Enamorado de una hombreriega
Capítulo 8 UNA HOMBRERIEGA CERRANDO NEGOCIOS Y CONOCIENDO A LA FAMILIA DE SU AMANTE

alexzero: Es que están en la época de romance apasionado.

NaruHina The Last: Gracias.

MadeNaruHina26: Y todavía no ha terminado el tiempo en Honolulu.

Al dia siguiente Hinata y Naruto se levantaron y alistaron para ir al Congreso de Turismo Empresarial que se celebraría en Honolulu.
El lugar fue preparado de gala para el evento. Había muchos puestos donde distintas empresas de todo el mundo daban su publicidad.

-Vaya Hinata, si que le pusieron empeño a esto-admiró Naruto.

-Sí. Mira mi amor, allá están los representantes de nuestra empresa-le indicó Hinata.

Ambos fueron a ver a los representantes de la empresa en el lugar.

-Buenas tardes-saludó Hinata.

La Hyuga miró que sorpresivamente su primo Neji estaba en el lugar.

-¡¿NEJI?!-exclamó la chica emocionada.

-¿Hinata? Vaya, es un gusto verte aquí-saludó Neji sonriente.

-¿Quién es él?-preguntó Naruto viendo que el castaño se parecía a su novia y a su hermana Hanabi.

-Es mi primo Neji-le contestó Hinata.

-Mucho gusto. Soy Naruto, el novio de Hinata-se presentó formalmente el Uzumaki.

-Es un placer. Bienvenidos a Honolulu-les dijo el Hyuga.

-¿No nos vas a presentar al resto?-le cuestionó Hinata a su primo.

-Disculpa, ellos son mi compañera Tenten-empezó a decir el castaño.

-Mucho gusto-dijo una hermosa chica de bollos.

-Y mi ruidoso compañero Rock Lee-terminó diciendo Neji algo molesto.

-¡MUCHO GUSTO HINATA Y NARUTO! ¡VAMOS A LLEVAR LAS LLAMAS DE LA JUVENTUD A ESTA CONVENCIÓN!-exclamó un hombre de peinado de casco con llamas en los ojos.

Hinata y Naruto vieron a un hombre muy parecido a Rock Lee, pero en mayor.

-¿Ustedes son los que vivieron de parte del presidente Hiruzen?-preguntó el hombre.

-Así es señor-respondió Naruto.

-¡QUE BIEN, SOY MAITO GAI! YO SOY EL JEFE DE NEJI Y LLEVARÉ A ESTA JUVENIL CONVENCIÓN A LOS CIELOS!-dijo con ansias y llamas en su cuerpo el cejudo mayor.

Hinata y Naruto tuvieron un enorme sudor en la nuca y pensaron que podría ahuyentar a la clientela.
La convención dio inicio y se estuvieron exponiendo diversos temas sobre economía mundial, sus tendencias y otras cosas por el estilo. Se aprovechó para conseguir clientes potenciales para la empresa y hacer otros negocios, pese a ña actitud de Gai y Lee.

-Que día tan pesado, terminando me daré un buen baño de burbujas-suspiró Tenten con cansancio.

-Yo también, no hago trabajo de campo así de seguido-admitió Hinata.

-Eres muy similar a Neji. Me agradas bastante-le dijo Tenten.

-Dime, ¿no has caído en las garras de mi encantador primo?-preguntó Hinata curiosa.

-El mujeriego Neji no busca simples campesinas como yo. A él le gusta pura modelo y chicas ricas. Además no lo veo de otra forma más que un amigo-le explicó Tenten.

-Oh, es que mi primo es ojo alegre como antes yo lo era-dijo divertida la Hyuga.

-Algo me contó Neji, veo que sentaste cabeza con el lindo rubio que trajiste-habló Tenten.

-Él me ha mostrado un amor sincero y no pude resistirme a sus encantos-respondió con honestidad la peliazul.

Lee vendía con mucho ánimo un producto y los clientes entablaban una buena conversación con el cejudo.

-Vaya, Lee sigue acaparando la atención-sonrió Tenten feliz por él.

-Oye, ¿y qué tal con el chico raro de cejotas?-preguntó la mujer.

-Bueno, es una larga historia-sonrió apenada la castaña.

-No importa, tengo tiempo-sonrió Hinata.

-Bueno, mis padres eran sirvientes de los padres de Lee. Un día ellos tuvieron un accidente automovilístico y quedé huérfana. No tenía familia y la familia de Rock Lee me apoyó desde entonces. He sido una especie de guardiana y dama de compañía para Lee desde la infancia-contó divertida la chica.

-Ejem, ¿cómo que dama de compañía?-cuestionó con curiosidad la chica.

-Sí, Lee siempre fue un chico con muy mala suerte con las mujeres y nunca pudo tener novia debido a sus cejotas y su cabello extraño. Debido a eso, los padres de Lee me dieron el trabajo de hacer parecer que soy su novia y como no tengo mucho interés en formar una pareja con alguien más, acepté y la paga es muy buena-le explicó Tenten.

-Guau, solo falta que te comprometan con él-habló Hinata.

-Yo creo que puede suceder. Lee ya tiene 31 años y no consigue esposa ni novia y solo ha tenido sexo conmigo en toda su vida-confesó la castaña.

-¡JAJAJAJA, ESO QUE!-se rió por el comentario de su compañera.

-No te rías, que mala-le dijo Tenten sonrojada.

-Hacer de dama de compañía es una cosa, ¿pero al grado de tener sexo?-dijo confusa la ojiperla.

-No es tan malo como parece. A veces ambos estamos estresados y Lee es muy bueno en la cama, a pesar de que no parezca-le explicó la chica castaña.

-Eres todo un caso, Tenten-sonrió Hinata por esa historia.

-Pues sí, ¿qué más puedo hacer? Lee no es un mal patrón y me siento muy cómoda viviendo con él-alegó Tenten.

Lee terminó de hacer negocios y le avisó a Tenten emocionado por ello.

-Tenten, logré enganchar un buen contrato-dijo con emoción el pelinegro.

-Que bueno, oye tienes la corbata algo floja y chueca. Voy a ponerla en su lugar-le dijo la mujer.

Tenten acomodaba la corbata de Lee muy dedicadamente y Hinata sonrió traviesamente porque parecía un matrimonio de muchos años.

-Listo, Lee. Te miras mucho mejor-dijo satisfacha la chica.

-Gracias, voy a ver a Neji para ver que más podemos hacer-le dijo el pelinegro.

Lee se fue y Tenten se sentó cansada por el trabajo de todo el día.

-Definitivamente necesito un buen descanso y un baño de burbujas-suspiró la castaña.

En otro lado, Naruto y Neji platicaban en uno de sus descansos solos.

-Hinata me ha platicado mucho de tí. Jamás la he oído emocionada por alguien desde hace mucho tiempo-comentó Neji feliz por su prima.

-Es bueno saberlo. Hinata te ha mencionado varias veces, pero nunca he podido conocerte hasta ahora-admitió Naruto.

-Estoy fuera del país muchas veces. No he ido a Japón en mucho tiempo-le contó el castaño.

Lee llegó emocionado y se unió a la plática con sus amigos.

-Hola, ¿qué platican?-.

-Nada, cosas de mi prima Hinata-mencionó Neji.

-Oh, nunca la había visto. Es muy hermosa, con razón los hombres se la quedan viendo bastante-confesó Lee.

-Esa historia la he oído desde que la conozco-suspiró Naruto.

-No puedo creer que hayas domado a la bestia interna de mi prima. Debe amarte tanto como para sentar cabeza contigo-admitió Neji impresionado.

-Fue muy costoso, pero valió la pena-dijo orgulloso el rubio.

-No vayas a romperle el corazón, por favor. Ella tiene un corazón muy delicado y no me gustaría verla sufrir de nuevo-le pidió Neji porque no quería que su prima no volviera a caer en una terrible depresión.

-Lo sé y no pienso hacerlo. La amo mucho-declaró el Uzumaki.

El día terminó sin problemas, y Hinata y Naruto regresaron exhaustos al hotel donde se alojaban.

-¡AAAAW, ESTOY CANSADO!-se quejó exhausto el ojiazul.

-Me siento agotada-secundó Hinata.

-¿Te doy un masaje?-le propuso el rubio.

-Sí, lo necesito-aceptó la peliazul.

Naruto empezó a darle un masaje de hombros a Hinata y se sentía en el cielo.

-¡HMMM, SE SIENTE TAN RICO!-dijo con placer de alivio la Hyuga.

-Si que estás tensa-comentó Naruto.

-Lo bueno es que ya terminó esa convención. Quiero dormir bastante-deseó la mujer.

-Ya que acabamos porque no exploramos la ciudad. Nos iremos pasado mañana-le dio a pensar el muchacho.

-Sí, como no. Quiero enseñarte el lugar, pero primero durmamos porque tengo sueño-aceptó la chica.

-¿Me duermo a tu lado?-.

-Sí, te necesito-le pidió Hinata.

Naruto llevó a su pecho a Hinata y ella se quedó profundamente dormida junto a él.
En otro hotel, Lee y Tenten estaban hospedados y platicaban de ciertas cosas con los negocios.

-Este trabajo me dejó exhausta. Necesito una buenas vacaciones-se quejó Tenten tirada en la cama.

-Esta era el último recorrido en nuestra gira alrededor del mundo. Podemos descansar de nuestro trabajo unos meses-le dio a conocer el chico.

-¡HURRA, QUIERO IRME A UN MALDITO SPA A CONSENTIRME!-deseó la castaña.

-Hay uno aquí, si lo deseas podemos ir a uno mañana-le propuso Lee.

-Ay Lee, por eso te quiero-le dijo feliz la mujer.

-Me caería bien un buen día de pura relajación como Gai sensei nos ha enseñado-dijo Lee.

-Ya lo creo, nos ha hecho trabajar como mulas de carga en todo este año-se quejó Tenten sin nada de ganas de hacer otra cosa.

-A mí me ha gustado este trabajo, lo amo-declaró el pelinegro.

-Siempre lo dices, Lee-.

Tenten se paró y buscó en su maleta una pijama para dormir. Debido a que tenía mucha confianza con el cejudo, ella se cambiaba frente a él.

-Lee, quítame el sostén. Odio dormir así-le pidió la mujer.

El chico le hizo caso y le desabrochó el sostén muy fácil. Cuando revisó bien su maleta, contempló de que toda su ropa estaba sucia por su descuido.

-Me lleva, no tengo nada de ropa limpia. Voy a tener que dormir así-se quejó Tenten en topless.

-No te da vergüenza pasearte casi desnuda frente a mí-se quejó Lee apenado.

-Lee, hemos cogido muchas veces y de distintas formas. Es normal hacer esto para mí-le replicó la mujer.

Tenten decidió mejor irse a tomar y baño y Lee pidió que toda la ropa de su amiga fuera a la lavandería. La chica salió de un refrescante baño y se secaba el cabello sin importarle que el cejudo la viera desnuda.

-Uf, me siento mejor. Creo que voy a dormir así, hazte a un lado-pidió la chica.

La mujer se metió debajo de las sábanas y se acostó a dormir tranquilamente.

-Buenas noches, Lee-.

-Buenas noches, Tenten-finalizó el pelinegro con sueño.

Al día siguiente, Naruto y Hinata fueron a explorar la ciudad de Honolulu. Si que era una bonita ciudad para pasear. Primero visitaron la zona turística que era enorme, y luego exploraron la selva que era una de las atracciones principales.

-¡MIRA, UNA GUACAMAYA!-señaló Hinata muy sorprendida.

-Sí, es muy bonita-dijo de acuerdo el chico.

-Estoy maravillada de este lugar-habló admirada la chica.

-Yo también. Tengo hambre, ¿quieres comer?-le propuso el Uzumaki.

-Bueno-aceptó la Hyuga.

Ambos empezaron a comer y platicaban de cosas triviales con respecto a su familias.

-¿Vas a llevarme a conocer a tus padres al volver a casa?-le pregunto la chica.

-Sí, les avisaré para que estén preparados-respondió Naruto seguro.

-Gracias Naruto. Me siento un poco nerviosa con esto-admitió Hinata con algo de miedo.

-Tranquila, todo saldrá bien-tranquilizó el rubio.

-Te amo Naruto-declaro convencida la mujer enamorada.

Después de pasear en la selva de Hawaii se fueron de nuevo al hotel para irse al día siguiente a casa.
El viaje fue largo y aburrido pero tranquilo y sin percances. Los dos regresaron al apartamento cansados por el viaje.

-¡AL FIN EN CASA!-celebró Naruto.

-Me quiero ir a la cama-dijo Hinaya cansada por el viaje.

Ambos se acostaron en su cama ya que estaban cansados de la larga travesía de regreso y el horario de cambio de países.

-Fue horrible el viaje de regreso-se quejó Naruto.

-Sí, y mañana hay que presentarle los resultados a señor Sarutobi-le recordó Hinata a su asistente.

-Por cierto, mañana vamos a ir a comer con mis padres, mi amor. Están ansiosos de conocerte-le avisó Naruto.

-Que bien. Espero que todo salga perfecto-deseó la ojiperla.

-Ya veras que sí-apoyó Naruto.

Al otro dia estaban informando de lo que hicieron en el viaje de negocios.

-Así que si lograron que Jiraiya firmara. Eso es perfecto para nuestros negocios-dijo satisfecho Jiraiya.

-Asi es. Hable con él por teléfono y arréglese con Jiraiya cuando desee-informó Hinata.

-Bien, pueden retirarse. Tómense unos días libres después de hoy-finalizó el presidente.

Naruto y Hinata fueron a la oficina de la Hyuga para continuar sus labores normales.

-Bueno, a trabajar-declaró Naruto listo.

Naruto se iba de la oficina cuando Hinata lo llamó inesperadamente.

-Naruto-.

-Sí-.

-Te quiero-dijo Hinata con una sonrisa.

-Yo también mi amor-respondió Naruto sonriendo.

Ambos tuvieron un día normal de trabajo y al salir se dirigían a la casa de los padres de Naruto.

-Estoy muy nerviosa, ¿y si dicen que no soy buena para tí?-dijo Hinata con miedo.

-Tranquila amor, no pasará nada. Estás conmigo y es lo que importa-calmó el rubio a su novia.

-Gracias Naruto-dijo más tranquila la antigua hombreriega.

Los dos llegaron por fin a la casa y Naruto tocó el timbre.

-¡YA VOY!-se escuchó la voz de una mujer dentro de la casa.

Una mujer pelirroja mayor abrió y los vio emocionada.

-Hola mamá-saludó Naruto.

-¡NARUTO, YA TENÍA TIEMPO QUE NO VENIAS A VISITARNOS!-dijo con un abrazo Kushina muy feliz.

Kushina miró a Hinata y sonrió porque su hijo tenía una bonita novia.

-¿Ella es la novia de la que tanto platicabas?-cuestionó Kushina.

-Sí, ella es Hinata Hyuga, mi novia. Hinata, ella es mi madre Kushina Uzumaki-presentó Naruto formalmente a las dos mujeres.

-Es un gusto conocerte, Hinata. Pásenle-invitó Kushina muy emocionada.

Naruto y Hinata pasaron a la humilde casa de sus padres. Minato, el padre de Naruto, salió a recibirlo.

-Hijo, es un gusto verte. Hola señorita-saludó amablemente un rubio mayor guapo de ojos azules.

-Buenas noches señor-devolvió el saludo la Hyuga y pensó que veía de donde sacó lo galán su novio.

-Hola papá-dijo Naruto.

-Soy Minato Namikaze, el papá de Naruto para servirle-se presentó el rubio mayor.

-¿Cómo te ha ido corazón?-preguntó Kushina interesada.

-Bien mamá-.

-Veo que te conseguiste una linda novia-mencionó Minato muy sonriente.

Hinata se sonrojó ante el cumplido de su futuro suegro.

-Mi nombre es Hinata Hyuga. Es un gusto conocer por fin a los padres de mi novio-se presentó muy formalmente Hinata.

-Igualmente-dijo con una sonrisa Kushina.

-¿Cómo han estado?-les preguntó Naruto a sus padres.

-Bien, terminamos de pagar la hipoteca de la casa con los que nos has mandado-respondió Minato.

-No sabia eso, Naruto-comentó Hinata con sorpresa.

-No me había acordado de decírtelo-dijo nervioso Naruto.

-Te hubiera ayudado y lo sabes-suspiró Hinata porque no quería problemas innecesarios en la vida de su novio.

-Es que no quería que te preocuparas-dio a conocer el Uzumaki la razón de su proceder.

-Sabes que siempre podrás conmigo, amor-le recordó Hinata.

-Ya no hay que preocuparse de eso. ¿Quieren comer?-propuso Minato.

-Sí-respondió Naruto.

-Tengo hambre-dijo Hinata.

-¿No andas en una dieta, verdad?-preguntó Kushina.

-No-.

¡QUE BIEN! ¡VIVA LA GULA, DE VERAS!-exclamó emocionada la Uzumaki.

Naruto estaba divertido ante las ocurrencias de su madre. Los 4 tuvieron una agradable cena y platicaron de todo un poco. Hinata se sentía bien ya que nunca tuvo una cena familiar normal y placentera.

-Oí de que fueron a Hawaii. Es muy bonito el lugar, ¿verdad?-comentó Kushina.

-Sí, es un bellísimo lugar para visitar pero muy caro-contó Hinata a la madre de Naruto.

-Que feo. Apenas y tenemos para las aguas termales fuera de la ciudad-suspiró la pelirroja.

-Podríamos ir los cuatro alguna vez a un lugar-propuso Hinata.

-No quiero meterme en su vida-dijo apenada la mujer mayor.

-No importa. Sería agradable conocerlos más-aclaró sin molestia la Hyuga.

Kushina tomó sus manos y tenia un brillito en los ojos.

-¡ERES GENIAL, ¿SABÍAS?!-declaró muy feliz la Uzumaki.

-Jejeje-dijo Hinata con risa nerviosa.

-Deja de acosar a Hinata, mi amor. Naruto acompáñame afuera-le pidió el rubio mayor a su hijo.

-Bueno-obedeció Naruto.

Minato y Naruto salieron a charlar afuera en privado porque el Namikaze quería tratar un tema con su hijo.

-Vaya, tu novia si que es hermosa. ¿Con cuántos ha salido?-preguntó Minato yendo al grano.

-¡¿D-DE QUÉ ESTÁS HABLANDO?!-dijo Naruto nervioso por lo dicho por su padre.

-No soy ningún tonto, hijo. Sé reconocer a una hombreriega donde sea. Vi a muchas en mi juventud y al parecer ella sentó cabeza contigo, lo noto en su mirada-explicó Minato muy sabiamente.

-Si te soy honesto, ella sí salió con un montón de chicos. Espero que eso no te incomode-le dijo Naruto con algo de miedo.

-No, pero no le digas a tu madre. No sé como reaccione antes el tema-le pidió el rubio mayor a su hijo.

-¿Por qué?-.

-Es mejor que no lo sepas. Deja que tu madre lo diga cuando éste lista-solo respondió misteriosamente Minato finalizando la conversación.

Ambos regresaron y encontraron a Kushina mostrando las fotos de Naruto de cuando era un bebé.

-Aquí tomó su primer baño-señaló una muy tierna foto de Naruto de bebé.

-Se ve muy lindo-opinó Hinata conmovida.

-¡MAMÁ, DEJA DE MOSTRAR ESAS FOTOS!-exclamó Naruto furioso y sonrojado de la vergüenza por el momento.

-No quiero. Hinata, esta foto es cuando cumplió su primer añito-le mostró Kushina a su futura nuera.

La foto era de Naruto con un disfraz de zorrito naranja muy tierno.

-¡AWWWW, TIENE UN DISFRAZ DE ZORRO!-dijo con emoción la ojiperla.

-A Naruto siempre le han gustado los zorros-declaró Minato.

-Es que me identifico con ellos-admitió Naruto a todos.

-La verdad te queda. Me hubiera gustado tener un álbum así de fotos-deseo la chica.

-¿No tenían álbumes de fotos en tu casa?-preguntó extrañada Kushina.

-Cuando murió mi mamá, mi padre no se encargó de nosotros y pues no tomábamos fotos divertidas en familia-explicó con tristeza la mujer.

-Eso es triste-dijo con empatía la Uzumaki.

-Sí, pero su hijo sanó mi corazón-declaró sonriendo la peliazul.

-De nada cariño-comentó Naruto con orgullo.

Minato sonrió al ver que Hinata de verdad amaba a su hijo y no tenía nada de que preocuparse.

-¿Quieren quedarse a dormir?-les propuso Minato a la pareja.

-Mañana es día libre, Naruto-le recordó Hinata.

-Está bien-aceptó Naruto porque quería estar allí un tiempo.

Ambos amantes se fueron a la antigua habitación de Naruto. Estaba justo como la había dejado hace años.

-Vaya, mamá. Esta como la recuerdo-declaró Naruto asombrado.

-Quise conservar el recuerdo de cuando estabas aquí-admitió Kushina apenada.

-Kushina, dejemos a los chicos y vamos a dormir-le dijo Minato a su esposa.

-Gracias por ser amables conmigo-agradeció con una reverencia Hinata a sus futuros suegros.

-De nada, linda-se despidió Kushina.

Los dos padres de Naruto dejaron la habitación. La pareja de novios prepararon la cama y se acostaron a dormir.

-Sabes algo Naruto, te envidio-declaró firmemente Hinata.

-¿Lo dices por mis padres?-.

-Sí, no sabes cuanto hubiera dado porque mi padre hubiera sido más amable y cariñoso conmigo y mi hermana. Mi madre era muy bondadosa pero se murió cuando era una niña-suspiró triste la Hyuga.

-Lo sé, Hinata. A partir de ahora ellos también son parte de tu familia-le consoló el Uzumaki.

-Gracias Naruto-contestó Hinata lagrimeando conmovida.

-Ven aquí tonta-.

Naruto abrazó a su novia y le dio un beso en la frente.

-Te amo, cariño-dijo con ojos de amor Hinata.

-Yo también, Hinata-.

Ambos se besaron con ternura y quedaron profundamente dormidos y abrazados tiernamente.