La hija del senador
Disclaimer: Los personajes de la saga Crepúsculo son propiedad de Stephenie Meyer y su casa editorial.El resto de los personajes pertenecen a mí y a mi imaginación.
Capítulo 12: Como liberar el estrés
ROSALIE POV
Había tenido que soportar a Jessica y su séquito hablando mal de mí durante casi toda la clase, pero no deje que eso me hiciera sentir menos o arruinaran mi desempeño en la clase.
Incluso Alec estuvo detrás de mi, corrigiendo mis brazos durante la mitad del precalentamiento, para luego seguir observando durante el resto de la clase como si hubiera algo malo conmigo.
¿Sabría algo que yo no? ¿Mis compañeras habían dicho algo?
Intentando hacer caso omiso a eso, me quedé ensayando después de hora para mí audición hasta que no quedó más nadie en el edificio y yo perdi nocion del tiempo, únicamente queriendo hacer mi rutina perfecta.
-deberías irte a casa Rose- dijo Alec terminando de apagar las luces del estudio, excepto en la sala en la que yo estaba- tus pies doleran mañana y te necesito bien para la clase.
-no puedo fallar de nuevo.- dije- necesito más horas de práctica.
-si, pero no todas en un mismo día- dijo con el semblante serio- aún tienes un par de semanas más para seguir perfeccionando esos giros. No está tan terrible como la última vez.
Yo suspiré y entonces apague la música, dejando todo el estudio finalmente en silencio.
-si fallas no será el fin del mundo. Aún eres la principal aqui. Sé que no es lo mismo, pero eres realmente buena. Y si lo quieres podrías dar clases en un año o dos aqui.
Pero eso no era lo que yo quería.
-vamos, toma tu abrigo y ve a casa. De lo contrario tu padre va a demandarme por tenerte tanto tiempo aquí dentro. Probablemente debe hablar mal de mi cada noche mientras tú llegas tarde a cenar.
-como si a el le importara- dije- él solo paga por todo.
-el dinero ayuda- acordó- no lo es todo, lo sé. Pero en tu caso, y con tu apellido te abrirá muchas puertas.
Eso aún no había sucedido. Aun con el apellido de mi padre y su trabajo, yo no había logrado entrar a la ABT 3 años atras.
-lo harás bien esta vez- dijo- estás en buen estado finalmente y estás saludable, no como la última vez- él me miró con decepción, recordando obviamente mis peores momentos.
-¿acaso crees que a ellos les importa si estoy saludable o no?
Quitándome mis zapatillas, las metí en mi bolso y me puse mi abrigo antes de salir al corredor para calzarme mis zapatos, los únicos que quedaban allí junto a los suyos.
-desde luego que sí- dijo él- lo último que necesitan es estar lidiando con una chica que se la pasa vomitando y termina desmayada porque no puede consigo misma. ¿ cómo podrían trabajar con alguien así?
Alec se quitó sus zapatillas de baile y las dejó sobre el mueble de la entrada mientras iba a abrir la puerta del estudio, dejando entrar la luz del corredor y se calzaba sus botas.
Caminando hacia afuera, el apagó las últimas luces y entonces cerró la puerta con llave.
-no vuelvas a presionarte tanto- me dijo- para eso estoy yo aquí. Así que no lo hagas. - yo asentí con la cabeza- sea lo que este pasando en tu vida ahora, te está haciendo bien, así que continua asi. Y no escuches a tus compañeras. Jessica ni siquiera pasó las preliminares para la ABT, por eso habla a tus espaldas
Así que él la había escuchado también. Sin embargo, no había llamado su atención en clase, tal vez no queriendo mostrarse parcial con nadie, mucho menos conmigo. Claramente aún recordaba cómo había tenido que lidiar con una Rosalie de 16 años y sus problemas alimenticios en ese entonces. Regañandome a solas, pero defendiéndome frente a mis compañeras antes de que tuviera que dejar las clases por un buen tiempo hasta que estuve mejor.
-lo se- dije - y gracias.
-ahora ve a casa, vamos. Ve y pon esos pies es hielo. mañana te necesito como nueva.
Despidiéndome de él, baje las escaleras rápidamente mientras él esperaba el ascensor.
Afuera, Emmett estaba metido en el auto, con sus ojos entrecerrandose.
-ya podemos irnos - dije deslizándome en el asiento trasero y déjando mi bolso en el suelo del auto.
-claro, seguro- el puso el auto en marcha luego de bostezar y comenzó a conducir sin decir más nada.
Tal vez solo estaba cansado me dije, así que lo dejé pasar.
Y para mí suerte, no tuve que enfrentarme con la furia de mi padre al llegar a casa, como yo había creído, siendo que al final él y mi madre habían salido a cenar afuera.
Las luces de comedor y también las de la cocina estaban apagadas. Incluso Mary se había ido de la casa, probablemente no queriendo perderse su propia cena, mientras yo seguía ensayando hasta tarde en el estudio.
Sin embargo, había dejado para mí dos trozos de tarta de pollo, envueltos en papel film sobre la encimera de la cocina.
Calentandolos en el microondas, cené sola en la cocina y luego metí los platos al lavavajillas, yendo a mi habitación con un par de bolsas con hielo que ya estaban esperándome en el congelador.
Los días que siguieron fueron de lo más estresantes, tanto que apenas tuve tiempo para mí misma o para hacer algo más con Emmett. Mis entregas de informes y exámenes, junto con mis prácticas estaban tomando todo mi tiempo, dejando nada disponible para hacer otra cosa. Y desde luego, subiendo mis niveles de ansiedad y estrés hasta el techo.
Apenas en una semana había tenido dos finales y ese viernes tendría el último, de esa semana al menos, sin contar los 3 trabajos que había tenido que entregar para otras materias.
Sentía que mi cabeza iba a explotar de tanto memorizar información, que junto con mis pocas horas de sueño y estrés acumulado por esa semana, mi cuerpo podía sentir literalmente la tensión rogando por salir de alguna manera.
Jugando con mis dedos en el borde del libro frente a mi, releí por enésima vez el mismo párrafo, sintiéndome caliente y nerviosa.
Antes lo habría dejado pasar, o me habría encargado yo del asunto, pero desde que Emmett me había tocado y había logrado que yo me corriera dos veces solo usando sus dedos, no había podido quitar ese recuerdo de mi cabeza.
Ah… no era justo.
Tenía que estudiar. Tenía poco más de una hora antes de mi examen y mi cabeza se había detenido, pensando únicamente en una sola cosa, una que solo una persona podía darme.
Bufando, volví a releer el mismo párrafo, dándome cuenta de que eso no entraría en mi cabeza sin importar cuánto lo intentara.
Alice y Bella, frente a mí, sin embargo, no podían estar más inmersas en su lectura, completamente ajenas a lo que sucedía conmigo.
-necesito ir por unos libros - dije a ambas en voz baja- volveré en un rato
-esta bien- contestó Bella mientras Alice simplemente asentía con la cabeza.
Tomando mis cosas y metiéndolas en mi bolso sin mucho cuidado, me levanté de la mesa y me fui de allí, en busca de Emmett.
Tomando el último corredor del edificio de historia, apresure el paso hasta llegar al patio. Solo entonces vi a lo lejos el coche negro aparcado donde el me había dejado esa mañana.
Bingo
Acercándome a su puerta, miré por la pequeña rendija de la ventana que él había dejado abierta y pude verlo recostado sobre asiento con sus ojos entrecerrados. Le di un par de golpes suaves a la ventanilla y unos segundos después Emmett abrió sus ojos, volviéndose a verme con sorpresa.
Apartándome para que él abriera la puerta del conductor,espere hasta que el saliera del coche para hablarle.
-¿Sucedió algo?- yo negué- crei que estarías en la biblioteca repasando para tu examen, dijiste…
-se lo que dije- lo interrumpi- pero ya no puedo seguir estudiando. Ya no puedo…. -suspiré y lo miré a los ojos con suplica- no con todo esto en mi cabeza. Estoy tan estresada y necesito…- yo le puse mi casa de perrito evitándome tener que terminar esa frase.
Observandome de lado, Emmett sonrió y lamió sus labios, comprendiendo rápidamente a que me refería.
-no creo que sea un buen momento para hacer otra escapada. No hay forma de que pueda traerte de regreso al campus en… - el miro su reloj por un segundo antes de continuar- menos de una hora y que eso nos de tiempo…
-no necesitamos ir a ningún lado. Sólo… sube al auto.- pedí señalandole el asiento trasero del mismo.
Sonriendo complacido ante mi repentino ataque y seguridad y desesperación. Él abrió la puerta de atrás y se deslizó sobre el asiento, esperando que yo hiciera lo mismo.
Mirando hacia ambos lados, casi como un reflejo, para asegurarme de que nadie estuviera viéndonos, me meti en el auto junto a él, cerrando la puerta una vez que estuve dentro.
-entonces…- él me observó con curiosidad- ¿Que es lo que tienes en la cabeza que te tiene de esa forma?
Besandolo sin reparos, lo tome por la nuca mientras él me respondía con deseo y ganas, pegando mi cuerpo con el suyo.
Y él besaba tan bien… que no parecía que nadie pudiera superarlo. Mientras me ayudaba a subirme a horcadas sobre él, sus labios juguetearon con mi cuello, a la par que yo sentía mi centro palpitar, casi rogando que le prestarán algo de atención.
Aferrando mis manos a sus hombros, empuje mi cadera contra la suya con necesidad, antes de sentir a Emmett, tomándome por la cintura para empujarme contra él, acelerando el ritmo de la fricción entre ambos, aún sobre la ropa.
Gemidos involuntarios comenzaron a salir de mi boca al sentir su dureza entre mis piernas empujando deseosa por salir. Mierda…
-solo haz que pare- Gemí sobre su oido- tocame…
Sin dudarlo, sus manos fueron debajo de mi falda y sus dedos se presionaron contra mis húmedas bragas.
-oh, nena… mira cómo estas- jadeó él con la voz ronca exitandome aún más. Yendo arriba y abajo con sus dedos aún sobre mis bragas yo gemi y moví mi cadera contra sus dedos ya sin soportarlo.
- quítate la blusa- pidió aún sin detenerse y viéndome, esperando que yo lo hiciera.
Quitando rápidamente los botones que tenía al frente, abrí mi blusa, dejando que el viera mi sostén de encaje, color hueso, que me había puesto esa mañana.
Soltando un jadeo, él beso mi cuello y apartó su mano de mi centro, para acariciar mis pechos con necesidad. Ahuecandolos entre sus manos, yo gemi, antes de sentirlo titoneando mis pezones hacia afuera, pellizandolos entre la punta de sus dedos.
-Emmett….por favor- gemi sobre su oído a sin soportarlo más- por favor, solo… mierda… deja que hacerme sufrir
Una ligera risa escapó de sus labios y sin dudarlo él hizo mis bragas hacia abajo antes de lamer sus dedos y llevarlos directamente a mi centro haciendo que toda mi piel se erizara.
Oh mierda.
Sus labios se dirigieron a mi cuello trazando un camino por mi mandíbula antes de comenzar a besar y chupar mi piel, con sus dedos aún torturandome sin descanso.
Sin siquiera detenerme a pensar, moví mi cadera contra sus dedos, solo ansiando que la tensión se fuera.
Gimiendo ya sin importarme más nada, hice a un lado mi sostén, y pellizque mis pezones, haciendo que él dejara de besar mi cuello para verme, por completo fascinado.
Lo bueno es que el y yo no necesitábamos hablar mucho, me dije. Él comprendía lo que quería sin que tuviera que decírselo. Sin embargo esa mañana, él parecía querer escucharme admitir mi propia debilidad.
-¿Ah sí que esto es lo que querías?- dijo al verme ya por completo desesperada y moviendo sus dedos en círculos sobre mi clítoris antes de empujarlos contra mi entrada - ¿Correrte?
-si… -gemi sintiendo sus dedos penetrandome ligeramente mientras me sujetaba de sus hombros.
-¿Por eso viniste a buscarme? ¿Por qué estabas caliente?- yo gemi como respuesta mientras sus dedos empujaban un poco más en mi interior- ¿Por qué querías que yo te hiciera venirte?
-si…Si….Si
Ah y entonces que él me hablara, solo consiguió ponerme más caliente.
-bien, eso es lo que haré entonces- gruñó, volviendo a mover sus dedos muy rápido sobre mis pliegues y luego mi clítoris antes de que mi cuerpo se rindiera ante su toque con un fuerte grito.
Intentando calmar los espasmos, yo me sostuve de sus brazos y volví a mirarlo a los ojos sin dar crédito al modo en que él había conseguido hacer que me corriera.
Sonriendome con descaro y muy satisfecho de sí mismo, Emmett volvió a besarme, mientras sus manos volvían una vez más a mis pechos; está vez acariciando mis pezones, trazando suaves círculos sobre ellos.
-eres preciosa- susurro entre mis labios antes volver a tocarme consiguiendo que mi centro, ya demasiado sensible, casi temblara.
-ah... Emmett…- gemi
Retorciéndome contra sus dedos, el bajó sus labios por mi cuello, dejando un camino de besos, hasta llegar a mis pechos. Lamiendo uno de ellos, yo. Contuve la respiración mientras sentía sus dedos jugar conmigo sin piedad.
-hazlo de nuevo- me alentó apresurando sus dedos y moviendo su lengua sobre mi pezon izquierdo obligándome a echar mi cabeza hacia atrás.
Pude escuchar entonces mi teléfono sonando, aún adentro de mi bolso. Eran mensajes y llamadas, pero ahora mismo yo no podía atender ninguna de ellas.
Enterrando mis uñas sobre su camisa, gemi y sentí como mi cuerpo comenzaba a temblar, demasiado cerca de la liberación mientras Emmett movía sus dedos rápidamente sobre mi centro.
Mierda…
Mi estómago se tensó y un segundo después cai rendida sobre su cuerpo, tras otro increíble orgasmo.
Tomándome unos minutos para recomponerme, simplemente me quedé así, tendida sobre él, jadeando, aún con la respiración entrecortada y sintiéndome increíblemente satisfecha.
Mi teléfono volvió a sonar y entonces me dije a mi misma que era el momento de devolverle a Emmett un poco de lo que él me había dado.
Besandolo con ganas comencé a desabotonar sus pantalones cuando mi teléfono comenzó a sonar con insistencia una vez más.
Obviandolo, lo acaricie sobre sus pantalones, sintiendo su dureza. Ah… ¿Cómo se sentiría tenerlo entre mis manos?
No había terminado de bajar el cierre cuando un par de golpes sobre la puerta del auto consiguieron que ambos nos sobresaltaramos.
Llevando una mano al pecho, me gire hacia la derecha, viendo entonces a Alice parada frente a la puerta del conductor.
Desde luego, ella no podía ver nada hacia adentro debido a los vidrios polarizados y nublados, pero quizás si había escuchado algo…
Viendo que no recibía respuesta, ella volvió a tocar la puerta antes de llamar a Emmett.
Mierda.
-¿Qué?- preguntó él al verme
- solo contesta- susurré
-¿Si?
-oh, Emmett, hola. Estoy buscando a Rose.- dijo mi amiga- ¿La has visto?
-ella está aquí conmigo- contestó él antes de que yo pudiera decirle algo más. Mierda. ¿En serio? ¿Ni siquiera iba a molestarse en negarlo?
-oh- Alice parecía sorprendida mientras yo lo podía creerme esa situación- esto… Rose. Debemos irnos. El examen comenzará en menos de diez minutos y cambiaron nuestro salón. Estuve llamándote, pero nunca contestaste.
-mierda- volviéndome a ver a Emmett suspiré y quite mis manos de sus pantalones. ¿Es que no había podido darnos otros quince o veinte minutos? Entonces yo al menos habría podido complacerlo a él también.
-está bien- dijo él, casi resignado- solo ve. No te preocupes.
-no entiendo cómo pasó tan rápido el tiempo- expliqué -no es que no quiera… por qué de verdad quería…- yo le puse un puchero y él sonrió a medias, claramente decepcionado- pero de verdad tengo que irme. Si no apruebo está examen…
-tendras que recursar el año siguiente, lo sé. Ya me lo dijiste- yo asentí- está bien, ve. Vamos, anda. No te preocupes por mi. Estudiaste mucho para esto, no lo arruines.
-si…- acomodando mi sostén de nuevo en su sitio y abrochando mi blusa, lo miré a los ojos sintiendome algo culpable.
- ve y destrozalos- dijo giñandome un ojo- yo estaré aquí cuando regreses.
-bien, pero…- yo lo miré sin saber bien como decirselo- no hagas nada ¿Esta bien?
-¿Nada con…?
-con eso… - dije señalando con mi dedos el bulto en sus pantalones- yo quiero hacerlo.
La sonrisa en el rostro de Emmett se ensanchó
-hablo en serio- advertí- no quiero que tú te hagas cargo ya sabes… quiero hacerlo yo. Te lo debo por lo de recién.
-no me debes nada- dijo el- fue todo un placer
Oh, y el hecho de que él dijera eso, solo me hizo ansiara recompensarlo aún más.
-bien, pero aún así quiero hacerlo. Quiero ser yo la que te haga llegar...- pedí mientras presionaba el contorno de su polla con mis dedos- así que espero que aún sigas así para cuando regrese
-esta bien- acordó- solo… no me hagas esperar 3 horas por qué entonces tendré que hacerme cargo yo.
Riendome inocentemente, le di un beso en los labios antes de bajarme de su regazo y acomodar mi ropa de regreso en su sitio.
-al menos ahora ya no estarás más tensa- dijo muy satisfecho consigo mismo- esperemos que eso ayude.
Sonriendole como una tonta, terminé de ponerme las bragas y entonces me baje del auto, tomando mi bolso del suelo.
-te veré en un rato- dije abriendo la puerta.
-aqui estaré- respondió el aún sentado en la parte trasera del auto, sin ninguna intención de moverse de allí.
Solo entonces me enfrente a la cara de mi amiga, quien no parecía dar crédito a esa situación.
-¿Está lista?- yo asentí- bien vamos.
Ella comenzó a caminar y yo la seguí, apresurando mis pasos, para ir andando a su lado.
-¿Estabas haciendo lo que yo creo que estabas haciendo? -pregunto conteniendo una sonrisa.
-no- dije- aún no me he acostado con él y no pienso hacerlo en la parte de atrás del auto. - de momento, al menos, dijo mi voz interior- sólo estaba… descargandome un poco
Ella cubrió su boca intentando contener la risa.
-oh, por dios …- dijo aún riendo- y yo preocupándome por ti… - ella negó con su cabeza y me miró a los ojos aún divertida- dijiste que irías por unos libros y nunca más regresaste. Cuando me volví a buscarte, me di cuenta de sus nisiquiera estabas en la biblioteca y como no contestaste tu teléfono, pensé que quizás algo había ocurrido- explicó- pero cuando ví tu auto estacionado, algo no me cerró, así que pensé en preguntarle a tu chófer si te había visto.
-bueno, la verdad es que necesitaba otros libros- dije- creí que los había dejado en el coche esta mañana, y entonces Emmett y yo terminamos ...
-¿Estudiando juntos?- Alice me miró como si no se tragara una palabra de lo que yo acababa de decirle.
-Estaba tensa ¿Está bien? Sentía que mi cabeza iba a explotar y él sólo estaba ayudándome a relajarme. Pensé en hacerlo yo misma en el baño, pero la verdad es que la idea de que lo hiciera él era mucho mejor.
Mi amiga se rió, finalmente comprendiendo por qué me había ido tan repentinamente.
-¿Dónde está Bella a todo esto?
-se quedó en el aula, en caso de que yo no te encontrará y tuviera que ganar algo de tiempo hasta que llegaramos.
Apresurando mi paso, busqué mi teléfono en mi bolso y miré la hora. Aún nos quedaban un par de minutos antes de que se cerrarán las puertas.
Vi entonces todos los mensajes y llamadas que tenía de Alice. Había escuchado algunos en el auto, pero entonces lo había podido contestar, siendo que estaba demasiado ocupada vaciando mi mente aunque fuera por solo un rato.
Viendo que apenas nos quedaban unos 20 metros hasta el aula, ambas nos apresuramos, ocupando entonces los asientos que Bella había apartado para nosotras al fondo del salón.
Dejando mi bolso en el suelo, apoye mi trasero contra el banco de madera, soltando entonces un jadeo ahogado al darme cuenta de lo mojadas que habían terminado mis bragas.
Oh… si, eso iba a ser un recordatorio constante de lo que me esperaba en el auto en cuanto terminara con mi examen.
Recibiendo mi hoja con preguntas luego de que él profesor cerrará las puertas, me dije a mi misma tres cosas antes de comenzar a escribir:
1.Tenía que responder todas las preguntas bien, por qué necesitaba una buena calificación para mantener mis promedios
2. Tenía que hacerlo rápido para poder terminar lo que había comenzado con Emmett, quien ahora mismo debía de estar en el auto por completo caliente y sin tener idea de cuánto yo iba a tardarme.
3. Tenía que llevar conmigo un par de bragas de repuesto en mi bolso de ahora en adelante si pensaba continuar haciendo ese tipo de cosas y no quería andar por el campus mojada y exitada por el resto de la mañana
Se que todas deben de estar ansiosas o enojadas por qué me tardé tanto en actualizar, pero la verdad es que no me encontraba bien como para terminar este capítulo.la semana pasada, que tenía pensado acabar con este capítulo, se fue uno de mis perritos, un cachorro, que había estado enfermo por un par de semanas y que finalmente se fue de mi lado. Y literalmente sentí que todo mi mundo se partía en dos.
No quiero dar demasiados detalles por qué probablemente a ustedes tampoco les interese, pero si espero que aquellas que tienen mascotas o las tuvieron puedan comprender por lo que estoy pasando.
aún después de una semana sigo intentando levantar mi ánimo y retomar mi rutina, así que lamento si el capítulo no es muy largo o no es lo que esperaban.
intentaré no tardar tanto en mi próxima actualización, siendo que ya he terminado con todas mis cosas de la universidad.
en fin, saludos a todas. espero tengan una buena semana y mucha salud para todas.
Bella McCartney Darcy
