Enamorado de una hombreriega
Capitulo 4 LOS VERDADEROS SENTIMIENTOS OCULTOS DE UNA HOMBRERIEGA

lenxrin: Me imaginé algo asi como a Elmo de A huevo, triunfó el mal.

alexzero: Espero que te guste.

OTAKUFire: Solo habrá alguien que meterá dudas a Hinata y será alguien que no te imaginas.

Tsuki-NaruHina03: Aquí esta el capitulo. Creo que superará tus expectativas.

Emperor92: Aún no es el momento de la emoción. Surgirá cuando menos te lo esperes.

MadeNaruhina26: Que bueno, que te gusto. Aqui nos seguimos leyendo.

Hinata hablaba con Hanabi por teléfono sobre lo ocurrido. Necesitaba desahogarse de todo lo ocurrido.

-¿Así que le dijiste de tu vida? Tú nunca quieres hablar con alguien de eso-comentó sorprendida Hanabi.

-No sé porque lo hice. Me sentí en una extraña confianza con él. Nunca me había sucedido-confesó preocupada la chica.

-Para mí que te estas enamorando de él-dijo burlonamente la castaña.

¡ESO NO ES CIERTO! ¡YO SOLO QUIERO TENER UN MOMENTO DE DIVERSIÓN CON ÉL!-expresó sonrojada y tratando de negar miserablemente lo que dijo su hermana.

-Hinata, Naruto es el único hombre en tu vida que no te usa como objeto de diversión y tú solo buscas seducirlo para probar tu punto-dedujo Hanabi seria.

-¿Qué punto?-.

-Que todos los hombres son unos lujuriosos que solo buscan el placer y buscar vengarte de ellos por lo de papá y tu ex siendo tú la hombreriega-reveló su hermana.

-¡CÁLLATE HANABI!-

-Solo te advierto una cosa. Te vas a arrepentir si sigues con esto de seducirlo. Tú serás la más dañada en esto-le avisó su hermana.

-Sí claro, adiós-finalizó la ojiperla molesta.

Hinata colgó muy enojada y refunfuñaba en su cama.

-Vaya que mi hermana es molesta. No saldré herida. Jamás lo haré-.

Al día siguiente, Naruto estaba trabajando en su oficina cuando una linda mujer rubia llamada Shion le estaba coqueteando de repente.

-¿Qué te parece si tú y yo salimos esta noche?-le propuso coquetamente la mujer rubia.

Hinata, quien de casualidad pasaba por allí, oyó todo y no le gustó la situación.

-Lo siento, pero no puedo. Discúlpame-.

-Vamos. Solo será una copa en mi apartamento, será divertido-insistía Shion.

"Que puta...¡UN SEGUNDO, ASI ES COMO ME VEO, ME SIENTO SUCIA!"-pensó Hinata en shock y algo asqueada.

-No puedo Shion. Tengo mucho trabajo que hacer. Lo siento-finalizó Naruto.

Naruto se fue y Hinata quería bailar de felicidad.

-"JAJAJAAJA, NARUTO NO SALDRÁ CONMIGO! ¡ÉL ES MI HOMBRE!"-celebró mentalmente la mujer.

De repente, Hinata se dio cuenta de que acababa de pensar algo que no debía.

-¡¿POR QUÉ DIJE ESO?! ¡ÉL ES MI JUGUETE Y NADA MÁS!"-se corrigió mentalmente la chica y con un enorme sonrojo.

Naruto estaba pensativo en su oficina por la oferta de Shion, como todo chico cuando una mujer le propone una salida.

-"Vaya, no sabía que Shion le gustará, pero no me atrae, aunque es linda. Se sentía un poco similar con Hinata, pero es mucho más difícil no hacerle caso a mi jefa. Porque tenía que atraerme ella de todas las mujeres"-pensó muy pesadamente el rubio.

Naruto suspiró y se puso a trabajar. Hinata entró a su oficina un minuto más tarde.

-Oye Naruto. ¿Puedes desocuparte tantito?-preguntó la chica.

-Pero tengo bastante trabajo-.

-Ya adelantaste un montón y puedes tomarte un ligero descanso-ordenó la jefa.

-Bueno, tú mandas. ¿Qué desea?-preguntó el ojiazul.

-Bueno, ¿puede acompañarme a una reunión con un cliente? Es un empresario y necesito de tu apoyo porque es un cliente difícil-le pidió Hinata.

-Bueno. Si es así, sí te acompaño-aceptó el rubio.

Naruto y Hinata fueron a un club donde esperaron a su cliente para la empresa. Resultó ser un hombre de su edad llamado Sasuke Uchiha.

-Buenos días, yo soy Hinata Hyuga y él es mi asistente Naruto Uzumaki-se presentó Hinata formalmente.

Sasuke miraba lo atractiva de su clienta y Hinata hizo lo mismo.

-Bien. Es un gusto conocerlo por fin-saludó la mujer-"Vaya que si es guapo"-pensó la chica y algo sonrojada.

Naruto se puso un poco molesto por la actitud de su superior.

-"Ya cayó de nuevo"-pensó muy enojado el Uzumaki.

-Igualmente, soy Sasuke Uchiha, señorita-respondió el pelinegro de forma seductora.

Pasaron hablándose y a la vez coqueteándose, y Naruto estaba solo callado. No podía irse porque sería grosero hacer eso ante un cliente tan importante como Sasuke.

-Eso es excelente. Le parecería si discutimos de nuevo en otra ocasión y nos conocemos un poco mejor-propuso presuntuosamente Hinata.

-Me parece buena idea. ¿Dónde?-.

-En el restaurante La Maravilla. Naruto, hazme una reservación en ese lugar para dos personas-ordenó descaradamente la Hyuga.

-Como diga jefa-expresó secamente la chica.

Hinata y Naruto iban en el carro, pero el Uzumaki no dijo una sola palabra. Ella trataba de generar un tema de conversación y Naruto terminaba abruptamente con la charla.

-Eso estuvo muy bien. Logramos cerrar un jugoso negocio. Gracias Naruto-.

-Ok-respondió sin ganas el rubio.

-¿Te pasa algo, Naruto?-preguntó confundida la Hyuga.

-No tengo nada, señorita Hyuga-.

-Ah bueno, ¿ya reservaste el lugar donde iré con Sasuke?-.

-Ya-.

-Estás algo cortante el día de hoy-.

-No le interesa, mejor ocúpese de sus asuntos-finalizó Naruto.

Cuando llegaron a la oficina, Hinata se encontraba en su oficina pensativa lo por lo ocurrido con Naruto en el coche.

-¿Por qué Naruto estaba así? Se vio un poco grosero regresando del negocio-expresó Hinata haciendo un mohín.

El teléfono sonó de repente interrumpiendo sus pensamientos y Hinata contestó.

-Bueno-.

-Hola. ¿Oye sigues molesta por lo de ayer?-preguntó Hanabi curiosa.

-Ummm, la verdad ya no. ¿que crees? Ya tengo con quien salir esta noche-le platicó feliz la chica peliazul.

-¿Naruto?-.

-No, que va. Con un empresario súper guapo llamado Sasuke Uchiha. Naruto y yo fuimos a hacer una charla con él y le pedí una cita para conocernos mejor. Naruto ya me reservó todo-expresó emocionada Hinata.

-¡HINATA, ERES UNA ESTÚPIDA! ¡¿COMO SE TE OCURRE HACER UNA CITA ENFRENTE DE LAS NARICES DE NARUTO?!-regañó severamente Hanabi.

-¿Qué tiene?-preguntó Hinata entre confundida y curiosa.

-¡SABÍAS QUE PERDISTE CUALQUIER AVANCE QUE TENÍAS CON NARUTO! ¡ERES UNA IDIOTA, SI ANTES NO QUERÍA SALIR CONTIGO, AHORA MENOS!-explicó furiosa la castaña.

-Hmp, no me importa. Cuando me aburra de Sasuke saldré con él y punto-dijo Hinata sin darle importancia al asunto.

-Que te conste que yo te lo advertí-le avisó la castaña.

-Sí, sí, lo que tu digas. Adiós-finalizó algo enojada Hinata.

Hinata colgó su llamada y dejó a Hanabi muy molesta porque iba a pagar caro lo que estaba a punto de hacer.

-Odio que me regañe. Parece mi madre que Dios la tenga en su gloria-se quejó la Hyuga.

Hinata fue al restaurante en donde se encontraría a Sasuke ese mismo día. Ambos iniciaron una relación algo corta. Resultaba que él era casado y ella cuando se enteró estaba muy enfadada. Quizás era una hombreriega, pero no robamaridos. Él nunca olvidaría el rodillazo que le metió en su entrepierna cuando lo vio por última vez
Un dia después de romper con Sasuke, Hinata iba campante a ver a su asistente para seguir con su plan malévolo.

-¡NARUTOOOO! ¿Quieres ir a comer algo? Tengo hambre. ¿Quieres que te invite algo?-propuso feliz la chica.

-No, gracias. No tengo hambre, váyase sola-respondió secamente Naruto.

-Naruto, ¿te ocurre algo?-preguntó muy intrigada por la actitud muy distante y cortante en los últimos días de su asistente.

-Nada que le interese, señorita Hyuga-dijo fríamente el ojiazul.

Hinata sintió una daga en el corazón. No le gustaba que él fuera asi con ella. Se sentía igual que tratar con su padre fallecido.

-¿Que te sucede? Si es algo malo, te puedo ayudar-expresó Hinata ya muy preocupada por la actitud de Naruto.

-¡VÁYASE DE AQUÍ, NO QUIERO VERLA!-le gritó Naruto muy enojado.

Hinata se fue sin decir ninguna palabra. Aunque ya había peleado en algunas veces al romper sus relaciones, nunca se sintió así con alguien. Empezó a llorar sin saber por qué en su oficina
Hinata llamó a su hermana menor y ella le contestó.

-¿Hanabi?-dijo llorando Hinata.

-Hinata, ¿qué te pasa? Suenas demasiado mal. ¿Qué ocurre?-preguntó preocupada Hanabi.

-Naruto...m-me gritó muy fuerte y feo-le contó en llanto la Hyuga.

-¿Por qué? ¿Qué hiciste?-.

-Yo solo quería invitarlo a comer y charlar, ¡PERO ME DIJO QUE ME LARGARA DE SU PRESENCIA!-le contó llorando más fuerte.

-Ves, te lo advertí. Y creo saber por qué. Creo que a Naruto le gustas mucho y no es una simple atracción. Es más un enamoramiento profundo y amor del bueno-comentó la hermana menor.

Hinata estaba en shock por las palabras de Hanabi.

-Naruto, ¿me ama?-.

-Creo que sí. Todavía está enojado porque lo llevaste a esa reunión con Sasuke y coqueteaste descaradamente en su presencia-explicó detalladamente la chica.

Hinata se sentía mal por él. Naruto era su único amigo y no sabía que decir por esto.

-Me equivoqué, no sé que hacer. Me siento terrible-.

-Te gusta Naruto, no lo niegues más. Lloras por el único hecho de que él te mandó a volar. Si hubiera sido alguien más no te habría hecho sentir así-le dijo la cruda verdad de las cosas.

-¡NO ES CIERTO! ¡NO ME IMPORTA QUE NARUTO SE ENOJE CONMIGO! ¡NO ME INTERESA SI ME RECHAZA Y QUE ÉL NO ME QUIERA EN SU VIDA! ¡NO ME INTERESA SI EL ME DESPRECIA Y ME DEJA! ¡YO NO NECESITO SU CARIÑO Y AFECTO HANABI!-gritó Hinata negándolo todo patéticamente.

La ojiperla mayor colgó abruptamente y se fue de su oficina llorando desconsoladamente.

-Mierda, ésto no es bueno. Necesito hablar de emergencia a Naruto. Una Hinata inestable es peligrosa-dijo muy preocupada la chica.

Ella marcó al teléfono de Naruto. Hinata se lo dio por si no podía contactarla.

-Bueno-.

-¡NARUTO, BUSCA A HINATA DE INMEDIATO! ¡POR FAVOR, TE LO SUPLICO!-pidió Hanabi rápidamente.

-¿Ahora qué le pasa a ella? ¿Qué tontería quiere ahora?-preguntó sonando algo enojado el rubio.

-¡NO ES MOMENTO DE HACER BERRINCHE NARUTO! ¡HINATA SE FUE DE LA OFICINA EN ESTE MISMO MOMENTO Y NO SE A DONDE SE DIRIJA! ¡SE OÍA TERRIBLEMENTE MAL! ¡ME CONTÓ QUE TE ENOJASTE CON ELLA Y SE DEPRIMIÓ DEMASIADO!-le contó la castaña ojiperla.

-¿Y que tiene que ver con que me llames? Ya está grande y todos nos deprimimos alguna vez y no es para tanto escándalo-refunfuñó el rubio.

-Nunca has visto a mi hermana cuando se deprime. No soporta el rechazo total de alguien que le importa. Ella comete muchas locuras cuando entra en ese estado-explicó Hanabi.

-¿Qué pasa con ella cuando entra en depresión?-.

-La última vez fue hace muchos años. Mi hermana una vez se enamoró de alguien, pero él la dejó por una mujer que lo traía loco. Eso destruyó por completo a Hinata, y el día que ese patán se casó, dejó de creer en el amor por completo y se volvió así como es. ¿Sabes lo que pasó cuando se deprimió por eso? La encontramos ahogada de borracha, vomitada y con los ojos hinchados de tanto llorar. No la reconocíamos por como se encontraba-relató tristemente Hanabi por lo ocurrido hace años.

Naruto estaba sorprendido y espantado por esto. No se perdonaría si a ella le pasaba algo malo por su culpa.

-¡IRÉ A VERLA, GRACIAS POR TODO!-.

Naruto le colgó rápido y se dirigió al apartamento de su jefa.

-Espero que esta vez Hinata no haga otra locura. Naruto, cuídala por mí-suspiró muy preocupada la Hyuga.

Naruto iba en su carro al departamento de Hinata. Estaba cerrado bajo llave. El chico abrió con la que el tenía. Revisó cada habitación y la encontró en un estado bastante lamentable.
Hinata estaba sollozando, estaba ebria con un botella media llena de whisky en su mano, hipeando, sus ojos estaban tapando con su otro brazo. Se veía bastante patética y muy lastimosa.
Naruto se sintió muy mal por Hinata. Le quitó la botella de whisky y ella alzó su vista.

-¡¿QUÉ HACES AQUÍ?! ¡VETE DE AQUÍ, NO ME VEAS ASI! ¡NO ME GUSTA QUE ME VEAN ASI! ¡JURÉ QUE NADIE ME VERÍA LLORAR DE NUEVO!-empezó a decir entre lagrimas de ebriedad y furia la mujer.

Hinata siguió sollozando. Naruto no dijo ninguna palabra. Él la abrazó y ella forcejeó tratando de romper el abrazo.

-¡SUÉLTAME NARUTO! ¡DEJAME SOLA, NO TE NECESITO! ¡NO QUIERO QUE ME VEAS ASI! ¡NO VOLVERÉ A SER LA HINATA DÉBIL Y LLORONA! ¡NO QUIERO DARLE EL GUSTO A MI PADRE Y A ESE IDIOTA MALNACIDO DE SER ASÍ OTRA VEZ! ¡SUÉLTAME!-gritó la chica resistiéndose a Naruto.

Naruto no la dejaba de soltar. Hinata aparte de que no tenía mucha fuerza en comparación con él, ella estaba ebria y no la ayudaba.

-¡SUÉLTAME, POR FAVOR! ¡DEJAME EN PAZ, POR FAVOR!-imploraba la mujer.

Finalmente, Hinata dejó de forcejear y lloró sobre el pecho de Naruto. Ella no podía dejar de estar abrazada de él.

-No quiero volver a sufrir. No quiero que un hombre me vuelva a lastimar, no quiero que me abandonen de nuevo, no quiero sufrir por amor, no quiero-susurraba mientras sollozaba borracha.

Hinata seguía llorando y Naruto le daba cariños de consuelo. Ella se fue calmando poco a poco.

-Lo siento Naruto, no me dejes. No te enojes conmigo. Perdóname, te lo suplico-pidió muy despacito la chica y Naruto logró escucharla.

Naruto estaba sorprendido por el rumbo que tomo la situación. Hinata no era de las que se pedía perdón.

-Perdóname por ser tan mala. Yo quise invitarte a salir para divertirme, pero no tome en cuenta tus sentimientos. Me gusta estar contigo, no me odies. Te quiero mucho. Me gustas mucho, siempre lo has hecho-le dijo en voz baja la Hyuga.

Naruto ahora si estaba sorprendido. Hinata por estar ebria empezó a soltar la verdad sin negar su situación y sus sentimientos más profundos.

-Tengo mucho miedo Naruto. No quiero que me dejes, te necesito a mi lado. Mi vida siempre ha sido un enorme desastre, mi padre era un demonio, mi madre que yo amaba con todo mi corazón se murió. Mi hermana es lo único que me queda, pero no la veo mucho por su escuela en Tokio y solo te tengo a tí. Tú siempre me haces sentir mejor conmigo misma. Lamento haberte hecho eso con Sasuke, y creo que con todos los hombres con los que salido. Me siento terrible. Me quise desquitar con los hombres que se atravesaran pero me has dejado prendada. Mi hermana tenía razón, yo fui la que cai en tus redes y tú no. Lo siento tanto Naruto. Soy una horrible persona...no me dejes sola. Te lo pido por favor. No me abandones. Te quiero demasiado. No me dejes solita-suplicó la chica con miedo y desesperación ante la posibilidad.

-Cálmate Hinata. No voy a dejarte-.

-¿Me lo juras?-dijo con ojos ebrios y suplicantes.

-Te lo juro, de veras-sonrió el rubio.

-Te quiero mucho, quédate conmigo. Haz lo que quieras conmigo-le propuso en su borrachera la mujer.

-Solo ven aquí y descansa-respondió el rubio.

Naruto la llevó a su cuerpo y la abrazó, y no se apartó de ella. Hinata se quedó dormida después de unos minutos. Él la llevó cargada en brazos en su cama y se quedó a su lado. Su amada lo necesitaba y no la pensaba abandonar. Se quedó profundamente dormido junto con ella. Hinata inconscientemente suspiraba.

-Naruto, te amo-.