Enamorado de una hombreriega
Capítulo 11: DUELO DE HOMBRERIEGAS: UN DEJAVU

Había pasado una semana desde que Naruto y Hinata se habían librado para siempre de Gaara y lo habían entregado a las autoridades. Su vida volvía a ser normal y todos en la oficina fueron puestos al tanto de lo ocurrido sobre su supuesta ruptura y que simplemente se habían dado un tiempo, cosa que no duro mucho. Ese día, ambos se encontraban ocupados en sus "actividades matutinas": El rubio se encontraba besando a su amada chica con delicadeza y ternura.

-Amor…estamos trabajando-la chica no podía hablar claro debido a los besos de su novio.

-Le pides a un lobo que no devore a su presa, eso es imposible-le respondió el rubio sin dejar de hacer cositas a su pareja.

-Te has vuelto un goloso sin remedio. Es como si nuestros antiguos papeles se invirtieran y tú fueras el mujeriego-bromeó la peliazul.

-Bueno, mi padre lo era-dijo rubio siguiendo acariciando las piernas de su chica con cariño mientras hablaba-Ojalá nuestros hijos no hereden esos rasgos-.

-¡¿QUÉ?!-esas últimas palabras de su novio pusieron nerviosa a la chica.

¿Pasa algo?-preguntó el rubio sorprendido y detuvo sus besos.

-Es que…en esto momentos no tenía planes de formar una familia y tener hijos-confesó la chica un poco preocupada.

-Yo tampoco estaba planeando eso, solo sé que tú eres la única chica que entrará en mi vida. Te amo tanto mi hermoso ángel-le habló el sujeto de forma sincera.

-Yo también te amo-contestó la chica con una tierna sonrisa y le dio un beso-Mis hijos serán el fruto de nuestro amor, ¿cómo piensas que serán al nacer?-.

-Si es un niño, tal vez sea parecido a mí, pero con tu toque adorable-pensó el rubio en voz alta con una sonrisa-Y si es una niña, sería como tú en apariencia, pero con mi actitud y la de mi madre mezclada con tu personalidad delicada-.

Hinata se imaginaba la familia que siempre quiso tener con hijos que disfrutaran el amor de sus padres y Naruto vio la cara ilusionada de su novia con respecto a ese tema, así que decidió unirse a ese momento de alegría y la abrazó con cariño mientras le regalaba un tierno beso.

-Te prometo que algún día crearemos la familia de nuestros sueños, amor-juró el hombre con alegría.

-Hasta entonces, disfrutemos de nuestra mutua compañía y los beneficios de la soltería-señaló la chica con una sonrisa coqueta.

-Estoy más que de acuerdo, nena-asintió el Uzumaki.

De repente se escuchó como tocaron la puerta de la oficina de la ojiperla y la secretaria Karui entró al lugar para una notificación urgente.

-Señorita Hyuga, el presidente Sarutobi solicita su presencia de inmediato-avisó Karui seriamente a la empresaria.

-S-sí, gracias Karui-dijeron la peliazul y su novio se pusieron un poco nerviosos-Mierda, siempre lo hace en la mejor parte-.

-Odio las interrupciones-murmuró el rubio con pesar.

La pareja tardó unos minutos en tranquilizar sus respiraciones y subieron a la oficina de su jefe, el cual los esperaba de forma tranquila leyendo su siempre confiable libro de pasta naranja.

-Con su permiso Sr. Sarutobi, buenos días-saludó la chica entrando junto a su novio.

-Buenos días, por favor tomen asiento-los recibió el hombre con una sonrisa mientras guardaba su libro.

-¿En qué podemos ayudarle señor?-preguntó el rubio mientras tomaba asiento junto a su novia.

-Como saben, la convención celebrada en Hawái fue todo un éxito. Esto nos permitió hacernos de buen renombre ante otras empresas, las cuales desean invertir en nosotros y mejorar nuestros ingresos-informó el presidente a sus dos empleados.

-¿Ya tenemos a otro empresario en la lista?-preguntó el rubio con emoción.

-Efectivamente-afirmó jefe entregando un expediente de información-Su nombre es Mei Terumi y es la propietaria del Centro Turístico de los "Hoteles Terumi" en Indonesia-.

-Los conozco, son famosos por su servicio de aguas termales. Una reservación en uno de sus hoteles es costoso y casi imposible de conseguir, pero lo valen-mencionó ojiperla leyendo la información.

-Todo es verdad, ella estará en esta ciudad por una pequeña temporada y eso nos ahorra un viaje fuera del país-continuó Hiruzen su informe.

-Eso suena bien, ¿ya tenemos una cita programada con ella?-preguntó Naruto interesado.

-En efecto, será de tres días, pero les advierto que preparados porque es una mujer muy tenaz y no será fácil convencerla. Yo confío plenamente en ustedes-.

-No le decepcionaremos, presidente Sarutobi-finalizó Hinata agradeciendo la fe que depositaba su jefe en ella y su pareja.

A los tres días, la pareja llegó al lugar donde sería la cita de negocios. Era un café llamado: "El arte es una Explosión que permanece para Siempre" dirigidos por dos empresarios jóvenes llamados Deidara y Sasori. En la mente de ambos amantes solo rondaba una duda: ¿Qué clase de nombre es ese para un café? Sin darle más importancia a eso, ambos decidieron esperar a la tal Mei hasta que hiciera acto de presencia.

-Espero todo salga bien, dicen que es una mujer difícil de convencer-mencionó el rubio dándole un pequeño trago a su café-Rayos, este café sabe a tierra-.

-¿Qué esperabas? No hay suficiente presupuesto-contestó la chica con una risita-Además, ya nos hemos librado de situaciones peores cariño. Los dos podemos con este tipo de situaciones-.

-En eso te doy la razón, chica linda-.

(Nota: Chiste de Hombres de Negro 3).

En ese momento, la famosa Mei Terumi llegó al lugar. La mujer tenía una sexy figura que resaltaba con su larga y hermosa cabellera pelirroja. Sus ojos eran de color verdes y al parecer, estaba acompañada por un chico que, según el expediente, respondía al nombre de Chojuro y era su asistente personal. El chico tenía el cabello corto de color azul cielo y con unos dientes puntiagudos como si fuera un tiburón. Lo raro en él, es que tenía la apariencia de un adolescente joven de 18 años, aunque su información resaltaba una edad un poco mayor a la de Naruto y Hinata. Mei los vio y se sentó en la mesa junto con Chojuro.

-Muy buenas tardes, es un gusto conocerlos-saludó la pelirroja mientras miraba a Naruto con mucho detalle y un poco sonrojada-"Que guapo está el hombre rubio"-pensó impresionada la mujer.

-"No de nuevo. Al parecer, la señorita Terumi ha encontrado a otra inocente víctima"-pensó Chojuro con molestia al ver la mirada de su jefa.

-Es un gusto poder reunirnos con usted. Espero que podamos llegar a un buen acuerdo de negocios-devolvió el saludo Naruto ignorando la mirada de la mujer frente a él.

-Según su propuesta, usted desea contratarnos para aumentar la publicidad de los "Hoteles Terumi"-tomó la palabra Hinata al mirar unos papeles en la mesa.

-Es correcto-respondió la empresaria extrajera con una simple sonrisa.

-Sabemos que los "Hoteles Terumi" son unos de los centros turísticos más populares y exclusivos en el mundo-dijo Naruto seriamente.

-Tienes razón guapo. Si deseas confirmar esa información, te ofrezco una visita guiada por mi solamente-mencionó Mei, mientras le guiñaba el ojo de forma seductora a Naruto al decir estas palabras.

Al instante, la pareja de amantes reconocieron el mensaje que trataba de transmitir la pelirroja. Después de todo, ese era una de las viejas artimañas que Hinata utilizaba para ligarse a un chico y de las cuales el rubio había sido testigo.

-Es muy amable de su parte, pero mi agenda está saturada-mintió el rubio un poco nervioso tratando de zafarse del problema de forma respetuosa.

-Vamos, no seas tímido-continuaba insistiendo Mei haciendo una mirada muy seductora-Incluso puedo mostrarte nuestro famoso servicio de "Aguas Termales", algo solo exclusivo para nuestros mejores clientes-.

-Él no puede, tiene mucho trabajo en la oficina y necesito su apoyo para terminar otros proyectos-habló Hinata de la forma más calmada que pudo

La furia que consumía a la Hyuga era enorme, en especial porque ella había hecho lo mismo antes de iniciar su relación y Naruto era su macho.

-Relájese un poco, señorita Hyuga. Si me permite un tiempo a solas con su asistente, consideraré cerrar el trato con su empresa-dijo Mei de forma atrevida.

Esa había sido la gota que derramó el vaso y ahora Hinata se encontraba entre la espada y la pared. Por un lado, estaba el hecho de entregar a su novio en bandeja de plata, pero si lo rechazaba iban a perder un importante negocio. Inesperadamente, antes de que ella pudiera entrar en defensa de Naruto con alguna buena estrategia, alguien más intervino en la plática.

-¡YA ES SUFICIENTE, SEÑORITA MEI! ¡SABES QUE ESTA NO ES LA FORMA DE CERRAR NEGOCIOS, SEA MÁS PROFESIONAL!-regañó Chojuro muy enojado.

-¡LO QUE YO HAGA CON MI VIDA NO TE DEBE IMPORTAR CHOJURO! ¡YA DÉJAME EN PAZ!-replicó la mujer con enojo.

-¡ESTÁ DANDO UNA MALA IMAGEN DE USTED A LOS DEMÁS!-.

-¡LÁRGATE DE AQUÍ, CHOJURO! ¡NO TE NECESITO EN ESTOS MOMENTOS!-.

-Descuide, ya no seré un estorbo para usted. ¡RE-NUN-CIO!-Chojuro se levantó del lugar y dio una mirada rápida a la perpleja pareja-Con su permiso-.

El ahora ex asistente salió del lugar furioso y frustrado ante la aturdida mirada de los presentes. Le tomó unos instantes a Mei darse cuenta de su fatal error y salió corriendo tratando de alcanzar al chico, pero fue en vano.

-¡CHOJURO, REGRESA! ¡PERDÓNAME, NO ERA CIERTO LO QUE DIJE!-gritó Mei mientras las lágrimas y los sollozos la dominaban por completo, y corría fuera del lugar con dolor.

Mientras tanto, Naruto y Hinata quedaron totalmente fuera de lugar con todo lo sucedido.

-¿Qué rayos acaba de pesar?-se cuestionó Naruto de forma incrédula.

-No lo sé, pero tuve un muy incómodo "Deja vu"-comentó la chica muy sorprendida.

Después de unos minutos esperando a que regresaran, la joven pareja se resignó a pagar la cuenta y salir del lugar. Al día siguiente, se reunieron con el Presidente Sarutobi y contaron todo lo sucedido en la "desastrosa" reunión. Después de analizar todo, Hiruzen les pidió que buscaran a Mei y que trataran de cerrar el negocio a como diera lugar. La pareja salió de las oficinas pensando en que hacer para solucionar el problema.

-Lo mejor será separarnos, yo buscaré a Chojuro y tú a Mei. Si mi teoría es verdad, ya sabemos la razón del problema-indicó el rubio pensando bien las cosas.

-Buena suerte, mi amor-se despidió Hinata dándole un beso a su novio.

Ambos se separaron y empezaron con la búsqueda frenética. Naruto trató de contactar a Chojuro usando el teléfono de contacto que venía en el expediente, pero no recibía ninguna respuesta. En eso, recordó lo que él había hecho cuando se enojó con Hinata antes de empezar su relación y empezó a buscar en los bares más conocidos en la ciudad. Una hora después, encontró a Chojuro, el cual se hallaba curiosamente en el mismo bar al que había ido a parar en aquella ocasión. El pobre chico peliazul estaba medio ebrio y hablando incoherencias en solitario.

-Hola Chojuro, creo que lo mejor será salir de aquí-saludó el rubio de forma tranquila.

-No, gracias. Nunca debí enamorarme de ella, pero me era imposible no hacerlo. Ella…era mi amiga…mi mejor amiga…y la amo demasiado-dijo el chico mientras agitaba la copa de cerveza en sus manos.

-Tranquilo, compañero. Ven, te llevaré a un lugar más tranquilo-dijo el rubio sintiendo pena por Chojuro.

Con un poco de dificultad, Naruto llevó a ebrio sujeto a su departamento. Por otro lado, Hinata localizó más fácilmente a Mei, pues no se había movido mucho de la zona donde se encontraron la primera vez. Lo curioso es que se encontraba exactamente igual a cuando ella tuvo su pequeño pleito con su novio: Mei se encontraba totalmente ebria cerca de los baños. En sus manos se encontraba una botella de whisky y todo su maquillaje estaba arruinado. Lo peor de todo, es que aún llevaba las ropas usadas durante la reunión del día anterior.

-Señorita Terumi, levántese por favor-le pidió Hinata acercándose a la pobre mujer.

-Déjame…sola-negó la mujer muy triste.

-No pienso hacer eso, Mei-.

-Solo vete…por favor…es mi destino estar sola…-declaró muy deprimida la mujer ebria.

-No piense de esa forma. Solo necesita de alguien que escuche sus problemas-le dijo la Hyuga muy preocupada.

-¿Y tú qué sabes sobre mis problemas?-cuestionó la pelirroja enfadada.

-Más de lo que se imagina porque yo era como usted: "Una hombreriega"-le confesó la chica a la empresaria.

-¿En serio?-Mei miraba muy sorprendida a la chica frente a ella, para después relajarse un poco-Bueno, es mejor que seguir hablando con el nada apuesto hombre del aseo-.

-Tengo sentimientos para que se lo sepa-se quejó un hombre con la cara vendada y traje de conserje-Buenas tardes, señorita Hinata-saludó el sujeto.

-Hola Dosu, salúdame a tu familia-devolvió el saludó la chica con una risa nerviosa.

-No ha venido a este lugar otra vez-mencionó el conserje.

-Dejé esa vida hace mucho, encontré el amor-.

-Espero que tenga suerte, Kin le manda saludos-se despidió Dosu.

Al ver las reacciones y el estado de Mei y Chojuro, Naruto y Hinata sabían muy bien que ellos pasaban por el mismo problema que ellos habían enfrentado en el pasado. El Uzumaki llevo a ex asistente a su departamento donde decidieron hablar sobre la situación.

-Ahora cuéntame. ¿Cómo se conocieron Mei y tú?-dijo el rubio mirando a Chojuro.

-Es una larga historia-contestó el peliazul triste al recordar eso.

-Tómate tu tiempo-.

-Bien, Mei y yo nos conocimos en Indonesia hace muchos años. Mi familia es de Japón, pero yo nací allá y Mei llego para cumplir su meta de ser una prestigiosa dueña de un hotel de 5 estrellas. Cuando la vi me enamoré perdidamente de ella y la ayudé a cumplir su sueño, ya que así aumentaría el turismo en nuestro pueblo y lo logramos. Nunca quise confesarme debido a que veía como Mei se enredaba a cada rato con distintos hombres a cada rato. Yo quería una oportunidad de demostrarle que podía ser el hombre con quien ella pudiera sentar cabeza y que estuviera feliz a mi lado, pero...-.

-Déjame adivinar, era una mujer muy liberal y ella no sabía sobre tus sentimientos-completo el Uzumaki la frase con una sonrisa.

-¿Cómo es que tú…?-.

-Tengo poderes psíquicos-bromeó el rubio moviendo los dedos como si hiciera un truco de magia y Chojuro solo puso una cara de poca confianza-Solo bromeo, la verdad es que mi novia Hinata era como Mei: Una hombreriega de lo peor-.

-Wow, el mundo sí que es muy pequeño. No tenía idea-dijo Chojuro sorprendido.

-Descuida, ambos fuimos víctimas de sus tretas-respondió nostálgico el sujeto.

Mientras tanto, en el departamento de Hinata, la chica ayudaba a Mei dándole un relajante baño de espuma para limpiarle toda la suciedad.

-Háblame de Chojuro. ¿Cómo lo conociste?-preguntó Hinata con tranquilidad.

-Pues, es una larga historia-Mei suspiró para empezar a recordar todo lo sucedido-Mi padre es japonés y mi madre de Escocia, así que yo nací allá, pero mi sueño era convertirme en una prestigiosa dueña de un hotel 5 estrellas en una playa, así que me aventuré para ir a Indonesia. Allí conocí a Chojuro y él se convirtió en mi mejor amigo, mi consejero y mi mano derecha. Siempre me hacía sentir mejor cuando algo me salía mal y me alentaba a nunca rendirme cuando más lo necesitaba-.

-Entonces, lo aprecias mucho, ¿no?-.

-Fui una tonta, no debí haberle dicho esas palabras y mucho menos gritarle-decía la pelirroja sintiendo una inmensa culpa.

-Bueno, eso es verdad-.

-¡OYE! Se supone que me apoyes-se quejó la mujer.

-Lo estoy haciendo querida, pero la realidad no es color de rosa. Dejaste que tus hormonas te controlaran y mira como termino todo, lo traicionaste de la peor forma-le declaró la Hyuga al respecto.

-Debo disculparme con él ahora mismo-.

-¡PARA TU TREN! Estás ebria, desnuda en un baño de burbujas y necesitas descansar porque estas muy mal-le aseveró la chica.

-En verdad, pero me siento muy mal por él-.

-¿Qué sientes por él, Mei? Y no me digas que es tu amigo-le pidió la peliazul que fuera muy sincera.

-Pues eso es, Solo mi…amigo-respondió Mei muy insegura al decir esto último.

-Dudaste, no creo que un simple amigo te haga llorar así. Piénsalo bien-.

-No estoy segura-.

-¿Te gusta?-volvió a cuestionar Hinata.

-Pues…no lo sé…digo, al estar a su lado, todo es mucho más tranquilo. Él me motiva y me da la fuerza para nunca renunciar tanto en mi vida como en mi trabajo-pensó la mujer en voz alta.

-A eso se le llama amor, pero te niegas a aceptarlo. Yo estuve igual que tú con mi novio-recordó Hinata lo sucedido hace tiempo.

-¿De verdad? ¿Quién es tu novio?-.

-Pues, ya lo conociste. La última vez lo invitaste a un "tour privado" por las aguas termales-le dio a entender la Hyuga algo molesta.

-Oh Dios, lo siento mucho. Perdona mi estúpido atrevimiento-se disculpó Mei y se apenó al descubrir que Naruto era el novio de Hinata.

-Ya quedó en el pasado, supongo que debimos dejar eso en claro al presentarnos. Solo tratábamos de ser profesionales-suspiró la chica calmándose.

-Ahora veo porque me rechazaba-.

-Te sugiero que aclares bien tus ideas con respecto a Chojuro. Te aseguro que algo bueno saldrá de todo esto. Te lo digo yo que estuve en una situación similar a esta en el pasado-aconsejó la Hyuga a la mujer.

-Gracias Hinata, en verdad eres una gran chica-.

-Solo te lo dice la voz de la experiencia. Ahora termina de bañarte y descansa, nada de bebidas-concluyó la ojiperla la charla.

Mientras tanto, regresando con los chicos, Naruto y Chojuro seguían con su conversación sobre el asunto.

-Tienes que hablar con Mei. Te apuesto lo que quieras a que ella está hecha un desastre por lo ocurrido-le pidió el rubio al lado de su compañero.

-No es tan fácil. Aun siento…tanta ira dentro de mí-dijo el peliazul apretando los puños.

-Relájate, recuerda que las palabras son la mejor arma resolver problemas-aconsejó el rubio.

-Muchas gracias Naruto, te debo una-.

-Ahora ve a descansar, mañana será otro día-finalizó Naruto la plática.

A la mañana siguiente en los departamentos de cada grupo, Chojuro y Mei despertaban con un terrible dolor de cabeza debido a la cruda que se habían provocado. El peliazul sentía como su cabeza palpitaba a cada segundo, mientras que la pelirroja tenía una jaqueca de muerte. Naruto y Hinata les prepararon una deliciosa sopa para aliviarse de la cruda y les pidieron vestirse, pues debían arreglar el problema de una vez por todas.
Naruto llevaría a Chojuro al departamento donde se encontraban Hinata y Mei, mientras que la ojiperla ayudaba a la ojiverde a no ponerse nerviosa y a motivarla a sincerarse con el chico. Al mediodía, ambos hombres llegaron a la habitación de la empresaria extranjera, la cual lucía totalmente nerviosa y desviaba la mirada, pues se sentía avergonzada y muy culpable.

-Hola Mei-saludó el peliazul de manera tranquila, pero con mucha pena ajena.

-Ho-hola Chojuro. Yo quería…-respondió Mei aún nerviosa y fue interrumpida por el sujeto.

-Perdóname Mei. No debí gritarte y mucho menos actuar de forma tan grosera en el restaurante…-se disculpaba el chico haciendo una reverencia.

-Nada de eso Chojuro-reconoció la chica moviendo las manos muy nerviosa-Yo soy quien debe disculparse. Fue mi error y además, nunca me di cuenta que te sentías así conmigo. Por favor perdóname-las palabras de Mei se convirtieron en súplicas llenas de dolor.

-Creo que es en parte mi culpa por nunca confesarte mis sentimientos…-confesaba el sujeto, pero fue interrumpido.

Mei abrazó sorpresivamente al peliazul haciendo que el dolor y la tristeza en ambos desaparecieran. Poco a poco, Naruto y Hinata decidieron salir del lugar para darles el tiempo necesario a la reconciliada pareja. Ya en la calle, la joven pareja de novios hablaba por todo lo sucedido en estos días.

-Nunca creí verme involucrado tan extraño como esto-confesó el rubio tomando la mano de su novia.

-Mira el lado bueno, al menos ambos se reconciliaron y encontraron alguien a quien amar y que los ame por igual-.

-Yo lo que sigo sin creer es que existiera una mujer 100 veces mejor hombreriega que tú-bromeó el rubio muy burlón.

-Eres muy malo conmigo-se quejó la mujer e infló sus mejillas haciendo un gracioso puchero mientras fingía estar enojada.

-Tranquila, no te molestes. Tú sabes que te amo y mucho-le tranquilizó el Uzumaki acariciando la mejilla a su amante.

-Auh, también te amo-.

Y sin más, se besaron de forma tan profunda y tierna, como nunca antes lo habían hecho, pues habían hecho una buena acción al ayudar a la pareja de Mei y Chojuro a unirse con amor y no por puro placer.