Enamorado de una hombreriega
Capítulo 6 UNA HOMBRERIEGA SEDUCTORA Y SEDUCIDA
Hinata estaba en su apartamento de lo más feliz. Por fin había logrado su meta. Sedujo con éxito a su asistente y ahora era su nuevo juguete sexual. El único detalle es que por más que quería, no podía verlo como tal.
Naruto había calado dentro de su corazón bastante fuerte.

-Ay Naruto, ¿que has hecho conmigo? No se quién fue el seducido, ¿si tú o yo?-suspiró la mujer.

Hinata estaba recostada en su cama recordando lo de la tarde. Le emocionó el recuerdo de haber sido montada y ser poseída por Naruto. Le provocó muchos sentimientos que no habían salido a la luz en mucho tiempo.
Hinata siguió respirando profundo. En eso sonó su teléfono y justamente era Naruto quien se encontraba en la llamada. Hinata decidió actuar en su personalidad de siempre y contestó.

-Hola guapo, ¿decidiste tomar mi oferta?-preguntó con un tono seductor la mujer.

-Lo pensé mucho y si lo haré, pero será a mi modo-informó serio el rubio.

-Está bien. Será interesante salirme de la rutina. Te extraño y me refiero a Naruto Jr-comentó la Hyuga de forma pervertida.

-Eres una golosa, ¿lo sabías?-respondió algo molesto el rubio.

-Oye, lo decía del buen modo. Me quedé con ganas de tí-.

-Hmp, lo que tú digas. Oye se acabó el agua en mi casa. ¿Puedo ir a tu apartamento a tomar una ducha?-preguntó avergonzado el asistente.

-Sabes que parte de nuestro trato es ese. Puedes venir si lo deseas, corazón-aceptó la jefa.

Gracias, llegaré en un rato-.

Naruto colgó y Hinata sonreía. Se sentía como una niña cuando el chico que le gustaba iba a llegar a su casa. Recordó en ese momento que su ex no era detallista con ella.

-Naruto, no sabes cuan feliz me haces en este momento. No te lo diré aún, pero eres lo que yo soñaba en un hombre antes de ser traicionada por él-recordó melancólicamente la Hyuga.

Recordaba cuando era una niña tímida e inocente antes de que ese sujeto destruyó su corazón. Creía que esa Hinata había muerto hace mucho, pero estaba sumamente equivocada. Aun quedaba esa parte de ella que deseaba el cariño y amor de un buen hombre.
De repente, Hinata oyó sonar el timbre de su departamento.

-Guau, pasó rápido el tiempo. ¡YA VOY!-.

Hinata abrió y vio que era Naruto vestido informalmente.

-Hola, ¿puedo pasar?-.

-Sí, pasa-.

:-Gracias. ¿Cómo estás?-preguntó el rubio.

-Bien, esto descansando-.

Naruto entró y platicaban de todo un poco. Pero el asistente decidió irse a tomar un baño.

-Hinata, voy a tomar una ducha-.

-Bueno, espero que la disfrutes-.

Naruto se desvistió y prendió la regadera. Estaba bañándose a gusto cuando sorpresivamente alguien lo abrazó por detrás. Era Hinata quien estaba totalmente desnuda. Sus enormes senos se presionaban en la espalda de Naruto.

-¡HINATA! ¡¿QUÉ HACES AQUÍ?!-exclamó Naruto avergonzado y tapándose con las manos.

-Bañándome con mi amante. Debiste verlo venir considerando como soy y que estás en mi casa-dijo la mujer con una sonrisa burlona.

-Me sorprendiste-.

-Sabes, esto es excitante. Bañarse juntos es muy intimo para mí y no lo he hecho con nadie, de verdad-confesó la Hyuga.

-¿En serio?-.

-Sí, no quería involucrarme más de lo debido con ningún hombre-le contó la chica.

-Eres una pervertida de lo peor, de veras-.

-Pero soy tu pervertida-.

Hinata besó a Naruto. Debido a la excitación del momento empezaron a los tener un enorme faje.

(Nota: En México es cuando te besas y tocas en lugares íntimos).

Naruto después de apagar la regadera y se llevó cargada a Hinata a la cama. El Uzumaki empezó a besarla por todas partes saboreando por fin el cuerpo de diosa que tenía su ahora amante. No sabia cuanto realmente había deseado recorrer cada parte de su anatomía y no podía parar de hacer gemir a la mujer que tenía frente a él.
Por su parte, Hinata estaba muriendo del placer que le estaba dando Naruto. En su opinión, éste era el mejor amante que ha tenido hasta la fecha y los rebasaba por mucho.

-Maldita sea, Naruto. Eres muy bueno-dijo entrecortada la mujer.

-No sabes cuantas veces fantaseé tenerte debajo de mí, mirándome así como ahora. Prepárate Hinata porque no pienso parar hasta oírte gritar mi nombre-le advirtió con cara muy pasional el asistente.

Hinata miraba el rostro de Naruto y notó algo muy distinto a otros hombres que ella había conocido. No solo era deseo en su físico o el orgullo de tenerla en la cama y presumirlo al día siguiente. La mirada de Naruto implicaba deseo, atracción devota y lo más importante, amor puro hacía ella. Eso la hizo sentirse protegida y su corazón palpitaba inexplicablemente por sentir que alguien procuraba el bien de la persona que amaba más que el suyo.
Naruto besaba el abdomen de su jefa y le daba un placer hasta ahora desconocido a la mujer porque nadie se había tomado la molestia de ir despacio. Por lo común cada acostón en que estaba involucrada, nunca pasaban del coito y siempre era muy rápido.

-¿Q-qué haces?-dijo Hinata tímidamente y extasiada.

-Relájate mi amor, tu flojita y cooperando-le susurró Naruto.

-Pero...¡OH SANTO CIELO, NARUTO!-gritó excitada la chica.

Naruto empezó a aplicar un cunnilingus bastante bueno a su pareja. Nadie sabía ésto, pero era la primera vez que la Hyuga le daban sexo oral. Hinata gemía incontrolablemente porque la lengua de Naruto devoraba su intimidad.

-¡SIGUE ASÍ, MALDITA SEA!-.

Hinata se retorcía del placer que solo le otorgaba el sexo oral. Lo peor del asunto es que Naruto estaba estimulando muy bien su punto G.

-¡NARUTO, ERES TAN BUENO! ¡OH NO PUEDO MÁS, NO PUEDO MAS, NARUTO!-dijo en su punto máximo la mujer.

Hinata se vino en la cara de Naruto sin poder evitarlo. Nunca había tenido un placer semejante en tan poco tiempo. Ella respiraba de forma muy dificultosa y daba una gran sonrisa al respecto.

-Guau, ¿cómo eres tan bueno? No te hagas y dime la verdad-exigió cansada la chica con curiosidad.

-Uuum, te diré la verdad. Tuve una novia hace mucho tiempo, pero terminé con ella. Quedamos como amigos-confesó el rubio.

-Ya veo. Pero no quita que tienes talento para complacer a una mujer, ahora menos que vayas a dejar de ser mi juguete sexual, cariño-mencionó la mujer Hyuga.

-Es halagador viniendo de la mujer más fácil del mundo-.

-¡OYE!-.

-Es broma-tranquilizó el asistente a su volátil jefa.

-Cállate y sígueme besando, tonto-finalizó Hinata.

Después eso se siguieron besando un tiempo. Naruto abrió las piernas de Hinata y empezó a estocarla sin piedad.
Los dos estaba todos sudados y rojos. Hinata sentía que su vientre era golpeado por el miembro de Naruto.

-¡NARUTO, MÁS FUERTE, MÁS RÁPIDO!-pedía sin cesar la mujer.

¡HINATA, ERES MUY ESTRECHA!-.

Hinata besaba a Naruto de lengua. Su pasión ya rebasaba lo moral. Para la chica hombreriega era la primera vez que sentía que el sexo fuera más placentero de lo normal. Sentía esas mariposas de hacerlo con alguien que te gustara de verdad y que el otro correspondiera tus sentimientos.

-¡HINATA, YA NO PUEDO MÁS! ¡ME VOY A VENIR!-.

-¡HAZLO DENTRO DE MÍ! ¡TE AMO, ME CORRO!-gritó inesperadamente la chica.

-¡HINATA!-.

Naruto terminó eyaculando adentro de Hinata. El cayó pesadamente en el pecho de la Hyuga por el cansancio. Ambos tenían sus oídos zumbando y respiraban con dificultad y su vista estaba nublada.
Para Hinata era el mejor polvo que había tenido en su vida y Naruto estaba molido. Ambos se abrazaron y él la acariciaba tiernamente mientras ella se dejaba querer por su amante.

-Eso fue maravilloso-opinó muy cansada Hinata.

-No lo dices por lástima, ¿verdad?-.

-Naruto, estoy exhausta en una sola ronda. ¿Acaso crees que miento? Me duelen las caderas-dijo agotada la mujer.

-Bueno. Eso es bueno, creo-.

-Deja de hablar y bésame-interrumpió la peliazul.

Ambos se besaron de forma cariñosa un tiempo. En ese momento, a Naruto le surgió una enorme curiosidad. Cuando terminaron de besarse, el Uzumaki hizo su pregunta:

-Hinata-.

-Sí, Naruto-.

-¿Quién es el ex que tanto mencionó Hanabi?-.

Hinata se estremeció ante esa pregunta tan repentina y se puso muy nerviosa.

-Lo siento, fue una pregunta estúpida-dijo Naruto decidiendo dejar la pregunta por la borda.

-No, descuida. Te diré quien es-aceptó contar sobre ello la chica.

-Bueno-.

-Se llama Gaara Del Desierto. Antes era mi mejor amigo en la infancia. Su padre y el mío eran socios, y asi nos conocimos. Cuando eramos niños, era bueno conmigo y yo estaba sumamente estaba enamorada de él pero...-empezó a contar la mujer, aunque paró de hablar por el dolor que le producía hablar de ese asunto.

-¿Qué pasó?-.

Hinata dio una mirada triste y se recostó en el hombro de Naruto.

-Gaara y yo eramos novios cuando solía ser una inocente y tímida chica. Pero llegó el dia en el que él quiso que le diera mi virginidad y prometió que yo sería su esposa. Yo le creí como una tonta-suspiró por lo sucedido esa vez.

-¿Le diste tu virginidad?-.

-Sí, fui una tonta. Poco después de eso se anunció de que estaba comprometido con otra mujer-recordó con gran pesar la ojiperla.

-Oh, Hinata-dijo Naruto sintiéndose mal por ella.

-Eso partió mi corazón. Yo todavía creía que él la dejaría para estar conmigo, me engañó por completo e incluso yo le declaré mis sentimientos y que huyera conmigo. No aceptó y dijo que no haría algo tan infantil y absurdo-dijo con la mirada muy gacha la Hyuga.

Naruto estaba furioso. Si él estuviera en el lugar de Gaara si lo habría hecho...no, nunca habría aceptado un compromiso con otra mujer.

-Hinata, lamento hacerte recordar cosas dolorosas-le dijo solidariamente el rubio.

-No hay problema. Me siento un poco mejor contarte esto. Por eso te quiero mucho-le contestó la mujer.

-¿Quieres bañarte de nuevo? Quedé peor que cuando vine-le propuso el Uzumaki sintiéndose sudado y sucio.

-Quiero un baño de espuma contigo-.

-Te lo prepararé-.

Naruto le hizo un baño de burbujas y cargó románticamente a Hinata.
Ambos disfrutaban de un relajante baño de espuma. Naruto limpiaba a Hinata delicadamente como si fuera de porcelana. Hinata también hizo lo mismo con Naruto.

-Ahora entiendo como es que lograbas atraer a tanto sujeto que te encontrabas. Tienes un cuerpo muy hermoso-admitió Naruto.

-Solo atraigo mujeriegos de lo peor. Nadie digno de mención para mí-explicó la chica.

-Ja, y pensar que terminaría enredado contigo. Sé que va a salir mal todo esto-.

-¿Y perder a mi asistente estrella? Olvídalo Uzumaki, tú estás para satisfacer mis necesidades y caprichos-dijo la ojiperla fanfarrona.

-Y no puedes cuidarte sola, eres muy problemática-le recordó Naruto.

-Eso es ofensivo, soy una mujer madura y no necesito que me cuiden-dijo molesta la Hyuga.

-El incidente de la cucaracha en tu casa-le dio a recordar el Uzumaki.

-¡ME DAN ASCO LOS INSECTOS!-.

-No parabas de gritar por teléfono para que matara a la pobre cucaracha en tu casa-.

-Te odio-finalizó refunfuñando la chica.

-Me amas y lo sabes-negó lo dicho el Uzumaki.

-No sé porque me gustas mucho. Solo no quiero que esto desaparezca como todo lo que pasa por mi vida-.

-No permitiré que pase algo malo. Voy a sanar tu corazón, solo déjame entrar más profundo y confía en mí-le susurró dándole tranquilidad Naruto.

Hinata sonrió porque, a pesar de sentirse insegura de abrirle su corazón a otro chico y arriesgarse a salir malherida, la presencia de Naruto le producía una paz que había deseado toda su vida.
Al día siguiente en la noche Naruto recogió a Hinata en su departamento. Ella traía un vestido rojo que hacia lucir su hermoso cuerpo, aunque tapaba los chupetones que Naruto le dejó por anoche.
Naruto se veía guapo cada con su traje de noche. Era un smoking con una rosa roja en el pecho del lado izquierdo.

-Vaya, se ve hermosa señorita Hyuga-.

-Igualmente usted señor Uzumaki-

Naruto besó su mano y Hinata se sonrojó. En esos momentos, la Hinata de antes empezaba a emerger de poco a poco.
Ambos llegaron a la fiesta de reunión empresarial. El lugar estaba muy elegante y refinado.

-Guau, nunca he asistido a estas fiestas-habló Naruto impresionado por la vista.

-Hmp, la verdad son aburridas. Eso si, es necesario para conocer futuros clientes-explicó la empresaria.

-Ya veo-cuando Naruto habló, el observó a un hermosa joven castaña de ojos perlados muy similar a Hinata-¿Esa es tu hermana?-.

-Sí, vamos a verla-.

Ambos se dirigieron a saludar a Hanabi Hyuga, quien venia acompañada de su novio Konohamaru Sarutobi.

-¡HANABI!-saludó Hinata y abrazó a su hermanita.

-Hola, y tú tambien Naruto. Me alegra de verlos-devolvió el saludo la joven a ambos.

-Qué bueno, ¿ése es tu novio?-.

-Sí, él es Konohamaru Sarutobi-presentó Hanabi.

-Mucho gusto-.

-Es un gusto conocerte. Soy el novio de Hinata-saludó Naruto.

Hinata se sonrojó ante lo dicho por Naruto. Nunca había usado ese término en público.

-¿Novio? Creí que usted era soltera-dijo confundido el muchacho.

-Salimos de forma reciente-.

-Es que Hanabi siempre me ha dicho de que cambia de chico como de bragas-dijo de forma indiscreta Konohamaru.

Hinata lanzó un instinto asesino a Hanabi. Ella estaba nerviosa por haber sido delatada.

-Jajaja, no te preocupes. Hinata y yo estamos saliendo oficialmente-interrumpió Naruto para que Hinata no asesinara a su hermana.

-Me alegra escuchar eso. Perdón que los dejemos, pero creo que necesitan tiempo a solas. Hinata, mañana hablaremos en privado-se despidió Hanabi.

-Bueno, adiós-.

La pareja de jovencitos dejaron a Hinata y Naruto y ambos quedaron solos. Empezaron a platicar de negocios con muchos empresarios que acudieron al evento y varios se interesaron en lo que ofrecía la empresa.
Llegó el momento en que querían parar de trabajar y Naruto observó que estaban sirviendo la comida en buffet.

-¡HINATA, MIRA EL BUFFET! ¡IRÉ A VER QUE SE ME ANTOJA!-exclamó emocionado el rubio.

-Jijiji, te alcanzo luego-dijo Naruto.

Hinata quedó sola en el lugar pensando en lo espontáneo que solía ser su asistente. En ese instante, un hombre pelirrojo la miró repentinamente. Hace mucho que no la veía y se interesó en ella otra vez. El sujeto misterioso se acercó de forma sorpresiva a Hinata y la saludó.

-Vaya. Sigues igual de hermosa que antes-se oyó una voz que Hinata conocía muy bien.

-¿G-Gaara?-dijo en shock Hinata.

-¿Quién más?-.

-¡¿Q-QUÉ HACES AQUÍ?!-cuestionó exaltada la chica.

-Me invitaron aquí-.

Hinata estaba muy nerviosa. No sabía como reaccionar ante el hombre que rompió su corazón hace tantos años. El dolor de su corazón volvía con solo verlo otra vez.

-Nada importante, solo vine por unos negocios. Veo que sigues siendo una mujer nerviosa o yo soy el que te pongo asi-expresó burlón el pelirrojo.

-¡VETE DE AQUÍ, GAARA! ¡NO QUIERO VERTE! ¡NO SÉ ME HA OLVIDADO TODO LO QUE ME HICISTE!-le pidió amenazante y furiosa contra su ex novio.

-Sé que no me has podido olvidar, te conozco muy bien. ¿Por qué no olvidamos lo que pasó y comenzamos de nuevo?-dijo de forma descarada el sujeto muy confiado.

Hinata quería salir de allí corriendo a toda velocidad. Él quería jugar de nuevo con ella y su corazón, pero no reaccionaban sus piernas. No sabía que hacer y estaba pérdida por el shock de los recuerdos de hace tantos años.
Inesperadamente, Naruto empujó a Gaara "por accidente" e intervino en la plática.

-¡OH, LO SIENTO MUCHO! ¡¿QUIÉN ES USTED?!-preguntó el rubio.

Hinata se tranquilizó al intervenir Naruto en la treta de Gaara. Es como si hubiera roto un hechizo muy poderoso sobre ella y le agradecía por todo. Hinata recuperó la compostura y decidió contraatacar con todo lo que tenía.

-Hola mi vida, él es Gaara del Desierto, un viejo conocido-presento la Hyuga ya mucho más tranquila y dejando en claro que ahora no tenía deseos de reanudar jamás su amistad.

-¡HOLA, ASI QUE USTED ES EL FAMOSO GAARA DEL DESIERTO QUE ME PLATICO HINATA!-dijo Naruto con felicidad súper fingida-¡SOY EL NOVIO DE HINATA Y NOS AMAMOS MUCHO!-dejó muy en claro el rubio marcando su territorio con ese sinvergüenza.

Gaara estaba de piedra por la declaración de Naruto, y Hinata no lo negó jamás mirando feliz al rubio impertinente.

-Sí, permíteme presentarte a mi AMADO NOVIO Naruto Uzumaki-recalcó excesivamente animada la mujer restregándole en la cara a su ex que ahora era feliz sin él.

Gaara estaba muy sorprendido con el nuevo acontecimiento. La verdad es que estaba pretendiendo intentar volver con Hinata sabiendo que ella seguía pensando en él, pero no tenía en mente a Naruto.

-H-hola-saludó el sujeto nervioso porque su plan ya estaba destruido.

-Mucho gusto. Sabes, Hinata y yo somos bastante FELICES JUNTOS. De hecho estamos en nuestro aniversario de noviazgo-mintió descaradamente el rubio para no darle ilusiones al ex de Hinata.

-Sí, soy muy feliz y estoy muy satisfecha con mi NOVIO Naruto-siguió recalcando la chica.

-Lo siento que no podamos quedarnos más tiempo pero mi novia y yo nos vamos a casa. Despídete cariño-finalizó Naruto la conversación.

-Adiós Gaara, salúdame a tu ESPOSA que no trajiste acá-se despidió Hinata de esa forma porque una hombreriega como ella no era estúpida.

Hinata le da un beso a Naruto frente a su ex y se fueron de allí muy rápido. Gaara estaba furioso por esta burla contra él.

-Ésto no se quedará así-dijo a solas el pelirrojo con enorme rabia.

Naruto y Hinata subieron a su carro y empezaron a carcajearse de la escena que se dio.

-¡JAJAJAJAJAJA!-reían ambos como locos.

-¡VISTE COMO SE ENFADÓ! ¡SU CARA DE WTF! ¡JAJAJAAJA!-dijo sin aliento el rubio.

-¡SI! ¡JAJAJAJA!-reía muy fuertemente la mujer.

Hinata terminó de carcajearse y se secó los ojos por llorar de la risa.

-Gracias Naruto. Gracias por apoyarme con Gaara. Me sentía demasiado incomoda con él, ¡¿CÓMO SE LE OCURRE?! ¡DESPUÉS DE LO QUE HIZO ME QUIERE DE VUELTA, IDIOTA!-dijo algo molesta la ojiperla.

-Si lo sé. Quieres que te vaya a dejar a casa-le propuso Naruto.

-Quédate conmigo, por favor. Necesito tu cariño hoy, si sabes a lo que me refiero-mencionó Hinata con cara de Mr. Bean.

-Bien Hinata. Tú ganas-.

Ambos se fueron al departamento de Hinata para volver a saciar su pasión.