Elder Village.

Hacia tan solo un par de horas desde que el día había comenzado. El sol se encontraba en su punto más alto, los rayos solares eran poderosos, de esperar de uno de los días más calurosos del verano. Parecía ser medio día.

A pesar de ser medio día, la plaza de esta pequeña ciudad se encontraba bastante escandalosa y concurrida. Ya para estas horas los comerciantes se habían establecido en distintos puntos de la plaza, con sus respectivos productos en vista y dispuestos a venderlos a un precio más que razonable. Los habitantes del pueblo paseaban por la plaza llena de comerciantes, buscando adquirir algún nuevo producto por un buen precio. Pero no eran solo habitantes de Elder, sino también aventureros.

Esto había comenzado hace ya un par de semanas. Hace semanas que los ataques de bandidos y animales salvajes se habían intensificado a niveles alarmantes y los comerciantes, como los habitantes de Elder estaban más que preocupados por ello. Algunos que vivían en las afueras de Elder eran asaltados en su camino de regreso a casa. Y aquí era donde entraban los aventureros.

Los aventureros actuaban como guardaespaldas de los comerciantes y los habitantes de la ciudad, protegiéndoles de los bandidos o animales salvajes que pudiesen encontrar en su regreso a casa o en alguno de sus viajes de negocios. Por supuesto no lo hacían gratis, pues para solicitar la ayuda de algún grupo de aventureros había que dejar una solicitud en el gremio de aventureros, especificando la recompensa por dicho trabajo. Ya la decisión final correspondía al equipo de aventureros que aceptase la misión, quienes tomaban la responsabilidad de cumplir con la misión para ganarse su recompensa.

Y estando los aventureros en un auge de negocio diario, obviamente tenían que mantener su equipo en buenas condiciones. Y aquí entraban los herreros de la ciudad y el "Cobo Service".

Gracias a la gran cantidad de misiones en el gremio de aventureros, los herreros de la ciudad tenían muchísimo trabajo diario, ya que muchos aventureros llegaban a ellos en busca de nuevas espadas o para pedirles que arreglasen una armadura o alguna arma. Y era lo mismo con el "Cobo Service", servicio especializado en el apoyo de aventureros, quienes también vendían equipamiento y algunas otras cosas que para los aventureros eran esenciales antes de salir hacia a alguna misión.

Como detalle extra cabe destacar que el banco de la ciudad también se encontraba en auge. Ya con los aventureros teniendo misiones casi diariamente, las recompensas por dichas misiones tenían que guardarse en algún lado y como la representante de "Cobo Service", Ariel, siempre decía: "Es peligroso salir de aventura con tanto dinero encima, prueba guardarlo en el banco de la ciudad". La pobre e introvertida Luriel tenía muchísimo trabajo gracias a su brillante hermana mayor.

La plaza de la ciudad se encontraba casi completamente llena de personas. Comerciantes, habitantes y aventureros. Algunos aventureros ya se estaban preparando para salir de la ciudad con sus respectivos clientes, otros simplemente paseaban por ahí, otros se encontraban comprando algunas cosas a los comerciantes y otros simplemente observaban sentados en algunas bancas que había por ahí, conversando y comiendo algo.

Entre toda esa multitud de personas, había un dúo en especial que destacaba.

Una hermosísima chica con una larga cabellera de color verde, con ojos color ámbar y un voluptuoso pecho. Su atuendo verde resaltaba entre la multitud, llamando la atención de algunos. Se trataba de Rena.

La otra era una chica de cabello corto, color violeta con ojos al juego. Su estatura, pues era relativamente más pequeña que su compañera de cabellos verdes. Su atuendo de color morado también se hacía notar en la multitud, con un báculo colgando en su cintura. Era Aisha.

El dúo seguía de cerca a una mujer que vestía prendas de color marrón. Tenía el cabello de color rubio, sujetado en dos coletas bajas. Ojos color marrón. Se trataba de Luichel, la dueña de la tienda de accesorios.

Luichel guiaba al dúo de chicas a través de la ciudad. Aisha y Rena no tuvieron que pensarlo mucho antes de darse cuenta de que por la dirección en la que iban, definitivamente estaban regresando hacia la casa del líder del gremio de comerciantes, Hoffman.

En el trayecto la joven maga y la elfa de cabellos verdes llamaron la atención de algunos de los aventureros que había por ahí. Algunos incluso les pidieron que se les unieran a su equipo, pero estas los rechazaron cordialmente. Estaban lidiando con algo mucho más importante.

Después de un par de minutos de haber caminado por la ciudad, finalmente llegaron a donde la casa de Hoffman. Aisha y Rena sentían un amargo sabor de boca en tener que regresar, pues la última vez que habían hablado con el hombre no había ido nada bien. Estaban algo inseguras.

TOC TOC

La dueña de la tienda de accesorios toco la puerta con normalidad. Tras unos segundos la puerta fue abierta, mostrando la figura del líder del gremio de comerciantes. Hoffman se mostraba sorprendido por la visita, pero más sorprendido estaba por ver a la elfa y la maga.

"Luichel…" dijo Hoffman con notable sorpresa "¿A que debo esta visita tan inesperada? No vienes muy seguido. Puedo ofrecerte algo de té si gustas o café…"

"Hoffman…" hablo Luichel mostrando una expresión seria "Tenemos que hablar…"

Hoffman noto la mirada seria en Luichel, después miro hacia donde Rena y Aisha e inmediatamente noto que lo que sea que hayan venido a hacer a su casa, era muy serio. Asintió comprendiendo la seriedad de la situación e incito a los invitados a entrar en su humilde morada.

Las tres chicas entraron en la casa con normalidad y fueron directamente hacia la sala de estar, donde tomaron asiento en distintos sofás. El dueño de la casa por otro lado fue hacia la cocina y preparo un té en silencio, mostrando una expresión seria. Tras unos segundos Hoffman coloco algunas tazas y la tetera sobre una bandeja de madera, la cual llevo hasta la mesa de centro en la sala de estar.

El líder del gremio de comerciantes tomo asiento en uno de los sofás, sirviendo té a cada una de sus invitadas con normalidad. Parecía una situación bastante normal, pero las expresiones serias y lo pesado del aire no decía lo mismo.

Ya una vez que todos tenían sus tazas con té, procedieron a dar un ligero sorbo al caliente contenido. Al mismo tiempo y casi como si lo hubiesen ensayado, dejaron las tazas sobre la mesa y se miraron entre ellos.

"¿Y entonces, que sucede?" pregunto Hoffman mostrando una expresión sumamente seria

GLUP

Aisha y Rena tragaron saliva con un poco de nervios. Recordaban haber sentido esa sensación la primera vez que habían venido a ver al hombre y el sentimiento no era agradable. Estaban hablando con un comerciante profesional.

"Son estas dos chicas…" dijo Luichel mirando a las dos chicas de re-ojo "Parecen ser conscientes de lo que está sucediendo en Elder…"

"¿Es eso así?" pregunto Hoffman mirando al dúo

"N-No necesariamente…" dijo Aisha respirando hondo, tranquilizándose para encarar al líder del gremio de comerciantes "Nosotras tenemos sospechas sobre el Lord de Elder, Wally. Lo que pensamos solo son suposiciones, una teoría solamente…"

"Cuéntenmela por favor…"

La joven maga miro a su compañera consiguiendo un asentimiento por parte de la hermosa elfa quien sonrió y levanto el pulgar. Aisha sonrió levemente y después miro al hombre.

"Sospechamos que Lord Wally esta aliado a los bandidos…" dijo Aisha con firmeza, afilando la mirada "Y por su expresión puedo decir que… ¿Estoy en lo cierto, no es así?"

Ante la pregunta Hoffman simplemente se mantuvo en silencio. Tomo la taza de té sobre la mesa y dio un ligero sorbo, después dejo la taza en la mesa nuevamente y junto ambas manos, mostrando una expresión más bien sorprendida.

"A decir verdad nosotros también sospechamos eso…" confeso Hoffman soltando un pequeño suspiro "Me sorprende ver que ustedes también lo piensan, no pensé que fuesen a notarlo"

"A diferencia de su pequeño amigo pelirrojo, ellas parecen ser más inteligentes" dijo Luichel sonriendo con burla

"Jajaja" rieron Aisha y Rena al no poder decir lo contrario de eso

"Sin embargo, ¿Cómo fue que lo notaron?" pregunto Hoffman curioso

"Fue debido a los guardias de la ciudad, actúan de forma muy extraña. También el hecho de que Banthus lograse entrar a Elder, se supone que "El Search Party" había bloqueado la entrada a la ciudad y si Banthus fue capaz de entrar, debió tener ayuda para poder acceder sin ser detectado por el "El Search Party". Además, Rena pudo sentir maldad y malicia en los guardias…"

"¿Los elfos pueden hacer eso?" pregunto Luichel mirando a la peli-verde

"No necesariamente "sentir", pero algo así…" confeso Rena sonriendo falsamente. Después girando su mirada hacia el hombre que mantenía una expresión seria "El señor Hoffman emite un aura cautelosa, parece que aún no confía del todo en nosotras…"

"Me disculpo, como comerciante aprendes a desconfiar de todos. Sin embargo, ustedes me ayudaron mucho hace unas semanas y los miembros de mi gremio que recuperaron todos los objetos perdidos estaban muy agradecidos con ustedes"

"Ni lo mencione…"

"Me hubiese gustado que las cosas hubiesen terminado de otra forma, supongo que me lo merezco por ser tan desconfiado…" suspiro Hoffman

"¿Mmm? ¿Y qué paso?" pregunto Luichel curiosa

"Bueno…" dijo Aisha llevándose el índice al mentón, ladeando la cabeza

A continuación Aisha y Rena procedieron a contarle a la dueña de la tienda de accesorios todo lo que había sucedido semanas antes, cuando habían terminado de recuperar todos los objetos perdidos y hablaron con Hoffman.

"¡Jajaja!" Luichel dejó escapar una fuerte carcajada, sujetándose el estómago "¡¿Intento golpear al señor Hoffman?! ¡Sabía que era un cabeza hueca, pero…! ¡Esto es a otro nivel!"

"Bueno, supongo que en ese momento me lo merecía…" dijo Hoffman rascando su mejilla, con algo de vergüenza

"Jajaja…" Luichel se tranquilizó, limpiando un par de lágrimas que se le habían escapado de la risa "Bueno, no sería la primera vez que alguien intenta golpearte. Eres despiadado…"

La hermosa elfa de ojos ámbar observo al líder del gremio de comerciantes con una expresión seria. Había algo que no cuadraba del todo y se estaba cuestionando sobre si debía preguntarlo o no, aunque después decidió hacerlo.

"Umm…" hablo Rena levantando la mano "¿Puedo hacerle una pregunta, señor Hoffman?"

"¿Mm? Claro" dijo el hombre mirándole

"Si ustedes ya sospechan que Lord Wally y los bandidos tienen una alianza, ¿Por qué no les han confrontado?"

"Eso mismo me estaba preguntando…" agrego Aisha confundida "¿No deberían confrontarlo de una vez por todas?"

Luichel y Hoffman se miraron entre ellos con una expresión seria por unos segundos, después asintieron al mismo tiempo y dirigieron su mirada hacia el dúo de chicas que esperaba pacientemente por la respuesta a su pregunta.

"No podemos hacerlo…" dijo Luichel

"¿Por qué?" pregunto Aisha

"Por qué no hay pruebas sólidas de que Lord Wally este aliado a Banthus o los bandidos. Lord Wally tiene a su disposición un gran número de guardias, y sería imposible sacarlo de su castillo sin la ayuda del pueblo. Sin embargo, si vamos al pueblo con solo "sospechas", nadie querrá unírsenos y no iremos a ningún lado, necesitamos pruebas sólidas de que Lord Wally esta aliado a los bandidos, de otra forma no podremos derrocarlo" explico Hoffman bebiendo algo de té "En este momento, esperar es lo único que podemos hacer…"

"Parece una situación bastante delicada…" comento Rena soltando un suspiro mientras se cruzaba de brazos

Los 4 se quedaron en silencio durante unos segundos.

"Sé que puede sonar egoísta viniendo de mí, pero me gustaría pedirles su ayuda" dijo el líder del gremio de comerciantes mirando a la joven maga "Ustedes son los únicos aventureros que saben sobre esto además de nosotros y otros cuantos. No tenemos a nadie más a quien pedirle ayuda. Sé que fui desconfiado con ustedes en el pasado, pero, si ustedes confían en mí, juro que también confiare en ustedes y daré todo de mi para ayudarles a recuperar el fragmento de "El""

Tanto Luichel como Hoffman inclinaron sus cabezas pidiendo por la ayuda de ese dúo de chicas. Aisha y Rena por otro lado mantenían una expresión seria en sus rostros, reflexionando. Ya les habían mentido una vez y las posibilidades de que les engañaran otra vez existían. Sin embargo, ellas comprendían que la situación era delicada y la desconfianza estaba perfectamente infundada.

"¡Hmph! Puede confiar en mi" dijo Aisha poniéndose de pie, inflando su pecho con orgullo "Soy una maga prodigio después de todo, esto será pan comido"

"Levanten la cabeza, señorita Luichel, señor Hoffman. Los ayudaremos con gusto…" dijo Rena sonriendo

Tanto Luichel como Hoffman alzaron la cabeza con una sonrisa, contentos de haber recibido la ayuda de esas dos hermosas chicas.

"Por cierto, ¿Qué fue del pequeño pelirrojo, eh? Me dijeron que se pelearon pero, ¿Hace cuánto que no lo ven?" pregunto Luichel llevándose las manos a la nuca, curiosa

"Bueno, nos separamos hace ya un par de días. No hemos sabido nada de Elsword a decir verdad. Dijo que iría al "Wally's Memorial Bridge" a buscar pistas que lo ayudasen a dar con el paradero de Banthus, pero no hemos sabido nada de él" explico Aisha con normalidad

"¿Se separaron?" pregunto Hoffman sorprendido, después señalándose con el dedo y mostrando una sonrisa falsa "¿Sera que tengo la culpa?"

"Si, a decir verdad fue por culpa del señor Hoffman que empezamos a pelear" dijo Rena sonriendo, rascando su mejilla

"Cuanto lo siento, enserio…"

"No le de importancia, estas cosas pasan"

"¿Y qué vamos a hacer ahora, señor Hoffman?" pregunto Luichel curiosa "Ahora tenemos dos fuertes aliadas con nosotros…"

"Antes necesitamos encontrar pruebas de la alianza de Lord Wally con los bandidos, de otra forma el pueblo no querrá unírsenos. Lo mejor sería comenzar por investigar los alrededores del castillo de Lord Wally, algunos se piensan que los bandidos se reúnen por ahí" explico Hoffman

"Por cierto, usted dijo que solo nosotras y otros cuantos éramos conscientes de lo que estaba sucediendo en Elder" dijo Aisha curiosa "¿Puedo saber quiénes son los otros? En esta clase de situación entre más aliados, mayor será la posibilidad de encontrar pruebas sólidas…"

"No creo que Echo tenga algún problema con ayudarnos, pero Lenphad…" dijo Luichel desviando la mirada

"Lenphad es más desconfiado que yo, en especial con los extranjeros. Sera difícil conseguir que se nos una…" dijo Hoffman llevándose la mano al mentón "Deberíamos llevarlas a hablar con Lenphad primero, quizás logremos convencerlo de alguna manera…"

"Si, sería lo mejor"

"¿Quién es Lenphad?" pregunto Rena curiosa

"Es el herrero de la ciudad. Su herrería se encuentra casi en la salida de Elder, si gustan podemos ir a verle de inmediato…" respondió Hoffman

"Eso sería de mucha ayuda, entre más rápido mejor" dijo Aisha poniéndose de pie "En marcha, Rena"

"Sii~" asintió Rena poniéndose de pie

"Yo aquí me despido, ya cerré la tienda por un buen rato y el pan no se lleva solo a la mesa. Necesito regresar para abrir la tienda nuevamente" dijo Luichel mirando a las dos chicas "Nuevamente agradezco por su ayuda, ojala puedan ayudarnos a salvar Elder de Lord Wally"

"Ni lo mencione, señorita Luichel. Ayudamos encantadas…"

"Gracias…"

Los 4 procedieron a salir de la casa de Hoffman con normalidad. Una vez fuera Luichel se despidió y regreso hacia su tienda de accesorios, para abrirla nuevamente y continuar con la rutina diaria que era atender su establecimiento.

"Bueno, ¿Nos vamos?" dijo Hoffman sonriendo

"Si" asintieron Rena y Aisha al unísono

Guiadas por el líder del gremio de comerciantes, el trio comenzó a caminar a través de la ciudad. Ya para estas horas las cosas se habían tranquilizado un poco en la plaza, pues la mayor parte de los aventureros ya había partido hacia sus misiones o alguna otra cosa.

Después de un par de minutos de estar caminando por la plaza, el trio llego a donde se encontraba la enorme estatua del gobernante de Elder. La imagen de Lord Wally echa de concreto en el medio de la ciudad y con un tamaño descomunal. Su rostro reflejaba maldad, eso a los ojos de las chicas. Aunque había algo que no podían comprender del todo y era, ¿Qué haría que un hombre construyese un monumento tan grande de sí mismo?

Misterios de la vida.

"¡Ah! ¡Hoffman!"

Una alegre voz exclamo lo anterior, llamando la atención de las chicas. Girándose hacia una multitud, pudieron ver como una hermosa mujer de cabellos rubios atravesaba la multitud con una inmensa sonrisa en su rostro. Brillaba como el mismo sol. Se trataba de Ariel, la representante del "Cobo Service".

"Ariel…" dijo Hoffman mirándole "¿Cómo te ha ido?"

"Bastante bien, gracias por preguntar" respondió Ariel sonriendo "¿Y a usted?"

"Muy bien"

"¿Qué está haciendo recorriendo las plazas de Elder? No se le ve mucho saliendo de paseo…"

"A decir verdad estoy llevando a estas chicas a conocer a Lenphad" dijo Hoffman señalando al dúo de chicas

"¡Ah! Que maleducado de mi parte, me disculpo por eso" dijo Ariel inclinándose hacia las dos chicas, alzando la cabeza y mostrando una brillante sonrisa de oreja a oreja "Mi nombre es Ariel, una de las representantes de "Cobo Service", el servicio de ayuda a los aventureros"

"Yo soy Aisha" dijo la joven maga con normalidad

"Yo soy Rena" dijo la hermosa elfa de cabellos verdes sonriendo

"Un gusto conocerlas, Aisha y Rena"

"El gusto es nuestro…"

"¿Dijiste que ibas a donde Lenphad?" pregunto Ariel mirando al hombre con una sonrisa "¿Puedo acompañarlos? A decir verdad se me acaban de terminar las espadas y me gustaría adquirir algunas, Lenphad es el mejor fabricando espadas en la ciudad después de todo…"

"Claro" asintió Hoffman

"Me alegro"

Uniéndose al pequeño grupo, Ariel junto a las dos chicas y el hombre procedieron a continuar con su camino hacia donde el tal hombre llamado Lenphad. Rena y Aisha recordaban que cuando salieron de la ciudad para ir al "Wally's Memorial Bridge" haber visto una herrería justo antes de salir. Grande fue su sorpresa al enterarse de que esa herrería era su destino.

"Ya estamos aquí…" dijo Hoffman llevándose las manos a las caderas "¿Están listas para hacerlo? Lenphad tiene un gran temperamento, podría ser un poco difícil convencerlo…"

"No importa, lo haremos" dijo Aisha con determinación

"Ya veo…"

Rápidamente se dispusieron a entrar, pero justo antes de entrar algo llamo la atención de Rena.

"¡Jajaja! ¡Te lo digo enserio!"

"¡No te creo!"

Un grupo de aventureros recién se adentraba en la ciudad vociferando muchas cosas, posiblemente recién regresaban de haber terminado alguna misión de resguardo o alguna otra cosa. El grupo estaba compuesto por distintos chicos de la misma edad de Aisha, adolescentes apenas, con la juventud de su parte y la determinación.

Aisha ni siquiera cayo en cuenta de la presencia de aquel grupo de aventureras, y aunque Ariel los noto simplemente les ignoro. Normalmente cualquiera les habría ignorado, pues no tenía nada que ver con ellos.

Rena también los ignoro tras unos segundos, como normalmente lo hacía. Sin embargo, gracias a sus largas orejas y su sentido auditivo superior al de un humano, inconscientemente fue capaz de escuchar algo de lo que aquel grupo de aventureros decía:

"¡Ese enano no tenía la menor idea de en donde se metió!"

"¡Jaja! ¡Lose!"

"¡¿Y qué pasa con ese cabello rojo?! ¡Parecía un picante!"

Esas palabras fueron más que suficientes para hacer que Rena se girase violentamente hacia los aventureros con una expresión sorprendida. ¿De que estaban hablando esos aventureros? ¿De quién estaban hablando? Eso se preguntaba la hermosa elfa.

En la cabeza de Rena la ecuación era más bien simple:

Enano + cabello rojo = Elsword.

¡Estaban hablando de Elsword!

Aisha se giró y mostro una expresión llena de confusión al ver como su compañera se encaminaba hacia el grupo de aventureros mientras su cuerpo emanaba un sutil pero hostil manto de viento.

El grupo de aventureros continuaba caminando con completa normalidad, vociferando y riendo una multitud de cosas que a nadie le importaba. El típico grupo de aventureros que le encantaba presumir sobre todas su aventuras a todos, aunque a nadie le importase.

Los aventureros se detuvieron abruptamente al ver como una hermosa elfa de cabello verde se paraba delante de ellos. La chica mostraba una sonrisa amigable, pero una presión invisible irradiaba de ella e incluso podían sentir algo de viento soplar contra su rostro.

"Disculpeeen~" dijo Rena sonriendo, pero inmediatamente afilando la mirada "¿Ese enano pelirrojo del que hablan? ¿Sera que pueden contarme más sobre el?"

"¿Quién es esta mujer?" pregunto un aventurero confundido

"Ni idea" respondió otro

"Quítate de en medio antes de que tengamos que moverte por la fuerza…" dijo otro aventurero con una expresión seria "Elfa"

¡ZOOOOOOOOOOOOOOOOOMMMMMMMMMMMMMM!

Un poderoso viento soplo con gran poder contra el rostro de los aventureros. Cuando el viento seso, el aventurero de adelante pudo sentir como algo escurría por su mejilla y al tocar dicha área se dio cuenta de que estaba sangrando, a través de un pequeño rasguño que había hecho una flecha.

La flecha por supuesto había sido disparada por Rena, quien apuntaba con su arco a los aventureros con una sonrisa en su rostro, pero con su cuerpo cubierto por un hostil e intimidante manto de energía celeste.

"Se me está acabando la paciencia ¿Sabeeeen~?" dijo Rena sonriendo

Los aventureros retrocedieron un paso, aterrados por la expresión y el aura que la chica emanaba. La chica de largas orejas por su lado mantuvo la sonrisa en su rostro, pero creando una flecha de energía en su arma. Muchas cosas se decían sobre los elfos y aunque la mayor parte eran solo leyendas o mitos, la parte de que eran seres aterradores y poderosos mágicamente no parecía ser una exageración del todo.

"¡Rena!"

Apresuradamente Aisha se acercó a donde la elfa, mirándole con una expresión llena de confusión.

"¿Qué está pasando, Rena? ¿Por qué estas atacando a estos chicos?" pregunto Aisha curiosa

"Estos chicos vieron a Elsword…" respondió Rena "Y no quieren decirme en donde…"

Solo fueron necesarias esas palabras para que Aisha afilase la mirada. Giro la mirada hacia el aventurero de adelante, posiblemente era el líder del grupo, por lo que decidió ir a interrogarle personalmente.

El aventurero líder simplemente observo con temor para instantes después llevarse una inmensa sorpresa al ver a la joven maga aparecer de golpe delante de sus narices. Si, Aisha había usado [Teleport] para aparecer delante del aventurero. La maga tomo al chico de las prendas y acerco la punta de su báculo al rostro del aventurero, generando un círculo mágico que encendió la punta del báculo en llamas.

"¿Qué sabes de Elsword?" pregunto Aisha con una expresión sumamente seria "Responde o te convertiré en cenizas…"

"¡N-No conozco a ningún Elsword…!" exclamo el aventurero, retrocediendo con gran temor

"No mientas, te escuche" dijo Rena con una expresión seria, sin dejar de apuntarles con su arma "El enano de cabello rojo, ¿Qué sabes de el?"

"¿O-Oh? ¿S-Son compañeras de ese enano de cabello rojo?" dijo otro aventurero, oculto detrás de su líder

En ese instante las miradas de ambas chicas se giraron hacia el aventurero que había hablado. El chico tenía que admitir que la presión y temor que infringían esas dos mujeres era increíblemente sorprendente, jamás había sentido nada igual.

"Habla" dijo Aisha con seriedad

"L-Lo vimos en las afueras del "Wally's Memorial Bridge"" respondió el aventurero con miedo y nervios "Parecía estar buscando algo o a alguien, pues parecía muy apurado. Decidimos seguirlo para ver si podíamos ayudarle, pero…"

"¿Pero?" pregunto Rena

"Él se adentró en el "Shadow Forest""

Al escuchar eso Aisha y Rena simplemente no pudieron hacer otra cosa más que llevarse la mano al rostro y auto-golpeándose por la estupidez de su ex-compañero.

"¡Ese idiota…!" quejo Aisha sudando con nervios, preocupada "¡¿Cómo puede entrar en esa clase de lugar por sí mismo?! ¡¿Es que no piensa?!"

"¿Y qué paso después?" pregunto Rena, pero igualmente preocupada que su compañera de equipo

"Al verlo entrar en el "Shadow Forest" decidimos esperar a que saliese. Muchas cosas se han dicho sobre ese bosque e incluso los mejores grupos de aventureros no se atreven a entrar" respondió el aventurero "Pensamos en ayudarle cuando saliese huyendo asustado, pero jamás salió. Esperamos por varios minutos, pero al ver que no salía simplemente decidimos continuar"

Aisha se acercó a donde el aventurero y le tomo de las prendas. El aventurero bajo la mirada para ver a la pequeña chica, llevándose una inmensa sorpresa al ver la mirada llena de seriedad en la chica. Usando su báculo, con la punta encendida en llamas, la maga pregunto una última cosa:

"¿Hace cuánto fue eso?"

"Ha-Hace una hora, quizás dos…" respondió el aventurero nervioso por la cercanía de las llamas de la maga "¿Por qué?"

Al instante Aisha abrió sus ojos cual platos, inundándose con una enorme cantidad de preocupación y nervios que le hicieron sudar a niveles increíbles. Lentamente giro su cabeza hacia su compañera, quien no estaba mejor que ella. Rena tenía los ojos abiertos cual platos y también sudaba, notablemente preocupada.

Las dos ex-compañeras del espadachín pelirrojo se miraron entre ellas un par de segundos. Desde que se habían separado de Elsword las dos habían estado algo preocupadas, no porque desconfiasen de la fuerza del chico, sino por su actitud temperamental y estupidez nata. Era propenso a lastimarse y a meterse en situaciones complicadas, y ellas lo sabían.

Asintieron al mismo tiempo al pensar exactamente la misma cosa: "Salvar al idiota".

La joven maga hiso a un lado a los aventureros con el simple hecho de cubrir su cuerpo con un manto de poder mágico color violeta. Los aventureros se sentían insultados por haber sido interrogados de tal forma por dos mujeres, pero no estaban tan locos como para interponerse en el camino de esas dos.

"¡Esperen…!"

Aisha y Rena se detuvieron, girándose hacia atrás para encontrarse con la representante del "Cobo Service, Ariel, quien las miraba con una expresión preocupada mientras presionaba su mano contra su pecho.

"¿A-Acaso dijeron Elsword?" pregunto Ariel algo insegura

"Si, eso dijimos" dijo Aisha

"¿Por qué?" pregunto Rena

"L-Lo sabía. A decir verdad yo conozco a Elsword, lo conocí hace unos días, justo antes de que dejase la ciudad…" explico Ariel bajando la mirada "Como representante del "Cobo Service", no puedo dejar pasar una situación en la que un aventurero se encuentre en problemas. Quizás no sea lo suficientemente fuerte como para ayudarlas, pero al menos me gustaría darles esto…"

Ariel extendió sus manos hacia las dos chicas, entregándoles algo. Aisha y Rena estaban algo apresuradas, pero por la expresión de Ariel y sabiendo que podría ser peligroso, cualquiera ayuda era más que recibida. Se encaminaron hacia la rubia, mirando lo que ella les entregaba.

En las manos de la rubia se encontraban dos botellas pequeñas cuyo contenido era de un color azul brillante. Para ellas dos no parecía ser otra cosa más que una botella con agua, sin embargo sabían que no era solo eso. Teniendo una mejor visión para estas cosas que el espadachín pelirrojo, las dos fueron capaces de ver como la botella emanaba energía de ella.

"Esto es…" dijo Aisha tomando la botella con sorpresa

"Es un [Mana Elixir]" dijo Ariel sonriendo "Fue hecha a base de [Alquimia], si la toman les restaurara todo su mana. Es bastante cara y normalmente solo es usada por aventureros de alto nivel…"

"Pero, no tenemos dinero pagarlas…" dijo Rena insegura

"No tienen que pagarlas"

"¿Eh?" Aisha y Rena le miraron con sorpresa "¿Por qué?"

La representante del "Cobo Service" les miro unos segundos, bajando la mirada mientras juntaba sus manos.

"Soy la representante del "Cobo Service", el servicio de ayuda a los aventureros. Hace unos días, si tan solo hubiese advertido a Elsword de lo peligroso que era el "Shadow Forest", quizás esto no habría sucedido. Sé que no es mi culpa, pero…quizás solamente estoy tratando de quedar bien conmigo misma. Pero…" Ariel alzo la mirada, mostrando una sonrisa "Por favor, úsenlas y salven a Elsword"

La joven maga y la elfa de ojos ambas se miraron entre ellas antes de sonreír y asentir al mismo tiempo. Guardaron los [Mana Elixir] en un bolsillo y alzaron en pulgar en dirección a la mujer rubia.

"¡Por supuesto!" exclamo Aisha inflando su pecho "¡Soy una maga prodigio después de todo!"

"Traeremos de vuelta a Elsword" dijo Rena sonriendo "Es nuestro compañero…"

"Chicas…" dijo Ariel sonriendo "Muchas gracias…"

Tras decir lo anterior ambas chicas se dispusieron a salir de la ciudad lo más pronto posible para ir en rescate de aquel estúpido pelirrojo que se había adentrado en el "Shadow Forest" por sí mismo. Y aunque los presentes sabían que tenían prisa, no imaginaron la forma en la que ellas se fueron.

Aisha se montó encima de su báculo y usándolo como si fuese alguna especie de escoba mágica, salió disparada con la velocidad de una flecha, no, era muchísimo más rápida que una flecha. Su simple despegue ocasiono una fuerte onda de expansión, acompañada por un poderoso viento que alzo una cortina de humo.

Rena tomo una pose que indicaba que comenzaría a correr. Sin embargo y para la sorpresa de muchos, su cuerpo fue cubierto por un manto de viento celeste y poder mágico, reuniéndose más que nada en sus dos piernas. Inmediatamente comenzó a correr, igualando la velocidad de su compañera en un instante y produciendo una poderosa onda de expansión, cuarteando el suelo que anteriormente pisaba y dejando un rastro de polvo detrás suyo.

La representante del "Cobo Service, Ariel, simplemente observo como en cuestión de segundos ambas chicas desaparecían en la distancia dejando un rastro de polvo detrás de ella. Su cabello completamente despeinado por el viento que ambas había producido al salir de la ciudad a toda potencia e incluso le habían volado su gorro de la cabeza.


Shadow Forest.

El bosque que recientemente se había vuelto tan aterrador se encontraba en oscuridad total. Algunas plantas de color violeta y algunos otros colores oscuros iluminaban un poco el ambiente, aunque solo lo hacían lucir más aterrador. El suelo cubierto por una espesa niebla que no dejaba ver el suelo por completo.

De la nada la oscuridad fue iluminada por una inmensa luz color escarlata. No había aparecido de la nada, se trataba de una ardiente bolas de llamas de gran tamaño que había sido conjurada por un mago de cuerpo no etéreo que sujetaba un báculo de madera.

Apuntando su arma hacia adelante, el mago hiso que la inmensa y ardiente bolas de llamas escarlatas se apresurasen con gran velocidad hacia alguna parte. La inmensa bola de fuego recorrió el bosque, iluminando una gran cantidad de zonas con su luz. La luz del fuego dejo ver entre las tinieblas una inmensa cantidad de magos idénticos al anterior, con sus cuerpos cubiertos de un manto de energía oscura.

La luz también dejo ver algunas hadas corrompidas en el bosque. Algunas de tamaño pequeño y otro que tenía el tamaño digno de un coloso, de muchos metros de alto. Y al parecer, todos mantenían la mirada fija en un solo lugar.

La bola de fuego se apresuró con gran poder, incrementando el calor de sus llamas. Todo se ilumino justo antes de impactar y de repente…

¡SLASH!

Un fino corte partió la inmensa bola de llamas por la mitad, generando que la bola de fuego se separara en dos partes que salieron en direcciones opuestas, impactando con gran poder contra un par de árboles que había cerca.

¡BUUUUUUUUUUUMMMMMMMMMMM!

La explosión genero un poco de viento, una cortina de humo y un gran destello. El destello de la explosión dejo ver al responsable de cortar la bola de fuego, que no había sido otro más que un pequeño niño de cabello rojo que.

Era Elsword.

El joven espadachín se encontraba parado encarando a una inmensa horda de enemigos entre las tinieblas. Sus ropas se encontraban rasgadas y algo chamuscadas, quizás como consecuencia de los ataques a base de fuego de los cientos de magos que había por aquí. Había algunos rasguños en brazos, piernas y rostro, los cuales sangraban. Parecía que su brazo izquierdo estaba lastimado, pero su otro brazo sujetaba firmemente su inmensa espada.

"Haa~ Haa~ Haa~"

El chico jadeaba pesadamente mientras luchaba por mantener los ojos abiertos, aunque estos no tuviesen los mismos planes y tratasen de cerrarse en contra de su voluntad. Sus piernas temblaban al igual que todo su cuerpo. Estaba extremadamente cansado y no podía ocultarlo.

"¿Cuánto tiempo llevo peleando?" pensó Elsword mientras jadeaba "¿Una hora, quizás?"

Miro hacia adelante, notando a duras penas como la horda de pequeños espíritus corrompidos comenzaban a rodearle nuevamente, en la oscuridad los magos comenzaban a crear inmensas bolas de fuego y el enorme espíritu corrompido ya se estaba poniendo en marcha hacia él. Aunque él no estaba muy seguro, ya que su visión se encontraba bastante borrosa, apenas y podía distinguir lo que tenía delante suyo y la bola de fuego anterior la había logrado cortar gracias a sus instintos y un poco de suerte.

"He perdido demasiada sangre…" pensó Elsword mirando su propio estado "A este paso me desmayare en poco tiempo. Ganar ya no es una opción, debo usar la poca fuerza que me queda para escapar de este lugar. Sin embargo…"

Concentrándose con todas sus fuerzas, el joven logro ganar algo de visibilidad y vio a través de todos sus enemigos, plasmando la mirada fijamente en aquel muro de ramas que le había impedido salir cuando intentó escapar por primera vez.

"La única opción es a travesarlo…" pensó el espadachín pelirrojo asintiendo para sí mismo. Usando su mano libre para alzar un par de cabellos que caían sobre su rostro "¿Pero, como?"

Mientras el joven espadachín reflexionaba sobre como escapar de este lugar, un sonido justo en sus espaldas le hiso mirar por encima de su hombro, abriendo sus ojos cual platos por la sorpresa. Justo detrás de él y moviendo un par de árboles con facilidad, otro enorme espíritu corrompido había aparecido, mirándole fijamente.

El enorme espíritu corrompido no se hiso esperar y sin dudar un solo instante uso su inmenso brazo para atacar al pequeño pelirrojo quien simplemente observo el ataque aproximarse velozmente hacia él.

¡PUUUUUUUMMMMMMMM!

El impacto del ataque fue poderoso, cuarteando el suelo, alzando un par de escombros y una cortina de humo. El inmenso espíritu corrompido se quedó mirando fijamente el lugar donde se encontraba el pelirrojo, pero no podía ver debido al humo.

Tomando por sorpresa a absolutamente todos los magos y espíritus corrompidos, Elsword salió de la nube de humo corriendo con una inmensa velocidad, disipando el humo debido al impulso de su veloz carrera, avanzando un gran par de metros en cuestión de segundos.

"¡No hay de otra que atacar de frente!" pensó el pelirrojo con una sonrisa falsa adornando su rostro

Su carrera era veloz, esquivaba con facilidad a los pequeños espíritus corrompidos que trataban de cerrarle el camino para evitar que escapase. Pero, por supuesto no sería tan sencillo. Los magos a los alrededores fueron tomados por sorpresa, pero tras recuperarse de la impresión comenzaron un ataque sin cuartel en contra de aquel niño de cabello rojo que corría con su vida en juego a través de un campo lleno de enemigos.

Una oleada enorme de bolas de fuego se aproximó con velocidad hacia la pequeña silueta del joven espadachín, quien continuaba esquivando enemigos con agilidad. El inmenso espíritu corrompido respondió a los movimientos del pelirrojo y se colocó delante del muro de ramas que cubrían la salida del bosque, buscando impedir la huida del chico.

Al ver su ruta de escape bloqueada, Elsword no pudo evitar chasquear la lengua y se detuvo un segundo, pensando en que debía hacer ahora. Ese instante, ese pequeño momento que había usado para pensar le había puesto en una situación peligrosa.

Para cuando se dio cuenta, ya se encontraba completamente rodeado de espíritus corrompidos que preparaban sus poderos brazos y puños para atacarle sin piedad. Una horda de bolas de fuego ya se encontraban justo encima suyo, no había forma de esquivarlas con tantos obstáculos a los alrededores, le golpearían por seguro.

Casi en cámara lenta, todos los ataques se aproximaban hacia el pequeño pelirrojo. Elsword simplemente continuaba corriendo, mientras una gota de sudor escurría por su mejilla y en sus labios se dibujaba una falsa sonrisa. Deslizo su mano hacia su espalda, donde se encontraba su fiel espada, tomándola y mirando hacia adelante con determinación.

Al mismo tiempo, su cuerpo comenzó a brillar y un manto de energía escarlata le cubrió. Ya a escasos segundos de ser abatido por una oleada de ataques, el joven pelirrojo no pudo evitar recordar aquellos días en los que entraba junto a su hermana mayor.

La voz de su hermana sonaba como una melodía en su cabeza: "Escucha, Elsword. Lo que voy a enseñarte es un conjunto de ataques que padre me enseño a mí. No te diré que es fácil, porque no lo es, pero si logras hacerlo, abras dominado uno de los más complicados movimientos de espada. Tienes que asegurarte de que la espada siempre este en movimiento, esto evitara posibles ataques y doblegara la defensa del enemigo, al final tienes que asegurarte de dar un buen golpe. ¿Qué cómo se llama? Pues…"

Su cuerpo se encendió en una luz escarlata al mismo tiempo que un manto de energía escarlata cubría su cuerpo, hostil y temerario, justo como su dueño. Sus ojos comenzaron a brillar, apretando con fuerza la empuñadura de su espada. Incluso la misma espada fue cubierta por aura. Tomo su arma y apretando los dientes para intentar olvidar el dolor de su cuerpo, exclamo con fuerza:

"¡[Unlimited Blade]!"

¡SLASH! ¡SLASH! ¡SLASH! ¡SLASH! ¡SLASH! ¡SLASH!

Todas las bolas de fuego habían sido cortadas en un instante, al igual que los brazos de los espíritus corrompidos que habían buscado atacar al pelirrojo. Elsword mantenía la mirada fija en la salida y apretando la empuñadura de su espada, continúo con su ataque.

Una increíble ráfaga de espadazos en todas las direcciones fue lanzada por parte de Elsword. Cualquier enemigo que se pusiese en su camino era cortado sin problema al igual que las bolas de fuego que buscaban impactarle, incluso las ramas que salían del suelo eran cortadas sin problema.

¡Era como un tornado de cuchillas! ¡Cortaba absolutamente todo lo que se cruzaba en su camino!

Avanzaba velozmente mientras continuaba con su veloz y poderosa ráfaga de espadazos. Era increíble la cantidad de ataques que lanzaba por segundo, el ojo de una persona normal no sería capaz de seguir sus movimientos o siquiera intentar contar la cantidad de ataques que el joven espadachín lograba.

En cuestión de segundos el pelirrojo había logrado a travesar la enorme horda de espíritus corrompidos que había intentado obstaculizar su camino. Los magos a los alrededores parecían sorprendidos y parecía que se tomarían su tiempo antes de su siguiente ataque, dejándolo solo un oponente…el inmenso espíritu corrompido.

Tras haber atravesado el ejército de pequeños espíritus corrompidos, Elsword termino justo delante del enorme espíritu corrompido. El cuerpo del chico aún continuaba cubierto de energía, pero a diferencia del inicio de su ataque, la energía se había reducido notablemente. Parecía como si se le estuviese acabando.

El enorme espíritu corrompido rápidamente ataco al pelirrojo con su inmenso brazo, buscando impactarle con su enorme puño para terminarle de una vez por todas. El joven pelirrojo observo el puño aproximarse con velocidad.

Nuevamente la voz de su hermana sonó en su cabeza: "Al final tienes que asegurarte de dar un buen golpe."

Quería seguir las enseñanzas de su hermana mayor, al pie de la letra, como siempre lo hacía. Sin embargo, sus brazos estaban cansados, lastimados y temblando, no tenía la fuerza para realizar un último ataque con la espada. El ataque del espíritu corrompido ya estaba muy cerca como para esquivarlo. Estando en esa situación, solamente pudo pensar en una solución.

Apretó con fuerza los puños y los dientes, cerrando los ojos y tomando una gran cantidad de aire. Un instante antes de que el ataque le impactase, el joven espadachín abrió la boca, dejando escapar un poderoso grito:

"¡Aaaahhhhh!"

En ese instante la energía en su cuerpo exploto, literalmente. Su cuerpo fue rodeado por una poderosa oleada de energía que actuó como golpe final de su ataque, simulando una explosión y repeliendo por completo el ataque del enemigo, destruyendo una gran parte del brazo del espíritu corrompido.

El espíritu corrompido comenzó a caer de espaldas al haber perdido una de sus extremidades. Al caer alzo una gran cortina de humo. Parecía haber sido derrotado. Elsword al ver eso suspiro de alivio de haberse librado de su más grande problema. Miro hacia adelante y pudo ver la salida del bosque, por lo que decidió salir de una buena vez.

Pero, no fue como espero. Como consecuencia de toda la energía y esfuerzo que había usado en su ataque anterior, esta vez su cuerpo se había quedado completamente entumecido, quedándose parado, temblando y sin poder moverse. Comenzó a sudar nervioso y con mucho esfuerzo logro mirar por encima de su hombro, reflejando en su pupila un destello escarlata.

Una bola de fuego se aproximaba a donde se encontraba y con su cuerpo en tal estado, esquivarla era literalmente imposible. Sin moverse, recibió el ataque de lleno.

¡BUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUMMMMMMMMMMM!

Hubo una gran explosión que creo una nube de humo. El cuerpo de Elsword salió disparado fuera de la nube de humo, emanando vapor y rodando varios metros por el suelo antes de detenerse. Tras detenerse el joven espadachín abrió los ojos como pudo, notando como los otros magos comenzaban a crear bolas de fuego para después lanzárselas.

Su espalda se encontraba ya muy lastimada, la ropa quemada y su piel quemada también. Por costumbre había sujetado su espada con fuerza, por lo tanto no la había soltado ni siquiera al ser impactado por la bola de fuego. Usando su arma como soporte, el joven pelirrojo se puso de pie tras varios segundos.

"Parece que estoy en graves problemas…" dijo Elsword sonriendo falsamente, mientras algo de sangre fresca comenzaba a escurrir por su frente

El joven espadachín de cabello rojo miro hacia adelante y pudo percatarse de que se encontraba delante de aquella pared de ramas que obstruía la salida. Quizás como consecuencia de la explosión anterior había salido disparado hasta aquí.

Miro por encima de su hombro y pudo ver como los magos estaban a punto de atacarle, los espíritus corrompidos ya habían re-establecido sus números y un par de enormes espíritus corrompidos les seguían. En definitiva no ganaría esta pelea, sin importar cuanto lo intentase.

Enfoco su mirada en la pared de ramas. Honestamente no tenía las fuerzas suficientes para cortarla, por no hablar de que uno de sus brazos parecía estar roto, la pérdida de sangre había comenzado a marearle y no pasaría mucho antes de que se desmayase. Y aun así, alzo su espada con toda la fuerza que le quedaba.

Su mano derecha apretaba con fuerza la empuñadura de su arma, este brazo estaba lastimado, pero aún tenía la fuerza para blandir su espada. En ese momento ni siquiera se puso a pensar que los enemigos a sus espaldas ya estaban por acabarle y simplemente corto la pared de ramas con su arma.

¡SLASH!

Un poderoso y fino corte a travesó las ramas que obstruían la salida. Sorprendentemente su ataque había cortado bastante profundo y logro abrir un pequeño espacio por el cual una persona pequeña podría salir. Lo odiaba realmente, pero se había salvado debido a su tamaño.

Rápidamente a travesó la pared de ramas por el pequeño espacio. Tras a travesar la pared de ramas, pudo ver como esta se rearmo y a continuación escucho un par de explosiones del otro lado. Se había salvado por un pelo.

"Por poco…" pensó Elsword soltando un suspiro

Al verse a salvo comenzó a caminar, pero la adrenalina de la pelea ya había desaparecido y el dolor de todas sus heridas se hiso presente, abrumándole por completo y forzándole a caminar usando su espada como apoyo. Su visión se volvía cada vez más borrosa y sentía como su consciencia se perdía a cada segundo.

Solo fue capaz de avanzar un par de pasos antes de caer al suelo de frente, con una mirada vacía. Parecía estar a punto de perder el conocimiento. Inconscientemente mantuvo su arma en su mano, por costumbre. Intento levantarse pero era inútil, su cuerpo no respondía.

"Así que hasta aquí llegue, eh…" pensó Elsword mientras lentamente comenzaba a perder la consciencia

Una última vez, Elsword miro hacia adelante. A tan solo un par de metros podía ver un destello de luz, posiblemente la salida de este aterrador bosque. Sin embargo, aunque la salida se encontraba tan cerca, no tenía la fuerza para caminar hacia ella.

"Supongo que este es el final…" pensó Elsword mientras el brillo en su mirar desaparecía

El joven cerro los ojos esperando el final. Pero, justo un instante después de darse por vencido…

"Elsword…"

Una hermosa voz resonó en sus oídos. No cualquier voz, la voz de su hermana mayor.

Sorprendido por lo que había escuchado, abrió los ojos y miro hacia adelante. Justo ahí, a tan solo un par de pasos de él se encontraba la figura de su hermana, dándole la espalda. Aquella inmensa espalda que el con ansias buscaba alcanzar. Aquella persona con la que el tanto ansiaba pelear a su lado.

"He-Hermana mayor…" dijo Elsword "¿Qué estas…?"

"¿Ya vas a rendirte, Elsword?"

"N-No…"

"¿Y entonces que estás haciendo en el suelo? ¡Levántate…!"

Aunque su hermana le decía eso, el simplemente no podía hacerle caso, su cuerpo estaba súper cansado y lastimado, no podría moverlo ni de milagro. Al ver que ni siquiera podía hacer lo que la persona más importante de su vida decía, no pudo evitar mirar hacia abajo resignándose.

De repente sintió una suave sensación acariciándole la cabeza, generando que alzase la mirada nuevamente. Ahí se encontraba su hermana mayor de cuclillas delante de él, acariciándole la cabeza mientras mostraba una radiante sonrisa en su rostro.

"No importa cuántas veces te caigas, tienes que levantarte. Hazlo sin importar cuantas veces debas hacerlo, debes continuar levantándote…" dijo su hermana sonriendo ampliamente "Yo me adelantare. Te estaré esperando…"

En ese instante la figura de su hermana comenzó a desvanecerse hasta desaparecer por completo. Por supuesto había sido una alucinación causada por la pérdida de sangre, pero era más que suficiente para reestablecer la determinación del pelirrojo.

Temblorosamente comenzó a mover sus brazos, apretando los dientes con fuerza. Usando su brazo roto y su espada para ponerse de pie, temblando mientras las heridas en su cuerpo casi le desmayaban del dolor.

"¡Es cierto…!" pensó Elsword poniéndose de pie "¡No puedo caer aun…!"

Usando su arma como apoyo finalmente logro ponerse de pie. Miro hacia adelante determinado, la salida del bosque se encontraba a tan solo un par de metros, no se rendiría ahora. Lentamente comenzó a caminar, usando su espada como una especie de bastón para mantener el equilibrio y no caer nuevamente.

"¡Yo…!" exclamo Elsword "¡No voy a morir aquí!"

En ese instante un fuerte destello blanco le segó por un par de segundos. Cuando gano nuevamente visibilidad se vio a sí mismo a las afueras del "Shadow Forest", al parecer ya había regresado a las afueras del "Wally's Memorial Bridge", recordaba haber visto este lugar antes de adentrarse en aquel oscuro bosque.

Miro hacia el cielo, notando el aliviador color azul del cielo, las blancas nubes, el cantar de los pájaros, el sonido de los lagos fluyendo a los alrededores. Parecía estar a salvo ahora.

Dibujo una sonrisa aliviada en su rostro al verse a salvo de aquel aterrador bosque y entonces finalmente cedió. Su cuerpo se sintió inmensamente pesado y simplemente cayó al suelo sin poder hacer nada, esta vez sin importar que pasara no lograría moverse. Aunque el al parecer era consciente de ello y simplemente admiro el cielo con una expresión seria.

"Maldición…" dijo Elsword dejando escapar un suspiro "Aunque lo intente tanto…"

A decir verdad su visión ya no le permitía ver casi nada, estaba tan borrosa que apenas y podía distinguir las nubes en el cielo. Ya técnicamente hablando estaba desmayado, pero no del todo pues aun podía ver el cielo. Sintió una brisa azotar y vio algo de polvo volar por encima de él y al instante un par de mechones de color verde y violeta acapararon su visión.

"¡Elsword!"

Dos voces distintas dijeron su nombre y aunque ya no podía distinguir nada, por los colores de sus cabellos, ojos y aquellas distintivas voces, suponía de quienes se trataba. Y si, se trataba de Aisha y Rena, quienes milagrosamente habían llegado a donde el pelirrojo.

"Aisha…Rena…" dijo Elsword ya sin aliento

"¡No hables…!" dijo Aisha mirando el estado del cuerpo del chico "¡Ah, maldita sea! ¡Ha perdido demasiada sangre!"

"¡Mira su cuerpo! ¡Está lleno de heridas y quemaduras!" decía Rena con una expresión aterrada y sumida en preocupación

Mientras las dos chicas observaban con inmensa preocupación el estado de su ex-compañero, el pelirrojo simplemente no pudo evitar dibujar una suave sonrisa en sus labios al ver a sus dos ex-compañeras. Una sensación extraña le invadió e inconscientemente trato de alzar su mano hacia ellas.

"Yo…" dijo Elsword tratando de alcanzarles con su mano "Lo sí…"

Antes de poder terminar su frase finalmente perdió el conocimiento y su mano cayo sin fuerza, siendo atrapada por las manos de la joven maga.

"Elsword…" dijo Aisha mirándole "¡Elsword! ¡No te atrevas a morir, idiota!"

"Hay que comenzar a sanarlo de inmediato. Parece haber perdido el conocimiento, es débil…pero puedo oír su respiración" dijo Rena tomando la otra mano del chico "Si queremos salvarlo, debemos sanarlo ahora mismo. No hay tiempo para regresar a la ciudad…"

La maga prodigio proveniente del sur de Lurensia asintió rápidamente a las palabras de su compañera y tomando entre sus manos la mano del joven espadachín, la apretó mientras su cuerpo y el de su compañera se cubrían por un manto de poder mágico color celeste.

"[Healing]" dijeron ambas al unísono

Rápidamente el aura color celeste comenzó a inundar el cuerpo inmóvil del pelirrojo. En consecuencia a haber sido cubierto por la energía curativa, las heridas del chico comenzaron a sanar lentamente mientras algo de vapor salía de ellas.

Ambas chicas se aferraron a las manos del chico mientras cerraban los ojos, concentrándose lo más que podían en su hechizo para lograr sanar las heridas que el joven espadachín tenia, pero la cosa parecía ser mucho más seria de lo que ellas habían pensado.

Habían pasado ya varios minutos de sanación, la energía que cubría al pelirrojo y a las dos chicas se había reducido notablemente al punto de que estaba a punto de terminarse y aun el pelirrojo se encontraba desmayado y con heridas muy graves.

Las dos chicas habían comenzado a sudar en grandes cantidades y sus cuerpos a temblar, como consecuencia de haber vaciado su poder mágico a niveles tan altos. Continuaron tanto como pudieron y de repente la energía desapareció de golpe. Se les había acabado el mana por completo. Ambas dejaron caer los brazos y sintieron como sus cuerpos comenzaban a volverse pesados e incluso sintieron sus parpados pesados, por poco habían perdido la consciencia a consecuencia de haber usado todo su poder mágico.

"S-Se me acabo el mana…" dijo Rena jadeando

"A- A mi igual…" dijo Aisha en el mismo estado que su compañera "Pero, las heridas aún están…"

"A-Aun son demasiado graves, no aguantara el camino hasta la ciudad…"

"Tsk…" Aisha rechino los dientes

Mientras la joven maga reflexionaba que hacer recordó algo que le hiso abrir los ojos con sorpresa. La elfa de ojos color ámbar noto la expresión de su compañera y le miro curiosa, notando como la peli-morada metía su mano en el bolsillo y sacaba una botella cuyo contenido era de color azul.

"El [Mana Elixir]" dijo Aisha sonriendo "Bendita seas, señorita Ariel…"

"Es cierto" dijo Rena sacando su propia botella "Pero, si lo usamos y no logramos curar sus heridas…"

"Sera el fin…"

La elfa bajo la mirada con nervios, ya se habían acabado todo el poder mágico hace unos segundos y si usaban el [Mana Elixir] y aun así no lograban curar sus heridas, sería el final para el joven espadachín.

GLUP GLUP GLUP

Sorprendiendo a Rena, Aisha bebió la botella de una sola vez. La joven maga tan pronto termino el contenido de la botella, sintió un poderoso latido de su corazón y sintió como una intensa e inmensa cantidad de mana abrumaba su cuerpo. Al instante su cuerpo fue cubierto por un grueso manto de energía y asintiendo para sí misma nuevamente tomo la mano del pelirrojo y reanudo la curación.

"Puede que sea el fin si fallamos, pero…" dijo Aisha sonriendo "¡No voy a fallar…! ¡[Healing]!"

Rena observo eso con una expresión llena de sorpresa y después no pudo evitar dibujar una sonrisa en su rostro. Podía decir lo contrario sin importar cuanto le preguntasen, pero era notable que la maga se preocupaba por el pelirrojo. La elfa de cabellos verdes bebió el [Mana Elixir], sintiendo como su mana se recuperaba en un instante y después tomo la otra mano del espadachín.

"Realmente te preocupa Elsword…" dijo Rena sonriendo suavemente "[Healing]"

Uniéndose a su compañera de equipo, la elfa también comenzó a curar al joven pelirrojo. Los cuerpos de los tres estaban en vueltos en un manto de energía color celeste y las heridas del cuerpo del chico comenzaban a sanar nuevamente.

Las dos estaban apretando las manos del chico y tenían los ojos cerrados, con la mirada baja y juntando sus manos contra su frente. Estaban rezándole a quien fuese que por favor funcionase y se concentraban tanto como podían.

Gracias a su inmensa preocupación y concentración, ninguna de las dos se dio cuenta de que mientras curaban al chico, la gema color oro incrustada en sus anillos había comenzado a brillar, incluida la del anillo del pelirrojo.


Abrió los ojos y lo primero que pudo ver fue el techo de una casa que desconocía. Su cuerpo pesaba y lo sentía casado. Estaba recostado en una cama y cubierto por una manta, aunque no tenía idea de por qué. Tomo asiento como pudo y usando su mano izquierda retiro la manta de su cuerpo.

Estaba vistiendo unos shorts de color beige y una camisa blanca, ambas prendas al parecer hechas a mano. Sus piernas y sus brazos enteros se encontraban llenos de vendas. Levanto su camiseta y noto que también estaba vendado en todo el torso. Su cuello también tenía vendas e incluso su frente.

Y claro se trataba de Elsword. El joven espadachín estaba bastante confundido. Recordaba haber salido del "Shadow Forest", pero después de eso todo estaba borroso, no tenía idea de cómo había logrado llegar aquí y en donde estaba. Recordaba haber tenido una gran cantidad de heridas y haber recibido de lleno un ataque en su espalda, pero no sentía ninguna clase de dolor.

"¿En dónde estoy?" dijo Elsword mirando su entorno

El chico se encontraba en lo que el reconoció como una habitación de alguna casa. Había algunos muebles de madera, algunos libreros y un ropero en donde no había ropa. Posiblemente una habitación libre. Aunque la habitación era bastante grande, un poco más que la de su casa.

Mientras miraba la habitación sintió algo apretando su mano derecha y cuando bajo la mirada para ver al lado de su cama, se llevó una sorpresa. Sobre dos sillas distintas, Rena y Aisha se encontraban sentadas, obviamente no estaban despiertas y tenían la cabeza recargada sobre el colchón, pero ambas sujetaban la mano del chico.

En ese instante el chico recordó lo que había sucedido tras salir del "Shadow Forest". Justo antes de desmayarse, recordó haber visto a sus dos ex-compañeras y recordó haber visto como estas desesperadamente comenzaban a sanarle. Ellas dos le habían salvado la vida.

Inconscientemente dibujo una sonrisa suave en sus labios. Se dispuso a despertarlas, pero justo antes de poder hacerlo la puerta de la habitación fue abierta y el chico detuvo su acción, dirigiendo su mirada hacia la puerta para ver de qué o quién se trataba.

Sorprendentemente quien entro en casa no fue otra más que Ariel, la representante del "Cobo Service". Ella aún se encontraba vistiendo su uniforme de trabajo, y podía verse algo sorprendida.

"Elsword…" dijo Ariel llevándose la mano al pecho y soltando un suspiro de alivio "Me alegro de ver que estas bien"

"Señorita Ariel…" dijo Elsword sorprendido "¿Qué está haciendo aquí? Más importante, ¿Dónde estoy?"

"Estamos en mi casa"

"¿Su casa?"

Elsword estaba sorprendido por haber aparecido repentinamente en la casa de la mujer. Pudo ver como Ariel se encaminaba hacia la cama del chico, pero no tomo asiento ni mucho menos. El pelirrojo le miro con algo de confusión, debido a la expresión mortificada que la rubia presentaba.

"Lo siento" dijo Ariel haciendo una reverencia "Esto es culpa mía. Si te hubiese advertido de los peligros del exterior, esto no habría sucedido. Me siento profundamente arrepentida…"

"¿E-Eh? ¿D-De que habla, señorita Ariel? Esto no es su culpa…" negó Elsword con la mano y una sonrisa "Fue culpa mía por haber entrado en ese lugar sin saber nada. No tiene por qué culparse…"

"Aun así…"

"Le estoy muy agradecido por haberme dejado descansar en su casa. Por cierto, ¿Cuánto ha pasado?"

"¿Desde qué te trajeron? 3 días…"

"¡¿3 días…?!" dijo Elsword hartamente sorprendido "¿E-Es enserio?"

"Si, tus heridas eran bastante graves, por no hablar de tus quemaduras. Tuvimos que darte tratamiento durante 2 días enteros para poder curar todas tus quemaduras…" dijo Ariel sonriendo mientras miraba hacia las dos chicas dormidas al costado de la cama "Pero, si no hubiese sido por ellas dos quizás no lo habrías logrado. Ellas lograron sanar la mayor parte de tus heridas por si mismas antes de traerte a la ciudad, si no lo hubiesen hecho posiblemente hubieses muerto…"

"Ya veo…" dijo el pelirrojo mirando hacia las dos, sonriendo

"La cena estará lista en unos minutos, despierta a tus amiga…" dijo Ariel sonriendo

"Si…"

La representante del "Cobo Service" se despidió con una sonrisa y dejo la habitación en silencio. Elsword suspiro un poco y mientras sonreía miro hacia las dos chicas dormidas al lado de su cama. Estiro su mano libre hasta ellas y comenzó a moverlas.

"Aisha, Rena, despierten…" dijo Elsword

"¿Mmm?" Aisha se movió un poco

"¿Ehh~?" dijo Rena abriendo los ojos, aunque aún un poco dormida

Finalmente las dos abrieron los ojos, mirando hacia todos lados por unos segundos antes de bostezar por última vez, tallar sus ojos con las manos y después mirar hacia adelante, encontrándose con el espadachín pelirrojo mirándoles.

Tardaron un par de segundos en reaccionar, pero cuando lo hicieron abrieron los ojos cual platos de la sorpresa. Elsword sonrió con diversión al ver su expresión. Las dos bajaron un poco la mirada, impidiéndole al chico ver sus ojos debido a un par de mechones que cubrían sus ojos. Sin embargo, unos segundos después Aisha actuó.

¡ZAS!

Un poderoso golpe impacto contra la frente del pelirrojo, propinado por supuesto por Aisha. Elsword se mostró confundido y antes de poder reaccionar sintió como la maga le tomaba por el cuello de su camisa y comenzaba a zangolotearle con fuerza.

"¡¿Qué eres imbécil, eh?! ¡¿Cómo se te ocurrió entrar en ese lugar completamente solo?! ¡¿Es que esa cabeza que tienes sobre los hombros esta vacía?! ¡¿Es solo de adorno?!" exclamaba Aisha con enojo mientras continuaba zangoloteando al pelirrojo "¡¿Es que tienes aire dentro de la cabeza?! ¡¿Eres idiota por naturaleza acaso?! ¡Lo que te falta de altura lo tienes de estupidez! ¡Ni siquiera sabes usar magia! ¡Tú forma de usar magia es tonta, bruta, poco ortodoxa, explosiva…! ¡Ni siquiera conoces hechizos de sanación! ¡Y aun así fuiste a ese lugar solo! ¡¿Cómo crees que me sentí?! ¡No tienes idea de cuan preoc…!"

La maga se detuvo antes de terminar su "regaño" sobre el pelirrojo y dejo de zangolotearlo, al parecer se había cansado bastante y había comenzado a jadear un poco mientras miraba hacia abajo. Elsword por otro lado simplemente tenía los ojos como remolino debido a los bruscos movimientos, aunque tras recuperarse no parecía contento, ya que tenía una vena saltada en su frente.

"Eso dolió, enana…" quejo Elsword

"¡Cállate!" dijo Aisha alzando la mirada, mostrando al pelirrojo como casi parecía estar a punto de llorar "¡No vuelvas a hacer algo así nunca más! ¡Enano idiota!"

"¡Tu…!"

"Pe-Perdónala, Elsword" dijo Rena mostrando una sonrisa, mientras limpiaba un par de lágrimas que se le habían escapado "Es solo que nos tenías muy preocupadas"

"¿Hah? ¿Preocupadas?" dijo Elsword mirando a la maga que tenía sobre el "¿Es eso así?"

Aisha simplemente hiso un "¡Hmph!" mientras bajaba de encima del pelirrojo y tomaba asiento en la silla al lado de la cama, cruzándose de piernas y brazos mientras desviaba la mirada con las mejillas infladas y ruborizadas. Rena al ver eso soltó un par de risitas, aunque el pelirrojo no entendía si eso era un sí o un no.

"D-De cualquier forma, tienes que prometer que nunca volverás a hacer algo como eso…" dijo Aisha mirándole "¡Promételo!"

"Si, si" dijo Elsword sobándose el oído por los gritos "Lo prometo"

"Y-Ya lo prometiste, idiota. Tienes que cumplirlo…"

"Si…"

"¿Y cómo te sientes, Elsword?" pregunto Rena sonriendo "¿Tu cuerpo se encuentra bien?"

"Si" asintió Elsword mirando sus manos y apretando los puños "No parece haber ningún problema. Recuerdo haber sufrido muchas heridas en aquel sitio, supongo que ustedes me curaron. Por lo tanto, les agradezco…"

"Por nada, lo hicimos encantadas"

"Aunque hay algo que me incomoda"

"¿Qué es?"

"Mi ropa" dijo Elsword mirando a las dos chicas "Y las vendas. Sé que ustedes me curaron las heridas y les agradezco, pero… ¿Quién me cambio de ropa y me puso las vendas?"

Las dos chicas simplemente se quedaron en silencio un par de segundos mientras el pelirrojo les miraba en espera de una respuesta. Tras un par de segundos en silencio sus dos compañeras finalmente decidieron responder.

"¡Hmph!" Aisha desvió la mirada mientras se ruborizaba un poco

"¡No tienes que preocuparte!" dijo Rena sonriendo mientras alzaba un dedo "Nadie además de nosotras vio nada…"

En ese momento el rostro del chico se volvió color azul y simplemente negó con la cabeza. Por el bien de su salud mental decidió no seguir indagando más en ese asunto y lo dejo pasar sin prestarle mucha atención.

"Dejando eso aun lado. La señorita Ariel dijo que la cena ya estaba lista…" dijo Elsword

"Ya veo" dijo Aisha poniéndose de pie

"La señorita Ariel nos ha estado ayudando mucho" dijo Rena sonriendo "Tendremos que pagárselo alguna vez…"

"Si…"

Ambas chicas se dispusieron a salir de la habitación, pero justo antes de salir pudieron escuchar un sonido de golpe.

¡ZAS!

El sonido les hiso voltearse. Al girarse pudieron ver como el pelirrojo tenia puesta una rodilla en el suelo y usaba sus manos para evitar caer por completo, mientras su cuerpo temblaba y comenzaba a sudar.

"Pa-Parece que aún estoy algo débil…" dijo Elsword mostrando una falsa sonrisa

Elsword miraba como las gotas de sudor caían sobre el suelo de madera de la casa. Aunque ya no sentía dolor por las heridas, su cuerpo no parecía estar aun en buenas condiciones y no tenía la fuerza para caminar por sí mismo. Se rio un poco de su propio estado. Entonces pudo sentir como sus dos amigas le tomaban de los brazos, ayudándole apoyándose en ellas y poniéndole de pie.

El joven espadachín miro a sus dos compañeras, Rena le mostro una cálida sonrisa, aunque Aisha mantenía las mejillas infladas y la mirada desviada. El chico sonrió suavemente y acepto la ayuda. Ahora con la ayuda de sus compañeras, salieron de la habitación para ir a la sala de la casa.

Pudieron ver una sala bastante común y corriente. En la cocina se encontraba una mesa rectangular con 5 sillas alrededor. Había ya algunos platos sobre la mesa y algo de comida servida. Ariel se encontraba sentada en una de las sillas y al ver a los tres se puso de pie rápidamente.

"¿E-Estas bien?" pregunto Ariel preocupada

"S-Si, es solo que aún estoy algo débil…" dijo Elsword sonriendo

"Y-Ya veo…"

"¡Y aquí está la cena de hoy!"

Una voz sonó desde otra habitación. Elsword dirigió la mirada hacia lo que el reconoció como la cocina y pudo ver como la hermana menor de Ariel, Luriel comenzaba a salir cargando entre sus brazos una charola de plata sobre la cual se encontraba lo que parecía ser un pavo asado o algo así.

"Señorita Luriel…" dijo Elsword sorprendido

"¡S-Señor Elsword!" exclamo Luriel con harta sorpresa, casi arrojando la comida al aire "¡M-M-Me alegro de que este bien…!"

"¿La conoces?" pregunto Rena curiosa

"Ella atiende el banco de la ciudad, fui a guardar mi dinero en el banco antes de salir de la ciudad" dijo Elsword

"¡E-E-Es cierto!"

"Luriel, deja la comida en la mesa antes de que la tires" dijo Ariel con una sonrisa

"¡S-S-Si!"

Acatando la indicación de su hermana mayor, la introvertida Luriel dejo la comida sobre la mesa y rápidamente salió corriendo hacia otra habitación con los ojos cerrados, chocando con algunos muebles antes de salir de ahí.

"Tan tímida como siempre…." dijo Elsword suspirando

"Perdonen por la actitud de mi pequeña hermana…" se disculpó Ariel con una sonrisa suave

"No importa, pero…" dijo Elsword mirando el pavo con una enorme sonrisa y ojos brillantes "¡Esto se ve delicioso!"

"¡Ah, espera!" dijo Aisha intentando detenerle

Elsword hiso caso omiso y arranco una pierna del pavo, metiéndola en su boca y arrancando un buen pedazo de carne. La textura estaba increíble, pero el sabor… ¡No era para nada bueno! El joven espadachín casi vomito debido al pésimo sabor que la comida tenia.

"¡Bluagh…!" el pelirrojo escupió la carne "¡¿Qué es esto?!"

"Perdona, aunque Luriel ama cocinar su comida es un poco…" dijo Ariel rascando su mejilla con una falsa sonrisa "Asquerosa…"

"No hay de otra, voy a cocinar"

"¡Ah, no! ¡Eso sí que no!"

Por la fuerza, sus dos compañeras le forzaron a sentarse en una de las sillas. El chico sorprendido pudo ver como Aisha y Rena tomaban un par de delantales que había colgados en la pared y apuntaban al chico con su dedo.

"¡Tu quédate ahí, nosotras nos encargamos!" dijo Aisha

"Esta vez es nuestro turno" dijo Rena guiñando el ojo con una sonrisa "Prepárate, porque tengo bastante confianza en mí sazón…"

El pelirrojo simplemente las dejo ser y suspiro, aunque quisiera decir algo o hacer algo no le harían caso de cualquier forma. Las dos chicas se encaminaron hacia la cocina mientras Elsword simplemente recargo ambos codos en la mesa.

"Tienes muy buenas amigas, Elsword…" dijo Ariel sonriendo

"Si…" dijo Elsword sonriendo "Lose"

"U-U-Um…"

Una voz tímidamente hablo detrás de Elsword, causando que el pelirrojo mirase por encima de su hombro. Pudo ver a Luriel asomándose por una esquina y mirándole tímidamente, generando que el pelirrojo se girase para verle.

"¿Qué sucede?" pregunto Elsword curioso

"E-E-Esto…" dijo Luriel mostrándole algo al chico

Elsword en ese momento se dio cuenta de que lo que Luriel le estaba entregando eran sus prendas, las prendas que Lowe le había dado hace ya mucho tiempo. El recordaba que se habían quemado y rasgado, pero ahora parecían estar más que nuevas.

"M-Me tome la molestia de arreglarlas…" dijo Luriel "¡A-Ah! ¡L-L-Lo siento! ¡No debí…!"

"No, muchas gracias, Luriel" dijo Elsword sonriendo "Son muy preciadas para mi…"

Luriel hiso brillar sus ojos en un enorme destello y soltando un par de risitas tiernas regreso a su habitación. Elsword miro a Ariel y esta sonrió alegre al ver la actitud de su hermana.

"Ah" dijo Luriel asomándose nuevamente por una esquina "Esto estaba en uno de los bolsillos…"

La encargada del banco de la ciudad se acercó a donde el joven espadachín y le entrego una carta. Elsword en ese momento abrió los ojos cual platos, sorprendido y recordando que esta carta se la había dado su mentor.

"¡Ah! ¡La carta del señor Lowe!" exclamo Elsword mirando la carta algo quemada "¡¿Qué voy a hacer?! ¡Ni siquiera he buscado o encontrado a la tal "Camilla"! ¡El señor Lowe va a matarme…!"

Mientras el joven pelirrojo sujetaba su cabeza en una crisis mental, Ariel le miro por unos segundos.

"Um…" dijo Ariel levantando la mano "¿Acabas de decir Camilla, no?"

"¿Eh?" dijo Elsword mirándole "Si, eso dije…"

"En ese caso yo sé quién es y en donde encontrarla"

"¡¿Enserio?!" exclamo Elsword con ojos brillantes "¡¿En dónde?!"

"Ella se establece en un campo de entrenamiento a las afueras de la ciudad, no muy lejos. La mayor parte del tiempo se la lleva ahí, posiblemente la encuentres si vas a buscarla en ese lugar"

"Muchas gracias. Ah, pero…" dijo Elsword confundido "¿Por qué un campo de entrenamiento?"

"¿Mmm? ¿Por qué, preguntas? Camilla es la encargada de la formación de los aventureros después de todo" respondió Ariel con normalidad

Elsword se mostró sorprendido, pero no tanto. Él pensó que de alguna manera tenían que haberse conocido ella y Lowe y al ver que ambos se encargaban de formar aventureros había encontrado la relación entre ambos.

Decidió ir a buscarle mañana, entre más pronto entregase la carta más rápido se quitaría ese peso de encima y continuaría su búsqueda del fragmento de "El" sin problemas. Hoy descansaría y comería una cena preparada por alguien más, cosa que no había hecho hace muchos años.

Después de unos minutos sus dos compañeras sirvieron la cena y el pelirrojo tuvo que admitir que había sido un majar por completo. Como un buen cocinero, sabia apreciar cuando un platillo había sido preparado correctamente y por supuesto halago las habilidades de sus compañeras. Las dos chicas se sintieron inmensamente felices de haber sido alagadas por quien ellas sabían era un buen cocinero, eso les daba más confianza en su propia cocina.

La cena pasó con un par de chistes, pláticas y demás. La cena más ruidosa que Elsword había tenido en su vida, definitivamente. Pero, no le molesto, incluso le alegro el haber tenido una cena tan ruidosa, hace años que no hacía algo parecido.

Tras terminar la cena todos fueron a dormir.


A la mañana siguiente.

A las afueras de la ciudad de Elder, un joven de cabellos rojos caminaba. Elsword recién salía de la ciudad, vistiendo sus arregladas prendas de color rojo, aunque aún mantenía algunas vendas en brazos y piernas. Esta vez no traía consigo su espada, pues su cuerpo aun no era lo suficientemente fuerte como para cargarla sin problemas.

El chico había tenido que tener una dura riña con sus compañeras de equipo, quienes no querían dejarle salir bajo la excusa de que aún no estaba sanado por completo y debía guardar reposo. El espadachín tuvo que prometer no hacer ninguna actividad peligrosa y que regresaría después de lograr su propósito, entregar la carta a Camilla.

No paso mucho tiempo antes de que el chico encontrase el lugar al que Ariel se refería. Se trataba de una especie de terreno terroso que tenía algunas vallas de madera a los alrededores. Honestamente el lugar no se parecía en nada al campo de entrenamiento de Rubén. Este lugar simplemente tenia algunos troncos clavados en el suelo, muy poco usados y la arena de combate se encontraba solo dibujada en la tierra.

Había algunos cuantos chicos, quizás de su misma edad o mayores, sujetando entre sus manos espadas de madera y golpeando algunos troncos. Se sintió algo nostálgico de recordar los días en los que había entrado de esa forma y decidió adentrarse más para buscar a quien buscaba.

Mientras caminaba por el campo de entrenamiento, un grupo de chicos se interpuso en su camino. Parecían ser un poco mayores a él y le ganaban en altura.

"¿Y este pequeño quién es?" pregunto uno de ellos con una sonrisa engreída

"Vete por donde viniste, enano" dijo otro riendo

"¿Acaso te perdiste, niñito?" rio otro

Elsword escucho eso y mantuvo una expresión seria, pero en su interior estaba más que enojado por los comentarios y su cuerpo había sido cubierto por un sutil manto de energía escarlata, tenía una vena saltada en la frente.

"No quiero problemas…" dijo Elsword mostrando una sonrisa, pero enojado por dentro "Solo estoy buscando a alguien…"

"¿A tu papa?" dijo uno de ellos riendo

El joven espadachín pelirrojo finalmente perdió la paciencia y apretó su puño con fuerza mientras miraba al grupo delante de el con enojo. Al menos había intentado no enojarse, pero si seguían insistiendo el no podía hacer nada al respecto.

"¿Oh? ¿Así que quieres pelear?" dijo uno de ellos poniéndose en guardia mientras sujetaba una espada de madera

Uno de los chicos del grupo le arrojo una espada de madera al pelirrojo y este la atrapo rápidamente. Elsword miro la espada, delgada y pequeña, ligera en comparación al arma que acostumbraba usar. La sujeto con una mano, era más que suficiente.

"¿Y esa postura tan frágil? ¡Vas a salir lastimado, niño…!" exclamo el chico lanzándose al ataque

Elsword observo al chico atacarle con un corte amplio desde arriba. Que estaba débil físicamente era cierto, sin embargo, no estaba lo suficientemente débil como para perder con un novato de la esgrima.

¡SLASH!

El ataque del chico fallo por completo debido a que Elsword simplemente se movió un poco y el ataque continúo hasta impactar en el suelo. El chico se mostró sorprendido y después observo como el pelirrojo usaba un complicado juego de pies para colocarse detrás de él y simplemente empujándole, usando su espada para hacerle tropezar.

"¡W-Woaaahh!" dijo el chico antes de caer al suelo

El joven espadachín pelirrojo simplemente soltó un suspiro, decepcionado por la habilidad de ese chico. La técnica que había usado se la había enseñado su mentor, Lowe. Si estos chicos no habían logrado esquivarla, significaba que su maestro no podía esquivar el ataque en sí.

"¡Oh! ¡Esa forma de romper el equilibrio…!"

Una aguda y asombrada voz se escuchó a las espaldas del pelirrojo. Elsword se giró completamente para ver de quien se trataba.

Se trataba de una mujer, posiblemente de la misma edad de Ariel. Tenía el cabello largo hasta su espalda baja de color negro y un poco puntiagudo. Ojos de color negro claro. Ella vestía prendas de color rojo con blanco, detalles en dorado y negro con algunos botones dorados. Un cinturón café en la cintura y shorts negros ajustados a sus esbeltas piernas.

La mujer también tenía los brazos vendados hasta los codos, con algunas pulseras de metal en sus muñecas. Una bandita pequeña en la mejilla derecha y unos pendientes de oro. Además de un pequeño gorro rojo. Sujetaba en su mano derecha un pisapapeles de madera con algunas hojas de papel en el.

"Oye tú, esa técnica para derribar al oponente…" dijo la peli-negra con una sonrisa "¿Es de Lowe, no es así?"

"¿Conoce al señor Lowe?" pregunto Elsword mirándole curioso

"¿Conocerlo? Claro, somos viejos amigos. Aunque, ¿"Señor Lowe", que eres de Lowe pequeño?"

"Ugh…" Elsword alzo una ceja debido al comentario innecesario de la mujer "Me llamo Elsword, soy uno de los alumnos del señor Lowe"

"¡Ohoho! Ya veo. Puedo ver que Lowe aún tiene lo suyo, no ha perdido el toque después de tantos años" rio la peli-negra

"Ummm…" dijo Elsword "Dice conocer al señor Lowe y que son viejos amigos, pero… ¿Quién es usted?"

La mujer mostro una expresión confundida y se llevó el índice al mentón. Después mostro una amplia sonrisa divertida mientras saludaba con la mano.

"Yo soy Camilla, la encargada de la formación de aventureros de Elder"


Fin del capítulo.

Si, sé que me he tardado una eternidad en actualizar. Sucede que pasaron algunas cosas en mi vida personas. Además de que empecé a jugar al Elsword NA y LA y de vicio lleve los pj a nivel 90. Lose, tiempo desperdiciado.

Vaya que pasaron cosas en este capítulo, ¿no?

Y antes de que me lo echen en cara, sé que en Elsword no existe ninguna skill llamada "[Healing]", eso es un invento total mío. Solamente que en el juego no hay una Skill que sane (además de la de Rena que se cura a ella misma), por lo que decidí crearla. Acostúmbrense, que después me creare algunos otros hechizos y skills para que la historia se vea mejor, sin exagerar claro.

Como dije en el anterior Camilla ya apareció, finalmente. La historia poco a poco comienza a avanzar. No se desesperen, que tengo muchas cosas planeadas y cuando llegue a lo bueno, será épico.

Bueno, ahora pasemos a los reviews :V

Krystyam091:

Me alegro de que el capítulo anterior te haya gustado y espero que este también lo haya hecho. Y Hoffman se lo tenia merecido, pero ya arreglaremos eso en el siguiente capitulo. Me alegro de que te gustara la escena de Aisha y Elsword.

Nos leemos luego.

Soulalbarn18000:

Jajaja que loca tendencia, yo a veces tengo la tendencia de recordar buenos mangas o animes en la noche, justo cuando me voy a dormir y me quedo despierto viéndolos :V. Me alegro de que te haya gustado el capítulo anterior. Si, bueno las chicas estaban preocupadas por el pelirrojo ciertamente. Y sí, me ha pasado tu situación hermano, a veces se me pierden las contras y mis cuentas se van al carajo.

PD: Como dije, los jefes raid harán acto de presencia, pero será mucho después. Tengo planeado algo para las habilidades de las armas y espero que cuando lo escriba sea de tu agrado.

Uchiha-Issei-DxD:

Si viejo, a mí me pega más el ElswordxRena, aunque como dices también me gusta el ElswordxAisha, pero el que más me gusta es el ElswordxElesis (¡Arriba el incesto, carajo!). Me alegro de que la idea del harem te guste, pues al parecer solo soy capaz de crear ese tipo de historias (estoy enfermo, lose).

Y tus preguntas:

1.- Las clases de los personajes ya las he decidido y las había puesto un par de capítulos atrás. Pero de cualquier forma te las pondré aquí para que sepas cuales clases aparecerán en esta historia:

Elsword – Lord Kinght.

Elesis – Grand Master.

Aisha – Elemental Master.

Rena – Grand Archer.

Raven – Blade Master.

Add – Lunatic Psyker.

Chung – Iron Paladin.

Ara – Sakra Devanam.

Lu/Ciel – Chiliarch/Dreadlord.

Esas serán las clases que aparecerán. La de Rose y Ain aun no las decido

2.- Sobre cuándo empiezan a enamorarse de Elsword, pues será después. No quiero que simplemente caigan enamoradas del solo porque las salvo o algo así. Quiero crear un romance profundo entre ellos. Quiero que ellas se enamoren de Elsword en todos los aspectos y que Elsword se enamore de ellas de la misma forma. La base para un buen harem es el amor, desde mi punto de vista.

Por lo tanto, me tomare mi tiempo para hacer que se enamoren, en todo el sentido de la palabra. Notaras que las chicas ya empiezan a preocuparse por él, pero decir que están enamoradas de el pues todavía no. Quiero profundizar tanto como pueda antes de hacer que se enamoren.

Y siendo eso todo por mi parte.

Me despido humildemente de ustedes.

Espero que les haya gustado.

Gracias por leer.

Nos leeremos en otra ocasión.

Seky fuera.