Capítulo 3
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Ino y Tenten se acercaron a la chica nueva durante la hora de receso.
—Hola —saludó Ino.
Hinata sonrió y asintió —Hola…
—Soy Ino Uzumaki —señaló a Tenten —y ella es Tenten Umi —extendió su mano —mucho gusto.
Hinata la recibió —Soy Hinata…— dudó en decir su apellido—Hyuga.
—¿Quieres unirte a nosotras? —preguntó Tenten.
Hinata asintió con una sonrisa.
Un profesor se acercó a Ino—¿Me podría usted decir, en donde está el señor Uzumaki?
Ino se puso nerviosa—bueno… él pescó un resfriado…
—Pero que sorpresa —dijo sarcástico— Pues avísele que si no se presenta la próxima semana a clases quedará reprobado, últimamente falta más de lo debido —dijo mientras se retiraba.
Tenten negó —estoy segura de que has mentido, seguro está perfectamente.
—Esta vez es cierto… Naruto… está muy indispuesto, créeme.
—Bueno, hace unos días lo vi con los chicos en la fiesta, no me sorprende que haya sido de esa noche.
—Hehehehe… si… es probable.
Hinata miró el nerviosismo de Ino —¿Estás bien?
—Oh si! Vamos chicas, vayamos a comer algo.
Hinata quedó pensativa —Naruto —soltó de repente llamando la atención de las chicas.
—¿Qué con él? ¿Quieres saber quién es? —preguntó Ino.
Hinata negó —No! No es eso… solo pensaba que "Naruto" es un nombre muy… poco peculiar eso es todo.
—Pues lo es… —dijo Ino pensativa —A mamá se le ocurrió mientras comía ramen cuando estaba embarazada de ambos… eso es lo que dice papá.
Hinata le miró sorprendida —¿Son gemelos?
Ino asintió —Si —dijo en tono resignado —desgraciadamente tuve que compartir el líquido miótico con ese tarado.
—Parece que se llevan bien —dijo Hinata sonriente.
—Espero que lo hayas dicho de broma, es realmente insoportable.
…
En otra parte, específicamente en casa, Naruto estornudó mientras era bañado por Minato.
—Espero que no vayas a resfriarte —comentó el padre preocupado.
Naruto se talló la nariz con su dedito.
—Lo dudo.
—Tu madre espera que mañana estés completamente normal, no le gusta que pierdas clases.
Naruto se encogió de hombros —No es como si yo quisiera, en todo caso es culpa de esa anciana.
Minato negó.
Afortunadamente, Naruto amaneció completamente normal al día siguiente.
Bajó las escaleras de manera perezosa, con su mochila al hombro y tomó asiento a lado de Ino en la mesa.
—Espero que ese estado se prolongue al menos hasta que comiencen las vacaciones—murmuró Kushina.
Naruto negó despreocupado —No esperes mucho madre, mañana podría volver a ser….
—¡Silencio! ¡No digas más! —gritó Kushina —¡Pero si hasta parece que lo deseas!
Naruto casi se atraganta, su madre siempre lo intimidaba con sus gritos.
Minato bebió de su café —Aún así… debemos hacer algo, esto podría afectarle el rendimiento escolar.
Ino carcajeó burlona— ¿Cuál rendimiento? Con o sin ese hechizo o maldición Naruto es un vago y siempre lo ha sido.
Naruto le miró mal, pero al instante pareció recordar algo importante y sonrió escabrosamente —Si, lo que digas, pero no olvides que hoy mismo le voy a dar una paliza a ese paliducho —dijo tronándose los dedos.
En aquel pueblo, todos sabían que si no deberías meterte con alguien, era con Naruto Namikaze Uzumaki, pues él estaba en forma y practicaba todos los estilos de lucha desde los diez años y se podría considerar un prodigio en cualquier rama de lucha. También habían otros como él, así como Uchiha Sasuke, el único que podría considerarse a la altura del rubio.
Ino casi se atraganta con su jugo —N-no… no sé de quién hablas…
—¿A si? –dijo elevando una ceja.
Ino miró a su madre —¡Mamá! ¡Dile que no se meta en mi vida!
Kushin sonrió dulcemente a su hijo, quien tragó —¿Sabes la regla?
Naruto asintió —Lo probaré de manera que me demuestre que no la está tomando por su tonta.
Ino abrió la boca y miró a su padre —¡PAPA!
—Eres mi princesa, y tenemos que estar seguros de que no se está burlando.
Ino se levantó —Por ustedes es que ningún chico se me acerca! ¡USH! —Dijo en forma de berrinche mientras se dirigía a la salida. Naruto tomó un pan tostado y se levantó de prisa.
—¡Espérame!
Cuando subieron al autobús escolar, Ino se unió a Hinata y Tenten de inmediato y se sentó con ellas dejando a Naruto por su cuenta, aunque eso era totalmente normal, pues Kiba siempre le apartaba un lugar.
—Chicas! Hola! —dijo Ino.
—¡Naruto! ¡Por aquí! —gritó Kiba.
Naruto se acercó a su asiento sin dejar de mirar a Hinata, le sorprendió que ya hasta la bruja de su hermana hablara con ella.
—Hasta que te vemos… —murmuró Shikamaru con los ojos cerrados.
Naruto le miró —¿Me dices eso con los ojos cerrados?
—Así es tonto.
—No me digas que te develaste jugando la última partida —dijo burlón.
—Tch! Parece que ya se te olvidó que todos estamos castigados por lo el chistecito de la última vez —dijo Kiba. Los chicos asintieron.
Naruto sonrió —Oh, vamos chicos, no es para tanto.
…..
Desafortunadamente, Naruto no pudo encontrarse ninguna vez con Hinata, pues ese día, él había vuelto a ser un niño, por lo cual, con ayuda de los chicos, había logrado salir de la escuela y llegar a casa.
—No es posible! ¿Y ahora que vamos a hacer? —dijo Kushina mientras caminaba de un lado a otro. Naruto se encontraba sentado en el sofá mientras mecía sus piecitos.
Kushina le miró —Deberías ponerte ya a buscar una solución a esto mocoso.
—Ni si quiera sé por dónde empezar o que hacer exactamente.
Kushina puso sus manos en la cintura —Eso es porque no te has molestado siquiera en hacerlo!
Minato colgó el teléfono y se dirigió a ellos —Está arreglado, les he dicho que estás muy enfermo y al parecer han accedido a enviarte la tarea con los chicos, pero además te enviarán un tutor. Para que te explique las clases.
Naruto sonrió —¿Significa que voy a poder levantarme más tarde?
Kushina carcajeó dando a escuchar su risa exorcizada.
—¿Eso crees?
Naruto tragó.
—Seas un niño o no, vas a ayudar con los quehaceres de la casa.
….
Las clases terminaron para dar entrada a las vacaciones de invierno. Pero esta vez, Naruto no logró salir para nada, Kushina sí que estaba siendo muy estricta en cuanto al castigo.
Naruto jugaba con la sopa mientras la miraba con aburrimiento.
A Kushina se le marcó la venita —De-ja-de-ju-gar-con-la-co-mi-da Naruto…
Al oír aquél tono, el rubio soltó la cuchara y se inclinó levemente —Una disculpa querida madre.
—No creas que por ser tan servicial vas a conseguir algo cariño —dijo Kushina muy dulcemente.
Ino miró inocentemente a su hermano —Por cierto, ¿Te enteraste de la fiesta que va a dar Kankuro, el hermano de Gaara? Habrá barra libre y también un concurso de shots.
Naruto abrió los ojos —¿Enserio?
Ino sonrió y recargó sus codos en la mesa colocando su quijada entre ellas —Lástima que no irás.
Naruto supo que lo había hecho a propósito —Eres malvada, aún sabiendo que yo…
—Pero alégrate! Al menos yo si voy a ir —miró su reloj y fingió apuro —Oh por dios! Ya casi se hace tarde, iré a arreglarme!
—¡NO TAN RÁPIDO! —dijo Naruto mientras se levantaba de la mesa y luego miraba a su madre señalando a Ino —¿Has oído madre? ¿Vas a dejar que vaya?
—¿Porque no? Ino jamás me ha dado los problemas que tú me das, ella se lo tiene ganado, esta es también una prueba, si sabe comportarse en una fiesta así, ella sabe que seguirá contando con mi confianza.
Naruto boqueó. Ino sonrió —Adiós ¡HAHAHAHAHAHA! —rió mientras subía a su habitación.
Naruto se talló la cara —No es justo.
—claro que si mi vida —Kushina se levantó de la mesa —Recoge la mesa y lavas los platos. Luego ve directo a tu cama y que no vuelva a repetirse lo del teléfono ¿Entendido?
Naruto asintió con pereza.
Cuando terminó, Naruto subió a su habitación y se asomó por la ventana, miró a los vecinos nuevos prender bengalas. La chica bonita tomaba fotografías de Hanabi jugando con una bengala.
Naruto sonrió —Vaya, le encanta sacar fotografías.
…..
Las vacaciones de invierno habían terminado, pero el castigo de Naruto no, por lo que seguí en las mismas condiciones. No había asistido a la primera semana de clases y pero no podía seguir así, tenía un permiso por un mes más ¿Pero después qué? Tendría que volver en algún momento.
Se encontraba en su forma real, estaba ejercitándose y levantaba pesas en su habitación. Finalmente las soltó. Quería hablar con alguno de los chicos estaba demasiado aburrido. Tomó el teléfono de casa y marcó a Shikamaru, pues su teléfono personal se lo había confiscado Kushina hasta quien sabe cuándo. Se quitó la camiseta quedando en jeans, su abdomen perfectamente marcado le hacía ser la tentación de cualquier chica, aunque a él no le había interesado salir con ninguna hasta ese momento. Simplemente no le nacía. Para su suerte Shikamaru fue el que contestó.
Habló mientras bajaba las escaleras —Shikamaru, amigo ¿qué tal tu día?
—"Normal viejo, no espera… aburrida"
—Lo sé, siento que voy a volverme loco en este lugar —dijo mientras pasa por la sala sin percatarse de la presencia de alguien, allí, caminó a la cocina, abrió el refrigerador y sacó una bebida energizante —Ni siquiera haciendo algo de ejercicio se me pasa este maldito aburrimiento.
—"Bueno, todos estamos en las mismas, mamá no para de repetir el que hubiera pasado si todos hubiéramos acabado igual que tú"
—Pero oye, que no es tan malo sólo… —dejó de hablar cuando se encontró con la mirada nerviosa de aquella chica. Ella le miró el cuerpo descubierto y luego apartó la mirada. Él parpadeó, ella era más hermosa de lo que pensaba.
Ino entró de improviso y Naruto reaccionó escondiendo el teléfono tras él.
—Es esta! —dijo la rubia, Hinata se levantó de inmediato. E Ino se percató de la presencia de Naruto —¿Y tú qué haces aquí? —miró a ambos de reojo y se dio cuenta de la situación ¡Naruto estaba sonrojado! Decidió aprovechar la oportunidad —Naruto, ¿Si sabes que estás castigado y que no puedes salir de tu cuarto?
Naruto casi la fulmina con la mirada —Estaba por irme —siseó, miró a Hinata fugazmente y ella también, luego subió las escaleras con prisa.
—¿Estás bien HIna? Pareces algo… nerviosa.
—Ah! No! Yo… —tomó el cuaderno que Ino le ofrecía y se inclinó —Gracias! Te la devolveré mañana! Adiós! —salió rápidamente de ahí. Al cruzar la calle para ir a su casa se sentía observada. Apretó el cuaderno contra ella y caminó lo más rápido que pudo.
Una vez en su habitación, se dejó caer en el suelo. Mientras se tomaba las mejillas —No se suponía que hubiera chicos así en este pueblo…. —negó —¡Qué vergüenza!
Naruto se desnudó y por primera vez decidió darse una ducha de agua fría. Tal fue su sorpresa, pues al mojarse con agua fría terminó transformado en un niño de nuevo.
Se sorprendió y algo asustado salió de allí.
—¡Madre! ¡Madre! —bajó las escaleras completamente desnudo.
Kushina venía llegando de las compras y miró al pequeños desnudo —¿Otra vez?
—Mamá! Yo estaba bien hace unos segundos y en cuanto me mojé con agua fría me transformé!
Kushina le miró sorprendida —¿Enserio? Pero… —miró a su hijo— Naruto, ¿Qué fue exactamente lo que ella dijo cuando te lanzó la maldición?
—No lo recuerdo.
Kushina suspiró.
Rato más tarde, Shikamaru se encontraba en la sala de la familia Uzumaki, los padres de Naruto y él le miraban.
—Si… ahora que lo recuerdo… ella dijo algo así como… "el agua fría será un conducto fácil…" ¡Si! Eso dijo.
Kushina suspiró y Minato quedó pensativo —No nos habíamos dado cuenta porque… hasta ahora solo lo habíamos bañado mientras era pequeño y lo hacíamos con agua caliente… por lo menos lo descubrimos a tiempo….
—Gracias Shikamaru —dijo Minato.
—Bueno, entonces… —dijo levantándose.
—Te quedarás a cenar —ordenó Kushina, Shikamaru no pudo refutar.
Ambos habían subido a la habitación de Naruto.
—Oye viejo, ¿Qué sucedió hace rato? ¿Te descubrieron?
Naruto (niño) sonrió —Ella estaba en la sala y no me había dado cuenta.
Shikamaru le miró confundido—¿Ella?
—La vecina… ella realmente es muy bonita.
—Lo oigo y no lo creo… ¿Ella si te gusta?
Fue el turno de Naruto mirarle confundido —¿A qué te refieres con "ella si te gusta"?
—¿No te habías dado cuenta? Hasta ahora no había reparado en ninguna chica y mira que muchas se te han… ya sabes.
Naruto pareció pensarlo —No me había dado cuenta pero… no lo sé, ella es como el dulce de edición limitada que no puedes dejar pasar…
—Vaya, si que hablas como un pequeño de cuatro años.
—¡Oye!
—Como sea, entonces la viste y te quedaste como idiota.
Naruto se recostó en su cama y miró el techo —De alguna manera…. Esa chica sin duda debe ser también una bruja.
Shikamaru le miró —¿Dices que es una bruja porque llamó tu atención?
Naruto asintió.
—Viejo, ni siquiera puedo tomarte en serio con esa apariencia.
Naruto torció la boca.
—Mírate, eres todo un bebé.
—Ya estuvo! —Naruto se levantó de un salto y se fue sobre Shikamaru.
Naruto miraba mal al tipo frente a él, ¿Qué hacía ese amargado en su casa?'
Minato entró a la sala y sonrió amable.
—Joven Uchiha.
—Sasuke esta ben.
Minato asintió.
—¡Papá! ¡¿Qué rayos hace este tipo aquí?!
—Naruto —reprendió Minato —Sasuke está aquí para ser tu tutor en lo que te recuperas…
Naruto le miró sorprendido —¿Es una broma? ¿Por qué él?
—Porque es el más apto y porque nos está haciendo este enorme favor.
—¡No puedo aceptarlo!
—Lamento la interrupción pero… señor Namikaze, a mi me parece que Naruto se ve perfectamente bien.
Minato rio nervioso —Ah… no… eso no es…
—¿Y quién dice que estoy enfer….? —Minato le cubrió la boca a su hijo.
Sasuke elevó la ceja.
—¡Naruto! Vas a hacer lo que tu madre y yo digamos o definitivamente te dejaremos solo en esto.
Sasuke tomó como muy extraño aquél comentario pero no dijo nada, no era como si fuera un entrometido, además le estaban pagando para ser tutor del dobe y no importaba lo demás.
Naruto no pudo decir más y aceptó de mala gana.
Sasuke se levantó y tomó su mochila —Bien, podemos empezar cuando diga.
—Naruto, lleva a Sasuke a tu habitación y espero que seas amable y pongas toda la atención posible ¿Quedó claro?
—Tch! —Naruto giró hacia las escaleras —Sígueme —dijo molesto.
Una vez dentro, Sasuke tomó asiento en la mesita y comenzó a sacar los libros —Hagamos esto lo más tratable posible que se pueda, no me gusta tener que respirar el mismo aire que tú.
Naruto se sentó igual en el suelo —Lo mismo digo. Espero que sepas hacer bien tu ttrabajo.
Durante la sesión, a Sasuke le sorprendió que Naruto comprendiera perfectamente todo sobre cálculos matemáticos y teoría, pero cuando se trataba de lo más básico en historia y español se le dificultaba.
Unos días después, Sasuke no podía evitar sentir curiosidad, sabía que algo extraño sucedía con esa familia algo estaba pasando, pues en algunas ocasiones de repente Minato le llamaba para cancelar las sesiones incluso a último minuto diciendo que Naruto estaba indispuesto, y durante las sesiones que tenía con él, Naruto miraba a todos lados de manera nerviosa, como si estuviera impaciente porque él ya se fuera, como si ocultara algo que de pronto él fuera a descubrir. Era extraña esa "enfermedad" del rubio, pues siempre que lo veía él se parecía muy sano, incluso estaba en perfecta forma física.
Estaba tan metido en sus pensamientos mientras guardaba los libros en su mochila que no se fijó del vaso de agua que tenía cerca, terminó derramándolo en la mesa, tal fue el impacto que el agua se expandió con rapidez por toda la mesa, se sorprendió cuando Naruto, quien estaba frente a él reaccionó con rapidez y se hizo hacia atrás arrastrándose por el suelo para evitar mojarse, como si el agua fuera una especie de ácido.
—Lo siento… aunque creo que no era para tanto —dijo levantando el vaso.
—Está bien yo… lo limpiaré después —dijo levantándose algo perturbado, entonces se dio cuenta de lo humillante que podría ser para él el que Uchiha lo viera en aquella forma.
Sasuke se levantó llevó su mochila al hombro pero no se movió. Naruto le miró esperando a que se fuera ya.
—¿Acaso padeces una rara enfermedad terminal?
Naruto parpadeó sorprendido —¿No se supone que a Sasuke Uchiha no le importa lo que suceda con los demás?
—En algún momento fuimos… amigos. Solo tengo cierta… curiosidad.
Naruto sonrió —¿así que en algún momento si fui un amigo para ti?
—Yo… tenía mis motivo para hacer lo que hice… no fue la forma pero ene se entonces… creía que si lo era.
Sasuke dejó de mirar la puerta y caminó justo frente a él. Naruto estaba sorprendido.
—Siempre quise venir y pedirte disculpas, pero no pude hacerlo, soy demasiado orgulloso. Te las pido ahora Naruto. Aunque eso no significa que todo vaya a ser igual. Es lo único que pienso hacer —caminó a la puerta y antes de tomar el pomo volteó e verle de nuevo —Espero que mejores pronto, sea lo que sea que tengas.
Naruto suspiró en cuanto la puerta se cerró.
—Ya lo sabía… todo fue por esa maldita presión…. No tengo nada que perdonarte Teme…
…..
Sasuke hablaba por teléfono.
"Lo siento de nuevo, no es necesario que vengas hoy Sasuke"
—Entiendo… ¿Señor Namikaze?
"¿Si?"
—¿Hay algo que… pueda hacer por él?
Escuchó la voz animada de Minato "No te preocupes hijo, Naruto solo está pasando por algo complicado pero no es grave, créeme, yo te avisaré cuando puedas venir"
—Entiendo. Que tenga buen día.
"Igualmente Hijo"
Sasuke colgó y miró a Itachi recargado en el umbral de la puerta con los brazos cruzados.
—¿Otra vez no irás?
—Al parecer él no se siente bien.
—¿Quieres ir a pescar?
—¿No deberías estar trabajando con papá?
—Oye, trabajo para él, no soy su maldito esclavo —dijo con una sonrisa.
Sasuke se encogió de hombros —Que más da.
….
Sasuke miraba el lago muy pensativo.
—Sé lo que estás pensando, por un momento creí que lo habías superado. Pero ya veo que no, siento no haberte protegido de mi padre.
—Eras menor de edad y tú tampoco tenías opciones.
—Pero Fugaku fue muy cruel al haberte ordenado que cortaras lazos con quien en ese entonces era tu mejor amigo. Eras solo un niño.
—Eso ya no importa.
—Importa si ahora Naruto puede necesitarte.
—No lo sé, hay algo verdaderamente extraño aquí.
—¿Extraño?
—Cada vez que voy a verlo… él parece completamente sano… aunque… siempre está como a la defensiva. Además no es solo cosa de él, sus padres están muy involucrados…
—Bueno, cualquier cosa que sea… que no te sorprenda, este pueblo está plagado de sucesos extraños.
—Esas son solo leyendas Itachi.
—Como digas.
Sasuke se levantó —será mejor que nos vayamos.
….
Rato después, Sasuke se sorprendió al ver que Itachi tomaba una ruta conocida.
—¿Qué haces?
—¿Por qué no lo averiguas? ve a visitarlo.
—El señor Minato me dijo…
—No importa, no vas como tutor, vas como amigo, anda y ve de una buena vez.
Sasuke suspiró de cansancio y abrió la puerta con pesadez. Caminó hacia el jardín y tocó la puerta.
Naruto, quien iba subiendo las escaleras, corrió a abrir olvidándose de su estado. Abrió los ojos en cuanto se topó con Sasuke, quién le miraba confundido. El pequeño retrocedió y corrió escaleras arriba a toda velocidad. Sasuke parpadeó y entró para seguirle, pero Minato le interceptó.
—¡Sasuke! ¡Qué sorpresa! —dijo Minato conduciéndolo a la puerta.
—Espere… ese niño… no sabía que tuvieran otro hijo… —dijo mirando a las escaleras.
—Oh! ¿en serio? Bueno… él no sale mucho creí que ya lo habías conocido, siento que haya salido corriendo él le teme a los extraños…
—Aunque… es muy parecido a…
—Si lo sé, todos lo dicen hehehehe… ¿A qué se debe la visita? —dijo mientras se retorcía las manos.
—Yo… en realidad vine a ver a Naruto…
—Ah… siento haberte preocupado… él no está dispuesto ahora… debe guardar cama…
—¿Puedo saber qué es lo que tiene? Sé que no es de mi incumbencia pero…
—Descuida no es tan malo… es solo que sus defensas están muy bajas ¿Sabes? Un día amanece muy bien y otros está muy débil…
—Entiendo, entonces… me retiro…
—Salúdame a Itachi, sé que anda por aquí.
Sasuke asintió y se fue.
—¿Qué sucedió? —preguntó Itachi.
—Acaba de ocurrir algo extraño.
—¿Viste a Naruto?
—No sabía que los señores Uzumaki habían… tenido otro hijo.
Itachi le miró sorprendido.
—Espera… ¿Y dices que te acabas de enterar?
—Jamás lo había visto… es extraño… es exactamente igual a Naruto cuando tenía esa edad… cuatro años…
—Vaya… los señores Uzumaki si que no pierden el tiempo —dijo arrancando el auto.
…..
—Naruto, ¿Por qué abriste la puerta?
—No pensé que el teme vendría a verme…. Además… lo olvidé.
Minato se sentó en la cama a lado del pequeño.
—Hijo, ya sé que están peleados pero él realmente parecía preocupado.
—No puede saber nada.
—Sasuke podría resultar muy confiable.
—¡No! Es como si volviera a ser un mocoso debilucho en esta forma.
—Por fin comienzas a preocuparte por esto.
—En realidad no tengo prisa por arreglarlo, ni siquiera sé si esto tiene un arreglo. Está bien, molesté a esa bruja, solo obtuve lo que pedí —dijo haciendo un puchero.
Minato sonrió compresivo y abrazó a su hijo —Tranquilo, papá está aquí.
…..
…..
…
