La hija del senador


Disclaimer: Los personajes de la saga Crepúsculo son propiedad de Stephenie Meyer y su casa editorial.El resto de los personajes pertenecen a mí y a mi imaginación


Capítulo 23: buenas noticias y malas noticias

EMMETT POV

Después de comer la pizza y las papas fritas e incluso también una enorme copa de helado que tuvimos que terminaría entre los tres…. Tuvimos que regresar a Charlie al hospital.

Había sido casi una escapada perfecta al sacarlo más temprana ese día, luego de que él se vistiera bien con la ropa que yo le había llevado y que saliéramos por el patio como una más de las visitas que iban a ver a algún pariente enfermo, para luego subirnos al auto y regresar al auditorio donde Rose estaba teniendo su audición; pasando antes claro por ese conejo de peluche rosa que el quizi comprar y el ramo de flores que yo había decidido llevarle para no verme mal al aparecerme con las manos vacías.

-Solo váyanse y todo estará bien- me dijo luego de que aparcara el coche en la calle frente al hospital. - voy a escabullirme por el parque y luego iré al comedor, fingiendo que nada pasó. Y si me atrapan, diré que me fugué para ir al cine o algo así, no se preocupen. Diré que todo fue mi culpa.

- está bien- yo acordé- te llamaré por la noche solo para asegurarme que todo esté en orden.

- muy bien- él me sonrió- ahora regresen a la casa y conduce con cuidado mi auto ¿Quieres?

-¿Tu auto?- yo me rei

- si, mi auto- repitió- y cuida a Rose por mi

Dándole un fuerte abrazo, ella lo vio a los ojos y él abrió la puerta del coche para bajarse.

-y compórtate ¿Quieres?- Charlie palmeo mi hombro y con una sonrisa cómplice se bajó del auto y caminó tranquilamente hacia el hospital, rodeándolo para entrar por atrás, mientras nosotros rogabamos no haberlo metido en un embrollo.

Aún no anochecía cuando regresamos a la casa y tuve que despedirme de ella frente al porche de la casa.

-de verdad hoy fue un día increíble- me dijo, aunque yo ya lo sabía. La sonrisa que había tenido pintada en la cara desde que había salido de su audición , incluso ahora se mantenía en su rostro.- todo lo que hiciste por mí…

-no ha sido nada- dije- solo un viaje extra al hospital y a comer algo…

Fue entonces cuando sus labios se estamparon contra mi mejilla, dejándome un beso de lo más adorable.

-tan modesto como siempre- ella se rió- aún así, gracias.

-no hay de que.

-bien, me llevaré mi peluche y pondré estás flores en agua antes de que se mueran.

Si, quizás el conejo habría sido una mejor idea considerando que no necesitaba agua para vivir y es probable que lo tuviera con ella por mucho tiempo; las flores sin embargo… no duraría más de un par de días.

Viéndola tomar todas sus cosas, ella se bajó del auto y entró corriendo a la casa, dejándome solo de nuevo.

En la casa por suerte esa anoche no hubo pizza y en su lugar todos disfrutamos de una enorme cacerola con estofado de pollo casero en que trabajaron Mary y Edward está tarde, y que estaba para chuparse los dedos.

Ya la siguiente semana me tocaría cocinar a mi, así que sería mejor que comenzara a pensar en que iba a consistir mi menú, aunque para mí suerte, los desayunos no eran tan complejos como el resto de las comidas del día.

Por la noche antes de irme a dormir, llamé a Charlie tal y como le había prometido. El estaba bien, dijo que una de las enfermeras lo había regañado y que lo había estado buscando por casi una hora, pero por suerte no había llamado a ninguno de sus contactos para informar de su repentina desaparición. Desde luego, lo último que querían trabajar era alterar al senador diciéndole que con todo el dinero que debía estar pagando para mantener a Charlie internado allí, él se había extraviado. Así que estábamos a salvo, al menos, en cuanto a que alguien más se enterara de nuestra pequeña fuga.

Quedamos en que volvería a verlo en unos días y que le llevaría algo de comida de Mary para darle un poco de alegría a su estómago entre tanta comida de hospital. Solo entonces, y tras una larga despedida, en la que él me agradeció por ese día y por el buen recuerdo que eso le había dado, se fue a dormir y yo hice lo mismo.

Dos días después, los resultados de la audición llegaron.

Esa mañana, Rosalie bajó las escaleras del porche con el rostro serio y se detuvo frente a mi con un papel en sus manos.

Yo sabía lo que era sin tener que preguntárselo.

Pasandome el papel sin decir nada, yo lo tomé y leí rápidamente el primer párrafo.

-Fuiste aceptada- dije sonriéndole, ella sin embargo, no cambió su expresión- eso es genial, Rose, tu…

- solo sigue leyendo- dijo

Regresando mis ojos a la hoja de papel en mis manos, llegué entonces a la parte importante.

"Con gusto la recibiremos en nuestra compañía a partir del 18 de diciembre, dando así inicio a nuestra nueva temporada de ballet.

Hasta entonces, nos despedimos cordialmente

American Ballet Theater"

Volviendo a verla a los ojos, entonces lo entendí. Ella había entrado, pero aún tenía que esperar casi cuatro meses hasta poder irse de allí.

-solo vámonos- dijo pasando junto a mi y subiendose al auto con sus bolsas con una mezcla de angustia y enojo.

Aún con la carta en mis manos, yo me subí al coche y la mire por el espejo retrovisor. Ella parecía más triste que emocionada por haber conseguido eso y yo no tenía idea de que hacer o decir.

Encendiendo el motor, puse el auto en marcha y salí de la casa camino al centro.

-¿ No sabías que…?

-no- respondió- creí… pensé que quizás debería esperar algunas semanas, pero no tanto tiempo. Cuatro meses…. Es una eternidad.

- pero entraste, eso es lo que importa, incluso si tienes que esperar, sabes que esa puerta estará abierta allí para ti. Que podrás hacer eso que tanto te gusta para vivir. No todos pueden decir lo mismo.

Viéndome algo sorprendida ante mis palabras, yo decidí no decir más nada al respecto. Mierda, había hablado sin pensar y ella no me lo iba a dejar pasar por alto.

-¿ Estabas hablando por ti?

- no

-¿ Por qué dijiste eso entonces? ¿Que todos no pueden vivir de lo que les gusta?- Rose sonó frustrada- ¿Por que dirías algo como eso?

Yo suspiré. Si, hablar de más, y especialmente cuando ella no tenía el mejor de los días, había sido una mala combinación.

-Me refiero a que… solo pocas personas tienen un gran talento y pueden permitirse vivir de eso, seguir sus sueños… mientras que el resto de la gente trabaja de lo que puede o consigue, sin importar lo que ame o no hacer.

-¿Hay algo que tú quieras hacer?

Yo negué con la cabeza.

-¿Entonces eres feliz siendo chófer? ¿ No hay nada más que desees hacer?

-Rose, no me refería a eso, no estaba hablando por mí- dije- solo … me refería a que deberías estar feliz por haber conseguido entrar al ABT. El tiempo pasará más rápido de lo que piensas y cuando menos te la esperes, ya estarás allí.

Suspirando, ella me miró por el espejo retrovisor con el semblante serio y se hundió en su asiento.

-no quiero que pienses que no me gusta hacer este trabajo- agregué- soy feliz estando aquí, contigo cada día. Quizás no era lo que esperaba estar haciendo cuando tenía tu edad, pero eso no significa que me arrepienta de las elecciones que hice.

-¿Que querías hacer cuando tenías mi edad?

-ser militar- yo me rei de mi mismo de tan solo recordarlo- oh, estaba tan entusiasmado con la idea de conseguir ser un Teniente coronel…- yo hice una pausa recordando entonces mi accidente y como ese había derrumbado todos mis sueños- pero supongo que no estaba destinado a ser

-lo siento

-yo no- dije

-¿No querías seguir en el ejército? - Rosalie sonó confundida- ¿No dijiste que querías convertirte en teniente y…?

-creo que todas las cosas pasan por una razón- le dije antes de que ella pudiera continuar- mi vida no ha sido fácil, sobre todo después del accidente, pero conseguí salir adelante y eso es lo que importa. He aprendido muchas cosas desde entonces y trato de mejorar cada día.- expliqué- creo que eso es importante para mí. Solo… continuar. Perseguir tus sueños y… si estos por algún motivo no pueden ser posibles para ti, no rendirte y dejar que el mundo se derrumbe sobre ti, sino… seguir adelante y quizás descubrir en el camino algo que también disfrutas hacer.

Para cuando llegamos a la universidad, Rosalie aún continuaba callada, quizás aún pensando en lo que yo le había dicho.

Así que bajandome del auto, abrí su puerta y le tendí mi mano para ayudarla a salir.

-sonrie- la alenté- llevas mucho tiempo esperando esto para tener esa cara. Lo conseguiste, lo hiciste y todo ha sido a causa de tu esfuerzo y trabajo duro. Deberías estar orgullosa y celebrar

Rose me observo a los ojos y entonces me dió un abrazo sin decir nada.

Estrechandola contra mi pecho, la sentí suspirar con algo de pena y entonces se apartó de mí.

-gracias- dijo

Yo negué con la cabeza.

-solo piensa en positivo. - ella asintió y entonces tomó su bolso del asiento del auto antes de cerrar la puerta- y díselo a tus amigas, apuesto a que estarán muy felices por ti.

Dedicándome una sonrisa a medias, ella se alejó en dirección al edificio se artes y yo me quedé allí pensando en que podía hacer con ella.

Por suerte, tener toda la mañana libre y algo de dinero de la última partida de poker que había ganado, me dieron algunas ideas.

Así que para cuando ella salió de clases, yo estaba esperándola fuera del auto, sintiéndome impaciente.

Apresurando su paso al verme con la caja entre mis manos, ella sonrió por completo intrigada frente a mi

-¿Qué es eso?

-es mi regalo de felicitación por haber pasado la audición- dije y entonces abrí la caja frente a ella, dejándola ver el pequeño pastel de chocolate con fresas encima que había conseguido apenas una hora atrás.

-¿Crees que puedas comer un poco antes de tu clase de baile?

Ella asintio

-bien- Abriendo la puerta trasera del coche, ella se subió y yo hice lo mismo, ocupando el asiento a su lado.

-compre el más pequeño que encontré, creyendo que no resistiría hasta la noche cuando hayas terminado con tus clases- explique.

- no tenías que….

-solo… quería subirte el ánimo, esta mañana…

-estaba enojada- ella me interrumpió en un intento por explicarse- y no era tu culpa. Yo solo….pensé que podría irme de casa enseguida, y cuando leí la carta me enfade tanto… que me desquite contigo. Todo este tiempo no hiciste más que apoyarme con todo, llevándo a Charlie a verme…- suspirando, ella apoyó su cabeza sobre mi hombro y volvió sus ojos de perrito hacia mí- lo siento

-no hay nada que sentir- dije- solo ten paciencia y entonces podrás hacer lo que quieras

-¿Vas a ayudarme a irme cuando tenga que hacerlo?- su pregunta sin embargo, me tomó por sorpresa- porque es muy probable que tenga que hacerlo a escondidas de mi padre

-¿Cómo fugarte de casa?

-¿Acaso crees que el va a dejar que me vaya por mi cuenta? - yo no respondí, no creyendo que eso fuera posible

-Rose, ya eres mayor de edad, no creo que él pueda…

-claramente no lo conoces- dijo y entonces tomando un trozo de pastel con el tenedor de plástico que había a un lado de la caja mientras yo la observaba aún algo desconcertado -bien, ¿Sabes que? No pensemos en eso ahora, no necesito preocuparme por eso ahora mismo siendo que aún tengo otros cuatro meses para planear en cómo voy a irme

- está bien

- aún así ¿Vas a ayudarme, verdad?- viéndome a los ojos ella solo busco en mi algo de apoyo y quizás ánimo para seguir adelante.

- seguro, claro que sí- dije

Sonriendo, ella se dedicó a comer y ninguno de los dos volvió a tocar el tema después de eso.

Dos días después de eso fue a ver a Charlie por la tarde mientras Rose estaba en su estudio de baile.

Para entonces él ya estaba al tanto de que Rosalie había sido aceptada tras su audición, así que yo se lo contará solo fue como informar noticias viejas. Ella lo había llamado para decírselo y entonces ambos habían compartido viejas historias de sus clases y festivales de ballet durante un par de horas.

-ya he terminado con la radioterapia- me dijo entonces mientras yo buscaba la comida que había llevado para él en mi bolso- ayer fue mi última sesión.

- eso es bueno ¿Verdad? ¿Que dijo tu doctor?

-que debería comenzar a hacerme quimioterapia- su rostro fue serio al igual que su voz cuando me lo dijo.

Si, eso no eran exactamente buenas noticias.

-¿Cuando?

-bueno, iba a hablarte sobre eso…- dejando la comida sobre el sofá, yo me volví para escucharlo con atención- yo… no creo que sea buena idea comenzar con eso, ya sabes es un tratamiento muy largo y costoso…

-¿Que tiene que ver el dinero con todo esto?- Charlie se encogió de hombros y yo lo observé, perplejo- ¿acaso no quieren pagarlo?

-no es eso...

-¿no es eso? ¿por que dices que es muy costoso entonces Charlie?

-porque lo es- dijo- por que no vale la pena que lo haga. Esto… ya no es reversible.

-no pierdes nada con intentarlo

-¿acaso has visto a los pacientes que terminan de hacerse quimioterapia?- dijo en un tono enojado- por qué yo sí y no quiero terminar asi mis últimos días. Prefiero soportarlo e irme en una pieza y no como un viejo desecho y que da pena.

-Charlie, no digas eso...tu vas a estar bien. Ya has mejorado mucho con la radioterapia, si tu doctor dice…

-mi doctor solo dice que no voy a curarme, esto no tiene cura y tú lo sabes. Solo quieren ganar algo de tiempo, Emmett, mis días ya están contados.

Y que él fuera quien lo dijera, tan seguro de que eso, casi como si hubiera aceptado su propio destino me golpeó directo en el pecho.

No, no podía perder a Charlie también. Ya habia perdido a mi mejor amigo años atrás y ahora su padre… ¿que había hecho esa familia para merecer eso? Y sobre todo… ¿Por qué siempre era yo el que debía sufrir por ello?

Intenté convencer a Charlie de que comenzara con el tratamiento lo antes posible, pero no hubo caso. El parecía muy seguro de su decisión, sin importarle las consecuencias o lo que eso nos hiciera a los que estábamos a su alrededor.

¿Cómo podía ser tan egoísta? ¿Cómo no podía pensar en Rosalie o en Mary? ¿O en mi? ¿Acaso no significabamos nada para el? ¿De verdad solo… quería darse por vencido?

Apenas unos días atrás habíamos pasado una tarde muy buena con Rosalie y a él no se lo había visto mal en ningún momento. No había tenido ataques de tos o había estado agitado… y ambos habíamos creído que estaba mejorando.

Sin embargo, quizás él solo estaba aguantandolo. Soportando el dolor y malestar en silencio para no preocuparnos y que pudiéramos pasar un buen rato.

Al salir del hospital estaba tan cabreado que incluso Rosalie noto mi estado de ánimo unas dos horas después cuando salió de su estudio.

Había hablado con el doctor de Charlie y él había corroborado lo que este me había dicho. El cáncer en sus pulmones no era reversible ni operable. La radioterapia había ayudado a que disminuyeran los síntomas, pero ahora que eso había terminado y si él no continuaba con ningún tratamiento, iba a comenzar a debilitarse rápidamente. Quizás solo podría soportarlo por un mes o algunas semanas fuera del hospital.

Pero si accedía a someterse a la quimioterapia… podría estar mucho mejor. Eso haría que el avance de su enfermedad se detuviera, conteniendola por un buen tiempo, pero por supuesto, eso traía otras consecuencias.

"Solo ganará un par de meses" había dicho su doctor "pero será muy duro para el. La perdida del apetito, los vómitos, la pérdida de su cabello…"

Entonces comprendí que no se trataba del dinero como él me había hecho creer antes, sino de todas esas cosas. Cosas a las que Charlie temía enfrentarse y que solo le darían más tiempo con los que lo queríamos.

Me pregunté entonces si era justo que le pidiera que se sometiera a eso solo por qué yo no quería perderlo. ¿Acaso tenía algún derecho a pedirle algo como eso?

El ni siquiera era mi padre…

Y por supuesto decírselo a Rosalie fue todo un desafío.

Ya me había costado bastante convencerla de que no estuviera desanimada por qué aún no podía irse de casa y ahora esto…

Sin embargo, ella sabía que iba a ir al hospital ese día, por lo que cuando me pidió noticias de Charlie no pude mentirle en la cara.

-¿A qué te refieres con que no quiere hacerse la quimioterapia?

- a que ya lo ha decidido. Quiere… él solo quiere irse del hospital.

-pero dijiste… que lo necesitaba, que si él no lo hacía..

-exacto

Apretando sus labios, pude ver sus ojos brillar antes de que las lágrimas salieran de estos.

-no, no puede hacer eso. ¿Acaso está loco? ¿En qué está pensando? ¿ Tu lo le dijiste nada?

- estuve casi una hora hablando con él al respecto, Rose…- yo suspiré e intenté no demostrarle lo realmente frustrado que estaba por eso.

-bien, entonces yo hablaré con él- dijo- alguien tiene que hacerlo entrar en razón. ¿Cuando puedes llevarme al hospital?

-Rose…

-tengo que hablar con él- ella sonó más que determinada- no puede hacer esto sin pensar en los demás. No puede solo… dejarlo todo y darse por vencido. Cuando lo ví el otro día el estaba bien, está mejor, mucho mejor.

-quizás eso es solo lo que vemos por fuera. Quizás por dentro…

-no- ella no iba a aceptarlo- solo llévame a hablar con el. Llévame mañana al hospital antes de que haga alguna locura. Se que puedo convencerlo.

Aceptando aún sin saber en qué eso iba a terminar y esperando que Charlie reconsiderara su decisión, al día siguiente, la llevé conmigo al hospital.

Subiendo al tercer piso, donde estaba el ala de oncología, ambos caminamos por el largo corredor hasta su habitación sin decir una palabra.

Y claro, ver a Charlie metido en sus pijamas, tosiendo con fuerza y un semblante más caído que el día anterior, solo hizo que mi preocupación aumentará.

-¿Que están haciendo aquí?- dijo en cuanto la tos se detuvo, en una mezcla de sorpresa y molestia al vernos entrar a su habitación.

-¿Acaso no puedo venir a visitarte?- Rosalie sin embargo lo puedo ocultar su enfado.

-por supuesto- él le sonrió y entonces tomó un sweater para ponérselo sobre su camiseta antes de bajarse de la camilla- solo que no los esperaba, no a esta hora al menos

-¿Cómo te sientes?

-estoy bien, solo algo cansado. Los doctores dijeron que después de algunos estudios más ya podré irme

-¿Irte?- Rosalie no perdió su tiempo, atacando incluso antes de haberlo saludado- ¿ Y dónde piensas irte, Charlie?

-solo quiero regresar a casa, con Mary, Marco… ya sabes.

-¿Y por qué ibas a hacer algo como eso?

Volviendo sus ojos hacia mí, Charlie me observó casi decepcionado.

-así que por eso vinieron- dedujo y entonces sus ojos se fueron hacia mi- ¿Por qué se lo dijiste?

-¿Por qué me dijo la verdad? ¿Es en serio Charlie? Hablaste conmigo hace un par de días y dijiste que todo estaba bien, que estabas mejor…- ella suspiró con frustración y entonces comenzó a soltarlo todo hablando realmente rápido- pero no dijiste nada sobre irte del hospital y abandonar tus tratamientos. No dijiste nada sobre rendirte y dejarlo todo así como así..

-solo no quería preocuparte- dijo el

- ¿Preocuparme? ¿Y cómo crees que me siento ahora ? ¿Cómo crees que me sentí cuando Emmett me dijo lo que pensabas hacer? - Charlie no contestó- prometiste que harías todo lo que fuera necesario para estar mejor. Y estás mejor. Dijiste que esto sería solo por un tiempo y que luego volverías a casa por qué ya estarías bien… y ahora, ahora…- entonces las lágrimas brotaron a borbotones de sus ojos - ahora solo quieres volver a casa estando aún enfermo… y no quiero, yo no quiero….

-tranquila- Charlie la estrechó entre sus brazos y ella solo siguió llorando hasta que terminó arrodillada en el suelo junto a su cama- lo siento Rosie, de verdad lo siento.

-¿Qué es lo que sientes?- ella volvió sus ojos hacia él aún llorando

-estar enfermo… no poder arreglarlo- su rostro se apagó y entonces una lágrima cayó también de sus ojos- lo siento

-¿Entonces porque quieres hacer esto?- apartándose de su abrazo, ella limpió sus ojos con las mangas de su sweater y entonces continuó con su ataque, luego de haber descargado la primera tanda- me dijiste que ibas a verme a mi festival a fin de año, que me ayudarías a mudarme cuando entrara a la ABT, y entré, dijiste que irías a mi graduación de la universidad…

Cerrando sus ojos Charlie no fue capaz de responder.

Mierda.

-prometiste todas esas cosas y no puedes solo no cumplirlas. Dijiste que una promesa vale, que uno debe cumplir con lo que dice… ¿No te ha dicho eso a ti también?- Rose se volvió entonces a mi por primera vez desde que habíamos llegado, quizás buscando algo de ayuda en su intento desesperado por qué Charlie cambiará de opinión respecto a su destino.

-Rose …

-¿Puedes dejarnos solos Emmett?- Charlie intervino- solo un par de minutos … necesito hablar con Rose a solas.

-seguro- dije- Me daré una vuelta por este piso.

-gracias- Charlie sonó sincero

Viendo a Rosalie arrodillada a los pies de su camilla aún con sus ojos cubiertos en lágrimas me fui de allí con mi corazón comprimiendose en mi pecho.

Quizás no debería haberla traído, me dije. Sabía que ella iba a ponerse mal, pero no pensé que las cosas fueran a ser de esa manera. Que él le hubiera prometido todas esas cosas mientras a mí no me hubiera dicho ni una de ellas.

Conmigo, nunca había habido promesas.

Aunque si me había repetido en más de una ocasión que uno debía mantener su palabra cada vez que la daba.

Pero considerando las circunstancias… ¿Acaso podía prometer algo? Incluso cuando el realmente ansiara hacerlo y cumplir con su palabra no había garantías de que pudiera hacerlo.

Aún preocupado y ansioso, termine dando dos vueltas al piso de oncología en lugar de una antes de regresar a su habitación.

Entonces me encontré con Rosalie sentada en el sofá y Charlie en su cama, mirando la tv en completo silencio y como si nada hubiera pasado.

-¿Todo está bien?

Y al preguntarlo, solo Charlie se volvió a verme.

-lo está - dijo sonriendo a medias- ¿Por qué no llamas a mi doctor y firmó los papeles para empezar con el tratamiento?

Entonces me quedé sin palabras.

¿Que había dicho Rosalie para hacerlo cambiar de opinión de esa forma? Ni siquiera… no había tardado tanto en volver como para que se tratara de una conversación tan larga, pero al parecer había surtido efecto.

-¿seguro?- él asintió y Rose entonces se volvió a verme, con sus ojos aún llorosos.

-de acuerdo

Saliendo de la habitación una vez más , fui por su doctor y le expliqué lo que había sucedido.

Media hora más tarde, Rose y yo estábamos saliendo de allí de algún modo un poco más aliviados de que él hubiera tomado esa decisión.

Al día siguiente Charlie comenzaría con la quimioterapia y sus síntomas comenzarian a aplacarse una vez más.

Yo solo esperaba que eso realmente no fuera tan duro como él me había dicho. Y por sobre todas las cosas, que estuviera haciéndolo por el mismo y por qué quería vivir un poco más.

No por nuestro capricho o egoísmo de no querer perderlo, incluso cuando eso fuera lo que sintiéramos.

Me dije entonces que ahora más que nunca debía pasar más tiempo con él. No podía dejar que Charlie volviera a sentirse solo o que a nadie le importaba lo que sucediera con el. No podíamos perderlo, no solo yo, sino también Rosalie y Mary.


lamento haberme tomado tanto tiempo en actualizar.

la universidad me tiene mas que ocupada, mas que si estuviera yendo realmente y ha sido agotador, apenas teniendo tiempo para hacer algo más, pero aqui estamos.

lo estoy subiendo tan pronto como lo terminé.

el siguiente capitulo esta algo avanzando, asi que no debrria tomatme mucho, pego no puedo prometer nada.

¿alguna sugerencia?

¿deberia haber alguna pelea o algo? ¿celos? ¿que opinan? no es que quiera que sean infelices, pero tampco quiero que la historia se aburrida ajajaja.

en fin, espero sus reviews, ojala lo disfruten

saludos a todas!

Bella Mccartney Darcy