarlo por el momento, tratando de mantener mi cabeza tranquila y no romper las reglas del contrato que había firmado apenas la noche anterior.
Para cuando llegue a la casa, después de dejar a Rosalie y volver a aparcar el auto junto a los demás, no encontré a nadie andando por allí.
La casona estaba en silencio y en completo orden, casi como si nadie viviera allí. ¿A dónde estaba todo el mundo? Apenas antes de irme la enorme mesa estaba llena de gente comiendo y hablando y ahora no había ni un alma por allí.
¿Como se suponía que iba a averiguar dónde estaba Charlie si no había nadie a quien preguntarle?
Yendo directo a mi habitación, me quite el uniforme y me calcé un par de jeans y una camiseta antes de arrojarme a la cama dispuesto a dormir un rato.
Y antes de darme cuenta mis ojos comenzaron a cerrarse hasta que termine profundamente dormido.
No fue otra cosa que los golpes en mi puerta lo que me hicieron despertarme sobresaltado.
-¿Si?- pregunté
-la cena estará lista en 10 minutos- era la voz de un tipo, no estaba seguro si se trataba de Edward o Jacob.
-bien, gracias. Estaré allí en un rato
Escuché unos pasos alejándose de allí y me restregué los ojos con el dorso de las manos.
Volviéndose hacia el reloj sobre la mesa de noche ví que ya eran apenas pasadas las 9.
Wow.
No recordaba la última vez que hubiera dormido tanto, menos aún de día y en una cama que no fuera la mía.
Tal vez solo era el estrés del cambio de rutina, me dije.
Levantándome de un solo tirón, estire mis brazos antes de soltar un bostezo.
Ni siquiera había terminado mi primer día de trabajo y allí estaba, hecho un blandengue que había terminado durmiendo la siesta en lugar de hacer algo productivo con su vida.
Y tal y como Edward me había dicho esa mañana, un desfile de pizzas fueron las que sirvieron de cena esa noche.
Todos fueron muy acogedores, al igual que durante el desayuno, haciendo que de alguna manera me sintiera menos mal por mi primer día o el hecho de que estuviera en otro sitio que no fuera mi departamento con completos desconocidos, comiendo como si llevara días sin probar bocado.
La mayoría de las charlas se centraron en cosa triviales, el clima, los autos, las cámaras de seguridad, eventos que estaban próximos en la casa del senador… pero ninguno menciono nada sobre Charlie.
¿Sería que no sabían nada de él y su paradero? ¿O simplemente preferían no hablar al respecto? Sin saber que reacción o respuesta esperarme, decidí romper con el velo de silencio sobre el tema y preguntar si alguien sabía algo al respecto.
-oh, Charlie está muy bien- dijo Marco casi de inmediato mientras el resto de los presentes lo observaban sin saber que decir- hoy he llamado al hospital y han dicho que está mucho mejor. Nada de que preocuparse. Apuesto a que pronto regresara a casa.
-¿De verdad?
-por supuesto, McCartney- dijo el- él está en buenas manos. El senador se ha encargado de eso.
Dándome cuenta que él no iba a soltar más que eso, le sonreí a medias y me lleve otro trozo de pizza a la boca, dando por terminado mi interrogatorio.
Al parecer allí si quería obtener información no iba a ser de esa manera. Y si tenía que ir de una persona por vez en la casa lo haría con tal de saber dónde estás Charlie.
Al día siguiente y después de clases, Rosalie me pidió que la llevara a la parte de los dormitorios de la universidad, con la excusa de ver una amiga con la cual debía hacer un trabajo.
"Una amiga" claro, seguro. Y yo fui tan estúpido como para tragarmelo. Sobre todo cuando cerca de una hora después de haber entrado al enorme edificio de color beige, ella apareció de nuevo en la puerta seguida por un tipo alto y rubio, vestido en lo que tranquilamente podría haber pasado por un pijama, que la beso sin ningún reparo.
Sin siquiera resistirse, ella le devolvió el beso, colgando sus manos detrás de su cuello y sonriéndole en cuanto el se separó de ella. Una sonrisa que desapareció de su rostro en cuanto me vio a mi, fuera del coche observando toda la escena sin saber exactamente como reaccionar.
Despidiéndose del tipo rápidamente, ella caminó de nuevo hacia donde yo estaba y me miró a los ojos con una mezcla de culpa, y quise creer, arrepentimiento.
Sin decir nada, simplemente se metió en la parte de atrás del coche y cerró la puerta.
Bien.
Haciendo lo mismo, aunque no sin darle una última mirada al tipo que aún seguía en la puerta, me deslice en el asiento del conductor y encendí el auto, dispuesto a salir de allí.
Bien, al menos ya sabía dónde se quedaba "su amiga" en caso de que me hiciera volver a llevarla hasta allí. Sabiendo que último que haría con él sería estudiar o cualquier cosa que tuviera que ver con la universidad.
Conduciendo hacia su estudio de danza y con el auto en completo silencio no pude hacer más que preguntarme que había hecho ella con ese tipo, sintiéndome al mismo tiempo realmente celoso.
Viéndola por el espejo retrovisor, ví una sonrisa asomándose en sus labios mientras continuaba con sus ojos fijos en la pantalla de su teléfono, claramente evitandome e intentado ocultar como se sentía después de que hiciera lo que fuera que hiciera con ese tipo en su alcoba
Mierda.
¿Cuántas opciones había? Lo más probable es que se hubiera acostado con él, pensé mientras doblaba a la derecha siguiendo el GPS y viendo que solo quedaban un par de calles antes de llegar al bendito estudio de baile. Si… porque de otro modo ella no se vería tan feliz como ahora no después de haber salido por completo cabreada de su casa esta mañana después de haber discutido con su padre.
Oh y me sentí malditamente rabioso. ¿Porque? Por qué se tipo vestido con pinta de andrajoso que por algún motivo a ella le parecía atractivo, estaba teniendo más acción que yo, y por sobre todo, por qué estaba haciéndolo con la chica que a mi me gustaba.
¿Cuánto llevaba haciéndolo? ¿Cuántas veces la había hecho que ella se corriera? ¿Cómo sería escucharla gimiendo mientras buscaba su liberación?
Dios… Pensar en eso solo me volvería loco y no serviría de nada.
Finalmente deteniendo el coche, Rosalie volvió a mirar hacia el frente mientras yo permanecía en silencio.
-bien- ella sonrió ligeramente- saldré a las…
-¿ a las 8, verdad?- pregunté sin dejarla terminar de hablar
- si…
-bien, yo estaré aquí.
Rosalie mordió sus labios y luego abrió su boca, dudando si continuar hablando o no.
¿Me diría algo al respecto de la escena que había presenciado apenas veinte minutos atrás? ¿O solo seguiría como si nada hubiera pasado?
-yo… mmm tal vez salga un poco más tarde. Hoy voy a ensayar mi rutina para la audición y…
-¿Audición?- pregunté, era vez si volviéndome a verla.
-tendré una audición dentro de dos meses y medio- me explicó- para entrar a la ABT
Claro, por qué esas siglas significaban tanto para mí…
-y es importante. Se supone que hoy mi profesor me ayudara con eso cuando la clase haya terminado y todos se vayan a casa. Pero no creo que tarde mucho- dijo sonriendo nerviosamente- dudo que vaya a dedicarme mucho tiempo a mí sola.
-¿Porque?
-no soy su alumna preferida precisamente- dijo casi con resignación- pero sabe que esto es importante, así que dijo que vería mi cuadro antes de irse a casa.
- entiendo
-bien…. - ella tomó su bolso y abrió la puerta trasera lista para irse- Te veré en un par de horas
Asintiendo con la cabeza, ella de bajo de auto y desapareció de mi de vista luego de traspasar una de las enormes puertas dobles de madera de su estudio.
Tres tortuosas horas después, en las que yo me mantuve entretenido jugando videojuegos en mi teléfono y comiendo un paquete de bizcochos que me había comprado esa mañana en una tienda cerca de la universidad, Rosalie volvió a aparecer. Esta vez , con una expresión bastante animada.
-¿Que tal te fue?
-estuvo bien- dijo- no lo odio, lo cual es bastante viniendo de él. Pero aún necesito más ensayo, para eso y para la obra de fin de año del estudio.
Poniendo el auto en marcha, comencé a conducir de regreso a su casa, mientras ella permanecía en silencio en el asiento trasero una vez más.
-así que estarás bastante ocupada…- dije buscando llamar su atención luego de un par de minutos sin que ninguno de los dos dijera nada.
-si…
-supongo que entonces no tendrás demasiado tiempo para visitar a "tu amiga" de esta tarde.
Rosalie abrió sus ojos sorprendida.
¿Acaso pensaría que yo no iba a decir nada al respecto?
¿Que lo dejaría pasar como si nada? ¿Como si yo no hubiera visto nada? ¿Charlie habría hecho eso? ¿O la habría reprendido por su comportamiento? Bien, yo no era Charlie y si bien era un par de años mayor que ella, eso no me daba la autoridad para actuar como su padre ni nada menos, pero al menos quería saber de qué iba todo eso. Al menos quería una respuesta.
-¿qué diferencia hubiera hecho que supieras con quien iba a verme?- contestó
-¿Tu padre lo sabe? Sobre el tipo que estás viendo, digo
-¿De qué hablas? - contestó a la defensiva
- si a él le agrada, me refiero
-¿A qué viene eso?
- solo es una pregunta
-no, mi padre no conoce a James- contestó con desdén- ¿Eso es lo que querías saber?
James. Así que el tipo en pijamas tenía nombre.
Yo no contesté, lo que al parecer la hizo enfadar aún más.
-¿Por qué te importa?
- Marco me pidió que le diga lo que haces además de la universidad y tus clases de baile. - declaré
Rosalie de pronto pasó saliva.
Si. Acababa de ponerla realmente nerviosa. Pero yo quería saber cuánto le importaba ese tipo y si iba tan en serio con él como para mentir al respecto o no.
-¿así que vas a ser ese tipo de chofer?- de pronto ella sonó ofendida
-¿que tipo?
-¿él que le informa lo que haga a cada segundo a Marco y a mi padre?
Yo sonreí interiormente.
-no lo sé- dije- aun no lo he decidido
-¿qué es lo que quieres?
-¿de qué estás hablando?
-¿que quieres para no meterme en problemas?- dijo- para mantener entre tu y yo las cosas que hago además de la universidad y ballet.
Yo no contesté de inmediato, dándome cuenta entonces de cuán serio iba ella con eso. Mierda ¿con cuantas cosas más ella esperaba que mantuviera mi boca cerrada? ¿ acaso habría muchos más secretos?
Pero lo más importante. ¿que podía pedirle a cambio de esos secretos? ¿debía pedir algo, no? de otro modo no sería justo. O tal vez solo debía decírselo a Marco y evitarme los problemas y a la larga seguramente terminar despedido por ayudarla a Rosalie con sus travesuras.
-no lo se- declaré
-tienes que querer algo… todos quieren algo a cambio de algo
Ella tenía un punto. Pero de momento yo no quería nada. No, nada más que a ella, pero eso no era algo que pudiera pedir, no estaba bien.
Además, perdería la emoción de intentar conquistarla yo solo, y claro, sería extorsión. ¿Porque? ¿Por un idiota al que está viendo? No valía la pena.
Pisando el acelerador, continúe manejando sin decir nada; pero el silencio no duró por mucho.
Apenas un par de calles antes de llegar a su casa,ella volvió a insistir con el tema
-¿Y bien?- preguntó- ¿Vas a decirme que quieres o no?
Yo sonreí.
Ella estaba en problemas y quería que yo la cubriera.
-no hay nada que quiera en este momento.
Ella suspiró, obviamente frustrada.
-pero no le diré nada a Marco sobre "tu amigo" si es lo que te preocupa. Por ahora al menos
-bien- acordó- espero que mantengas tu palabra.
Yo sonreí y ella suspiró.
Y por algún extraño motivo me sentí bien. ¿Por ser un extorsionador? No, porque en realidad no estaba extorsionandola, pero sí por qué tenía cierto poder sobre ella. Por qué al fin y al cabo, la información era poder.
No es que fuera ha hacer nada con eso, por qué la verdad es que sin importar lo que Marco me hubiera dicho, yo no era un chivo expiatorio ni iba a serlo. Pero al menos tendría la atención de Rosalie, fuera por el motivo que fuera.
Y fue mientras esperaba la cena, que recordé lo que ella había dicho sobre una audición y la ABT.
Buscándolo en Google, supuse entonces que ella se refería al "American Ballet Theater", un sitio donde al parecer además de poder estudiar, ella podría formar parte del ballet estable, que según internet, significaba que podría trabajar de eso.
Al parecer era mucho más importante de lo que sonaba.
¿Sería eso lo que ella quería? ¿Ser una bailarina profesional? ¿Poder bailar y vivir de eso? Tal vez no era solo un pasatiempo después de todo.
Tal vez el ballet era lo único que ella de verdad quería hacer en su vida.
Tiempo atrás yo había pensado del mismo modo sobre el ejército.
Pero entonces ¿Porque no me lo había dicho? ¿ Porque Charlie o Marco cuando me había hablado sobre ella habían mencionado que iba en serio con eso y era mucho más que un simple pasatiempo?
Después de la cena, me arroje por un rato en uno de los sofás de la sala, mientras todo mundo se iba a su habitación después de haber terminado de limpiar la cocina y el comedor.
Entonces Edward apareció con un paquete de cigarros en su mano, jugando con él entre sus dedos.
-¿Fumas, Emmett?- preguntó
-seguro
-bien, sígueme- él sonrió y comenzó a caminar hacia el corredor donde estaban los dormitorios. Solo entonces y al final de este, se dirigió hacia la puerta de color marrón desgastado, una que hasta el momento yo no me había preguntado hacia donde daba.
El la abrió rápidamente y entonces vi el jardín de la casa. Estábamos afuera, una vez más.
-aquí no van a molestarnos por el humo- el rió y rodeando ligeramente la casa, una especie de pórtico se extendió frente la larga pared con ventanas del corredor de las habitaciones.
Desde allí, solo se podía ver la casa del senador a la izquierda, pero dudaba que fueran a vernos a nosotros con facilidad.
Edward se sentó en el borde del pórtico dejando caer sus pies en el césped y yo hice lo mismo sentándome a su lado
-este sitio no está nada mal- dije aun sorprendido de no haberlo visto desde que había llegado
-lo sé, y es tranquilo. No muchos lo usan, así que…
-¿les molesta que fumes?
-solo a las chicas- el puso sus ojos en blanco- así que prefiero hacerlo afuera antes que tener que escucharlas quejarse todo el día.
El tomo el paquete de cigarrillos y me ofreció uno. El encendió el suyo y luego el mío.
Dándole una larga pitada finalmente exhale el humo y suspire
-relajante ¿no?
-si- Yo reí
-¿Cómo vas con Rose hasta ahora?
-bien
-¿te dije que era linda o no?- yo sonreí
-aunque no creo que le caigo muy bien. Desde el primer día solo ha estado preguntándome por Charlie
-bueno, el ha estado aquí más que todos nosotros creo, o tal vez tanto como Marco. Pero ha llevado a Rosalie desde que tenía como diez años creo.
-lo sé
-a todo esto… ¿Como tu y Charlie se conocen?
-es una larga historia-dije. El le dio una fumada a su cigarro y me miró esperando que continuara
-era amigo de Jared- su rostro se puso serio y yo entonces me di cuenta de que el sabia lo que había sucedido- y después de…. eso supongo que nos hicimos cercanos.
-eso fue duro para él- me dijo- todos estaban seguros de que se iría de aquí y abandonaría su trabajo. Pero al final no lo hizo. Se tomó como una mes de licencia y luego regreso. Yo me hice cargo de Rose durante ese tiempo, alternando con Marco.
Había sido terrible, y no solo para el. Había sido un golpe inesperado para todos los que lo conocíamos, pero para Charlie, había sido como si le arrancaran el corazón del pecho y lo apuñalaran una y otra vez.
-¿ Así que se conocían mucho?
-fuimos juntos a la secundaria, y luego de esta nos enlistamos- yo sonreí recordandolo con nostalgia- Entonces éramos unos críos que querían ser patriotas y no tenían idea de en qué se estaban metiendo .
-¿Así que el ejército, eh?- yo asentí mientras me daba otra pitada a mi cigarro- wow, no tenia idea. Cuando los chicos dijeron que habían traído a alguien recomendado por Charlie, todos pensamos que sería alguien mayor, ya sabes …
-si…No un niño como yo- dije riendo- está bien
-y un militar.
-ex-militar- lo corregí
-¿Te dieron de baja?- Edward pareció sorprendido
-si
- ¿Entonces tú estabas con Jared cuando..?
-no. Yo estaba en el hospital. Me habían enviado a casa antes por un accidente que hubo en mi base - expliqué- no sé si fue suerte o una desgracia que no estuviera conmigo entonces
Edward me miró con pena
-lo siento- dijo- debe haber sido duro... para todos. Yo…No conocí a Jared, pero por todo lo que siempre Charlie dijo de él, nadie podría pensar que era un mal tipo.- yo sonreí a medias
-si… ha sido duro- repetí.
Después de eso, Edward y yo continuamos hablando por un buen rato.
El me contó que había sido policía por apenas un año luego de terminar la academia y solo entonces había acabado en la casa del senador, como el chófer de su esposa.
Según el, ella era una versión de Rosalie en sus cuarenta y tantos, pero que al parecer era una adicta a las compras, las cenas de gala y una madre bastante ausente.
No era de extrañar que Rosalie resultará de esa maner, pensé. Si todo lo que había escuchado sobre sus padres era cierto y con apenas llevar dos días con ella, podía ver cómo se comportaba… al menos ahora comprendía un poco más de dónde venía todo eso.
Las escapadas, los secretos, los tratos por silencio… su padre probablemente había sido un buen ejemplo de ello considerando su trabajo en la política desde hacía más de quince años.
Y como podía imaginarmelo, ella se había metido en aprietos antes, mientras estaba con Charlie, incluso un par de veces bajo el cuidado de Marco, pero entonces ella era más joven, había dicho Edward. Escapadas por el centro de la ciudad, a bares, boliches o pijamadas que resultaban ser una tapadera para que ella fuera por ahí con sus amigas mientras Charlie se pasaba la mitad de la noche buscándola para regresarla a casa sana y salva. En muchas ocasiones, había conseguido que su padre no se enterara de lo que había sucedido realmente, pero cuando eso no sucedía, Charlie nunca era reprendido por el mal comportamiento de Rosalie, y la única que acababa siendo castigada duramente era solo ella.
Hasta entonces él había tenido suerte de que no lo hiciera durante las pocas veces que había quedado a cargo de ella. Suerte o tal vez otra cosa, pensé. Tal vez él le agradaba y no quería meterlo en apuros, tal vez por simpatía o por que él le gustaba,de un modo que distinto.
Desde luego, no le pregunte sobre eso a Edward, muchos menos cuando me habló sobre su prometida y me enseñó una foto de ellos juntos durante las últimas fiestas. Me dijo que mantener una relación con ese trabajo no había sido fácil, pero que él estaba tan enamorado de ella, que no iba a dejar que sus horribles horarios o la distancia entre ellos, arruinara lo que tenían. Él lograba escaparse cuando la esposa del senador le daba el día libre o cuando ellos se iban de viaje y Marco era quien se encargaba de ser el chofer de ambos. Entonces él podía estar con su enamorada y soñar con tener una vida normal algún día cuando finalmente decidiera dejar ese trabajo.
Y yo que pensaba que estábamos las 24 horas del día disponibles para ellos, para andar conduciendo de aca para allá, tal vez me había equivocado. Tal vez podía conseguirme algún día libre después de todo, sobre todo si quería ir a ver a Charlie.
Aunque aun no tenia idea de donde estaba.
-deberías hablar con Mary- me dijo en cuanto yo había vuelto a preguntar si sabía algo sobre él- según escuché ella estaba con él cuando él comenzó a sentirse mal. Apuesto a que ella debe saber a qué hospital se lo llevaron.
-¿Mary es…?
Edward sonrió como si no pudiera creerse mi pregunta.
-ella es la cocinera de la casa- me explicó- Lleva aquí más tiempo que todos nosotros, casi tanto como Marco creo yo, y sobre todo, mucho más que Charlie. Si alguien sabe que sucede en esa enorme casona, es ella.
-¿crees que vaya a decirme algo?
-bueno, ella y Charlie, creo que tenían algo entre ellos ¿sabes?- él me dio un codazo en las costillas y entonces comprendí a qué se refería- no es como si fuera un secreto. Digo tampoco es que anduvieran a los besos por ahi, pero si creo que estaban bastante calados el uno por el otro, aunque no lo admitieran.
Y yo que me preocupaba por que Charlie estuviera solo durante todo ese tiempo. Bien, al menos había encontrado a alguien en ese lugar con quien hacerse compañía, sino es que era mucho más que eso.- si le explicas que vas a verlo y si ella sabe de tu relación de hace tanto tiempo con Charlie dudo que no vaya a decírtelo.
-¿No sabes cuándo podré ir a verlo,no?
- bueno tal vez por la noche o antes de que lleves a Rose a clases, si te levantas realmente temprano. Yo que tú no me arriesgaría a ir mientras ella está en la universidad, ya sabes porque puede salir antes y si tú no estás allí, estarás en graves problemas. Sobre todo considerando que aún no llevas ni una semana aquí- me dijo- pero pregúntale a Marco por una de las motos, estoy seguro que te dejará llevarte una para ir
-¿Motos?
-si .. hay 3 en el cobertizo. Ya sabes, para salidas personales o de emergencia…
- ya veo
- aunque… yo que tú no le diría lo de Charlie. Hoy escuché a Marco decir que no quieren que Rosalie vaya al hospital, y considerando que tú eres su chófer y que puedes terminar llevándola… lo mejor será que le metas otra excusa. Dile que quieres ir al centro por algo, quizas por algo de ropa a tu departamento o… alguna otra historia.
Bien, así que al menos ahora tenía algo más de información. El siguiente paso ahora era hablar con la al Mary y conseguir escabullirme al hospital para ver qué era lo que realmente había sucedido con Charlie.
...
Muy bien chicas, aqui va el capítulo numero 3. ¿que opinan de esta relacion entre Rosalie y Emmett? ¿como creen que seguirán avanzando desde aqui? ¿que les gustaria que pase entre estos dos?
Denme algunas ideas en sus comentarios, ya que aun estoy escribiendo el siguiente capitulo y si bien la historia esta ya tiene una estructura general, estoy haciendole cambios todo el tiempo. Asi que diganme que mas quieren leer.
Espero sus reviews
Ojala les guste!!
saludos a todas y que tengan una buena semana!
Bella McCartney Darcy
