Enamorado de una hombreriega
Capitulo 7 UNA HOMBRERIEGA Y SU AMANTE DE VACACIONES EN UN VIAJE DE NEGOCIOS

Discraimer: Los personajes son de Masashi Kishimoto y el drama es de mi entera pertenencia.

Ya ha pasado un mes desde que Hinata y Naruto habían iniciado una relación sentimental muy poco usual. La empresaria hombreriega no podía dejar de sorprenderse por lo dedicado que era Naruto hacia ella.
Hinata recordaba en su oficina felizmente como Naruto la consentía, la besaba y la mimaba con detalles casi todos los días, y ni hablar de las noches de pasión que le había hecho pasar en varias ocasiones.
Naruto pasaba a la oficina de su amante y jefa para avisarle sobre algo importante.

-Hinata, nos quieren en la presidencia-le dijo el rubio.

-Bueno, vamos Naruto-.

-No me dijeron para que nos querían, ¿me pregunto que desea?-se cuestionó el rubio.

-Algo aburrido de seguro-respondió la mujer.

Ambos fueron a la oficina de presidencia. El presidente de la compañía se llamaba Hiruzen Sarutobi, quien era un anciano amable y sabio.

-Buenas tardes, señor Sarutobi-saludó la Hyuga.

-Buenas tardes, señor presidente-secundó Naruto.

-Bienvenidos jóvenes, siéntense-les ordenó Hiruzen.

-¿Pasa algo?-preguntó Hinata.

-Ha salido un buen negocio, pero es fuera del país y los necesito para que vayan allá a cerrar el trato-informó el presidente Sarutobi.

-¿Dónde?-preguntó Naruto.

-Honolulu-.

-¡HAWAI! No he ido en mucho tiempo, solo voy por trabajo. Lo malo es que nunca he podido divertirme allí-les comentó Hinata.

-¿Cuándo nos tenemos que ir?-preguntó Naruto para alistarse.

-Mañana-les respondió el presidente.

-Bien, Naruto reserva boletos en primera clase-le ordenó la Hyuga.

-Lo haré enseguida-obedeció el rubio.

-Bueno, su cliente se llama Jiraiya Gama. También irán en representación mía a una convención donde se verán los avances mundiales del comercio y promocionar nuestros productos-les siguió dando instrucciones el anciano.

-Está bien-contestaron los dos al mismo tiempo.

Al dia siguiente, la pareja de amantes se fueron en un avión en primera clase con destino a Honolulu.

-Vaya, nunca había estado en primera clase. Cuando yo viajaba con mis padres, solo iba en turista y daban unos míseros cacahuates-recordó pesadamente el rubio.

-Eso es malo-le dijo Hinata que jamás había experimentado eso.

-Si, ya estoy aburrido de eso-se quejó Naruto.

-A propósito, tú nunca me has hablado de tus padres-le recordó furiosa la chica.

-Hmm, mi mamá es una mujer con un carácter de doble filo. Puede ser dura en el exterior, pero tiene corazón de pollo. Mi papá es un hombre calmado y bondadoso. Los amo a ambos-dijo con un gran amor y cariño el Uzumaki.

-Sabes lo que hubiera dado por tener una familia como la tuya-dijo nostálgica la mujer.

-Ya me has platicado de eso, Hina-.

-¿Cuándo me los vas a presentar?-preguntó la chica interesada.

-Bueno, cuando tengamos tiempo libre, me organizo con mis papás. Pero creo que vamos a omitir contar de lo tu...como decirlo...vergonzoso pasado-dijo Naruto lo más delicado posible.

-Jejeje, gracias por no ser tan directo-dijo Hinata con una risa nerviosa.

-Lo digo más por mamá, es algo impredecible en sus reacciones-le mencionó Naruto recordando a su madre poco ortodoxa.

-Bien, seremos discretos. No quiero que te metas en problemas por mí, Naruto-dijo Hinata preocupada por el tema.

-No te preocupes, amor mío. Si algo pasa lo solucionaremos juntos-dijo convencido el ojiazul.

Para este tiempo, Hinata ya se había acoplado en su relación a Naruto e incluso hablaron sobre su relación. Sin querer y sin mucho esfuerzo se enamoró por completo del Uzumaki y del amor puro que le profesaba. Ya había olvidado todo lo de Gaara al sentirse verdaderamente amada y se cansó de salir con otros hombres de forma definitiva. La razón es que de todas las parejas que tuvo, su asistente era el mejor en todos los ámbitos, en especial en el amoroso y sexual.
Naruto veía el océano Pacífico como niño y observó desde arriba un bellísimo paisaje. La pareja de amantes habían llegado a Honolulu y era un lugar muy hermoso para vivir y vacacionar.

-¡GUAU, MIRA HINATA! ¡ES UN LUGAR BONITO, DE VERAS!-señaló muy emocionado el rubio.

-Jijiji, ay Naruto. Asi yo pensé cuando vine la primera vez. Oye, ¿por que dices "De veras" al emocionarte?-cuestionó curiosa la ojiperla.

-Bueno. Es un tic verbal hereditario. Mi mamá dice que los Uzumaki lo heredan. Ella tambien dice "De veras"-le contó Naruto.

-¿Si tú y yo tuviéramos hijos lo tendrían?-preguntó Hinata inesperadamente.

-Sí, muy seguro de eso. ¿Acaso ya quieres tener un bebé conmigo?-mencionó Naruto muy divertido.

Hinata se sonrojó porque se dio cuenta que quería ir mucho más profundo con Naruto.

-Oye, no nos apresuremos. La verdad sería lindo tener un niño y una niña, siempre quise darles el amor que nunca tuve-confesó Hinata.

-Es lindo oírlo de tu parte, pero no dejes que mi padre elija los nombres porque sus elecciones son muy extrañas. A mi me nombró Naruto-dijo con diversión el rubio.

-El gusto por el ramen es de familia, ¿verdad?-.

-Sí, mi madre ganó hace muchos años el concurso de comer Ramen. Hizo un récord de 34 platos-relató orgulloso el Uzumaki.

-Sería genial entrar a uno-deseó la peliazul.

-Algún día de seguro-prometió el Uzumaki.

Los dos enamorados bajaron se fueron a un hotel 5 estrellas que estaba reservado. Naruto se encargó de reservar la suite presidencial. Cuando ambos entraron, vieron el interior y se asombraron por las comodidades que ofrecía el hotel.

-¡GUAUU! Si que está lindo-admiró Hinata.

-¡¿POR QUÉ NO NOS BAÑAMOS EN EL JACUZZI?!-propuso Naruto.

-Primero me pongo mi traje de baño-.

-¿Quién dijo que nos pusiéramos trajes de baño?-le mencionó el rubio con mirada de lujuria.

-Eres un goloso insaciable, aunque me gusta la idea rubio pervertido-aceptó la antigua hombreriega.

Al día siguiente, los dos se prepararon para encontrarse con Jiraiya, el hombre de negocios.

-¿Quién será ese tal Jiraiya?-se preguntó Naruto.

-Es un hombre mayor. Según el presidente es un conocido escritor y empresario, y no ha firmado con nadie y queremos ser los primeros en hacerlo-explicó Hinata.

-No te habrás enredado con él, ¿verdad?-le dijo Naruto con una mirada zorruna sospechosa.

-¡IUUUU! Solo estuve con chicos guapos y jóvenes. El es viejo y no es mi tipo-se excusó molesta la peliazul.

-Vaya, vaya-seguía insistiendo el Uzumaki con su sospecha.

-¡NARUTO!-dijo la Hyuga regañandolo.

-Es un chiste-.

-Menos mal. Oh mira, es él-señaló la chica con el dedo.

El empresario Jiraiya venia en traje elegante y con un maletín. Jiraiya vio a Naruto y se le hizo muy sospechosamente familiar.

-¿Por qué el viejo Sarutobi me envió a dos polluelos a hacer negocios conmigo?-cuestionó dudoso el peliblanco.

-¿Y por qué el presidente Sarutobi nos envió a un viejo sapo a hacer negocios?-le regresó la pregunta Naruto.

-¡NARUTO!-gritó Hinata asustada por la reacción que podría tener el cliente.

-¡JAJAJA, TOUCHÉ! Soy Jiraiya, escritor de Icha Icha y un exitoso empresario además de un viejo ex aprendiz de Hiruzen-se presentó formalmente Jiraiya a los dos jóvenes.

-Vaya, es un gusto conocerlo-respondió Naruto con una sonrisa.

-Gracias por dedicarnos su tiempo-agradeció Hinata.

Los tres se la pasaron platicando de negocios una hora. Cabe decir que Jiraiya estaba muy impresionado del gran trabajo en equipo que tenían Naruto y Hinata.

-Debo decir que estoy convencido totalmente. Les firmaré el contrato-aceptó el empresario.

-¡SIIIIIIIIIIIIII!-gritó Naruto haciendo el baile de la victoria.

Hinata tenía un sudor en la nuca, pero sonrió por la reacción de su novio.

-Naruto, siéntate-pidió Hinata muy divertida.

-Lo siento, me emocioné-.

-Espero verlos en la convención en dos días. Disfruten de Hawaii. ¿Son pareja?-cuestionó Jiraiya.

-Sí-contestó Hinata.

-Y nos amamos-secundó Naruto.

-Es perfecto, les recomiendo la playa del amor. Se divertirán allí como nunca-les aconsejó Jiraiya.

-No he oído de ella-admitió Hinata.

-Yo menos-.

-Es un lugar solo para parejas. Solo los valientes entran allí-les mencionó misteriosamente el peliblanco.

-¿Por qué?-preguntó confuso Naruto.

-Ya verán-solo les respondió Naruto.

-Gracias por la recomendación-agradeció Hinata.

Despues de ello, la pareja dinámica se fue al hotel y le comunicaron a Hiruzen la exitosa firma de contrato con Jiraiya.

-Eso es gratificante, los felicito. Ahora les toca ir a la convención y confío en ustedes para lograrlo-habló Hiruzen satisfecho.

-Gracias señor presidente. Le informaremos cualquier cosa que se presente-finalizó Hinata.

Hinata colgó la llamada y se acostó a lado de Naruto exhausta del trabajo.

-Esto hay que celebrarlo Naruto-mencionó Hinata con ganas de ir a un lugar.

-¿Por que no vamos a esa playa que nos recomendó Jiraiya? Nos dio una tarjeta especial ya que al parecer es muy exclusiva-le mostró el rubio.

-Quiero broncearme y besarme contigo en la playa. Vamos querido-aceptó la ojiperla.

Los dos se fueron a la playa que Jiraiya recomendó y el lugar era muy hermoso. Ambos se fueron a la recepción.

-Buenas tardes señorita-saludó Hinata amablemente.

-Buenas tardes, ¿tiene su tarjeta?-.

Naruto asintió y le dio a la recepcionista la tarjeta que les dio Jiraiya.

-Bueno, pueden pasar. Disfruten su estadía-les mencionó la mujer.

-Gracias-dijeron la pareja de amantes.

Naruto y Hinata fueron tranquilamente a la playa, pero se llevaron una sorpresa: ¡ERA UNA PLAYA NUDISTA!

-¡¿QUÉ ES ESTO?!-exclamó Naruto en shock.

-Parece que es una playa nudista-dijo Hinata muy roja.

-¡¿QUEEEE?!-.

-Bueno, que más da. Quítate tu traje de baño-le ordenó Hinata sin darle más importancia al asunto.

-¡¿QUÉ ESTÁS DICIENDO?!-le dijo muy sorprendido el ojiazul

-Ándale, Será divertido-mencionó Hinata quitándose su traje de baño.

Naruto se quitó con toda la pena del mundo su traje y ambos quedaron desnudos.

-Esto es vergonzoso-dijo Naruto cubriendo su desnudez.

-Deja de quejarte, pon un bloqueador en mi espalda y dame un masaje-le pidió Hinata sin mucha pena.

Naruto aceptó y le dio un masaje muy bueno. La espalda de Hinata era suave y muy bonita.

-Uuuuummm se siente tan bien-dijo con placer la Hyuga.

-¿Te gusta cariño?-le cuestionó Naruto.

-¡SIIIII!-contestó la chica babeando.

Inesperadamente, Naruto le tocó el trasero a su novia y ella se volteó.

-Naruto, ¿qué haces?-preguntó muy extrañada y sonrojada por el atrevimiento de su novio.

-¿No puedo aplicarte bronceador en tus hermosos glúteos?-.

-Es que me sorprendí, ponlo por favor-.

Naruto no dejó ninguna parte del cuerpo de su novia sin bloqueador y ambos platicaban sin ninguna preocupación.

-Naruto, ¿quieres irte a bañar al mar?-le propuso la mujer.

-Nunca he podido en mi vida-le informó el Uzumaki.

-Vamos, te va a gustar-.

Ambos se metieron a darse un baño a la tranquilas olas del mar. Se besaban y abrazaban en el agua.

-El agua se siente bien-expresó muy animado el chico.

-Te amo Naruto, en serio-.

-¡¿QUEEE?!-exclamó sorprendido el rubio.

-Te amo, te amo, te amo-le dijo repetidamente convencida la peliazul.

El rubio la besó en los labios sumamente feliz y emocionado por lo que le dijo Hinata.

-Nunca he sido tan feliz, gracias por aceptar a esta estúpida hombreriega. Gracias por sanar mi roto corazón, ¡TE AMO, NARUTO!-exclamó muy feliz la Hyuga con lágrimas en los ojos.

-Yo también, tonta-.

Ambos se besaron tiernamente para sellar el amor puro y hermoso que se estaba dando entre ellos.
Después de irse de la playa, los dos se fueron al hotel donde empezaron a consumar su pasión. Naruto desvistió a su novia arrancándole la ropa.

-Estás muy intenso hoy, Naruto-señaló muy avergonzada la Hyuga.

-Te vi todo el día desnuda y no puedo contenerme más-le respondió con mucha lujuria reprimida.

Naruto la empezó a besar con tremenda locura y Hinata ya no podía pensar más. Ella quería que esto durara para siempre.
Ambos amantes estaban desnudos en la cama y mirándose con amor y pasión.

-Te amo tanto, Hinata-.

-Yo también te amo con locura, Naruto-.

Ambos siguieron besándose lentamente. Naruto recorría muy despacio el cuello de su novia mientras ella gemía descontroladamente.
Los dos rodaron y Hinata quedó arriba de Naruto. Ella empezó a besarlo mientras se deslizaba poco a poco debajo de él hasta que se llevó a la boca el miembro de Naruto.

-H-Hinata-susurraba el rubio por la boca de su novia en su miembro.

Naruto apretaba los puños ante lo bien que se sentía la boca húmeda de Hinata. Tanta práctica habían hecho de Hinata una completa experta. Veía como Hinata lo miraba como cara de SOY TU ESCLAVA SEXUAL MALDITA.

-¡OH NO, NO PUEDO MÁS!-.

Naruto se vino dentro de la boca de su amante y Hinata tragó casi todo. Tanta era la semilla de su novio que podía con todo.

-Eres un chico muy resistente, amorcito-alagó la Hyuga.

-No puedo creer que lo haya hecho muy pronto-dijo muy apenado el rubio.

-No te preocupes, con los que he salido duran mucho menos que tú. Y no miento por hacerte sentir mejor-le respondió la chica.

A Naruto se le infló un poco el ego, pero no quería imaginarse a cuantos hombres les había practicado sexo oral.

-Oye, sabías a lo que te exponías por salir conmigo. No estoy orgullosa de lo que hice antes, pero quiero que sepas que soy tuya ahora-le tranquilizó la chica.

-Lo siento Hinata, es que imaginarte con otros hombres me da algo de miedo porque me puedes cambiar por alguien más-le confesó el chico.

Hinata se levantó y le dio un beso en la mejilla a su novio.

-No pienso dejar al mejor amante que he encontrado. Soy una maldita zorra y no lo niego, pero no dejaré que otra zorra peor que yo te arrebate de mis manos. Eres mío y mi corazón es tuyo-le dijo con una sonrisa la ojiperla.

-Eso es lo que quería oír, solo quiero tenerte conmigo-sonrió el rubio.

Hinata comenzó a masajear sus testículos y Naruto sentía bien rico. Su pene volvió a ponerse erecto y comenzó a masturbarlo lentamente.

-Naruto, te daré mi única virginidad que me queda-le dijo la chica.

-¿Última virginidad?-.

-Házmelo por el culo-propuso inesperadamente la mujer.

-¡¿Q-QUÉ?!-exclamó muy sorprendido el ojiazul.

-Es el privilegio principal que tendrás y no he dejado que nadie me haya cogido por allí-le reveló la Hyuga.

Hinata le enseñó el trasero y le instó a que la calara analmente dejando a Naruto desconcertado.

-Pero te va a doler-.

-No importa, hazlo-.

Naruto metió su pene erecto en el culo de Hinata y ella sintió todo el tamaño dentro de ella.

-Mierda, es muy grueso-dijo con un poco de dolor la chica.

-Si quieres no lo hagamos-.

-Solo déjame acostumbrarme-le contestó la Hyuga.

Naruto esperó unos minutos para que Hinata se adaptara a él y después empezó a penetrarla lentamente.
Hinata sentía un ligero dolor, pero al mismo tiempo un placer desconocido la invadía. Después de cierto tiempo, el rubio fue cada vez más y más intenso

-¡HINATA, ERES INCREÍBLE!-exclamó con locura el ojiazul.

-¡DI MI NOMBRE!-gritaba con locura la Hyuga.

-¡HINATAAAAA!-.

-¡MÁS FUERTE!-.

-¡HINATA!-.

Naruto se agachó y tocaba sus maravillosos pechos y ella se seguía llenando de gran tensión sexual.

-¡HINATA, SIGUE ASÍ! ¡TE AMOOO!-.

-¡NARUTO, YA NO PUEDO MÁS!-advirtió en su limite Hinata.

-¡HINATAAAA, ME VENGO!-.

Ambos se arquearon y tuvieron un potente orgasmo simultáneo. Hinata cayó desmayada del placer en la cama y después se recargó en el pecho de Naruto. Los dos jadeaban bien fuerte y la mujer despertó en un minuto con mucha dificultad.

-Vaya Hinata, te desmayaste-le dijo sonriente el rubio.

-Nunca me había pasado, es por el orgasmo. Jamás había sentido uno similar, estoy muerta-dijo muy fatigada la Hyuga.

-Ven a descansar a mi lado, golosa-dijo Naruto abrazándola.

-Yo tambien, te amo-le sonrió Hinata.

-Buenas noches, cielo-.